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AmaCubaZonSinCom, o ¿qué libros vende Amazon.com sobre Cuba?
55: 199-205,
julio-septiembre
2008.
AmaCubaZonSinCom o ¿qué libros no.
vende
Amazon.com
sobre deCuba?
AmaCubaZonSinCom
o ¿qué libr
os vende
libros
Amazon.com sobr
e Cuba?
sobre
ge I. Domínguez
Jor
Jorge
Profesor. Universidad de Harvard.
¿
Qué se lee sobre Cuba en el mundo angloparlante?
Una respuesta completa a esa pregunta requeriría un
detallado examen de las actividades de librerías,
bibliotecas, producción de revistas, libros, el acceso a
Internet, ediciones piratas, y otros medios, en diversas
partes del planeta. Todo ese universo rebasa el alcance
de este modesto artículo, una somera aproximación a
ese segmento del consumo mundial de libros sobre Cuba
publicados en inglés, que nos provee Amazon.com.
Accesible solamente por Internet en todas partes
del mundo, Amazon.com es una exitosa empresa. Su
negocio consiste en vender libros, y le es más fácil
persuadir al posible comprador de uno de ellos si le
informa que ya muchos otros lectores también lo han
comprado. Realiza una promoción de un producto de
moda. «Si quieres saber de Cuba, lo que lee todo el
mundo angloparlante es...». Amazon.com le permite al
lector indagar sobre los libros que más ha vendido
—best sellers— y precisar un tema o un país.
El 16 de julio de 2006, alucinando por el calor, se
me ocurrió preguntarle a Amazon.com cuáles eran los
libros sobre Cuba que más vendía. Este sitio web
actualiza sus informaciones cada hora, de manera que
las listas de datos en este artículo son efímeras: el
mercado cambia a veces minuto por minuto, tanto la
demanda como los precios. Además, en mercados
relativamente pequeños como el de la venta electrónica
de libros sobre Cuba, a veces la sola compra de un
par de ellos cambia su rango. Por ejemplo, el número 84
en la lista de los más vendidos sobre Cuba era Censos,
padrones y matrículas de la población en Cuba, siglos XVI, XVII,
y XVIII. La obra presenta los nombres de las personas
inscritas en los padrones municipales en distintos años
de esos tres siglos. Aunque puede tener alguna utilidad
genealógica, supongo que se vendió por pura
curiosidad.
Una limitación mayor es que Amazon.com vende
sus libros, no los presta como si fuera una biblioteca, y
por tanto en este análisis se introduce un sesgo: se trata
de un lector de clase media con suficiente educación y
dinero para poder interesarse en los libros y comprarlos.
Por tanto, me concentraré en la caracterización de las
grandes tendencias. Prestaré particular atención a los
textos sobre ciencias sociales e historia, y dejaré a otros
los comentarios sobre novelas, cuentos y análisis
literarios.
199
Jorge I. Domínguez
¿Qué libros en inglés se compran sobre
los vecinos de Cuba en Amazon?
entre los compradores angloparlantes, entre México y
República Dominicana, fue la superior confiabilidad
de México como un país donde se pueden comprar
bienes raíces.
Comencemos con una comparación con dos
vecinos de Cuba: ¿qué libros vendía más esa empresa,
en ese mismo momento, sobre México y República
Dominicana? En este mundo amazónico virtual, los
tres países se reflejan de modos muy distintos.
Amazon.com incluía en su archivo casi 215 000 libros
sobre México, pero solamente unos 15 000 sobre
República Dominicana. La lista sobre Cuba contaba
con casi 47 000 libros.
Los dos títulos que se vendían más sobre República
Dominicana eran guías de turismo, publicadas en los
últimos meses, a tiempo para el mercado turístico del
verano de 2006. Otros cuatro de los primeros diez
libros más solicitados sobre ese país estaban dedicados
también al mercado turístico —mapas, fotografías y
viajes. Los restantes cuatro señalaban otras tres
dimensiones de la República Dominicana
contemporánea: su diáspora, el mundo de los
negocios y su historia nacional. El tercero más vendido
era un manual de cocina tradicional, dedicado a esa
parte de la diáspora dominicana que dejó de hablar
en castellano, pero le sigue gustando el sancocho y los
gandules. Y el octavo era la excelente obra The Dominican
Americans (The New Americans), publicada en 1998 por
Silvio Torres-Saillant y Ramona Hernández, que
comenta la experiencia de la diáspora dominicana en
los Estados Unidos. El quinto más vendido fue la
mejor historia de la República Dominicana que existe
en inglés, The Dominican Republic: A National History,
publicada en 1998 por Frank Moya Pons. Y el noveno
fue una guía para inversionistas internacionales:
Dominican Republic Business Law Handbook.
¿Cómo se compara con México? Los dos primeros
libros, así como el cuarto, más comercializados por
Amazon.com eran guías para ciudadanos de los
Estados Unidos que pensaban comprar una casa o
condominio en México, ya sea como lugar de vacaciones
o para jubilarse. Otros cinco eran guías turísticas
(paisajes, pirámides y pájaros). Los que ocupaban el
octavo y noveno lugar, eran la compilación histórica
The Mexico Reader: History, Culture, Politics, preparada por
Gilbert Joseph y Timothy Henderson, y el análisis del
proceso de democratización en México, de los
periodistas Samuel Dillon y Julia Preston, Opening Mexico:
The Making of a Democracy.
Tanto en el caso dominicano como en el mexicano,
solamente dos de los diez libros más vendidos poseían
una cierta seriedad de análisis. En ambos casos,
prçacticamente todos en la lista se habían publicado a
partir de 2000. Evidentemente, el principal público
consumidor es el turista, y la mayor diferencia temática
¿Qué libros en inglés sobre Cuba se compran
más?
Los dos libros más vendidos por Amazon.com
sobre Cuba también son guías turísticas y fotográficas
del país, igual que otros tres entre los primeros diez,
mientras el sexto es una breve historia de Cuba, también
diseñada principalmente para informar al turista que
busca leer algo, aunque poco, del lugar que va a visitar.
Como país antillano, cuya recuperación económica a
partir de los 90 se explica principalmente por su
desarrollo turístico, no es sorprendente que su perfil
bibliófilo sea idéntico al de México y República
Dominicana.
Como en los dos casos anteriores, dos de los diez
más vendidos sobre Cuba resultan obras serias. Uno
es la compilación histórica The Cuba Reader: History,
Culture, Politics, preparada por Aviva Chomsky, Barry
Carr y Pamela Smorkaloff, publicado con título casi
idéntico en la misma serie editorial que el ya citado
sobre México. Posee la importante virtud, ausente en
casi los cien libros más comercializados sobre Cuba
por Amazon, de reproducir textos de autores cubanos,
tan variados y de criterios tan distintos sobre los mismos
temas, como el dirigente comunista Ursinio Rojas y el
magnate azucarero Salvador Rionda (ambos de los años
40); Nancy Morejón y Carlos Moore (temas
afrocubanos), o Roberto Fernández Retamar y
Guillermo Cabrera Infante (cultura). El otro es Cuba on
the Verge: An Island in Transition, una compilación de
magníficas fotografías e interesantes ensayos sobre temas
culturales, coordinada por Terry McCoy, William
Kennedy y Arthur Miller, diseñada principalmente para
destacar su aspecto visual. Trata temas como la poesía,
la identidad afrocubana, el sexo, el campo, las ruinas y las
restauraciones, los paisajes, el exilio y la espiritualidad —
y, por el reconocido dramaturgo Arthur Miller, Fidel
Castro en scène.
Por otra parte, ninguno de estos es una guía para
inversionistas, ya sea de bienes raíces o de industrias, u
otras actividades productivas. El tercero es una novela
sobre un tema quinceañero, por Nancy Osa, y el cuarto
(el único que indica algo que quizás no funcione bien
en Cuba) es This is Cuba: An Outlaw Culture Survives, por
Ben Corbett, al que me referiré más adelante.
En resumen, tras una primera mirada, lo más notable
es su parecido con los países vecinos: predominan
abrumadoramente los libros escritos para turistas, y se
200
AmaCubaZonSinCom o ¿qué libros vende Amazon.com sobre Cuba?
incluyen un par de textos serios de historia, que
probablemente son utilizados en cursos universitarios.
Sin embargo, si ampliamos el horizonte y nos fijamos
en los cien libros sobre Cuba más vendidos, el
panorama cambia: solamente doce de los siguientes
noventa libros estaban dirigidos específicamente a
turistas. Solo ocho de los cien eran novelas o colecciones
de cuentos. La complejidad social y política de Cuba
se observa, por tanto, no en los libros de venta
relativamente masiva, sino en otro público algo más
selecto y reducido —sin olvidar la principal diferencia
bibliófila, ya mencionada, entre Cuba y los otros dos
países: la ausencia de libros para inversionistas.
De ahí el título de este artículo. Una gran parte de
los libros más vendidos en inglés sobre Cuba tiene sus
raíces en el interés por algo de la Isla: sus sonidos
musicales, su gente, su representación visual, no su
potencial comercial o inversionista para las compañías
abreviadas en «.com».
Pérez Prado, Celia Cruz, y Benny Moré. Por su parte,
Rumba: Dance and Social Change in Contemporary Cuba
(1995), de Yvonne Daniel, es una detallada y valiosa
investigación académica, que me revela lo poco que sé
sobre un tema que creía conocer. Trata sobre la rumba,
los rumberos, los elementos estéticos, simbólicos,
culturales, los aspectos técnicos y visuales, sin olvidar
que uno de los propósitos principales de la rumba es
divertirse.
El tercer título sobre este tema es, verdaderamente,
un texto de lujo, en mi criterio el mejor libro académico
publicado sobre Cuba en los Estados Unidos en 2006:
Music and Revolution: Cultural Change in Socialist Cuba, de
Robin D. Moore, publicado por University of
California Press. No es meramente un libro sobre
música. Estudia los cambios culturales a partir de 1959,
tomando en serio cuestiones de estética, antropología,
ciencias políticas y temas afines. Analiza en detalle asuntos
como las instituciones, iniciativas y políticas vinculadas
con el arte y la música. Explica lo que denomina la
«política de cómo uno debe divertirse». Considera tanto
el folklor afrocubano, en términos generales, como la
música sacra afrocubana en particular. Bien investigado,
pensado y escrito, es un libro para todos los tiempos.
Tomando en cuenta estos títulos, no sorprende que
haya tantos que quieran turistear.
Una cultura interesante
Desde La Giraldilla, joya del Castillo de la Real
Fuerza que guarda al puerto de La Habana, hasta el
más convencional Hotel Meliá en Varadero, cuatro siglos
de arquitectura en Cuba se reflejan en las bellas fotos
de Cuba: 400 Years of Architectural Heritage (1997), con
el rango 35 en la lista de Amazon.com. Otra excelente
colección de fotografías de casas residenciales de
diverso diseño arquitectónico, desde un bohío hasta el
Palacio de los Capitanes Generales en la Plaza de
Armas, se presenta en The Houses of Old Cuba, en el
lugar 38. Útil, aunque menos impresionante que los
anteriores, es también el número 18, Living in Cuba. Una
versión biográfica de este tipo de obra es Hemingway in
Cuba, bajo los auspicios de la familia Hemingway, que
también combina texto y fotos (posición 20).
El mejor de estos títulos de proyección visual es el
sensacional Art Cuba: The New Generation (2001), el cual,
apoyado por la Fundación Ludwig de Cuba, incluye la
obra artística de productores relativamente jóvenes,
provenientes de todas partes del país, y refleja una
heterogénea y estimulante variedad de estilos, temas,
motivos, colores y características. Entre la provocación
visual y el estímulo intelectual, el libro recoge el vigor y
dinamismo cultural de Cuba, que amerita atención,
estudio y promoción.
Dos de los tres textos sobre música, entre los
primeros cien amazónicos, no intentan presentar la
música cubana como surgida de una selva tropical. Cuba
and Its Music: From the First Drums to the Mambo (2004),
de Ned Soblette, es una historia de la música cubana
desde los taínos y los esclavos africanos hasta Dámaso
Los «humboldistas»
Alejandro von Humboldt inventó el turismo
intelectual en Cuba. Su obra resultó ser pionera del
género de producción literaria sobre Cuba que más
vende hoy Amazon.com: el viajero que, enamorado
de Cuba, publica un libro donde observa, toma nota y
narra sus experiencias, vivencias y observaciones.
Humboldt visitó Cuba en 1800 y 1801, extendiéndose
en sus investigaciones científicas y sociológicas. No tiene
este sitio web descendientes directos de von Humboldt
en su lista. No existe otro autor que combine el cariño
germánico al país con su amor a la ciencia. Pero retendré
su memoria llamándoles «humboldistas» a estos libros,
de los cuales cito solamente seis ejemplos de los muchos
de este tipo entre los cien más vendidos.
El cuarto libro es el primer ejemplo de un
«humboldista», obra de un visitante perspicaz que narra
su vivencia. Ben Corbett, autor de This is Cuba: An
Outlaw Culture Survives (2002), nos comunica el contenido
de su libro por los títulos, en castellano, de varios
capítulos: «¡Patria o muerte!», «Turismo o muerte», «La
cola cubana», «Viva Buena Vista», «Jineterismo», «La
bolsa negra» y «Cubanidad». Corbett subraya que las
leyes, regulaciones, y múltiples prohibiciones en medio
201
Jorge I. Domínguez
Aquellos libros que exponen el arte y la arquitectura, la
música y la danza, las fotografías de la gente y de los
gobernantes cubanos, cumplen una importante misión de
difusión, principalmente en los Estados Unidos, pues el
gobierno de ese país les permite a pocos estadounidenses
visitar Cuba.
de la escasez de productos de consumo, generan una
cultura de la ilegalidad. Su amor por Cuba es más bien
admiración por la capacidad de su pueblo para
«resolver» como sea.
Una buena muestra «humboldista», con rostro
menos clínico, resulta Es Cuba: Life and Love on an Illegal
Island, de Lea Aschkenas, publicado en 2006, que
ocupaba el onceno lugar el día de mi investigación. En
este caso, la ilegalidad no se refiere al posible
comportamiento de los cubanos, sino a la política del
gobierno de los Estados Unidos, que prohíbe el turismo
de sus ciudadanos en la Isla. Varios de los títulos de sus
capítulos están también (más o menos) en castellano, y
revelan el sabor del texto: «Los cubanos son candela»,
«El bombo», «El Latin Lover», «El bloqueo interno»,
«Como ser negro y no morir en el intento». La autora
se enamora no solamente de Cuba, sino además de un
cubano, con quien se casa y regresa a California. A lo
largo de días y noches románticas, a veces con excesivos
estereotipos, comenta los logros y los fracasos, los
motivos de optimismo y de frustración, de los
miembros de una nación en su quehacer cotidiano, y
trata con sensibilidad temas como la emigración y las
relaciones raciales.
Otra versión del humboldismo, que se aproxima
más a un libro de viajes, es An Innocent in Cuba, número 30
en la lista de Amazon.com, del canadiense David
McFadden, autor de obras basadas en el mismo molde,
como An Innocent in Ireland y An Innocent in Scotland. Los
títulos de diversos capítulos nos señalan su propósito
—«El camino rumbo a Baracoa», «De Baracoa
cruzando el Toa rumbo a Moa», «Una tarde en Holguín»,
«Amanecer en Bayamo». Mantiene un afán de apurada
cobertura geográfica, que, por supuesto, impide
disponer del tiempo necesario para perder la inocencia.
Otros, en cambio, sí la perdieron, como lo indica el
título del libro Ay, Cuba! A Socio-Erotic Journey, de Andrei
Codrescu, número 56 en la mencionada lista. El autor
nos comunica la duración de su investigación con
precisión matemática: doce días, un caso diario. Lo
mejor del libro es su título.
Un ejemplo casi «humboldista» lo constituyen las
memorias del profesor Román de la Campa, Cuba on
My Mind: Journeys to a Severed Nation (2000), que ocupa la
posición 22. De la Campa relata su emigración mediante
el programa Peter Pan, sus experiencias de maduración
personal y profesional, y finalmente su rencuentro con
Cuba mediante los viajes reales e imaginarios a las
múltiples Cubas que él conoce —de las cuales solo una
es una isla—, desde 1977, como miembro de la Brigada
Antonio Maceo. A primera vista, el libro refleja el más
simple «humboldismo»: fui, vi y cuento lo que me pasó.
Pero el suyo no fue un mero viaje a un país que hasta
entonces desconocía. A diferencia de otros representastes
de esta categoría, la intimidad personal de la narración
de Román de la Campa comunica más eficazmente su
amor por una Cuba que existe principalmente en su
imaginación, consciente de taras y errores, de logros, y
esperanzas de más logros. Es el más conmovedor entre
estos títulos.
Por último, el más fiel a la tradición de von Humboldt,
por lo meticuloso de todas sus observaciones, es Cuba
Diaries: An American Housewife in Havana (2002), de
Isadora Tattlin, en la casilla 13. La autora escribe bajo
un pseudónimo, aunque su estancia no fue exactamente
anónima —el invitado de honor en una de las fiestas
en su casa fue el Presidente del Consejo de Estado,
anécdota que narra (pp. 224-8). Sin embargo, no es
principalmente un libro sobre temas políticos, aunque
la familia tiene dos mascotas llamadas Embargo y
Bloqueo, y uno de los lemas pintados en una pared
—que reproduce en la página 176—, quizás con
escepticismo, es «Yo Ì mi CDR». Este diario de una
autoclasificada ama de casa sobre su experiencia
vivencial en La Habana, entre 1993 o 1994 y 1996,
habla de todo, desde cómo no confundir el serrucho
con la picúa en un mercado en dólares, hasta su
aprendizaje de la diferencia entre los conceptos de
«conseguir» y «resolver» (p. 72). Su atención al detalle,
su capacidad de síntesis, su autodisciplina y sutileza,
merecen el primer premio entre los «humboldistas».
Los «transitólogos»
A partir de 1990, emerge una nueva industria en la
producción de libros y artículos sobre Cuba en los
Estados Unidos. Los «transitólogos» intentan
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AmaCubaZonSinCom o ¿qué libros vende Amazon.com sobre Cuba?
pronosticar los procesos de cambio del régimen
político, social y económico en Cuba, en algún
momento de su futuro. Comento tres títulos que
merecen atención por su aporte a tal reflexión. El
primer autor, Mark Falcoff, es investigador en el
American Enterprise Institute, de corte conservador;
el segundo, Edward Gonzalez, lo es en la Rand
Corporation, entidad intelectualmente autónoma
financiada principalmente por el Ministerio de Defensa
de los Estados Unidos. El tercer autor, Brian Latell,
se autoidentifica en su prólogo como alguien que
comenzó a trabajar sobre Cuba en julio de 1964,
como analista de la CIA, y décadas después fue
designado National Intelligence Officer for Latin
America (o sea, el analista principal de la CIA sobre el
continente). No es preciso compartir el análisis, los
criterios o las conclusiones de estos autores para
reconocer que han encarado con seriedad profesional
la tarea que se plantean en sus textos.
Mark Falcoff, amazónico 68, esquiva el tránsito
de régimen político en Cuba, the Morning After :
Confronting Castro’s Legacy (2003), ya que se ubica en
algún momento futuro, desde donde examina la
historia de los últimos cien años. «La sombra del
pasado», su primer capítulo, cuenta la historia
compartida entre Cuba y los Estados Unidos durante
el período republicano. Discute, además, temas vigentes
en las relaciones bilaterales, como la inmigración y la
lucha contra el tráfico de drogas, en torno a los cuales
los gobiernos actuales de ambos países cooperan
eficazmente de diversas maneras —aunque imagina
algún futuro gobierno de Cuba con menos interés y
capacidad de hacerlo. ¿Añorará algún posterior
gobierno de los Estados Unidos la buena cooperación
sobre estos temas con el actual Estado cubano?
Falcoff también aborda en detalle los legados también
ineludibles del pasado, cuya importancia actual es
simplemente latente o potencial: los diferendos en
relación con las propiedades de empresas y ciudadanos
norteamericanos expropiadas en 1959-60, el futuro
de la base estadounidense en la bahía de Guantánamo,
y las características del desarrollo turístico de Cuba
una vez que se pueda viajar fácilmente entre los dos
países.
Cuba After Castro (2004), de Edward González, el
número 92 del mercado virtual, constituye una síntesis
de un proyecto de investigación de mayor
envergadura. A diferencia del libro de Falcoff, se
abstiene de comentar temas pertinentes para el estudio
de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos, así
como posibles detalles de la forma de llegar del
presente al futuro que le concierne. González enfoca
los grandes tópicos de la vida nacional que requerirían
atención en cualquier futuro de Cuba: el cambio de
la estructura demográfica, el envejecimiento de la
población y sus implicaciones para la asignación de
los recursos de la economía; las relaciones raciales bajo
el impacto de las desigualdades agudizadas durante el
llamado Período especial; el malestar y la enajenación
entre diversos jóvenes; el legado de la planificación
centralizada de la economía y la baja productividad
de la fuerza de trabajo, a pesar de su muy alto nivel
de educación; y la necesidad de una reestructuración
industrial cuando se observa mucha tecnología
obsoleta, baja eficiencia y débil competitividad
industrial en el marco internacional. Aunque no se
comparta su enfoque, este resulta abarcador y preciso
en los problemas que plantea, no discutidos
suficientemente.
El libro After Fidel: The Inside Story of Castro’s Regime
and Cuba’s Next Leader, de Brian Latell, ocupa el rango
25 entre los más vendidos sobre Cuba, lo que lo hace
el best-seller entre los «transitólogos». Es un estudio de
psicología política aplicada a las personalidades de
Fidel y Raúl Castro. Presta particular atención a los
años 40 y los 50, y cubre con gran detalle la
información pública —no leí nada que justifique
particularmente el «Inside» en el subtítulo— conocida
durante las últimas cuatro décadas. Si bien es un libro
ameno y bien escrito, su propósito es clínico, analítico,
con un amplio caudal de información. El texto se
centra en la caracterización de la figura de Raúl Castro.
Es menester señalar que estos «transitólogos»
no hacen denuncias, ni presuponen que la Cuba
prerrevolucionaria fue perfecta y que la
posrevolucionaria sería un paraíso terrenal. No poseen
tampoco una visión benigna del futuro de la política
de los Estados Unidos hacia Cuba. No son
irrespetuosos; ni profetas que pregonan las virtudes
inmaculadas de las compañías mercantiles. Está claro
que no simpatizan con el actual gobierno de Cuba,
pero sus libros reflejan su interés por la experiencia
histórica de la Isla, a la que le han dedicado muchos
años de labor profesional.
Las polémicas
Sorprendentemente, son pocos los títulos entre los
cien de mayor venta en Amazon.com cuyo principal
intento es polemizar, y ninguno de ellos figura entre los
treinta más solicitados.
El primero es de Carlos Alberto Montaner, Journey
to the Heart of Cuba: Life as Fidel Castro (2001), rango 31,
que presenta su interpretación de la historia de Cuba,
incluyendo temas como «Gusanos, homosexuales, y el
Hombre Nuevo», así como «La anatomía del terror».
203
Jorge I. Domínguez
pero estos textos se distinguen fácilmente de aquellos
que hacen hincapié en la polémica o la «transitología».
Treinta y cinco años después de su publicación inicial,
la magna obra de Hugh Thomas, Cuba, or the Pursuit of
Freedom (1971), seguía ocupando el número 47, a pesar
de sus 1 710 páginas o quizás gracias a su precio
amazónico de $20,69, que, sensacional ganga, sale a
poco más de un centavo de dólar por página. Héroe
internacional del trabajo entre quienes escriben historia
de Cuba, Thomas cubre todo lo acontecido desde la
toma de La Habana por los ingleses (1762) hasta la
gran zafra de 1970; desde el conde de Albemarle
—Almirante y Lord de la flota británica—, hasta
Monseñor Zacchi, embajador del Vaticano en los 60.
No menos asombrosa es la permanencia en la lista
de los más vendidos de Cuba: The Making of a Revolution
(1968), de Ramon Eduardo Ruiz. Fue el primer libro
publicado en los Estados Unidos, en los 60, que se
prestaba para la docencia universitaria —ponderado,
bien informado, ajeno a la gritería, alejado de tesis
conspirativas, cercano al proceso cubano e imparcial
en su presentación.
Confieso mi sorpresa por el número 76: Anagó,
vocabulario lucumí: el yoruba que se habla en Cuba, de Lydia
Cabrera, publicado originalmente en La Habana en
1957, aunque la versión de Amazon, en castellano,
apareció en los Estados Unidos en 1986. El interés
por los temas afrocubanos excede lo religioso, lo
simbólico, lo cultural, o lo dramático, e incluye un intento
serio de recuperar y comprender el idioma.
Tres de los libros de historia más populares tratan
sobre la presidencia de John Kennedy y su relación
con Cuba. Uno, de Lawrence Freedman, notable
especialista británico en cuestiones estratégicas, compara
el comportamiento de ese gobierno estadounidense en
los cuatro casos que identifica el subtítulo, Kennedy’s Wars:
Berlin, Cuba, Laos, and Vietnam (2000). Para investigadores
con particular interés sobre la Isla, sin embargo, mucho
más útil es la excelente obra de Peter Kornbluh, Bay of
Pigs Declassified: The Secret CIA Report on the Invasion
of Cuba (1998), un producto del proyecto de
desclasificación de documentos del gobierno de los
Estados Unidos que ha sido una loable tarea de
los Nacional Security Archives, una organización no
gubernamental a la que Kornbluh se vincula.
El merecido campeón de los libros amazónicos,
sin embargo, es el profesor Louis A. Pérez, Jr., de la
Universidad de Carolina del Norte-Chapell Hill, el único
autor sobre cualquier tema referente a Cuba que ubica
tres de sus libros entre los cien que conforman la lista
analizada. Exijo a mis estudiantes la lectura de su
magnífico texto Cuba: Between Reform and Revolution, ya
en su tercera edición. Los otros en esta selección de
Amazon son The War of 1898: The United States and
Montaner es un intenso polemista, que domina el oficio
de periodista. El segundo título tiene un tono
marcadamente personal: Castro’s Daughter: An Exile’s
Memoir of Cuba, de Alina Fernández, publicado por
primera vez en 1998, pero todavía en venta, con el
rango 67 en julio de 2006.
Cuba Confidencial: Love and Vengeance in Miami and
Havana, de Ann Louise Bardach, toma su eje narrativo
del conflicto sobre el diferido retorno a Cuba del niño
Elián González. Explora y critica el comportamiento
político de aquella parte de la comunidad de origen
cubano en Miami que intenta impedir la devolución de
este niño a su padre.
El único de los cien más vendidos, en inglés, que
asume la intención explícita de defender al gobierno
cubano es Cuba: A Revolution in Motion, del canadiense
Isaac Saney. Este concluye que la estabilidad política
en Cuba se produce gracias a las características
democráticas del sistema político cubano, cuya
experiencia de participación popular cotidiana excede
a la de los países del Atlántico Norte (pp. 87-8).
Merece notarse que en el rango 62 se vende
(solamente en castellano) el libro de Germán Sánchez,
Cuba y Venezuela, publicado por el Instituto Cubano
del Libro y distribuido en los Estados Unidos por
Ocean Press. Presenta la visión cubana sobre las
relaciones entre Cuba y Venezuela, y ofrece un útil caudal
de información.
El último entre los que poseen una intención
polémica es el de un campeón de la burla literaria,
cultural, social, y política: Guillermo Cabrera Infante.
Su colección de ensayos Mea Cuba (1994) seguía
ocupando el rango 52, doce años después de su
publicación inicial. Cabrera Infante se ríe de todo, desde
el encuentro de Colón con los taínos hasta el de Alejo
Carpentier con la letra «r». Aborda temas más serios,
como la prisión y su visión del exilio, si bien reserva sus
imprecaciones más notables al discutir el papel político
de Fidel Castro. Aunque estemos en desacuerdo con él
sobre todo lo que escribe, la lectura de sus textos nos
recuerda que su pluma fue un lujo de las letras cubanas
de la segunda mitad del siglo XX.
Los libros de historia de Cuba:
¿Pérez y más Pérez?
Los libros de «transitología» se refieren a una Cuba
que, a grandes rasgos, no existe. Los de los polemistas
luchan entre visiones contrarias de una nación. Es
menester reconocer un grupo importante de títulos que
optan por presentar la historia de Cuba tal cual. Por
supuesto, cada historiador presenta su propia interpretación,
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AmaCubaZonSinCom o ¿qué libros vende Amazon.com sobre Cuba?
Cuba in History and Historiography y Cuba and the United
States: Ties of Singular Intimacy.
Limito mi comentario a este último que aborda la
naturaleza general de las relaciones entre Cuba y los
Estados Unidos. Como siempre en los libros de Pérez,
hay un manantial de infor mación derivada de
innumerables archivos y otras fuentes. Es una prosa
clara, accesible y precisa. Derivo cuatro argumentos de
mi lectura. El primero, ubicado a fines del siglo XIX, es
que los cubanos optaron por la norteamericanización
(es decir, asimilación de importantes elementos de la
cultura estadounidense) para diferenciarse de la cultura
y el poder colonial españoles: béisbol sí, corridas
de toros, no. Segundo, Cuba abrazó ese proceso de
norteamericanización como su camino hacia la modernidad.
Tercero, según Pérez, los cubanos tardaron en darse
cuenta de que la percepción de los norteamericanos
sobre ellos distaba mucho de la que hubieran preferido.
Y cuarto, ese proceso impidió que los cubanos se
preparasen para vivir en Cuba: «Estaban preparados
para vivir en un mundo que no existía, al menos, no en
Cuba» (p. 254). Estos son argumentos debatibles, por
supuesto, pero hay que leerse a Pérez para comprender
el valor de su aporte.
Finalmente llegamos a los libros sobre Cuba que
ocupan los rangos 99 y 100. Son The Cuba Reader: The
Making of a Revolutionary Society (1989), compilación
realizada por Philip Brenner, William LeoGrande,
Donna Rich, y Daniel Siegel, y Cuba: A Short History
(1993), antología de Leslie Bethell sobre la base de los
capítulos sobre Cuba ya publicados en los diez
volúmenes de la Cambridge History of Latin America.
Aparte de compartir el sótano, poseen una característica
adicional común. Ambos incluyen un capítulo mío. Mi
éxito comercial es muy discutible.
excelente libro de fotos, Fidel’s Cuba: A Revolution in
Pictures (1998), que presenta una de las mejores
colecciones de fotografías de Fidel Castro a lo largo
del período 1955-1962. La Cuba que se vende incluye,
por tanto, la representación visual de las figuras clave
de la construcción de la revolución.
Conclusión
La reaparición del turismo masivo en Cuba a partir
de los años 90 transformó el perfil de la producción y
venta de libros en inglés sobre la Isla. Ya los escritos
para turistas ocupan escaños hegemónicos en la lista de
ventas. Si bien los «humboldistas» poseen alcurnia y
presencia en la producción editorial después de 1959,
el auge turístico les ha proporcionado un nuevo aliento
y un mayor mercado. La representación importante en
la lista Amazon de libros de Historia nos señala que
también existe un público significativo en las
universidades, que lee sobre Cuba y se empeña por
conocer más su pasado y su presente, y comparte el
deseo de muchos por conocer su futuro.
Los textos con intención polémica han sido parte
fundamental de la producción literaria del último medio
siglo, y siguen ocupando renglones importantes, aunque
no predominan en el mercado de libros. Una parte de
su espacio lo ocupan los «transitólogos», novedad en la
producción literaria de los últimos años.
Aquellos libros que exponen el arte y la arquitectura,
la música y la danza, las fotografías de la gente y de los
gobernantes cubanos, se han incorporado al mercado
sobre Cuba por mucho tiempo. Cumplen, sin embargo,
una importante misión de difusión, principalmente en
los Estados Unidos, pues el gobierno de ese país les
permite a pocos estadounidenses visitar Cuba.
Estos libros dan a conocer lo desconocido.
Amazon.com ama principalmente su negocio, pero
permite, además, amar a Cuba desde la distancia.
Iconos
Entre los cien libros sobre Cuba más vendidos por
Amazon, pocos días antes del 26 de julio de 2006, dos
merecen mención especial. El rango 59 lo ocupa Cuba,
de Alberto Korda, con el despliegue en la portada de
su icónica foto de Ernesto Guevara, tomada hace
décadas, incorporada a las camisetas juveniles en toda
la faz de la tierra. Y en el rango 98 encontramos otro
©
205
, 2008
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