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¿Qué hago con este chico? - Plena

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¿Qué hago con este chico? - Plena
Guillermo Tinari
¿Qué hago con este chico?
Estrategias psicologicas para docentes
Transcripción realizada por: Abel Augusto Llorente.
E-Mail: [email protected]
Junio de 2007
PROLOGO
Conceptualizar es definir.
Definir significa dar una expresión comprometida ante nosotros mismos y ante los
demás, tomando una posición ante la realidad.
Así como nuestra propia vida, la sociedad y el mundo están en un constante devenir; los
criterios científicos, clínicos, técnicos, pedagógicos y metodológicos sobre cual quier
tópico a tratar, han de estar en una permanente reformulación.
Simplemente hoy, aquí y ahora, esta es la perspectiva que pode mos ofrecer sobre las
estrategias diagnóstico-preventivas para la resolución de los problemas de
conducta en el ámbito escolar; con todas sus implicancias individuales, familiares,
grupales y sociales.
Deseo aquí, realizar un aporte práctico en el que intentamos dar solución a un tema
sumamente complejo e intrincado como lo es el alu mno y sus conflictos psicológicos,
tema éste que requiere, al m enos así lo entiendo, respuestas concretas, claras y
específicas.
Este libro es un instrumento mediante el cual difundiremos lo aprendido, experimentado
y vivenciado durante la noble y ardua tarea de contribuir a la salud del ser humano.
Este libro pretende ser para el docente algo así como un “manual de primeros auxilios
en psicoterapia”, una fuente informativa a la cu al recurrir frente al alumno
emocionalmente perturbado.
Si la lectura de este material puede ser ú til para este cometido, todo el esfuerzo
realizado habrá cobrado sentido, porque estar sanos es la p rimera condición necesaria
para ser felices, ejerciendo plenamente el derecho a vivir; porque no deb emos olvidar
que:
“TODO INDIVIDUO TIENE DERECHO A LA VIDA, A LA LIBERTAD Y A LA
SEGURIDAD DE SU PERSONA.” (80)*
Dr.Guillermo Tinari
*Nota: Los números entre paréntesis remiten a la “Bibliografía General”
INTRODUCCION
Este libro fue escrito y pensado para los maestros, respondiendo a las demandas que
tantas veces formulan en su necesidad de encontrar respuestas para sus inquietudes y
dificultades personales y profesionales.
El educador es un formador de personas y sigue siendo un modelo de vida válido para
sus alumnos, pese a sus propias dificultades y contradicciones.
Este libro intenta poner coherencia y solidez en las distintas alternativas que se dan en el
diario vivir del ámbito educativo.
En el primer capítulo nos ocupam os, en primera instancia, del docente, de su salu d
mental y de la “Trampa Neurótica” en la que puede y suele caer, y proponemos cómo
salir de ella.
Luego ofrecemos una introducción a la psicopatología, o sea, al estudio y clasificación
de las enfermedades emocionales y mentales.
El sentido de esto es brindar una serie de nociones básicas para qu e el maestro pueda
decodificar, captar y comprender informes médicos o psicológicos que lleguen a sus
manos y que se presentan la mayoría de las veces herméticamente técnicos siendo
incomprensibles (y por lo tanto inútiles) para alguien lego en la materia.
Con estos conocimientos el docente podrá captar el grado de gravedad de la situación
frente a la cual se halla.
Continuamos este recorrido dando una
serie de ideas elementales sobre
psicodiagnóstico y lo insta mos a realizar (en el aula de aquellos colegios donde no
existe la posibilidad de un gabinete psicopedagógico), un “psicodiagnóstico estimativo”
de los al umnos, especialmente de aquellos que presentan problemas de condu cta y
dificultades en el aprendizaje.
En aquellos colegios que cuentan con gabinete, también el aporte del docente puede ser
útil ya que, tal como la experiencia lo indica, o bien nunca se deriva al alumno o bien
derivan a los niños masivamente al mismo. El asesoramiento que le brindamos al
maestro le permitirá desarrollar una mejor precisión y calidad en la derivación.
Para eso le ofrecemos dos herramientas psicodiagnósticas fáciles de administrar: el Test
gráfico htp (casa, árbol y persona) y el Tes t Desiderativo; ya que a mbos no neces itan
ningún elemento especial dado que utilizamos hojas y lápices.
Transmitiremos cómo interpretar los distintos indicadores psicodiagnósticos.
El segundo capítulo nos enfrenta al desafío de dar pautas concretas para que el educador
oriente mínimamente al alumno y a su grupo familiar para reparar en la medida de sus
posibilidades, distintas alternativas clínicas que generalmente hacen s u eclosión en el
ámbito escolar.
En este sentido mi posición es clara: aquí damos “recetas” sobre cómo solucionar
algunas problemáticas. He escuchado recurrentemente mensajes ambiguos y estériles
sobre esto y por eso a claro que no pretendo que el maestro haga exactamente lo que
aquí le proponemos.
Sí que lo tenga en cuenta, que lo haga propio y lo desarrolle de acuerdo a su pro pio
criterio, modalidad y posibilidades. La propuesta es brindar respuestas concretas a
problemas concretos.
El tercer capítulo es más puntual y específico.
En efecto, tratamos allí el problema del niño hiperkinético.
Este cuadro clínico tan frecuente lleva por nombre “Síndrome de hiperkinesia infantil”.
Presentamos un trata miento alternativo que perg eñé y he aplicado con éxito a más de
cuatrocientos pequeños con este problema. Lo novedoso y original del sistema es que el
niño evoluciona rápidamente trabajando en su casa los ejercicios que especificamos sin
necesidad de medicarlo con psicofármacos; ya que postulo que se trata de un problema
emocional y no neurológico.
A continuación presentamos diescisiete casos clínicos en los cuales se pued e observar
mediante los gráficos realizados por los niños, la evolución y maduración de los
pequeños a lo largo d el tratamiento, los cuales son por definición, de corta du ración.
Los dibujos son ve rdaderas “radiografías psíquicas” que d emuestran la validez
incontrastable de los hechos presentados.
Llegamos así al fin al del texto, que en real idad es el co mienzo de tod o; puesto qu e a
partir de allí se inicia la v erdadera tarea: trabajar para hacer del magisterio una
posibilidad, un camino que alguien elige para evolucionar y crecer.
Ojalá disfruten al leer este libro como yo disfruté al escribirlo.
CAPITULO I
ESTRATEGIAS DIAGNÓSTICO-PREVENTIVAS PARA LA RESOLUCION DE
PROBLEMAS DE CONDUCTA EN EL AMBITO ESCOLAR.
A) Algunas consideraciones sobre la salud mental del do cente: La Trampa Neurótica
(una reflexión en voz alta).
Queridos Maestros:
Hace ya varios años que estoy en contacto con ustedes y con sus problemas. A través de
cursos, jornadas de p erfeccionamiento, grupos de reflexion, charlas para padres o en
consultas psicoterapéuticas, he tenido la oportunidad de comprenderlos, acompañarlos y
ayudarlos a estar más sanos. Muchas vece s contribuí a superar a quellos síntomas
resultantes del ejerci cio de vuestra profesión, dándoles herramientas prácticas y
concretas para una mejor calidad de vida. Otras veces los orienté sobre cómo manejarse
adecuadamente con los alumnos.
Esta experiencia ardua, difícil e intensa, me permitió arribar a algunas conclusiones que
quisiera compartir con ustedes.
Creo que el maestro, hoy por hoy, padece desde el punto de vista psicológico, dos
serios problemas: autoestima baja (desvalorización profesional) y sentimientos
culpógenos (por no satisfacer las expectativas que la soc iedad coloca en é l…mientras
simultáneamente esa misma sociedad se encarga de frustrarlo).
Ante esta ardua realidad, me he propuesto plantearles un diagnóstico y un pronóstico
para contribuir a la concientización y modificación de esta angustiante situación.
Lo que aquí desarrollaremos es algo a lo que podemos denominar “aproximación
psicopatológica a una neurosis profesional”, ya que el problema antes planteado deviene
de deformaciones y prejuicios existentes desde antes de que el futuro docente egrese del
magisterio en donde se forma e informa. En efecto, existe un mensaje neurótico que se
repite una y otra vez hasta quedar implantado en la mente del futuro maestro:
“El magisterio es un sacerdocio, una vocación; de manera que el maestro todo lo puede,
todo lo soporta sin necesidad de recibir nada a cambio”
Este mensaje se hace luego inconciente y lleva al ma estro a una TRAMPA
NEUROTICA, la cual ha produ cido, a mi entender, verdaderos estragos en la salud
física y mental de miles de e ducadores; quienes en los momentos de mayores crisis
sociales, ampliaron y modificaron sus roles para con tener, comprender y acompañar a
sus angustiados alumnos y a veces, también a los padres de l os mismos. Todo esto es
desmedro de su propia integridad mental y como consecuencia del acatamiento al
mensaje neurótico firmemente implantado en su ser.
La falta de recursos, los perversos mecanismos de un sistema que funciona con “dobles
mensajes”, los bajos s alarios y la falta de sólidos y auténticos valores éticos en los
cuales sustentar vuestra labor, terminaron agudizando este cu adro clínico-laboral que,
válido al menos para el momento actual, da como resultados concretos y observables la
aparición de trastornos hipertensivos, fatiga crónica, crisis depresivas, várices y
problemas fonoaudiológicos; según detalla un a rtículo aparecido en un matutino
porteño. (20)
Veamos entonces, en qué consiste esa Trampa Neurótica.
LA TRAMPA NEUROTICA
En el e jercicio de la psicoterapia como profesión, aque llos que trabajamos en salud
mental, nos informamos permanentemente sobre los di stintos adelantos técnicos,
científicos y metodológicos de nuestro quehacer.
Así nos ponemos en contacto con conceptos, enfoques, estrategias y abordajes
psicoterapéuticos nuevos.
Otras veces repensamos algunos conceptos a los que les damos un n uevo sentido a
partir de reflexionarlos desde otras perspectivas.
En cierta oportunidad tuve la ocasión de leer una definición planteada por Jorge Bucay
acerca de la neurosis. (15)
Bucay conceptualizaba al individuo neurótico de la siguiente manera: UN
NEUROTICO ES ALGUIEN QUE SE PASA LA MITAD DE SU VIDA
PONIENDOSE TRAMPAS Y LA OTRA MITAD CAYENDOSE EN ELLAS.
Al principio no entendí el sentido de lo expresado allí, de modo que seguí investigando
hasta que finalmente “hice insight”.
Recordaba que Fromm (46) decía que “todas las neurosis pueden interpretarse como el
resultado de esfuerzos inconcientes que ti enden a dañar y a bloquear el desarrollo de
una persona”.
Había en ambas frases una similitud de sentido. Luego, surgieron otros nombres y otros
conceptos.
Recordaba, por ejemplo, a Freud (41) dici endo “…los s íntomas neuróticos poseen
(como los sueños y los actos fallidos) un se ntido propio y una íntima relación con la
vida de las personas en las que surgen”; o al controvertido Perls, para quien la
maduración y la salud consistía en “trascender del apoyo ambiental al autoapoyo” (65);
o al famoso Dyer que explicó claramente los mecanismos que llevan a una compulsiva
búsqueda de aprobación social en los neuróticos. (23) (29)
La conclusión era tajante: existe una conexión entre los síntomas y la persona.
SINTOMAS
PERSONA
Con estos dos conceptos comprendíamos la estructura en la cual se basa la problemática
neurótica. Faltaba descubrir entonces, cuál era la dinámica que animaba a dicha
estructura.
Me pareció encontrarla en un texto de Freud, en la siguiente apreciación: “es muy
posible que la solución del conflicto por la formación del síntoma no constituye sino un
proceso automático estimulado por la inferioridad del individuo ante las exig encias de
la vida y en el que el hombre renuncia a utilizar sus mejores y mas elevadas energías”
(42) ---el subrayado es nuestro---.
La pregunta que se desprende de lo anterior es: ¿Qué lleva a un ser humano a renunciar
a una vida positiva y feliz? ¿Qué lleva a una persona a sentirse inferior? …
A estas preguntas es nuevamente Freud quien responde: “…en el mundo de las
neurosis, la realidad que desempeña el papel predominante es la realidad psíquica” (37).
Y es aquí en donde nos parec e encontrar la clave para comprender algunas neurosis, y
tal vez todas.
La clave es la realidad psíquica, o sea, la realidad interior.
La realidad interior es nuestro mundo mental, es todo l o que ocurre “d e la piel para
adentro”. (77) (78)
Y dentro de ese reino mental se encuentra una de las representaciones psíquicas más
importantes para nuestra salud mental: la imagen o concepto que tenemos de nosotros
mismos.
Esta autoimagen se relaciona íntimamente con nuestra autoestima.
La autoestima es el concepto con el cual nos calificamos.
Y es aquí en donde creemos encontrar la verdadera estructu ra y dinámica de todas las
neurosis. Ya no son los conceptos “síntoma-individuo” los que nos sirven para
comprender esto. Plantearemos una nueva polaridad:
SINTOMAS
AUTOESTIMA
Ambos conceptos se retroalimentan permanentemente, de manera que los síntomas
consumen la energía del individuo y lo inc apacitan emocional y socialmente lo cual,
produce una disminución de la autoestima generando ansiedad-paranoide o depresiva
que culminarán, a su vez, en más síntomas. Deviene entonces una permanente,
frustrante y agotadora dialéctica destructiva. (57)
Al mismo tiempo, ambos conceptos son in versamente proporcionales: a mayor
autoestima menor sintomatología y viceversa.
La persona entonces, a partir de una autoestima baja comienza a caer en una trampa que
desde luego, se tendió a sí misma y a la que denomino “Trampa Neurótica”, la que
consiste gráficamente en:
A) Yo no me valoro
B) Necesito la aprobación de los
demás permanentemente
D) Me siento inseguro…
C) Me sobre-exijo
: por lo tanto
Esto significa que como el individuo no se aprecia (A) necesita compensar esa falta de
autoaprobación con u na compulsiva necesidad de lograr permanentemente la
aprobación de los demás (B), guiándose más por el criterio de los otros que por el suyo
propio, perdiendo así la posibilidad de vivir libremente y adultamente.
Dada la enorme disparidad de criterios que rigen el queh acer humano, la persona se
sobre-exige a fin de lograr el apoyo y la aprobación de todos, aún en los casos en donde
los criterios son diametralmente opuestos ©
Al querer quedar bien con Dios y con el Diablo, comienza a neurotizarse por el nivel de
tensión que implica el realizar siempre las cosas en for ma perfecta (ideal neuró tico
imposible de lograr).
Como lo perfecto en lo humano no existe más que como concepto, el individuo
comienza a sentirse inseguro sobre la perfectibilidad o no de lo que hace, lo ético o no
de su conducta, etc. (D). Esto lo insume en dudas y cavilaciones que aumentan el nivel
de sobre-exigencia que a su vez fortalece la inseguridad.
Ambos items (C y D) contribuyen a disminuir más la autoestima baja del sujeto, quien
empieza a manifestar síntomas (pensamientos recurrentes, ansiedad, depresión).
La autoestima baja y el desgaste energético provocado por los sínto mas (verdaderos
“parásitos psíquicos” que se alimentan de la energía vital del Ser Humano) contribuyen
a la aparición de sentimientos depresivos.
Decimos que en las neurosis, la persona tiene a “pre-ocuparse”, o s ea, a utilizar sus
energías en “d arse manija”, en ponerse ansioso, en programarse negativamente y por
ende, luego no hay potencial para ocuparse de sí mismo, de su medio ambiente, de sus
seres queridos y de un proyecto de vida sano. El paciente en consulta expresa su queja
diciendo:
--“Doctor, vengo a consultarlo porque pienso mucho, pero nunca concreto nada” (79)
Esta conducta neurótica es lo opuesto al lema latino:
RES NON VERBA
Es decir, “hechos y no palabras”
La manera de salir de esta trampa neurótica que genera enfermedades emocionales,
mentales y psicosomáticas es planteada gráficamente ésta:
A) Yo me valoro sanamente
y soy conciente de mis
potencialidades y limitaciones
B) Convivo y aprendo de y con
los otros
D) Me siento seguro de las
acciones que emprendo
C) Me exijo cuando decido
hacerlo.
: por lo tanto
A) Una autoestima sana significa reconocer los aspectos positivos de nuestro modo de
ser (virtudes) y nuestras limitaciones (defectos) y hacernos responsables de estos
últimos decidiendo acerca de qué hacer para superlos. Implica asumir la responsabilidad
de lo que somos y hacemos. (65) (66)
No olvidemos que “SOMOS LO QUE PENSAMOS Y SENTIMOS” (16) (17).
B) Por lo tanto puedo convivir, aprender, enriquecerme emocional e intelectualmente
junto a otros sin mentir ni mentirme, y sin negar mi derecho a ser yo mismo; siendo
“claro, directo y honesto al expresar mis deseos, pensamientos y emociones”. (28)
C) Me exigiré c uando lo crea necesario, eliminando el taxativo “tengo que” y
cambiándolo por “elijo”, “decido” o “quiero”. (75)
D) Por lo tanto, todo lo que emprenda lo haré en forma segura y sin temor, ocupándome
de transformar la realidad interna y la ex terna para mi beneficio y el de los demás,
aumentando mi autoestima, creciendo y evolucionando.
Un individuo sano es aquel que, haciendo suyas las palabras de William Henley, puede
decir:
“No importa cuán estrecho sea el portal
ni cuánta carga de castigo haya en la lista,
soy el dueño de mi destino
soy el capitán de mi alma.” (52)
El significado de esto, querido maestro, es claro y contundente:
LA SALUD ES UNA ELECCION, un camino que una persona decide seguir para su
bien, y por ende para el de los demás.
Aún así, estar clínicamente sano no es suficiente para hacer frente en forma eficaz a los
problemas que la vida nos plantea.
Estar sano no es ausencia de enfermedad, sino tener la potencialidad interior como
para hacer lo que uno decide realizar.
La salud también incluye e implica el aspecto ético y la posibilidad de la realización
personal.
Realizarnos como personas significa vivir poniendo en juego nuestros recursos y
elevarlos a su máxima expresión.
Así como un fruto se realiza a sí mismo cuando madura plenamente, o sea, cuando es
totalmente él mismo; el ser humano sólo se realiza cuando puede madurar, crecer y
evolucionar pudiendo ser plenamente aquello que decidió ser.
Por eso, en el camino de la autorrealización personal, que es, ni más ni menos que el de
la salud, hemos de tener claro cuáles son los valores éticos necesarios para lograr el o
los objetivos a los que aspira mos y a parti r de los cuales buscamos la in tegridad
personal.
Para tener éxito en la vida, un individuo necesita:
1) DECISION: Significa realizar un balance interior acerca de las prioridades, objetivos
y metas; evaluando cuáles son la s medidas que utilizará para llegar a é se o a esos
objetivos.
Llamo “preguntas funcionales” a aquellas que surgiendo de un cu estionamiento o un
problema buscan en forma clara y directa una solución o una respuesta a la problemática
planteada.
Esas preguntas funcionales son a mi entender tres:
¿QUE? … definición del objetivo
¿COMO? … definición del método a utilizar para alcanzar ese fin
¿PARA QUE? … definición de las motivaciones personales que me llevan a considerar
importante el logro del objetivo.
A su vez la pregunta sobre el método a utilizar será delimitada en un ti empo y espacio
específico:
COMO?
CUANDO (tiempo)
DONDE (lugar)
Una vez hecha esta evaluación, el individuo deberá tomar un s egundo valor: la
determinación. Es la firme convicción en la idea que sustentamos (que deviene como
resultado de un balance interior y de una decisión); unida a la acción a implementar
(determinación) lo que dará como resultado la potenciación de nuestros recursos.
Para Bristol (16) “ lo que se concibe, si se lo ha ce con claridad, confianza y la
persistencia necesaria, se logrará a su debido tiempo”. Para este autor, lo que uno piensa
hoy, determinará lo que seré y haré mañana..
Para Sherman (74) la clav e de la in tegridad personal comenzaba a partir del momento
en que el sujeto lograba desarrollar la hab ilidad de con cebir con clari dad la clase de
triunfo que deseaba.
Es la idea que surge de la decisión la que en última instancia determina el destino del
hombre.
A esto se refería seguramente el genial Víctor Hugo cuando sentenció:
“En este mundo nada es tan poderoso
como la idea cuya época ha llegado”
2) DETERMINACION: Significa llevar a la acción aquello que decidimos, modificando
tanto la realidad interior como la exterior.
Una vez que decidimos algo, h agámoslo, ya que de lo contrario, nos perdemos la
posibilidad de llevar adelante la empresa con todo lo negativo y lo positivo que puede
dejarnos como experiencia personal.
Es el miedo –al- error lo que provoca la parálisis emocional que nos impide actuar (23).
En este sentido, el error debe ser entendido como parte de este proceso d e aprendizaje
continuo al que llamamos vivir.
Tal como lo explica Piaget con sus conceptos de “asimilación” y “acomodación” (67).
Es preferible hacer lo que decida mos aunque n os equivoquemos, que no hacer nada y
pasivamente adaptarnos a los hechos.
Por lo tanto, si usted decidió hacer algo, hágalo.
Para eso necesita contar con el valor ético de la fe.
3) FE: “el término “fe”, tal como es empleado en el Antiguo Testamento – “Emunah” –
que significa “firmeza” e implica por consiguiente, cierta cualidad de la experiencia
humana, un rasgo de carácter, más bien que el contenido de una creencia en algo”. (46).
La fe radica en la confianza en el propio poder para pensar, observar y discernir; más el
caudal emocional que se basa en la creencia en algo o en alguien en forma intuitiva.
La fe debe ser entendida como la “esperanza activa” que surge a partir del momento en
que nos lan zamos a la experiencia sin contar con garantía alguna sobre los resu ltados
que hemos de obtener.
Jesucristo, por ejemplo, evaluó a la fe de la siguiente forma:
“Yo les aseguro que si alguien dice a esta montaña “-Retírate y arrójate al mar”, sin
vacilar en su interior, sino creyendo que sucederá lo que dice, lo conseguirá.
Por eso les digo : cuando pidan algo en la oración, crean que y a lo ti enen y lo
conseguirán” – Marcos 11, 22 – (72).
Queda aún analizar los aspectos sociales de la cuestión ya que ne cesitamos vivir en
comunidad, la cual se maneja muchas veces en forma prejuiciosa, dando como resultado
un temor difuso y generalizado que es producto de la necesidad de aprobación social ya
desarrollada más arriba. Me refiero al miedo-al-ridículo.
Por este motivo, necesitamos también coraje.
4) CORAJE: Significa que a pesar de las contingencias sociales, culturales, económicas
e históricas que pueden ser adversas a lo que deseo, mi realización personal depende
totalmente de mí mismo y realizaré lo que considere adecuado según mi criterio, para
transformar mis proyectos en realidad.
Pese a ello, muchas veces nuestras expectativas se diluyen por situaciones que escapan a
nuestro control. Es necesario entonces tener una gran c apacidad de tolerancia a la
frustración para seguir teniendo claros nuest ros objetivos más allá de las viscisitudes
que se presenten.
La capacidad de tolerar esos embates servirán para comprender que el logro de nuestros
objetivos puede llevar más tiempo y esfuerzo del que pudimos llegar a considerar.
Por eso es necesario contar con un último valor: la fuerza de voluntad.
5) VOLUNTAD: Significa la cap acidad de seguir actuando coherentemente en forma
contínua, sistematizando el esfuerzo hasta obtener el éxito deseado. La cultura oriental
lo planteó claramente:
“El inicio de todo gran camino comienza con un primer paso”.
Los cinco valores éticos mencionados: decisión, determinación, coraje, fe, y voluntad,
serán especialmente útiles cuando tengamos frente a nosotros la posibilidad de elegir un
proyecto personal sano y vital.
Lo que ofrecem os en este libro es l a posibilidad de crecer intelectual, emocional,
personal y profesionalmente, ya que podrá r ealizar las cosas de un modo más simple y
eficaz.
Recuerde que la base de todo es la forma de posición frente al hecho, esto es, que usted
se decida. Por lo tanto, depende completamente de usted.
Insisto: más allá de los determinantes inconcientes, familiares y sociales, a usted le
corresponde asumir la plena responsabilidad de sus actos, USTED DECIDE.
Si logra est o, comenzará a s er una persona más sana e integrada, lo cual se verá
reflejado en su desempeño frente al aula y frente a la vida.
B) Una introducción a la psicopatología dirigida a los docentes:
Cuadros Clínicos.
La psicopatología es el estudio y la clasificación de las enfermedades emocionales y
mentales.
Una persona puede enfermar por trastornos de origen físico, po r trastornos de origen
emocional o por una combinación de ambas cosas (patologías psicosomáticas).
Todo cuadro clínico presen ta una serie de señ ales. A esos i ndicadores les ll amamos
“síntomas”.
Si el origen de la enfermedad no está claramente establecido, a ese conjunto de síntomas
se le pondrá el mote de “síndrome”.
Una vez comprendidos los procesos que llevan a la aparición de la enfermedad, a ésta se
le pondrá una denominación específica. Tal el caso, por ejemplo, del llamado “síndrome
de Down” al cual se lo denomina actualmente “Trisomía 21” por h aberse descubierto
que la enfermedad proviene de una falla genética en un par cromosómico. (81)
Los Cuadros Psicosopatológicos pueden ser clasificados en:
1) Neurosis.
2) Trastornos del Narcisismo.
3) Psicosis.
4) Retraso Mental.
5) Síndromes Orgánicos Cerebrales.
6) Trastornos de Personalidad.
CUADROS CLINICOS
1) NEUROSIS
histérica
de angustia
fóbica
obsesiva
depresiva
abandónica
actuales
de despersonalización
traumáticas
hipocondríacas
2) TRASTORNOS DEL NARCISISMO
personalidad borderline o pre-psicótica
psicopatía
caracteropatía
personalidad adictiva
personalidad perversa: estupro
voyeurismo
homosexualidad
lesbianismo
fetichismo
travestismo
exhibicionismo
coprofagia
urolagnia
sadismo
masoquismo
paidofilia
zoofilia
necrofilia
froteurismo
Personalidad psicosomática – Trastornos génitourinarios psicofisiológicos: dispauremia,
impotencia, amenorrea, trastornos en la micción.
Trastornos gastrointestinales psicofisiológicos: úlcera péptica, constipación crónica,
gastritis, colitis ulcerosa, hiperacidez, colon irritable.
Bulimia y anorexia
Trastornos cardiovasculares psicofisiológicos.
Trastornos alérgicos y cutáneos psicofisiológicos: neurodermatosis, dermatitis atípica e
hiperhidrosis.
Trastornos músculo esqueléticos psicofisiológicos: artritis reumatoidea, cefaleas y
calambres musculares.
Trastornos respiratorios: asma, hiperventilación.
3) PSICOSIS
Asociada a Síndromes orgánicos cerebrales;
Intoxicación apatológica
Intoxicación alcohólica aguda
Estados paranoides alcohólicos
Psicosis de Korsakov
Delirium Tremens
Demencia presenil
Demencia senil.
Esquizofrenia: Tipo simple
Tipo hebefrenética
Tipo catatónica
Tipo paranoide
Tipo latente
Tipo residual
Tipo esquizoafectivo
Tipo infantil
Tipo crónico indiferenciado
Episodio esquizofrénico agudo
Paranoia:
propiamente dicha
estados paranoides involutivos
Maníacodepresiva:
Tipo maníaca
Tipo depresiva
Tipo circular
Melancolía involutiva
Reacción psicótica depresiva
Depresión del post-parto
4) RETRASO MENTAL
Tipo fronterizo
Tipo leve
Tipo moderado
Tipo profundo
Consecutivo a afecciones o intoxicación: rubeola, sífilis, toxoplasmosis, encefalopatías
por infecciones prenatales, etc.
Consecutivo a un t rauma o agente externo físico: asfixia neonatal, lesión postn atal,
encefalopatía por lesión prenatal, etc.
Asociado con trastornos del metabolismo, el crecimiento, o la nutrición: fenilcetonuria,
glucogenosis, norfinias, etc.
Asociado con e nfermedades cerebrales groseras postnatales: neurofibromatosis,
angiomatosis cerebral trigeminal, etc.
Asociado con prematuridad.
Asociado con factores psicológicos.
Consecutivo a un trastorno psiquiátrico importante.
Asociado a anomalías cromosómicas: Trisomía 21.
5) SINDROMES ORGANICOS CEREBRALES
Asociados a trastornos circulatorios: arterioesclerosis cerebral, insuficiencia vascular
cerebral, etc.
Asociados a trastornos del metabolismo, el crecimiento y la nutrición.
Asociado a enfermedades de causas desconocidas.
Asociado a traumas cerebrales: coma o delirio traumático.
Asociado a intoxicación por tóxicos o fármacos: psicosis por bromuro, alucinógenos,
anfetaminas, gases o vapores.
Asociado a infecciones: meningitis, sífilis, toxoplasmosis, hepatitis, malaria, etc.
Asociado a neoplasias intracraneales: carcinomas metastásicos, meningiomas, etc.
Asociado a la epilepsia: crisis del gran mal, pequeño mal, focales, etc.
6) TRASTORNO DE LA PERSONALIDAD
Personalidad:
paranoide
ciclotímica
esquizoide
explosiva
obsesiva
histérica
asténica
sociopática antisocial
perversa
adictiva
Teniendo en cuen ta lo anterior, y para co mprender mejor el tema, es n ecesario
considerar que tanto la salud como la e nfermedad devienen de la interacción de los
factores internos del individuo (predisposición), más el agregado de un entorno que
favorece, por decirlo de algún modo, la aparición de la patología. (38)
El ejemplo más claro es el de la esquizofrenia endógena, la cual tiene una base genética.
Sin embargo la enf ermedad se desarrollará sólo si el niño crece en una fa milia
esquizofrenizante en donde la figura de la madre y sus dobles mensajes tienen capital
relevancia en la irrupción de la enfermedad.
Finalmente es importante aclarar que la salud y normalidad no son sinónimos: tampoco
lo son enfermedad y anormalidad.
En efecto, basta pensar en una conducta como fumar. Desde el punto de vista médicopsicológico, el tabaquismo es una enfermedad. Sin embargo, esta “adicción social” está
tan aceptada por la comunidad que, con todo criterio, podemos decir que es normal que
la gente fume.
De la misma manera es anormal el niño prodigio o superdotado.
De ningún modo podemos considerarlos como enfermos a los que hay que curar. Por el
contrario “ellos” tendrían que considerarnos subnormales a nosotros. No casualmente
debemos a Al bert Einstein la frase “Los grandes espíritus de la humanidad han
tropezado siempre con la violenta oposición de las mentes mediocres”.
Por eso para comprender la gestación de las enfermedades emocionales y mentales, es
necesario analizar al individuo, a su grupo familiar y a la comunidad en la que vive lo
más objetivamente posible para que nuestros prejuicios no confundan los con ceptos
antes planteados de salud-enfermedad; normalidad-anormalidad.
C) Nociones generales sobre psicodiagnóstico: técnicas psicod iagnósticas gráficas y
verbales. Las técnicas proyectivas: el HTP y el test desiderativo.
La palabra diagnóstico es de origen griego y significa “yo distingo”. (2)
Hoy en día llamamos diagnóstico al arte científico de identificar una enfermedad desde
sus signos o síntomas, siendo este un proceso dinámico y no estático o fijo. (2) (3)
Un diagnóstico claro es la base de un tratamiento preciso y efectivo. (1) (29)
Hacer un buen diagnóstico no es fácil, más aún para quienes trabajamos en la curación
y el alivio de enfermedades no tangibles, no observables en modo directo, son
inferibles.
Para la confección de un psico diagnóstico utilizamos distintas técnicas, todas
importantes ya que apuntan al mismo fin desde distintos ángulos o perspectivas.
En este sentido hago mías las palabras de Abuchaem (2) ya que “debemos tener siempre
en cuenta que todos los instrumentos diagnósticos son relativos ya que aportan
información parcializada; la que debe ser integrada en un todo coh erente. Este trabajo
de integración puede fracasar si no valoramos adecuadamente las posibilidades y
limitaciones de cada instrumento diagnóstico”.
Cada uno de estos elementos son herramientas que podemos o no utilizar de acu erdo a
nuestro criterio.
Si decidimos hacer uso de ese instrumental, es importante llegar a hacerlo bien, pues
una herramienta mal usada puede transformarse en un elemento iatrogénico; pues un
diagnóstico mal hecho significa un abordaje hacia el alumno o el paciente encarado en
forma errónea.
Es fundamental en este sentido no caer en el error del pars prototo, es dec ir, tomar la
parte por el todo. (49)
Este principio me parece fundamental para el quehacer clínico diario. En efecto, tengo
la alegría de haber trabajado y trabajar intensamente en el área de la psicología clínica
infantil.
Muchas veces, como modo de acercar me al pequeño, o co mo parte del diagnóstico,
“jugaba” a construir rom pecabezas. Pienso que el diagnóstico lo “construimos” de
manera análoga al modo en como el niño construye y arma un rompecabezas. Vemos la
totalidad, la Gestalt, cuando lo incluimos, cuando lo terminamos. (65)
El problema de t omar la pa rte por el todo es, sencillamente, realizar un diagnóstico
erróneo.
Gráficamente lo podemos expresar así:
a) Tenemos una pieza del rompecabezas y tratamos de averiguar que representa:
Podemos decir o hipotetizar que forma, por ejemplo, la copa de un pino o la punta de
una flecha, o una pirámide, o la cola de un pez, o una montaña, etc.
Cuando completamos el ro mpecabezas al unir todas las piezas, vemos que conforma
algo preciso, muy alejado de todas nuestras hipótesis, siendo en realidad algo distinto a
lo que pensamos.
Las pruebas psicodiagnósticas se dividen en dos grupos: las proyectivas (que se ocupan
de explorar la personalidad del sujeto examinado) y las psicométricas (que estudian la
capacidad intelectual de la persona). (50)
A su vez, los medios a utilizar e n el d iagnóstico se div iden en gráficos (porque el
individuo testeado debe escribir o dibujar) y verbales (el sujeto responde oralmente a
los requerimientos del examinador). Finalmente pueden co-existir ambas cosas en un
mismo test (por ejemplo que luego de realizar un dibujo, el sujeto comente lo que hizo).
En este capítulo nos proponemos presentarles un par de instrumentos psicodiagnósticos,
que por ser fácil es de administrar se adecuan perfectamente a las contingencias del
ámbito escolar.
El primero de estos instrumentos es el test gráfico y verbal H.T.P. y el segundo es una
prueba exclusivamente verbal llamada Test Desiderativo. (47) (48) (51)
EL TEST H.T.P.
Esta es una prueba que consiste en solicitarle a la persona que realice tres dibujos: el de
una casa, el de un árbol y el de una persona.
Las siglas H.T.P. hacen referencia a la s iniciales de las pal abras inglesas casa (home),
árbol (tree) y persona (person).
Administración del test:
Se le ofrece a la persona tres hojas tamaño oficio en sentido apaisado con un lápiz y
goma de borrar.
La primera consigna radica en solicitarle al sujeto que efectúe el dibujo de una casa.
Ante cualquier duda o requerimiento, indefectiblemente le respondemos:
--“Como quiera…como a Usted le parezca”.
A lo largo de todo el te st jamás deben darse indicaciones acerca de dó nde y cómo se
dibuja, tamaño, traza do, etc., p ues influiríamos en la prueba y el diagnóstico sería
erróneo.
Una vez concluída la tarea le solicitamos a la persona que nos haga comentarios sobre la
casa dibujada: si la vió en algún lugar o si la imaginó, cómo es esa casa por dentro, etc.
Luego le pedimos que en otra hoja efectúe el dibujo de un árbol. Al concluir el dibujo le
solicitamos que le ponga una edad a ese árbol. Posteriormente indagamos sobre cómo se
le ocurrió dicha edad y le pedimos asociaciones al respecto.
A continuación le damos otra hoja y le pedimos que dibuje a una persona. Al finalizar le
indicamos que escriba en la ho ja un nombre y una ed ad cualquiera para ese dibujo.
Seguidamente le solicitamos asociaciones sobre ambos datos.
Dejamos consignado todo lo verbalizado en forma escrita.
Aclaración: si en el aula no es factible administrar el tes t en forma individual a ca da
niño, se lo hará en forma grupal, respetando las indicaciones antes planteadas. No se
solicitan asociaciones verbales sobre los dibujos. Puede pedirse que se las haga en
forma escrita.
Ventajas y limitaciones: El H.T.P. es un test que brinda una am plia y variada
información diagnóstica. Su administración insume pocos minutos y no se nece sitan
elementos especiales. Puede realizarse en forma individual o grupal.
Sus limitaciones radican en que es necesaria cierta experiencia para su interpretación y
ésta lleva al principio mucho tiempo en su elaboración diagnóstica hasta que la
experiencia y el entrenamiento reducen el mismo.
INTERPRETACION DEL H.T.P.
Con este test podemos inferir los siguientes items:
rasgos de personalidad
concientización del esquema corporal
autoestima
madurez emocional y psicosexual
indicadores psicopatológicos
intercambio con el medio ambiente
PAUTAS FORMALES Y DE CONTENIDO
Pautas formales: significa la sistematización del asp ecto gráfico a partir d el cual
podemos recrear los movimientos y las características personales del sujeto qu e realiza
el dibujo, independientemente del tipo de gráfico.
Pautas de contenido: es la for ma particular en que cada sujeto aborda la temática de su
dibujo.
RECURRENCIAS Y CONVERGENCIAS
Recurrencias: Es la reit eración de un mismo indicador en varias zonas de un mismo
gráfico o en grá ficos diversos, Estas recurrencias pueden darse en cuanto a pautas
formales o de contenido.
Convergencias: Es la reiteración de una secuencia dinámica que se expresa a través de
indicadores disímiles, y en algunos casos, hasta opuestos. Llamamos indicador al
elemento gráfico o verbal interpretado.
EMPLAZAMIENTO O TAMAÑO DEL DIBUJO
Emplazamiento: es la ubicación del dibujo. Este indicador es muy importante porque
nos muestra cómo se relaciona la persona con su medio ambiente, cómo es su manera de
pensar y de sentir. Para interpretar este indicador es necesario dividir la hoja en cinco
áreas: A, B, C, D y E.
A: Sentimientos de inseguridad y temor, timidez, fobias, introversión.
B: Conductas antisociales (sociopatías), hostilidad e impulsividad.
C: Depresión, melancolía, déficit energético, problemas familiares.
D: Tendencias maníaco-depresivas, personalidad ciclotímica.
E: Buena integración social, armonía yoica.
Tamaño: Si el d ibujo es excesivamente grande, nos habla d e impulsividad e
infantilismo. Si es pequeño, de poca autoestima, temor e ins eguridad. El punto medio
entre ambos es un indicador de salud.
Aclaración: jamás debe interpretarse un indicador en forma aislada sino que deberá ser
contextualizada con los demás indicadores.
Trazo: nos habla de la capacidad energética de la persona y sus mecanismos de control
de los i mpulsos instintivos. Un trazo muy suave y bosquejado denota inseguridad y
cavilaciones obsesivas. Un trazado descontrolado denota impulsividad.
Es importante percibir el i mpacto emocional que acusamos al observar el dibujo por
primera vez, para luego ir analizando los distintos indicadores.
En términos generales podemos decir que:
LA CASA: Representa el YO de la persona tanto sus aspectos emocionales y sociales
como los intelectuales, y su intercambio con el medio ambiente.
EL ARBOL: Representa los impulsos instintivos y la capacidad del YO par a
dominarlos. También nos indica si la persona ha padecido traumas o si tiene situaciones
no superadas.
LA PERSONA: Nos muestra la imagen que el individuo tiene de sí mismo, su
maduración emocional y el grado de identidad psicosexual.
ASOCIACIONES VERBALES COMPLEMENTARIAS A LOS GRAFICOS:
Es información adicional que s e suma a la ya recogida y que consiste en s olicitarle al
sujeto testeado que nos ofrezca una explicación sobre el o los motivos que lo llevaron a
dibujar de la manera en que lo hizo y en averiguar sobre lo que le sugiere el trabajo que
realizó.
Ejemplos de lo anterior podrían ser:
¿Qué le parece lo que piensa la persona?
¿Qué cree que siente?
¿Por qué le puso esa edad?
¿Le ocurrió a usted algo importante a esa edad?
¿Qué le sugiere ese nombre?
¿Conoce a alguien con ese nombre?
¿Esa casa que dibujó, la imaginó o la vio en algún lugar?
Etcétera
INDICADORES PSICOPATOLOGICOS:
CUADROS CLINICOS
Estos indicadores hablan de trastornos mentales y emocionales. Para su mejor
comprensión aplicamos el mismo criterio nosológico. (51)
NEUROSIS
NEUROSIS HISTERICA
Caracterización general:
Persona: simetría alterada. Pobreza de contenido total. Integrado pero con vacío interior.
Casa: pobreza de contenido, preocupación por el entorno.
Árbol: completo, estético y esquemático.
Emplazamiento: Casa, árbol y persona muestran una ubicación central, mitad superior.
Movimiento y expresión:
Bloqueado, tensión.
Distorsiones-omisiones-adiciones-énfasis:
Ojos vacíos, sin pupilas. Separación cuerpo-cabeza. Figuras humanas muy vestidas con
faldas largas y cuello cerrado. Cabello abundante. Minimización de la zona inferior del
cuerpo.
En la casa, puertas abiertas, ventanas transparentes
En el árbol: copa concéntrica y cerrada; corte marcado de tronco y raíces.
Trazo: líneas débiles.
NEUROSIS FOBICA
Caracterización general: pobreza de contenido, indefinidos.
Gestalt conservada, preocupación por el entorno.
Emplazamiento: mitad superior izquierda
Tamaño: medio o chico.
Movimiento y expresión: tensión
Distorsiones-omisiones-adiciones-énfasis: ausencia de rasg os sexuales, ojos vacíos,
rostro de perfil, separación cabeza-cuerpo, pies pequeños y m al apoyados, borrones
frecuentes en la zona del cuello, manos mal estructuradas. Árbol “en el air e”, copa
erizada, puntas de las ramas taponadas por la copa, tronco fino. El techo de la casa está
remarcado, lo mismo las ventanas.
Trazo: débil, inseguro, vacilante, borroneado.
NEUROSIS ABANDONICA. MELANCOLIA
Caracterización general: desintegración de la Gestalt, desvitalización general,
amputación de la zona inferior d el cuerpo, pobreza d e contenido. Figuras derruidas,
desarticuladas, vacías.
Movimiento y expresión: e stéticas pero para lizadas, sin vid a, expresión de desaliento.
Figuras acostadas, sentadas o apoyadas en algo.
Distorsiones-omisiones-adiciones-énfasis: acentuación en la bo ca, falta de brazos o
piernas. Anulación de la zona genital. Pobreza, ruinas, par edes rotas, entorno vacío,
árbol muerto, caído, sin frutos, tronco con rajaduras, ramas débiles con las puntas hacia
abajo.
Trazo: débil, sombreado confuso, desarticulado.
NEUROSIS DEPRESIVA
Características generales: figuras débiles, vacías, inseguras y dependientes. Pobreza de
contenido. Acentuación de la simetría.
Gestalt conservada, organizada acentuando la línea media.
Expresión triste. Casa simple, vacía, con pobreza de contenido; árbol desvitalizado.
Emplazamiento: parte inferior de la hoja.
Tamaño: varía según los mecanismos de defensa implementados.
Movimiento y expresión: figuras quietas, sin fuerzas, agotadas. En depresiones intensas:
individuos sentados o reclinados. Tristeza, vacío, desaliento.
Distorsiones-omisiones-adiciones-énfasis: omisión de l a boca, cabello desvitalizado.
Arbol con tronco sombreado y con cicatrices. Ramas hacia abajo.
Trazo: débil, inseguro, con zonas abiertas.
NEUROSIS OBSESIVA
Caracterización general: dibujo detallista y sobreelaborado.
Figuras rígidas, vestidas formalmente. Preocupación por la línea media y la simetría.
No se deciden a dar por terminado el trabajo (actitud retentiva), lo repasan y agregan
detalles. Impresión general de dureza, rigidez, pesadez (falta de espontaneidad). Uso de
goma (mecanismo de anulación).
Arbol: remendado, sucio, estereotipado, pobre con poca expansión. Formas netas y
angulosas.
Casa: sobredetallada, preocupación por los detalles del techo, los cercos, las rejas, etc.
Elementos de cierre: aislamiento. Casa de perfil (oposicionismo, terquedad).
Sobredetallismo, remiendos, suciedad.
Estereotipias.
Emplazamiento:
Figura humana: preocupación por ubicarl os equidistantes de los límites de la hoja.
Tendencia a la parte superior, pueden emplazarlos hacia la izquierda.
Tamaño:
Figura humana: pequeña o de tamaño medio.
Casa: pequeña.
Movimiento y expresión:
Figura humana: Figuras duras, r ígidas, en tensión, cuerpo coraza (control emocional,
rigidez). Impresión de pesadez (por el det allismo exagerado). Dureza en la expresión
facial, esta puede ser inexpresiva, de cortesía forzada (sonrisa dura o reveladora de
tensión).
Adiciones-omisiones-distorsiones-énfasis:
Figura humana: preocupación por la vestimenta formal y completa (hombre con traje,
corbata, mujer con ropas c erradas, faldas largas, e tc). Preocupación por los det alles
(botones, bolsillos, dedos, etc). Enfasis en el contorno del cuerpo, repasado y
remarcado.
Cabeza chica cuerpo grande. Tratam iento especial de la cabeza y cuero ca belludo
(detallismo) predominio de cabezas cuadrangulares con las zona del cabello remarcada
y separada por líneas rectas. Preocupación por la línea media y simetría. Brazos duros,
puños cerrados o manos ocultas. Generalmente hacen figuras de frente.
Neurosis obsesiva grave: sobredetallismo exagerado (nudillos, cordones de los zapatos,
adornos de la vestimenta, etc.). Mayor predominio de m ecanismos de anulación .
Marcada dificultad para separarse del dibujo (lo requieren luego d e entregado para
mejorarlo). Aspecto de figura robot.
Árbol: copa pobre, con poca expansión, sin frutos, cerrada. Tronco ancho y recto.
Ramas con distorsiones, angulosidad.
Neurosis obsesiva grave: prepsicóticos. Arbol deteriorado, desintegrado o bien
exageración de detallismo obsesivo (dibujo de hojas, líneas del tronco, etc.)
Casa: preocupación en la realización del techo. Preocupación por marcar pequeñas
zonas (rejas por ejemplo) (mecanismos de aislamiento). El excesivo control y arreglo
transforma al techo en una zona sucia y remendada (permanente falla de los
mecanismos de control): puertas y ventanas cerradas con pres encia de cerraduras y
rejas. Presencia de cercos, ventana del baño grande, chimenea grande con humo escaso
(un hilito). Caminos de acceso remarcados y sucios.
Tipo de trazo:
Figura humana: trazos duros, líneas rectas, fu ertes, claramente demarcatorias y líneas
sucias (sobrepasadas y arregladas). Sucesivas correcciones y borrones. Predominio de
líneas rectas y angulosas.
PERSONALIDAD MANIACA-INFANTILISMO
Carácter general:
Figura humana: figuras grandes ampulosas “infladas”. Expresión triunfal y con sonrisa
forzada (boca de payaso). Trastornos de s ecuencia. Escritura espontánea. Aspecto
infantil, inmaduro.
Casa: en perspectiva (omnipotencia)
Árbol: ampuloso. Invade la hoja
Emplazamiento:
Figura humana: centro de la hoja, con tendencia hacia arriba.
Casa: parte superior de la hoja, centro.
Arbol: hacia arriba y centro
Tamaño:
Figura humana: grandiosidad. Uso expansivo del papel.
Casa: grande, uso expansivo del papel.
Arbol: grande
Movimiento y expresión:
Figura humana: triunfal o con so nrisa forzada. Generalmente con movimientos de
expansión.
Distorsiones- Omisiones- Adiciones- Enfasis:
Figura humana: pueden verse organos internos. Brazos y rasgos en general hacia fuera.
Especial atención y énfasis en la boca. Desbloqueo brusco instintivo.
Casa: enfasis en puertas y ventanas. Ventanas de dist intos tamaños y formas, (niño,
flores en cantidad y sol muy grande).
Arbol: acentuación de lado derecho. Copa esférica, más alta que el tronco. Ramas hacia
fuera en punta. Interrupción entre ramaje y tronco.
Tipo de trazo:
Figura humana: Líneas gruesas. Presión muy fuerte.
Casa: Presión muy fuerte.
Arbol: muy fuerte. Líneas gruesas.
PSICOPATIAS-SOCIOPATIAS
Caracterización general:
Casa: grande, ampulosa, castillos, construcciones con columnas y ornamentación.
Figura humana: generalmente la figura humana es grande, ocupa un lugar central, tiene
una actitud general de omnipotencia y fuerza centrada en el cu erpo (musculatura). El
dibujo general puede provocar impacto “bien hecho” y paralizar para ver el contenido
real, del cual lo bonito es la fachada, (imagen propia, agradable, sexo op uesto hostil).
Dibujos de deportistas, luchadores, soldados, atletas, cazadores, etc.
Arbol: confusión en la copa. Agresión marcada.
Emplazamiento:
Casa: central.
Figura humana: generalmente central o cuando predomina una actitud plenamente
rebelde y en contra de normas, sobre la derecha.
Arbol: central
Tamaño:
Casa: grande
Figura humana: grande. Tratando de ocupar todo el lugar posible de la hoja . En
ocasiones (cuando predomina la necesidad de encubrimiento o r asgos esquizoides)
pueden hacer una figura esquemática o monigote.
Arbol: ampuloso.
Distorsiones- Omisiones- Adiciones- Enfasis:
Casa: remarcan el “cuerpo”. Tratamiento. Tratamiento pobre del techo.
Predominio de ventanas y accesorios materiales. Ventanas y puertas de distintos estilos.
Aspecto grandioso pero poco acogedor, frío.
Figura humana: enfasis en el cuerpo. Musculatura señalada. Figuras poderosas, menos
preocupación por la cabeza. Cabello generalmente sucio, desordenado, expresando
confusión. Agresión contenida con tendencias a la explosión violenta. Musculatura,
maños y puños enfatizados. Agregado de complementos simbólicos de virilidad
(sombreros, pipas, etc.) y de status conseguido sobre la base de la f uerza y agresión.
Ojos pequeños y sucios, controladores. Cuello acentuado, control de lo impulsos.
Manos en los bolsillos. Línea cortando el cuerpo.
Arbol: copa con formas impropias (trébol, corazón, etc.), copas con paréntesis,
enmarañada, confusa. Ramas agresivas en forma de espiral o puñal. En dir ecciones
opuestas (confusión) hacia el exterior (impulsividad). Tronco cortado a la altura de las
raíces.
Tipo de trazo:
Casa: impulsivo, agresivo. Zonas confusas. Zonas abiertas en el techo.
Figura humana: fluctuante. Trazos agresivos (impulsividad) juntamente con repaso
sucio y zonas débiles (confusión interno-externo). Agresión hacia el exterior: trazos
hacia fuera, elementos agresivos hacia el exterior. Sombreado fuerte.
Arbol: impulsivo, cortado.
PERVERSIONES
Caracterización general:
Casa: grandiosidad, omnipotencia. En el techo chimenea acentuada.
Arbol: rasgos similares a la producción psicopática.
Figura humana: hombres, figuras masculinas con caracteres secundarios femeninos.
Indumentarias sobreelaboradas o personas desnudas. Figura femenina persecutoria u
hostil o bien perfecta y bonita (si se ubica en ésta el ideal del yo). Dibujan generalmente
primero el sexo opuesto. Pueden realizar sólo la parte superior (castración zona inferior
del cuerpo). Inversión del sexo.
Emplazamiento:
Casa: central.
Arbol: central.
Figura humana: central.
Tamaño:
Casa: grande.
Arbol: grande.
Figura humana: grande, agresivo, remarcado lo muscular.
Distorsiones- Omisiones- Adiciones- Enfasis:
Casa: Ventanas. Doble entrada.
Arbol: ramas insertadas a la derecha doblan hacia la izquierda: rechazo a la
masculinidad, inclinación femenina y maternal.
Insertadas a la izquierda doblan hacia la derecha: regresar de la actitud maternal
femenina a la masculinidad.
Copa: doblamiento dominante hacia la izquierda.
Tronco: serpiente o alambre de púas enroscado.
Figura humana: omisión o d istorsión de z onas sexuales. Gran atención y cuidado al
cabello. Labios llenos y sensuales. Ojos grandes o con p estañas. Diferencia notables
entre cuello masculino y femenino, siendo este último mucho más largo. Enfasis en
caderas y nalgas de figura masculina, redondeadas o bien objeto de exagerada atención.
Tronco redondeado y cintura chica. Figura afeminada y gran preocupación por la
corbata.
Hombres: tacones en los zapatos; muñecas y tobillos pequeños.
Líneas curvas: sombreado del pelo
Tipo de trazo:
Casa: impulsivo.
Arbol: impulsivo.
Figura humana: impulsivo.
PSICOSIS
Características generales:
Figura humana: efecto grotesco, si niestro. Gruesas desproporciones. Zoomorfismo.
Rigidez. Desorganización gestáltica (disgregación). Confusión de perfil y cara
completa. Transparencias, amputaciones, aspecto de muñeco automatizado,
desvitalizado. Enfasis en el detalle no esencial. Sucesión disgregada en el tratamiento de
la figura. Figuras que se caen (prepsicosis).
Casa: rotos. Disgregados. Falta de integración adecuada.
Transparencias. Perfiles absolutos o vistos desde atrás (prepsicóticos). Sin contacto con
el terreno. Alteraciones severas de la perspectiva. Dibujos en dos dimensiones.
Arbol: Aspecto muerto, mutilado, desvitalizado. Con agujeros y animales adentro.
Dividido. Muerto. Formas opuestas.
Emplazamiento:
Figura humana: tercio superior. Paranoicos en el centro.
Casa: paranoicos: en general en el centro.
Tamaño:
Figura humana: variable. En general no se observa micrografías ni macrografías
definidas.
Casa: Paranoicos: grande.
Movimiento y expresión:
Figura humana: cualidad estática (tipo estatua) o movimiento automático (títeres,
muñecos con cuerda). Rigidez marcada.. Movimientos bloqueados.
Distorsiones- Omisiones- Adiciones- Enfasis:
Figura humana: gruesa, desproporcionada. Ojos; énfasis en for ma de punta de alfiler
(paranoia) o vacíos.
Dedos: tratamiento agresivo.
Manos y pies: zoomórficos, desnudos, uñas desalineadas.
Orejas: enfatizados (paranoia, alucinaciones auditivas).
Cuello: excesivamente largo y delgado.
Boca: enfatizada. Abierta. Presencia de dientes (en el tipo simple).
Coyunturas: sensibilidad corporal, ilusiones somáticas.
Organos sexuales: indicados. Pueden verse órganos internos.
Piernas: largas, de distinta presión y grosor.
En el hombre: nariz amputada. Boca enfatizada o abierta. Ojos con pestañas.
En la mujer: ojos sin pupila o pupilas puntiformes. Cara frecuentemente de frente, resto
de perfil. Cuerpo redondo, hombros enfatizados.
Casa: falta de paredes. Paredes que se caen. Puerta alta y cerrada. Ventanas ausentes o
cerradas con cierres (paranoicos). Techo grande cubriendo el resto. Cosas sobre el
techo. Refuerzo de los limites (prepsicóticos), reactivo.
Arbol: copa pequeña, ramas altas y estrechas. Tronco: contornos difusos con agujeros.
Raíces en el aire.
Trazo: figura humana: línea del contorno del cuerpo fragmentada (pérdida de límites).
Borrones poco frecu entas. Trazo interrumpido a dis tinta presión. Pre-esquizofrenia:
trazo remarcado, con fuerte presión.
Casa: variación de la presión. Límites remarcados y límites débiles.
Arbol: bordes entrecortados. Límites débiles, disgregados y trazos fuertes.
2) EL TEST DESIDERATIVO (47) (48) (51)
El test desiderativo es una prueba psicodiagnóstica exclusivamente verbal que consta de
seis preguntas que indagan sobre los tres reinos de la naturaleza: el re ino animal, el
vegetal y el de las cosas inanimadas.
De ser posible, lo ideal es consignar el tiempo que tarda el sujeto para dar las respuestas,
ya que eso favorece la precisión diagnóstica. Si la per sona tarda más de quince
segundos en re sponder se consid era que el t iempo de reacción fue le nto, y se lo
consigna en forma escrita ya que dicha reacción indica la e xistencia de bl oqueos
mentales.
ADMINISTRACION
Las primeras tres preguntas se denominan catexias positivas. Las tres restantes catexias
negativas.
Primera pregunta:
--Si no pudiera ser una persona ¿qué es lo que más le gustaría ser?
Segunda pregunta:
--Si no pudiera ser una persona ni (reino elegido anteriormente) ¿qué es lo que más le
gustaría ser?
Tercera pregunta:
--Si no pudiera ser una persona ni (primer reino elegido) ni (se gundo reino elegido)
¿qué es lo que más le gustaría ser?
Las tres preguntas restantes tienen la misma estructura y la misma dinámica, la
diferencia radica que en este caso preguntamos acerca de lo que menos le gustaría ser.
VENTAJAS Y LIMITACIONES
Es un test muy fácil de administrar y no necesitamos ningún elemento especial. Es
necesario tomar nota de las respuestas dadas y, tal como lo explicamos anteriormente, lo
ideal sería cronometrar las respuestas.
Como todo test brinda información parcializada, de ahí que sea necesario integrar el
Desiderativo a las otras pruebas diagnósticas.
INTERPRETACION
Las catexias positivas nos muestran el modo en como la persona maneja tanto
agresiones del medio, como sus propios impulsos.
Las catexias negativas señalan fantasías y temores inconcientes.
Ejemplos:
1+) Pájaro: para volar y ser libre.
1-) Rosal: no podría moverme.
Estas respuestas son tí picamente fóbicas ya que el miedo paraliza y por eso el sujeto
desea moverse, evitando así el ser atrapado (en su fanta sía inconciente) por el objeto
fobígeno.
INDICADORES PSICOPATOLOGICOS
CUADROS CLINICOS (51)
NEUROSIS OBSESIVA
Personalidad Obsesiva:
Catexias positivas: Utilidad, rendimiento, control de la agresión, no hay afecto ni
movimiento. Limpios, honestos y racionales. Se observa bloqueo afectivo d e la
capacidad de fantasear.
Catexias negativas: Sucios, d esordenados, viscosos, agresivos, rutinarios, inútiles,
deshonestos, descontrolados emocionalmente.
NEUROSIS FOBICA
Personalidad Fóbica:
Catexias positivas: Objetos vivos, con movimientos. Ven y oyen. Sin agresión. Agudos
y vivaces. Agiles y tranquilos, se mueven adonde quieren ir. Contrafóbicamente pueden
aparecer objetos valientes, arriesgados y fuertes, sin nexo ni agresión.
Catexias negativas: objetos con inmovilidad física. Arraigados, solitarios. El control de
la ansiedad a través del bloqueo y la represión se expresa como temor a transformarse
en alguien sensible (ser un cosa, ser una roca).
NEUROSIS HISTERICA
Personalidad Demostrativa:
Catexias positivas: impacto estético con forma, color, tersura y cualidades plásticas y
expresivas. Son elegidas para gustar porque son lind as y atractivas. Se reprime lo
instintivo.
Catexias negativas: por forma, color u olor. Pr ovoca repulsa o asco lo instintivo. Lo
frío, lo que no siente, lo impenetrable.
ESQUIZOIDIA:
Carácter esquizoide: persona observadora y no participativa.
Catexias positivas: objetos autosuficientes, fríos y lejanos, sin contacto emocional con
otros. Alejados, inan imados. Se privilegia el mirar, el obs ervar y el conocer. No hay
formas ni movimientos ni sensaciones; ni tampoco existe vinculación afectiva. Ejemplo:
estrellas, libros, computadoras, plantas.
Catexias negativas: objetos inmóviles sin defensa (pasto, porque lo pisan); objetos
disgregados (arena); objetos usados, manoseados (papel, porque lo ensucian, lo rompen
y lo tiran); objetos aislados y secos (cardo) e impulsos orales sádicos (pirañas, plantas
carnívoras).
NEUROSIS DEPRESIVA
Personalidad Depresiva
Catexias positivas: Objetos pasivos, no agresivos; tiernos, que necesitan ser cuid ados,
alegran a los demás. Capacidad de alimentar a riesgo de propia la muerte (alimento para
ser comido). Búsqueda de aprobación. Objetos complacientes y dependientes.
Catexias negativas: objetos que destruyen, envenenan, hacen daño a otros. El
examinado se preocupa por mostrar que él es distinto a ell os. Objetos desvalorizados.
Temor al rechazo emocional.
PSICOPATIAS Y PERVERSIONES
Personalidad de Acción
Catexias positivas: objetos poderosos, omnipotentes, que provocan pánico y sumisión.
Someter al otro por medio del miedo para paralizarlo y dominarlo (águila, enredadera).
Dominio. Movimientos rápidos (rayo, águila). Se observa incongruencia entre el objeto
elegido y lo que se adjudica.
Catexias negativas: rechazan objetos afectivos, empáticos y dependientes, o bien
valiosos dentro del consenso cultural y social.
Anulación de catexias positivas. Objetos que se desintegran o explotan, sumisos. El
contacto con otro es degradado. Describen los ataqu es a los ob jetos negativos en
primera persona.
PERSONALIDAD MANIACA
Catexias positivas: objetos que alegran, simpáticos y divertidos.
Hay movimiento. Autoabastecimiento y control. Contacto distante y en movimiento
(tocadisco, veleta, trompo, abeja, mosca).
Catexias negativas: objetos abúlicos, dependientes, pasivos, inútiles, sucios,
desamparados, sometedores. Contacto distante.
MELANCOLIA
Personalidad Melancólica
Catexias positivas: objetos pasivos sin v ida propia. Cualidades abstractas, sin
movimiento, sin corporeid ad. Bondad. No hay contacto emocional (Dios, santos,
medicamentos, amor, pureza).
Catexias negativas: objetos violentos, abstractos. Sometimiento, autodesvalorización y
dudas. Reiteran racionalizaciones (fieras, cáncer, bombas, ataúdes, cementerios, odio).
ESQUIZOFRENIA
Psicosis Esquizofrénica
Catexias positivas: seres sobrenaturales, omnipotentes y mágicos. A veces hostiles.
Partes aisladas del cuerpo o cualidades abstractas (extraterrestres, Dios, ojos, fieras).
Catexias negativas: elementos disgregados, rotos, espíritus. No discrimina entre seres
vivos e inanimados. Los seres vivos están cosificados, los inanimados son humanizados.
Perseguidores. Misticismo.
(El lector interesado en profundizar sobre el tema Psicodiagnóstico puede recurrir a la
“Bibliografía complementaria sobre el Psicodiagnóstico” al final del libro).
CAPITULO II
EL DOCENTE FRENTE AL NIÑO CON TRASTORNOS:
PROPUESTAS PRACTICAS FRENTE A LOS CUADROS CLINICOS MAS
FRECUENTES EN EL AMBITO ESCOLAR.
“Hacer lo que uno dice,
decir sólo lo que uno hace.
Quien comprendió esto,
Comprendió todo”
Sai Baba (11)
EL ROL DEL DOCENTE
Cuando alguien está atrapado emocionalmente, tratando de cumplir las expectativas que
los demás depositaron en él (trampa neurótica); generalmente aparecen dos conductas
bastante opuestas y al mismo tiempo, sumamente relacionadas entre sí.
Me refiero a la Omnipotencia (todo lo puedo) y a l a impotencia (nada puedo). La
segunda aparece cuando la persona descubre que no-puede-todo-todo-el-tiempo, y se
frustra.
En la medida en que el docente pueda ser él mismo, irá encontrando el punto medio
entre ambas conductas destructivas (omnipotencia.- impotencia), logrando desa rrollar
plenamente su potencia (equilibrio entre lo que puedo y quiero).
Kurt Golstein conceptualizó así a la persona potente: “una persona está sana cuando
existe adecuación entre las exigencias y las capacidades”.
Bastante similar es el mensaje que se transmite en algunos grupos de autoayuda:
Señor
dame la
Serenidad
para aceptar las cosas
que no puedo cambiar.
Valor
para cambiar
aquellas que puedo y
Sabiduría
para reconocer la diferencia. (5)
Es con este sentido ético que proponemos una serie de recursos prácticos que el docente
podrá implementar frente a los niños que presentan trastornos, tanto de conducta como
de aprendizaje.
Debemos considerar como sintomático a:
Todo trastorno y variación en el rendimiento escolar.
Todo trastorno observable o inferible en la conducta y las relaciones sociales.
Todo trastorno en el estado de salud física y mental. (53)
Es importante entender que la salud está relacionada con la libertad de elección que la
persona tiene. Cuando la conducta está fuera de control, se hace compulsiva y no
permite al individuo actuar de acu erdo con su li bre albedrío, hablamos de c onducta
enferma.
Teniendo en cuenta lo anterior, consideramos que el docente que quiera contribuir,
desde su potencia, a mejorar la salud de sus alumnos, definitivamente puede hacerlo;
ya que QUERER ES PODER. (17) (60)
DESAPRENDER LO APRENDIDO
Para cambiar la realidad es necesario conocerla, ya que “todo juicio por acertado que
parezca, carece de validez cuando recae en una materia que no se domina a fondo”. (44)
Para ello es menester comprender la dinámica y la estructura que conforman la base de
lo que o bservamos. Si queremos entender qué son y cómo aparecen los trastornos
conductuales, será de suma utilidad internalizar conceptos básicos co mo puesta de
límites, conducta y personalidad.
CONDUCTA, PERSONALIDAD Y PUESTA DE LIMITES COHERENTE.
Establecer límites significa crear y conformar (formar-con-el-otro), un basamento
témporo-espacial sobre el cual construir una determinada relación interpersonal.
La puesta de límites establece, necesariamente, el asumir un rol frente al otro. Si esto no
existiera, la convivencia, el conv ivir (vivir-con-el-otro) y las c onexiones entre las
personas serían imposibles.
Poner límites significa reconocer que la otra persona, nuestro alter-ego, es no-yo.
Perls (65) plasmó los límites del Ego en su Oración Gestáltica, base ética de su enfoque
clínico:
“YO HAGO LO MIO Y TU HACER LO TUYO.
NO ESTOY EN ESTE MUNDO PARA LLENAR TUS EXPECTATIVAS
Y TU NO ESTAS EN ESTE MUNDO PARA LLENAR LAS MIAS.
TU ERES TU Y YO SOY YO
Y SI POR CASUALIDAD NOS ENCONTRAMOS ES HERMOSO.
SI NO, NO HAY NADA QUE HACER”.
A mi criterio la condición sine qua non para la existencia de límites es la conformación,
la construcción de la propia identidad.
Empezar por uno mismo, para así brindarle al otro un tiempo y un espacio en forma
sana, auténtica y profunda.
Por lo general, frente al niño-problema vemos la existencia de “padres-niños” que aún
no tienen una clara autonomía adulta, sino qu e mantienen una dependencia emocional
infantil con sus propios padres, frente a lo cual, se les hace difícil asumir una necesaria
y beneficiosa “agresión positiva” al niño, mediante la palabra NO CUANDO ES NO Y
SI CUANDO ES SI. (28)
Funcionando sanamente implantaremos en la mente del niño, la imagen de un p apá y
una mamá que además de amarlos con todas sus fuerzas, son coherentes en lo que
piensan y sienten.
Por eso, la falta de madurez de los padres da como resultado la falta de una adecuada
puesta de límites. El pequeño no se socializa en este macromundo que es la comunidad,
si no lo logró en ese micromundo que es la familia.
Entendemos por conducta a todo aquello que sentimos, pensamos, decimos o hacemos.
De la visión integrativa que propuso Lagache (58), se desprende que podemos distinguir
entre las conductas, aquellas a las que llamaremos conductas subjetivas (lo que
pensamos y sentimos) y las conductas objetivas (lo que decimos y hacemos).
De estas dos nociones de conducta inferimos dos enfoques básicos:
Humanismo: postula que la evolución y el crecimiento personal de un ser hu mano se
efectúa desde el interior del individuo hacia el contexto ambiental. Esto significa que si
cambiamos nuestra forma de pensar y de sentir, cambiaremos lo que decimos y
hacemos.
Conductismo: postula que los cambios se e fectúan desde el e xterior de la persona, al
interior de la misma. Esto significa que cambiando lo que se dice y hace se logran
modificaciones en lo que pensamos y sentimos.
Por eso, definimos a la personalidad, como al modo habitual que una persona tiene de
pensar, sentir, hablar y actuar; para lograr satisfacer sus necesidades y d eseos en el
medio sociocultural. (32)
Si nos pro ponemos efectuar un abordaje a la personalidad to tal de un individuo,
tendremos en cuenta los dos enfoques an tes desarrollados; los cuales podrán ser
aplicados en el tema de la puesta de límites.
En efecto, además del diálogo y el afecto de los padres hacia los hijos (humanismo); el
niño puede ser ayudado en su socialización mediante el reforzamiento de las conductas
sanas y la inhibición de las conductas patológicas (conductismo). (28) (71)
Si la consecuencia inmediata de una conducta es placentera para el sujeto, la conducta
se refuerza y la persona tiene a volver a realizarla.
Si la consecuencia inmediata a la conducta efectuada es displacentera para el sujeto, la
conducta se inhibe y la persona tiene a no volver a realizarla.
Así pues si el niño se conduce inapropiadamente, el padre le explicará el porqué de la
Inadecuación de la misma y le advertirá sobre la consecuencia negativa que le impondrá
si vuelve a incurrir en la misma (castigo).
Si el pequeño vuelve a e fectuarla, los padres inmediatamente aplicarán la sanción
advertida. La misma dura todo el día.
Al día siguiente haremos “borrón y cuenta nueva”, ya que no tiene sentido prolongar
dicho plazo porque el niño no puede integrar (asociar) en su mente, lo que hizo ayer con
la “cara fea” con la que lo miran papá y mamá hoy.
Mi criterio es que el castigo será únicamente moral (frustración) y nunca corporal (salvo
que esté en juego la integridad física d el pequeño); ya que como lo dijo Mahatma
Ghandhi: “El que trata de imponer una idea usando la violencia, impone la violencia, no
la idea”.
Además como lo demuestra la experiencia clínica, los padres golpeadores, han sido
hijos golpeados… no repitamos la historia. Muchas veces la frustración (ese sentimiento
doloroso), nos conecta con la realidad y nos permite generar rec ursos para ca mbiar o
incluso mejorar la situación en la que nos hallamos. (65) (66) (75)
Esquemáticamente nuestra propuesta sería:
Estamos hablando, que qued e bien claro, de invitar a los padres a que asuman la
responsabilidad de su AUTO RIDAD PARENTAL para integrar adecuadamente a sus
hijos a la socie dad. Nada más lejos de nosotros que el aut oritarismo o exce so de
autoridad (- “ no, porque yo lo digo y basta”, “ayer te dije qu e sí, pero no vas a ir”),
verdadero foco infeccioso para el crecimiento insano de un ser humano.
Por lo tanto:
EL UNICO MODO DE AUMENTAR UNA CONDUCTA ES MOTIVARLA , EL
UNICO MODO DE ELIMINAR UNA CONDUCTA ES EXTINGUIRLA.
La mayoría de los trastornos aparecen (más allá de las motivaciones sociales e
inconcientes), cuando luego de realizar una conducta inapropiada, los padres (alegando
el motivo que fuere), “premian” al niño.
Esquemáticamente sería:
Por ejemplo, pongamos el caso de un niño que se niega a ir al colegio. Los padres, “para
convencerlo”, le dan un a golosina, con lo cual refuerzan inconcientemente la conducta
negativa, por ser ésta una consecuencia positiva y placentera… ¿qué cree usted que
pasará al día siguiente?
Por eso, y lo repetiremos muchas veces en este libro , el mensaje a l os padres es
sugerirles que actúen coherentemente. Desde su rol como docente a segúrese que los
padres comprenden esto. Al docente, a veces le cuesta lograr su cometido.
Silvia Alvarez (8) pudo traducir fiel y patéticamente la s ensación de desconcierto del
docente frente a los pr oblemas emocionales que presentaba el alumnado. En efecto,
Alvarez lo expresó así: “ muchas veces los maestros, acobardados y sensibilizados por
las tremendas diferencias dentro de un grupo d e chicos, se llega a sentir profundamente
impotente: ¿Qué hacer frente a esto o l o otro? ¿Cómo podría yo ayudar a este c hico?,
¿cómo le hago entender a los padres de fulanito que tienen que bañarlo más seguido?,
¿cómo le digo que no deben castigarlo con palizas?, ¿qué hago frente a la vida
promiscua de los padres de fulanita que ya se está haciendo mujercita y …?, etc.
Alvarez se pregun ta por dónde em pezar y nos habla de la palabra como herramienta
que permite abrir nuevos canales de acceso a la expresión, siendo a la vez , el
instrumento fundamental del aprendizaje. A esto, agregaría yo (terapéuta al fin),
aprendizaje también de pautas de conducta más sanas como consecuencia de lo anterior,
ya que las palabras nos abren al mundo, siendo que los límites de las primeras significan
los límites del segundo.
A esto se refería Freud al decir:
“El que cede en las palabras, logra el primer movimiento para ceder a los hechos”.
Ya que era p ara conceptualizar necesito contactar y para contactar necesito
conceptualizar, integraremos los “ejercicios de internalización de conceptos” que
propone Alvarez con los elementos clínicos psicoterapéuticos con los que con tamos,
para ofrecer, de esta forma, una visión y un abordaje más amplio.
Basándonos en las experiencias recogidas, brindamos una lista con los que
consideramos son los problemas más cotidianos con los que se enfrenta el do cente,
siendo asimismo, los que usamos al of recer las pautas que nos permitan dar los pasos
primeros en la resolución de las problemáticas (similar a lo que en medicina
llamaríamos los “primeros auxilios”).
TRASTORNOS COMUNES EN EL AMBITO EDUCATIVO
TRASTORNOS ORGANICOS
Problemas neurológicos y motrices.
Problemas visuales.
Problemas auditivos.
Problemas foniátricos.
Problemas fonoaudiológicos.
Desnutrición.
Anomalías corporales antiestéticas.
Incontinencia.
Enuresis y encopresis por parasitosis.
Retraso madurativo de origen orgánico.
TRASTORNOS EMOCIONALES
Impulsividad hostil (acting out) con el docente y con sus pares.
Síndrome de hiperkinesia infantil.
Liderazgo negativo (oposicionismo).
Cleptomanía (compulsión a robar).
Mitomanía (compulsión a mentir).
Colapsos nerviosos de origen emocional (histéricos).
Enuresis y encopresis por problemas psicológicos.
Atención dispersa.
Reacción regresiva por embarazo y parto materno o de algún familiar o allegado.
Aislamiento esquizoide.
Síndrome del niño apaleado.
Violación.
Timidez social.
Fobias.
Depresión y melancolía.
Traumas no elaborados.
Adopción.
Duelos no elaborados.
Abortos.
Inmadurez yoica.
Fallas intelectuales de origen emocional.
Período de adaptación patológico.
Complejo de Edipo no resuelto.
Masturbación compulsiva y/o exhibicionista.
Niños feminoides.
Niñas masculinoides.
TRASTORNOS FAMILIARES
Padres separados con o sin nuevas parejas, con o sin hijos.
Abanadono parental o maternal.
Perversiones y promiscuidad sexual. Incesto. Adulterio.
Tendencias filicidas.
Violencia familiar generalizada.
Falla en la puesta de límites.
Colecho y cohabilitación.
Falta de recursos económicos.
Falta de higiene y controles médicos.
Identidad psicosexual no clara en los padres.
Confusión de roles.
Machismo. Feminismo.
Prejuicios raciales, religiosos, culturales y étnicos.
Familia aglutinada.
Familia esquizoide.
Familia de estilo adictivo.
PROPUESTAS PARA UNA INTERVENCION DIRECTIVO-ORIENTADORA.
1) TECNICA DE CONCIENTIZACION DEL ESQUEMA CORPORAL: JUEGO DEL
ESPEJO
Fue Schilder quien conceptualizó la idea de “Esquema corporal”, como la p ercepción
interna y externa del Yo físico. Recordemos que “el Yo es ante todo un ser corporeo”
(40).
Por eso es fundamental que el niño integre su ser emocional con su ser corporal; ya
que el pequeño hiperkinético carece de la noción de su propio esquema corporal, dando
lugar a la patología. Para prevenir o curar es te inconveniente se procede de la siguiente
forma: le solicitamos al pequeño que nombre las diferentes zonas de su cuerpo y luego
las integre con la palabra “Yo” mientras pronuncia frases como: “estas son mis manos”,
“yo soy Carlos”, etcétera.
Sentado frente al n iño; el padre, la madre o el docente, realizarán movimientos que el
niño imitará. Luego invertiremos los roles. Se trabaja este juego durante unos qu ince
minutos todos los días. Los resultados terapéuticos pueden ser cotejados mediante el
dibujo de la “Figura Humana” (ver capítulo 3 “Casos Clinicos”).
Simultáneamente en el a ula podemos aplicar los ejercicios de “internalización de
conceptos”. (8)
Ejercicio N°2: “todos tenemos un cuerpo ¿n o es a sí?. Lo constatamos tocándolo,
recorriéndolo y nombrando cada parte según sepamos.
Ejercicio N°32: “los maestros llevaron un espejo y frente a él juga mos con los
movimientos de la cara, también jugamos a peinarnos de diferentes maneras. Movemos
la nariz, las orejas, los ojos, la boca, toda la cabeza; (¿cómo decimos que sí con la nariz
y con los ojos? ¿cómo demostramos dolor, rabia, alegría, etcétera con cada una de estas
partes de nuestro cuerpo?).”
Ejercicio N°52: “Miramos con un ojo, miramos con el otro y notamos la diferencia”.
Objetivos terapéuticos: estos ejercicios son de enorme utilidad en l os casos de
impulsividad, hiperkinesia, timidez e inhibición: porque afirma el Yo y da asertividad.
En los casos de prob lemas de id entidad psicosexual se aconseja trabajar los ejercicios
con una persona del mismo sexo para favorecer la identificación con la misma.
Dejamos de aplicar estos ejercicios cuando observamos que el niño logra una “Figura
Humana” acorde a su edad. (56)
Si observamos que en el gráfico falta algún área del cuerpo o está mal dibujada (por
ejemplo manos sin dedos), se trabaja con particular intensidad la zona (ver en este
mismo capítulo los ejercicios para la motricidad fina), hasta que e l niño internaliza la
misma a su Esquema Corporal.
2) DESCARGA CORPORAL:
CATARSIS INSTINTIVA DIRIGIDA.
Esta técnica consiste en recostar al niño boca arriba sobre una superficie blanda
(colchoneta, etc.), y preguntarle sobre las distintas partes de su cuerpo a fin de saber si
están “nerviosas” (con ganas de moverse) o “tranquilas (con ganas de quedarse quietas).
Si el niño contesta que una determinada área del cuerpo “está nerviosa” se lo insta a que
mueva mucho esa zona hasta que se agote. Muchas veces el niño, cuando apenas se lo
recuesta, empieza a moverse por propia motivación. En ese caso se le solicita que reitere
los movimientos una y otra vez.
Si el niño padece hiperkinesia, al agotarse por sobremovimiento, lejos de aquietarse y
descansar, comenzará a mover automáticamente otras zonas. Se procede entonces en
forma igual a la anterior.
En la casa, la duración del ejercicio puede ser de entre 15 a 30 minutos por día.
Es de capital importancia que el niño quede extenuado para permitir la descarga de la
instintividad y para brindarle una consecuencia negativa a fin de inhibir la conducta
patológica.
Paralelamente vamos resolviendo las determinantes más profundas y conflictivas. (60)
Al principio el niño d isfruta del “juego” porque aliv ia sus tensiones. Luego, en la
medida en que vamos estructurando su Yo y eliminando la instintividad enquistada en
su aparato psíquico, este ejercicio se tornará aburrido y displacentero.
Debe tenerse en cuenta que muchas veces el niño responde con una exacerbación de la
sintomatología y se muestra más hiperkinético.
Esto es simplemente un efecto colateral del tratamiento, razón por la cual es necesario
prevenir a los padres en este sentido. El período de ex acerbación sintomática rara v ez
sobrepasa las dos semanas.
Aplicaciones: este ejercicio se utiliza en los cuadros de impulsividad, conductas hostiles
y en los niños hiperkinéticos.
Objetivos: sublimación directa d e las cargas instintivas sin recurrir a la elaboración
psíquica.
Inhibición de la conducta negativa.
3) ELABORACION
TERAPEUTICO).
PSIQUICA:
CUENTO
EXPLORATORIO
(PROYECTO
Denominamos “proyección” al mecanismo psíquico por el cual colocamos nuestros
sentimientos en aqu ellos estímulos que se nos presentan en for ma no estructurada
(amorfa) y ambigua.
Pensemos en la famosa Gioconda de Leonardo Da Vinci. Para algunos ese rostro denota
tristeza, para otros indiferencia y para otros s ensualidad. Esta diferencia de criterio se
debe a que cada uno “proyecta” en esa tela parte de sus propios estados anímicos.
Teniendo en cuenta lo anterior proponemos entregarle al niño un dibujo o fotografías
para que a partir de la misma éste pueda expresar sus sentimientos e ideas.
Leopold Bellak (12) instrumentalizó esto estructurando el “Test de Apercepción
Temática Infantil con Figuras de Ani males”. Descubrió que si además de ambiguo, el
estímulo presentado contenía figuras de animales; el niño tendía a identificarse con
ellas.
El docente narrará un cuento relacionado con la historia del pequeño para solicitarle que
él la continúe y termine mediante sus proyecciones.
Preguntas útiles para el d esarrollo de ésta técnica pueden ser: -¿Y qué sentía él/ella?,
¿en qué pensaba?, ¿qué creía que pasaría después?, etcétera.
Cuando el docente perciba que lo que
el niño narr a está relacionado con su
problemática, podrá hacerle notar la relación existente entre la fantasía y la realidad:
-¿No será que a vos te pasa lo mismo?
Esta técnica sirve para que el niño logre la toma de conciencia de su situación (48).
A continuación el docente puede sugerirle la alternativa más sana a seguir:
¿Qué te parece si…?
Objetivos: Esta técnica se utiliza en los casos de conflictos familiares, duelos, traumas y
violencia generalizada para indagar el d año psíquico producido y para analizar los
sentimientos reprimidos y las expectativas del niño ante esa situación, frente a la cual
implementaremos la intervención Directivo-Orientadora más adecuada al caso.
4) REFORZAMIENTO INCONCIENTE DE LA CONDUCTA: ENLACE DE IDEAS
POSITIVAS.
Pedimos al pequeño que se siente o recueste y cierre sus ojos, le indicamos que imagine
la conducta que q ueremos reforzar y que se conecte profundamente con la misma
(imágenes, sensaciones, afectos, colores, etc.).
Luego le so licitamos que a contin uación piense en una situación placentera para él
conectándose en profundidad durante unos minutos con ella para luego volver a la
primera. Este procedimiento se repite varias veces en cada ejercitación la que se
realizará en forma diaria hasta lograr la implantación de la idea positiva en la mente del
niño.
Objetivos: Esta técnica se utiliza siempre que consideremos importante fortaleces y
consolidar logros en el área emocional o intelectual. Se combina muy bien con las otras
técnicas y se ven apreciables resultados en niños que no presentan trastornos severos.
No se ac onseja ésta técnica en cu adros psicopáticos o d e marcado oposicionismo,
puesto que la falta de colaboración torna a esta valiosa técnica en un mero juego estéril.
5) MOTIVACION POSITIVA FAMILIAR:
TABLA DE MOTIVACIONES POSITIVAS.
Esta técnica sirve para integrar y aliar al grupo familiar con la propuesta de salud que
imparte el docente o el terapeuta. Consiste en motivar y reforzar las conductas positivas
mediante un juego competitivo o “campeonato”.
Tomamos una hoja o cartulina y diseñamos en ella unos días para la competencia. En
dicha hoja figuran también los premios que el concursante podrá g anar si hace todo
bien.
Como ejemplo:
El grupo familiar colocará la hoja en un lugar visible (al menos en la hora en la que l a
familia se reúne) y uno de los prog enitores le preguntará al otro sobre la conducta u
objetivo del pequeño en ese día.
Si todo fue bien, le colocará un punto en la cartulina o un equivalente simbólico como
puede ser la carita sonriente de un niño, y si no logró el objetivo, obtendrá un cero o el
dibujo de un chupete. No se lo retará por el fracaso para que el pequeño, a partir de su
propia frustración constru ya en su mente mensaje superyoicos de autocontrol que
contribuirán a consolidar el proceso terapéutico puesto en marcha.
Objetivos: Aprovechar los potenciales de salud del grupo familiar para construir hábitos
más sanos. Es útil para los casos de enuresis, obesidad, encopresis, d ificultades en la
puesta de límites y para modificar pautas de conducta negativas. También sirve para
motivar conductas escolares positivas: leer, hacer las tareas, estudiar, etc.
6) PROGRAMACION MENTAL POSITIVA:
VIAJE IMAGINARIO.
Pedimos al pequeño que se siente o recueste y cierre los ojos. Le solicitam os que
imagine que se encuentra en un hermoso lugar al aire libre y preste atención al sol que
llega a su piel, al aire fresco que llega a sus pulmones, y que, al ingresar por su na riz
limpia y refresca su mente. Le pedimos que se relaje y preste atención a todas las
sensaciones lindas que sienta y se conecte más profundamente.
A continuación le indicamos que siga llenándose con ese aire tan agradable y que haga
como si se comiera y tragara ese sol y ese aire llevándolo a su pancita.
En un r atito va a s entirse lleno por dentro y con mucha fuerza y energía. Le p edimos
que traslade esa energía a las distintas partes del cuerpo.
Ahora, de a poco, va ir dándole pequeños movimientos a su cuerpo.
Puede estirarse y bostezar… ya está preparado para continuar con sus tareas o juegos.
(60) (75)
Objetivos: Esta técnica se aplica para los casos de depresión y melancolía infantil.
Ejercicios de internalización de conceptos N°47: “Si nues tro cuerpo es preciado para
nosotros y nos sirve p ara tantas cosas, si lo queremos mucho y decimos que es co mo
una caja, suponiendo que tuviéramos una caja vacía para llenar con lo que quisiéramos
¿qué pondríamos dentro? Lo podemos decir en voz alta, escribirlo, dibujar.” (8)
Objetivos: Este tipo de técnicas son útiles para fortalecer el Yo y la autoestima, libera el
potencial energético reprimido y sirve para “cargar las pilas” cuando el alumno se siente
agotado. También es útil para los niños inhibidos y tímidos, ya que luego la experiencia
puede ser compartida con los demás.
Es terapéuticamente valiosa para aquellos pequeños que no tienen figuras con las cuales
identificarse en forma plena. El docente d eberá poner la energía suficiente como para
sugerir y transmitir la seriedad de esta tarea que propone.
En los casos de problemas en la id entidad psicosexual puede sugerirse la identificación
con un rosal o una bella flor (niñas) o con un superhéroe (Superman, Batman, Rambo),
en los varones: “Ahora cambio mi cuerpo y me transformo en…”, pues estos ejercicios
liberan al componente femenino o masculino reprimidos por fallas en la identificación.
Recordemos que constitucionalmente el ser humano es en el plano psicológico, bisexual
y que al identificarse con ambos padres desarrolla tanto aspectos masculinos (polo
motor), como femeninos (polo sensitivo). (45)
También es útil en los c asos de atención dispersa, pues puede pedírsele al alumno que
fije toda su atención en una sola cosa sin distraerse el mayor tiempo posible.
En el caso de falta de higien e por no internalización del hábito pued e sugerírsele al
pequeño la agradable sensación de “estar limpio”, adaptando esto a las condiciones
sociales económicas, y culturales del grupo familiar.
7) INTEGRACION PSIQUICA: DIALOGO INTERNO
Esta técnica fue inventada por F ritz Perls para permitir que el p aciente proyecte sus
sentimientos en una silla vacía en donde imaginaba que estaba sentado alguien con
quien mantenía un diálogo imaginario. El paciente cambiaba luego el rol asumiendo la
identidad del interlocutor y planteando los contr a-argumentos al pri mero para lu ego,
volver al primer rol y estructurar así un verdadero diálogo interno que exteriorizaba los
conflictos y contradicciones existentes en el interior del sujeto. Perls veía que lo que al
principio constituía una batalla librada en el corazón del hombre, daba lugar a una
verdadera integración de las partes “en l itigio” y favorecía el advenimiento de una
personalidad más madura, sana e integrada. (60) (65) (66)
Esta técnica puede ser rea lizada con una sola p ersona o bien con dos. En e ste último
caso, cada persona representa un rol específico para luego asumir el otro. Finalmente los
que participaron sacan conclusiones de lo realizado.
Esta última variante es sumamente válida en las “Acciones Preventivas” de v ariados
temas (77).
8) PSICODRAMA
Esta técnica fue inventada por Moreno (63) y consiste en solicitarle a varios individuos
que monten una escena en la cual se abordará un tema determinado. Moreno proponía
que el paciente exteriorizará sus conflictos ayudado por sus compañeros de terapia
(alter-ego), quienes asumían distintos roles. Trasladada al aula, esta técnica es válida y
útil para abordar en for ma indirecta hechos puntuales padecidos po r uno o vari os
alumnos. Es terapéutica porque perm ite participar a todos y porque aún el niño más
introvertido podrá verse beneficiado aunque no diga una palabra, al identificarse con las
distintas situaciones y personajes relacionados con su realidad.
Al finalizar la escena, los alumnos comparten las conclusiones a las que se llega y las
estrategias a implementar para modificar la situación.
Objetivos: Elaboración psíquica de distintas situaciones problemáticas. Puede
combinarse muy bien con las otras técnicas que proponemos.
9) ELABORACION PSIQUICA: TECNICAS PARA ELIMINAR LAS FOBIAS Y
LAS INHIBICIONES SOCIALES.
Diálogo interior con el objeto fobígeno:
Las fobias tienen su origen en la proyección de los instintos agresivos en un objeto o ser
al que denominamos “fobígeno”. Esto significa que la persona que padece esta neurosis,
no se asusta de la “cosa”, sino de la propia hostilidad latente que coloca en algo exterior
a su propio Yo.
Para eliminar esta patología la persona deberá tomar conciencia de ese aspecto
reprimido y a lienado de su personalidad. Para reasimilar su agresión (que no es otra
cosa que energía vital), le pedimos que dialogue con la “cosa” y que luego se transforme
en ella y estructure un diálogo interior.
Nos disfrazamos de aquello que nos da miedo:
Esta técnica puede realizarse en forma individual y/o grupal, permitiendo a los alumnos
compartir y elaborar un temor en común. Uno o varios niños de disfrazarán delante del
resto, para que vean cómo se construye la “cosa”…y cómo se destruye pues se quitarán
el disfraz y se lo darán a los otros compañeros para que éstos se disfracen mientras ellos
miran.
Luego podrán dibujar y recortar la “cosa”, charlarlo en casa, exponer conclusiones, etc.
10) PONER LIMITES
Carta de un hijo a todos los padres del mundo.
“No me des todo lo que pida. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar. No
me grites. Te respeto menos cuando lo hacés, y me enseñás a gritar a mi también, y yo
no quiero hacerlo. No des siempre órdenes. Si, en vez de órdenes, a veces me pidieras
las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto.
Cumplí las promesas, buenas o malas. Si me prometes un premio, dámelo; pero también
si es un castigo. No me compares con nadie, especialmente con mi hermano o hermana.
Si me preferís a los demás, alguien va a sufrir, y si preferís a los demás, seré yo quien
sufra.
No cambies de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer, decidíte y mantené esa
decisión. Dejá que i ntente valerme por mí mismo. Si vos hacés todo por mí, yo nunca
podré aprender. No digas mentiras, ni me pidas que las diga por vos, aunque sea para
sacarte de un apuro. Me hacés sentir mal y perder fe en lo que me decís.
Cuando yo hago algo malo, no me exijas que te diga el “porqué lo hice”. A veces ni yo
mismo lo sé. Cuando estés equivocado en algo , admitílo. Crecerá la opini ón que yo
tengo de vos y me enseñarás a admitir mis equivocaciones. Tratáme con la misma
amabilidad y cordialidad con que tratás a tus amigos; que seamos familia, no quiere
decir que no podamos también ser amigos.
No me digas que haga una cosa que vos no querés hacer. Yo aprenderé y haré siempre
lo que vos hagas, aunque no lo digas; p ero nunca haré lo que vos digas y no hagas.
Enseñame a amar y conocer a Dios. No importa si en el colegio me enseñaron, porque
de nada vale, si yo veo que vos ni conoces ni amas a D ios. Cuando te cuente un
problema mío, no me digas: “no tengo tiempo para pavadas” o “eso no tiene
importancia” tratá de comprenderme y ayudarme. Queréme y decímelo. A mí me gusta
oírtelo decir, aunque vos no creas necesario decírmelo”. (4)
Aplicaremos aquí los con ceptos anteriormente expresados sobre reforzamiento e
inhibición de las conductas.
11) PRESCRIPCION PARADOJAL DEL SINTOMA
Una prescripción es una intervención estratégica que consiste en una modalidad técnica
dirigida a promover un cambio, impartiendo directivas.
En la terapia familiar se utiliza para experimentar modalidades de comunicación nueva.
Mauricio Andolfi (9) considera que hay prescripción paradojal cuando existe u na
situación en la que una afirmación es verdadera si es falsa y sólo si lo es; esto deriva del
hecho de que se emiten simultáneamente dos mensajes que resultan incompatibles entre
sí en el grupo familiar.
Por ejemplo, en el niño hiperkinético prescribimos el comportamiento enfermo. En este
caso sería solicitarle al pequeño que ante su sobre actividad motriz “haga más” quitando
así el “beneficio secundario de l a enfermedad” (llamar la atención, solicitar apoyo
ambiental, etc.). La prescripción paradojal transforma en inútiles esos beneficios
secundarios que son las ventajas que el niño obtiene gracias a sus discapacidades
emocionales.
Objetivos: Se utilizan particularmente para los casos de oposicionismo e hiperkinesia y
en todos aquellos “juegos psicológicos” tendientes a manipular al docente, a los padres
y al medio ambiente.
El docente deberá “actuar” muy bien su rol, ya que si el niño percibe falta de convicción
en la prescripción la técnica no alcanzará el objetivo buscado.
La persona recurre a pautas nuevas de conducta y expresa verbalmente (y no con
síntomas) lo que desea obtener. No olvidemos que las enfermedades mentales tienen un
“para qué”, una finalidad generalmente inconciente.
Esto llevó a Sartre (73) a manifestar: “todo su frimiento humano lleva oculto
implícitamente algún contenido”.
12) TEMPORALIDAD Y ESPACIALIDAD
Temporalidad:
Consiste en enseñarle al niño la lectura y comprensión del reloj analógico, dándole
nociones sobre la ubicación de las agujas d el reloj y se aplica este conocimiento a la
realidad mediante tareas y preguntas concretas sobre sus actividades diarias.
Espacialidad:
Los niños impulsivos presentan dificultades en la ubicación espacial, debido por un lado
a sus problemas frente a la p lanificación de proyectos y por el otro, por sus bl oqueos
para analizar y sintetizar información.
Le explicamos al niño las nociones de centímetro, metro, cuadra, esquina, avenida y
numeración.
La tarea se lleva adelante en forma simple, en la cual podemos integrar dibujos y
gráficos, por ejemplo:
Luego, prescribimos al niño y a los p adres el trabajo de recorrer el barrio en el que el
grupo familiar vive, y conocerlo.
Confeccionarán un mapa del barrio.
En niños de más edad (nueve años en adelante), incluímos medios de transportes para
recorrer distancias más largas, acompañados al principio por los padres y luego
realizando el recorrido sólo. En este punto el docente debe enfrentarse muchas veces a
las fobias y sentimientos ambivalentes de los padres frente a la autonomía y crecimiento
del hijo.
13) MANEJO DEL DINERO: DRAMATIZACION
Este item también contribuye a fortalecer en el niño la conexión con la realidad.
Se utiliza dinero real con todas sus variantes en cuanto al valor.
Se ponen en práctica juegos psicodramáticos y técnicas lúdicas como: “jugaremos a que
estamos en el almacén, etc.”
Muchas veces y según la edad se refuerza el área de la matemática, con cuentas de
sumar, restar, dividir y multiplicar a fin de aplicar dichos conocimientos en la r ealidad
sociocultural en forma concreta y pragmática.
14)RETENCION:RECORDANDO OBJETOS, EJERCICIOS DE INTERNALIZA-CION DE CONCEPTOS NUMERO 19 Y 27.
Se sienta al niño frente a una mesa y se coloca un objeto frente a él. El docente (o los
padres) cuentan en voz alta hasta diez y el niño se sienta en otra silla dándole la espalda
al objeto. A continuación lo describe con todos sus detalles.
Si lo hi zo bien, lo hacemos sentar nuevamente en la primera silla y agregamos otro
objeto… y así suce sivamente hasta colocar la cantidad de objetos que el niño pueda
recordar (según la edad).
Este ejercicio puede ser realizado en el hogar y combina muy bien con la tabla de
“motivaciones positivas”.
A veces se utiliza el “Brote de Castaño” (con una posología de seis gotas cada cuatro
horas) para reforzar la retención mnémica.
Habitualmente esta instancia terapéutica es válida para bloqueos mentales severos.
Objetivos: aumentar la concentración, la capacidad perceptiva y la memoria. Es útil para
los problemas de atención d ispersa y de intr oversión. Debe acel erarse el ritm o en la
medida en q ue el niño obtiene mejores rendimientos y comenzar por el último objeto
colocado hasta el primero, invirtiendo el orden.
Ejercicios de internalización de conceptos: (8)
N°19: “Decimos qué pensamos de nuestros nombres, decimos nuestros nombres y los
escribimos de atrás para adelante, les ponemos un timbre de voz, decimos si nos gustan
o no y cómo nos hubiera gustado llamarnos”.
N°27: “Los maestros nos dan un te xto para leer y nosotros lo l eemos de at rás para
adelante, por ejemplo: mi casa queda lejos, lejos queda casa mi”.
15) RETENCION: COMPLETANDO LA FRASE
El docente o los padres se sientan frente al niño y cualquiera de ellos emite verbalmente
una palabra. El otro emite la misma agregándola otra (sólo una) que se le ocurra y le dé
sentido para formar una oración más o menos coherente.
Además de s er divertido, este juego fortalece el área intelectual de la ps iquis del
pequeño.
Como ejemplo podría ser:
D: docente o padre.
N: Niño
D: La…
N: La perra…
D: La perra y…
N: La perra y Mauricio…
D: La perra y Mauricio juegan…
N: La perra y Mauricio juegan alegremente…
Si alguno de los dos agrega una palabra de más o se equivoca al desarrollar la oración,
pierde y el “contrincante” anota un punto a su favor.
Objetivos: idénticos al anterior.
16) MOTRICIDAD FINA:
RECORTO, ESCRIBO Y DIBUJO.
Un niño impulsivo es siempre desordenado y desprolijo. En la medida en que mejora,
veremos una mayor coordinación neurovisomotora. La misma puede ser fortalecida si le
brindamos al pequeño la posibilidad de recortar, escribir y dibujar, con una ejercitación
que gradualmente lo lleve a adquirir una mejor motricidad fina. (55)
Ejemplo: Recortar estas figuras.
Primera etapa:
Segunda etapa:
Tercera etapa:
En el área de la escritura, buscaremos mejorar la disposición, ordenación y estructura
del material gráfico.
En el área del dibujo iremos logrando una mejor calidad gestáltica (una unidad, un todo
integrado) y estética acorde a la edad del niño.
17) ELABORACION PSIQUICA:
RESPONDIENDO A SUS PREGUNTAS.
Muchas veces los padres se acercan a los maestros para que éstos los or ienten sobre la
manera más adecuada de responder a las preguntas que los niños hacen respecto de
ciertos temas considerados “tabúes”.
La regla general para esto es, responder puntualmente a la pregunta del niño y no ir
más allá. Luego de unas horas o días, el niño vendrá con otra pregunta hacia nosotros y
procederemos de la misma manera.
Gráficamente sería:
Ejemplo:
Hijo: ¿A mí me trajo la cigüeña?
Madre o padre: No, estuviste en la panza de mamá…, etc.
Si los padres se dejan ganar por la ansiedad o la angustia, darán una respuesta
demasiado complicada para el niño, que no llegará a “digerirla” y lo confundirá más que
aclararle.
No hay edades para ciertos temas. Si el niño pregunta por motus propio, esto significa
incontrastablemente que está preparado para abordar el tema.
Cada cual dará la respuesta que considere más adecuada de acuerdo a sus valores
éticos, morales, religiosos y filosóficos.
Siempre hay que responder a las preguntas de los niños y no contestar con evasivas y
postergaciones.
Si el niño no confía en la verdad que le ofrecen los padres…¿en quién o en qué ha de
confiar?. (70)
No importa si los padres se equivocan en el tipo de respuesta que dan, lo importante es
que asuman la responsabilidad.
Justamente la et imología de la palabra responsabilidad significa “la capacidad de
responder”.
Si el papá y la mamá son responsables, el hijo (por identificación) también lo será.
Aprendamos que “el error lejos d e ser objeto de sanción, es un punto de partida para la
elaboración de nuevos conocimientos”. (8); o como diría Perls: “el error es,
simplemente, una manera diferente de hacer las cosas”. (65)
18) PRESCRIPCIONES DIRECTIVAS
Todas y cada una de las técnicas ofrecidas tiene por nombre “Intervenciones DirectivoOrientadoras”. Esto significa que le of recemos al niño y a su grupo familiar,
indicaciones precisas acerca de cómo resolver ciertos temas.
Su responsabilidad como docente comienza ofreciendo sus conocimientos a los demás,
y termina al permitir que los demás vivan como quieran vivir.
Lo ideal ser ía que todos quisiéramos y pudiéramos vivir sanos y felices. Hay en el
mundo gente que no piensa de esta forma y que le inculca a sus hij os, modos de vivir
enfermos, con estilos de vida neuróticos, perversos y hasta psicóticos.
La crianza de su alumno, no es responsabilidad suya sino de los padres del niño.
Por eso no debe sentirse ofendido o desvalorizado si al ofrecer una posibilidad más sana
de vivir, la familia sabotea “las tareas” que usted prescribió.
Usted sigue siendo una persona valiosa, acaten o no sus indicaciones o consejos.
El compromiso vital para con Usted mismo es hacerlo del modo que mejor le salga…el
resto le corresponde a los otros.
Recuerde la Oración Gestáltica de Perls que ofrecemos en este texto.
Sólo si existe la posibilidad de encontrarnos y construir un NOSOTROS, todo lo que
ambas partes brinden redundará en beneficios para todos. De lo contrario…no hay nada
que hacer.
Una recomendación final: no se quede con lo aquí expuesto nada más, estudie, aprenda
y trabaje…desarrolle su propio criterio, opinión y método.
CAPITULO III
EL NIÑO INQUIETO: SINDROME DE HIPERKINESIA INFANTIL. SUS
CAUSAS, DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO.
ACERCAMIENTO A LA PROBLEMÁTICA DEL NIÑO INQUIETO.
“¡Por favor ayúdeme!...no sé qué hacer con este chico…no tiene control, no me obedece
ni a mí ni al padre…pareciera que no entiende lo que le digo…mi marido lo amenazó
con internarlo como pupilo. Para colmo la maestra me aconsejó que lo llevara al
psicólogo. Debe pensar que está loco!...
No sé qué hice para merecerme semejante castigo…seguro que ahora me va a decir que
la culpa la tengo yo como me lo dice mi marido ¿no?”
Estas frases las escuchamos a diario quienes ejercemos la psicoterapia como profesión.
En los últimos años el incremento de demanda de orientación psic ológica se debió a la
difícil situación económico-social y a la crisis de valores éticos. Lo primero hizo que los
niños estén menos horas en con tacto con los p adres. Lo segundo si gnificó que lo
material desplace a lo espiritual. (22) En la sociedad de consumo, el ser humano es hoy
un objeto más que consume y es consumido compulsivamente, como la ley de la oferta
y la demanda lo establece.
Las instituciones y sus c risis producen en las mujeres y en los hombres de ho y, una
sensación de alienación y un sentimiento de vacío existencial, en donde el objetivo vital
es tener y no ser.
Basándonos en la exp eriencia clínica, pod emos afirmar que el n iño hiperkinético
manifiesta con su patología las contr adicciones que o bserva en s u entorno. S u
“Síndrome de Hiperkinesia Infantil” es en realidad EL SINTOMA que, como tal,
expresa y denuncia la enfermedad familiar y social en la que se halla inserto. (9)
No pretendemos cambiar al mundo desde el ámbito clínico en el que e stamos, ya que
eso es imposible. Lo que sí pode mos hacer es ayudar al niño a subordinar sus instintos
descontrolados, pero también lo instruiremos para que no se adapte pasivamente a la
realidad psicotizante en la cual vivimos.
Deberá construir un Yo sano e integrado para sobreponerse y enfrentar las duras
realidades que le tocarán vivir.
Como lo decía Fromm, “…la personalidad humana no puede ser comprendida a menos
que consideremos al hombre en su totalid ad, lo cual incluye su necesidad de hallar una
respuesta al problema del significado de su existencia y descubrir normas de acuerdo
con las cuales debe vivir”; ya que “los juicios de v alor que elaboramos determinan
nuestras acciones y sobre su v alidez descansa nuestra salud mental y nuestra felicidad”
(46). Desde el punto de vista médico-psicológico consideramos que el “Síndrome de
Hiperkinesia Infantil” como cuadro clínico puede ser resuelto en forma total y absoluta
con un tratamiento integral a corto plazo.
Dicho tratamiento incluye prescripciones terapéuticas (tareas) para hacer en el hogar.
De esta manera intentamos que además del v alor curativo que de p or sí tien e el
tratamiento, la familia se encuentre unos minutos al día para ayudar a la curación del
pequeño y de ellos mismos.
PSICOGIAGNOSTICO ESTIMATIVO
CLINICO-PSICOLOGICO:
DEL
DOCENTE
Y
DIAGNOSTICO
Diagnóstico estimativo del docente:
Cuando en el aula vemos a un niño muy inquieto e impulsivo, tendemos a considerarlo
hiperkinético. Sin e mbargo, para que podamos considerarlo así, el pequeño deberá
presentar una serie de síntomas que son los que condujeron a Strauss y Kephart en 1947
a establecer este síndrome. (76) El “Síndro me de hiperkinesia infantil”, comprende los
siguiente comportamientos:
Movimiento corporal excesivo.
Impulsividad.
Atención Dispersa.
Variabilidad.
Emotividad.
Coordinación visomotora pobre.
Dificultad aritmética.
Lectura pobre.
Memoria escasa.
Autoestima baja.
Diagnóstico clínico-psicológico:
En el consultorio, el terapeuta necesitará cuatro entrevistas diagnósticas para arribar a
una conclusión, incluyendo una entrevista con los padres del niño y/o con todo el grupo
familiar. Esto lo hacemos porque sabemos que de trás de un niño-problema hay una
familia-problema. (9)
PRUEBAS Y NIVELES DIAGNOSTICOS.
Pruebas diagnósticas:
Observación clínico-fenomenológica. (1) (2) (3)
Test gráfico y verbal H.T.P. (47) (48) (54) (56)
Test gráfico visomotor de L. Bender (13) (50) (55)
Test de apercepción temática infantil CAT-A. (12) (48)
Armado de rompecabezas: seriación y clasificación. (67) (68)
Entrevista de la devo lución diagnóstica: la consideramos también parte de la totalidad
del diagnóstico, al observar las r eacciones de los padres o del grup o familiar ante la
toma de conciencia de su problemática. (2) (3)
El terapeuta es un instrumento diagnóstico más, con potenciales y limitaciones. (1) (31)
Niveles diagnósticos:
Fiorini (30), sostiene que para que exista una buena aproximación clínica, es necesario
indagar diferentes niveles di agnósticos, ya que “estos di ferentes niveles reflejan el
hecho de que todo individuo y todo grupo humano expresan a la vez su inserci ón en
diferentes planos de in teracciones sociales, de modo que sus procesos psíquic os
responden a diferentes sistemas de leyes, mecanismos y modos de transformación.”
A estos niveles, Fiorini los agrupa en diez categorías diagnósticas a saber:
Diagnóstico clínico
Diagnóstico psicopatológico psicodinámico.
Diagnóstico adaptativo y prospectivo.
Diagnóstico grupal.
Diagnóstico psicosocial.
Diagnóstico comunicacional.
Diagnóstico de las potencialidades de salud.
Diagnóstico de la problemática del cuerpo.
Diagnóstico del vínculo terapéutico.
Lo anteriormente desarrollado sirve para confeccionar un diagnóstico profundo y
preciso, valedero para un tratamiento de iguales características.
Además la experiencia nos indica que el niño hiperkinético que no es curado en la
infancia, desarrolla con el tiempo una serie de patologías que a mi criterio, devienen de
la debilidad del Yo frente a l os instintos; generando diversos tipos de n eurosis,
patologías psicosomáticas, cuadros ansiógenos y desajustes d e la personalidad
acompañados de inhibiciones intelectuales. (54) (82) (83).
Consideramos que las neurosis obsesivas, por ejemplo, aparecen cuando la hiperkinesia
muscular es socialmente reprimida y trasladada a la actividad mental, transformándose
el sujeto en un hiperpensador (pensamientos obsesivos recurrentes).
Por eso el diagnóstico es fundamental para la terapia.
Muchas veces a consecuencia de un diagnóstico mal realizado, se efectúa un tratamiento
erróneo que ataca las consecuencias y no las causas del problema, confundiendo causas
con efectos. (19)
Algo tan poco lógico como pretender arrancar un árbol del suelo tomándolo por las
hojas y no por la raíz.
Captando, analizando y comprendiendo la interrelación de los componentes
intrapsíquicos, familiares y sociales; instrumentaremos las medidas más adecuadas
para el control de las variables existentes en la composición del cuadro clínico y la
estructuración de un tratamiento psicoterapéutico con objetivos específicos a corto
plazo. (31) (37)
Para investigar mejor la etiopatogenia del “Síndrome de Hiperkinesia Infantil”,
desglosaremos las causas individuales, familiares y sociales por separado, para su mejor
comprensión.
INDIVIDUALES
CAUSAS
FAMILIARES
SOCIALES
FACTORES
ETIOPATOGENOS
SOCIOCULTURALES.
INDIVIDUALES,
FAMILIARES
Y
Factores etiopatógenos individuales:
Freud consideró que tanto la salud como la enfermedad conforman un proceso dinámico
que deviene de la in teracción de los factores internos del individuo (predisposición
hereditaria), más un medio ambiente familiar y social psicopatógeno. (38) (61)
Nos detendremos aquí a analizar las causas internas que originan el síndrome para luego
pasar a las ambientales. Dicho de otro modo, la sumatoria de lo interno más lo externo.
(26)
La base del síndrome se halla en aquello que conforma al basamento impersonal del ser
humano. Me refiero a los impulsos instintivos. Si pensamos en un vegetal, nos daremos
cuenta que el mismo para poder subsistir, necesita absorver los elementos de la tierra:
cinc, calcio, fósforo, hierro, magnesio, molibdeno, nitrógeno, potasio, manganeso,
cobre, boro y azufre.
Además acumula energía solar uniendo carbono, hidrógeno, nitrógeno y oxígeno en la
materia orgánica.
En cambio el “animal-humano” no puede tomar energía del sol e n forma directa para
alimentarse, por lo cual, tiene que destruir la sustancia orgánica para que se desprenda la
energía que acumuló y que nos sirve para vivir.
Esto lo hacemos cuando comemos, es decir, destruimos para construir, manteniendo
una actitud activa frente a la pasividad (no movimiento) del vegetal. (71)
Tanto Sigmund Freud como Melanie Klein han establecido la existencia del concepto
de Instinto de Muerte que sirve justamente para que a partir de las tendencias agresivas
innatas, podamos sobrevivir destruyendo a la materia para construirnos. Este Instinto de
Muerte (Thanatos), junto con el Instinto de Vida (Eros), son las dos tend encias innatas
del ser humano. (36) (39) (57)
Como el niño s e conecta en primera instancia con la madre, es lógico que vuelque en
ella toda su instintividad destructiva.
Se da así el primer paso para una estrecha relación en la cual existen intercambios
constantes.
En efecto, el niño vuelca su agresividad en la mamá pero ella le devuelve a cambio
alimento, ternura y afecto; amortiguando y socializando la instintividad del niño.
Fue Melanie Klei n quien postuló que todos los seres hum anos nacemos paranoicos y
con una gran necesidad de descargar la agresión innata.
Esto es lo que hace el bebé con su mamá.
De ahí que consideremos a l a madre como el primer agente de socialización del
individuo (57).
En la medida en que el niño se integra al grupo familiar continúa con el proceso de
socialización, el cual se prolonga en el Jardín de Infantes y en las instituciones en las
que se integrará de allí en adelante.
Si todo fue bien, a la edad de los seis años el niño habrá madurado lo suficiente como
para dominar si instintividad. (45) (61)
El instinto nunca desaparece completamente pues es la motivación inconciente que nos
mueve a alimentarnos y reproducirnos.
Si el niño puede madurar su Yo, podremos ver en él una cla ra autonomía en la acción,
en el pensamiento y un buen ajuste a las exigencias de la realidad.
El problema se plantea si el niño no maduró su Yo y no puede controlar normalmente al
Ello (impulsos instintivos inconcientes).
Para comprender mejor estas dos instancias pensemos en el siguiente ejemplo:
supongamos que Usted se encuentra en su trabajo y siente deseos de comer. Si usted
debe respetar los horarios, esperará hasta que pueda satisfacer esa necesidad.
Eso puede hacerlo porque cuenta con un Yo lo suficientemente maduro como para
controlar ese impulso.
Si por el contrario, la persona siente el deseo irrefrenable de hacer “todo lo que le venga
en mente” y no lo puede controlar, significará que posee un Yo débil que no pu ede
controlar al Ello. (84)
De manera que los conceptos Yo y Ello son inversamente proporcionales: cuanto más
Yo menos Ello y viceversa.
YO
ELLO
Creemos encontrar estos dos conceptos, la clave para comprender al proceso mórbido
ya que, en última instancia, esto es lo que ocurre con el niño afectado por el síndrome.
Podríamos decir, para apelar a una imagen, que el niño hiperkinético “reemplaza el
cerebro por el músculo”.
Dado que el Yo es la instancia de la personalidad que nos conecta con el medio
ambiente y por ende con la realidad, es perfectamente entendible que en l a consulta
muchos padres comenten que le dicen varias veces al pequeño que se quede quieto y
que él los mira como si no entendiera lo que se le dice y además después vuelve a hacer
lo mismo que le pidieron que no hiciera.
Esto ocurre porque el niño hiperkinético se desconecta de la realidad en el momento en
el cual el Ello se manifiesta tan intensamente que vence al Yo que trata de controlarlo.
El niño se despersonaliza; deja de ser El mismo.
Recordemos que el E llo sólo busca su satisfacción; y es contradictorio, incoherente y
ambivalente. Justamente, estas so n las pa labras con las que podemos definir el
comportamiento cotidiano y habitual del niño hiperkinético. (36)
Comprendemos ahora el motivo por el cual estos niños siempre tienen problemas de
conducta y aprendizaje.
Cuando el niño abandona el Jardín de Infantes e ingresa a la Es cuela Primaria; debe
permanecer sentado, quieto y receptivo a la información que el do cente le provee…
pero el n iño hiperkinético no puede controlarse, “no puede con su g enio” y termina
caminando, saltando, jugando y hablando con sus compañeros de estudio.
Lógicamente, es sancionado en forma reiterada, lo cual crea un agudo conflicto entre el
niño y el docente (en primera instancia), y entre los p adres y el docente (en segundo
término); creando en estos últimos ansiedades de tipo paranoide.
El pequeño hace las cosas simplemente “porque tuvo g anas”, aunque luego tal vez se
arrepienta de lo que hizo.
El Ello lo domina y lo impele a hacer cosas.
No podemos aquí aplicar la máxima de Epícteto:
“NINGUN HOMBRE ES LIBRE
SI NO ES DUEÑO DE SI MISMO” (25)
El niño hiperkinético no es dueño de sí mismo. No es dueño de su co nducta y de su
quehacer.
Los problemas de aprendizaje son una consecuencia de lo anterior, ya que es el Yo el
que se encarga de conectar al sujeto cognoscente con el objeto de conocimiento, en una
dialéctica constante en la cual el sujeto literalmente asimila e incorpora como propio al
objeto.
Jean Piaget hablaba de este sentido de asimilación del objeto y acomodación
intrapsíquica del mismo. Ambas contingencias daban como resultado el proceso d e la
adaptación, condición sine qua non para la existencia de todo aprendizaje. (67) (68)
En la p atología que n os ocupa, la asimilación se da pobremente y por ende la
acomodación tendrá iguales características.
Pedirle a un niño hiperkinético que contacte con el docente y con el material de estudio
para asimilarlo es tan poco coherente desde el punto de vista psicopatológico
psicodinámico como solicitarle a
alguien que estudie este texto mientras,
simultáneamente, corre una maratón atlética. Es evidente que la actividad física
“absorve” a la mental (que requiere concentración y quietud). Lo mismo ocurre con
estos niños.
Creo firmemente que cualquier orientación o refuerzo p edagógico está destinado a
fracasar si no logra mos en primer término, una adecuada maduración, estructuración y
fortalecimiento del Yo del pequeño.
Tan profunda es la conexión de lo físico con lo mental y de tal manera lo primero
impronta a lo segundo, que A. Lapierre y B. Aucoutturier consideran que “la
epistemología genética, es decir, el estudio de la adquisición de los conocimientos y en
especial de los procesos intelectuales permitirán comprender la organización del
pensamiento lógico y a que se ha d emostrado, partiendo de una rigu rosa
experimentación que todas las adquisiciones primitivas y fundamentales nacen de la
actividad perceptivo motriz”. (59)
En resumen, LA HIPERKINESIA ES UN TRASTORNO EMOCIONAL QUE
PROVOCA UN DESAJUSTE MADURATIVO, EN EL CUAL EL INDIVIDUO
PRESENTA UN YO DE BIL FRENTE A LOS IMPULSOS INSTINTIVOS, RAZON
POR LA CUAL ESTOS DOMINAN EN DISTINTAS AREAS DE LA CONDUCTA.
Si bien hemos desarrollado para comprender esta patología un enfoque psicoanalítico
freudo-kleiniano, no por ello hemos de dejar de
lado otras perspectivas
psicoterapéuticas tan valederas y sólidas como la nombrada.
El psiquiatra Eric Be me, creador del Análisis Transaccional, también consideró la
existencia de tres instancias en el Yo del ser humano: Padre, Adulto, Niño. Beme
distinguía dos subdivisiones en el aspecto Niño: el Niño Adaptado, el cual se dividía en
rebelde y sumiso; y el niño natural.
Consideramos al niño hiperkinético como a un sujeto que responde con p autas de
conducta del aspecto Niño Adaptado Rebelde; comportándose en forma desafiante,
rencorosa; expresando sentimientos no auténticos.
Por lo expuesto qu eda claro que todos, por el hecho de traer en forma innata impulsos
instintivos, somos potencialmente hiperkinéticos.
Sin embargo es la estructura y la dinámica del grupo familiar la que “contribuye” a la
aparición de la enfermedad a p artir del momento en e l que el niño tiene, como edad
promedio, cuatro años de vida.
Parafraseando a Descartes, la declaración existencial del pequeño hiperkinético sería:
“actúo, por lo tanto existo”. (21)
Ayudar al niño a integrar su Yo es brindarle la posibilidad de ser él mismo; o como diría
Fromm: “El fin del hombre es ser él mismo y la condición para alcanzar esa meta es que
el hombre sea para sí mismo.” (46)
FACTORES ETIOPATOGENOS FAMILIARES:
La familia es un sistema, un orden dinámico de p artes y procesos entr e los que se
ejercen interacciones recíprocas.
La familia es un sistema que está, a su vez, en interacción con otros sistemas. (9)
Tanto los cambios intrasistémicos (nacimientos, divorcios, fallecimientos), como
intersisténicos (mudanzas); provocan tensión y perturbaciones, descompensando el
funcionamiento familiar.
La estructura y la dinámica del grupo familiar al que pertenece el niño hiperkinético,
tiene características particulares que la as emejan (en la mayoría de los casos) a la s
llamadas “familias de estilo adictivo”, en donde la omnipotencia, la f alta de
comunicación, la ausencia afectiva del padre, el doble rol de la madre y sus doble s
mensajes, las conductas acting y la disociación entre lo que se dice y lo que se hace; dan
como resultado fi nal la conformación de una persona “adicta” (de a-dictum: sin voz)
que “habla” mediante su síntoma hiperkinético. Lo mismo hace el adolescente
drogadependiente. Podemos remontar el origen del trastorno familiar a la sexta semana
postnatal de la vida del niño, y a que se es tablece allí un hecho determinante para la
salud del pequeño y de su grupo familiar.
Durante los primeros 40 días de vida, madre e h ijo conforman una unidad dual
simbiótica. A partir de la sexta semana de vida, aparece el fenómeno de la hipogalaxia
(menor secreción lactomaterna) y la madre orienta todo su Eros hacia su compañero y
se reanudan las relaciones sexuales. (18) (71)
Si el p adre es un ho mbre débil, pasivo e inseguro; no podrá “qu ebrar” la si mbiosis
madre-hijo; quedando el niño atrapado en esa sit uación. La gran mayoría de los
trastornos psíquicos tienen como base esta falla en la ruptura de la simbiosis.
La continuidad de la díada más allá del límite del puerperio es nociva pues es el padre,
quien instaura el proto modelo de la s normas de c onvivencia humana, mediante la
introducción de las “normativas socioculturales” en el s er del pequeño en esta fase, lo
que dará lugar a la conformación posterior de otras normas y ajustes.
Esta es otra de las razones por las que el niño hiperkinético no acepta lineamientos ni
cuestionamientos normativos, dado que la ley más básica y natural de la desvinculación
simbiótica no fue respetada. Luego esto se volverá a observar pocos años después con la
aparición del Complejo de Edipo y en la adolescencia c on conductas actuadoras,
sociopáticas y adictivas. (54) (83)
Por todo lo expuesto es lógico esperar, en las entrevistas familiares, ver la inoperancia y
debilidad del padre.
Ante la falta de límites claros y coherentes, el niño se transforma en el d éspota de la
casa, en el tirano del hogar, desarrollando una baja tolerancia a la frustración y una
personalidad narcisista y omnipotente. (35) (54) (84)
Por ello, la orientación preventivo-asistencial, se ocupa del esclarecimiento emocional
de los padres a fin de concretar una puesta de límites comprometida y coherente.
La no puesta de límites crea insegu ridad en el pequeño y una sensación de falt a de
interés de los padres para con él. (27)
Enseñar los propios límites y los ajenos, los potenciales y las limitaciones con las que el
niño cuenta, puede ser el camino más adecuado para su evolución personal.
El niño que cree que todo es SI, aprende el modelo de atropellar y dominar sin conocer
que la realidad no se adaptará siempre a sus necesidades.
Del sano equilibrio entre los Si y los No, surge un niño con la capacidad de enfrentar al
mundo con seguridad y fortaleza. (28)
Debemos a Carlos Manegazzo la siguiente reflexión:
“Ayudar sin decidir.
Guiar sin imponer.
Proteger sin asfixiar.
Acompañar sin pisar.
Limitar sin invadir.
Es, quien lo duda,
mucho más arduo que
prohibir sin más o
permitirlo todo. “ (62)
Recordemos para terminar, que las relaciones individuales deben ser interpretadas en el
contexto de las relacion es interpersonales, siendo la psicología individual
simultáneamente psicología social. (43)
Teniendo como base intelectual lo anterior, estamos preparados para abordar los
componentes más impersonales de la enfermedad.
FACTORES ETIOPATOGENOS SOCIOCULTURALES:
La sociedad de consumo crea e n el ho mbre una serie de pseudo necesidades para las
cuales coloca el eje en lo material (TENER) y no en la esencia de los valores éticos
(SER).
Esto llevó a Viktor Frankl, creador de la Logoterapia, a pensar que como lo que le da
sentido a nuestra vida es la realización de los propios valores, al ex istir un “vacío de
valores” (anaxiología), se produce necesariamente en las personas un “v acío
existencial”, y por ende, la pérdida del sentido de la propia existencia.
Para Frankl, el mal del hombre actual es la frustración existencial. (23)
En una especie de psicótica carrera colectiva, el hombre trabaja más y más horas para
subsistir y para lograr una calidad de vida con más confort y tecnología.
Paradójicamente, cuanto más cree tener lo necesario para un mejor uso de su libertad,
más se hace esclavo de aquello que conquistó, y para lo cual debe, necesariamente,
restar horas de comunicación consigo mismo, con su pareja, familiares e hijos.
Dicho de otro modo:
“¿De qué sirve a l hombre ganar el mundo entero si pierde su vida?” (Ma rcos 8.36,
“pues el hombre no vive solamente de pan”. (Lucas 4,4) (72)
La única solución es lograr una mejor comunicación con nosotros mismos y con los
demás.
Un niño sano, será un hombre sano el día de mañana, y estando en salud y en armonía,
tendrá más chance de trabajar por un mundo mejor… esa es parte d e nuestra tarea
diaria.
Para ello necesitamos tres “herramientas”:
PRESENCIA - CONTINUIDAD – RECEPTIVIDAD
…sólo así lograremos la socialización integral del niño. (7 1) Es fundamental inculcar
desde el propio ejemplo personal, haciendo cosas sanas, más que inculcando lo que se
debería hacer. (4) Nuestros hijos son nuestro espejo. Nos miramos en ellos.
El Maestro dijo: “Por sus frutos los r econocerán… así todo árbol bueno produce frutos
buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol bueno no puede producir
frutos malos; ni un árbol malo producir frutos buenos”. (Mateos 7, 16) (72)
SINDROME DE HIPERKINESIA INFANTIL:
LINEAMIENTOS GENERALES PARA UNA PSICOTERAPIA INTEGRATIVA
A CORTO PLAZO.
“Si usted va a hacer planes para un año; plante arroz.
Si usted va a hacer planes para diez años, plante árboles.
Si usted va hacer planes proyectando una vida entera; eduque a las personas hombres y
mujeres.”
Proverbio Chino
Debido a que ya hemos analizado las variables que provocan la irrupción de la patología
y comprendemos las interrelaciones de cada una de ellas, podemos a continuación
abocarnos a l a tarea de desarrollar el plan psicodiagnóstico y psicoterapéutico con el
que buscamos la resolución y cura de la enfermedad en las áreas individual y familiar.
PLAN PSICOTERAPEUTICO
Una vez diagnosticado el cuadro de hiperkinesia, el plan curativo consistirá en:
Area clínica:
Estructurar, madurar y fortalecer el Yo. Concientización del propio Esquema Corporal.
Permitir, favorecer y estimular la catarsis de los i mpulsos instintivos y su descarga
directa por vía corporal.
Prescribir el síntoma hiperkinético en toda situación, tiempo y lugar en el que surja.
Prescripción paradojal del síntoma.
Puesta de límites coherente, mediante el reforzamiento de las conductas positivas y la
inhibición de las conductas negativas.
Area pedagógica-social:
Aprendizaje de la temporalidad (lectura y comprensión del reloj analógico) y aplicarlas
en la realidad.
Aprendizaje de la ubicación espacial (centímetro, metro, cuadra, esquina, calle, avenida,
numeración) y aplicarlas en la realidad.
Aprendizaje de nociones sobre la significación y el manejo del dinero.
Ejercitación del área intelectual mediante juegos que contribuyan a log rar una mejor
concentración y retención perceptiva: recordar objetos y completar frases en form a
verbal.
Mejorar y ejercitar la motricidad fina (recortar, escribir, dibujar).
La idea de trabajar tanto en el área “clínica” como en la “pedagógica-social”, obedece a
que una v ez madurado el Yo del niño, es necesario canalizar su nuev o potencial en
conductas socialmente útiles y positivas.
El trabajar con el cuerpo permite el crecimiento emocional y el intelectual. Fue Piaget
quien dijo que “el conocimiento es ante todo una acción sobre el objeto e implica, desde
sus mismas raíces, una dimensión motriz permanente: conocer es una forma de acción”.
(67) (68)
DESARROLLO DE LAS TECNICAS PSICOTERAPEUTICAS
Y PEDAGOGICAS.
Remitiremos al lector al Capítulo N°2, en donde hallará la explicación práctica de cada
item.
Merece mencionarse la “Prescripción de las Reglas Familiares”: Se prescribe a la
familia la aplicación exasperada de las reg las de r elación individualizadas como
disfuncionales.
En este caso le pedimos a los padres que sigan “persiguiendo” al niño.
La diferencia fundamental radica en que lo harán no por motus propio sino porque se lo
aconsejamos.
El valor terapéutico de esta directiva es hacer reaccionar al grupo familiar en contra del
terapeuta (resistencias al cambio), favoreciendo paradojalmente, otros modos más sanos
de comunicación familiar.
EL TERAPEUTA
Un psicoterapeuta es alguien que estudió y se entrenó durante varios años para trabajar
en un área específica del quehacer científico, social y humano: la salud mental.
Como tal, más allá d e los conocimientos que posea, el terape uta contará con algunos
valores sin los cuales el ejercicio de su profesión se hace difícil.
En primer lugar, un terap euta es una persona con deseos de saber, de aprender y de
conocer.
Penetrará y explorará muchas veces campos nuevos y desconocidos.
Se verá respaldado por las experiencias anteriores que in corporó, por su creatividad ,
vitalidad y poder de decisión.
Un terapeuta ama la vida. Ama a esta hermosa y difícil experiencia a la que llamamos
vivir.
Un terapéuta no es un ser ind iferente, no puede serlo si elige esta profesión como una
manera de crecer.
El psicólogo ES la herram ienta diagnóstica y terapéutica, razón por la cual sus valores
éticos no deben estar disociados de sus valores intelectuales y profesionales.
Cuerpo, mente y alma actuando en forma conjunta en el acto d e curar; guiando al
paciente para que en la medida en que haga cosas sanas y positivas, pueda ser una
persona más sana, positiva e integrada, lo cual lo llevará a hacer cosas mejores para sí
mismo y para los d emás… y así en una realim entación constante y expansiva de la
personalidad.
Curar es un acto de amor.
Más aún: CURAR ES AMAR.
CASOS CLINICOS
“La verdadera grandeza de un hombre reside
en la conciencia de un propósito honrado
en la vida, fundado en una justa estima
de sí y de los demás, en un autoexámen
frecuente y en la constante obediencia a
la idea que considera justa, sin preocuparse
de lo que los demás puedan pensar
o decir, o de si hacen o no lo que piensan
dicen y hacen”.
Marco Aurelio (10)
CASO NUMERO 1
Ruben Darío (cinco años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 10/8
Fecha de interrupción del tratamiento: 21/9 (alegan motivos económicos).
Características familiares: Madre c on psicopatía paranoide, padre con personalidad
esquizoide, no se compromete con nada, no pone límites. Familia de estilo adictivo.
Producción gráfica efectuada el 10/8. Edad psicoevolutiva: tres años.
Producción gráfica efectuada el 23/8
Producción gráfica del 7/9
Producción gráfica del 14/9
Observamos en el gráfico un claro avance en la construcción del esquema corporal del
niño, y consecuentemente, la maduración de su Yo.
CASO NUMERO 2
David (cinco años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 20/11
Fecha de alta: 11/6
Características familiares: madre fóbica con rasgos infantiles. Padre muy dependiente
de los demás. Por cuestiones laborales se alejaba de la casa frecuentemente por períodos
aproximados de diez días o más.
David presentaba además del cuadro de hiperkinesia, una marcada enuresis, de la cual
mejoró notablemente en poco tiempo.
A fin de lograr una curación total del síntoma, el grupo familiar todo, fue derivado a un
especialista en terapia familiar.
En la terapia del niño se ela boró y resolvió la cohabitación y la puesta clara de límites
en forma exitosa.
El informe enviado por la docente, hablaba de dispe rsión y agresividad, mostrándose
dependiente de ella para cualquier tarea, debiendo ser estimulado permanentemente,
mostraba torpeza en la motricidad fina y en la ubicación espacial.
En otro pasaje del informe, la docente dice textualmente “ …no per manece quieto a
menos que se lo reprenda. Tiene actitudes como la de destruir las construcciones de sus
compañeros, desarmar rompecabezas o pelearse por algún rol a desempeñar en una
dramatización. Se muestra desobediente con la maestra…”.
Producción gráfica obtenida durante el psicodiagnóstico el 24/11
Producción gráfica obtenida durante el psicodiagnóstico el 14/12
Producción gráfica obtenida el 19/12. Tres meses de tratamiento.
Puede observarse en e ste gráfico una clara concientización del esquema corporal, una
estructuración más adecuada del Yo y un crecimiento de la autoestima.
Aún puede observarse la acción de la impulsividad no resuelta, cosa que se evidenciará
en el próximo gráfico.
A partir de ahí comenzaremos a re solver el problema de la enuresis, la cual se
manifestaba en un promedio de cuatro veces por semana. En el momento del alta y de la
derivación, David sólo “mojaba la cama” una vez cada diez días aproximadamente.
Producción gráfica obtenida dos meses antes del alta. 5/4 (Fragmento del dibujo)
CASO NUMERO 3
María Laura (doce años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 14/6
Fecha de alta: 26/10
Características familiares: padre melancólico por duel o no resu elto. Madre con
trastornos psicosomáticos.
María Laura tuvo en var ias oportunidades una serie de colapsos nerviosos, con los que
puso en peligro su integridad física.
Los estudios neurológicos dieron resultados normales, razón por la cual fue derivada a
tratamiento psicoanalítico sin obtenerse resultados apreciables.
Puede observarse en el gráfico la distorsión del esquema corporal en una persona púber
practicamente entrando en la adolescencia temprana.
La aparición del instinto sexual (hasta ese momento en latencia) desequilibró a la
paciente, que contaba con pocos r ecursos yoicos. Luego del alta, se aconsejó una
orientación psicoterapéutica a todo el grupo familiar. (34)
La carencia de manos en la figura humana, nos habla d e la imposibilidad que tenía
María Laura para lograr un claro control de su motricidad fina. (56)
No podía manejar bien los objetos y se sentía incompetente para desarrollar tareas que
requieran algún tipo de destreza manual o de coordinación neurovisomotora.
Producción gráfica obtenida antes del alta:
Podemos observar una adecuada identificación psicosexual, una clara construcción del
esquema corporal y una maduración muy importante en su yo.
Antes del alta se le brindó a la paciente la información sexual y se elaboró el duelo por
la niñez. También se efectuó Orientación Vocacional. Comenzó a estudiar guitarra y
canto.
CASO NUMERO 4
Romina Mariana (ocho años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 26/11
Fecha de alta: 24/11
Características familiares: padre con tendencia psicopática. Machista empedernido.
Madre fóbica con tendencias hostiles inconcientes hacia sus pro pios padres (su propia
mamá llegó al extremo de quemarle la boca con un hierro al rojo vivo para que “aprenda
a callarse cuando no tiene que hablar”).
Romina presentaba problemas de conducta y retrasos en el área intelectual. El informe
suministrado por el docente expresa:
“No asume las tareas con responsabilidad. Necesita que se le exija continuamente. No
lucha para vencer las dificultades. En varias oportunidades la he cambiado de lugar, se
levanta y viene a preguntarme sobre lo explicado. Es desprolija en la presentación de los
trabajos. A veces no se le entiende lo que escribe, el tamaño de la letra es variable,
escribe lentamente presionando el lápiz. Capacidad de atención: necesita estímulo
constante para mantenerse atenta. Su capacidad de observación y comprensión es
fluctuante”.
Gráfico obtenido en el momento de realizar el psicodiagnóstico.
Gráfico obtenido tres semanas después.
Gráfico obtenido un mes antes del alta:
CASO NUMERO 5
Paulina Carola (nueve años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 21/3
Fecha de alta: 19/6
Características familiares: Pareja c on conflictos por un aborto practicado sin el
consentimiento de la esposa. Ambos se pote nciaron para boicotear y sabotear
permanentemente cualquier tarea terapéutica a realizar en el hogar, racionalizando las
tendencias filicidas hacia Paula Carola.
La madre de la paciente presentaba un cuadro de delirios celotópicos que fue bien
resuelto en su t ratamiento individual, gracias al c ual no manifestó un derru mbe
psicótico.
Luego del alta se aconsejó orientación familiar, propuesta que fue rechazada por la
pareja.
En los gráficos puede observarse la deficiencia en la estructura yoica y las dificultades
para conectarse Paulina con los demás.
Su síntoma manifestaba en forma “adictiva” (sin palabras), el secreto familiar del aborto
practicado a los pocos meses de nacer la paciente.
CASO NUMERO 6
Bárbara Analía (cinco años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 5/10
Fecha de interrupción del tratamiento: 23/12
Características Familiares: Madre soltera abandonada por su pare ja al tener
conocimiento del e mbarazo. Cuando la paciente tiene cuatro años, su mamá se une en
concubinato con otro hombre a quien Bárbara Analía aceptó y llama “papá”.
Presenta además, síntomas de enuresis y trastornos fonoaudi ológicos (dislabias
sistemáticas y no sistemáticas y fallas en la estructuración morfosintáctica del lenguaje),
además de hiperkinesia.
En el Jardín de Infantes tuvo problemas de conducta, y según el informe del docente, la
niña “…presentó dificultades en la adaptación, llorando, pataleando y reclamando a su
mamá insistentemente”. “…Se negó a jugar, a higienizarse y a merendar”.
En el diagnóstico clínico efectuado queda evidenciada la desorganización ansiógena por
fallas en la estructuración y maduración del Y o. El sobre-movimiento podía ser
observado en forma fenomenológica, sin mayor dificultad.
A pesar del enorme adelanto manifestado en la paciente, la mamá deja de traerla a la
consulta sin alegar motivo alguno y cuando el tratamiento brindaba sus mejores frutos.
Gráfico obtenido el 6/11
CASO NUMERO 7
José Luis (nueve años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 25/8
Fecha de alta: 21/12
Características familiares: familia aglutinada infantiloide.
Madre maníaco-depresiva y padre ausente. (27)
José Luis es el típ ico caso del niño hiperkinético no v iolento (no lastimaba a sus
compañeros ni rompía cosas). Su hiperkin esia se manifestaba por problemas en el área
de la educación principalmente, pues su sobremovimiento no le p ermitía la
concentración necesaria para las tareas intelectuales.
En la terapia el ni ño reforzó los aspectos masculinos de la personalidad y recibió
orientación y esclarecimiento en lo sexual.
Logramos también una conexión más profunda del n iño con su papá, lo cual lo ayudó
mucho a evolucionar.
Lamentablemente la madre se negó a recibir orientación psicológica individual, con lo
cual su patología hubiera sido, sino curada, al menos resuelta en parte, con lo que el
grupo familiar tendría un mejor pronóstico.
Gráfico obtenido durante la elaboración de las pruebas proyectivas psicodiagnósticas:
Gráfico obtenido una semana antes del alta:
Observamos un marcado aumento de la asertividad y una potenciación de los aspectos
masculinos de la personalidad.
CASO NUMERO 8
Germán Antonio (cinco años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 29/5
Fecha de interrupción del tratamiento: 17/8
Características familiares: madre con trastornos hipocondríacos. Padre con
características obsesivas de personalidad.
Familia aglutinada (diez hermanos), falta de definición de roles.
Dos hermanos mayores del paciente (casados) conviven con la familia.
El informe del docente indica: “…su atención es lábil, sólo está unos minutos
concentrado frente a la tarea y enseguida se dispersa, también persisten sus dificultades
en cuanto a su capacidad de memorización. En lo que hace al lenguaje oral-expresivo,
persiste la modalidad pobre en cantidad y calidad, su vocabulario es infantil regresivo”.
Gráfico obtenido durante el psicodiagnóstico:
CASO NUMERO 9
Jaime Natasio (ocho años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 28/8
Fecha de alta: 16/11
Características familiares: el padre abandona al grupo familiar cuando el niño tenía tres
años de edad, quedando la madre sola en pleno e mbarazo, con Jaime y un hermano de
un año.
Fue sometido a t ratamiento psicoanalítico sin ningún resultado en lo clínico ni en lo
pedagógico (tres años de duración).
El informe del docente habla de: “…atención dispersa, muy conversador, movedizo,
inquieto, agresivo con el grupo de pares, especialmente en el recreo”. Tiene
intermitencias en sus tareas, saltándose títulos o tareas completas. Presenta dificultad en
su escritura debido a que no ha fijado deter minados grupos por el mismo motivo y
presenta también dificultades en la lectura”.
Gráfico realizado durante el psicodiagnóstico el 10/9
Gráfico realizado tres semanas antes del alta:
CASO NUMERO 10
Manuel Martín (siete años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 29/5
Fecha de alta: 14/7
Características familiares: familia aglutinada centralizada en l a figura del abuelo
materno del paciente, quien muere tres meses antes de la consulta.
El fallecimiento del abuelo incrementó en Manuel los síntomas hiperkinéticos ya que,
inconcientemente, dada la ambivalencia que sentía por el abuelo, pensaba que él lo
había matado cuando éste lo frustraba (omnipotencia del pensamiento). (57)
En realidad el confl icto principal estaba en su relación con el pap á, Manuel realizaba
una transferencia inconciente de la figura del padre, a la figura del abuelo. (35)
Manuel pensaba que si dejaba de moverse, moriría como su abuelo.
El tratamiento fue muy breve pero intensivo, dada la gravedad del caso y el pronóstico
de una melancolía infantil, razón por la cual, trabajamos con una frecuencia de tres
entrevistas por semana.
Una vez que Manuel fue dado de alta, su padre solicitó orientación psicoterapéutica.
El gráfico que presentamos muestra el grado de “ansiedad” paranoide que invadía el Yo
del niño y que éste descargaba con hiper actividad. (36)
CASO NUMERO 11
Raúl Santiago (seis años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 7/4
Fecha de alta: 21/9
Características familiares: conflictos de pareja por cel os profesionales. La pareja
utilizaba su vínculo sexual como premio y castigo, frustrando uno al otro, “por tur no”
(en terapia sistémica esto es denominado “juego sin fin”). (9)
Según el informe del docente, Raúl “…no atiende a las consignas de la Señorita,
teniendo que repetirle las mismas varias veces, y aún así, la mayoría de ellas no cumple
con los ob jetivos. Varias veces sale al recreo (haciendo caso omiso al ll amado de la
Señorita), sin terminar los trabajos. La comunicación con los compañeros es irregular.
Por momentos habla sin parar (si se le pide silencio se ríe) y por otro se aísla y no juega.
Es imposible que Raúl permanezca quieto, pues se mueve constantemente intentando
llamar la atención…”.
Un mes después la docente envía el siguiente informe: “me dirijo a usted para
informarle que el alumno ha mejorado mucho. Se concentra en sus tareas, responde a las
consignas de sentarse, formarse, copiar, etc.
Ahora es capaz de terminar sus tareas en el tiempo establecido, aunque algunas veces se
olvida el título y de pintar. Cuando se le to mó lectura y cuentas, respondió muy bien.
No se rí e cuando lo r etan sino qu e trata de pensar en lo que hiz o. La profesora de
gimnasia, Señorita F., también coincide con la mejoría de Raúl”.
Gráfico obtenido durante las pruebas de psicodiagnóstico:
Gráfico obtenido pocas semanas antes del alta:
CASO NUMERO 12
Gustavo Ezequiel (cinco años)
Solicitud de entrevista diagnóstica por motivos jurídicos.
El paciente es un niño obeso que quedó atrapado simbióticamente a su madre desde que
ésta se separó del marido desde hace cinco meses. (6)
El retraso psicoevolutivo del niño queda claramente demostrado en la prueba
gráfica. (56)
Invariablemente el niño necesitaba tratamiento psicológico y psicopedagógico, pero una
vez concluído y elevado el informe diagnóstico al juez; la madre y el niño no vuelven a
concurrir a l a consulta. Dos años después nos enteramos que el pe queño presentaba
malformaciones óseas en la columna y en los pi es como consecuencia de s u
obesidad. (7)
El pediatra de ca becera le aconsejó en contra de la solución psicoterapéutica al
problema.
Gráfico obtenido de las pruebas que conformaron el peritaje psicológico y que muestra
un retraso madurativo muy severo para un niño de la edad de Gustavo Ezequiel.
CASO NUMERO 13
Noemí Inés (cinco años)
Se realizaron sólo dos consultas de orientación por pedido de la psicopedagoga que
atendía a la niña.
Características familiares: padre drogadicto y alcohólico. Madre neurasténica. Ambos
conformaban una pareja sadomasoquista con claros componentes perversos.
El gráfico muestra la desorganización ansiógena a la cual es sometida la niña y el grado
de desestructuración del Yo que padece.
Además del cuadro h iperkinético, la niña padecía de enuresis y de e ncopresis. Se
masturbaba y presenciaba las relaciones sexuales de sus padres.
CASO NUMERO 14
Leticia Sofía (seis años)
Al igual que la p aciente anterior, Leticia Sofía muestra en el pres ente gráfico, su
marcada ansiedad y la inexistencia de un esqu ema corporal maduramente introyectado
en su ser. (6)
CASO NUMERO 15
Leandro Iván (ocho años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 17/8
Fecha de interrupción del tratamiento: 20/11
Características familiares: familia aglutinada y de es tilo adictivo. Padre trabajólico
(adicto al trabajo) y madre adicta a los psicofármacos (automedicación).
En el momento de la consulta, Leandro Iván, tenía ocho años y dos hermanas, una de
trece años y otra de cuatro.
El paciente presentaba además de una marcada y persistente hiperkinesia, una pertináz
encopresis que se manifestaba en forma diaria. La madre se descontrolaba y lo golpeaba
casi a diario, conducta que también realizaba el padre. Lo catalogan de irresponsable:
“no le importa nada”.
La mamá de Leandro Iván perdió dos embarazos antes de que é l naciera. Durante el
embarazo del niño consumió psicofármacos por su cuenta pues padecía de insomnio.
Aún así, manifiesta en la entrevista, que Leandro Iván es el producto de sus nervios.
El pequeño duerme en la misma habitación que los padres “por falta de espacio” (no
comprobado).
Recibí dos informes de las docentes de área que se encargaban del niño.
Quiero transcribirlos textualmente pues son una “radiografía” de un caso de sindrome
de hiperkinesia infantil típico.
Informe A: “…manifiesta gran caudal de agresión hacia los compañeros,
molestándolos como juego que en realidad no lo es, ya que termina en ciertas ocasiones
(esta última semana con mayor frecuencia) en agresiones físicas y de palabra en
aumento.
Permanece en constante movimiento con la atención dispersa por falta de aplomo y de
límites operatorios.
En la formación y pese a los pedidos de silencio de los docentes, Leandro Iván no acata
las órdenes, debiendo ser sancionado luego de conv ersar con él sobre el tem a. Su
rendimiento escolar se ve lógicamente deteriorado, amenazando la esfera intelectual,
como consecuencia de su inestabilidad. Encubre sus acciones (que él también considera
inapropiadas) culpando a otros compañeros…”
Informe B: “…el comportamiento de Leandro es terrible, los profesores especiales y
yo personalmente, ya no sabemos de qué manera hacerle entender las cosas.
En el área intelectual es distraído, no se interesa.
Molesta a sus compañeros en clase y cuando se le llama la atención o se le pone una
nota no le interesa.
Se le habla, se lo castiga, nunca hay ningún resultado. En el día de ayer se la citó a la
mamá para conversar con e lla sobre el problema de Leandro. Su comportamiento es
peor día a día. Confío que con su ayuda saldrá adelante…”
Leandro emitía además flatulencias en clase y se mofaba de ello.
Pese al sabotaje constante de los p adres, quienes nunca co operaron en nada, Leandro
logró integrarse bien a su grupo de pares.
Cuando los docentes le manifestaron a sus padres que el niño pasaría de grado,
automáticamente lo retiraron de la terapia.
Gráfico obtenido en el psicodiagnóstico.
Gráfico obtenido en una de las últimas entrevistas realizadas antes de la interrupción del
tratamiento:
CASO NUMERO 16
Ariel Ignacio (once años)
Fecha de iniciación del tratamiento: 9/1
Fecha de alta: 20/4
Características familiares: problemas de pare ja por las prácticas d e varios abortos.
Madre con patología psicosomática y situaciones traumáticas de la infancia sin resolver.
Padre trabajólico y abandónico.
Ariel Ignacio repitió dos veces tercer grado.
Concurre a la consulta para “evitar que el chico vuelva a repetir”.
La hermana del paciente (diesciocho años) tuvo prob lemas por consu mo de drogas,
siendo internada durante algunos meses en una comunidad terapéutica.
Gráfico obtenido el 9/1
Gráfico obtenido el 16/1
Gráfico obtenido el 23/1
CASO NUMERO 17
Daniel Joaquín (siete años)
Caso supervisado por mí al Gabinete Psicopedagógico de un Colegio de nivel inicial.
Tenemos en el presente gráfico una visión elocuente del instinto de muerte actuando en
forma dramáticamente intensa.
Daniel fue criado en un ambiente hostil, llegando a sus siete años sin lograr socializarse.
Vemos en él, salvo que se realice un tratamiento, un fu turo sociópata a p artir de su
pubertad y se traducirá en conductas antisociales, delincuenciales y adictivas; dado los
componentes etiopatológicos individuales, familiares y sociales, del caso que n os
ocupa. (54) (83)
CONSIDERACIONES ACERCA DE LOS CASOS CLINICOS
Observará el le ctor que hemos incluído en est a sección del libro, tanto aquellos
tratamientos que culminaron en for ma exitosa como aquellos que terminaron
interrumpidos por diversas causas.
Esto lo hacemos así porque consideramos que aún en los casos en los q ue no podemos
lograr un restablecimiento total del pequeño, el niño se beneficia con un incremento de
salud, y nosotros nos beneficiamos aprendiendo más y más sobre este difícil tema.
Considero que ningún esfuerzo es en vano.
Recuerdo en este momento un hermoso poema escrito por L.F.Noe que sintetiza lo que
acabamos de exponer.
El poema dice:
“Cuando venga el balance final de la humanidad
llámese o no juicio final,
que no nos digan a los hombres de aquí
que hemos estado al margen de la historia universal.
Si se nos debe condenar,
es preferible que se nos lo haga
por habernos equivocado,
que por haber sido inútiles”.
CONSIDERACIONES FINALES
El presente trabajo pretende ser esencialmente práctico, para curar a los niños que
presentan esta dificultad en forma global o parcial.
Esto no significa en forma alguna que se realizará lo aquí expuesto “de la A a la Z ” en
forma ciega, pues cada situación deberá ser analizada en su singularidad.
No existen dos personas igu ales. Por lo tanto tampoco existen dos abordajes
terapéuticos iguales.
Creo en los hechos no en las palabras, por eso la propuesta terapéutico-preventiva que
proponemos, intenta simplemente estructurar un abordaje clínico alternativo y NO ser la
única respuesta al llamado Sindrome de hiperkinesia infantil, siendo la presentada aquí
tan solo una posibilidad, una alternativa más a tener en cuenta al momento de realizar
nuestro trabajo terapéutico frente al niño.
Trabajar hoy por una niñez más sana, positiva y feliz significa construir un mundo más
integrado en donde las personas pued an disfrutar de esta maravillosa y única
experiencia a la qu e llamamos vivir, haciendo así realidad lo que planteamos al in icio
del texto. “Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su
persona”.
Un niño sano hoy…es un mundo sano mañana.
La responsabilidad es nuestra.
Depende de cada uno de nosotros el aceptar o no ese compromiso.
BIBLIOGRAFIA
1)ABUCHAEM, Jamil: “La interpretación en las et apas iniciales del tratamiento
psicoanalítico”, Ediciones El Lugar, Buenos Aires, Julio de 1985.
2)ABUCHAEM, Jamil: “El proceso diagnóstico en el niño, el adolescente y el adulto,
Tomo 1, Ediciones Kargenian, Buenos Aires, Noviembre de 1979.
3)ABUCHAEM; Jamil: Idem Tomo 2, Marzo de 1980.
4)ADICTO ANONIMO: “Carta de u n hijo a todos los p adres del mundo”; presentado
en el V congreso de Psicología Social-1987.
5)ANONIMOS LUCHADORES CONTRA LA OBESIDAD (ALCO): oración libre.
6)ALPEROVICH, Benjamin: “Esclavizando al hijo en la génesis de l a Obesidad o
Comé y quedate quieto” en “La Universidad del filicidio”, Editorial Legasa, Buenos
Aires, Mayo de 1986.
7)ALPEROVICH, Benjamin: “Filicidio y pacienticidio”, Idem.
8)ALVAREZ, Silvia: “Las palabras son de todos”, Ediciones Juntos, Pcia.de Buenos
Aires, Marzo de 1991.
9)ANDOLFI, Mauricio: “Terapia familiar:Un enfoque interaccional”, Editorial Paidós,
Buenos Aires, 1985.
10AURELIO, Marco: frase célebre.
11)BABA, Sai: frase célebre.
12)BELLAK, Leopold y BELLAK, Sonya Sorel: “Test de apercepción infantil con
figuras animales (CAT-A) para niños de 4 a 10 años”, Editorial Paidós, Buenos Aires,
1985.
13)BENDER, Lauretta: “Test gestáltico visomotor:usos y aplicaciones clínicas (B.G.),
Editorial Paidós, Buenos Aires, 1986.
14)BERNE, Eric: “Analisis transaccional en p sicoterapia”, Editorial Psique, Buenos
Aires, 1975.
15)BUCAY, Jorge: “Cartas para Claudia:palabras de un psicoterapeuta gestáltico a una
amiga”, Ediciones Tarso, Buenos Aires, Diciembre de 1986.
16)BRISTOL, Claude: “El poder está en usted”, Editorial Central, Buenos Aires, 1982.
17)BRISTOL, Claude: “El poder mágico de la voluntad”, Edición Central, Buenos
Aires, Agosto de 1985.
18)CAPUTO, María del Car men: “hipogalaxia de la sex ta semana de vida postnatal y
resurgimiento de la actividad genital de la mujer” en la “Universidad del filici dio”,
Editorial Legasa, 1986.
19)CLAPAREDE: cita utilizada en un artículo de Maytere Rovegno.
20)CLARIN, Darío: “Condiciones laborales y salud de las maestras”, Buenos Aires, 29
de Agosto de 1988.
21)DESCARTES, René: “Discurso del M étodo de M editaciones Metafísicas”, Espasa
Calpe, España, 1984.
22)DUHALDE, Eduardo: “Los políticos y las drogas:hacia un prog rama nacional”,
Editorial Taller 4, Buenos Aires, 1989.
23)DYER, Wayne: “Tus zonas erróneas”, Grijalbo, Buenos Aires, 1986.
24)DYER, Wayne: “Evite ser utilizado, Tecnicas dinámicas para gozar de la vida sin ser
manipulado”, Editorial Grijalbo, España, 1980.
25)EPICTETO: frase célebre.
26)ERNST, FH: “Personality Functions”, Ed itorial Poster, Cal ifornia, Estados Unidos
de Norteamérica, 1973.
27)ESCARDO, Florencio: “Abandónicos y hospitalismo”, Editorial Universitaria de
Bs.As., 1981.
28)FENSTERHEIM, Herbertt y BAER, Jean : “No diga SI cuando quiera decir NO”,
Grijalbo, Buenos Aires, 1985.
29)FIORINI, Héctor: “El campo teórico y clínico de las psicoterapias psicoanalíticas”,
Editorial Tekné, Buenos Aires, 1987.
30)FIORINI, Héctor: “Estructuras y abordajes en p sicoterapias”, Editorial Mairena,
Buenos Aires, 1984.
30)FIORINI, Héctor: “Teoría y técnica de psicoterapia”, Ediciones Nueva Visión,
Buenos Aires, Junio de 1987.
32)FILLOUX, Jean: “La personalidad”, EUDEBA, Buenos Aires, 1986.
33)FRANKL, Viktor: “Dame un sentido para vivir…y te diré cómo hacerlo”, Reportaje
del Dr. Frankl aparecido en el diario La Nación, Buenos Aires, 2 de Noviembre de 1990
34)FREUD, Ana: “El yo y los mecanismos de defensa”, Editorial Paidós, Buenos Aires,
Septiembre de 1984.
35)FREUD, Ana: “Psicoanálisis del desarrollo del niño y d el adolescente”, Editorial
Paidós, España, 1985.
36)FREUD, Sigmund: “Los instintos y sus destinos”, Editorial Biblioteca Nueva, Obras
Completas, Tomo 2, Madrid, 1981.
37)FREUD, Sigmund: “Lecciones introductorias al psicoanálisis”, Parte tercera: Teoría
general de la neurosis, Ed. Biblioteca Nueva, Obras Completas, Tomo 1, Madrid 1981.
38)FREUD, Sigmund: “La her encia y la etiología de la neurosis”, Editorial Biblioteca
Nueva, Obras Completas, Tomo 1, Madrid, 1981.
39)FREUD, Sigmund: “El malestar en la cultura”, Biblioteca Nueva, Obras Completas,
Tomo 3, Madrid, 1983.
40)FREUD, Sigmund: “El Yo y el Ello”, Idem.
41)FREUD, Sigmund: “Lecciones introductorias al psicoanálisis”, Parte tercera: Teoría
general de la neurosis, Lección número 17, “El sentido de los síntomas”, Biblioteca
Nueva, Obras Completas, Tomo 3, 1973.
42)FREUD, Sigmund: “Lección introductoria al psicoanálisis”, Teoría general de las
neurosis, Lección número 23, “Vías de fo rmación de síntomas”, Biblioteca Nueva,
Obras Completas, Tomo 3, 1973.
43)FREUD, Sigmund: “Psicología de las masas y el análisis del Yo”, Biblioteca Nueva,
Obras Completas, Tomo 3 tercera edición, 1973.
44)FREUD, Sigmund: “Lecciones introductorias al psicoanálisis”, Parte tercera, Teoría
general de las neurosis, Lección n úmero 16, Psicoanálisis y Psiquiatría, Biblioteca
Nueva, Madrid, 1973.
45)FREUD, Sigmund: “La disolución del complejo de Edipo”, Biblioteca Nueva, Obras
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46)FROMM, Erich:“Etica y psicoanálisis”, México. Fondo de Cultura Económica, 1982
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