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Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino

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Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
“Desde entonces y hasta ahorita
ha sido camino”
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
Andrea Madrid, Elmer Segura y Miriam Torres (Editores)
Florencia Zapata (Compiladora)
Proyecto: Uso y conservación de la biodiversidad asociada
a la red de caminos ancestrales andinos-Gran Ruta Inca
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y1
Zapata, Florencia (Comp.). Madrid, Andrea; Segura, Elmer; y Torres, Miriam (Eds.).
2012. “Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino”: Testimonios y
memorias de los caminos ancestrales andinos.— Lima: SGCAN, Instituto
de Montaña y UICN-Sur.
Este documento se elaboró en el marco del proyecto “Uso y conservación de la biodiversidad asociada a la red de caminos ancestrales andinos-
Gran Ruta Inca”, ejecutado por la Secretaría General de la Comunidad Andina (SGCAN), con el apoyo técnico del Instituto de Montaña (IM) y la
Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN-Sur), en caminos ancestrales ubicados en el Parque Nacional Sangay (Ecuador),
la Reserva de Biosfera Huascarán (Perú) y la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas (Perú). El proyecto se realiza en coordinación con las
autoridades ambientales y de áreas naturales protegidas de los países y cuenta con la colaboración de las poblaciones aledañas a los caminos.
Este proyecto cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente de España y el Organismo Autónomo
de Parques Nacionales de España.
Con el apoyo de
Los editores y la compiladora agradecemos muy especialmente a los grupos de coinvestigadores locales que implementaron los procesos
de memoria social en Perú y Ecuador y a todas las personas que brindaron sus testimonios. También nuestro agradecimiento a los colegas,
comunidades y personal de las áreas naturales protegidas por su colaboración.
Facilitación, registro y edición de los testimonios: Andrea Madrid, Elmer Segura y Miriam Torres
Apoyo en la facilitación y registro de testimonios en la Reserva de Biosfera Huascarán: Alfredo Domínguez, Donato Sánchez, Jacinto Encarnación,
María Chávez
Apoyo en la facilitación y registro de testimonios en la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas: Diego Guevara
Transcripción y traducción del quechua: Jacinto Encarnación
Orientación metodológica: Florencia Zapata
Compilación y cuidado general de la publicación: Florencia Zapata
Diseño y diagramación: Sara Ulloa
Fotografías: María Augusta Almeida, Marco del Río, Diego Guevara, Andrea Madrid, James McBreen, Oscar Román, Donato Sánchez, Elmer Segura,
Miriam Torres, Marc van der Aa y Florencia Zapata
“Desde entonces y hasta ahorita
ha sido camino”
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
Contenido
A modo de introducción: Al encuentro de los caminos ancestrales
andinos a través de las voces de su gente
6
Los caminos: una breve presentación
10
Memorias y testimonios
El camino Olleros-Chavín: Testimonios de los pobladores de Canrey
Chico y de Chichucancha
El camino, la gran ollada y las valijas
Los incas y los héroes
El mantenimiento de los caminos y los turistas, también sobre el
terremoto y los pishtacos
Memorias del Inca Naani: Testimonios de los pobladores de Soledad
de Tambo, San Lorenzo de Isco y Taparaco
El camino, los chasquis, postillones y más: De la época de los incas
a la era cibernética
Historias y leyendas del camino: La mentira del zorro y la laguna
del toro
Más historias y leyendas del camino: Tambo grande, el tesoro de
los incas y Écala, la última ñusta
Estado y mantenimiento del Inca Naani
Junto a los caminos: Los bosques y los cultivos
Danza de las pallas
16
17
23
26
30
31
36
39
44
45
46
Los caminos de Tanta y de Miraflores: Memorias y testimonios
Los caminos y el trueque
Escalera: el camino al Pariacaca
La mudanza de Huaquis y el camino a Miraflores
Creencias y tradiciones en el paisaje de los caminos: el Pariacaca,
Mamá Culi y Cornelio Lázaro, el hombre al que le obedecía el tiempo
Celebraciones
Cultivos y telares: Saberes a la vera del camino
47
48
52
54
56
61
65
Por los senderos de Qhapaq Ñan entre Achupallas y Culebrillas:
saberes y tradiciones de Azuay, Cochapamba, Juncal y Mapaguiña
El camino
Cuchicorral
La laguna Culebrillas
La laguna de Mapaguiña
El cerro Tres Cruces o Wakra urku
La medicina de los cerros
Sahuari (matrimonio) y la danza del Cuchunchi
Formas de vida antigua
67
67
69
70
72
72
74
76
77
Participantes de los encuentros y reuniones de memoria social
78
A modo de
introducción:
Al encuentro de los
caminos ancestrales
andinos a través
de las voces de su
gente
Este documento presenta un conjunto de testimonios sobre los caminos
ancestrales andinos. Son las voces de mujeres y hombres que viven junto a los
caminos, que los recorren, que nos hablan de la historia de esos caminos y de sus
leyendas, riquezas, usos y costumbres.
Los caminos ancestrales andinos son los antiguos caminos que fueron construidos
por los diferentes pueblos de los Andes. Algunos de ellos, como el Qhapq Ñan
por ejemplo, son magníficas obras de ingeniería que recorren cientos o miles de
kilómetros y atraviesan ríos, valles y montañas. Otros, son pequeños senderos que
pueden transitarse en pocas horas. Todos los caminos ancestrales, los grandes y
los pequeños, tienen en común que conectaron pueblos y lugares, sirviendo para el
transporte de personas, animales, productos y noticias. Muchos de estos caminos
aún están en uso, son espacios vivos que siguen sirviendo a los hombres y mujeres
de los Andes. Además, los caminos ancestrales son parte de los pueblos y culturas
que conectan y de los territorios que atraviesan. Por eso, cuando hablamos de
los caminos ancestrales, nos referimos tanto al camino en sí como al patrimonio
cultural y paisajes asociados al camino.
Los testimonios que se presentan en este documento fueron grabados durante el
registro de valores culturales inmateriales a través de procesos de memoria social
que se realizó en el marco del proyecto “Uso y conservación de la biodiversidad
asociada a la red de caminos ancestrales andinos-Gran Ruta Inca”. El proyecto
fue implementado por la Secretaría General de la Comunidad Andina (SGCAN),
con el apoyo técnico del Instituto de Montaña/Programa Andino de The Mountain
Institute y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza/Oficina
Regional para América del Sur, en las áreas protegidas Parque Nacional Sangay
(Ecuador), Parque Nacional Huascarán (Perú) y la Reserva Paisajística Nor
6y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Yauyos-Cochas (Perú). El proyecto se realizó en coordinación con las autoridades
ambientales y de áreas naturales protegidas de los países y con la colaboración de
las poblaciones aledañas.
El registro de valores culturales inmateriales a través de procesos de memoria
social se llevó a cabo en doce comunidades aledañas a caminos ancestrales
andinos: Azuay, Cochapamba, Mapaguiña, Sisid y Juncal, en el Parque Nacional
Sangay, Ecuador; Tanta y Miraflores, en la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas,
Perú; y Canrey Chico, Chichucancha, Soledad de Tambo, Isco y Taparaco, en la
Reserva de Biosfera Huascarán, también en Perú.
El proceso de registro se hizo utilizando una metodología inspirada en la
investigación participativa (Zapata, 20121). En cada comunidad, los facilitadores
del proceso convocaron a las personas interesadas en conocer más sobre el
patrimonio cultural de su comunidad: historias, tradiciones, saberes, en especial
aquellos vinculados a los caminos ancestrales. Esas personas formaron grupos de
investigación que hicieron entrevistas a los ancianos o a los que más sabían en
sus comunidades, convocaron encuentros de rememoración colectivos o salieron
a recorrer los caminos. Registraron esa información en fotos, videos y grabaciones
y luego la compartieron con los demás miembros de la comunidad. Fueron jóvenes
y adultos, hombres y mujeres que querían conocer más sobre sus caminos y sobre
ellos mismos, y comunicar esos saberes.
Cabe mencionar que este documento no es un libro de historia y que los procesos
de memoria social en cada comunidad tampoco tuvieron como pretensión la
verdad histórica —como es sabido, los procesos de rememoración dan lugar a
Zapata, Florencia. 2012. Nuestros saberes, nuestro patrimonio, nuestra memoria: el registro de valores
culturales inmateriales a través de procesos de memoria social. Lima: SGCAN, Instituto de Montaña,2012
1
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y7
reinterpretaciones y nuevas lecturas del pasado, y por lo tanto son espacios
abiertos al debate—. Más bien, esta iniciativa estuvo guiada por el afán de
colaborar con aquellos grupos que estaban interesados en mantener vivo o
revitalizar su patrimonio cultural inmaterial. Sabiendo que la constitución,
reconocimiento y fortaleza de las memorias e identidades se alimentan
mutuamente, esperamos que estos espacios de rememoración hayan sido también
campos de reflexión y afirmación cultural.
Además, el registro de valores culturales inmateriales a través de procesos de
memoria social fue un proceso de gran riqueza que permitió generar considerable
información de importancia para las comunidades y grupos de investigadores
locales. En total se cuenta con 355 archivos de audios, 1004 videos y casi 6000
fotografías, todos debidamente organizados y descritos. Toda esta información
no solo está en manos de las comunidades que ahora tienen testimonios orales
y gráficos sobre la riqueza cultural asociada a sus caminos ancestrales, sino que
además servirá de insumo para los materiales informativos que las áreas naturales
protegidas y las mismas comunidades elaboren para los visitantes. También, el
personal de las áreas protegidas y los socios del proyecto cuentan con información
y herramientas que esperamos permitirán incorporar mejor la dimensión cultural en
la conservación de la biodiversidad, que era uno de los objetivos principales de esta
iniciativa.
Los resultados de los procesos de memoria social en cada comunidad se plasmaron
en diferentes productos o actividades: libros o folletos hechos en base a testimonios
de la gente; videos sobre las caminatas o algunas de las costumbres y tradiciones;
celebraciones, festivales y más.
En este documento presentamos una selección de los testimonios que fueron
transcritos para ser usados en los libros y folletos2. Por limitaciones de espacio, no
8y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
hemos podido incorporar todos los testimonios, pero esperamos que esta selección
sea ilustrativa.
Estos testimonios, por su riqueza y fuerza evocadora, tienen la capacidad de
transportarnos a los caminos. Por eso, son también una invitación para viajar a
través de estas voces que nos hablan de senderos insospechados y así descubrir y
apreciar toda la riqueza de los caminos y su gente.
De parte de las instituciones que impulsamos esta iniciativa va un agradecimiento
para cada una de las personas que brindaron sus testimonios y a los investigadores
de cada una de las comunidades, cuyos nombres se detallan al final de este
documento. También un reconocimiento muy especial a los facilitadores de los
procesos de memoria social: Miriam Torres en el Parque y Reserva de Biosfera
Huascarán, Elmer Segura y Diego Guevara en la Reserva Paisajística Nor YauyosCochas y Andrea Madrid en el Parque Nacional Sangay.
Florencia Zapata
Instituto de Montaña
2
En el caso de Sisid, como no se elaboró un libro o folleto con testimonios, no se contaba con material
transcrito para incorporar en este documento. Sin embargo, en caso de presentarse la oportunidad de
preparar una segunda edición, buscaremos la manera de incluir testimonios provenientes de videos o audios.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y9
Los caminos:
una breve
presentación
Los procesos de memoria social se desarrollaron en doce comunidades asociadas
a cinco caminos (o tramos de camino), tal como se detalla en el siguiente cuadro:
Área Natural Protegida
Caminos o tramos de
camino
Parque Nacional y Reserva de
Biosfera Huascarán (Perú)
Olleros-Chavín
Comunidades que participaron
w Comunidad Campesina Cordillera
Blanca - Canrey Chico
w Chichucancha
Inca Naani
w Soledad de Tambo
w San Lorenzo de Isco
w Taparaco
Reserva Paisajística Nor YauyosCochas (Perú)
Parque Nacional Sangay
(Ecuador)
Shajsha-Tanta
Tanta-Miraflores
Achupallas-Culebrillas
w Tanta
w Miraflores
w Azuay
w Cochapamba
w Mapaguiña
w Sisid
w Juncal
Como podremos percibir a través de los testimonios, cada uno de los caminos
tiene sus particularidades. A continuación ofrecemos una breve descripción de
cada camino, que esperamos sirva para poner a los testimonios en contexto.
10 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Por el camino Olleros-Chavín
El camino Olleros-Chavín atraviesa la
zona sur del Parque Nacional Huascarán
y es uno de los itinerarios de caminata
más concurridos de la Cordillera Blanca,
Perú (Pérez, 2010)3. Este camino, de
origen pre-inca y que aún conserva
secciones con grandes lajas de piedra
originales, todavía está en uso por parte
de la población local, como por ejemplo
los pobladores de Chichucancha, que
utilizan este camino en sus frecuentes
desplazamientos hacia la cercana ciudad
de Chavín. El camino se inicia en la
localidad de Olleros y termina en el sitio
arqueológico Chavín de Huantar. La
longitud de este camino es de 37 km y
su recorrido toma de dos a tres días de
caminata, atravesando diferentes zonas
de vida, incluyendo bosques y punas al
pie de imponentes nevados. La altitud
mínima es de 3153 msnm y la máxima
es de 4691 msnm.
3
Pérez, Fernando. 2010. Reporte general del
registro y procesamiento de información de los
tramos Olleros-Chavin de Huantar e Inca Naani.
Lima: SGCAN, Instituto de Montaña y UICN-Sur.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 11
es de 2558 msnm y la máxima es de
4478 msnm. Su recorrido toma de
cinco a siete días y atraviesa amplias
extensiones de puna, ríos, bosques,
quebradas y hospitalarios pueblos de
montaña.
El Inca Naani
El Inca Naani (que en quechua significa
“camino pedestre”) recorre las zonas
de amortiguamiento y transición de la
Reserva de Biosfera Huascarán, Perú,
conectando paisajes y pueblos andinos
que aún lo utilizan intensamente (Pérez,
2010)4. Este es uno de los segmentos
mejor conservados del Camino Principal
Andino o Gran Ruta Inca5, sobresaliente
en su dimensión y continuidad. Se
inicia en la localidad de Pomachaca
y finaliza en el sitio arqueológico de
Huánuco Pampa, antigua capital del
Chinchaysuyo. El camino tiene una
longitud de 68 km, la altitud mínima
12 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Ibid.
Camino Principal Andino, Gran Ruta Inca o Qhapaq
Ñan son algunas de las denominaciones que recibe
el también llamado Camino Longitudinal de la Sierra,
eje del vasto sistema vial inca. A lo largo de más de
8500km, este camino principal se extiende desde
el sur de Colombia hasta el norte de Argentina y
Chile, atravesando en su recorrido los territorios de
Ecuador, Perú y Bolivia. Se calcula que la red de rutas
subsidiarias a este eje podría superar los 55 000 km
de extensión en toda la región andina. Si bien en un
inicio los esfuerzos de algunos socios del proyecto
se enfocaron en la Gran Ruta Inca, en la actualidad
esta iniciativa amplía su interés a la amplia red de
caminos ancestrales andinos, que incluye tanto al
extenso sistema vial consolidado por los incas como a
los innumerables caminos antiguos que atraviesan los
Andes. Vale mencionar que desde hace unos años, y
por extensión, la totalidad de la red vial inca también
recibe el nombre de Qhapaq Ñan.
4
5
De Shajsha a Tanta
El camino Shajsha-Tanta tiene una
longitud de 22,6 km y se ubica en el
distrito de Tanta, provincia de Yauyos,
región Lima, dentro de los límites de la
Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas,
Perú (Guevara, 2010)6. Esta ruta tiene
dos segmentos bien diferenciados: el
segmento que va desde el paraje de
Shajsha hasta el sitio arqueológico de
Tambo Real7 y el segmento que va
desde Tambo Real hasta el poblado de
Tanta. Ambos segmentos, junto con
los caminos que integran, formaban
parte de la red de caminos del pueblo
yauyo que fue incorporada luego por
los incas a su extenso sistema vial. El
camino varía según la topografía, la
altitud mínima es de 4295 msnm y la
máxima es de 4802 msnm; su recorrido
toma de uno a dos días. Algunos
elementos destacados del camino son
sus pircas de piedra y, especialmente,
las superficies empedradas que están
adosadas al terreno o sobre la roca
misma. El camino posee escalinatas en
los desniveles, incluyendo un tramo
denominado Escalerayoc que tiene
más de 900 peldaños ininterrumpidos.
También se aprecian algunas de
las estructuras de mantenimiento
originales, tales como drenajes, canales
y puentes.
6
Guevara, Diego. 2010. Reporte general del
registro y procesamiento de información de los
tramos Shajsha-Tanta y Tanta-Miraflores. Lima:
SGCAN, Instituto de Montaña y UICN-Sur.
7
El segmento entre Shajsha y Tambo Real es parte
de un camino más amplio construido en la época
yauyo que fue mejorado y optimizado por los incas
al hacerlo parte del Qhapaq Ñan. En la época inca,
este segmento era parte del camino PachacamacJauja, muy destacado dentro de la red vial inca ya
que unía dos importantes centros ceremoniales:
el Santuario Religioso de Pachacámac —oráculo
principal y centro del poder teocrático del mundo
andino en el valle del río Lurín, en la costa— y el
nevado Pariacaca –montaña sagrada, una de las
divinidades más importantes de la mitología del
mundo andino.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 13
Transporte de productos para trueque entre Tanta y Mraflores
La ruta Tanta-Miraflores atraviesa los
territorios de las comunidades de Tanta,
Piños y Miraflores, dentro de los límites
de la Reserva Paisajística Nor YauyosCochas, Perú. Al igual que en el caso
anterior, es un camino ancestral que
formaba parte de la red de caminos
del pueblo yauyo, que a su vez fue
incorporada luego por los incas a su
extensa red vial (Guevara, 2010)8. Ha
sido y aún es una de las numerosas
rutas de trueque que articula Tanta con
los poblados vecinos. Esta ruta de 31
km se inicia en el poblado de Tanta a
4295 msnm, atraviesa un abra o paso
a 5050 msnm y se dirige al poblado
14 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
de Miraflores, zona de producción de
papa a 3655 msnm y punto más bajo
del camino. Su recorrido toma de uno a
dos días, siendo utilizado principalmente
para el intercambio de productos
textiles y agrícolas, especialmente
el trueque de los reconocidos tejidos
de Tanta por las papas de Miraflores,
a través del comercio ancestral del
arrieraje con llamas.
8
Ibid.
Por el camino entre Achupallas y Culebrillas
El camino Achupallas-Culebrillas se
ubica en las provincias de Chimborazo
y Cañar, en Ecuador, y atraviesa la
zona sur del Parque Nacional Sangay
(Sánchez, 2010)9. Este también es un
segmento del Camino Principal Andino
o Qhapaq Ñan. Se inicia en el poblado
de Achupallas (3348 msnm), el punto
a menor altitud en todo el recorrido,
y finaliza en el caserío de San José de
Culebrillas, que toma su nombre de la
laguna Culebrillas, de gran importancia
cultural para las comunidades locales.
Asimismo, a pocos kilómetros del
caserío se encuentra Ingapirca, el sitio
arqueológico inca más importante de
Ecuador. En sus 30 km de extensión,
el camino alcanza una altitud máxima
de 4336 msnm y su recorrido toma de
dos a tres días, atravesando páramos
bosques, ríos y lagunas. La topografía
es montañosa, con cerros y valles
pronunciados. A lo largo del tramo se
pueden observar remanentes de muros
de contención, canales de drenaje,
estructuras de antiguos tambos y
apachetas.
Finalmente, cabe destacar que en
algunos casos los participantes
también hicieron mención a otros
caminos ancestrales de sus localidades,
extendiendo la red de caminos también
a los relatos y memorias.
9
Sánchez, Didier. 2010. Reporte general del
registro y procesamiento de información del tramo
Achupallas-Culebrillas. Quito: SGCAN, Instituto de
Montaña y UICN-Sur.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 15
El camino Olleros-Chavín:
Testimonios de los pobladores de
Canrey Chico y de Chichucancha
16 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Vicente Salvador dando su testimonio durante el
encuentro de memoria social en Canrey Chico
El camino, la gran ollada y las valijas
Vicente Salvador dando su testimonio durante el
encuentro de memoria social en Canrey Chico
En el camino Olleros-Chavín
El camino, la gran ollada y las valijas
A
ntes traficaban por aquí. De aquí
llevaban sal de Recuay, llevaban sal
por altura hasta Chavín, de allí ya traían
coca de las vertientes, más o menos
de la ceja de selva. Siempre caminaban,
siempre ha habido camino antiguo.
Cambiaban con comida: por decir, desde
aquí de Canrey Chico iban a traer papa,
cebada, oca; nosotros llevábamos
de aquí azúcar, pan, a las alturas de
Chavín. Hacíamos intercambio, íbamos
con burros y caballos.
Antes no había teléfono, era telegrama
no más, vigilaban de Canrey hasta la
punta, mi familia era vigilante. No sé
cómo le puedo llamar a los que remitían
y los que mandaban (los telegramas).
Nosotros trabajamos llevando postes
con yunta hasta la punta. Esto del
telégrafo creo que ha sido hasta 1965
por ahí, o 74, después desapareció por
el teléfono. A los que llevaban correo
le llamábamos valijeros (correos) o
valijas. Venían de Huaraz a Olleros y
depositaban con don Juan Dextre, para
que vayan como chasqui de Olleros
para Huari. También Domingo Cruz
era valijero. Él recibía y llevaba hasta
Chavín, de Chavín otro recibía. Otros
llevaban de Canrey hasta la punta, al
paso Yanashallash, (allí se entregaba la
valija) otro venía de San Marcos. Los
valijeros existieron más o menos hasta
el 71, por ahí, llevaban con caballos,
había pequeños negociantes que
llevaban frazadas, ropas, y cambiaban
con ganado. Venían a pie hasta el año
75 más o menos, desde entonces el
camino quedó un poco en desuso,
caminamos más por Arhuaycancha,
Yanawecu, Capac. Antes el telégrafo
era con cable, con cable liso venía de
Huaraz hasta Huari.
Vicente Salvador, Canrey Chico
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 17
le decían la gran ollada, de allí proviene
el nombre de Olleros. En el aniversario
del distrito el 16 de Octubre, se
acostumbra preparar la gran ollada, el
pueblo se sirve la comida tradicional.
El alcalde David Cruz Valdiviano y el profesor Eusebio Cruz revisan información sobre la historia de Canrey
S
iempre se utiliza ese camino para
ir a Chavín, porque anteriormente
nuestros abuelos, nuestros ancestros,
habían trasladado sus mercaderías de
Huaraz a Chavín a base de acémila
y a hombros. Desde el año 1933,
después que se creó el distrito de
Olleros, don Dagoberto Cáceres
Cruz -el héroe fundador y gestor del
distrito de Olleros- [edificó] el hotel
donde acampaban los que llevaban
las mercaderías de ida y vuelta. El
hotel está vigente. De allí proviene
el nombre de Olleros, porque los
ollerinos esperaban con su gran comida
tradicional, la gran ollada era la comida
tradicional. La gran ollada se refería a
ese gran [plato con] hermosa cáscara
de chancho, con repollo, un poco de
arroz, camote; como sancochado, a eso
18 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
De Chavín traían con esas mismas
acémilas coca, y de Huaraz llevaban
azúcar, arroz, sal, aceites, esas cosas.
Sinceramente, la vía principal de la
carretera para Chavín tenía que ser por
aquí, no por Cátac. Como el creador
del distrito de Olleros fue diputado
nacional, por eso aprovechó (y ayudó a
que se apruebe) la creación del distrito
de Olleros. Hubo traición para este
personaje, que era héroe. Cuando él
sintió el dolor de su dentadura, había
viajado a Lima para extraerla, allí (le
hicieron) esa traición, envenenándolo,
no sé qué, lo mataron. Eso habrá sido
en el año 34 ó 35 por eso se modificó
la carretera por otro lado, porque iba a
ser por Canrey Chico. Tradicionalmente
el camino a Chavín era por aquí, es más
directo. Cuando empezó la carretera
empezó a bajar el comercio y todo.
Eusebio Cruz10, Canrey Chico
El testimonio fue recogido el 2 de Junio de 2010.
El Sr. Eusebio Cruz, que además de vecino fue
profesor del colegio de Canrey Chico, murió dos
meses después.
10
Faustino Balabarca y Tiburcio Balabarca, durante el
encuentro de memoria social en Canrey Chico
Abra Yanashallash
(
E
Antes que hubiera la carretera)
el camino era de frente, parecía
carretera pero era herradura no más
hasta Chavín, hasta la punta de la
cordillera Yanashallash.
Faustino Balabarca
n 1911 han abierto la trocha de
Chavín de Huantar a Huaraz y
hasta Paramonga. Esos tiempos eran
negociantes a puro caballo, puro burro.
Llevaban unos 30, 40 burros. Acá era
recibidor mi abuelito Alberto León,
aquí en Quisuar. En esos tiempos
caminaban a pie, ese tiempo no había
carro, descansaban donde se ocultaba
el sol, no caminaban así directamente
tampoco, así por partes llegaban a
Chavín de Huantar, hasta más adentro
a Llamellín, Chingas, Huánuco. Eso fue
hasta que hubo carretera. Esa trocha
abrieron en 1911, así, para que trabajen
en “valija”, creo que [así se llamaban]
esos negociantes. En esos tiempos no
conocíamos las llamas.
Tiburcio Balabarca León, Canrey Chico
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 19
Alejandro Cruz recoge el testimonio de Gerardo Cruz
N
osotros no llevábamos (productos
para vender), ese tiempo la gente
sembraba para consumo, así no más.
Más bien iban a comprar azúcar, sal, al
pueblo y nosotros de Canrey teníamos
nuestro camino hacia Recuay, y no a
Huaraz. Teníamos camino cada uno de
nuestros sectores, así fue.
Gerardo Cruz Gómez
20 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
C
omo dice mi tío Facucho, según
que nos contaban nuestra mamá
o papá, más anterior acá no entraba
carro, solamente andaban a caballo,
mula, burro y venían desde la costa.
A esos les decían “valija”, traían toda
mercadería.
Alejandro Cruz Salvador, Canrey Chico
Vista de un tramo del camino Olleros-Chavín
L
os estudiantes de Huari venían a
Huaraz a estudiar, a pie no más, o con
caballo, mula. Venían por Yanashallash
de distintas partes de los Conchucos.
Y venían sus padres, sus familiares, a
visitar con caballo y mula también, y
las encargaban acá. Don Hermógenes
Macedo tenía su potrero, ahí quedaban
las acémilas, venían por el camino de
Yanashallash hacia el puente Bedoya.
Después de Bedoya en carro. Como
había pocos carros, unos cuantos
no más dice había antes, viajaban
a Huaraz en camiones no más. De
regreso llevaban su acémila de acá del
encargado. Entonces, cuando venían de
allá de Conchucos, traían coca, frutas,
así, y venían de la costa a Huaraz, a
Recuay. De Recuay llevaban sal, azúcar,
pero se posaban en Arwaycancha. Los
de Conchucos iban a trabajar hasta la
costa, regresaban en dos, tres meses.
Se morían en el camino con fiebre, no
sé cómo, y ahí mismo los enterraban,
tenían “tsuc-tsuc” (también expresado
como “chucchun”, el temblor provocado
por la fiebre del paludismo). Mis
compañeros de Arwaycancha saben. De
acá llevaban sal, azúcar, de allá traían
papa, oca, carne, y así hacían negocio.
Mi padre también viajaba todavía hasta
Huari, yo también he ido de chiquito
llevábamos sal, azúcar, pan, acá poco
no mas cultivábamos y traían como
cambio, se iba hasta Huari la sal que
vendíamos. (Ese comercio) habría sido
por lo menos por 1920, trasportaban
muchas cargas para Huari y Huánuco
porque no había carretera por Cahuish,
pero la carretera para Huari (se abrió)
en 1940. Antes la comunicación era
mediante telegrama. También llevaban
cartas escritas, en valijas, cargando
con mula, como a media noche pasaban
desde Huaraz tocando su campana.
Serapio Salvador Cruz, Canrey Chico
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 21
A
ntes no había carro, entonces
arreaban las cargas con burros de
Recuay a Huari. 12 a 15 cargas, traían
arroz, azúcar, sal, raspa (producto
similar al azúcar sin refinar), todo
especial no más traían a Chavín. Ahí
nosotros íbamos a comprar arroz,
fósforo, azúcar. Uchupata era el guía
que iba con su campana, era una mula
o burro. Los sacadores (ganaderos
negociantes) llevaban vacas, ovejas, de
aquí. A dónde llevarían, eso fue antes
que hagan el túnel, yo he visto cuando
estaba niño.
Aquilino Ramírez Solís, Chichucancha
22 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Los incas y los héroes
(
El camino) ha sido de Chavín a
Recuay, y a la costa. Me acuerdo
cuando era niño, soy nacido y crecido
en la quebrada Shongo, recuerdo
que cantidad de arrieros que venían
tanto de la costa como de la sierra de
Conchucos. Pasaban por Yanashallash,
todos andaban a pie. De la costa traían
sal a Recuay, de allí ya llevaban a Huari
y Chavín artefactos. Traían mercadería
de vestimentas, ese tiempo casi no
había azúcar sino raspa, eso ha sido
más o menos en el año 1919, según
me contó mi papa. Por la quebrada de
Shongo se ve todavía el camino del
Inca, por aquí pasa este camino. Por
aquí hay un resto arqueológico que se
llama Tsaquipataq, de allí a Yanashallash
se ve todavía el camino Inca. Luego han
dejado de lado el camino Inca antes del
Inca también, han caminado por otro
lado principal. Los Incas han adorado
de pasadita en Shongo, en el local del
comité hay restos arqueológicos que
adoraban en una huanca (monolito de
piedra). Luego más arriba donde
decimos Castillo, allí hay una pampita,
allí adoraban. Según sabemos los Incas
tenían costumbre de adorar a los
cerros y las huancas, entonces en esa
dirección han adorado en dos partes,
en la quebrada Shongo está vigente
ahorita. De Chavín íbamos a Recuay a
hacer compras: a comprar sombreros,
sal, azúcar, íbamos a Recuay. No
pasaba carretera por el túnel [en
ese entonces], por acá pasaban con
carga, con caballo, burro, todas las
mercaderías pasaban a Huari, hasta
Recuay. De aquí la gente iba a comprar
alcohol y otras cosas, andaban por el
camino inca, por Yanashallay, de Chavín
a Olleros iban a pie, de Chavín iban a
Huari también a pie.
Donato Melgarejo Salas, Chichucancha
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 23
A la vera del camino Olleros-Chavín
E
l Inca Pachacutec por aquí había
pasado, desde Chavín, recuperando
terrenos con su ejército; pasó desde
Chavín por este camino inca, camino
antiguo. De esa manera él tenía que
recorrer todo el Callejón de Huaylas,
en recuperación de terrenos para el
cultivo agrícola. Como tuvo su ejército
disciplinado derrotó a los ayllus que vivían
acá. (…) Después de haber derrotado
a los ayllus prosiguió recuperando
terrenos por todo el Callejón de Huaylas,
llegando hasta Caraz, hasta el Cañon del
Pato. Después de haber recuperado los
24 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
terrenos empezó con cultivos de mashua,
oca, olluco, quinua.
(…) Por aquí han pasado muchos héroes,
el mariscal Toribio de Luzuriaga, el brujo
de los andes Andrés Avelino Cáceres,
Antonio Raymondi, el sabio Italiano.
Luego tenemos a nuestro investigador
Antúnez de Mayolo, un gran Aijino, quien
había hecho el estudio técnico de los
planos de la central hidroeléctrica del
Cañon del Pato, donde se genera energía
eléctrica que va hasta Piura.
Eusebio Cruz, Canrey Chico
Huanca
A
rreaban por Ocros y llevaban a la
matanza de Lima, como [cada]
medio año llegaban. Los Incas se
han ido de aquí de Chavín a Cusco,
Cajamarca, allí se habrán acabado,
se habrán muerto, porque en Chavín
nacieron. Dice que había doce Incas;
cómo se habrán llamado, no lo sé. Dicen
que cuando estaba bailando el Inca con
la palla (hija del Inca ya casada), el sol
estaba a punto de ocultar. Entonces
con una soga laceó y la amarró en una
huanca para que siguiera bailando,
entonces la huanca se ha inclinado, ha
quedado su marca en la huanca.
Juan León Jesús, Chichucancha
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 25
El mantenimiento de los caminos
y los turistas, también sobre el
terremoto y los pishtacos
A
ntes decían camino viejo, ahora
dicen camino pre-Inca, antes decían
Inca Naani, era camino principal. En
1919 habían trabajado (arreglado el
camino), dicen, los negociantes, así me
contaba mi abuelito. Allí dice que han
escrito su nombre, arriba, cerca al paso,
en ese empedrado. Cada comunidad
arreglaba su camino, cada cual por su
zona, a su dirección así como he ido por
el camino Inca a Huánuco Viejo, (allá)
cada cual ha arreglado su camino.
Unos caminos de herradura se han
mejorado por turismo, antes eran
abandonados. Antes que empezara
el turismo el camino estaba más
abandonado, ya no hacían cambios,
ni trueques, iban poco. El camino se
ha mejorado con el Proyecto Llama
200011, (desde entonces) ha venido
continuamente el turismo, y la gente
también hacen sus cambios con sus
negocios. Dicen que antes venían desde
26 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Huari, así nos contaban nuestros padres
y nuestros abuelos, pero desde que yo
he conocido, recién hemos caminado
(cuando empezó el trabajo en turismo).
Vicente Salvador, Canrey Chico
Proyecto de turismo rural comunitario que guía a
turistas por el camino Olleros-Chavín. Los equipos,
alimentos y el equipaje se transportan en llamas
que son conducidas por arrieros de la localidad.
11
A
nteriormente esos incas habían
utilizado nuestros caminos
debidamente conservados. (El camino)
está vigente. Recorriendo por esta
misma comunidad, para ir a Chavín
observamos esas piedras cuadradas
[con que está] empedrado el camino,
acá en Wuahuayanca, y por las
laguna de Yanashallash están vigente
el empedrado en el camino, ellos
mantenían.
Aquí había los hacendados, los
hacendados volvieron a mejorar el
camino del Inca y la comunidad también
sigue manteniendo en su conservación
del camino del Inca, pensando para el
turismo y para que ellos lo utilicen como
camino de herradura.
Eusebio Cruz, Canrey Chico
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 27
Tejiendo en telar, Chichucancha
M
i casa está cerca al camino por
donde pasan los turistas. Dice
mi papá que antes usaban el camino,
traían sal, coca, de Olleros a Chavín.
Mi padre nos contaba pero ya me he
olvidado. A veces nos vamos [por ese
camino antiguo] a Huaraz, cuando no
tenemos para nuestros pasajes. Cuando
vino el aluvión malogró el camino, allí
sí lo arreglaron. La gente había bajado
a Chavín, como era día domingo, la
gente ya estaba regresando y murieron.
Ese tiempo estaba chiquitita, cuando
estábamos pastando yo estaba jugando
con mi perrito, allí empezó a moverse
el suelo, el terremoto. Mi hermana
mayor estaba hilando y dijo “¡María
Santa, temblor, hay que escaparnos!”.
Pero mis pies estaban amarrados con
la desesperación. Desaté rápido y nos
28 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
escapamos, y con la justas pasamos
el río, si no mi hermana se hubiera
desaparecido. Fue muy triste, de allí
recién han venido los gringos. Sé
que cuando estaba niña no pasaban,
después del aluvión empezaron a pasar,
decían que eran pishtacos12 porque
venían con sus guardaespaldas, los
helicópteros sobrevolaban. Decían:
“Con ese helicóptero han venido, son
pishtacos”. Teníamos miedo. Como
éramos niñas, decían están viendo para
que nos pishten (degüellen). Así no mas
han empezando a andar los turistas
con sus cargas, con sus carpas. He
aprendido a tejer chompas, guantes,
gorros, llevamos a los campamentos.
Los arrieros nos dijeron: “Tejan para que
vendan”, y los turistas nos compran.
Algunos gringos nos preguntan por los
pastos, a algunos gringos les interesan
poco los tejidos.
Marta Ramírez, Chichucancha
12
El pishtaco es un personaje legendario de la
tradición andina peruana, que según la leyenda
asalta a hombres y mujeres de todas las edades
para comer su carne y vender la grasa.
Tiójela Ramírez, Luisa Espinoza y Florencia Rímac,
Chichucancha
El camino inca, conocido localmente como Inca Naani, a la altura de Soledad de Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos y 29
Memorias del Inca Naani:
Testimonios de los pobladores de Soledad
de Tambo, San Lorenzo de Isco y Taparaco
30 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Víctor Obregón
El camino, los chasquis, postillones
y más: De la época de los incas a la
era cibernética
M
ás antes yo he escuchado que era
camino del Inca, por eso en cada
zona tiene sus nombres. Por decir, en
huaca dice que han llorado, por eso se
llama Huacac, y por abajo, donde que
han tejido, se llama Ahuac. Por aquí han
vivido un tiempo (los incas), por eso
se llama Tambo. Por eso ya se sabía
que era camino inca. (El camino) han
utilizado hasta pocos años atrás, hasta
que entró el carro por el 1985 - 90.
Ahorita casi usamos solo en tramos
muy cortos, vamos a San Cristóbal de
Tambo, a Ayash, a Pampas de Huamaní.
Otros todavía siguen con sus negocios,
compran carneros, reses, de aquí van
a buscar y llevan a Huari, San Marcos.
Tenemos chacra hasta Huamanín,
hasta arriba a Wajtau nos vamos por el
camino inca a ver nuestras chacras.
Víctor Obregón, Soledad de Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 31
E
ra pues camino trajinable, unos y
otros andaba con acémilas, caballo,
asno, con toro, hasta la provincia de
La Unión. También caminábamos a
Chavín, a San Marcos, anteriormente
todo por el camino inca. Por casualidad
de aquí salíamos hasta Taparaco,
hasta Huamanín, después yendo por
Ayashpichiu, por ahí se caminaba todo
el camino inca. Traían arroz, fideos, del
Cerro de Pasco -está a seis días, ocho
días de camino con caballo-. Otros
traían de Chavín, de San Marcos, de
Huaraz, de Recuay. Hasta allí caminaban
con acémilas para traer azúcar, sal,
arroz, esas cositas. De aquí llevaban
papa tocush para que vendan en
Huaraz, Recuay. También de Huaraz,
Recuay, traían su azúcar, su salcita,
con caballo, todas sus necesidades
compraban, hasta Cerro de Pasco dice
que iban a traer sus mercaderías. De
allí traían arroz, azúcar, bastantes por
puntas (varios grupos acompañándose)
dice, no había carro. A Pachas llegó la
carretera en 1951.
Roberto Tello, Isco
32 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
D
Entrevista a Humberto Espinoza
icen que más antes, en tiempo de
los incas habían los chasquis, que
eran hombres fuertes, jóvenes de 19
a 25 años que recorrían de norte a sur
de Chile a Ecuador. Se encargaban de
llevar noticias de tambo en tambo, de
cada km a cada 6 km, depende de cómo
estaba estructurado el reglamento
del incanato. Dentro del camino inca
había varios chasquis por esa razón.
Pasaron los años, el tiempo cambió y
los chasquis ya no existieron. Ahora
ya tenemos carros, hasta casi en cada
comunidad ya llegan las carreteras.
Después de los chasquis había en
cada comunidad personas encargadas
que llevaban las noticias, cartas,
encomiendas de pueblo en pueblo. (…)
Si había bastante, el señor encargado
llevaba con acémila, que portaba en
el cuello una campanilla, por el sonido
de la campanilla era reconocido que
llevaba la encomienda. Iba de distrito en
distrito, del distrito de Huachis llevaba
a Huari, de Huari a Huantar, así hacían
llegar hasta Pomabamba, Piscobamba,
casi el tramo del camino inca hasta el
Ecuador.
Después de eso eran reemplazados
por los llamados postillones, ellos eran
del departamento de Junín, que venían
entre tres, cuatro personas. Llamados
también chepkas, ellos andaban hasta
con negocio, hacían andar anilinas,
imperdibles y cosas pequeñas, y de
paso llevaban cartas, encomiendas,
giros, y les entregaban a las personas.
De paso andaban con negocio, llegaban
de Junín, Cerro de Pasco, andan hasta
el año 1970, 72, de allí hubo ya los
correos en cada comunidad. El señor
Casimiro Wilder era el encargado del
correo en el pueblo de Castillo, era un
solterón que se dedicó como 20, 25
años, él repartía, era el encargado de
avisar. Después recogieron el correo
a Huachis, allí funcionaba Entel Perú.
Eso reemplazó a los chasquis. De allí
aparecen los transportes, ahora mandan
con empresas de turismo (Andino,
Chavín Exprés, Solitario). Ahora los
celulares han remplazado a Entel Perú,
los celulares personales que cada cual
maneja remplazando a los chasquis,
postillones, chepkas, Entel, transportes.
Celulares hoy en día manejamos en la
era cibernética.
Hasta el año 1983 caminábamos hasta
Pomachaca por el camino inca. De allí
íbamos con camionetas o empresa
Huascarán que venía de Huaraz. De allí
cambio a carretera, ahora ya casi ya no
caminamos, de lunes a vienes siempre
hay carro, los camiones traen víveres.
Humberto Espinoza Castro, Soledad de
Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 33
P
Uso local del camino
or estos caminos hacían andar
como 500 cabezas de ovejas
por aquí andaban mas los “tushinos”
(comerciantes de Santa Ana de
Tussi), ellos traían negocio chompas
hilos añelinas y nosotros les dábamos
de comer y nos regalaba espejitos,
imperdibles, los negociantes eran de
Cerro de Pasco. Creo que hasta 1998
ha sido.
Francisco Páucar Guardia, Taparaco
34 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
acá mismo a telar. Sabemos porque
nuestros padres, nuestros abuelos,
contaron la realidad.
M
ás antes, como todavía no llegaba
el carro de Recuay, habrán traído
sus cargas con acémilas a San Marcos,
a Chavín. De Chavín poco a Huari y
Pomachaca. De Pomachaca era difícil
traer arroz, azúcar, frutas, difícil era esa
época, en 1930, 40.
En ese tiempo eran los postillones,
utilizaban negocios así, de carga, ellos
mismos cargaban su bulto a la espalda,
no era con caballo. De pueblo en pueblo
andaban con sus negocios, con sus
víveres, y dejaban en cada comunidad,
y el que necesitaba compraba. La
tela también era muy escasa, para
intercambiar llevaban carne, jamón
de chancho. Antes escasa era la tela,
utilizábamos de lana, lo que hacíamos
Los postillones eran de Puno, de Cerro
de Pasco, utilizaban todo el camino
Inca, pasaban por aquí, y regresaban
también por este mismo camino. En
cada sitio ellos quedaban una semana,
un mes, así, hasta se familiarizaban,
con gente conocida se alojaban dos,
tres días, y luego pasaban. Nosotros
teníamos 5, 6 años. Hemos visto que
andaban por aquí en 1960 – 65, por ahí.
Venían de Cerro de Pasco por Huánuco
Pampa y llegaban por el Callejón de
Conchucos, iban hasta Recuay, Huaraz,
y llegaban hasta Huacho a pie. De aquí
se iban a la selva a traer coca por el
camino Inca, llevaban productos de la
zona (harinas, carne de carnero, de
chancho, jamón) y cambiaban con hojas
de coca. Los de Cerro de Pasco traían
chalinas, gorros, mantas, imperdibles,
agujas, para cambiar con borregos. Aquí
no había tejidos, recién atrás (después)
todavía. (Los postillones) utilizaban sus
viajes como comunicación, todos traían
correo, cartas.
Joaquín Rodríguez, Soledad de Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 35
El Inca Naani saliendo de Ayash
Historias y leyendas del camino: La
mentira del zorro y la laguna del toro
A
ntes dicen que era camino del Inca.
Los incas tenían que pasar haciendo
puente de piedra en Pomachaca. El zorro
bandido les había dicho: “El puente está
hecho, ya no se preocupen”. Estaban
arrastrando la piedra, pero como el zorro
les dijo eso, dejaron de llevar la piedra.
Al no encontrar el puente entraron por la
cueva y han salido a Chavín.
Dicen que esa historia había sido de
verdad. Los incas han venido por
Huánuco, Cerro de Pasco, todo camino
36 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
bajada por la puna por Ayash Pichiu,
Huamanín, Awac, por ahí han pasado los
Incas. Al no soportar el frio, se pusieron
a llorar y pasaron por aquí por Tambo a
Pomachaca. Allí se encontraron con el
zorro y le preguntaron: “¿Hay pase?”.
“No”, dijo el zorro, “les están esperando
sus enemigos, Pizarro”. Sin llegar a
Pomachaca regresaron, entraron por la
cueva y salieron a Chavín.
Víctor Obregón, Soledad de Tambo
tipo botella, que adentro hacían con
piedras laja. Dentro de este tambo debe
existir el entierro, no hemos escarbado por
el decreto del gobierno de conservar los
restos fósiles, está prohibido descubrir,
pero probablemente hay.
Ushnu Cruz
A
gregando a la cueva de Pumapuncu,
anteriormente en la época del
incanato siempre los Hatun Runas, los
peones del Inca, llevaban al Inca con unas
andas, como era personaje de mucha
importancia. Entonces, ellos (los incas)
salieron de Cusco a Ecuador recorriendo
todo el camino inca, bajaron por Waga
Punta. Los incas habían llorado por
haber sentido el frío, las ñustas (hijas
solteras del Inca) también habían llorado
por mucho frío que sentían. Así bajaron
por acá, llegaron a Tambo. Estuvieron
aquí, que seguramente radicaron, había
personas que poblaron, había casas,
todo, se nota. Hay una plaza de armas,
casas alrededor de la plaza. También hay
un lugar tipo torre, se han detectado
los entierros como ollas, herramientas,
utensilios, no pasará de los cinco o tres
años que abrieron zanja para el agua
potable, encontraron aguja [de] hierro, de
oro, hacha de oro. Probablemente que acá
también haya rastros de los antepasados.
Los incas tenían un cementerio especial,
(Los incas) pasaron por aquí por Tambo
con dirección a Castillo, bajaron por
Ushnu, llegaron a la cueva de Pumapuncu.
Dice que todos bajaban, el Inca, la ñusta.
Al Inca lo llevaban en anda de oro. Más
antes en ese tramo del camino Inca, en
el río Puchca, había puente de piedra,
entonces por ahí iban a pasar con
dirección al norte, todos acompañado.
Dentro de eso dice que estaba subiendo
el zorro, el atoc bandido, y le preguntan
al zorro cómo estaba el puente. (Y el
zorro respondió) “No, al puente se ha
llevado el aluvión, de paso vienen los
tigres que les va a devorar”. Entonces
con ese susto el Inca ordenó: “Por esta
cueva tenemos que escapar”. Entonces
escaparon, al asustarse se metieron por
la cueva de Pumapuncu y probablemente
llegaron a Chavín y poblaron, y por esa
razón se llama cueva de Pumapuncu, por
la mentira que recibieron por parte del
zorro.
Humberto Espinoza Castro, Soledad de
Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 37
El camino inca desde Pomachaca hasta Waga Punta. Dibujo realizado durante el encuentro de memoria
social en Soledad de Tambo. Autor principal: Humberto Espinoza.
D
icen que hubo una persona que vivía
(en las punas, alturas de Soledad de
Tambo). En una majada tenía bastantes
animales, de noche sacaba para que
coman en los oconales (humedales).
Dicen que salía un toro grande y gordo,
enjalmado (color matizado rojo con
negro), era su toro del hirca (cerro).
Entonces el señor se antojaba diciendo:
“A ese toro le dispararía, siempre me
aparece este toro”. Siempre iba a la
manada, se peleaba con sus toros del
38 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Adolfo Obregón
señor, cada vez que se acercaba el
señor, el toro se desaparecía. Entonces
el señor le disparó y murió el toro. Al
día siguiente, fue el señor pero ya no
lo encontró, solo encontró una laguna
grande. Por eso ahora esa laguna se
llama Quelle Cocha, que quiere decir
laguna de plata. Por debajo pasa el
camino Inca. Aprendí este cuento de
mis tíos y mis abuelos.
Adolfo Obregón, Soledad de Tambo
Más historias y leyendas del camino:
Tambo grande, el tesoro de los
incas y Écala, la última ñusta
T
ambo Grande tiene una historia un
poco más complicada, porque ha
sido por una laguna grande por donde
los Incas han venido construyendo el
camino del Qhapaq Ñan, el camino del
Inca. Hacia el sur era fácil construir,
hacia abajo, del clima más frígido al
clima más cálido, menos frio. Entonces
venían trabajando miles de los Incas,
los indios, y en uno de los trances
se chocaron con la laguna grande
de Tambo Grande. Y era una laguna
grande, y como se chocaron tenían que
dar una vuelta, subir y bajar, y eso no
era posible para ellos. Ellos buscaban el
medio, donde tiene que estar el camino,
para que se pueda caminar directo, con
facilidad para que los Incas, los chasquis
o las llamas vengan, y todo el camino
del Inca venga con facilidad. No tenía
que estar subiendo ni bajando, eso
no querían, entonces si o si tenía que
hacerse directo el camino.
Entonces, para hacer directo el camino
se metían dentro del agua haciendo
las relejas (bases de piedras grandes y
relleno encima con piedras chiquitas)
para que construyan el Qhapaq Ñan, el
camino. Entonces el agua era chúcara,
decían: “Tayta jirka que yakuka
chucarucha rumishta apacushacha”
(“Tayta jirca la laguna es chúcaro, se
lo lleva toda las piedras que estamos
pircando”) decían los indios. Cada vez
que echaban la piedra ya no había en
el amanecer, venían fuertes vientos
y la piedra se iba desapareciendo
todita. La releja día tras día se iba
desapareciendo. Y venían a trabajar
miles, y en uno de los trances, en una
tarde la laguna se enojó fuertemente,
ya no quería consentir a nadie. Venía
bastante aire, se lo llevaba sus chozas,
algunas chozas sin destino algunas
chozas los indios agarraban de los
palos para que no se las lleve. En la
hora de la noche allí se quedaban miles
de soldados trabajando y cuando ya
estaban haciendo la releja, amanecía, y
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 39
Sitio arqueológico Tambo grande
todas las relejas se lo tragaba la laguna.
Y en uno de esos le decían señor “Villaq
umu”, sacerdote mayor que hacia
trabajar. Le decían: “Mira la cocha está
muy molesta”. “Cocha sellamacha ajan
shoqapashun tayta” (“tayta laguna
se molesta mucho hay que hacer
shogapada”) decían, y para eso llevaban
su olluquito, su azucarcito, su coquita,
caramelitos, llevaban como regalito
al cerro, a la cocha, para que les deje
trabajar. Sin embargo se enojaba.
Entonces llamaron al mismo Inca del
Cusco, de allí venía el mismo Inca. Bajó
un chasqui, allí hicieron convenio con
el chasqui, se fueron a llamar el Inca,
venía de Cusco. Al subir de Cusco se
quedaba en Huánuco Pampa, allí era
bien recibido, le dieron la bienvenida los
40 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
del Chinchaysuyo de acá de Huanuco
Pampa. Al pasar de allí con su bolsa
con regalito venia él y llegaba acá.
Justamente se quedó una tarde acá
en Taparaco, este era una segunda
ciudadela del Chinchaysuyo. De aquí
al pasar llegó a Tambo Grande. Esa
noche y día se quedó apreciando el
río, la laguna y todo eso. Entonces el
sumo sacerdote que tenían ellos [le
llamaban], el “Villaq umu”, el dice que
llamaba a la reunión y le decían sabes
que aquí los apus no nos dejan trabajar
y uno de los indios le contó todito el
trabajo que ellos hicieron vanamente,
y el Inca estaba escuchando todo eso.
De allí dice que había dicho mañana
en horas de la mañana antes que
salga el sol usted señor Villaq umu va
hacer la ceremonia. Empezó a hacer
la ceremonia al borde de la laguna y
seguramente ellos tenían una creencia
fuerte, entonces le decía vamos a
reunirnos acá todos los apus. Los apus
eran el apu wayra, el apu jirca, y el apu
laguna. El apu jirca vino representado
en una wachua (ganso andino) y se
posó en medio de la laguna. Del cerro
más alto vino el apu wayra rodando.
Allí se reunió. Entonces todos reunidos
en la laguna mismo al Inka le dice el
sumo sacerdote, el Villaq umu: “Mira
señor Inca ya están esperándote los
apus en la reunión”. Entonces le dice
“shuyarekayashunqui kamkunata
reunionta rurayanequipaq quecho
apukuna llapan” (“te están esperando
para que hagan reunión todos los apus
aquí”). Entonces inmediatamente se
puso a caminar el señor Inka por encima
de las aguas, llego hasta el medio
del agua, [entonces todo se tapó de
neblina], y todita la gente se asustó
de que el Inca se hundió en el agua. Se
metió al agua, ahora ya no vamos a ver
al Inca ya, al máximo Inca que venía del
Cusco (pensó la gente). Entonces la
neblina negra con todo y llovizna tapó
todito. Allí estuvieron como dos horas
en reunión. El Inca todito bañado salió
hacia el canto del río, diciendo “ya está,
ya hemos hecho el pacto con ellos, así
es que el apu wayra se va encargar de
partir esta laguna: una para Yanacocha
y otro para Sacracocha”. Pero Sacra
quería ponerse rebelde. Cuando quería
ponerse rebelde, quería venirse hacia
abajo, y cuando quería venir por abajo
el Inca se molestó, agarró una honda de
su bolso y sacó una manzana verde que
le habían regalado en Huánuco Pampa,
tiró la manzana con su honda y con
eso derribó al cerro toditito. El cerro
se vino así, por eso a Sacra le dicen
Sacraqeypa (tapándose, cubriendo).
Y la laguna negra quedó hacia el otro
lado de la laguna grande. Entonces la
laguna grande misma se quedó seca,
tan solo con unos riachuelos por el
medio, y allí quedó todo libre para que
puedan trabajar todos los indios. De esa
manera tuvieron la facilidad de trabajar
el camino del Inca hacia el sur.
Vitaliano Piri Pillco, profesor de Taparaco
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 41
El profesor Vitaliano Piri Pillco y sus alumnos
entrevistando a la señora Pompeya Chávez
[
El nombre]
Taparaco será [de]
cuando los Incas han
venido y han hecho
la tapada, eso será.
En Guellaypunku
han hecho la tapada
los Incas, dice han
tapado oro (oruta
taparacuycan), eso
me avisó mi papá.
Pompeya Chávez Dávila, Taparaco
Guellaypunku (guellay quiere decir plata,
y punku puerta) quiere decir que allí
está enterrada la riqueza de los Incas
que vinieron de Cusco a Cajamarca
para el rescate de Atahualpa, pasaron
por acá por este camino de Isco. El
chasqui que venía de Cajamarca traía
la novedad que Atahualpa ya había
muerto, se encontró en Guellaypunku
con las doce llamas que llevaban el oro
y la plata. Atahualpa ya estaba muerto,
por esa razón toda la riqueza se queda
en Guellaypunku, allí escondieron todo
el oro y la plata. Ha habido gente que
ha buscado, pero no lo consiguieron,
porque ese sitio dice es un inmenso
túnel por dentro (es un sitio que está
en el camino Inca de Isco junto al río)
Pitscaraqui también habla de la riqueza,
pitsca quiere decir cinco, y raqui mineral
de valor, puede ser oro, puede ser plata,
que los Incas manejaban. Por Pitscaraqui
hay entierros de los Incas, eso es lo que
la gente cuenta. Algunas señales han
encontrado, pero han visto también
quemar así en las noches, cuando está
así en silencio la noche, quema ya el
mineral, ven como fogata sin que nadie
prenda, solo quema el mineral. Me han
contado los abuelos diciendo que más
arribita en la pampa el mineral está en
cinco partes y han visto en cinco partes
que está quemando, por eso le han
puesto Pitscaraqui.
Rosmel Loarte, Isco
42 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
É
Joaquín Rodríguez mostrando la casa de Écala a un
grupo de visitantes
A
cá al lado, a mil metros de la
comunidad, hay una aparentada
cueva que está tapada con hierbas
y espinas. Dicen que había vivido
una anciana, más o menos de 120
años (Écala). Tenía doce perros y
sus ovejitas, vivía sola, visitaba a
familiares en las mañanitas, buscaba
comida seguida de sus doce perros. Se
supone que era la última ñusta del Inca
de la ciudad de Tambo. Ella cantaba
los versos de las pallas, ella decía:
“Yo andaré de día así, de noche soy
la ñusta”. Dice que era una señorita,
una verdadera ñusta, hermosa, que
de noche bailaba como las pallas y
Tambo era hermoso y rico, con calles
bien trazadas, pistas. Hay personas
verdaderamente especiales, de color
blanco, gringo, y con ellos andaba la
anciana, que su nombre era Juana
Robles Placencia, se supone que era la
última ñusta el Inca. Eso habrá pasado
en los años 1914, 1915 o 1920.
También se dice que era más conocida
como Juana Robles Domínguez.
cala buscaba
fuego,
candela, era una
viejita muy sucia,
vivía en una
cueva. Siempre
iba a las casas
donde veía salir
humo, apagando
la candela como
pedir fuego o
carbón. Pero
buscaba comida,
porque no
tenía nada que comer, siempre hacia
lo mismo visitando a todas las casas.
A veces tenía solo carne y sus perros
se lo comían. Burlando, los niños le
regalaban la carne a los perros. Vivía en
esa cueva. Écala, de noche se convertía
en una buena moza, tenía muchos
perros con los que se defendía, cuando
los niños le molestaban les hacia ladrar
con sus perros.
Alejandrina Guzmán, Soledad de Tambo
Joaquín Rodríguez, Soledad de Tambo
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 43
Rosmel Loarte entrevistando a los señores Roberto Tello y Maglorio Trejo, durante el encuentro de memoria
social, con los niños de la escuela de Isco.
Estado y mantenimiento del Inca Naani
A
ntes el camino pasaba toda la
quebrada junto al río, llegaban a Agu
(piedritas), en donde había un puente
inca, estaba construido a base de piedra.
Ahora ya no hay esos canales que
cruzaban de esta banda a la otra banda,
a Víctor Raúl (nombre de la comunidad),
del puente repartía el camino a Huanuco
Pampa y a Huaricasha. Ahora con el
transcurso del tiempo se han malogrado
todos esos puentes y los canales. En
1980 estaba bien todavía, ahora ultimo
en 1990 se ha malogrado todo con el
aluvión. (…) En el camino inca hay sitios
44 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
que decimos malpaso porque el piso del
camino no es bueno para andar a pie,
un poquito malo también para andar
con caballo y carga, por eso decían mal
paso. (Para mantenimiento del camino
inca) refaccionábamos, las piedras
desmoronadas botábamos a un canto,
limpiamos para andar con caballo. Ahora
todavía hacemos, lo hacemos como
faena comunal.
Roberto Tello, Isco
Quenuales junto al camino, Isco
Junto a los caminos: Los bosques y
los cultivos
S
egún dijeron (los primeros en plantar
quenuales fueron) la familia Trejo y
la familia Mejía, que vivían en esta zona
y que formaron este valle. Eso es lo
que conozco. Uno de los vecinos trajo
de Pachas, o de aquí del lado de San
Marcos, allí también en una parte había
quenuales13, hay variedades como acá.
Hay escases de madera en este valle,
de manera que se ha plantado en los
últimos años. Por ejemplo yo planté en
mi casa en el año 85, también planté
allá en Pachan Puquio en el año 95 por
allí, de esa manera ahora existen arboles
en abundancia por este valle. Todos en
la comunidad ya plantaron, unos y otros
en este sector de la zona. He plantado
para la utilidad de la comunidad, y de
uno mismo en cuanto en combustión,
para utilizar en construcciones de
paredes, de chozas para pastoreo
durante las guaneadas para producir
las papas con ovinos, de manera que
han aumentado los quenuales en esta
zona en los últimos tiempos. Cuando
el árbol es derecho, se utiliza para
tablones, listones, y otros hacen carbón
para herrería, para todo se utiliza
esta madera. Sirve para hacer postes,
cercos, también se utiliza para hacer
cucharones, para cucharitas, para todo
eso se utiliza, se industrializa toda esta
madera. Antes solamente utilizábamos
el ichu, bostas, eso utilizábamos para
preparar nuestro almuerzo y cena.
Maglorio Trejo, Isco
Los quenuales, también llamados queñuas o
quiñawiros, son árboles oriundos de los Andes que
pertenecen al género Polylepis y crecen entre los
3500 y 5000 msnm. Muchos científicos creen que
antiguamente cubrían extensas áreas de la zona
altoandina, aunque hoy quedan solo pequeños
parches de bosques. Brindan importantes servicios
ambientales, incluyendo la regulación del agua y la
conservación de varias especies de aves que son
endémicas de esos bosques.
13
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 45
Danza de las pallas
[
Uso de la chaquitaclla o arado de pie, junto al Inca Naani
L
a historia para nosotros es que nos
han dejado los productos nativos.
Antiguamente los incas, pre-incas, nos
han dejado el sembrío en las alturas,
en andenes, que hasta el día de hoy
esos productos no recuperamos. Poco
a poco estamos perdiendo, más antiguo
sembraban mashua, eso ahora ya no
sembramos, quinua sembramos muy
poco porque la cosecha no hay como
debe ser.
Joaquín Rodriguez, Soledad de Tambo
La danza] “Las Pallas” se origina
desde los incas, donde las ñustas
acompañan al Apu Inca. Nosotros
escenificamos esta danza por
razones de que los incas han estado
atravesando por estas zonas, muchos
han caminado [por acá], el Inca mismo
acompañando con el Apu Inca, el Inca
Atawallpa, el último Inca. También otros
Incas que han sido sus antecesores.
Entonces, esta danza de las Pallas la
tradujeron en Llata desde aquellos
tiempos, nuestros padres, abuelos,
que eran de aquellos tiempos -ya
seguramente por ver a los Incas muy
caracterizados, ya que los incas han
vivido en esta zona del Perú. Yo aprendí
esta danza viendo en la ciudad de Llata
cada año en las fiestas patronales.
En cada caserío tienen la costumbre
de bailar Palla y Pizarros, es un
enfrentamiento entre la Palla y Pizarro,
es una discusión breve, eso es lo que
hacen. Hay otros caseríos que también
llevan Pallas. Cuando llegué hace 20
años no bailaban todavía, desde que
llegué se inició con más fuerza este tipo
de baile. Nosotros hemos promovido
dando énfasis que la Palla tenía algo
significativo relacionado a esta ruta.
Los niños también están aprendiendo y
con eso estamos revalorando nuestras
costumbres, y recordando los años
ancestrales en que los Incas han
transcurrido por estas zonas.
Vitaliano Piri Pillco, profesor de Taparaco
46 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Los caminos de Tanta y
de Miraflores:
Memorias y testimonios
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 47
Camino de Tanta a Miraflores, a los pies del nevado Llica Rincón
Los caminos y el trueque
P
or medio del camino podemos
recorrer lugares importantes,
intercambiar culturas y vivencias.
No solo intercambiar productos, sino
también llevar nuestra forma de vivir y
también traemos su vivencia de ellos.
Kely Segura y Jhudy Jiménez, Tanta
L
os caminos sirven para poder
trasladarse de un lugar a otro,
también los caminos son hermosos,
así para poder recorrer y observar los
paisajes, flora y fauna. Los antepasados
han hecho bonito y no debemos
malograrlo, para que puedan llegar más
personas a visitar y nosotros también.
Debemos cuidarlos.
Gaby Segura, Tanta
48 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
El trueque entre Tanta y Miraflores
E
Hay un cambio radical, porque
los caminos se utilizaba por cada
temporada o por meses se salía hacer
intercambios. Ahora las personas ya se
van por carro, ya no es igual, ya no van
con las llamas, hubo un cambio. Pero el
intercambio que se lleva sigue siendo
el mismo. Era una época que salían de
viaje, épocas ya marcadas, pero ahora
ya es diferente ha cambiado mucho. Por
ahí queda seguir la costumbre, porque
el clima de nuestro pueblo nunca va
cambiar, siempre se tiene que salir de
intercambio.
n la actualidad, el pueblo de
Miraflores con el vecino pueblo de
Tanta realizan el trueque en el tiempo
de la cosecha. En mayo, de Tanta traen
sogas, costales, mantas, frazadas, todo
lo que es de lana, también carne de
carnero, de alpaca y trucha, y vienen
a cambiar con papas, ocas, mashuas y
ollucos. Por una manta pagan un saco
de papas, faltando una cuarta; también
un saco por la frazada, lo mismo por
el poncho de dos caras; por la soga,
medio costal; por una pierna, tres
cuartas, y por el brazo así calculando,
eso el trueque con Tanta. Cuando los
pobladores de Tanta vienen, cargan
nuestras papas y ocas que sembramos,
y por diez llamas que carga se le da un
saco de papas.
Miguel Lázaro, Tanta
Abdón Cochaches, Miraflores
Miguel Lázaro guiando a un grupo de niños por los caminos de Tanta
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 49
Trueque antiguo de Miraflores
A
quí toda la población, para celebrar
el aniversario, se agrupaba para
hacer el viaje a Viscas o Lunahuaná e
iban por los cerros con un grupo llamas,
llevando papa y carne para cambiar con
manzanas, uva y granada y ellos hacían
el esfuerzo de llegar un día antes de la
feria o del aniversario de Miraflores para
exhibir productos que lograban traer.
Orivia Reyes, Miraflores.
A
L
50 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
ntes iban para Ayaviri, Quinches, a
traer maíz, trigo, cebada; llevando
lana, papaseca, manta y bayeta en
el tiempo de setiembre y octubre.
También iban para Viscas a traer uva,
granada, manzana y llegaban para la
feria de Miraflores, iban con llamas y
burros.
os de Tanta vienen trayendo manta,
soga, cincha, carne seca y trucha, en
mayo y junio, por la cosecha de papa y
oca. Se alojan en su casa de don Ramiro
Segura y dicen: “La manta sale con la
carne, por la manta me vas a pagar una
cuarta faltado, para que llene el costal
y este es ancho y especial he hecho
para recibir su pago”. Por un brazo se
paga una mantada y media de papas,
por una costilla un poco menos, de una
rabadilla una walacha de papas o una
manta mediana, de pierna medio costal
de papas.
l cambio con manzanas es de
igual–igual, te dan un yute lleno de
frutas y también das un yute lleno con
papas, una canasta por una canasta. En
comida seca por decir te dan diez kilos
de manzana le dan dos o tres kilos de
habas, de cebada. Se cambia más la
papa aisha de la costa, cuando viene el
aisha quieren más, es más arenosa.
Aquila Flores, Miraflores
Sergio Romero, Miraflores
David Flores, Miraflores
E
Llamas cargado papas y descendiendo a Miraflores
El trueque con la costa
E
l cambio con manzanas es de igual
a igual, te dan un yute lleno de
frutas y también das un yute lleno con
papas, una canasta por una canasta.
En comida seca, por decir, te dan diez
kilos de manzana, le dan dos o tres kilos
de habas, de cebada. Se cambia más la
papa aisha de la costa cuando vienen
[la papa] aisha quieren más, eso más
arenosa.
Sergio Romero, Miraflores
L
os costeños traen variedades de
frutas, y vienen a cambiar con
papas, habas, papaseca, oca, queso y
cebada; el cambio puede ser de un kilo
o dos kilos, calculando o algunos piden
la misma cantidad, pero por la comida
seca se paga menos de la cantidad
que te dan, por decir te entregan una
canasta de manzana y tienes que dar
la mitad de la canasta, eso es con la
comida seca, pero si es papas, mashuas
y ocas eso se de igual a igual, eso el
trueque con los de la costa.
Libertad Francia, Miraflores
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 51
Escalera: el camino al Pariacaca
E
n Escalera14 me contó mi abuelo que
en la tarde, por la falda, pasaban
cinco vicuñas con esquela, él tenía
su arma y quería matar a las vicuñas.
Después, un hombre le habló: “¡Ayyy!
¿Usted por qué quiere matar mi
animal?”, y le llamó a una tienda grande.
Y el hombre le dijo: “¿Qué quieres?
¿Plata? Lleva plata”. Pero no era plata,
era carbón, y le hizo cargar envuelto
en un cajón. Entonces, le pesaba más y
dejó en la falda del cerro, pero cuando
miró no era carbón, era plata y oro.
Tapando con su poncho, se fue a su
casa a llamar a sus hijos, para que le
ayudaran a traer, pero entonces volvió
y desapareció todo.
Cleotilde Lázaro, Tanta
52 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
N
egociantes venían con burros
y una vez, en Escalera, cuando
estaban en la noche, empezó a brillar
candela, apagaba y brillaba. Y dijo
alguien por el camino: “¿Qué cosa será
que brilla?”. “A ver si vamos”, dijo
a su compañero. En ahí se presentó
un caballo blanco, bien ensillado. El
caballo estaba botando candela por su
boca, y el hombre agarró cuchillo, tiró
con fuerza, “¡¡Chajlalalajjjjj!!”. Se fue
el caballo, amontonó plata blanca. El
hombre cargó su burro y de ahí regresó
para Huancayo. Compraron de todo y se
volvieron ricos.
Toribia Trigos, Tanta
Escalera o Escalerayoc es el nombre que recibe
una sección del camino que va hacia el nevado
Pariacaca. Comprende un conjunto de escalinatas
muy bien conservadas que tienen casi 1000
escalones de piedra.
14
Las escaleras del Pariacaca. Dibujo de Jhudy Jiménez,
Tanta
C
aminito a Escalera
Caminito a Escalera rodeadito de llamitas
cuántas veces he caído
al pasar por Mullucocha
tú dirás que estoy cansado
tú dirás que hoy no llego
ni me canso, ni me quedo
llegaré a Escalera.
Vizcachita malagüero
por qué silbas tan temprano,
sabiendo que estoy pescando
las truchas en las lagunas.
(Fuga)
Pariacaca, Pariacaca
iluminas al colegio
al colegio San Antonio,
San Antonio tanteñito.
Canción de la Institución Educativa San Antonio, Tanta
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 53
La mudanza de Huaquis y el camino
a Miraflores
S
e trasladó porque era estrecho, no
había agua, no había facilidades,
pero el clima era templado.
Abandonaron definitivamente a Huaquis
a inicios del siglo pasado. Los rebeldes
se quedaron, no querían salir, pero bajo
un acuerdo de asamblea todos vinieron,
los últimos amarrados, así trajeron a los
rebeldes. Levantaron en un acta que
todos abandonarían a Huaquis, dejaron
sus casas, el quien menos trabajaban
sus lotes día y noche en el nuevo
pueblo.
Alberto Castillo, Miraflores
Vecinos de Miraflores en una visita al antiguo pueblo
de Huaquis
54 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
H
an pasado de Huaquis a Miraflores
a una sola campanada, dijeron que
tal día se iba a llevar efecto el traslado
de los bienes y el público en general
de Huaquis a Miraflores. Fue un 12 de
mayo, entonces a una sola campanada
se alistaron todos los huaquisinos y han
concurrido a Miraflores. Han venido con
sus atuendos, con burros, con llamas
y conforme tenían la posibilidad de
hacer viajes a Miraflores y quedarse por
siempre. Entonces ellos, como viejos
que han sido, han nombrado esa calle
que viene desde el cementerio hasta
el corralón “12 de mayo”, porque un
12 de mayo han hecho el traslado de
Huaquis a Miraflores.
Orlando Romero, Miraflores
Vista del antiguo pueblo de Huaquis
Aída Severine y Julio Ávila (al centro) dando su testimonio en Huaquis
H
uaquis es un pueblo antiguo, por
su clima es un sitio maravilloso.
Las antiguas personas que querían
progresar, eligieron el lugar de Molino
Pampa o Cuchayapampa, que ahora se
llama Miraflores. Huaquis se trasladó
principalmente porque no tenía agua,
el pueblo estaba en una falda, una
ladera, no era plano, por eso vinieron
aquí. Entonces Miraflores fue anexo
de Huancaya, no había alcalde, sino
un agente municipal. Por otra parte el
año de 1935 Miraflores ascendió a ser
distrito, con primer alcalde fue. Por otro
lado, los antiguos huaquisinos hicieron
locales comunales, el cementerio, la
iglesia, las torres, las calles principales
y los caminos de herradura; todas
son obras de la antigüedad que se ha
trabajado.
Julio Ávila, Miraflores
E
l camino de Miraflores a Huaquis era
por tierra blanco, subía por Urachaca
y Pucho Pucho, después todavía los
viejos han hecho el camino por la peña
de Cacachuquinca.
David Flores, Miraflores
De izquierda a derecha: David Flores, Cecilia Sánchez,
Lucila Rojas y Alvino Basilio. Saliendo de Miraflores
rumbo a Huaquis
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 55
Miguel Lázaro narrando antiguas historias y creencias a los niños y jóvenes de Tanta.
Creencias y tradiciones en el paisaje
de los caminos: el Pariacaca, Mamá
Culi y Cornelio Lázaro, el hombre al
que le obedecía el tiempo
P
ariacaca y Tello eran dos jóvenes
solteros y los dos se enamoraron
de Ticlla, esta tenía dos hijas y es una
nevada mujer. Pariacaca y Tello son
hombres. Las dos hijas son el cerro
que ahora se llama Huamalla, que está
ubicado en el camino a Miraflores, al
lado izquierdo, son las dos peñas que
están juntitas. Entonces querían casarse
Pariacaca o Tello con Ticlla para estar
con las entenadas.
Aquel entonces, Mullucocha era una
pampa y se pelearon, Tello y Pariacaca.
56 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Entonces, Pariacaca gana la pelea y
dice: “Yo voy a brindar más agua, más
vida a la gente”. Se queda con Ticlla y
las dos entenadas. La pampa donde han
peleado la convierte en laguna y a Tello
lo manda comer perros, y Pariacaca
se va comer a los hombres, porque
en Pariacaca ofrendaban personas,
y en Tello ofrendaban perros, es una
creencia que se hacía con pagos.
Miguel Lázaro, Tanta
El nevado Pariacaca, Apu principal y protagonista de numerosos mitos.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos y 57
E
n Huallacancha colocan sus ofrendas,
en esa capilla. Mamá Culi es la
guardiana de todos los animales de
la puna por eso creen en ella. Mamá
Culi es como una diosa de todos los
animales.
Palmira Flores, Miraflores
M
amá Culi ha sido una señora, que la
han visto los mayores años atrás,
con su perrito, en aquel sitio donde
están las señales y flores. Y también
hay otra en Yupanca (es otro fundo).
Similar en el cerro de Ancovilca, es más
ahí porque hay cantidad de ganados.
Ha visto un señor que venía de la
puna a la población, según que iba
acercando se desapareció. Igual ocurrió
en Ancovilca: una mujer con su perrito
blanco se desapareció en una pequeña
laguna. De ahí es la creencia a Mamá
Culi para servir unas gotas de trago, de
acuerdo a la voluntad de cada dueño
que cree en el aumento de sus ganados.
Mauro Crispín, Miraflores
58 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Capilla de Mamá Culi, en el camino de Cutuni a
Miraflores
C
Control de animales al finalizar el año en la comunidad de Tanta. Mamá Culi es la deidad que protege al ganado.
E
s la fe que tiene cada ganadero para
que sus ganados aumenten y no les
mueran, le llevan su regalo (a Mamá
Culi): coca, cigarro, trago, caramelo,
pan y dejan ahí. Hacen cada año el 24
de junio, en el día de la ganadería, así
llevan cuando van a ver sus animales.
Alberto Castillo, Miraflores
hachayshilla era pastor, vivía en
Huallacancha. A diario iba pastar
sus animales y cuando regresaba en la
tarde encontraba la comida preparada,
entonces dos o tres veces le ocurrió
esto. Un día dijo: “Voy a esconderme
para ver quién me cocina”. Entonces
llegó una mujer hermosa con su pichi
(perro) blanco e ingresó a la cocina.
Chachaysilla fue, le agarró, tuvo su
amistad y se casaron. La mujer, según
la historia de los antiguos, era Mamá
Culi, de los cerros y los nevados.
Así vivían felices y aumentaban los
ganados. Pero un día [Chachayshilla]
se molestó y golpeó al perro y este
resentido se fue gritando a la laguna.
Atrás fue la mujer y todo el ganado.
Chachayshilla se quedó solo. Todos
los ganados y la señora entraron a la
laguna, y ahí termina el cuento.
Reynaldo Salhuana, Miraflores
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 59
C
uando no había lluvia, le enviaban a
un señor a la laguna Winsho, este
era como un cura. Cuando iba, jugaba
en esa laguna haciendo chacritas, y con
el agua de la laguna regaba. Cuando va
llover su chacra, abarrancaba y venía con
la novedad, diciendo que va haber lluvia.
Y verdad, nublaba el tiempo y hacía
llover, sería milagro o qué sería. Además,
llevaba pagos, frutas, panes, eso botaba
a la laguna. Se llamaba Cornelio Lázaro,
tuvo discípulo al finado Oscar Santiago,
así le obedecía el tiempo.
Cecilia Sánchez, Miraflores
Señoras Cecilia Sánchez y Lucila Rojas
60 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Las señoras Libertad Francia y Margot Reyes dando sus testimonios a Elia Fernández, joven investigadora
de Miraflores.
Celebraciones
La celebración de la limpia acequia
E
sto viene desde los antiguos
huaquisinos y hasta ahora estamos
celebrando cada 29 de junio en
honor al patrón San Pedro. Danzaban
hasta el puquial de Patihuishinca por
cuadrillas. Las mujeres llevan shajtas
(comida fría o fiambre) en manteles
y mantas, también llevan los mejores
productos del Maizal, como papas,
maíz, ocas, habas y mashuas. Como
vestimenta, las mujeres llevan fustán
rosado, hecho de bayeta de oveja,
sombrero de paja blanco, shucuy del
cuero de la pata de vaca (antes hacían
de la llama). Los varones: pantalón o
delantal de cordellate, shucuy, medias
de oveja, camisa, sombrero con plumas
de aves de las alturas y cascabeles.
Iban danzando hasta Patihuishinca, ahí
bailaban y tomaban chicha. La música
es con pincullo y tinya, cada año pasaba
el sobrestante de cada cuadrilla, (es
decir, esa persona se hacía cargo de
aquel año para organizar la fiesta,
cada cuadrilla nombra su sobrestante,
es parecido a un mayordomo). Hoy
también lo hacemos, desde Miraflores
hasta Patihuishinca. Un día antes llevan
a enterrar chicha y caña en el manantial
que da vida a todo el Maizal y Canchia,
para la siembra del maíz. Era obligatorio,
todos asistían en esa época y eran
respetuosos con todas sus costumbres
y sus ancestros por la ofrenda al agua.
Margot Reyes, Miraflores
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 61
La herranza6
L
a corta cinta se hace en la tarde,
con orquesta o con grabadora.
Después, en la mañana, en el corral se
nombra quién va ser cintera, quien va
a ser agarrador. Después ya nosotros
como patrón tomamos, chacchamos,
hacemos tomar a la gente que visita,
bailamos con tinya o con orquesta,
echamos cinta a la borrega, señalamos,
empezamos a jugar con la sangre en
la cara. Preparamos mote, segundo
o cualquier comida y hacemos comer
a toda la gente que nos acompañó y
bailamos en las cuatro esquinas. En la
esquina, ahí pones la copa con caña,
colocas tu mano a la cintura, con tu
boca tienes que alzar la copa y tomar,
después tienes que poner la copa de
donde recogiste y eso se hace en cada
esquina. También enterramos la cinta y
antes de enterrar se hace el corral de
la cinta con paja y hay que nombrar un
huacho (personaje que carga las cintas
viejas y otros objetos ceremoniales).
El huacho tiene que corretear, hay que
nombrar dos o tres chalaqueros y
62 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
tienen que echar lazo, ahí está cargada
la cinta, la señal con la jalashmanta.
Nosotros tenemos que atajar de todo
el corral al huacho, le echan lazo, le
jalan para el pozo, le quitan su quipe,
le enterramos y bailamos. Ahí recién
vamos a la casa a comer y así acaba la
fiesta.
Toribia Trigos, Tanta
6
Fiesta ganadera para agradecer y pedir por la
fertilidad de los animales y obtener protección
de las deidades, una de las más importantes
celebraciones y rituales del calendario andino.
Corral ceremonial de la fiesta de la herranza en Tanta.
Cinteras (arriba). Una vaca con su huantalina
(collar de frutas y golosinas)
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 63
Danza de las Ingas, Tanta
La fiesta patronal y la danza de las Ingas
L
a danza de la Reringa o las Ingas
se baila en la fiesta patronal del
30 de agosto, simboliza la captura de
Atahualpa y la llegada de los españoles
en tiempo de los incas, es una escena
que recuerda la caída, captura y muerte
de Atahualpa.
El vestuario: cotón se pone para abajo
como falda, es azul o morado, el anaco
es negro, pañuelos, babero, cinta,
collares, jalashamanta, corona, cordón
64 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
en la mano, medias, zapatilla o llanqui.
La coreografía: Hacen la mudanza, se
baila despacito, todo con el cordón con
nuestro compañero. La orquesta tiene
guitarra, violín.
Norma Soto y Toribia Trigos, Tanta
Papa aisha, Miraflores
Cultivos y telares: Saberes a la vera
del camino:
A
quí la papa que se siembra en la
parte alta es la papa de mayo o
aisha. Entonces volteamos la tierra (el
barbecho), después desterronamos en
octubre, pasan los meses y damos el
primer aporque, en marzo el segundo
aporque, en mayo es la cosecha de la
papas, después trasladamos las papas
con acémilas y llamas al pueblo. Ahora
la papa de riego se siembra en agosto
para cosechar en diciembre o enero.
Como variedades tenemos la papa
blanca con ojos morados y la papa
amarilla.
Julio Ávila, Miraflores
Cosecha de papa en Marcaya, Miraflores
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 65
E
A
las tres de la mañana hacían
su tapa, (la tapa se llamaba el
sembrío de maíz) y de costumbre
comían su mote (ahora le llamamos
mondongo). A las diez de la mañana
en el Maizal comían mazamorra, o bien
oca o mashua sancochada, a eso le
llamaban mishquipa y el almuerzo hacían
en Huaquis. Sembraban el maíz por
color: blanco, amarillo y plomo. Todos
obligatoriamente tenían que sembrar en
Maizal y la gente era trabajadora.
l telar a pedales, tiene cuatro
paraderos, como una mesa; tiene
su asiento, su golpeador, arrastre,
arrollador y pedal. Para tejer, primero
se hace el urdido, luego como una
cadena se envuelve, se pasa para el
telar al arrullador. Una vez terminado
de arrullar, se termina de amarrar el
hilo y se hace pasar por el illagua (hilos
entrecruzados). Una vez que hemos
hecho pasar todas las illahuas, se
empieza a tejer con una lanzadera.
El poncho de dos caras tiene de 5 varas
y media. Entran dos colores: sani, bayo
o plomo y de carnero negro. Se hace
en uno o dos días. Frazadas, en un día
hacemos tres frazadas depende como
quieres. Tiene tres brazada y medio.
Jerga (frazada con figuras), igual se
hace para que salga reglamentario.
Manta también tiene 95 centímetro, se
mide en 45 para sacar el labor.
Libertad Francia, Miraflores
Moisés Segura, Tanta
Telar a pedal donde elaboran tejidos como mantas, ponchos y frazadas. Tanta
66 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Por los senderos
de Qhapaq Ñan
entre Achupallas
y Culebrillas:
saberes y tradiciones
de Azuay,
Cochapamba,
Juncal y Mapaguiña
Recorriendo el camino entre Achupallas y Culebrillas
El camino
Resurrección Carchipulla contaba que
por el camino inca pasaban los militares
cuando iban de Quito a Cuenca. Este
era conocido como el camino real o
del Estado y fue utilizado con mucha
frecuencia hasta que en 1945-1946 se
construye el tramo de la Panamericana
que avanza hasta Alausí, sitio al que solo
se podía llegar hasta ese entonces en
tren y desde el cual todo era a “lomo
de mular”. El comercio de productos se
realizaba entre Achupallas-El Tambo,
Achupallas-Chimbo (Provincia de
Bolívar), aquí venía gente de diferente
lados para llevar la carga, principalmente
los cañarejos o morlacos que venían
desde Azogues, Biblián, El Tambo,
etc., para cambiar o comprar grano.
Por eso, existen tantos compadres,
familias y matrimonios entre la gente de
Achupallas y Cañar.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Mapaguiña
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 67
Este (el camino inca) era el camino de
los militares, por el que andaban cuando
aún no había la vía Panamericana y
tenían que ir solo a pie desde Carchi
hasta Macará, de frontera a frontera.
Arriba de la comunidad Azuay, hay un
lugar que se llama Jurruchindana, por
donde se encuentran “Los Soldados”,
un sitio donde ha ocurrido un “encanto
del cerro” a los militares, sobre los que
cuentan que se encontraban yendo a
una batalla. En el cerro hay una piedras
grandes “con figuras humanas” que
están en fila como yendo hacia algún
lugar, y dicen que son los militares
que quedaron ahí encantados y ya no
pudieron volver porque se convirtieron
en piedra.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Azuay
Vestigios del antiguo empedrado del camino
Algunas de las personas que dieron su testimonio en Azuay
Joaquina Camas, Azuay
68 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Asencio Camas, Azuay
Manuel Camas, Azuay
Camino a Cuchicorral
Cuchicorral
Una parte del páramo de la comuna del Azuay se llama Cadrul, sitio donde está
Cuchicorral también conocido como Ingapirca Pequeño por tener paredes como las
del templo de Ingapirca16, que según menciona la gente fue utilizado por los incas
como lugar de descanso y hospedaje. Ya en los tiempos actuales, han utilizado
este lugar como corral de chanchos (de donde viene su nombre) por la facilidad
que brindaban las paredes para encerrar ahí a los animales.
Basado en los testimonios de la comunidad de Azuay
Ingapirca es un importante sitio arqueológico de origen Inca en Ecuador a la vera del Qhapaq Ñan,
continuando el tramo a Culebrillas.
16
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 69
Canal de agua en el sector de Culebrillas
La laguna Culebrillas
La tradición cuenta que en los tiempos
después de la conquista española, en
este lugar conocido como Tres Cruces,
un hombre acompañado por su mujer
regresaba por el filo del cerro que
lleva el nombre de Quilla-loma (loma
amarilla), dejando una carga para sus
familiares en Achupallas, y llevando
otro cargamento hacia Cuenca. En el
trayecto se acercaron a una laguna para
descansar cuando vieron un venado
patojo; el marido se bajó de la mula para
atraparlo, dejando a la mujer que siga
con la carga, luego de haber caminado
unas cuatro o cinco cuadras, la neblina
cubrió todo el lugar, tapando al venado,
al hombre y a la mujer.
70 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
El morlaco [poblador de Cuenca] esperó
una hora hasta que baje la neblina y
fue en busca de su esposa, hallando
en el lugar solo el mular cargado. Sin
encontrarla, el hombre regresó a la
comunidad, donde los familiares de la
mujer le llevaron preso acusándole de
haber matado a la señora, pero la gente
les dijo que el cerro sabía convertirse en
animal para aparecer y que seguro él se
había robado a la mujer. Luego de esto,
soltaron al marido y varias personas
subieron a buscar a la señora, pero
nadie la encontró. Después de algún
tiempo, la mujer se le reveló al hombre
en sueños diciéndole “… lo que a mí
me llevó no es un hombre, es el cerro
y yo estoy viviendo con él, estoy en la
laguna de Sonsaguin, todos los días a
las doce él sabe dormir ahí, mientras
yo estoy lavando la ropa. Cuando a las
doce en punto se queda dormido, sabe
acostarse en mis piernas y no sabe
sentir nada. Venga ´aguaitando´ a esa
hora con un hacha o un machete bien
filo y un banco para que yo le haga
acostar en ese banco haciendo como,
almohada casera. Apenas sean las doce
esté por ahí, yo le he de hacer señas
con la mano, pero venga bien alerta con
el hacha o el machete y el banco…”. Tal
y como dijo la mujer había ocurrido y el
Vista desde el camino, al fondo la laguna Culebrillas
hombre le había cortado el pescuezo,
el cuerpo del cerro había ido a dar a
la laguna de Sonsaguin y la cabeza
había rodado por la montaña hacia
la laguna que era en ese tiempo un
pozo; la cabeza había pasado haciendo
una zanja a manera de salida para el
agua, haciendo un zigzag y formando
un camino como culebra, mientras iba
gritando ¡Culebrillas, Culebrillas!, al llegar
la cabeza llega al pozo este se convirtió
en la laguna que hay ahora y que desde
ahí se le llamó Culebrillas.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Azuay
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 71
El cerro Tres Cruces o Wakra urku
El 15 de noviembre de cada año se
realiza en el cerro de Tres Cruces una
romería hacia el lugar para llevar a cabo
una misa católica y la corrida de gallos,
“allá se va en el mes de noviembre
a dejar los encargos al cerro y a oír
misita”.
La laguna de Mapaguiña
Cuenta la historia, que antes no había
Laguna de Mapaguiña. Unos negociantes
Puruháes, agotados del viaje se habían
quedado dormidos, dejando en el medio
de la pampa sobre la paja, una paila
de bronce. Por la noche, “había hecho
paramo” (frío), y la paila amaneció
con un poco de agua encima. Luego
de preparar el desayuno y el fiambre
para el camino, y aparejar a los caballos
y mulares, el agua en la paila seguía
aumentando. Al final dicen que ya
estaba llena media paila y a pesar de
que habían tratado de levantarla para
llevársela, no lo pudieron hacer por
lo pesada que estaba, y tuvieron que
dejarla ahí. Llorando disque iban los
dueños porque no podían llevar la paila,
la cual se siguió llenando poco a poco
de agua hasta que se formó la laguna.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Mapaguiña
72 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Tres Cruces también es conocido como
Wakra urku o Wakra rumi que quiere
decir “Toro de Piedra”, porque viéndolo
desde lejos la silueta del cerro tiene la
forma de un hombre montado en un
caballo y a su lado se ve un toro y un
perro.
Camino a Tres Cruces
Cuentan las historias de los abuelos
que en esos cerros grandes antes había
bastante ganado bravo en el páramo
y los vaqueros eran los encargados de
pastar y cuidar esas reses. Uno de estos
vaqueros, cuidador de ganado bravo,
cada semana iba y volvía con el ganado
para hacerlo recorrer el cerro, comiendo
paja. Ese hombre, había empezado a
transformarse en animal para estar con
así lo hicieron. Bien escondidos, sin que
él les vea, le siguieron desde lejos, en
eso ven que el hombre hace parar al
caballo frente a la laguna, desmonta,
y empieza a desvestirse para luego
meterse desnudito en el agua y salir al
otro lado convertido en toro y le ven
cruzarse con las vacas. Después ven
como atraviesa de nuevo por la laguna,
para salir a donde está la ropa, “ya
transformado en cristiano” otra vez.
Tres Cruces
las vacas en las temporadas en que
estas “están a tiempo” (celo). Sabía
hacer parar al caballo a la orilla de la
laguna y luego de quitarse toda la ropa
se botaba a la laguna y nadando salía al
otro lado, donde estaban las vacas y los
toros, pero ya totalmente transformado
en animal, más grande que los toros que
el mismo cuidaba. Decían que incluso les
ganaba pegando a esos otros toros, y
luego se cruzaba con las vacas.
La mujer del vaquero ya se venía
dando cuenta de que algo raro ocurría
porque el hombre sabía llegar hinchado
la cara, con cortes en la cabeza y
golpeado. Un día le ha dicho “¿Qué
es lo que viene pasando, dónde te
caíste, dónde te revolcaste, dónde te
pegaron, o te peleaste con alguien?
¿Por qué estas así? ¿Por qué? ¿Qué
pasaste?”. El hombre se quedó callado
y le dijo: “Me caí del caballo”. Sin
saber qué hacer, la mujer le había
pedido ayuda a un vecino para que le
acompañara a seguirle a su marido, y
Tiempo después, cuentan que ese
hombre había estado andando por el
cerro llamado Baruk (que ahora es
Wakra urku) enlazando a los toros
bravos, montado a caballo, y en una
de esas, halando al toro en ese filo,
de repente el hombre se quedó ahí
encantado sobre el suelo, montado en
el caballo, con el perro al lado, como si
lo hubieran enterrado; y por esta razón
le pusieron al cerro el nombre de Wakra
urku.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Azuay
Altar para bendecir en la misa del 15 de noviembre
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 73
Los de antes casi no necesitaban
como ahora los médicos, porque solo
con montes y medicinas de campo se
curaban.
Virgilio Romero, Cochapamba
Recorriendo los cerros en busca de plantas
medicinales: Sergio Romero, Anita Romero, Virgilio
Romero y Nelly Sigüencia
Recogiendo plantas medicinales
La medicina de los cerros
Varias personas mencionaron que en el
mercado se venden plantas medicinales
y que la gente paga por conseguirlas;
cuando las plantas que están en
el cerro, en las alturas son las que
verdaderamente tienen propiedades
curativas porque “no han escuchado el
sonido de las campanas”.
Taruga rinri (Werneria nubigena)
Llamada también “oreja de burro o de
venado”, es el conocido frailejón. Las
hojas en infusión sirven para la tos y
problemas pulmonares y respiratorios
como el asma, para lo cual se debe hervir
2 tazas de agua con dos hojas grandes
de Taruga rinri durante 10 minutos, se
deja reposar, y se toma esta infusión
hasta que desaparezca la tos.
Rigoberto Romero, Cochapamba
Nelly Siguencia sosteniendo una Taruga rinri
74 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Tipo (Clinopodium nubigenum)
Esta planta se toma en infusión, y
muchas personas antes de beberla
la mezclan con “puro”. Es una planta
caliente y por lo tanto sirve para curar
enfermedades frías como la gripe,
catarro, tos, entre otros. Es una planta
que se localiza en todos los cerros y
encontrarla no causa dificultad.
Ñangchag (Bidens andicola)
Muy utilizada para los nervios y
problemas del corazón, el remedio
consiste en una infusión de flores de la
planta.
Segundo Romero sosteniendo el tipo
Flor de ñangchag
Basado en los testimonios de la comunidad
de Cochapamba
Autoridades de Cochapamba y San José de Culebrillas
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 75
Foto antigua: Músicos de Juncal, con
el tradicional violín y el bombo, que
acompañaban a los novios desde su casa
hasta la iglesia.
Sahuari (matrimonio) y la danza del
Cuchunchi
Durante el día del matrimonio
eclesiástico, los novios eran llevados
desde la casa del novio (que era quien
pagaba la fiesta) hasta la iglesia, con
el acompañamiento de los músicos
tradicionales, quienes entonaban
canciones al ritmo del violín y el tambor.
La comida consistía en grandes
cantidades de chicha, pan, mote, carne
de res, gallina; “las tortas”, que era un
pan grande moldeado como torta y
decorado con adornos como pajaritos
hechos de pan mismo y con flores
naturales. Se colocaban dos mesas, una
para los hombres y otra para las mujeres
y los novios intercambian entre ellos los
platos de comida que les colocaban.
Después de una ceremonia en donde
se emitían promesas y juramentos,
se los llevaba a la choza o casa del
amor, dando inicio a la tradicional
danza llamada Cuchunchi. Para ello
se interpretaban melodías conocidas
como capishca o chashpishca. Es decir,
76 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
luego de la ceremonia, una vez que los
novios habían sido llevados a su cuarto
por las mujeres y los hombres (por
separado) y el padrino y la madrina
habían retirado las ropas alquiladas
y las llevaban a la fiesta, empezaba
el Cuchunchi, que significa “rincón
o esquina de danza”, y que estaba
compuesto por múltiples pasos, entre
los que podemos mencionar el acto
simbólico del lavado de la ropa de los
novios, que se empezaba a realizar
una vez que los padrinos llegaban a la
fiesta con la ropa de los novios. Eran los
músicos, que por lo general entonaban
el violín y el tambor, quienes indicaban
el comienzo del baile. Quienes bailaban
debían obedecer las reglas de la danza
y, de no cumplirse, en algunos casos
incluso se les hacía pagar una multa.
Los que bailaban eran comparados
con picaflores muy ligeros que movían
sus alas tomando de la flor su néctar.
Igualmente, las personas debían imitar
a dicha ave tomando las bebidas de
chicha o aguardiente directamente del
suelo con la boca.
Los músicos ordenaban las reglas
de juego, que consistían en lavar la
ropa de los novios realizando una
simulación de todo el proceso de
lavado: remojar, enjabonar, fregar,
enjuagar y posteriormente secarlas en
las cabezas de quienes ya se habían
embriagado. Todas estas acciones eran
descritas detalladamente en el canto del
Cuchunchi que entonaban los músicos.
Basado en los testimonios de los pobladores
de Juncal
María Mercedes Sislema utilizando una piedra de
moler (izq.) y mostrando el ajechador metálico que
se utiliza actualmente (arriba).
Formas de vida antigua
Antes la gente sabía dormir en el suelo
vacío, sobre un cuero de borrego,
tapándose el marido y la mujer con sus
ponchitos. Para cocinar, se colocaban
piedras una al lado de otra (llamado
“shipig” en kichwa) encima de las cuales
se ponía la olla; ahí prendían la “tulpa”
(que significa fogón), utilizando para
esto la caca de vaca seca: “como leña
mismo servía la caca de vaca, así bonito
quemaba o con paja cocinábamos o
con tamo de cebada, así quemaban, así
cocinaban”.
Se cocinaba en ollitas de barro, el
tostado, por ejemplo, se asaba en
tiestos de barro mientras se mecía con
cuchara de palo. Se tenía un ajechador
y un arnero que eran hechos de cuero
de borrego, el cual se estiraba sobre un
círculo de madera para dejarlo secar y
luego perforarlo; la diferencia era que el
arnero tenía los huecos más pequeños
para cernir más minuciosamente la
harina que va quedando luego de moler.
Basado en los testimonios de la comunidad
de Mapaguiña
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 77
Participantes
de los encuentros
y reuniones de
memoria social
78 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Canrey Chico:
Encuentro de Memoria
Social: Antonio Robles
Valdiviano, Floriano
Balabarca, Pompeya
Julca León, Roy Robles,
Ever Balabarca Trejo,
Teresa Cruz Huamán,
Olimpia Espinoza,
Fructuosa Cruz
Salvador, Gerónimo
Salvador Cruz,
Tiburcio Balabarca
León, Gerardo Cruz Gómez, Faustino
Balabarca, Alejandro Cruz Salvador,
Vicente Salvador Gonzáles, Serapio
Salvador Cruz, Rolando Salvador
Morales, Eusebio Cruz Rurush, Alfonso
Ramírez Castillejo, Antonio Villanueva
Cruz, Lucas Espinoza Álamo, Zoila
Cruz, Hermenegilda Cruz Coral, Macaria
Valdiviano Rojas, David Cruz Valdiviano,
Daniel Ocaño Paucar.
Participantes de la reunión de validación
del texto: Alejandro Cruz Salvador,
Vicente Salvador González, Maura León
Julca, Zoila Cruz Valdiviano, Vanesa
Rojas, Jerónimo Salvador Masa, Antonio
Robles Valdiviano, Teodora Cruz de La
Cruz, Pedro Ramírez Castillejo, Hercilia
Cruz, Clemente Villanueva Ballona,
Lucas Espinoza Álamo, Fermín Tamara.
Chichucancha:
Participantes del Encuentro de Memoria Social: Máximo Merino
Rimac, Florencia Rimac Jesús, Luisa Espinoza Medina, Teófila
Ramírez Montes , Marta Ramírez Solis, Flora Medalla Ramírez,
Estafalia Rojas Cruz, Noemí Medalla Ramírez, Pilar Cruz Espinoza,
Inés Espinoza Donicio, Otilia Lucero Cuento, Paula Rimac Medina,
Margarita Ramírez León, Gerónimo Ramírez, Amanda Cruz
Garay, María Lucero Quinto, Delia Ramírez Montes, Feliciana
Morales León, Cruz Culla Mardonio, Ricardo León Cruz, Teodoro
Cruz García, Mauro Cruz Espinoza, Lázaro León Cruz, Pablo
Cantu León, César Cipriano Rojas, Emiliano Cruz Jesús, Ramírez
Espinoza Honorato, Delo Rojas Gantó, Teodocio Simeón
Caurino Ramírez, Pedro Nicolás Cruz Donicio, Padilla Ramírez
Cruz, Homorato Cruz Rojas, Pablo León Cruz, Manuel Andrés
Gerónimo Rojas, Medalla Bañez Rusmel, Cantu Cruz Felix,
Máximo Rojas Espinoza, Julián Cipriano Cabrino, Leonides Cruz
Ramírez, Javier Cruz León, Manuel Ramírez Rimac, Basilio Rimac
León, Javier Rimac, Ramírez Crisanto, Rojas Cantu Kike Manolo,
Montes Cruz Bernardo, Roberto León Ramírez, Melgarejo Salas
Donato, Florencio Cipriano Caurino, Genaro Gerónimo León,
Rómulo Solis, Florentino Rímac Montes, Cruz García, Sosimo
Espinoza, Leonides Marcelino Cruz Montes, Felix Cruz García,
Delfín Cruz León, Felix León Cabrino, Narciso León Solis, Cantu
León, Valeriano Cruz Montes, Aquilino Ramírez Solis, Rafael
Medina Ramírez, Edgar Rimac Cruz, León Cruz, Juan León Cruz, Agustín Espinoza, Marcos Rojas Ramírez,
Andrés Ramírez León, Roberto Espinoza León, Rojas Ramírez Zacarías, Carlos Espinoza Cruz, Rómulo
Ramírez Montes, Marino Canto Gerónimo, Pedro Rimac Jesús, Vicente Ramírez León, Romel Espinoza,
Mauro Cruz, Urbano Ramírez, Manuel Montes, Arturo Cruz León, Juan Cantu Rimac, Edgar Montes Cantu,
Eduardo León Rimac, Alberto Rimac, Máximo Espinoza Medina, Cantu León Vergara, Leonardo León
Ramírez, Virgilio Espinoza, Rimac Rojas, Fidencio Salas.
Participantes de la reunión de validación del texto: Federico Cruz García, Vicente Ramírez León , Leónides
Crus Ramírez, Agustín Espinoza Dionisio, Fidencio Salas Baltasar, Víctor Rímac Montes , Florentino Rímac
Montes , Valeriano Cruz Montes, Jacinto Rímac Rojas, Félix Ramírez Jesús, Apolonia Ramírez León, Ricardo
León Cruz, Lázaro León Cruz, Marcelino Cruz Montes, Florencio Cipriano Caurino, Rogelio León Ramírez,
Leonardo León Ramírez, Rómulo Antonio Ramírez Montes, Margarita Ramírez León, León Cruz Samuel,
Gantu Rímac Juan.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 79
Soledad de Tambo:
Encuentro de Memoria Social: Diego Rafael
Agreja Pantoja, Valentín Ponce Obregón,
Víctor Bazán Aguirre, Alvino Pantoja
Bazán, Erasmo Aguirre Obregón Tobas
Aguirre Obregón, Edwin Rodríguez Valdivia,
Santa Pantoja Valdivia, Eugenia Valdivia
Bazán, Gliceria Valdivia Bazán, Alejandrina
Obregón Guzmán, Raúl Rodríguez Valdivia,
Víctor Obregón, Joaquín Rodríguez,
Humberto Espinoza Castro. Miriam Torres
(facilitación), Alfredo Domínguez (apoyo en
facilitación).
Reunión de revisión del texto: Joaquín Rodríguez,
Tobías Aguirre Obregón, Ananías Ponce Rojas,
Juan Ponce, Nereo Césareo Peña, Valentín Ponce
Obregón, Esteban Melgarejo Alarcón, Erasmo
Aguirre Obregón, Marino Valdivia, Juan Valdivia.
80 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Isco:
Rosmel Loarte Cajaleón, Julio Loarte Cajaleón,
Gervacio Cajaleón, Roberto Tello, Maglorio Trejo,
Hilda Llanos Velásquez, Armando Leyva, Edita
Cajaleón y 32 niños de la Escuela de San Lorenzo
de Isco.
Taparaco:
Pompeya Salazar Carhuapoma, Juan Carhuapoma
Espinoza, Lucio Lijarza Chávez, Cuenan Lijarza
Chávez, Eliseo Salazar Paucar, Sevedio Salazar
Paucar, Lucy Cruz Cervantes, Cristina Platino
Reyes, Mayela Carhuapoma Avendaño, Ruth
Carhuapoma Avendaño, Yolina Salazar Livias, Karina
Carhuapoma Avendaño, Gregorio Carhuapoma
Salazar, Richar Pari Salazar, Daniel Salazar, Soledad
Cruz Cervantes, Norma Salazar Carhuapoma,
Reyda Villanueva, César Mallqui Salazar, Vitaliano
Pari Pillco, Jorge Trujillo Cervantes, Manuel Dávila
(profesor visitante).
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 81
Tanta:
Álvaro Florencia, Álvaro Umberta, Cangalaya Tolentina,
Cangalaya Auri, Cangalaya Nancy, Cangalaya Olinda, Chamilco
Armando, Espíritu Buenaventura, Espíritu Dominga, Espíritu
Milanda, Espíritu Fulgencio, Granados Matías, Gutiérrez Maribel,
Hilario David, Huamaní Ever Hurtado Karina, Hurtado Jaime, Isla
Sofía, Jiménez Isabel, Jiménez Jacinto, Lázaro Miguel, Lázaro
Cleotilde, Lazo Damián, Marcelo Richard, Mendoza Desiderio,
Mendoza Abigail, Mendoza Teobaldo, Mestas Edit, Meza Benita,
Modragón Ana, Ortiz Camilo, Quiñones Angélica, Quiñones
Saturnino, Ramos Clementina, Ramos Plinio, Ramos Fernando,
Ramos Lourdes, Reyes Andrés, Reyes Máxima, Reyes Marlen,
Reyes Magdaleno, Rivera Franc, Rivera Lidia, Salazar Sonia, Sanabria Joaquina, Segura Antonia, Segura
Moisés, Segura Félix, Soto Víctor, Soto Norma, Soto Cristina, Soto Zoly, Soto Gumersinda, Soto Leduvina,
Soto Saturnina, Suazo Beatriz, Tantavilca Elena, Tantavilca Roly, Trigos Toribia, Valdivia Luis, Vegas
Nélida, Vílchez Norma, Vivas Felicísimo, Ysla Cesar, Zarate Carlos.
82 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Miraflores:
Ávila Julio, Bautista Marina, Benítez Yelina, Castillo Alberto,
Cochaches Abdón, Crispín Mauro, Felipe Magda, Fernández
Algemiro, Flores David, Flores Palmira, Flores Aquila, Flores
Zoraida, Flores Horacio, Flores Luisa, Francia Libertad, Guzmán
Enrique, Ravichagua Avelinda, Ravichagua Yordin, Reyes Margot,
Reyes Orivia, Reyes Plinio, Reyes Esmelia, Rojas Lucila, Rojas
Alvino, Rojas Adams, Romero Sergio, Romero Orlando, Romero
Ramos Cirilo, Romero Durand Cirilo, Sahuana Reynaldo, Salhuana
Amancio, Sánchez Cecilia, Santiani Maritza, Segura Lauro,
Severine Aida, Taipe Elvia, Taipe Gudelia, Taipe Robegildo,
Villegas Consuelo.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 83
Azuay:
Ángel Líbano Camas Saula, José Antonio Camas, Pascual
Ricardo Angüisaca Yupa, María Joaquina Camas Tenesela, María
Simona Camas Chavla, Javier Maza Maza, Luis Genero Camas
Chavla, William Camas Mendoza, Manuel Mesías Quishpi Quishpi,
Manuel Mesías Sislema, Luis Arturo Camas Auqui, Manuel Jesús
Auqui Chafla, María Oliva Saula Angüisaca, Asencio Camas, Raúl
Tenesaca Camas, Katy Auqui Sislema, Rosa Oliva Camas Camas,
María Rosa Camas Camas, María Inés Camas Ortega, Ana Luisa
Camas Sagayo, Miguel Saula Camas, María Mercedes Malán,
María N. Malán, Luis Alcíbar Camas Chavla, Margarita Quishpi,
María Tránsito Carchipulla, Miguel Sislema Ortega, María Teresa Tenesaca.
Cochapamba:
Onorinda Romero, Verónica Sigüencia, Nelly Sigüencia, Anita
Romero, Carmen Sigüencia, Nelly Loja, Carmen Romero, Sandra
Loja, Sergio Romero, Virgilio Romero, Segundo F. Romero,
Rocío Chimborazo, Noemí Romero, Miguel Lozano, Segundo
Romero, Luis Ojeda, Soila Loja, Martha Romero, Amelia
Romero.
84 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
Juncal:
Gerónimo Guasco Guamán, Virgilio Velásquez Espinoza, Juan de
Dios Pichazaca Granda, José Luciano Velásquez Guamán, Flavio
Eloy Velásquez Espinoza, Carlos Eloy Velásquez Guamán, Camilo
Quishpi Yupangui, Rosa Elvira Choro Chimbo, María Juana Álvarez
Duman, María Fabiana Guamán Guamán, María Tránsito Loja
Pichazaca, María Aurora Loja Quishpi, María Guamán, Mariana
Chimbo, Consuelo Quishpe, Manuel Jesús Quishpilema, María
Manuela Granda.
Mapaguiña:
Manuel Ñamiña, María Olga Carchipulla Yupa, Francisco Maza,
Rosario Cuenca, Joaquina Camas Tenecela, Santiago Carchipulla,
Miguel Cuenca, María Carmen Quijosaca, Francisco Carchipulla,
María Josefina Yupa, Juan Malán, Segundo Ñamiña, María
Mercedes Sislema, Tomas Chafla, Manuel Jesús Ñamiña Maza,
Miguel Carchipulla.
Testimonios y memorias de los caminos ancestrales andinos
y 85
Sisid:
Manuel Quito Quizhpi, Rosa Quito Tenezaca, Carlos Quintuña
Yupa, Angel Quintuña Yupa, Sara Paucar Tenezaca, Josefina
Palchizaca Pallchizaca, Alexandra Solórzano Castillo, Dolores
Pallchizaca Angamarca, Segundo Manuel Jesús Palchizaca
Angamarca, Segundo Quito Quishpi, José Manuel Tenezaca
Huerta, Tupak Amaru Muñoz Yupa, Jorge Castillo, Segundo
Escolástico Tenezaca Romero, María Rosa Quito Palchizaca,
Clara Paucar, Jacinto Tenezaca Tenezaca, Joaquín Paucar
Quintuña, Patricio Maurizaca Yupa.
Facilitación, registro y edición de los testimonios: Andrea Madrid, Elmer Segura y Miriam Torres
Apoyo en la facilitación y registro de testimonios en la Reserva de Biosfera Huascarán: Alfredo Domínguez,
Donato Sánchez, Jacinto Encarnación, María Chávez
Apoyo en la facilitación y registro de testimonios en la Reserva Paisajística Nor Yauyos-Cochas: Diego
Guevara
Transcripción y traducción del quechua: Jacinto Encarnación
Orientación metodológica: Florencia Zapata
86 y
Desde entonces y hasta ahorita ha sido camino
“Los caminos ancestrales son espacios vivos en los
que conviven los bienes arqueológicos, el entorno natural y la
vida de las comunidades”
Con el apoyo de
Fly UP