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Condicionamiento de lugar en ratas y etanol

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Condicionamiento de lugar en ratas y etanol
International Journal of Psychology and Psychological Therapy
2007, 7, 3, 321-333
Condicionamiento de lugar en ratas y etanol
Giselle Vanesa Kamenetzky*, Lucas Cuenya, Valeria Pedrón, y
Alba Elisabeth Mustaca
Universidad de Buenos Aires, Argentina
RESUMEN
Uno de los procedimientos usados con animales no humanos para conocer el valor hedónico
de las drogas es el condicionamiento de lugar (CL) en el cual se evalúa la preferencia o
aversión hacia un contexto asociado previamente con una droga, inferido por el tiempo
de permanencia en ese lugar, en comparación con otro asociado a un vehículo (salina). En
este trabajo informaremos sobre distintos aparatos, procedimientos, medidas dependientes
utilizadas en el CL y los resultados principales hallados con el uso de etanol. Finalmente
se presenta un experimento de CL con ratas en el cual se utilizó un diseño intra-intersujeto.
Consistió en tres fases: (1) pre-test, preferencia de las ratas hacia dos contextos: lugar
negro (LN) y lugar blanco (LB); (2) condicionamiento, cada animal del grupo experimental recibió ensayos alternados de etanol (dosis 0.5 g/kg) asociados al contexto no preferido
y solución salina al preferido; los del grupo control, recibieron salina asociado a ambos
contextos; (3) post-test igual al pre-test. En ambas pruebas se midió el tiempo de permanencia de las ratas en cada contexto. Los animales tratados con etanol revirtieron la
preferencia de lugar, mientras los del grupo salina no la modificaron. De este estudio se
infiere que bajo la dosis utilizada, el etanol tiene un valor hedónico positivo.
Palabras clave: condicionamiento de lugar, etanol, ratas.
ABSTRACT
Place conditioning in rats and ethanol. One of the most common procedures used to
assess the hedonic value of a drug is the conditioned place (CP) which explores the
preference or the aversion towards a previously drug paired context. In this paper we
report on the different apparatus, procedures and dependant measures used on CP and the
main results found using ethanol. Finally we present a CP between-within subjects experiment
on rats. The experiment consisted in three phases: (1) Pre-Test, we measured the animal’s
preference towards both contexts black place (BP) and white place (WP); (2) Conditioning,
each animal received ethanol (dose: 0.5g/kg, i.p.) paired with the non preferred context
and saline paired with the preferred context on alternate trials. A control group received
vehicle in both contexts; (3) Post-Test same as pre-test. In both tests the time spent in each
context was measured. The ethanol treated group reversed its place preference, whereas
the saline group kept its initial preference. From this study we inferred that under this
dose, ethanol has a positive hedonic value.
Key words: place conditioning, ethanol, rats.
*La correspondencia sobre este artículo puede ser enviada a Giselle Vanesa Kamenetzky y Alba Mustaca, Laboratorio
de Psicología Experimental y Aplicada (PSEA), Instituto de Investigaciones Médicas, CONICET, Universidad de
Buenos Aires, Combatientes de Malvinas 3150, 1428 Capital Federal, Argentina. Email: [email protected],
[email protected] Agradecimientos: este estudio fue parcialmente financiado por un proyecto de CONICET
y de la Agencia de Promoción y Desarrollo dirigidos por Alba E. Mustaca.
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KAMENETZKY, CUENYA, PEDRÓN y MUSTACA
El consumo desmedido de alcohol incrementa considerablemente el riesgo de
padecer desequilibrios en la salud, los cuales incluyen pérdida de control normal del
comportamiento, desordenes neurológicos y cardiovasculares, hepatitis, pancreatitis,
cáncer, síndrome de alcoholismo fetal, etcétera (Spanagel, 2003). Se desarrollaron numerosos procedimientos con animales no humanos que permiten estudiar los mecanismos que subyacen a esta patología (para revisiones ver Kamenetzky y Mustaca, 2005;
Kamenetzky y Mustaca, 2006). Uno de ellos es el condicionamiento de lugar (CL). Se
trata de un paradigma de condicionamiento clásico que permite evaluar el valor hedónico
de una droga en roedores (Roma y Riley, 2005). Consiste en estudiar las asociaciones
que se producen entre ciertos estímulos contextuales y los efectos de una droga. También se utiliza para evaluar el valor de otros reforzadores, como por ejemplo la estimulación
cerebral, los alimentos, la cópula y la rueda de actividad (Cunningham, Ferree y Howard,
2003).
El procedimiento tiene muchas variaciones, pero esencialmente consiste en administrarle al animal una dosis de la droga a evaluar (estímulo incondicionado, EI) y
colocarlo en uno de dos contextos que se diferencian a nivel perceptual (estímulos
visuales, táctiles, olfativos, luminosidad, etc.), separados por una pared removible (estímulo condicionado positivo, EC+), durante un tiempo determinado. En ensayos alternados, al mismo animal se le administra vehículo, generalmente salina (estímulo neutro, control del EI) y se lo coloca en el otro contexto (EC neutro, EC-). Luego de varios
ensayos de condicionamiento, a cada animal se lo somete a un test de preferencia de
lugar. Durante el mismo se retira el tabique que separa a ambos contextos, se coloca
al sujeto en el centro de la caja y se mide la cantidad de tiempo que permanece en cada
uno de ellos. Si el animal se queda más tiempo en el contexto asociado previamente a
la droga, se infiere que la misma provoca un estado placentero, y que adquiere preferencia de lugar condicionada (PLC, Risinger y Oakes, 1996). Si, en cambio, permanece más tiempo en el contexto asociado con el vehículo, se infiere que la droga provoca
displacer y que adquiere aversión de lugar condicionada (ALC). Dado que el método
es relativamente sencillo y poco costoso, se utiliza con frecuencia para medir el valor
hedónico de las drogas, en función de la dosis, edad, cepas, estado motivacional, nivel
de estrés de los animales, experiencias previas, etc. Entre las drogas más utilizadas se
encuentran la cocaína, la nicotina, la morfina y el etanol. En este trabajo presentaremos
una breve revisión del CL en relación a las clases de aparatos utilizados, procedimientos, medidas dependientes y los resultados principales con el uso de etanol. Finalmente,
ilustraremos la revisión con un experimento típico de CL en ratas realizado en nuestro
laboratorio con el uso de una dosis de etanol en cajas de condicionamiento con características contextuales diferentes a las usadas en los experimentos revisados.
Para el CL se utilizan dos tipos de aparatos en función de la preferencia previa
a la fase de condicionamiento que exhiben los animales: sesgados (biased) y no sesgados
(unbiased). Los primeros presentan un contexto con características que la mayoría de
los roedores prefieren naturalmente: oscuro, con paredes negras y/o poco luminosos; y
otro que tienden a evitar: paredes blancas y/o son muy luminosos. Los aparatos no
sesgados poseen contextos con estímulos equivalentes en cuanto a la preferencia del
animal. El sesgo de un aparato se determina por el tipo de contexto y/o por un test de
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preferencia previo a la fase de condicionamiento (pre-test). En los aparatos sesgados la
mayoría de los animales permanecen más tiempo en el contexto oscuro; en los no
sesgados, el tiempo que permanecen los animales en cada contexto se distribuye al azar.
En los aparatos sesgados, la administración de la droga durante la fase de
condicionamiento se asocia al contexto menos preferido, para evaluar si los animales
revierten la preferencia innata hacia los lugares oscuros. En ocasiones no se realiza un
pre-test porque se presume que todos los sujetos elegirán el mismo contexto. Sin embargo,
Cunningham (2003) mostró que existe un bajo porcentaje de animales que eligen
inicialmente el contexto blanco, por lo cual sugiere que siempre se realice un pre-test
para establecer la preferencia previa al condicionamiento, y si se quiere homogeneizar
la muestra se puede eliminar a los que prefieren el lugar blanco, o bien condicionarlos
en el contexto menos preferido. Sobre este tema, los resultados de un experimento
preliminar no publicado obtenidos en nuestro laboratorio, mostraron que, efectivamente, con la utilización de un aparato sesgado, durante el pre-test, hubo un 8% de animales que prefirieron el lugar blanco.
Otra situación que puede ocurrir en los aparatos sesgados es que el contexto
blanco resulte demasiado aversivo, que se evidencia cuando los animales tienen una
marcada preferencia inicial hacia el lugar negro. Esta situación puede ser muy difícil
de revertir, aún cuando la droga pueda tener potencialmente un valor hedónico positivo.
Debido a esas dificultades, algunos autores deciden eliminar del experimento a los
sujetos que durante el pre-test permanecen más del 80% del tiempo en el lugar negro
(Asin, Wirtshafter y Tabakoff, 1985). Es por ello que sería conveniente que los contextos de las cajas de condicionamiento no presenten un sesgo tan fuerte para evitar una
alta preferencia antes del condicionamiento.
Respecto a los grupos controles utilizados, en algunas investigaciones, en especial en aquellas que utilizan aparatos sesgados, no se utiliza un grupo control vehículo,
en el cual a los sujetos se les administra durante el condicionamiento un sustancia
neutra, por ejemplo salina, apareada a los dos contextos. Sin embargo la omisión de ese
grupo no permite controlar la posibilidad de que el transcurso del tiempo y la exposición continua a los dos contextos durante el condicionamiento pueda provocar per se
los cambios de preferencia, dificultando la interpretación de los resultados. En ese
sentido, los diseños que no tienen ese grupo control son incompletos, a excepción que
el aparato haya sido probado y validado en otros experimentos similares y se justifique
su omisión por razones de economía.
Los términos “sesgado” y “no sesgado” también se emplean para describir el
método utilizado para la asignación de los sujetos a cada contexto durante el
condicionamiento. Si la droga se asocia con el contexto menos preferido (considerando
los resultados del pre-test) se define como un procedimiento sesgado; si se asocia
mediante una asignación al azar, sin tener en cuenta la preferencia inicial, se trata de
uno no sesgado (Cunningham, Ferree y Howard, 2005). En los métodos no sesgados se
corre el riesgo de no hallar CL debido a un posible efecto de techo, ya que si la droga
se asocia con el contexto inicialmente preferido, resultará dificil detectar un incremento
significativo en el tiempo de permanencia en dicho contexto durante el post-test. Es por
ello que quizá sea conveniente homogeneizar la muestra seleccionando animales que
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tengan preferencias equivalentes, y asignarlos al azar a las condiciones experimentales.
Respecto de los aparatos no sesgados se pueden hallar diversas variaciones con
relación al diseño que se utiliza. El mismo puede incluir una fase de pre-test que
permite que la droga se asocie generalmente al contexto menos preferido. En otras
investigaciones se presupone que los animales no tienen preferencia hacia ninguno de
los dos contextos, por lo cual se omite el pre-test y se asigna al azar a los sujetos que
se aparearán a cada contexto con la droga (Patkina y Zvartau, 1998; Dickinson y
Cunningham, 1998; Busse y Riley, 2004; Cunningham y Noble, 1992). En estos últimos
diseños necesariamente debe existir un grupo control vehículo para controlar los efectos de la exposición per se a ambos contextos, aunque no pueden controlar los potenciales efectos de techo que se consideraron en los párrafos anteriores.
Algunas investigaciones incorporan al procedimiento una fase inicial de habituación, para reducir la novedad hacia el aparato y el estrés asociado a la manipulación.
Los animales se exponen a los contextos durante algunas sesiones previas al pre-test.
Sin embargo, este método tiene la desventaja que potencialmente puede ocasionar una
disminución de la adquisición por un proceso de aprendizaje latente. Por lo tanto, si se
realizan preexposiciones a cada contexto, éstas deberían ser suficientemente cortas
como para evitar ese problema.
Generalmente la fase de condicionamiento se lleva a cabo durante 8 días, administrando un ensayo diario, aunque también se pueden hallar variaciones, como por
ejemplo una duración de 4 días, con 2 ensayos diarios de 30 minutos, separados por un
período de 2 horas (Patkina y Zvartau, 1998). La medida dependiente más directa
utilizada es el tiempo de permanencia en cada uno de los contextos. También se usa
el tiempo de permanencia medido en segundos en el lugar asociado a la droga durante
el post-test, versus el pre-test (Matsuzawa, Suzuki y Misawa, 1998), o bien estas medidas
transformadas en porcentajes o proporción de tiempo que los animales están en cada
contexto. Otra transformación de las medidas de tiempo es usar la fórmula: (EC- /[EC+ EC+]) x 100 para el análisis del pre test y el post test. El EC- es igual al tiempo que
cada animal permaneció en el contexto menos preferido durante el pre-test, y EC+ es
el tiempo que permaneció en el contexto más preferido durante el pre-test. La ventaja
de esta medida es que evalúa la tasa de cambio entre el pre-test y el post-test de cada
animal. Cunningham et al. (2003), realizaron dos experimentos de condicionamiento
de lugar usando etanol como EI, ratones como sujetos y cajas de condicionamiento no
sesgadas (Experimento 1) y sesgadas (Experimento 2). Analizaron el desarrollo de PLC
en función de los aparatos utilizados, del procedimiento (sesgados o no sesgados) y
evaluaron los resultados utilizando diferentes medidas dependientes. Estas fueron: diferencia en las medidas de tiempo entre los subgrupos tratados con etanol durante el
condicionamiento, diferencias en las medidas de tiempo entre los grupos tratados con
etanol y salina, diferencia en el porcentaje de tiempo en EC+ entre los grupos tratados
con etanol y salina, diferencia entre el tiempo en EC+ durante el post-test menos el
tiempo en EC- durante el post-test entre los grupos etanol y salina, y por último,
diferencia entre post-test EC+ menos pre-test EC+ entre los grupos etanol y salina. Los
resultados mostraron que en el desarrollo de PLC el sesgo del aparato influía sobre el
sesgo en el procedimiento. Cuando el aparato era no sesgado, independientemente del
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sesgo o no del procedimiento, se halló PLC. Sin embargo, cuando el aparato era sesgado, sólo se halló PLC cuando el procedimiento también fue sesgado, es decir, cuando
la droga se apareó con el contexto inicialmente menos preferido. Con respecto a las
variables dependientes, las conclusiones fueron similares en ambos tipos de aparatos,
independientemente de la medida utilizada.
De todo lo expuesto se puede concluir que el diseño que resulta más completo
en el CL es el que incluye un pre-test, luego la etapa de condicionamiento y finalmente
un post-test, con un grupo control vehículo, ya sea en aparatos sesgados o no sesgados.
Este diseño nos permite establecer una medida intrasujeto (comparación entre pre-test
y post-test), y otra intersujeto (comparación entre sujetos condicionados y controles
vehículo). En cuanto al procedimiento, en los aparatos sesgados conviene usar un
procedimiento también sesgado; en los aparatos no sesgados, se pueden asignar los
sujetos al azar a las condiciones experimentales, pero puede haber riesgo de que un
efecto de techo ensombrezca una posible PLC. Por otra parte, para homogeneizar las
muestras, conviene eliminar los sujetos que expresen una preferencia de lugar muy
intensa (más del 80% del tiempo del test permanecen en el lugar preferido) y en
aparatos sesgados, eliminar a sujetos que eligen el blanco, por posibles diferencias
individuales marcadas que pueden ensombrecer el fenómeno a estudiar.
El etanol provoca tanto efectos aversivos como apetitivos y neutros y eso se
refleja también en los experimentos de CL. Las condiciones bajo las cuales los animales desarrollan PLC o ALC dependen de muchos factores, tales como la vía de administración (intaperitoneal -i.p.-, intragástrica, consumo forzado, intravenoso, etc.), cepa
o línea de rata empleada, experiencia previa con la droga previa al condicionamiento
(Busse, Lawrence y Riley, 2005; Cunningham y Gremel, 2006), el tipo de aparato y de
procedimiento usado (Fidler, Bakner y Cunningham, 2004), y la temperatura a la cual
están expuestos los animales, ya que diversos estudios sugieren que los efectos térmicos del etanol podrían ser importantes en la modulación de sus efectos motivacionales.
Por ejemplo, Dickinson y Cunningham (1998), hallaron que exponiendo a ratones a
diversas temperaturas durante la fase de condicionamiento (frío 10°C, normal 21°C y
cálido 34°C) y luego probando el CL en la misma o en diferente temperatura del
condicionamiento, solamente desarrollaron PLC los animales condicionados y probados
en un contexto con temperatura normal.
Otro factor que incide en el desarrollo de PLC o ALC es la edad de los sujetos.
Los procesos del desarrollo durante la adolescencia influyen en la respuesta general al
alcohol. En un estudio con ratas cuyas edades variaron entre 25, 35, 45 y 60 días, y
fueron inyectadas con 0.0, 0.2, 0.5, 1.0 y 2.0 g/kg de etanol, se halló que los animales
más jóvenes mostraron PLC en la dosis más baja y ALC en dosis altas. Las ratas
adolescentes (45 días) mostraron PLC con dos dosis moderadas y ALC con la dosis
alta, los animales de 35 y 60 días no mostraron PLC bajo ninguna dosis, y los animales
de 60 días mostraron una aversión creciente a medida que se aumentaba la dosis
(Philpot, Badanich y Kirstein, 2003). Estos resultados sugieren que los animales jóvenes son más propensos a desarrollar PLC que los adultos.
El intervalo que media entre la administración de la droga y la exposición al
contexto también incide en hallar PLC o ALC. Cunningham y cols. (2002) hallaron que
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la administración intragástrica de 4 g/kg de etanol inmediatamente antes de la exposición al EC+ produjo ALC en ratones. En cambio, cuando se impuso un intervalo de 5
minutos entre la administración y la exposición al EC+, se halló PLC. Estos datos
muestran la complejidad del valor hedónico del etanol.
El CL sirvió además para determinar el valor hedónico del etanol en líneas de
ratas criadas en forma selectiva con alta (P) y baja (NP) preferencia hacia el alcohol
(ver Kamenetzky y Mustaca, 2005). En una investigación, los grupos de ambas líneas
recibieron inyecciones i.p. de 0.0 (controles salina) y 0.5, 1.0 y 1.5 g/kg de etanol. Se
halló ALC en ambas líneas con las dosis de 1.0 y 1.5 g/kg de etanol, pero la magnitud
de la ALC fue menor en las ratas P, con respecto a las NP. Esto indica que el etanol
en dichas dosis fue menos aversivo para las ratas P, sugiriendo diferencias innatas en
la sensibilidad hacia los efectos aversivos del etanol (Stewart, Murphy, McBride, Lumeng
y Li, 1996). Grahame y cols. (2001) estudiaron el CL en líneas de ratones con alta
(HAP) y baja (LAP) preferencia hacia el alcohol, teniendo en cuenta su consumo
voluntario. A distintos grupos de animales les inyectaron 0.0, 1.5, 3 y 4 g/kg de etanol.
HAP y LAP mostraron una preferencia moderada de lugar equivalente con dosis de 1.5
y 3.0 g/kg de alcohol. Los ratones LAP, pero no los HAP, tuvieron un incremento en
la PLC bajo la dosis alta de 4 g/kg de alcohol. Esto sugiere una mayor eficacia para
hallar PLC en los ratones LAP. Estos últimos resultados podrían resultar contradictorios. Sugieren que no existe una correlación lineal entre el consumo voluntario de
etanol y el CL, al menos en esta línea de ratones.
El objetivo del siguiente estudio fue evaluar la existencia de PLC en ratas machos
adultas usando una dosis de etanol de 0.5 g/kg (15% p/v), en el cual las cajas de
condicionamiento presentaban algunas modificaciones respecto de las utilizadas en la
bibliografía. Las mismas poseían dos compartimentos con diversos estímulos visuales
y táctiles, de tal manera que uno de los contextos tenía más componentes negros que
el otro, con el objetivo de producir un sesgo en la preferencia de los animales hacia ese
lugar, durante el pre-test. Por lo tanto las cajas se pueden considerar sesgadas, lo mismo
que la asignación de los sujetos a las condiciones experimentales. Teniendo en cuenta
los datos de la revisión presentada, se empleó un diseño mixto intra-intersujeto, con pre
y post- test. Si la dosis de etanol administrada produce un valor hedónico positivo, se
espera que los animales del grupo experimental revirtieran su preferencia innata hacia
los lugares oscuros, es decir que después del condicionamiento permanezcan más tiempo en el contexto asociado al etanol.
MÉTODO
Sujetos
Se utilizaron 25 ratas adultas, macho, cepa Wistar, criadas en el bioterio del
Instituto de Investigaciones Médicas, «Dr. Alfredo Lanari». Los animales fueron alojados individualmente y recibieron agua y comida ad libitum en el transcurso del
experimento. La iluminación se mantenía con un ciclo de 12 hs de luz y 12 hs. de
oscuridad. La temperatura se mantuvo constante a 23 °C.
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Aparatos
Se emplearon 4 cajas de condicionamiento de lugar, construidas con acrílico.
Cada caja tenía dos compartimientos de 35 cm de ancho, 40 cm de longitud y 30 cm
de altura, separados entre sí por un tabique de acrílico negro removible, que se extraía
cuando se administraban los tests de preferencia. El espacio donde se colocaba el
tabique estaba marcado con una línea negra para facilitar la evaluación durantes los test
de preferencia. Las puertas de las cajas se abrían desde la pared frontal, y eran de
acrílico transparente. A través de las mismas se podía observar la conducta del animal.
Un contexto, lugar negro (LN), tenía paredes negras con rayas verticales de color
blanco de 18 mm de ancho, separadas entre sí por 6 cm. El piso era negro y liso, del
mismo material de las cajas. El otro compartimiento, lugar blanco (LB) tenía una pared
lateral blanca y otra negra; la pared del fondo era también negra. El piso estaba cubierto
con una malla de alambre. Ambos contextos tenían una luz blanca en el centro de 15
wats. Las cajas estaban colocadas en un cuarto que durante el experimento se iluminaba con una luz roja central, la cual evitaba que los animales observaran a los experimentadores. Para la medición del tiempo de permanencia de los animales en cada
contexto se utilizaron cronómetros de mano.
Procedimiento
Los animales se dividieron al azar en dos grupos independientes: Experimental
etanol, (GE, n= 16), cuyos sujetos fueron condicionados con etanol durante la fase de
condicionamiento y Control salina (GS, n= 9), quienes recibieron el mismo tratamiento
que el GE, excepto que fueron inyectados con solución salina durante todos los ensayos
de condicionamiento. El experimento tuvo tres fases:
Pre-test. Se retiró el tabique de la caja de condicionamiento que separaba a
ambos contextos. Cada animal se colocaba en el centro del aparato, mirando hacia la
pared del fondo de la caja. El ensayo duró 15 minutos, comenzando a partir del momento que se cerraba la caja. Dos observadores independientes registraron el tiempo
(en segundos) que cada sujeto permanecía en cada uno de los compartimientos. Se
consideró que un animal cruzaba de un contexto a otro en el instante que colocaba sus
cuatro patas en el lugar. Para lograr una mayor homogeneidad en los grupos, se eliminaron del experimento los sujetos que permanecieron más tiempo en el LB que en el
LN durante el pre-test (4 animales del GE y 1 del GS).
Condicionamiento. El entrenamiento comenzó al día siguiente del pre-test. Se
colocaron los tabiques en las cajas de condicionamiento y se administró un ensayo
diario durante 8 días. Las ratas del GE (n= 12) recibieron 4 inyecciones de etanol (0.5
g/kg, 15% p/v de etanol, vía i.p.) y 4 de la misma dosis de solución salina en días
alternados. Los animales del GS (n= 8) recibieron la dosis de solución salina en todos
los ensayos. Las inyecciones se administraron en un cuarto distinto al del condicionamiento
Luego de cada administración, los animales se colocaban en sus cajas-hogares y permanecían 15 minutos en el mismo cuarto. Al cabo de ese tiempo se los trasladaba con
la caja-hogar al cuarto de condicionamiento. Los animales del GE se colocaban durante
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15 minutos en el lugar menos preferido (LB) luego de las inyecciones de etanol, y en
el lugar preferido (LN) luego de las inyecciones de salina. A los animales del GS se
los colocó en ambos contextos, en días alternados. Se contrabalanceó el orden de
administración de los ensayos con y sin droga.
Post-test. Exactamente igual al pre-test de preferencia.
El experimento se realizó entre las 14 y las 17 horas. Para el análisis estadístico
se utilizó un análisis de varianza mixto intra-intersujetos, con un factor independiente:
Droga (etanol vs. salina) y un factor de medidas repetidas: Test (pre-test vs post-test).
Para la comparación de medias se presentarán los datos arrojados por el test LSD de
Fisher, aunque los demás tests (ej., Scheffé y Duncan) arrojaron los mismos resultados.
El nivel de significación se determinó para una p< 0.05. El programa que se usó fue
el Stadistics. La tabla 1 resume el diseño experimental utilizado.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Para evaluar la confiabilidad de los registros se sumaron todas las medidas de
cada observador por separado y se estableció su porcentaje de acuerdos. Se obtuvo una
confiabilidad entre observadores del 99%.
La figura 1 muestra el promedio del porcentaje del tiempo de permanencia en
el LB de los grupos, en función del pre-tests y el post-test. Se observa que los animales
de ambos grupos durante el pre-test mostraron una respuesta similar, con preferencia
hacia el LN. Durante el post-test, los animales del GE revirtieron la preferencia inicial
y permanecieron más tiempo en el lugar blanco que estuvo asociado al etanol durante
el condicionamiento; en cambio, los del GS tuvieron una respuesta similar al pre-test.
Los análisis estadísticos confirman las observaciones de las figuras. Durante el
pre-test el promedio del porcentaje de tiempo de permanencia de los animales del GE
en el LB fue de 28. 46% y del GS 20.5%. Un Análisis de Varianza con el factor Droga
y tiempo que cada animal permanecía en cada contexto confirma que los animales
prefirieron el LN, F (1,16)= 79.64, p< 0.00001, independientemente del factor droga,
F(1,16)= 0.
Tabla 1. Esquema del diseño experimental.
Grupo
Fase 2
Condicionamiento
(Ensayos 1 a 8)
Administración de etanol (0.5
Experimental 15 minutos de
(GE)
acceso libre a
g/kg, 15% p/v) y de salina en
ambos contextos. ensayos alternados. La droga se
apareaba con el LB y el vehículo
con el LN.
Sali na (GS)
Fase 1
P re-test
15 minutos de
acceso libre a
ambos contextos
Administración de solución salina
en todos los ensayos y se apareaba
con el LB y LN en días alternados.
F ase 3
P ost-test
15 minutos de acceso
libre a ambos
contextos.
15 minutos de acceso
libre a ambos
contextos.
Notas: LB: contexto blanco; LN: contexto negro. Ver el texto para mayor información.
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Durante el post-test los sujetos del GE permanecieron un promedio del 75.71%
del tiempo en el LB mientras que los del GS lo hicieron un 32.77%. Si bien con un
análisis de varianza tomando medidas directas de tiempo de permanencia en cada contexto se obtienen los mismos resultados, se presentan los de proporción de tiempo de
cada sujeto en función de los tests, porque se considera que refleja mejor el
condicionamiento de cada sujeto. Para ello, a las medidas de tiempo que cada sujeto
permanecía en los contextos, se les aplicó la siguiente fórmula: EC-/(EC-+EC+)x100
para el pre-test y el post-test, en el cual EC- es igual al tiempo que cada animal
permaneció en el contexto menos preferido durante el pre-test (en este caso fue el LB),
y EC+ es el tiempo que permaneció en el contexto más preferido durante el pre-test (el
LN). El análisis de varianza confirma lo observado. Se hallaron diferencias significativas en el factor principal Droga, F(1,18)= 10.51, p< 0.004; en el factor Test, F (1,18)=
16.94, p< 0.0006, y en el factor interacción Droga x Test, F(1,18)= 5,85, p< 0.03. La
comparación de cada test, arrojó diferencias no significativas en el pre-test, F(1,18)=
0.98, y significativa en el post test, F (1,18)= 11.31, p< 0.003. De estos resultados se
infiere que los animales del GE adquirieron PLC.
80
*
GE
GS
Tiempo en LB
70
60
50
40
30
20
10
0
Figura 1. Promedio del porcentaje del tiempo de permanencia en el contexto asociado
al etanol (LB) durante el pre-test (izquierda) y el post-test (derecha). Las barras negras
corresponden al Grupo etanol (GE) y las blancas corresponden al Grupo salina (GS). La
fórmula utilizada fue la siguiente: (EC-/[EC-+EC+])x100 para el pre-test y el post-test,
en el cual EC- es igual al tiempo que cada animal permaneció en el contexto menos
preferido durante el pre-test (en este caso siempre fue el LB), y EC+ es el tiempo que
permaneció en el contexto más preferido durante el pre-test (siempre el LN). *p <0.003.
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CONCLUSIONES
En función de los resultados hallados en la bibliografía, el CL usando etanol
como droga mostró diferentes resultados: a veces se halló PLC, otras ACL y en otros
casos ninguna diferencia entre grupos, dependiendo de diversos factores, como se indicó en la introducción.
Nuestros resultados mostraron que las ratas machos adultas adquirieron PLC
usando una dosis moderada de etanol, un aparato levemente sesgado y otras condiciones detalladas en el procedimiento. En el post-test, los sujetos del GE revirtieron la
preferencia hacia el contexto LB, apareado a la droga durante la fase de condicionamiento.
En cambio, los animales del GS mantuvieron su aversión por el LB. Este estudio logra
una validación adecuada de los aparatos utilizados, los cuales presentaban ciertas características novedosas con respecto a la bibliografía, en cuanto a su tamaño y los
estímulos sensoriales usados.
Estos resultados replican otros trabajos que también hallaron PLC en ratas, utilizando la misma dosis, cepa de ratas (Wistar), vía de administración (i.p.) y tipo de
aparato (sesgado) (p. ej., Biala y Kotlinska, 1999; Bienkowski et al., 1995 y Bienkowski
et al., 1996).
El cambio de preferencia de lugar de los sujetos del GE sólo puede adjudicarse
al apareamiento del contexto con el etanol, ya que lo animales del GS permanecieron
sin cambios. Se puede inferir que el etanol provocó un valor hedónico positivo, revirtiendo una preferencia innata de los animales por los lugares oscuros. Otra interpretación posible es que los animales condicionados revirtieron el miedo innato por los
lugares claros porque la dosis de etanol fue ansiolítica y durante el condicionamiento
el contexto dejó de ser aversivo. No se puede descartar totalmente esta interpretación.
Sin embargo, de ser cierta esta última inferencia, se podría esperar que los animales
experimentales después del condicionamiento debieran haber elegido indistintamente el
LB (por haberse asociado a un estado ansiolítico) o el LN (porque seguiría siendo
preferido), comparados con los grupos controles. La comparación intrasujeto entre el
pre-test y el post-test muestra una reversión de la preferencia. Este dato sugiriere que
el estado que provoca el etanol es apetitivo, aunque puede también tener aditivamente
un efecto ansiolítico. En ese sentido, otros experimentos mostraron que bajo condiciones de estrés psicológico se aumentan las probabilidades de que los animales elijan el
lugar asociado al etanol (Matsuzawa et al., 1999). Matsuzawa, Suzuki y Misawa (1998)
hallaron que la administración de 300 mg/kg i.p. de etanol a ratas, produjo PLC bajo
la condición de estrés por miedo condicionado (exposición a un ambiente previamente
apareado con descargas eléctricas en las patas de los animales). Sin embargo, utilizando
la misma dosis, pero sin estar expuestos a estrés, los animales no mostraron PLC, ni
tampoco ALC. Estos datos son apoyados por los estudios neurobiológicos que muestran
que el efecto reforzante condicionado del etanol se expresa a través de mecanismos
dependientes del área tegmental ventral que involucran receptores de opioides y GABAb
(Bechtholt y Cunningham, 2005) y del sistema dopaminérgico. En ratones con deficiencias en los receptores dopaminérgicos D2, se halló una reducción en la PLC por el
etanol, sugiriendo la existencia de una disminución del valor reforzante del etanol, o de
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CONDICIONAMIENTO DE LUGAR EN RATAS Y ETANOL
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la capacidad de aprender sobre los efectos reforzantes de la droga por ese tratamiento
(Cunningham et al., 2002).
Las implicancias de estos estudios para las intervenciones en adicciones son
inapreciables. Los tratamientos para estas patologías deben considerar no sólo el efecto
incondicionado de una droga, sino también las asociaciones que ocurren entre ella y los
estímulos exteroceptivos e intraceptivos que están presentes al momento de consumirla.
Un tratamiento integral debe considerar la extinción a las claves contextuales y a los
posibles estados emocionales asociados a la drogas. En este sentido, el modelo
bioconductual o biopsicosocial de abuso a sustancias descripto por Pormerleau y
Pormerleau (1987) contempla al contexto (ambiente externo y ambiente interno) como
uno de los factores que conducen a la conducta adictiva. Las listas de terapias con
apoyo empírico clasifican a la terapia de exposición a pistas (CET) para el tratamiento
de las adicciones como una intervención en la fase experimental (ver Secades Villa y
Fernández Hermida, 2003). El procedimiento consiste en la exposición repetida a señales ambientales de preingestión de la droga en ausencia del consumo (prevención de
la respuesta) acompañado con respuestas de afrontamiento en el momento de la exposición (Carter y Tiffany, 1999; Kadden, 2001) esperándose la extinción de las respuestas condicionadas. Otro tratamiento que se clasifica como altamente eficaz es el “entrenamiento en habilidades sociales y de afrontamiento” en el cual Drummond y Glautier,
1994) incluye en esas intervenciones la exposición a pistas.
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