...

Bauhaus: mito y realidad de Antonio Toca Fernández

by user

on
Category: Documents
0

views

Report

Comments

Transcript

Bauhaus: mito y realidad de Antonio Toca Fernández
francotiradores
Bauhaus: mito y realidad
de Antonio Toca Fernández
Manuel Rodríguez Viqueira
Bauhaus: mito y realidad, de Antonio Toca —importante trabajo que, si no mal
recuerdo, duró alrededor de tres años y pico, aunque es un tema que él ha tratado
desde hace al menos cuarenta años— es un texto no exclusivo para especialistas, sino
que está escrito para un amplio público. Con una buena difusión, se volverá un texto de referencia para los alumnos de las carreras del campo del diseño, cualquiera
que sea su especialidad: diseño gráfico, industrial, arquitectónico, textil, digital, interactivo, etcétera. Un amplio espectro de posibles lectores estarán agradecidos por
esta síntesis bien documentada y bien contextualizada.
El libro se organiza en siete apartados, donde cada uno de ellos tiene vida propia e independiente pero a la vez son un todo que se complementa. En términos
generales, Antonio Toca desarrolla este conjunto de textos con una visión crítica de
la mistificación de la Bauhaus, pero sin desacreditarla y reconociendo su aporte al
mundo del diseño y la arquitectura. Al mismo tiempo, recupera la importancia que
tuvieron las distintas propuestas formativas a partir de los procesos de producción
industrial. Es así que en la primera parte titulada “Preludio: antes de la Bauhaus”,
Antonio Toca polemiza de forma importante con el texto de Nicolás Pevsner Pioneros
del diseño moderno: de William Morris a Walter Gropius publicado en Londres en 1936.
Pevsner, profesor de Historia del Arte y de la Arquitectura en la Universidad
de Göttinga a principios de los años treinta, y posteriormente en la Universidad de
Cambridge en los años cincuenta, intentaba demostrar, en su texto de 1936, el origen
del movimiento moderno a partir de una concepción moral e intelectual planteada,
según él, por vez primera por el arquitecto de finales del siglo xix William Morris.
Sin embargo, Toca asevera que “…el argumento propagandístico de Pevsner
fue parte de la estrategia para determinar que la obra de su amigo Gropius era la
síntesis del estilo moderno; una interpretación simplificada que se transformó en
una versión mítica”. A partir de ello, Antonio desarrolla una visión histórica de las
contribuciones al avance de la práctica y la enseñanza de la arquitectura y el diseño
durante el siglo xix, fundamentalmente en Inglaterra, Alemania y Austria.
francotiradores |
65
En el segundo apartado, “Una historia conflictiva”, narra la historia de la Bauhaus, pero no es una simple cronología de hechos como lo hace al final del libro,
sino tiene la habilidad de transmitir el contexto socio político y económico, así como
las características de los principales actores y cómo ambos aspectos determinan el
surgimiento y comportamiento de la Bauhaus misma. Mediante las fuentes utilizadas logra transmitir la personalidad de sus directores y de muchos de los profesores.
Por ejemplo, para Toca, Gropius fue un hábil director, de cierta manera dictatorial,
controvertido y coyuntural respecto de las situaciones externas e internas. De alguna manera una “persona cambiante y que en ocasiones incorporaba o desechaba
ideas o personas de acuerdo con las circunstancias e intereses sin que le importara
de dónde provenían”. Su postura y carácter provocaron importantes conflictos, tanto al exterior como al interior de la Bauhaus. Ante su postura extrema, “o se estaba
de acuerdo con él o en contra”.
El texto presenta una cita textual de Kennetth Frampton, quien menciona que
los principios del manifiesto de la Bauhaus habían sido anticipados en el programa
de Bruno Taut para el Consejo de Trabajadores del Arte (Arbeitsrat für kunst), movimiento arquitectónico ligado al expresionismo, fundado por Taut y por el crítico
del arte y arquitectura Adolf Behne, en 1918 en Berlín, al cual se adhirió Gropius, y
que cuando Taut dimitió como presidente, lo sustituyó el mismo Gropius. Frampton
también hace referencia a cuando Otto Wagner, impulsor del Jugendstil en Austria
—y que junto con Klimt, y Moser, entre otros, fundaron el grupo artístico llamado
la Secesión de Viena—, propuso en 1895 cambiar el termino Architekture por el de
Baukunst (El arte de la construcción), y según Frampton de ahí surgió la idea de Bauhaus (que a su vez se asociaba con Bauhütte, concepto medieval de la logia masónica
66 | casa del tiempo
Instalaciones de la Bauhaus en Dessau, Alemania. (Fotografía: Keute / ullstein bild by Getty Images)
de la construcción). En ese sentido, el autor resalta también la propuesta del Vorkurs (el curso preliminar y de
selección) y que Gropius retomaba en la Escuela del
Arte de Dusseldorf.
Mediante el texto nos enteramos de los ires y venires de la Bauhaus y de sus protagonistas, y que si bien
Gropius fungió nueve años como director, en las etapas posteriores siguió participando en la política de la
escuela y fue uno de los promotores tanto del nombramiento como de la destitución de su sucesor Hannes
Meyer, e influyó de forma significativa en el nombramiento del tercer director Mies van der Rohe. Respecto
a la caracterización de Hanes Meyer, el director sucesor de Gropius, y como un aliciente para acercarse al
libro, me parece relevante mencionar la cita de Magdalena Droste:
Hannes Meyer todavía hoy es el director desconocido de
la Bauhaus. Sus tres años de activo, desde abril de 1927
hasta agosto de 1930, se reducen a menudo en la historia
de la escuela a una sola frase; sin embargo, su mandato
como director duró tres meses más que el de su sucesor
Mies van der Rohe. Meyer ha sido tachado de la historia
debido no a su competencia como arquitecto y director de la Bauhaus, sino a su compromiso político.
Afortunadamente, el arquitecto Toca no lo ha reducido a una frase, sino que desarrolla con profundidad su
participación en la Bauhaus, tanto en el área de arquitectura como en su papel de director.
De la misma manera aborda el periodo de Mies van
der Rohe, quizá el más difícil de todos. Empezó con serias dificultades ante el rechazo de su nombramiento por
parte de los alumnos; posteriormente se hizo presente la
incomodidad política que causaba la Bauhaus a las autoridades gubernamentales de Dessau, de tal manera que
en 1932 se vio obligado a abandonar las instalaciones y
trasladarse a Berlín como una escuela privada, para finalmente ante la persecución política desaparecer. Aquí
nuevamente, Antonio Toca reclama al texto de Pevsner
de 1936 no haber mencionado la terrible persecución
que sufrieron artistas e intelectuales en Alemania.
En el tercer apartado, “Las otras escuelas de diseño”,
Antonio Toca resalta que no sólo existió la Bauhaus en
Alemania: Frankfurt, Breslau (hoy Wroclaw) y Berlín
tuvieron también intentos importantes, y ya después
de la Segunda Guerra Mundial, emergió la Escuela de
Ulm. Del mismo modo, en otros países se desarrollaron
proyectos similares, ya fuera de forma paralela como
los Vkhutemas (Talleres de Enseñanza Superior del Arte
francotiradores |
67
Antonio Toca Fernández
Bauhaus: mito y realidad
México, uam, 2016, 224 pp.
y de la Técnica) de Moscú, o posteriores, como los proyectos en Asheville, Chicago y Harvard.
Más adelante, en “La Bauhaus como evangelio”,
Toca nuevamente polemiza con Pevsner por su falta de
objetividad en la difusión de lo que fuera la Bauhaus y
reconoce en Gropius su capacidad como propagandista,
para que sus seguidores llevaran por el mundo la “buena nueva”, es decir, la Bauhaus como inicio y modelo
del diseño moderno. Sin embargo, su reinterpretación
en los Estados Unidos y las condiciones del contexto
local favorecieron el impulso del funcionalismo en las
escuelas de arquitectura y diseño a extremos insospechados por el mismo Gropius. El autor lo atribuye a la
existencia de un público culto, donde el Museo de Arte
Moderno de Nueva York jugó un papel importante.
Sin duda, la exposición del 2009, con motivo del
noventa aniversario, mostró que a lo largo de su existencia no hubo un pensamiento uniforme, “sino que
adoptó ideas y objetivos diferentes, en etapas diferentes”.
El siguiente apartado, titulado “El éxodo y sus
protagonistas”, si bien hace referencia a los miles de
personas que tuvieron que emigrar debido al ascenso
al poder del nazismo, se limita a narrar la suerte que
corrieron los tres directores de la Bauhaus. Siempre lo
hace de manera contextualizada y tratando de recuperar
68 | casa del tiempo
la personalidad de cada uno de ellos, con sus cualidades y defectos.
Por último dedica unas palabras a la creación de la
Universidad Autónoma Metropolitana y a sus divisiones
de Ciencias y Artes para el Diseño, en sus unidades de Xochimilco y Azcapotzalco. En lo que se refiere a diseño en
Azcapotzalco, yo tengo una percepción diferente, y creo
que el modelo de la Bauhaus tuvo influencia significativa en la propuesta, tanto en la concepción de la idea de
ciencias y artes para el diseño, como en la infraestructura física. Quien haya visitado el archivo de la Bauhaus en
Berlín, podrá constatar cómo la idea de los cursos iniciales
de la uam Azcapotzalco eran radicalmente bauhausianos.
Sin embargo, concedo razón en que el modelo planteado
y el discurso metodológico impulsado como herramienta pedagógica fue un acierto, ya que durante algunos
años dio excelentes resultados; desafortunadamente, el
desgaste natural y el cambio generacional decidieron evolucionar hacia un modelo más tradicional.
Para finalizar, Bauhaus: mito y realidad, de Antonio
Toca Fernández, nos acerca, desde una visión crítica y
que va más allá de la Bauhaus, a cómo se dio el surgimiento de lo que se suele llamar el diseño moderno, y
que cambió de forma radical la vida cotidiana y la estética de gran parte del siglo xx.
Fly UP