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rnp v73n2ao1 EPIDEMIOLOGÍA DEL INTENTO SUICIDA
Epidemiología del intento suicida en el Hospital Madre Obrera, Llallagua, Bolivia.
ARTÍCULOS ORIGINALES
Epidemiología del intento suicida en el Hospital
Madre Obrera, Llallagua, Bolivia.
Epidemiology of suicide attempts at Hospital Madre Obrera, Llallagua, Bolivia.
Andrés Vázquez–Machado 1, Dora Guarachi–Catari 2.
RESUMEN
Objetivo: Estudiar las características epidemiológicas de las personas que asistieron por intento suicida a un hospital
de Potosí, Bolivia. Material y métodos: Se realizó un estudio con 56 personas que acudieron al Hospital Madre
Obrera de Llallagua (Potosí, Bolivia) que tuvieron un intento suicida entre el 6 de junio de 2006 y el 31 de octubre
de 2007. Mediante entrevistas individuales se determinaron las variables demográficas, métodos y motivos del
intento suicida, antecedentes personales y familiares de conducta suicida, diagnóstico psiquiátrico y factores inherentes
a la tentativa actual. Resultados: La razón mujeres/varones fue 2:1. El grupo de edad más afectado fue el de 15 a 24
años (55,4%). Entre los hombres, predominaron los solteros (72,2%) y los estudiantes (50%); y entre las mujeres,
las que tenían pareja (50%) y las amas de casa (42,1%). El método suicida más utilizado fue la ingestión de
organofosforados (67,8%), en tanto que los motivos más frecuentes fueron los conflictos con la pareja (42,6%) y
con la familia (37%). En 25% de la muestra persistía la ideación suicida; 21,4% tenía familiares con conducta
suicida y 16,1% había realizado tentativas anteriores. El 83,9% realizó el intento suicida de manera impulsiva y
51,8% estaba bajo los efectos del alcohol. Los diagnósticos psiquiátricos más frecuentes fueron los trastornos de la
personalidad y la depresión. Conclusiones: Quienes intentan suicidarse son jóvenes, mujeres, estudiantes, amas de
casa, hombres solteros y mujeres con pareja. La conducta suicida personal y en familiares, la ingestión de bebidas
alcohólicas, así como tener un trastorno de personalidad son características frecuentes.(Rev Neuropsiquiatr
2010;73:39-44).
PALABRAS CLAVE: Depresión, intento suicida, suicidio.
SUMMARY
Objective: To study the epidemiological characteristics of 56 patients arriving to the “Madre Obrera” Hospital in
Llallagua, Potosí, Bolivia. Material and method: 56 patients arriving to the “Madre Obrera” Hospital in Llallagua,
Potosí, Bolivia for suicide attempts during the period June/2006 and October/2007 was studied. Information about
demographic variables; the method and motive of the suicide attempt, personal and family history of suicidal
behavior, psychiatric diagnosis and related factors to the current tentative was collected by interviewing patients.
1
2
Médico – Psiquiatra. Policlínico Jimmy Hirzel, Bayamo, Granma, Cuba.
Enfermera. Hospital General Madre Obrera, Llallagua, Potosí, Bolivia.
Rev Neuropsiquiatr 73 (2), 2010 39
Vázquez–Machado A et al.
Results: We found a female/male ratio of 2:1. Fifty four percent of patients were between 15 and 24 years old.
Among males, 72.2% were single and 50% were students; and among women, 50% had partner and 42.1% were
housewives. The most frequently suicide method used was organic phosphate insecticides ingestion (67.8%). The
cause of suicide attempts were couple conflicts (42.6%) followed by family conflicts (37%). A total of 25% of the
participants maintained the suicidal ideation, 21.4% had a positive family history of suicide behavior and 16.1% had
previously suicidal attempt, 83.9% were impulsive suicidal attempts and 51.8% were under the influence of alcohol.
The most frequent psychiatric diagnoses were personality disorders and depression. Conclusion: Those who
attempt suicide are young, female, students, housewives, single men and married women. History of family and
personal suicidal behavior, alcohol ingestion and personality disorders were frequent features. (Rev Neuropsiquiatr
2010; 73:39-44).
KEY WORDS: Depression, suicide attempts, suicide.
INTRODUCCIÓN
En los últimos 45 años la tasa de suicidio en el
mundo se ha incrementado en un 60%; en el año 2000
aproximadamente un millón de personas se suicidaron
y por cada suicidio ocurrieron 20 intentos suicidas (IS);
según los estimados de la Organización Mundial de la
Salud, para el año 2020 se suicidarán 1,53 millones de
personas y los IS superarán en 10 a 20 veces las muertes
por suicidio; esto representará un suicidio cada 20
segundos y un IS cada 1 ó 2 segundos (1).
El suicidio es la décima cuarta causa principal de
muerte en Holanda y la quinta causa de años de vida
potencial perdidos (2). En Estados Unidos constituye
la décima primera causa principal de muerte (3), siendo
responsable de 32 439 muertes en el año 2004, lo que
representa una tasa de 10,9 por 100 000 habitantes, y
se estima que por cada muerte por suicidio ocurren
entre 8 a 25 IS (4).
En América Latina existen subregistros importantes
sobre la incidencia del problema en la mayoría de los
países. En México se considera que la problemática
suicida en adolescentes va en aumento, entre 1990 y
2000 el suicidio tuvo un incremento de 74% para las
personas entre 15 y 24 años, constituyendo una de las
10 primeras causas de muerte entre los jóvenes (5).
En Perú algunos estudios informan una prevalencia de
vida del IS que varía entre 2,9% y 5,2% en diversas
regiones (6). En Cuba el suicidio ocupa la cuarta causa
de mortalidad general y la segunda en las edades entre
15-49 años (7).
La conducta suicida se presenta en todas las razas
y culturas, informes estadísticos señalan que el IS es
más frecuente en mujeres y el suicidio en el sexo
masculino. Entre los factores que se relacionan con
esta conducta se encuentran los biológicos, rasgos de
40 Rev Neuropsiquiatr 73 (2), 2010
personalidad y algunas variables psicosociales que se
presentan en los individuos y que predisponen a este
comportamiento anormal (8).
Se considera que el IS es más frecuente entre los
jóvenes y que el suicidio aumenta con la edad; el riesgo
en los solteros es dos veces mayor que en los casados,
las tasas más altas se han identificado entre los
separados, especialmente los hombres (9).
Las enfermedades mentales son los principales
factores de riesgo suicida. Entre éstas, la esquizofrenia
y los trastornos del estado de ánimo son las más
importantes; se considera que más de la tercera parte
de las personas que se suicidan tienen una enfermedad
mental diagnosticable (10).
Los IS previos son un importante indicador de
repetición y uno de los principales predictores de
suicidio consumado (2). Diversos eventos adversos
preceden al suicidio y a las tentativas de suicidio, estos
se comportan como detonadores de esta conducta y
casi siempre acompañan a otros factores de riesgo (11).
Entre estos eventos se encuentran los conflictos con la
pareja, la familia y la escuela, presentándose en los 3 a
6 meses previos a la tentativa.
En el Hospital Madre Obrera se considera que el IS
es frecuente en el Servicio de Emergencias; sin embargo
no existen investigaciones sobre el tema, por lo cual se
decidió realizar este estudio con el objetivo de determinar
algunas características epidemiológicas de dicho
comportamiento en esta institución de salud.
MATERIAL Y MÉTODOS
Se realizó un estudio descriptivo, de corte
transversal, con 56 personas que acudieron al Servicio
de Emergencias del Hospital Madre Obrera por realizar
Epidemiología del intento suicida en el Hospital Madre Obrera, Llallagua, Bolivia.
un IS, en el periodo comprendido entre el 6 de junio de
2006 y el 31 de octubre de 2007.
A todas las personas estudiadas, previo
consentimiento informado, se les realizó una entrevista
estructurada para conocer variables demográficas,
método del IS, motivos, antecedentes personales y
familiares de conducta suicida, diagnóstico psiquiátrico,
y factores inherentes a la tentativa: si fue impulsivo y
si lo realizó bajo los efectos de bebidas alcohólicas.
Las entrevistas se realizaron en la sala de hospitalización;
excepto para dos pacientes que fueron entrevistados
en el Servicio de Emergencia. Para el procesamiento
de los datos se utilizaron porcentajes y razón.
RESULTADOS
Se estudiaron 56 pacientes que acudieron al Servicio
de Emergencia por un IS, de los cuales 67,8% fue del
sexo femenino. La razón por sexo femenino/masculino
fue de 2:1. El grupo etario más afectado fue el de 15 a
24 años (55,4%). Relacionando la edad y el sexo
predominaron los hombres entre 15 y 24 años de edad
(61,1%). En cuanto al resto de las variables existió
predominio de los hombres solteros (72,2%) y las
mujeres que tenían pareja (50%), así como de los
estudiantes varones (50%) y las amas de casa (42,1%)
(Tabla 1).
El método suicida más utilizado fue la ingesta de
sustancias tóxicas (92,8%); de éstas, las más frecuentes
fueron los organofosforados (67,8%), seguido de la
ingesta de medicamentos (16,1%). Entre los
organofosforados, el más común fue la ingesta de
raticida (Tabla 2).
Los motivos del IS se determinaron en 54 personas,
predominando los conflictos con la pareja (42,6%) y
con la familia (37%) (Tabla 3).
En cuanto a la conducta suicida personal, el 25%
de la muestra persistía con la ideación suicida al realizar
la entrevista psiquiátrica; el 21,4% tenían familiares con
antecedentes de IS o suicidio y el 16,1% habían
realizado tentativas previas (Tabla 4).
Cuarenta y siete pacientes (83,9%) realizaron el IS
de manera impulsiva y 29 pacientes (51,8%) estaban
bajo los efectos de bebidas alcohólicas en el momento
de realizar el intento suicida.
Se pudo establecer un diagnóstico psiquiátrico en
23 individuos (41,1%); los más frecuentes fueron los
trastornos de la personalidad (47,8%), predominando
el histriónico (10 personas) y la depresión (21,7%).
(Tabla 5).
Tabla 1. Variables demográficas en pacientes con intento suicida
Tabla 2. Métodos empleados para los intentos suicidas.
Femenino
Masculino
Total
(n =38)
(n=18)
(n=56)
%
%
%
15 - 24 años
52,6
61,1
55,4
25 - 34 años
23,7
33,3
26,8
Variables demográficas
Femenino
Masculino
Total
(n=38)
%
(n=18)
%
(n=56)
%
Ingesta de organofosforados
68,4
66,7
67,8
Ingesta de medicamentos
21,1
5,5
16,1
7,9
11,1
8,9
2,6
16,7
7,1
Método suicida
Edad
35 - 44 años
13,1
-
8,9
Ingesta de otras sustancias tóxicas
45 - 54 años
7,9
5,5
7,1
Flebotomía
55 y más años
2,6
-
1,8
Estado conyugal
Con pareja
50,0
22,2
41,1
Soltero
34,2
72,2
46,4
Divorciado
15,8
-
10,7
Viudo
-
Tabla 3. Motivos del intento suicida en 54 pacientes.
5,5
1,8
Motivos
Ocupación
Femenino
M asculino
Total
(n=37)
%
(n=17)
%
(n=54)
%
Ama de casa
42,1
-
28,6
Conflictos con la pareja
51,3
23,5
42,6
Estudiante
36,8
50,0
41,1
Conflictos con la fam ilia
37,8
35,3
37,0
Trabaja
13,1
27,8
17,8
Consumo excesivo de alcohol
-
29,4
9,2
Depresión
2,7
11,8
5,6
Otros
8,1
-
5,6
No estudia ni trabaja
Desempleado
7,9
-
11,1
11,1
8,9
3,6
Rev Neuropsiquiatr 73 (2), 2010 41
Vázquez–Machado A et al.
se une la falta de tolerancia a las frustraciones y la
inmadurez propias de esta etapa de la vida.
Tabla 4. Conducta suicida personal y en familiares de
pacientes con intento suicida.
Conducta suicida
n
%
Presencia de ideación suicida
14
25,0
Conducta suicida en familiares
12
21,4
Intento suicida previo Único
6
10,7
3
5,4
Múltiple
Tabla 5. Diagnósticos psiquiátricos en 23 pacientes
con intento suicida.
Diagnósticos psiquiátricos
n
%
Trastornos de personalidad
11
47,8
Depresión
5
21,7
Retraso mental
3
13,0
Problemas relacionados con el alcohol
2
8,7
Reacción de duelo
1
4,3
Trastorno psicótico inducido por sustancias
1
4,3
DISCUSIÓN
La mayoría de los autores considera que los IS son
más frecuentes en las mujeres y en las personas jóvenes
(5). Un análisis de la conducta suicida durante 20 años
en Holanda encontró que las mujeres realizan dos veces
más IS que los hombres predominando las edades entre
20 y 29 años (2).
En un hospital de Lima, Perú, se reportó que 63.7%
de los que intentaron suicidarse fueron mujeres y 74%
estuvieron entre 15 y 29 años (6). Estudios en Cuba e
Irán también reportaron un predominio en el sexo
femenino y en jóvenes (7,12).
Las altas tasas de IS en mujeres se podrían deber al
estrés psicosocial a que se encuentran sometidas,
derivado de la carga de trabajo fuera y dentro del hogar,
es además conocido que en ellas influyen algunos
factores hormonales y corticales que las hacen más
proclives a deprimirse. En cuanto a la edad se sabe que
las personas jóvenes se enfrentan a nuevas
responsabilidades relacionadas con la familia, el trabajo
y los estudios que constituyen fuentes de estrés; a esto
42 Rev Neuropsiquiatr 73 (2), 2010
Se considera que ser hombre divorciado, soltero,
viudo o separado es un factor que puede predisponer al
suicidio (8). Esto puede variar con la edad y comportarse
de manera inversa respecto al género en ancianos (13).
Un estudio publicado en los Estados Unidos reportó
que las personas que estaban divorciadas o viudas tenían
mayor riesgo de ideación suicida que aquellos con otro
estado marital (3).
El tener una buena fuente de apoyo social se
considera un factor protector para el comportamiento
suicida y la pareja es una de las principales fuentes de
apoyo; sin embargo cuando ocurren conflictos en las
relaciones de pareja, entonces ésta se convierte en un
factor de riesgo, lo cual puede explicar porqué las
mujeres casadas o acompañadas tienen más IS que las
que son solteras o separadas.
El trabajo es, en general, un factor protector contra
el suicidio (9). De este modo, además del estrés de la
vida rutinaria, la dependencia económica y la violencia
intrafamiliar, las amas de casa suelen carecer de un
empleo remunerado, lo que también atenta contra su
salud mental.
El porcentaje elevado de estudiantes dentro de la
muestra también es encontrado por
otros
investigadores. Un estudio en Cuba reportó que 33%
de los que intentaron suicidarse eran estudiantes,
seguido por las amas de casa (28%) (14).
En la elección del método suicida influye: la
disponibilidad del mismo, la accesibilidad y el
conocimiento que tiene la persona sobre su letalidad,
este conocimiento se relaciona con la intencionalidad
suicida, lo que los autores denominan “seriedad de la
intención”; es decir, un paciente que no desea morir y
sólo desea llamar la atención sobre una situación
intolerable y así obtener ayuda, probablemente utilizará
un método con menor letalidad para de esta forma
minimizar los riesgos de éxito suicida.
Diversos autores señalan que en los IS el método
más utilizado es la ingestión de psicofármacos (12, 14,
15), algo que no se evidenció en este estudio; esto
podría explicarse por la escasa accesibilidad que, en un
país como Bolivia, tiene la población mayoritaria a los
servicios de salud mental en general, y a la adquisición
de psicofármacos en particular.
Epidemiología del intento suicida en el Hospital Madre Obrera, Llallagua, Bolivia.
Los raticidas son ampliamente utilizados como tales
en esta zona, su bajo costo en el mercado y la falta de
control sobre su adquisición hace que la población los
pueda obtener con relativa facilidad. Su disponibilidad
en la mayoría de los hogares provoca que las personas
puedan acceder a ellos y emplearlos como método
suicida; sobre todo cuando estos actos se realizan sin
premeditación. Su letalidad es menor que la de otros
organofosforados lo que contribuye a la supervivencia
de la mayoría de los intoxicados.
En un estudio realizado en Perú el método más usado
es la intoxicación por organofosforados y en segundo
lugar la intoxicación medicamentosa (6).
Al igual que en la literatura internacional, los
motivos más frecuentes son los conflictos de pareja
y los familiares (6, 8,13-15).
Cooper y colaboradores señalan que la conducta
suicida en personas jóvenes está asociada con eventos
vitales que se presentan en los 3 meses previos y
frecuentemente en la semana previa; consideran que
cualquier estrategia encaminada a reducir su incidencia
debe tener en cuenta a los jóvenes con problemas
interpersonales y otras crisis (11).
Entre los factores de riesgo suicida se señalan los
intentos previos a personales y familiares. También, la
persistencia de la ideación suicida es un indicador del
riesgo elevado de suicidio en las personas que realizaron
IS. El riesgo de suicidio luego de un IS es muy alto en
los siguientes doce meses, disminuyendo con el tiempo.
Es importante tener en cuenta que todo intento previo
de suicidio se debe tomar seriamente como factor
predictor, independientemente de su letalidad (9).
En la investigación de Joe y colaboradores, 36,4%
de las personas con IS tenían una o más tentativas
previas (3). Esta frecuencia se incrementa en los
pacientes con trastornos de personalidad (7). Otro
estudio reportó que 34% tenían IS previos y 21% tenían
familiares con conducta suicida (14).
La conducta suicida en familiares se convierte en
un factor de riesgo por imitación, identificación y
aprendizaje (8) o por el efecto de los factores genéticos
que predisponen a algunas enfermedades como la
depresión y la esquizofrenia que tienen alto riesgo
suicida (1,9).
Algunos estudios relacionan la deficiencia de
serotonina en el líquido cefalorraquídeo con la conducta
suicida; también se ha relacionado este hallazgo con la
impulsividad (9,10), por lo cual esto pudiera explicar
las alteraciones psicopatológicas que presentan los
pacientes que intentan suicidarse, si esto se asocia con
la ingesta de alcohol se incrementará la impulsividad y
el riesgo de suicidio ante una situación que genere
malestar. Es conocido que el alcohol altera el nivel de
conciencia lo cual conlleva a un menor control de
impulsos.
La presencia de un elevado número de pacientes a
los cuales se diagnosticó trastorno histriónico de la
personalidad se correlaciona con la elevada frecuencia
de IS impulsivos, las características primordiales de
estas personas es su pobre control de impulsos, ser
sugestionables y la poca tolerancia a las frustraciones,
lo que hace que ante situaciones que para otras personas
resultan triviales, ellos presentan reacciones exageradas
incluyendo los IS.
En conclusión el perfil de las personas que realizan
IS coincide con el de otros países: joven, del sexo
femenino, estudiantes y amas de casa, hombre soltero
y mujer con pareja, que utilizan en su mayoría la
ingestión de sustancias tóxicas, fundamentalmente
organofosforados. Los precipitantes del acto suicida
son los conflictos interpersonales y entre otros factores
de riesgo suicida se destaca la presencia de ideación
suicida, IS previos, antecedentes suicidas en la familia
y la presencia de trastornos psiquiátricos como los
trastornos de personalidad y depresión. La mayoría de
los IS se realizaron de manera impulsiva y bajo los
efectos de bebidas alcohólicas.
Correspondencia:
Dr. Andrés Vázquez Machado.
Ave Fco V. Aguilera nº 126. Bayamo. Granma. Cuba.
85100.
Correo electrónico: [email protected]
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