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así hablan ellas
ASÍ HABLAN ELLAS
AGRICULTORAS Y GANADERAS DE TENERIFE • 2015
| SÍNTESIS
DEL ESTUDIO |
“Análisis de situación y posición de
las agricultoras y ganaderas de Tenerife”
ASÍ HABLAN ELLAS • 2015
“ANÁLISIS DE SITUACIÓN Y POSICIÓN DE
LAS AGRICULTORAS Y GANADERAS DE TENERIFE”
Edita:CABILDO DE TENERIFE.
Área de Aguas, Agricultura, Ganadería y Pesca.
Servicio Técnico Agricultura y Desarrollo Rural.
Dirección Técnica: Patricia G. Ojeda.
Diseño Gráfico: Frank Castro.
Imprime: Gráficas Ansay.
Depósito legal: TF 999-2015
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
1 INTRODUCCIÓN
¿POR QUÉ ESTA INVESTIGACIÓN?
El presente documento es la síntesis de los resultados más relevantes de la Investigación “Así hablan ellas. Análisis de la situación y posición de las mujeres agricultoras y ganaderas de la isla de
Tenerife. 2015”, un estudio cualitativo promovido por el Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo
Rural del Cabildo de Tenerife en el marco de su Proyecto Mujeres Rurales de Tenerife.
Este proyecto, puesto marcha en el año 2010, tiene por objetivo la incorporación transversal de la
perspectiva de género y el principio de igualdad en el diseño y ejecución de las políticas insulares de
Agricultura y Desarrollo Rural, y ha combinando desde su inicio tres líneas de trabajo:
• La investigación sobre la realidad de las mujeres del medio rural de Tenerife.
• La visibilización de la importancia económica y social del trabajo de las mujeres agricultoras
y ganaderas en el sector primario de la isla.
• Y su empoderamiento personal y profesional, individual y colectivo, a través de su capacitación, concienciación en cuestiones de igualdad y género, la generación de redes y espacios
de intercambio entre ellas, y la facilitación de su acceso a los recursos administrativos.
El propósito de la investigación “Así hablan ellas” ha sido profundizar en la percepción que las mujeres agricultoras y ganaderas de la isla tienen sobre su propia realidad (su identidad, sus condiciones
laborales, sus motivaciones para permanecer en el sector, sus dificultades de conciliación y participación…), propiciando su reflexión desde un enfoque de género, y preguntándoles acerca de qué
cuestiones creen que las administraciones debemos mejorar y priorizar en nuestro trabajo por la
mejora de su calidad de vida (necesidades prácticas e intereses estratégicos de género).
Un estudio que se centra en las profesionales y en sus discursos, y que complementa cinco años
después los resultados de la primera investigación sobre las mujeres del medio rural con la que
arrancamos el proyecto.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
2 ¿CÓMO LO HEMOS HECHO?
El trabajo de campo de esta investigación cualitativa se inició en octubre de 2014, aprovechando la celebración del 6º Encuentro Insular de Agricultoras y Ganaderas organizado por el Proyecto
Mujeres Rurales del Cabildo de Tenerife, en el que se planteó una dinámica de trabajo grupal con
50 agricultoras, para que priorizaran según su propia percepción las demandas que habitualmente
expresan ante las administraciones públicas. El objetivo de esta dinámica era clarificar si dicha priorización coincidía con la que cotidianamente realizamos desde el punto de vista técnico y político en
los servicios especializados en la atención a este sector.
Esta misma dinámica se utilizó también como eje de conversación de tres grupos de discusión con
agricultoras y ganaderas vinculadas a tres mercados del agricultor de la isla (Tegueste, La Orotava
y Granadilla de Abona).
A los resultados de lo anterior, y como cuerpo principal de este estudio cualitativo, sumamos la
realización de 30 entrevistas en profundidad a mujeres profesionales con diferentes orientaciones
productivas, tamaños y localizaciones geográficas de sus explotaciones así como perfiles personales.
Las entrevistas se desarrollaron conforme a un guión estructurado en tres bloques temáticos: uno
relacionado con su conciencia de género y la existencia de posibles desigualdades y discriminaciones sexistas en el sector agrario. Otro relativo a su percepción sobre su propia orientación productiva (horticultura, cultivos tropicales, papa, floricultura, ganadería…) y las dificultades del sector,
tendencias y oportunidades futuras. Y un tercer bloque relativo a su conocimiento y utilización de
las diferentes prestaciones ofrecidas por el Servicio Técnico de Agricultura y Desarrollo Rural del
Cabildo de Tenerife (información y asesoramiento, planes de formación, subvenciones, entre otras)
Para concluir esta investigación, un año después, aprovechamos los tres encuentros insulares que
realizamos en octubre de 2015 para presentar y validar ante sus protagonistas los resultados, y
completar con sus impresiones y aportaciones el informe final.
Esta publicación constituye una síntesis de parte de ese informe, y hemos querido ilustrarla de
manera literal con las aportaciones extraídas de las grabaciones de las entrevistadas y de las participantes en los grupos de discusión, con el objetivo de reflejar su propio discurso. “Así hablan ellas”
es el título de este informe. Y ellas son una muestra de las agriculturas y ganaderas de Tenerife.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
SU MOTIVACIÓN PARA ESTAR EN EL SECTOR
“Viene desde que era niña. Es lo que siempre
he visto en mi casa”
“Lo de las mujeres en el campo siempre ha existido. Nuestras
abuelas, nuestras bisabuelas, no cogían una guagua para irse a la
ciudad, pero sí que estaban en las huertas. Ves las fotos antiguas
y ahí están las mujeres campesinas, con las faldas remangadas y
la sombrera…”
“Yo siempre he hecho agricultura con mis padres,
pero soy un ejemplo de que se puede progresar,
porque no me he quedado en eso, de ahí he pasado
a hacer ingeniería agrícola”
“No me quedó más remedio que estar en el sector
desde que me casé”
“Esto empezó porque él ya tenía animales y
le ofrecieron esta granja”
“Para mí fue una oportunidad laboral y –una
oportunidad- para estar juntos”
“Si esto es lo que da de comer, pues por aquí me he
de meter… Empezamos prácticamente sin nada”
• Gran parte de las profesionales entrevistadas dicen encontrarse en este sector simplemente por
tradición familiar, en ocasiones de dos y tres generaciones. Se han criado en contacto con las
tareas del campo y el cuidado del ganado y realmente les gusta seguir en ello.
• Algunas de las mujeres entrevistadas son ingenieras o capataces agrícolas que vienen de familias en las que siempre han existido fincas, y que las alentaron a titularse profesionalmente en
este sector.
• También hay mujeres que, conociendo o no de antemano el trabajo en el campo, se han incorporado a él a través de sus parejas.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
• Por último, hay una pequeña proporción de mujeres que han llegado al sector primario simplemente huyendo del desempleo, de la escasa oferta en otros ámbitos, y sin poseer cualificación
en el sector, pero que afirman estar contentas con la experiencia y no desean abandonarlo
SU ORGULLO Y SATISFACCIÓN DE SER LO QUE SON
“Me encanta estrujar la tierra”
“Esto de la agricultura es un martirio consentido… Para
mantenerse en este sector hay que tenerle amor al oficio”
“Aún persiste la idea de que si eres una mujer de
finca, eres una mujer bruta”
“Ser agricultor no se valora, y en el caso de una
mujer, aún menos… “
“Yo me siento profesional y me siento contenta y orgullosa de ello,
pero sé que socialmente no se valora la agricultura. Y al no estar
valorada la agricultura, no están valoradas tampoco las personas
que se dedican a ello”
• Existe un alto grado de satisfacción por parte de todas las entrevistadas con su pertenencia al
sector aunque digan que el trabajo es muy sacrificado, escasamente valorado y muy poco rentable.
• Las ventajas que principalmente señalan son la posibilidad de ser tu propia jefa, ordenarte como
quieras, decidir tus horarios, trabajar al aire libre en contacto con la naturaleza, tener la satisfacción de ver el rendimiento de tu trabajo, saber lo que te comes, disfrutar del trato con los animales, etc.
• Y este orgullo de ser agricultoras o ganaderas les sirve para enfrentarse cotidianamente a los
estereotipos sociales que aún se perpetúan sobre ellas: mujeres a las que erróneamente se presupone de manera generalizada con escasa formación, apariencia descuidada, pocos modales,
etc.
• Para combatir dichos prejuicios, consideran imprescindible que las profesionales de la agricultura
y la ganadería sean mucho más visibles, que se muestre la diversidad de sus perfiles y la importancia de su trabajo.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
SU SITUACIÓN LABORAL Y
LA RENTABILIDAD DE LA ACTIVIDAD AGRARIA
“La gente que no trabaja la tierra no sabe ni valora a veces lo
que significa. Realmente no ganas lo que sufres”
“Todas las del mercadillo cotizamos porque si no, no te
dejan vender… Y es una pena que haya muchas mujeres
profesionales que estén sin cotizar. Y lo digo por ellas, por
el futuro, para al menos tener algo. La paga no es para
tirar voladores pero al menos tienes alguito”
“No tienes conciencia de sueldo, aquí no hay nada mensual,
porque lo que sacas el domingo vendiendo, el lunes ya está
repartido, lo estás volviendo a invertir en el campo”
• Las entrevistadas son mayoritariamente profesionales que cotizan a la Seguridad Social (porque así expresamente fueron seleccionadas para esta investigación por criterios metodológicos)
pero ellas mismas afirman que son muchísimas las mujeres que trabajan cotidianamente en las
fincas sin estar dadas de alta.
• Entre las profesionales entrevistadas nos encontramos a algunas que han pasado muchos años
trabajando como agricultoras para otras personas (empresarios, familiares, o junto a sus parejas),
desconociendo si siempre se han encontrado aseguradas.
• En cuanto a la baja rentabilidad de este trabajo es un motivo importante de preocupación para las
agricultoras y ganaderas, pero no suficiente para abandonarlo. Afirman que existen otras razones
mucho más importantes que las económicas para seguir trabajando en esto.
• Se percibe una escasa reflexión y conciencia sobre sus propios derechos sociales, y lo que ello les
supone tanto en el presente como en el futuro.
LA DIVISIÓN DEL TRABAJO EN FUNCIÓN DEL GÉNERO
“Es una cuestión de mentalidad… algunos hombres no dejan
que las mujeres hagan cosas”
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
“Yo creo que todo se puede realizar. Es maña. Puede que lo
hagas más lento pero se hace”
“Yo preparo el abono, cargo sacos de abono, cojo el montacargas
y descargo palets. Ellos se quedan un poco asombrados, pero
tenemos que demostrar que valemos y que podemos hacer lo
mismo que ellos”
“La maquinaria en general no te la dejan coger. Mi marido
me dice: tú ni te acerques, quita pa’llá, quita pa’llá, que tú
no sabes”
“Lo del papeleo y eso más bien lo suelen llevar los hombres.
Quienes se desplazan son los maridos. Y ellas en las casas o
con los animales”
“A mí me criaron con las ideas de antes, no al bar, no al banco…
Además muchas veces te miran como un bicho raro”
“Las cosas ya han cambiado mucho y te hacen caso.
Eso es cierto. Pero cuando tú vas a hablar de verdad con
el director del banco, siempre te dice ¿pero tu marido está
de acuerdo en eso?... y como vayas con él, ya ni te miran. Se
dirigen a ellos”
“Las mujeres están en el sector, pero lo hacen por detrás.
No están bien posicionadas. Las decisiones importantes
sobre el agua, la tierra, los arrendamientos… siempre han
estado en manos de los hombres”
“Te sientes extraña en tu propio terreno, en la agricultura,
porque hay mucho machismo. Cuando trabajas con hombres,
sobre todo con agricultores, siempre está presente que la
mujer no sabe, que no tiene experiencia. Tienes que hacerte
valorar el doble para que te respeten”
“A veces la gente no se cree que tú cultives, tu sulfates…
te miran con cara de incredulidad, con cara de ¿qué me
estás contando? No se creen que tú lo hagas o que puedas
hacerlo por ser mujer”
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
• Aunque hay algunas profesionales que afirman un reparto igualitario y equitativo de las tareas
entre ambos géneros la mayoría de las mujeres entrevistadas reconocen tener divididas las tareas de “manera tradicional” con sus parejas varones, empleados o hijos. Y unas lo argumentan
desde criterios diferenciados de capacidad física y destreza, otras por tradición, y otras por pura
comodidad.
• Casi todas las entrevistadas se afirman capaces de hacer cualquier tarea “aunque puede que al
principio más lentamente o con más desgaste físico”, y desde luego mucho mejor ayudándose de
maquinaria, pero suelen afirmar no estar a disgusto con el reparto. Lo que sí les molesta es que
socialmente se etiquete sus tareas de “menos duras” porque muchas de ellas creen que son igual
de complejas, tediosas y/o exigentes.
• Analizadas la totalidad de las respuestas, los varones se ocupan principalmente de la maquinaria, la aplicación de los fitosanitarios, el riego, el mantenimiento de las instalaciones de la finca,
las podas, los injertos, y determinadas cuidados del ganado (alimentación, limpieza, ordeño, etc.)
repartidos según tipo de ganado también con las mujeres. El contacto con las casas comerciales y proveedores, la localización de distribuidores, el reparto, etc. Y las mujeres, además de las
tareas cotidianas del campo (sembrar, amarrar, deshijar…) y del ganado, transforman el producto
(elaboración de preparados lácteos, cárnicos, mermeladas, conservas, etc.) y se ocupan más directamente de la comercialización del mismo.
SOBRE LA RELACIÓN DE LAS MUJERES CON LA MAQUINARIA AGRÍCOLA
• Son varias las mujeres entrevistadas que plantean su enfado por encontrarse siempre la negativa de sus familiares o pareja varón a su deseo de hacer la totalidad de las tareas y usar dicha
maquinaria.
• Otras consideran que la razón principal por la que se perpetúa este uso claramente diferenciado
por géneros de la tecnología es la propia actitud de aquellas mujeres que creen que no van a poder con ello, que no van a tener fuerza o que se excusan al primer intento diciendo que no tienen
habilidad para manejar máquinas. A veces es por comodidad pero otras es falta de seguridad en
sí mismas
• Son muchas las que creen que el menor peso y el fácil manejo de la nueva maquinaria agrícola
y ganadera les va a facilitar mucho las cosas. También se da la circunstancia de que muchas
mujeres (sobre todo las jóvenes, es una cuestión de cambio generacional) por propio interés e
iniciativa, o porque están encontrando estímulo y apoyo en sus familiares y compañeros varones,
están atreviéndose a manejar e incorporar a sus tareas cotidianas estas herramientas.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
SOBRE GESTIONES ANTE INSTITUCIONES Y ENTIDADES BANCARIAS
• Parece que esta tarea está cada vez más equitativamente repartida entre las mujeres y los hombres, aunque se parte mayoritariamente de una situación previa en la que las mujeres eran ajenas
al manejo de “los papeles” y a la interlocución con las administraciones.
• En cuanto al contacto con las entidades bancarias para las gestiones cotidianas también se afirma que es cada día más igualitario. Sin embargo se reconoce que para la negociación de prestamos u otras operaciones más complejas suele ser la pareja varón el que dialoga, aunque ambos
se personen para la firma por exigencia del régimen de gananciales.
SOBRE EL REPARTO DEL PODER Y LA TOMA DE DECISIONES
• Las mujeres afirman que aún son muchas las situaciones y los contextos profesionales agrarios
en los que os hombres tienden a tomar el mando, ya sea por su propia inciativa, porque las y los
demás se lo presuponen, o porque las mujeres se inhiben de hacerlo en ese espacio.
SOBRE LA COORDINACIÓN DEL PERSONAL CONTRATADO PARA SUS FINCAS
• Numerosas entrevistadas afirman que esta cuestión es compleja en cualquier empresa, pero que
además en este sector ellas deben luchar con que el hecho de ser mujer condicione la respuesta
de sus trabajadores (desautorización, descrédito, una mayor desidia…)
SOBRE LAS DECISIONES RELATIVAS A LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
• Las mujeres entrevistadas se perciben a sí mismas como más abiertas que sus compañeros varones a probar nuevas formas de hacer (técnicas, cultivos, maquinarias, productos, etc.) Afirman
sentir menos miedo al cambio si lo que se persigue es la incorporación de tecnología facilitadora
(sistemas automáticos de riego, ordeño, etc.) que generen beneficios en la productividad, menos
esfuerzo físico, más rápidez, más protección ante plagas, etc.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
LA CONCILIACIÓN DE LA VIDA LABORAL, FAMILIAR Y PERSONAL
“La mujer trabaja a todas horas y no lo cobra. La casa, la huerta
y la familia. Y es siete días. Tú vas a la finca igual que ellos y
cuando regresas a casa él se sienta a descansar y tú sigues”
“Es como si llevaras tres empresas: la platanera, la casa y
los hijos. Es complicado”
“A veces los horarios son incompatibles con la vida familiar”
“Nuestra jornada es de sol a sol, y si trabajas para ti cuantas
más horas tiene el día, más horas dedicas. Descansas cuando
ya no puedes más”
“Yo no tengo amigas. No tengo tiempo ni para tenerlas ni para
cuidarlas. Solo hay tiempo para el campo y para la familia”
“Hay que aprender a delegar. Muchas veces no sabemos
porque pensamos: como yo no lo hace nadie”
“Siempre ha habido diferencias y las sigue habiendo y es
importante que los cambios los promovamos entre todos”
“Es grave que aún se afirme: la mujer para la casa. Eso no
puede ser. Es importante que yo sea lo que quiero ser”
• Las entrevistadas reconocen que la agricultura y la ganadería son ámbitos muy exigentes tanto
para las mujeres como para los hombres, y que ambos necesitan saber organizarse, pero reconocen que las mujeres tienen cargas mucho mayores derivadas de su asunción casi en exclusiva de
las tareas y las responsabilidades relacionadas con el cuidado de la familia y del hogar. Jornadas
que se convierten en muchos ocasiones en interminables, sin fines de semana ni vacaciones, y
que provocan no tener tiempo ni ganas para las relaciones sociales y de amistad.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
• Todas ellas coinciden en que, aunque la percepción social ha cambiado mucho en los últimos
años, aún existen numerosos estereotipos de género que les atribuyen la responsabilidad exclusiva de lo doméstico y la atención a las y los otros. Y el principal problema es que existe mucho
conformismo y escasa rebelión a esta situación tan discriminatoria y desigualitaria. No obstante
muchas reivindican cambios para sus hijas promovidos entre todas y todos.
SU INVISIBILIDAD
“El problema no es que no haya muchas mujeres en el sector.
El problema es dónde están, porque no están a la vista, o no
se implican, porque no están acostumbradas a dar su voz o su
voto”
“Nosotras nos conocemos gracias al mercadillo, pero es
verdad que hay muchas mujeres también agricultoras que
no conocemos”
“El sector del plátano aún está muy masculinizado, hay pocas
mujeres y no están bien posicionadas, pero hay perspectivas
de cambio. Las de mayor edad no tienen mucha cualificación y
generalmente trabajan sólo como peones agrícolas, pero están
llegando mujeres más jóvenes y formadas que están tomando las
riendas de sus propias explotaciones”
“Si la mujer se retirara del sector, el tema de la viña en cordón
desaparecía”
“Si por alguna razón no puedes ir el fin de semana al mercadillo,
lo echas de menos, porque entre semana estás sola todo el día, y
cuando vas al mercadillo ves a gente. El mejor rato es el domingo a
primera hora, cuando todavía estamos casi solas, que te echas el
cortadito con otras o te chillas de puesto a puesto”
“Mis relaciones sociales son el mercadillo. Yo no tengo más vida
social. Para mí el mercadillo es muy importante como sitio de
contacto con las demás, y también con la clientela, que a veces
no te compra pero viene y te saluda. Y yo se lo agradezco.
Disfruto mucho ese momentito en el que hablas con ellos”
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
• Todas las entrevistadas señalan que hay muchas más mujeres en el sector de lo que las instituciones, la población en general, y ellas mismas, creen, pero que se encuentran invisibles y en gran
medida aisladas.
• Las razones principales de esa invisibilidad y aislamiento suelen ser dos: que sus compañeros
varones o padres son los que se encargan formalmente de la relación con el exterior, y que ellas
tienen tal sobrecarga de trabajo intentando conciliar sus tareas en la explotación con el cuidado
de sus hogares y familias que no tienen casi tiempo para otras actividades.
• Pero el problema de que las mujeres no asistan personalmente a las reuniones y envíen a sus
compañeros varones es que en ocasiones se quedan sin informaciones importantes y sin la posibilidad de participar de las decisiones:
• Todas las entrevistadas coinciden en su deseo de conocer a otras agricultoras y ganaderas, y en
la importancia que ello tiene para su actividad profesional pero también, y no en segundo lugar,
para su enriquecimiento personal. Por ello solicitan a las instituciones que propicien actividades
y espacios de encuentro entre mujeres “que de otra manera no suelen darse”.
• Los Mercados del Agricultor son un contexto de sociabilidad entre las profesionales muy valorado.
SU PARTICIPACIÓN SOCIAL Y POSICIÓN EN EL SECTOR
“Yo creo que las mujeres se mueven, y si nos dejan, más. Es que
si no mueves nada, es como si no estuvieras”
“Estoy tan cansada de luchar por lo mío que no tengo
fuerzas para meterme en asociaciones…”
“Cuando asistes a las reuniones quieres decir algo pero
no sabes si se van a reír de ti… así que muchas veces no
hablas”
“Si te descuidas hacen anécdota de ello (de ser la única mujer
que asiste) y tienes que vestirte de una forma no muy llamativa…
porque entonces no te miran a los ojos”
“Te miran como diciendo ¿qué hace ésta aquí… Al final yo
le decía a mi marido que fuese él a las reuniones. No me
encontraba a gusto, sino fuera de lugar... “
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
“En la cooperativa de papas no te escuchan. Oyen más a
los hombres. El salón lleno y solo yo y dos o tres mujeres
más. A veces te da hasta vergüenza”
“Nunca me he callado si quería hablar pero eso sí, cuando voy a
una reunión de hombres nunca llevo traje.”
“En las reuniones yo levanto la mano y digo lo que tenga que
decir… Cuantas más mujeres participen, mejor… hay que acabar
con esa imagen de que las mujeres están en un segundo
plano. Existe la idea de “sé que eres capaz, pero no te veo”
“Nosotras tenemos que demostrar el triple para poder tener voz. El
esfuerzo es mucho mayor. Me doy cuenta de que las mujeres que
tienen su sitio en el sector le han dedicado muchísimo tiempo y
esfuerzo, y que nos les ha rendido tanto y esto no debería ser así. Nos
cuesta mucho llegar”
“Yo soy técnica agrícola y cuando hablo con los hombres no me
siento tan respetada como cuando hablo con mujeres”
“Hay que tener mucha fortaleza mental. Decirte esto lo hago, yo
puedo… pero no es fácil para todas las mujeres... Mi padre siempre
me llevaba a las bodegas, al mercado, a los tenderetes, a sitios
de hombres a los que me acostumbré a tratar. Entiendo que para
muchas sea incómodo. Hasta mi madre le decía a mi padre “No lleves
a la niña a esos sitios”
“Las mujeres no participan por dinámica y costumbre”
“Las mujeres que tienen algún cargo en la asociación son
vocales, porque los puestos altos los tienen los hombres”
“En el mercadillo no hay ese problema; aquí sí se respeta
nuestra opinión, pero lo cierto es que la mayoría somos
mujeres”
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
• Aproximadamente la mitad de las mujeres entrevistadas no pertenecen a ninguna asociación, ni
profesional ni de ningún otro tipo. Sin embargo las que sí lo están, suelen ser socias a la vez de
distintas entidades y consideran que participar “siempre te enriquece”.
• Aquellas que no participan en ningún espacio social ni profesional, alegan principalmente falta
de tiempo para asistir a las reuniones o actividades, inexistencia o desconocimiento por su parte
de esas asociaciones en su entorno, no hallarse personalmente motivadas para ello, o desconfianza en las dinámicas de las mismas (percepción de que son poco productivas, no todas y todos
los participantes se sienten por igual invitados a hablar, y muchas veces no se aprovechan para
tomar las decisiones realmente importantes).
• Espacios en los que, salvo excepciones, les intimida hablar ya sea por vergüenza e inseguridad
acerca en sus propias habilidades para comunicarse y el interés de lo que desean decir, ya sea
porque sienten que sus opiniones son menos escuchadas y respetadas. Reconocen que los varones se sienten más seguros interviniendo porque “simplemente tienen más experiencia”
• De manera concreta, y en relación con las organizaciones profesionales, la mayoría afirman sentirse algo incómodas por tratarse de espacios habitualmente muy masculinizados, donde se sienten observadas y en ocasiones incluso percibidas como “intrusas”.
• Hay profesionales que participan frecuentemente y no sienten especiales obstáculos, aunque
reconocen que no siempre fue así en todos los espacios y que tuvieron que demostrar sus méritos durante tiempo hasta que efectivamente se produjo un trato igualitario.
• Un contexto en el que las mujeres profesionales se sienten mucho más cómodas para interaccionar es el de los Mercados del Agricultor. En ellos habitualmente son numerosas, juegan un papel
muy relevante, y reconocen la existencia de mujeres líderes entre ellas con muchas habilidades
para “poder tirar de las demás”. Sin embargo la participación de las mujeres en las juntas directivas de los Mercados del Agricultor de la isla es escasa, salvo excepciones muy concretas. Dicen
no querer estar en ellas por no sentirse capacitadas y/o con tiempo disponible suficiente para
ocuparse como debieran.
• Las entrevistadas más jóvenes dicen que la mayor o menor participación de las mujeres y hombres en las asociaciones y espacios profesionales del sector depende más del interés personal, el
nivel cultural y la disponibilidad de tiempo de cada cual que de cuestiones de género.
• Sea como sea, todas las entrevistadas consideran que es muy importante que las mujeres profesionales participen de cuantos más espacios mejor para visualizar su existencia y su trabajo, y
también para poder formar parte de las decisiones.
• En esa línea, casi todas las mujeres preguntadas al respecto manifiestan su deseo de formarse
en la mejora de sus habilidades de comunicación (saber expresarse), tanto para ganar propia
seguridad y vencer el miedo al ridículo, como para aumentar su efectividad comercial y de participación social.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE RECURSOS A SU ALCANCE
• Asimismo son muchas las participantes de la investigación que han manifestado su interés por
conocer los nombres, objetivos y actividades de las asociaciones de mujeres profesionales del
sector que haya en Canarias o en cualquier otro lugar del estado.
EN RELACIÓN A LOS RECURSOS A SU ALCANCE
• La mayoría de las mujeres entrevistadas tiene conocimiento de la existencia de las instituciones,
y en concreto de las Oficinas de Extensión Agraria (OEA). Saben dónde están y conocen el nombre de alguno de sus técnicos o técnicas, pero presentan tres distintos perfiles: Las que las usan
intensivamente para muchísimas cuestiones y las consideran muy útiles; las que sólo acuden a
solicitar subvenciones, o cumplir con trámites, pero desconocen el resto de los servicios que se
ofrecen; las que aún sabiendo de su existencia no son interlocutoras directas de la Oficina.
• Todas ellas además piensan que seguro que en sus localidades hay muchas otras mujeres agricultoras y ganaderas que nunca se han relacionado con la Oficina, o que la confunden con un
recurso municipal. Y que el Servicio tampoco sabe de ellas.
• Valoran positivamente la amabilidad del trato pero solicitan procesos menos burocráticos, y
creen importante para el empoderamiento de las mujeres, que las administraciones se acerquen
a ellas y las informen de todos los servicios que tienen a su disposición.
SOBRE LAS MEJORES VÍAS DE COMUNICACIÓN CON ELLAS
POR PARTE DE LAS ADMINISTRACIONES
• Las mujeres agricultoras y ganaderas entrevistadas afirman que la forma más efectiva en que las
instituciones pueden comunicarse con ellas es su propio teléfono móvil, vía llamada o mensaje,
para asegurar que la comunicación sea verdaderamente con ellas y no con sus compañeros. Acercarse a las dependencias no siempre es fácil, por tiempo y por transporte, y la comunicación vía
correo postal también puede ser útil pero no es tan ágil como el móvil.
• Sugieren que la mejor forma para animarlas a participar de alguna actividad es mediante el trato
directo y una invitación personal que les haga sin duda sentirse cómodas e incluidas. Si es genérica es muy probable que muchas mujeres deleguen en sus parejas varones o que ni siquiera se
plantee en casa la posibilidad de que sea ella la que acuda.
• Para aumentar las vías informativas institucionales son varias las entrevistadas que también
proponen que se trabaje de manera más colaborativa entre las diferentes administraciones, y con
las entidades profesionales y casas comerciales, así como el uso de los medios de comunicación.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE RECURSOS A SU ALCANCE
• Aproximadamente la mitad de las agricultoras y ganaderas entrevistadas no hacen uso de Internet ni de las redes sociales por falta de conocimientos o tiempo para ello. Podríamos resumir sus
perfiles en cuatro categorías: las que dicen no tener conocimientos ni interés en aprender sobre
ello; a las que les despierta curiosidad pero no están alfabetizadas tecnológicamente y les parece muy difícil el acceso; las que dicen saber acceder e incluso tener los medios para ello pero no
quieren ocupar tiempo en eso porque no lo ven productivo; y finalmente aquellas que sí lo usan
frecuentemente (y que en ocasiones incluso tienen páginas web y perfil de Facebook propios y
de sus empresas).
• Las más formadas y las que sí suelen consultar la prensa y las publicaciones de las administraciones (boletines informativos, medios generalistas) demandan una mayor visibilidad y atención a
las mujeres agricultoras y ganaderas y a sus intereses.
• Otro espacio privilegiado de comunicación con mujeres profesionales es el Mercado del Agricultor. Utilizar sus cauces internos de información, ser punto del orden del día en cualquiera de sus
reuniones, y/o especialmente aprovechar los días de venta (que es cuando seguro que están las
profesionales) para acercarse a saludarlas y entregarles en mano las convocatorias puede ser
muy efectivo.
SOBRE SU PARTICIPACIÓN E INTERÉS EN ACTIVIDADES
DE FORMACIÓN PROFESIONALES
• La mayoría de las mujeres entrevistadas han realizado cursos organizados por el Servicio Técnico
de Agricultura y Extensión Agraria u otras administraciones.
• Consideran que el mejor horario para realizar las formaciones, tanto en el caso de las agricultoras
como de las ganaderas, es la tarde, aunque en esa franja muchas veces se les complica con las
cargas familiares. Y necesariamente no en fin de semana, para favorecer la asistencia de las
mujeres que están al cargo de sus puestos en los Mercadillos del Agricultor.
• Para la difusión, sería interesante coordinarse no sólo con las Agencias de Empleo y Desarrollo
Local de los distintos municipios sino también con las Concejalías de Igualdad de los mismos.
Las profesionales más formadas y jóvenes también plantean el uso del correo electrónico, de la
página web y de las redes sociales.
• Las razones esgrimidas principalmente para no asistir a las formaciones son: desconocer la existencia de las mismas, falta de tiempo para acudir debido a las exigencias de la finca o a las cargas
familiares, falta de transporte o dependencia de alguien para ello, ya haber realizado ese curso
específico (reclaman una mayor variedad y la actualización de los contenidos para aquellas que
ya llevan tiempo en el sector), y en último lugar, aunque no el menos importante, cierta vergüenza por participar en un curso en el que presuponen mayoritariamente apuntados a varones.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE RECURSOS A SU ALCANCE
• En este sentido algunas de las entrevistadas afirman que “no les parece necesario, no es indispensable” que haya cursos solo dirigidos a mujeres pero que “sin lugar a dudas a muchas les
facilitaría la asistencia”.
• Y esto es especialmente relevante cuando se trata de formaciones sobre el uso de maquinaria,
que son cursos a los que algunas profesionales no quieren acudir porque suponen que serán la
única mujer asistente, o acuden pero se retraen a la hora de intervenir o hacer las demostraciones. Les parece relevante que haya más monitoras mujeres para que las y los asistentes puedan
ver a otras profesionales expertas demostrando que son capaces.
• Las profesionales que conocen la filosofía, objetivos y las acciones que desde su comienzo ha
llevado a cabo el Proyecto Mujeres Rurales de Tenerife consideran muy importante su existencia,
valorando especialmente su aportación a la visibilidad de las mujeres agricultoras y ganaderas, y
su capacidad para generar espacios de encuentro don de pueden compartir e intercambiar experiencias.
• Preguntadas por cuáles son las razones que creen ellas que hacen que otras mujeres no acudan
a las actividades del Proyecto, creen que mayoritariamente es: porque no saben que existe o
desconocen de qué va exactamente, porque les da vergüenza, porque les ponen impedimentos
en casa para su asistencia, o porque están saturadas con las exigencias de las fincas y las cargas
familiares…
• Es necesario difundirlo más, organizar actividades más frecuentes, y darle una mayor potencia
como proyecto.
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE RECURSOS A SU ALCANCE
3 ALGUNAS CONCLUSIONES Y REIVINDICACIONES
• Las mujeres agricultoras y ganaderas tienen en común la sensación de que existen muchas más
mujeres en el sector de las que ellas mismas saben pero que están muy poco visibles (incluso en
las propias publicaciones de las administraciones)
• La mayoría se sienten muy orgullosas y satisfechas de trabajar en la agricultura y la ganadería, a
pesar de las dificultades intrínsecas del sector que afirman muy duras.
• Existe en ocasiones muy escasa conciencia de las dificultades que el hecho de ser mujeres les
supone, pero emiten un discurso plagado de ejemplos de desigualdad sexista.
• El desequilibrio más obvio para todas ellas es la brutal exigencia de energía y tiempo que les
supone sumar al campo el cuidado de lo doméstico y de sus familias.
• Existe consenso sobre la importancia de que unas mujeres sirvan de modelo y lideres para otras,
y quieren conocerse entre sí. Les parece valioso personal y profesionalmente.
• La mayoría de ellas coinciden en que su poca presencia en las tareas de representación ante entidades profesionales, proveedores, instituciones, etc. se debe a la suma de obstáculos sexistas
y falta de propio tiempo para asumirlo, sensación de no capacidad, y vergüenza. Algunas aceptan
como “natural” ese segundo lugar por tradición cultural.
• No todas consideran imprescindible hacer cursos o actividades exclusivas para mujeres pero sin
embargo la mayoría sí reconocen pudores y cierta incomodidad cuando están en minoría en los
espacios profesionales
• Reclaman una atención más específica, personalizada y coordinada por parte de las administraciones, tanto a ellas como a sus intereses.
Sus tres principales reivindicaciones en materia de Igualdad al Proyecto Mujeres Rurales y al conjunto de las administraciones son:
1. Que se trabaje por conseguir una mayor
visibilidad y reconocimiento profesional
y social de las mujeres agricultoras y ganaderas tanto entre la población general
como dentro del propio sector.
2. Que se propicien espacios de
encuentro entre las profesionales
del sector agrario para que puedan
compartir e intercambiar sus experiencias.
3. Que se promueva su empoderamiento individual y
colectivo, personal y profesional, proporcionándoles la información, formación y recursos necesarios
para ello.
22
Nuestro agradecimiento a todas las agricultoras y ganaderas
de Tenerife, sin cuya voz este trabajo no hubiera sido posible. Y
especialmente a ELLAS, que nos dedicaron su tiempo:
Mercedes (Granadilla)
Loly ( La Esperanza)
Ángela (San Miguel de Abona)
Ana Delia (Fasnia)
Candelaria (Güímar)
Yolanda (Candelaria)
Rosa (Arico)
Any (Tacoronte)
Antonia (Güímar)
Mericel (La Orotava)
Mª Carmen (Arico)
Natividad (Candelaria)
Tomasa (Güímar)
María (La Orotava)
Mary (Adeje)
María (Buenavista)
Amalia Nélida (Candelaria)
Esther (Guamasa)
Ana (Buenavista)
Luz Marina (Los Realejos)
Iballa (La Esperanza)
Nieves (Valle San Lorenzo)
Alexandra (Fasnia)
Julia (Las Carboneras, Anaga)
Orfelina (Los Realejos)
Mónica (Buenavista)
Mª José (Candelaria)
Mercedes (La Laguna)
Antonia (La Esperanza)
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ASÍ HABLAN ELLAS | SOBRE SÍ MISMAS
El trabajo de campo de la
investigación “Así hablan ellas.
Agricultoras y Ganaderas de
Tenerife” ha sido desarrollado
por parte del personal técnico de
Extensión Agraria y Desarrollo
Rural del Cabildo de Tenerife
entre 2014 y 2015.
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