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tema: teoría de la pena - Corte Suprema de Justicia

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tema: teoría de la pena - Corte Suprema de Justicia
UNIVERSIDAD DE SALAMANCA
XXXIII CURSOS DE ESPECIALIZACIÓN EN DERECHO
“PRINCIPIOS Y DESAFIOS DEL DERECHO PENAL DE HOY”
TEMA: TEORÍA DE LA PENA
AUTOR: ABOGADA INOCENCIA ALFONSO DE BARRETO
ASUNCIÓN – PARAGUAY
SETIEMBRE DE 2013
TEMA: TEORÍA DE LA PENA
INTRODUCCIÓN
En el marco de las convenciones sociales y sus consecuencias, cobra
especial énfasis en materia jurídico penal la Teoría de la Pena, ya que a partir de la
determinación de una sanción, el común de las personas parecen confundirla con
los fines de lo justo o de lo injusto, por ello es que decimos que la labor de
individualización de una pena particular y específica adecuada al índice de
reprochabilidad, constituye también la redacción de un discurso que debe resultar
igualmente legitimado por la sociedad.La antigua proposición de que una pena es el mal que se impone al
causante de otro mal, de claro corte retribucionista ha quedado superada a partir de
los conceptos preventivos especiales y preventivos generales que enmarcan la labor
específica de un Poder Judicial independiente, que actúa a través de su órgano
específico, cual es el Tribunal de Mérito o de Juicio, entidad en quien converge la
delicada tarea de administrar justicia.El actual énfasis que cobra el estudio de la Teoría de la Pena se
subsume en la necesidad de combatir los errores que hemos acumulado en los
siglos anteriores, respecto al tratamiento del penado y la finalidad misma de la
sanción, que tantos ejemplos de fría atrocidad nos ha presentado, como fueron en
su tiempo los sacrificios y bárbaros tormentos practicados con insensible indolencia
por los verdugos de turno.Así decimos que para decretar las penas correspondientes a los
delitos, en puridad, dicha labro corresponde únicamente al legislador, pues
representa a toda la sociedad unidad por virtud del contrato social, no obstante
resultará siempre tarea del magistrado judicial establecer la Teoría de la Pena, así
como la proporción de ésta que se corresponde a cada justiciado.Al cierre de esta entrada ya solo quisiera transcribir muy brevemente la
idea propugnada por Cesare Bonesana, Marques de Beccaria, en su difundida obra
Tratado de los delitos y las penas: “¿Queréis evitar los delitos?... Haced que las
leyes sean claras y simples, y que toda la fuerza de la nación esté empleada en
defenderlas, ninguna parte en destruirlas…”.-
En primer lugar y a modo de inicio, para determinar la finalidad de la
pena, debemos entender y aprender primero sobre los tipos de Estados en la
historia de la humanidad, es decir los antecedentes históricos de la Teoría de la
Pena.EL ABSOLUTISMO
El absolutismo es una forma de gobierno en la cual el poder reside en
una única persona, a quien deben obedecer todas las demás, sin rendir cuentas al
parlamento ni al pueblo.Abarcó los siglos XVI, XVII, XVIII y la primera mitad del XIX, cuando la
influencia política de la nobleza declinó, aunque manteniendo el régimen feudal que
mantenía su preponderancia en la sociedad de la época. La teoría del derecho
divino del poder real o del absolutismo teológico nació en Francia en el último cuarto
del siglo XVI y en el ambiente de las guerras de religión. Aunque en Europa la
divinización del monarca nunca llegó tan lejos como en Asia (donde en algunos
países se identificaba al rey con el mismo Dios) el rey siempre tuvo cierto poder
sobre las iglesias nacionales a través del regalismo.Los principios básicos del Absolutismo pueden definirse de la siguiente
manera: a) El poder es de carácter divino: la autoridad del Rey fue designada por
Dios; b) El Rey tiene un trato paternal con el pueblo; c) La autoridad del Rey es
absoluta, no debe pedirle permiso ni al Parlamento ni a los nobles para tomar
decisiones; d) La autoridad del Rey está sujeta a la razón. Es decir, EL REY ES LA
LEY.Razón de Estado: El gobernador absolutista debe regirse por criterios
para lograr el poder, bienestar y la riqueza del Estado. Las principales características
del absolutismo fueron el rey único, vitalicio, hereditario y teocrático lo que hacía que
el monarca dictara todas las leyes de acuerdo a sus intereses y la de los nobles, que
estaban para aconsejar al rey en sus decisiones aunque éste siempre tenía la última
palabra; el rey manejaba los hilos de la iglesia y era el jefe temporal, lo que quiere
decir que manejaba la parte administrativa y todo lo que tiene que ver con sus
riquezas, mientras que la parte de la fe y la creencia religiosa eran atribuidos al
clero; se practicaba una economía mercantilista en donde todo estaba respaldado en
metales como el oro y la plata siendo este sistema responsable por las miserias que
azotarían Europa luego y que serán cambiados por sistemas más liberales, y a su
vez muy controlada para así poder cobrar los impuestos necesarios para poder
mantener la acomodada vida del rey y los nobles en el Palacio de Versalles en el
caso de Francia con todas sus fiestas y más de un centenar de habitaciones. En
cuanto a la sociedad, ésta es estamentada.Este régimen, para poder funcionar y asegurar su continuidad, debe
contar con un ejército que apoye incondicionalmente al rey y para a su vez apoyar y
mantener el sistema monárquico en orden y controlar cualquier tipo de revueltas
contra éste, una burocracia con ministros y funcionarios públicos a cargo que la
hagan funcionar correctamente para que así se mantenga el poder monárquico, un
grupo de embajadores que se encargaban de los tratados comerciales, de guerra, y
matrimoniales ya que todos los reyes europeos se casaban entre ellos para asegurar
las coronas reales y estos casamientos siendo pura y exclusivamente por interés, un
sistema tributario fuerte que pueda mantener en pie todos los gastos del Estado y
del monarca, así como también la flota, el ejército y la burocracia.En resumen, el objetivo del absolutismo es la concentración y el
monopolio de la autoridad y el poder del estado en la persona del rey. Ejemplos: a)
Luis XIV de Francia, ejemplo de rey absolutista; b) Fernando VII, ejemplo español
de rey absolutista.Límites del Poder absoluto: El Antiguo Régimen es el nombre que se
da al conjunto de rasgos políticos, jurídicos, sociales y económicos que
caracterizaron a Europa y sus colonias durante los siglos XVII y XVIII. El modelo
político característico es el de monarquía absoluta, cuyo rasgo central es la
concentración de todo el poder en el rey sin control o límites de cualquier tipo. A
pesar de esto, las condiciones de la época así como algunos elementos remanentes
la Edad Media, determinarán que en los hechos el poder de los reyes absolutos
tenga ciertos límites, ello no obsta que ninguna institución o persona pueda ejercer
control sobre ellos.Estos límites son:
1. La Ley Divina Cristiana: el Rey, al igual que todos los cristianos
está sometido a los 10 Mandamientos.
2. Las Leyes del Derecho de Gentes: son aquellas disposiciones
que derivan de tradiciones antiguas, determinan cosas como la
herencia, el mayorazgo, etc. Aquellas que se vinculan al ejercicio
directo del gobierno, fueron desplazadas por los monarcas en el
proceso de consolidación del absolutismo (tal el caso del recurso
a cortes o parlamentos para la definición de ciertas medidas, en
Francia, por ejemplo, los Estados Generales dejaron de ser
citados en 1614, y solo volvieron a sesionar en 1789).
3. Las leyes fundamentales del Reino: un conjunto de normas
relativas al fundamento del Estado. Sus elementos básicos son:
• Noción de continuidad del Estado. El Estado es
independiente de los reyes; si muere el rey para a su
sucesor.
• Ley de sucesión.
• El principio de legitimidad. El rey no podía modificar la ley
de sucesión.
• Si el rey es menor o incapaz, puede ser asistido por un
regente.
• El principio de religión. La corona debía titularla un príncipe
católico (a partir de la Reforma, los reinos protestantes
aplicaron este principio).
4. El escaso número de funcionarios: aunque los regímenes
absolutos se apoyaban en una burocracia numerosa y eficiente,
comparados
con
cualquier
Estado
actual
el
número
de
funcionarios era mínimo, y completamente insuficiente para que
las determinaciones del monarca se cumplieran efectivamente.
5. Las limitaciones del sistema de caminos: en la Época Moderna
los caminos transitables, los puentes y los canales eran muy
escasos, la velocidad de comunicación era la del galope del
caballo, por ello las disposiciones del rey demoraban en llegar a
destino, incluso muchas veces lo hacían cuando ya eran
inaplicables. En el caso del sistema colonial, se aplicaba muchas
veces la fórmula “se acata pero no se cumple” para aquellas
disposiciones cuya aplicación no era pertinente en las colonias.
6. La persistencia de aduanas internas y derechos señoriales:
como remanente de la dispersión del poder en la época feudal y el
proceso de unificación de los Estados todavía inconcluso,
persistían algunas aduanas internas. Del mismo modo, algunos
nobles conservaban privilegios especiales como herencia de la
época feudal.
El ejemplo francés: Para citar un ejemplo de una monarquía absoluta,
qué mejor que el francés, uno de los más representativos y que lograba que hacer
caer el régimen feudal no fuera tan sencillo.Francia en el siglo XVI era un mosaico de regiones y con tendencia
vigorosa a centralizar el poder, pero con problemas de comunicaciones importantes,
lo que hacía que esta centralización se viera afectada, ya que las órdenes reales no
llegaban en tiempo y forma a todos los rincones de Francia, y por lo tanto se
incrementaba el poder en los señores y no en la figura del rey, que aunque
respetaba las leyes del reino y era el jefe temporal de la Iglesia, por lo que
designaba a las autoridades y tenía un consejo de asesores, su figura venía
creciendo.En cuanto a la economía, como en cualquier régimen absolutista, era
mercantil y tenía intervención por parte del monarca, y en lo que a la sociedad se
refiere, ésta estaba divida en órdenes, que son la condición social y política de
índole colectiva que se define por un conjunto de libertades. Un siglo después, en el
XVII o de los Ministerios, como es llamado en Francia, ya que gobernaron dos
primeros ministros en vez de un rey, Richelieu y Mazarino, que fueron elegidos por
acumulaciones de cargos y funciones, aunque éstos no sustituyen al rey y ejercen
influencias sobre los gobiernos actuales. Durante el período de los Ministerios varias
cosas sucedieron en Francia, mayoritariamente crisis y revueltas, como la rebelión
general en donde hubo enfrentamientos entre ministros y oficiales, o revueltas
campesinas a causa del aumento de impuestos, lo que hacía que las masas
campesinas tuvieran menos para comer y fueran más pobres, que debilitaron a este
sistema de gobierno aparentemente capaz de la iniciativa y eficaz.-
Luego de la muerte de Mazarino, Luis XIV instaura su gobierno
personal y pasa por arriba de todo lo existente y se impone nombrando a los
ministros de su preferencia para que realicen las funciones vitales, que
acompañados por un pesado sistema burocrático sin pocas innovaciones, hacen de
lo que será la vida de Francia en aquel entonces.En cuanto a su plan económico, en la agricultura, con predominio del
sistema de origen feudal, con aduanas y con altos impuestos, que pueden ser
pagados en especias o en diezmos según lo cosechado por los campesinos, el país
entra en un hambre, visto que hay malas cosechas y muchos impuestos que pagar
para mantener el lujurioso estilo de vida del monarca y sus asesores; y en cuanto a
la industria se crean las manufacturas reales de la mano de Colbert para satisfacer
la demanda de productos de alto lujo por parte de la nueva burguesía y las demás
casas reales, estando los trabajadores ordenados en gremios según el oficio en
donde se mantenían los mismos precios, predominando la artesanía y las aduanas y
altos impuestos.En lo social, Francia contaba con una sociedad altamente estratificada
en la época y con privilegios sólo para los nobles, el rey y los clérigos, en cuanto a la
ley y a los tributos, mientras que estaban los no privilegiados, a los cuales
pertenecían los campesinos y el Tercer Estado, que carecía de toda igualdad ante la
ley con respecto a los nobles por ejemplo, lo que creaba desigualdades sociales
importantes.
Consecuencias del Absolutismo: a) El surgimiento del Iluminismo; b) La
Revolución Francesa; c) La restauración del poder del parlamento inglés.
CONCLUSIÓN
En definitiva, el periodo absolutista se caracteriza por gobiernos
dirigidos por una persona que no responde de sus actos ante sus súbditos, y en
donde las desigualdades sociales son muy fuertes. La crisis del absolutismo traerá
una época de cambios radicales en las formas de gobierno, como la Revolución
Francesa y la Norteamericana, que están en el origen de los regímenes
democráticos contemporáneos.-
LA CRISIS DEL ESTADO MONARQUICO – ABSOLUTISTA
El Estado Liberal surgió como resultado de una crítica al Estado
Monárquico Absolutista, de los siglos XVII y XVIII. Es decir, la forma de Estado que
existía hasta antes de la Revolución Francesa de 1789, era la del Estado
Monárquico- Absolutista, que estaba caracterizado porque el rey era el soberano, es
decir, que por encima de su poder no había otro poder humano; porque el origen de
su poder era de derecho divino, es decir, Dios y solamente Dios se lo otorgaba y
solo ante Él respondía. Porque concentraba todo el poder, es decir, el rey "hacía" la
ley, el rey "aplicaba" la ley y el rey "interpretaba" la ley. Un Estado donde el
soberano tenía concentrado todo el poder y tenía no solo derecho sobre la vida, la
libertad y la propiedad de todos sus súbditos, sino que además determinaba la vida
económica. Pero además el mercantilismo como teoría económica del Estado
Absolutista afirmaba que la riqueza de las naciones se asentaba en el poder estatal
y por tanto se configuro un sistema económico predominantemente estatista. Esta
forma de Estado tuvo su forma más acabada en la famosa frase de Luis XIV: "El
Estado soy yo". El liberalismo surge a partir de una crítica contundente al sistema
monárquico-feudal, que tuvo su expresión más acabada en la frase del Rey Luis XIV,
que acuñó la famosa frase "El Estado soy Yo". Este liberalismo original tenía no solo
una dimensión política, sino también económica y filosófica. Los pensadores o
ideólogos fueron los siguientes: Juan Jacobo Rousseau, Montesquieu, Diderot,
Voltaire, David Smith, David Ricardo, Malthus, Dimensión filosófica: Jhon Locke,
Hobbes, etc. Todos estas filósofos y pensadores hicieron una crítica a la sociedad
absolutista-monárquica, que culminó en un proceso revolucionario de carácter
político-social: la Revolución Francesa, y al mismo tiempo coincidió con la un
fenómeno de carácter científico-tecnológico: la 1ª Revolución Industrial, que en un
proceso simultáneo y convergente dieron origen a un nuevo tipo de sociedad: la
sociedad capitalista y a un nuevo tipo de Estado: el Estado Liberal - Burgués. Esta
convergencia también dio origen a un nuevo tipo de trabajador: el obrero industrial
(el proletariado así denominado por Marx) y a una súper -explotación de ese mismo
proletariado naciente. Ricardo Conbellas, en su libro "Estado de Derecho, Crisis y
Renovación", el Estado Liberal, afirma que "El Estado Liberal surgió como un
concepto de lucha. Un arma política de la burguesía con el objeto político de
imponer un nuevo orden político frente al viejo orden del Absolutismo (monárquico).-
REVOLUCIÓN FRANCESA
La Revolución Francesa fue el cambio político más importante que se
produjo en Europa, a fines del siglo XVIII. No fue sólo importante para Francia, sino
que sirvió de ejemplo para otros países , en donde se desataron conflictos sociales
similares, en contra de un régimen anacrónico y opresor, como era la monarquía.
Esta revolución significó el triunfo de un pueblo pobre, oprimido y cansado de las
injusticias, sobre los privilegios de la nobleza feudal y del estado absolutista.Durante el reinado de Luis XIV (1643-1715), Francia se hallaba bajo el
dominio de una monarquía absolutista, el poder de rey y de la nobleza era la base
de este régimen, pero en realidad el estado se encontraba en una situación
económica bastante precaria, que se agravó por el mal gobierno de Luis XV (bisnieto
de Luis XIV), y que tocó fondo durante el reinado de Luis XVI, gobernante bien
intencionado, pero de carácter débil, por lo que se lo llamaba el buen Luis.El mantenimiento de un estado absolutista demandaba mucho dinero,
ya que: * Existía un gran número de funcionarios en el gobierno y cada uno buscaba
su propio beneficio; * Se tenía que mantener un gran ejército permanente; * La corte
vivía rodeada de lujos. Algunos ministros de Hacienda trataron de encontrar una
solución a esta crisis, pero sus medidas sólo complicaron más la situación.
Aparece un nuevo problema: El envió de tropas a América de Norte,
para defender su posiciones territoriales, antes el avance de gobierno inglés, en la
guerra de los Estados Unidos. Consecuentemente la monarquía se endeudó mucho
más.Soluciones Propuestas: Por un lado se recurrió al tradicional intento de
aumentar los impuestos mientras que por otro se trató de conseguir que la nobleza
también aporte su correspondiente diezmo, medida que provocó la ira y oposición de
esta última clase social, que estaba dispuesta a defender sus privilegios feudales,
hasta el punto de enfrentar la monarquía.
Para que no se empeorara su situación económica la nobleza trató de
acaparar más cargos en la burocracia estatal, y además, aumentó la explotación de
los
campesinos
contribuciones.
que
trabajaban
en
sus
tierras,
exigiéndoles
mayores
En resumen: a) La economía del país estaba arruinada; b) Los nobles
consecuentemente sufrían dramas financieros; c) El clero no recibía el diezmo por
parte del pueblo; d) La burguesía quería acceder a cargos públicos y e) Los
campesinos estaban cansados del poder feudal.Viendo la difícil situación económica que se asomaba, la nobleza exigió
que se llamara a Estados Generales, para el tratamiento de una ley de impuestos.
La monarquía prácticamente arruinada económicamente y sin el apoyo de gran parte
de la nobleza, estaba en la ruina.Cuando se reunieron en los Estados Generales (1789), la situación de
Francia estaba sumamente comprometida, ya que el pueblo no soportaba más tan
penosa vida, y existía un gran descontento social. Las clases sociales existentes en
ese momento eran: la nobleza, el clero y la burguesía, pero al contar los votos de la
nobleza y del clero, que pertenecían a un estamento privilegiado, superaban en
número a la burguesía, y por lo tanto siempre se tomaban las decisiones que a esta
sector le convenía. Solucionado este sistema de conteo, el tercer estamento (la
burguesía) pudo tomar el control de la situación, y comenzó a sesionar como
Asamblea Nacional, y juraron solemnemente que ésta no se disolvería hasta tanto
no se logre conformar una Constitución Nacional.El 14 de Julio de 1789, la burguesía se vio apoyada por un gran sector
explotado por la nobleza, los campesinos, que en medio de una agitada multitud
revolucionaria formada por hombres y mujeres, saturados de injusticias y de hambre,
se dirigen violentamente a la Bastilla, símbolo del régimen absolutista, donde
funcionaba como cárcel de los opositores al sistema de gobierno, y toman la toman
por la fuerza. Esta demostración atemorizó a los partidarios del antiguo sistema, y
sirvió para inclinar la balanza en favor de los revolucionarios, desplazando así del
poder a los nobles y partidarios del absolutismo.
Paralelamente se produjo en las zonas rurales levantamientos de los
campesinos contra los señores feudales, lo cuales fueron asesinados, y sus castillos
saqueados e incendiados. A este movimiento social por la justicia y fraternidad de
los hombres en 1789, se lo conoce como el
Gran Miedo: La Asamblea Nacional estaba formada por la burguesía,
que inicialmente para luchar contra la monarquía, lo hizo en forma unificada, pero en
realidad la burguesía no era una clase social homogénea, sino que estaba dividida
en la alta burguesía –banqueros, financistas, comerciantes, propietarios- y en la baja
burguesía formada por los profesionales (abogados y médicos), pequeños
comerciantes y dueños de talleres.Cuando llegó el momento de decidir por la forma de gobierno, la alta
burguesía apoyó a los girondinos, oriundos de la provincia de La Gironda, que
querían llegar a un acuerdo con la monarquía e instaurar una monarquía
constitucional, es decir, tenía una actitud moderadora respecto a los cambios
políticos.Por otro lado estaban los jacobinos, que tenían ideas más
revolucionarias y de cambios radicales, con tendencia a la instauración de una
república democrática, con derechos a la participación política y con la aplicación de
medidas más equitativas para la repartición de la riqueza y la lucha contra el hambre
popular. Dicho nombre proviene de que se reunían en asambleas, llamadas clubes,
en un convento ubicado sobre la calle San Jacobo.Los diputados de la asamblea, decidieron eliminar los privilegios de la
nobleza, se les obligó a pagar impuestos y se eliminó el diezmo a la Iglesia. Pocos
días después la asamblea dicta la Declaración de los Derechos del Hombre y el
Ciudadano, esta proclama se transformó en la síntesis de las ideas revolucionarias,
basadas en tres banderas: igualdad, fraternidad y libertad. Les interesaba la
libertad para comerciar, la defensa de la propiedad privada y la igualdad de los
ciudadanos ante la ley.El 3 de Septiembre de 1789, se proclamó la Constitución de carácter
moderado, en donde la alta burguesía había logrado prevalecer sus ideales, de
negociar con el antiguo régimen, quedando a cargo del poder ejecutivo el rey (Luis
XVI), el poder legislativo lo ejerció una asamblea formada por la burguesía y el poder
judicial, se compuso de jueces electos. Se estableció que sólo podían votar aquellos
que pagaban ciertos impuestos, y de esta manera se pone en evidencia que las
banderas de igualdad proclamada por los revolucionarios tenían ciertas limitaciones.La nobleza de esta manera se vio con sus poderes recortados, lo que
los motivó a tratar de crear alianzas y buscar apoyos en otros países con gobiernos
absolutista, y de paso tratar de evitar que estos movimientos se expandan a otros
reinos, y para ello no había más remedio que la guerra. Países como Austria y
Prusia, atacaron a los franceses en los límites de su territorio y lograron contenerlos,
pero los cuidados que tuvieron los países limítrofes con Luis XVI, hicieron evidente
de la alianza que existía entre éste y la intervención extranjera, de esta manera el
pueblo francés destronó al rey, y luego se lo decapitó. Más tarde fue ejecutada su
mujer: María Antonieta. La asamblea nacional fue desplazada y un nuevo cuerpo de
representantes reunidos en una Convención, comenzó a dirigir el nuevo gobierno
republicano, liderado por la baja burguesía, dependiente del partido jacobino.El cambio de mayor importancia es que ahora los representantes
podían ser elegidos mediante el sufragio universal, permitiendo una mayor
participación de sectores humildes y populares, llamados sans culottes (sin
calzones).Desde 1792 los jacobinos lograron el control de la Convención, y sus
principales activistas fueron: Dantón, Robespierre, Marat y Saint Just.La república jacobina en el plano exterior debió frenar el avance de los
ejércitos extranjeros, en el plano interior debió combatir la aristocracia, y terminar
con la resistencia de los girondinos, que se oponían a la nueva forma de gobierno.
Para tomar mejor partido de su control, los jacobinos hicieron alianzas con los sansculottes, y durante 1793, se creó una institución destinada a establecer un rígido
control de los opositores, y castigarlos duramente y aplicar la pena de muerte a
todos aquellos que no apoyaban el sistema de gobierno republicano. Este
instrumento fue dirigido en persona por Robespierre. Se trataba de mantener
dominados a sus opositores, a través del miedo, por lo que se lo llamó: El terror
revolucionario.Las medidas tomadas por la Convención no pudieron atender a todas
las exigencias del sector popular, que seguían sufriendo la crisis económica. Se trató
de llevar un control de precios para los alimentos básicos, aplicando severa penas a
quienes no las acataban, pero no se logró el efecto deseado, lo que llevó al sector
de los sans-culottes a romper su alianza con los jacobinos, creando una fisura y
debilidad al partido gobernante.Conociendo la debilidad de este gobierno, la alta burguesía
aprovechando la situación, y deseosos de terminar con los “excesos del populacho”
en Julio de 1794, produjeron un golpe de estado, desplazando la república y creando
un Directorio, que para lograr su autoridad se apoyaron en los militares. Los líderes
de la Convención fueron guillotinados.
El Directorio, eliminó la libertad política de votar a los más humildes, se
eliminó el control de precios y se tomaron medidas que favorecieron a los
comerciantes y especuladores. De todas maneras, el sector popular siguió pasando
por las misma penurias de siempre y míseras condiciones de vida.Entre los militares que apoyaban al Directorio, se encontraba
Napoleón Bonaparte, que no tardó en hacerse del poder, mediante un golpe militar,
aprovechando el gran prestigio que se había ganado en las diversas victorias
militares en otros países. En 1799 se apoderó del gobierno se Francia, y se coronó
como Primer Cónsul, concentrando cada vez más poder, hasta llegar a emperador
en 1804. Con el tiempo la burguesía lo apoyó, ya que conservó muchos de los
principios declarados en la Constitución, especialmente aquellos que beneficiaban a
la burguesía más acomodada. A su vez estos lo apoyaban, porque evitaban el
regreso de la república jacobina y del antiguo régimen aristocrático.
Consecuencias de la Revolución Francesa: a) Se destruyó el sistema
feudal; b) Se dio un fuerte golpe a la monarquía absoluta; c) Surgió la creación de
una República de corte liberal; d) Se difundió la declaración de los Derechos del
hombre y los Ciudadanos; e) La separación de la Iglesia y del Estado en 1794 fue un
antecedente para separar la religión de la política en otras partes del mundo; f) La
burguesía amplió cada vez más su influencia en Europa; g) Se difundieron ideas
democráticas; h) Los derechos de los señores feudales fueron anulados; i)
Comenzaron a surgir ideas de independencia en las colonias iberoamericanas y j)
Se fomentaron los movimientos nacionalistas.-
EL ILUMINISMO Y LA CONSTRUCCION DE ESTADO
En la manera en que estaba organizada la cosa pública, esos Estados
que habían surgido en Europa a partir del siglo XIII y que, desde fines del siglo XVII
habían dado lugar a los gobiernos absolutistas y concentradores del poder en una
monarquía que oscilaba en sus apoyos en una burguesía urbana y los poderes
tradicionales. La Ilustración fue el momento en que la burguesía emprendió
claramente su lucha contra estos poderes tradicionales de la nobleza y del clero, y
también en parte contra el absolutismo monárquico. El liberalismo, que pretender ser
el único heredero de las diversas ideas de contrato social, aparece reflejado en las
ideas de Locke.-
Este pensador del siglo XVII hace hincapié en la tolerancia y en los
derechos naturales –hoy derechos humanos- como límites al accionar de los
gobiernos. Locke teoriza sobre un gobierno liberal en política y en economía, con un
Estado con poderes y funciones limitados. El Estado solo se justificaría si sirve para
asegurar los derechos que ya existen en el derecho de naturaleza.El contrato tiene dos partes: a) los individuos deciden entre ellos la
creación de una autoridad superior, consensuada por los individuos para la
formación de un Estado político; y b) con la salvedad de que los derechos naturales
no dependen de esa institución, es decir no ceden todos sus atributos ni la aparición
de estos como consecuencia del contrato, sino que estos atributos(naturales) y entre
ellos el más importante de todos, que es la propiedad, preexisten y subsisten a la
constitución del Estado.La idea de Estado de naturaleza de Locke se identifica con la
racionalidad, la libertad y la igualdad de los individuos, derechos universales de los
individuos que el estado debe resguardar y proteger.El concepto de democracia de Locke, liberal, reconoce la validez de
leyes superiores al propio estado; de ahí son sus ideas sobre la separación de
religión y política, democracia, soberanía popular y derecho de resistencia, que son
las claves del contractualismo llevado a la práctica mediante las declaraciones de
derechos y constituciones que llegan hasta la actualidad.En todo caso, emancipar el espíritu humano de la superstición y la
ignorancia parece ser el rasgo común de los pensadores ilustrados en contra de los
defensores del Antiguo Régimen y de los privilegios feudales y clericales.Todas las ideas y pensamientos filosóficos se expresaron a la vez en la
Enciclopedia, diccionario razonado de las ciencias, artes y técnicas, obra colectiva
en la cual los franceses pretendían registrar todo el conocimiento adquirido hasta
entonces. Los promotores de este proyecto fueron Diderot y D´Alembert y en la obra
escribieron desde Montesquieu hasta Rosseau.Sin embargo los que escribieron en esta monumental obra no dejaban
de ser una muestra del absolutismo ilustrado. Casi todos los hombres de la
Ilustración, incluido Kant no creían necesario un cambio de régimen, ni discutir sobre
la legitimidad en la soberanía. Ellos creían que cualquier gobierno era positivo si
estaba guiado por la razón y tenía como objetivo la educación del pueblo para que
todos alcanzaran la verdad y obrar conforme a ella. La Ilustración debe su fuerza al
aumento de la producción y del comercio posibilitada por los adelantos técnicos.-
EL CONTRATO SOCIAL
Se denomina contrato a todo acuerdo de voluntades, celebrado con un
propósito lícito. En el caso del contrato social el acuerdo es celebrado entre el
pueblo y el, o los gobernantes, con el fin de constituir un estado, con el objetivo del
bien común.Los hombres antes de la existencia del estado (este estado natural no
está ubicado en un momento histórico concreto) vivían con prescindencia de la
relación mando-obediencia, pero hubo razones que los obligaron a organizarse poco
a poco, constituyendo primero poblados, con jefes y luego estructuras estatales más
complejas.-
¿Por qué llegaron a formar estados a cuyos gobernantes les delegaron
parte o toda su libertad? La explicación no es única y varios autores, trataron de
darle explicación, reconociendo un pacto entre gobernantes y gobernados.Thomas Hobbes, que vivió entre los años 1588 y 1679, opinó que los
hombres en el estado de naturaleza (o sea, antes del estado, como entidad política)
vivían en una constante guerra, ya que consideraba al ser humano intrínsecamente
malo: “El hombre es un lobo para el hombre” y por lo tanto, iba a entrar en conflicto
con sus semejantes, por la posesión de los bienes, pues todos tenían los mismos
derechos a acceder a ellos.Para reprimir estos maléficos instintos, los hombres por su propia
seguridad, debieron conceder la totalidad de sus derechos al estado (menos el de la
vida) que se dedicaría a su protección. Como vemos un estado con semejante
responsabilidad, de obtener orden y justicia en una comunidad de seres con malos
instintos, debía ser un estado poderoso, que no dejara a sus súbditos derecho
alguno, ya que no serían capaces de administrarlos con prudencia y equidad. Esta
teoría sustentó por lo tanto a los estados absolutistas.Hobbes, expresó esta concepción en su libro “Leviatán” escrito en
1651, donde con ese nombre “Leviatán” designó a un estado sumamente poderoso
constituido por todos los derechos delegados. Su pensamiento fue producto del
contexto histórico. Hobbes vio a su Inglaterra, sumida en una guerra sangrienta que
enfrentó a los partidarios de la monarquía con los parlamentarios, y por eso esbozó
su tesis de la necesidad de crear normas para una convivencia pacífica, impuestas
de modo autoritario, mientras permanecía lejos de su patria, sufriendo el exilio en
París.El inglés John Loche, cuya vida transcurrió entre 1632 y 1704, dio otra
visión de la construcción del estado. Para este autor el hombre en el estado de
naturaleza es libre y feliz, y el hombre ya no aparece como un ser malo por
naturaleza, sino que toma la idea cristiana del hombre bueno pero que carga con el
pecado original.No hay diferencias de derechos entre los hombres, y todos los poseen
otorgados por la propia naturaleza, a la vida, a la propiedad y a la libertad. El hombre
tiene los derechos de libertad, y el de propiedad sobre su propia persona, y de lo
que necesita para satisfacer sus básicas necesidades, convirtiéndose en propietario
de esos bienes que le resultan necesarios.Para este autor el estado también surge por un acuerdo entre
gobernantes y gobernados, para evitar que en el ejercicio de sus derechos los
hombres no impidan facultades a los demás, pues a veces pueden tomar más de lo
que necesitan, y esto generaría caos, al no existir leyes, y tratar de obtener justicia a
través de la venganza privada, establecida por la ley natural que permite a cada
hombre hacer justicia por sí mismo.Para Locke el estado se formó en dos etapas. Por la primera los
hombres se ponen de acuerdo en vivir en comunidad, y por la segunda, esa
comunidad llega a un acuerdo para conformar el gobierno.Pero, a diferencia del estado de Hobbes el pueblo conserva el poder, y
solo delega en el Poder Ejecutivo y Legislativo (éste último más poderoso) solo los
derechos necesarios para su seguridad, participando a su vez de distintas formas en
el poder, al que puede resistirse y destituir. Los hombres renuncian a un solo
derecho en pos de la seguridad para formar el estado: el de hacer justicia por sí
mismos. Por eso el estado para Locke solo interviene para dirimir controversias. Fue
defensor de la libertad religiosa (con exclusión del catolicismo).Como vemos la poca intervención del estado en los asuntos de la
ciudadanía convierten a Locke es un claro exponente del pensamiento liberal. Pero
el que realmente sentó los principios del contrato social, y escribió un libro con ese
nombre, en 1762, fue el ginebrino, Jean-Jacques Rousseau.Parte de que el estado de naturaleza es un estado ideal y feliz, donde
todos los hombres son iguales y no existe la propiedad privada, ya que todos
pueden gozar de todo lo que la naturaleza ofrece en abundancia. El hombre feliz y
bueno por naturaleza de Rousseu no está condicionado por la religión.Esa felicidad terminó cuando la población creció y las variaciones del
clima originaron escasez de productos, y allí es cuando comenzó la lucha entre los
hombres por los bienes escasos. Es en esta etapa, donde el ser humano se siente
desprotegido e inseguro y necesita crear un estado a quien cederle sus derechos
para logar el bien común.El hombre que había nacido bueno y en libertad ahora se halla
pervertido por la sociedad en la que vive, y encadenado, y necesita recuperar la
libertad perdida.Pero el pacto se celebra en este caso entre la comunidad misma, cada
individuo pacta con los demás, no con un individuo determinado, en renunciar a su
libertad natural, y en someterse a la voluntad de la mayoría, haciendo nacer una
sociedad de iguales, con una nueva libertad, la civil, que estará limitada por la
decisión de la mayoría (Nacimiento del Estado).Las leyes son el resultado de la manifestación de esa voluntad general.
Reconoce la existencia de un gobierno en ejercicio del poder ejecutivo, institución
intermediaria entre el pueblo y quien ejerce el mando, para asegurar la libertad y
ejecutar las leyes, y de un Poder Legislativo ejercido por el propio pueblo.El ser humano conserva su libertad moral, que lo hace dueño de su
propia persona. El hombre tiene una voluntad individual, que a veces puede no
coincidir con la de la mayoría, pero está obligado a obedecer la voluntad general, y
si no lo hace debe ser forzado a hacerlo, ya que solo así él mismo podrá ser libre. Si
cada uno hiciera lo que su voluntad le mande, avasallaría derechos de otros, y los
suyos propios se verían peligrar por el mismo derecho de sus compatriotas.Esta teoría será clave para justificar el pensamiento que impulsó la
Revolución francesa, contra el poder absoluto del rey, y el establecimiento de la
democracia como sistema político. La democracia era para Rousseau un estado
perfecto, pero que como tal, no podía darse en la práctica, lográndose solo un
acercamiento a ese estado ideal, y solo en los estados pequeños, podía darse como
forma de gobierno. Para los medianos propone una aristocracia, y para los estados
muy grandes, la monarquía. A causa de la publicación de su obra “El Contrato
Social” fue expulsado de Francia.-
DIVERSOS TIPOS DE ESTADO
EL ESTADO LIBERAL
El Estado liberal surgirá a finales del s. XVIII y principios del XIX.
Dominará poco a poco toda construcción política occidental. Como hitos, se
destacan la Constitución norteamericana de 1.787 y la francesa de 1.791. Ambas
supondrán la victoria de una determinada concepción del mundo, la burguesa, que
se correspondía con una clase social maniatada por el Antiguo Régimen en su
desarrollo económico.
1) Por el contrato social como medio de fundación de la sociedad civil.
2) La separación de poderes, a fin de evitar todo absolutismo. Se
ingenian toda una serie de contrapesos que eviten una concentración de poder que
pueda lesionar las esferas inviolables de los individuos. Estos poderes son el
ejecutivo, el legislativo y el judicial. Locke formularía esta necesidad, pero su
sistematización se deberá a Montesquieu, quien concibió la separación de poderes
como medio para frenar el poder y garantizar la libertad individual. Esta
característica se repetirá en todos los regímenes liberales.
3) Los derechos del hombre, que dibujan el límite de la acción del
Estado, y otorgan valores a la concepción prácticamente formal del Estado liberal.
4) La soberanía nacional, concepto que traslada toda última razón
decisiva al pueblo, concebido como nación o ente histórico.
5) El Estado constitucional, Estado reglado o subordinado a un
conjunto de normas que posibilitasen el cumplimiento de los principios burgueses, la
libertad, la igualdad y la propiedad. Se establecerá un concepto de igualdad ante la
ley de todos los ciudadanos, aunque ello no implicaba una redistribución de la
riqueza sino solo la abolición del privilegio y fueros especiales.
Surgirá el Estado de Derecho que tendrá en la Constitución rígida la
garantía del ideal burgués. La ley será la fuente principal del derecho. No se admitirá
la costumbre "contra legem" y los llamados principios generales del derecho no
hacen referencia a ningún Derecho Natural, sino que están inscritos en el mismo
ordenamiento jurídico positivo para colmar las posibles lagunas legales. La primera
ley, de la que derivan las demás normas, será la Constitución.
EL ESTADO MARXISTA
Lenin ofrecerá la siguiente interpretación del "Anti-Dühring": "el Estado
burgués no se extingue, según Engels, sino que es destruido por el proletariado en
la revolución. El que se extingue después de esta revolución es el Estado o semiEstado proletario". Esta idea diferencia fundamentalmente el marxismo-leninismo
con el anarquismo que pide la desaparición del Estado con la revolución. Lenin
considera que debe instaurarse una "fuerza especial de represión de la burguesía
por el proletariado" o dictadura del proletariado, a través de una revolución violenta,
sin que pueda, con ello, defenderse la toma del poder por una minoría.De estas palabras podemos deducir que el marxismo-leninismo
representa la interpretación pura de la democracia rusoniana, fuera de todo influjo
liberal. ¿Sobre qué legitimidad descansa el poder soviético?. No he encontrado esta
palabra en ninguno de los textos de Lenin, precisamente porque, en lógica, es
consecuente con su materialismo histórico. La legitimidad obedece a un reflejo
económico que justificaría un poder, y como tal, sirve siempre al interés del
explotador. Desaparece la legitimidad, puesto que no debe existir poder, y la
dictadura del proletariado no es más que una situación transitoria. Solo queda la
violencia o fuerza como cuestión de puro hecho exigida por la necesidad. Nos dirá
Lenin que la dictadura del proletariado es un poder que no se basa en la ley sino en
la fuerza directa de las masas armadas , justificando la dictadura porque es preciso
"una unidad de voluntad absoluta y rigurosísima". A tanto llegará esta fuerza, que
Lenin llega a considerar a los Tribunales como expresión de ese poder.
"La actividad judicial es una de las funciones de la administración del
Estado". "El tribunal es un órgano de Poder del proletariado y campesinos pobres...
instrumento para inculcar disciplina". En cuanto a los caracteres del Estado
socialista, podemos señalar siguiendo a Lucas Verdú: a) No existe un único Estado
socialista; b) Es el único que prevé su desaparición; c) El Estado es consecuencia
de las relaciones de producción. La Constitución no proclama aspiraciones ni
ideales, es expresión de los avances reales de la clase trabajadora. Sus normas
orientadoras tienen un papel secundario. El derecho no vincula al poder político; d)
Se niega el principio de separación de poderes, principio típicamente liberal. El
Partido duplica y se superpone a los órganos del Estado. El órgano constitucional
sobre el que descansa la unidad del poder es la Asamblea legislativa de la que
surge la Jefatura del Estado. No está reñido con el federalismo, puesto que la unidad
de poder se consigue a través del llamado centralismo democrático y la estructura
jerárquica del Partido Comunista y e) Las Constituciones de los Estados socialistas
recogen un catálogo muy semejante a los Estados demoliberales, pero su
interpretación es marxista-leninista y el ejercicio de los derechos más políticos deben
realizarse bajo el control del P.C. En la última etapa histórica de la U.R.S.S. cobrará
todo su sentido la llamada "legalidad socialista", que establece una especie de
Estado Socialista de Derecho, con sumisión al derecho, supremacía de la
Constitución, control constitucional, jerarquía de fuentes, etc., y así quedará reflejado
en el artículo 4,1 de la Constitución de 1.977.-
EL ESTADO FASCISTA
Mussolini, en su escrito "El Fascismo", dice que "el fascismo es una
concepción religiosa" y también histórica ("fuera de la historia, el hombre no es
nada"). Su motor será el Estado: "la concepción fascista es para el Estado", dentro
del cual se desarrolla el individuo y la libertad: "para el fascista, todo está en el
Estado y nada humano ni espiritualmente existe y a fortiori nada tiene valor fuera del
Estado". Es el Estado el que hace posible la nación, le da una existencia efectiva y
una voluntad al pueblo, y gracias a él se crea el derecho. "El Estado Fascista, la
forma más elevada y más poderosa de la personalidad, es una fuerza, pero una
fuerza espiritual... es el alma del alma".Concibe al Estado como persona jurídica y es titular de soberanía,
actuando por medio de órganos. Estas ideas de han acomodado al régimen
autoritario. Así, el Duce es "capo di governo", órgano del Estado en sentido jurídico,
y concentra los poderes legislativo y ejecutivo por delegación, cuyos auténticos
titulares son el rey y el parlamento. El Estado, según el fascismo, no se funda ni en
la agrupación natural de los hombres, ni tampoco en la contractual. Sin Estado no
habría pueblo, sería una masa amorfa; pero el Estado requiere del pueblo para no
caer en la abstracción.-
El principal problema que presenta el Estado fascista es el de la
ausencia total de alguna idea de legitimidad. La legitimidad no puede descansar en
la fuerza. La teología política del concepto religioso del fascismo solo supone una
secularización en aras de un Estado omnipresente, totalitario.-
EL ESTADO NACIONALSOCIALISTA
La ley es fruto de la actividad del Führer, como máximo intérprete de
dicho ordenamiento vital. De ahí que el Estado nacionalsocialista, según los
referidos autores, sea el auténtico Estado de Derecho. Se mantiene la existencia de
derechos públicos subjetivos, aunque acomodados a la ideología nacionalsocialista,
y también la distinción Derecho público y privado.El pueblo no se identifica con una raza, sino que es posible gracias a
que las distintos razas que lo forman están emparentadas entre sí, teniendo cada
una de ellas un valor semejante o complementario, aunque alguna de ellas -la
nórdica- se configure como arquetipo y meta (norte) ideal.Aparecerá esta doctrina en las Leyes de Nüremberg de 15 de
Septiembre de 1.935. El pueblo, en sentido racial, está organizado en Comunidad.
No es una "sociedad", que se caracteriza por la suma de individuos que se hallan
yuxtapuestos. Sino una comunidad, donde los individuos se insertan orgánicamente
dentro de relaciones de coordinación, gracias a la existencia de un espíritu objetivo
del pueblo, el Volksgeist (no en el sentido que le daba la Escuela Histórica y
Savigny, sino como espíritu del que participa cada personalidad comunitaria, y aun
así rechazado por algunos autores, como Hoehn). Los individuos no actuarán en su
propio
beneficio,
sino
(Gemeinschaftspersöhnchkeiten).
como
Las
"personalidades
relaciones
entre
las
comunitarias"
personalidades
comunitarias son naturales; frente a las relaciones entre los individuos, que son
contractuales. La Comunidad Popular es algo real; el Estado de Derecho es una
construcción abstracta. Desaparecerán los derechos subjetivos para hablarse de
situación jurídica de miembro de la Comunidad; dogmáticamente no puede existir,
por ello, distinción entre Derecho público y privado. Finalmente, se niega que la
Comunidad o el Estado puedan considerarse como personas jurídicas, pues esto
significaría un ataque a su esencia comunitaria. La más auténtica aportación del
nacionalsocialismo será la conducción, la Führung, de cuyas necesidades se exigirá
una revolución dogmática. Hemos hablado de Comunidad Popular y espíritu objetivo
del pueblo. El conductor es aquel miembro de la Comunidad que, estando
empapado del espíritu objetivo del pueblo, es capaz de captar en mayor medida el
ordenamiento vital de la Comunidad, y por tanto, es el más capacitado para
manifestar, formular y mantener aquel ordenamiento. La relación entre el pueblo y su
conductor está basada en el lazo de camaradería nacida de una confianza
recíproca, mostrando el conductor el camino a seguir, camino que el pueblo sigue
formando su séquito (Gefolgschaft). El conductor no gobierna (en la Führung no
existe relaciones de estructuras de mando/subordinación, sino relaciones de
confianza), ni tampoco dirige (el Führer no es un dictador). Indica al pueblo el camino
a seguir, sin necesidad de órdenes. De todo ello se deduce el carácter personal de
la conducción, y también la distinción.El Estado no es más que un aparato. "El Führer se servirá del Estado
como de un instrumento para efectuar la Führung, puesto que él está fuera y por
encima del Estado". Las relaciones entre el conductor y el Estado son de naturaleza
diferente a la que existe entre el conductor y el pueblo. Estas son de confianza
mientras que las primeras se basan en la dirección; el conductor lo es del pueblo,
pero será director, Leiter, del Estado.En la práctica, el régimen nacionalsocialista no sólo no llevó a cabo una
auténtica revolución en materia de Estado, sino que las necesidades exigidas
primero por la reestructuración económica y la revolución, y posteriormente por la
guerra, crearon un Estado totalitario, es decir, un Estado que abarcará la Comunidad
y la integrará en él, dentro de un orden práctico similar a la doctrina fascista. El
totalitarismo alemán llegará mucho más lejos que el italiano: suprimirá los tribunales
contencioso-administrativos y a través del Partido único intervendrá en todos los
resortes de la vida nacional. Por otro lado, el fundamento del poder de A. Hitler se
hallaba, más que en la Führung, en la Ley de Plenos Poderes de 1.933, prorrogada
en 1.936 mediante plebiscito, (La noche de los cristales rotos) y en 1.940 y 1.944 por
Decreto (por las necesidades de guerra). Esto queda corroborado por la decisión de
Hitler al determinar su sucesión: nombró un Presidente y un Canciller, en línea con la
antigua estructura de la República de Weimar (cuya Constitución nunca fue
derogada).-
EL ESTADO DE DERECHO
El estado de derecho existe para proteger al individuo. Para
algunos el estado de derecho es que impere la ley. Para otros que se respeten los
derechos del ciudadano, para otros en fin que los jueces hagan valer los derechos y
hay quien lo refiere a la libertad y la división del poder incluyendo elecciones,
derechos humanos y poderes del estado independientes.Lo cierto es que todas esas cosas y muchas más forman parte del
concepto que es un tejido imbricado de una serie de conquistas y refinamientos que
el hombre ha ido incorporando a su vida en sociedad durante el transcurso de los
siglos. La primera pregunta que vale hacerse es si el derecho es algo que se
concede o que se tiene. Asunto que se presta a confusiones fáciles porque las dos
cosas son verdad. Hay derechos que se tienen y no se conceden porque son
inherentes a la persona humana. Estos son los llamados hoy en día derechos
humanos. Nacemos con ellos porque somos personas. El Estado no nos hace el
favor de concedernos esos derechos. Solamente los reconoce.Y hay derechos que surgen de nuestra vida en sociedad y de nuestras
relaciones humanas que crean derechos que contratamos o que nos son
concedidos. Y estos son los llamados derechos subjetivos que se llaman también
derechos adquiridos. Así por ejemplo unas vacaciones de 30 días cada año es un
derecho adquirido. Porque nacemos con derecho a que se respete nuestra vida y
dignidad pero no nacemos con derecho a que se nos conceda un mes de
vacaciones por cada 11 de trabajo. Si la sociedad por ley lo dispone para todos sus
miembros, entonces, somos titulares de un derecho adquirido bajo el principio de
igualdad ante la ley.Dentro de este contexto vamos dibujando cada vez más el concepto
que nos ocupa. El derecho sea natural o adquirido por una ley o un contrato es en
definitiva un espacio de acción reservado o abierto al ciudadano dentro de la
colectividad social, bien porque se le respeta lo que es como persona, se respeta lo
que posee o porque se le conceden los medios de defender lo que es o lo que
adquirió con su esfuerzo.Como se dijo en una formulación clásica: el derecho es un interés
jurídicamente protegido. Y ese interés no tiene que ser precisamente económico
pues comprende todos los aspectos de la actividad humana necesarios para su
desarrollo integral. Pero hay un problema. Para proteger el interés jurídico hace falta
el estado y su fuerza protectora.Al hablar del estado de derecho es inevitable tocar el tema de los
derechos humanos. En el mundo en que vivimos se utiliza este discurso mayormente
como cortapisa a los abusos del estado contra el individuo.En efecto, los derechos humanos tienen una particularidad: se ejercen
contra el estado mayormente, mientras los derechos subjetivos se ejercen entre
particulares. Los derechos humanos como innatos a la persona tienen varias
características importantes.Son imprescriptibles, inalienables, inembargables y universales. O lo
que es lo mismo no desaparecen por el desuso o por el transcurso del tiempo, no se
pueden ceder o traspasar a otro, no se pueden coartar o cercenar y pertenecen a
todos por igual.Su formulación moderna se encuentra en la declaración de la ONU de
los derechos humanos fechada el 10 de diciembre de 1948: "La libertad, la justicia y
la paz en el mundo tienen por base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de
los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana".Sí la hay, y se llama Ley Natural. Procede ahora explorar este concepto
de ley natural y averiguar de qué se trata. Santo Tomás de Aquino cuyo tratamiento
del tema pocos igualan decía que esa ley natural y sus preceptos se infieren del
estudio de la naturaleza humana y de sus tendencias básicas que él definía así. El
ser humano tiende a conservar su ser, a conservar la especie, a conocer la verdad y
vivir en sociedad. El pensamiento filosófico occidental siempre manejó esta idea:
Dios nos hizo a su imagen y nos hizo racionales y libres. El hombre al participar de la
voluntad eterna no tiene una posición pasiva. Porque conoce la ley eterna participa
en su plan aplicando la ley natural.Ese pensamiento está implícito en el primer artículo de la declaración
de los derechos humanos: “Artículo 1.- Todos los seres humanos nacen libres e
iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben
comportarse fraternalmente los unos con los otros”; “Artículo 3.- Todo individuo
tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona. Quiere decir el
ser humano tiende a la conservación de su persona o como dice Santo Tomás a
conservar su ser”; “Artículo 16.- Los hombres y las mujeres, a partir de la edad
núbil, tienen derecho, sin restricción alguna por motivos de raza, nacionalidad o
religión, a casarse y fundar una familia; y disfrutarán de iguales derechos en cuanto
al matrimonio, durante el matrimonio y en caso de disolución del matrimonio. Sólo
mediante libre y pleno consentimiento de los futuros esposos podrá contraerse el
matrimonio. La familia es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene
derecho a la protección de la sociedad y del Estado. Quiere decir: el ser humano
tiende a la conservación de la especie y a que se proteja la célula social donde se
procrea y se atiende a los hijos”; “Artículo 17.- Toda persona tiene derecho a la
propiedad, individual y colectivamente. Nadie será privado arbitrariamente de su
propiedad”; “Artículo 18.- Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento,
de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o
de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el
culto y la observancia”; “Artículo 20.- Toda persona tiene derecho a la libertad de
reunión y de asociación pacíficas. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una
asociación. Quiere decir: el ser humano tiende a vivir en sociedad y a conocer la
verdad pues eso implica el ser propietario del fruto del trabajo y a pensar
libremente”.¿Qué es la ley en el Estado de Derecho?.- Sabemos que la ley la
promulga el estado y que este tiene poder coactivo. Los derechos subjetivos
adquiridos por contratación o concesión (aquéllos que no son derechos humanos
emanados de la ley natural) existen dentro de la ley positiva que por así decir los
contiene. Puede ser una ley superior o fundamental como la constitución o una ley
ordinaria. Las constituciones contienen derechos humanos y derechos subjetivos.
Las leyes ordinarias usualmente contienen o regulan derechos subjetivos. Los
derechos subjetivos son los que nos encontramos a diario en nuestra vida en
sociedad. Y por eso precisamos una definición de la ley que los establece.En su concepto clásico la ley es una ordenación racional dada por una
autoridad legítima en beneficio de la comunidad. Ahora bien esta definición tiene sus
consecuencias. Veamos. Si convenimos en que hay leyes inmutables que hay que
respetar, (la ley natural) que el derecho es un interés jurídicamente protegido y que
la ley positiva debe ser racional y en beneficio de la comunidad y no en su perjuicio,
entonces hay consecuencias importantes que han sido fuente constante de debate,
y lucha política y legislativa a través del curso de la historia. Esa lucha y debate es el
contrapunto constante entre justicia y ley.-
EL ESTADO DE HECHO
La mega tendencia que marcó el desarrollo político-histórico de
América Latina y del Caribe durante todo el siglo XX, fue el pendular cíclico entre
dictadura y democracia (o más bien aperturas democráticas siempre inconclusas) en
el marco de una muy arraigada cultura y ética autoritarias en la mayoría de las
gentes y de las instituciones.Los
defectos,
distorsiones
y
corrupciones
de
los
ciclos
democratizadores tuvieron como respuesta distintas formas y grados de dictaduras
militares desde las más rudimentarias hasta las últimas de la seguridad nacional, las
más organizadas y genocidas. La bien documentada historia de estas dictaduras
muestra que nunca tuvieron capacidad de resolver las falencias de los procesos
democratizadores y más bien agravaron y complicaron las distintas situaciones,
dejando herencias muy onerosas para quienes tenían que reiniciar los procesos de
democratización.Un tema reincidente en esto fue el de la corrupción. Los militares se
concibieron y actuaron como los guardianes más severos contra la corrupción
proveniente -según ellos- solamente de los civiles; terminaron en la peor de las
corrupciones por aquello de que a poder absoluto es absoluta la corrupción, con un
gravísimo desprestigio y desmoralización de las fuerzas armadas.Las décadas de los 80 y 90 han sido escenarios de aperturas
democráticas en todos los países de América Latina y del Caribe, salvo el caso de
Cuba. Por un momento se consideró que este nuevo ciclo democratizador era ya
irreversible y que tendría una continuidad duradera. Organizaciones como la CLAT y
otras siempre pusieron en duda esta lectura política.Estos procesos ingresan al siglo XXI con plomo grueso en sus alas,
con más interrogantes e interpelaciones que respuestas para su sobrevivencia. En
efecto, no sólo se han limitado a ciertos aspectos formales de la democracia (en casi
ningún país existe un real estado de derecho), sino que han agravado sin
precedentes la degradación de la calidad de vida de la mayoría de las gentes
atrapados en una dinámica perversa que incrementa sin cesar el número de pobres,
hace más pobres a los pobres, más ricos a los ricos, elevando los niveles de
exclusión social a porcentajes nunca vistos, concentrando como nunca en pocas
manos ingresos, riquezas y poder económico en el contexto de la más grande
desigualdad e injusticia social en el mundo de hoy.Todos estos procesos están fracturados por ausencia total de justicia
social, satanizado esto por los ideólogos neoliberales que persisten en que la justicia
social es camino de servidumbre y asesina de la libertad. La democracia es el único
régimen político que necesita del apoyo popular para sobrevivir y para desarrollarse.
Hoy, la mayoría de las gentes sufren un profundo desencanto y frustración y cada
vez más rabia e iracundia explosivas. Nadie puede garantizar en estas condiciones
la continuidad de los procesos democratizadores, aun más teniendo en cuenta que
la cultura autoritaria sigue vivita y coleando en la mayoría de las gentes.Al llegar a este punto, cabe la gran pregunta: ¿Los defectos gravísimos
de los actuales procesos de democratización tendrán como respuesta nuevamente
la emergencia de nuevas dictaduras militares o civiles o cívico-militares?.
Conclusión: El Estado es un instrumento de dominación de una clase
sobre otra. Actualmente, tenemos a los empresarios, y a los trabajadores.
Evidentemente, ahora el poder, el control del estado lo tienen los capitalistas, y
convierten a los gobiernos en sus consejos de administración. Es decir, NO ES
NEUTRAL, favorece a los capitalistas.-
En nuestro país (República del Paraguay) y en relación al punto
explayado, nuestra Constitución Nacional prescribe en su artículo 1º cuanto sigue:
“DE LA FORMA DEL ESTADO Y DE GOBIERNO. La República del Paraguay es
para siempre libre e independiente. Se constituye en Estado social de derecho,
unitario, indivisible y descentralizado en la forma que establecen esta Constitución y
las leyes. La República del Paraguay adopta para su gobierno la democracia
representativa, participativa y pluralista, fundada en el reconocimiento de la dignidad
humana”.-
DE LA PENA Y SUS TEORÍAS EXPLICATIVAS
Desde los inicios teóricos del derecho penal a fines del Siglo XVIII, uno
de los problemas que más preocupó a los autores fue justamente la pena. Problema
que ha estado ligado al carácter de derecho público del derecho penal y que ha
dado origen a lo que se ha llamado derecho penal subjetivo.Precisamente por ello es por lo que se liga la teoría de la pena a la
concepción del Estado por que, evidentemente, no es lo mismo concebir una pena
en un estado absoluto que en un Estado de derecho y ni siquiera resulta igual dentro
de las diversas formas evolutivas que ha tenido el Estado de derecho.Así Nozick refiriéndose a la concepción del Estado de derecho
estrictamente liberal, ha señalado que el Estado (mínimo, según su planteamiento)
aparece legitimado, y con ello la pena, cuando se circunscribe a las funciones
mínimas de protección contra fuerza, robo, fraude, etc. Y que en cualquier otro caso
su actividad, y la pena, aparece injustificada, como cuando usa su aparato coercitivo
para lograr que algunos ciudadanos ayuden a otros, o para obtener que ellos omitan
acciones que perjudiquen los intereses del propio Estado. Ciertamente esta
concepción del Estado y su actividad -también la coercitiva- y por tanto, la pena
cambia cuando se sustenta no ya en un Estado de derecho liberal, si no social.-
TEORÍAS ABSOLUTAS DE LA PENA:
En los que a las teorías absolutas de la pena se refiere, su contenido
esencial aparece ya plasmado en el pensamiento de dos de los más grandes
filósofos de la cultura europea, Kant y Hegel.Para Heguel la pena es la negación de la negación del derecho.
Cumple entonces un papel restaurador
o retributivo y por tanto según sea el
cuantum o la intensidad de la negación del derecho, así también será el cuantum o
intensidad de la nueva negación que es la pena.Este autor concibe al delito como negación del derecho, y a la pena
como la negación de la negación, como “anulación del delito, que de otro modo sería
válido”, y de este modo, como “restablecimiento del derecho”. Esta teoría no ve en la
persecución alguna finalidad socialmente útil, sino que por medio de la imposición de
un mal, la culpabilidad que el autor carga sobre sí mismo como consecuencia de sus
hechos es retribuida, compensada, expiada en forma justa. La teoría retributiva
sostiene que se pena porque se ha pecado y no para que no se peque, y de este
modo, se renuncia a la prevención. La individualización de la pena no es otra cosa
más que la expresión de la reprochabilidad en monto de pena.Para Kant la pena es retribución a la culpabilidad del sujeto, es su
único fundamento, por eso señala que si el Estado se disuelve tiene que
preocuparse de que tal culpabilidad quede retribuida, pues de otra manera el pueblo
se haría partícipe de ella (encubridor) y recaería tal culpabilidad también sobre este.
En el mimo sentido se expresaron los más importantes representantes de la escuela
clásica tanto italiana como alemana.Así para Carrara la pena solo tiene un fin en sí misma que no es otro
que el restablecimiento del orden externo de la sociedad y siendo así, a la pena no
se le pueden plantear otros fines, como el de amedrentamiento de los ciudadanos o
el de conseguir su enmienda, lo cual podría ser muy loable y digno de ser
perseguido, pero no hace al fin de la pena, esto es, aunque tales efectos no se
consiguieran, la pena no dejaría de ser tal, se trata pues en estos casos de
consecuencias meramente accesorias.Por su parte para Bilding, en Alemania la pena es “retribución del mal
por mal”. De lo que se trata es justamente de confirmar simplemente el poder del
derecho y para ello es necesario el sometimiento, aun por la fuerza del culpable.Para Mezguer la pena es la irrogación de un mal que se adecua a la
gravedad del hecho cometido en contra del ordenamiento jurídico, es por tanto
retribución y por tanto privación de bienes jurídicos.Para Wellzel la pena aparece presidida por el postulado de la
retribución justa esto es “que cada uno sufra lo que sus hechos valen”. Se trata
pues de un mal que se impone al sujeto culpable.Finalmente, para las teorías absolutas, considerando solamente su
expresión retribucionista, por ser la más moderna, la pena es un mal que recae
sobre un sujeto que ha cometido un mal desde el punto de vista del derecho. A la
intensidad de una lesión a un bien jurídico protegido por el derecho, se responde
mediante la lesión en medida similar sobre un bien jurídico del sujeto.Ahora bien – y es importante – esta concepción de la pena aparece
íntimamente ligada a un determinada concepción de Estado, un Estado de derecho
no intervencionista, meramente guardián. Es la concepción de un Estado mínimo. La
única función del Estado es evitar la lucha de todos contra todos, garantizar el
contrato social, resguardar el orden social, en otros términos su propia existencia.Todo ciudadano sabe que lo que se va a juzgar es el mal cometido y
que la medida de ese mal dará la medida de la pena. Con ello están dadas las bases
de garantía de un Estado de derecho que continúan vigentes hasta nuestros días.-
TEORÍAS RELATIVAS DE LA PENA
Las teorías relativas o de la prevención se preocupan no del
fundamento de la pena si no de para qué sirve la pena. Dos son las corrientes
principales:
La Prevención General que como dice Anton Oneca, es una
advertencia a todos para que se abstengan de delinquir y la Prevención Especial
que es la actuación sobre el delincuente mismo ya sea enmendándolo para que en
el futuro no vuelva a delinquir, o bien impidiéndole una actividad delictiva.Ambas concepciones implican también entre sí una diferente
concepción del Estado de derecho y naturalmente ambas con el retribucionismo, sin
perjuicio
de
encontrar
desde
esta
perspectiva
más
semejanza
entre
el
retribucionismo y la prevención general que entre esta y la especial.a) La
Prevención General: ha sido sustentada entre otros por Bentham,
Schopenhauer y Feuerbach, pero a quien se le concede la especial paternidad
de este posición por la nitidez con que la expresó, es a Feuerbach.Para este autor se trata de prevenir en forma general los delitos, esto
es mediante una intimidación o coacción sicológica respecto de todos los
ciudadanos. “El impulso sensual será eliminado en cuanto cada uno sepa que
inevitablemente seguirá un mal a su hecho, que es mayor que el desagrado que
surge del impulso no satisfecho hacia el hecho”. Esta teoría se debate entre dos
ideas: 1) La utilización del miedo y 2) la valoración de la racionalidad del hombre.En ese sentido señala Roxin: “…el punto de partida tiene de modo
totalmente general una tendencia al terror estatal. Pues quien quiere intimidar
mediante la pena, tenderá a reforzar este efecto castigando lo más duro que sea
posible”.Al igual que el retribucionismo, la teoría de la prevención general marca
el esfuerzo de los pensadores de su época por pasar de una concepción del Estado
absoluto a una del Estado de derecho. En ambos casos se sustituye el poder físico,
el poder sobre los cuerpos, por el poder sobre el alma, sobre la siquis.En
la base del pensamiento preventivo general no solo está el
argumento de la racionalidad, sino también el de utilidad. Esto es, de que la pena
tenga alguna utilidad para la sociedad, no solamente de plantear disquisiciones
metafísicas sobre ella. Este fue el punto de partida que vino a separar
al
pensamiento del siglo XVIII del pensamiento positivista del siglo XIX.La pena retributiva resulta sin utilidad para la sociedad, pues no puede
lógicamente eliminar el hecho producido ni tampoco impedir que tales hechos
ocurran en el futuro, ya que no se lo plantea. Como es imposible eliminar el hecho ya
producido, lo que a la sociedad le interesa lograr es impedir que otros hechos
similares se produzcan en el futuro. Por lo tanto la pena debe tener una función
utilitaria y ello se logra mediante la aplicación del criterio de prevención general.Prevención General significa prevención frente a la colectividad. De
conformidad con ello la pena ni persigue el fin de retribuir la reprochabilidad del
delincuente ni de evitar que el condenado cometa nuevos delitos. De lo que se trata
es de motivar a los ciudadanos a un comportamiento conforme a derecho. Esta
teoría ha sido representada en Alemania sobre todo por Feuerbach. Su principal
merito radica que se orienta ante todo hacia la paz jurídica de la comunidad, cuya
garantía es la tarea fundamental del Derecho Penal; si quedaran impunes delitos
graves ello estimularía a otras personas a cometerlos y eso debe prevenirse a través
de la imposición de una pena justa. A pesar de sus méritos, la Prevención General
ofrece dos puntos débiles: 1) no proporciona limitación alguna al máximo de la pena
y 2) no promueve la resocialización del condenado. Además debemos tener en
cuenta que no es la agravación de las amenazas penales, tal como es exigido por la
opinión pública sino, la efectiva persecución y sanción penal, lo que hace posible
éxitos preventivo-generales. (Código Penal Paraguayo. art. 3º, última parte)
b) La Prevención Especial: Los planteamientos de la prevención especial son de
muy antigua data y aparecen también entre los autores iluministas. Pero lo
importante es su aparición dentro del Estado de derecho como una posición
sistemática y con clara influencia en la legislación.Su principal sostenedor fue Franz Von Liszt; según su concepción, la
Prevención Especial se puede llevar a cabo de tres formas: asegurando a la
generalidad frente al autor penal mediante su encierro, intimidando al autor mediante
la pena para no comisión de otros hechos punibles, y mediante su mejoramiento,
protegiéndolo de la reincidencia. “la pena no tiene por finalidad la compensación de
la culpabilidad por ella misma, sino que sólo está justificada si se manifiesta al
mismo tiempo como medio necesario para el cumplimiento de la misión de
protección preventivo especial del derecho penal”. La posición contraria a la Teoría
de la Retribución consiste en la concepción de que la misión de la pena es
únicamente disuadir al autor de futuros hechos punibles. El fin de la pena es, de
acuerdo con esta teoría, la prevención, dirigida al autor individual (especial). Por ello
según esta opinión se habla de “Prevención Especial” como el fin de la pena. La
Teoría de la Prevención Especial es una teoría “relativa”, porque está referida a la
finalidad de la evitación del delito (del latín, referre = referirse a). La pena debe ser
útil. La prevención especial está orientada a desarrollar una influencia inhibitoria del
delito en el autor.El desarrollo del estado durante el siglo XIX y sus contínuas
disfuncionalidades, con grandes crisis y levantamientos populares, pone de
manifiesto la necesidad de una intervención mayor del Estado en todos los procesos
sociales, incluso en los de tipo criminal.El hombre no puede concebirse ya como un ser bueno por naturaleza
si no por el contrario sujeto a determinaciones. Luego, el criminal aparece proclive
al delito e intrínsecamente perverso en razón de su naturaleza antropológica,
biológica o social. La sociedad tiene que entonces defenderse contra él, para lo cual
es necesario corregirlo o separarlo completamente de su seno. Se trata de llevar una
defensa social contra los enemigos de la sociedad.
En tal sentido la retribución resulta inadecuada, pues se supone
destinada a un ser libre e igual por naturaleza lo que es falso , pues los hombres no
son libres y el delincuente tampoco es igual a un ser social, ya que está determinado
al delito, es un peligroso social.Por otra parte también la prevención general resulta ineficaz, ya que se
funda en la posibilidad de motivar, aunque sea por el miedo a los individuos y ello
es imposible en el caso de los delincuentes, pues están determinados y carecen de
racionalidad suficiente para sopesar los costos y beneficios del delito.-
Si se trata de intervenir en los procesos sociales es necesario
diferenciarlos – a los delincuentes de los no delincuentes- y ello llevaría a la
conclusión de que los delincuentes no son iguales a los hombres normales.Cada delincuente tiene su origen en procesos especiales y por lo
tanto se debe actuar respecto de cada uno de ellos en particular o por lo menos
respecto a grupos que presenten las mismas características con lo cual se llega
entonces a la tipología criminal que estuvo en boga durante los siglos XIX y XX.Los autores que defienden la prevención especial por eso prefieren
hablar de medidas y no de penas. La pena supone la libertad
o la capacidad
racional del delincuente y parte entonces de un criterio de igualdad general.La medida, por el contrario, parte de que el criminal es un sujeto
peligroso, diferente del normal y al que hay que tratarlo
según sus peculiares
características peligrosas.Ni el castigo ni la intimidación tienen sentido, de lo que se trata es de
corregir, de enmendar o rehabilitar, siempre que ello sea posible; sino de inocuizar.Ferri (de la escuela italiana) es su mayor exponente y dice: “Que la
sanción no tiene que infligir un castigo proporcionado a la culpa moral , si no proveer
la más eficaz defensa social frente a delincuentes peligrosos, a fin de la reutilización
más rápida de los menos peligrosos, que serían los más…”
Por su parte Dorado Montero proclamaba el abandono completo del
punición de los delincuentes y recomendaba actuar respecto de estos con medias
tutelares. Su concepción iba más allá aún de la escuela positiva italiana, pero su
derecho protector de los delincuentes en el derecho penal no tuvo acogida.El autor que logró universalizar la prevención especial fue Von Liszt
(1882) quien sostuvo que la pena debía regirse por la prevención especial y que
según si el delincuente era ocasional, de estado o bien habitual incorregible, la pena
tendría por fin la intimidación individualmente considerada, la corrección o la
inocuización.Por su parte Marc Ancel critica la concepción preventiva general como
la retributiva por su carácter abstracto. Pero como de lo que se trata es de
resocializar, reinsertar o reeducar al delincuente, la finalidad es pues su tratamiento,
con todo lo complejo que ello pueda ser y exigiendo una actitud activa de parte de
este, sin dejar de considerar que hay casos que no es posible resocializar.-
Polac en Alemania aboga por la supresión del derecho penal y su
reemplazo por un derecho de medidas basado en la peligrosidad social del autor.
Klose tomando como punto de apoyo la Ley Fundamental Alemana intenta llegar a
la conclusión de que conforme a ella solo es posible en el futuro un derecho de
medidas. Con Von Liszt la prevención especial logra gran trascendencia, pues ya
sea como planteamiento unilateral o bien en combinación con criterios retributivos o
preventivos – generales se observa en forma muy destacada en el Proyecto
Alternativo de 1966 en Alemania.Entre las críticas a la prevención especial, Córdoba Roda señala que
la resocialización solo significa reconocer como fin de un estado democrático la
posibilidad de manipulación de los individuos por parte del Estado y con ello la falta
de control y rediscusión de este, ya que las pautas de resocialización son
determinadas por él y sus instituciones lo que puede significar en definitiva
el
totalitarismo de uno, de algunos o de la mayoría sobre la minoría.Entre otras críticas que impiden plantear de una manera amplia el
criterio de prevención especial se tiene: a) hay una serie de delincuentes que no
requerirían tratamiento, b) hay otros que no serían susceptibles de tratar pues no se
conocen tratamiento para ellos(los llamados incorregibles). En cuanto a los
corregibles, las estadísticas que hay sobre ellos es discutida en cuanto a si se ha
logrado realmente su corrección.Para poner en práctica la prevención especial se requiere de
establecimientos adecuados y consiguientemente el tratamiento queda reducido a
un pequeño grupo de sujetos y aun con respecto a ellos hay dudas en cuanto a su
eficacia y la supresión de la reincidencia que es lo que se persigue. En todo caso lo
que si resulta contradictorio es que dentro de una prisión tradicional se pretende
llevar a cabo un tratamiento resocializador. De ahí que el mandato constitucional de
que la pena privativa de libertad resocialice
y reeduque queda solo como un
postulado para el futuro ya que es lo requeriría necesariamente establecimientos
especiales que en la actualidad no existen.Dicho mandato resulta contradictorio, ya que la privación de la libertad
al segregar al individuo de lo social evidentemente no puede pretender resocializar.Aspectos positivos: a) haber concentrado su interés sobre el individuo,
tiene carácter humanista; b) despoja a la pena de su carácter mítico moralizante,
trata de volver a la persona nuevamente útil para la sociedad; c) es un
planteamiento que se aviene con un Estado
preocupado por la surte de los
individuos que lo componen; d) tanto para un Estado intervencionista como para un
Estado social de derechos la prevención especial resulta una línea de pensamiento
más adecuada que la de la retribución o la prevención general. A esto se debe el
auge que tuvo a fines del siglo XIX y principios del siglo XX.-
TEORÍAS MIXTAS
Justamente por la razón del peso de las críticas a unos y otros criterios
es por lo que la doctrina dominante ha tendido generalmente a proponer soluciones
mixtas o eclécticas. Las más importantes aparecieron a partir de Von Liszt tratando
de combinar un criterio fundamental retributivo con la aplicación de medidas. Este
planteamiento de la doble vía en el derecho penal se le reconoce una naturaleza
retributiva pero que en el caso de ciertos delincuentes estima necesario proceder
con criterios preventivos especiales: mediante medidas.Este criterio ha tenido una enorme influencia en la legislación de los
más recientes códigos contemporáneos (por ejemplo el de nuestra República del
Paraguay) junto a las penas, medidas de seguridad.Critica: incompatibilidad entre la pena (retribución) y el tratamiento
(medidas) entre el castigo y la resocialización sentidos totalmente diferentes del
derecho penal y consecuentemente del contenido de la teoría del delito. Otra
fórmula mixta, propia de un Estado de derecho garantizador en el sentido estricto
liberal, es la que trata de combinar la retribución con la prevención general.Una tercera fórmula mixta es la que plantea el carácter esencialmente
preventivo del derecho penal e intenta unir prevención general con prevención
especial, dando mayor preponderancia al criterio de prevención general.Esta idea se plasmo en el proyecto Alternativo alemán de 1966, para
el cual las penas y las medidas tienen por fin la protección de los bienes jurídicos y
la reinserción del autor en la comunidad jurídica. Es decir el derecho penal sirve para
mantener el orden de paz del derecho, necesario para los hombres y por ello hay
que conformar sanciones de tal modo que permitan si es necesario y posible, la
reinserción del condenado, y en eso no se encuentran diferencias entre penas y
medidas.-
TEORÍA UNITARIA
Mediante una combinación de las tres ideas fundamentales de las
teorías anteriores, pretende llevar a la práctica lo positivo de cada una de ellas
eliminando sus aspectos negativos. La pena ha de ser limitada por el grado de
reproche del autor, por lo que motivos de prevención general o especial no pueden
llevar a imponer a nadie una pena mas grave que la que se corresponda con la del
hecho cometido y con el grado de su reprochabilidad personal. Es en el grado de
reproche donde pueden perseguirse los distintos fines de la pena, es decir, la
retribución de la reprochabilidad, la resocialización y la prevención general del modo
más equilibrado posible.ACTUALIDAD
LEGITIMACIÓN DOCTRINARIA DEL DERECHO A CASTIGAR. DE LA DEFENSA SOCIAL AL
DERECHO PENAL MÍNIMO
Si se toma en consideración la evolución material de la pena, es
posible observar una correspondencia entre los modelos políticos determinados en
el curso de la historia y las formas de política criminal, que en cada caso han sido
característicos y funcionales con el ejercicio del poder: el carácter expiatorio de la
pena en las etapas místico – religiosas, el fin retributivo y ejemplarizante en los
Estados absolutistas, y el carácter utilitarista (prevención general y/o individual)
sostenido desde la instauración del Estado moderno (Cfr. Sandoval Huerta, 1982).
Asimismo, la teoría del derecho penal mínimo propone un modelo
normativo que se legitima en razón del pacto constitucional. Como bien expresa
Ferrajoli: “Las dos finalidades preventivas (...) están conectadas sobre esta base:
legitiman conjuntamente la necesidad política del derecho penal como un
instrumento
de
tutela
de
los
derechos
fundamentales,
definiendo
éstos
normativamente los ámbitos y límites de aquél, en cuanto bienes que no está
justificado lesionar ni con los delitos ni con los castigos” (Ob. Cit.: 335).
La pena, dentro de este modelo garantista, responde a una serie de
principios, que se encuentran consagrados en los pactos y reglamentos
internacionales. Dichos principios, según el esquema propuesto por Ferrajoli, se
ajustan a dos niveles del problema sancionador: el cuándo castigar, que
corresponde al sistema de principios propios de la teoría del delito y principalmente a
los principios de legalidad (nullum crime nulla poena sine lege), retributividad (nulla
poena sine crimine) y culpabilidad (nulla actio sine culpa); y el cómo castigar, que se
establece en un nivel de principios convencionales establecidos para la minimización
del arbitrio penal en cuanto a la calidad y cantidad de la sanción, en relación a los
criterios utilitaristas y humanistas de la pena:
- El principio de necesidad: fundamentado en que la pena debe ser la
mínima de las posibles respecto al fin de prevención de nuevos delitos, así, la
necesidad estaría establecida de acuerdo a la utilidad que el castigo representa.
- El respeto a la persona o principio de humanidad de las penas:
basado en un criterio moral, el cual fue enunciado por Kant y Beccaria mediante la
máxima de que ningún hombre y por consiguiente tampoco el condenado, debe ser
tratado como un medio o una cosa, sino como un fin en sí mismo y siempre como
persona. Así, el valor de la persona se impone como la limitación fundamental para
la proscripción de penas crueles e infamantes.
- El principio de proporcionalidad: Su significado en el derecho penal
moderno y contemporáneo es consecuencia de la evolución de las penas corporales
hacia el advenimiento de las penas como privación de derechos (pena privativa de
libertad y pecuniarias), que admiten la posibilidad de graduación y medición, es decir
que logran llenar el presupuesto técnico de la cuantificación de la pena imposible de
lograr en las penas aflictivas dada su indivisibilidad. La proporcionalidad de las
penas, sin embargo, no constituye en sí un criterio objetivo de ponderación, ya que
no existe una relación natural de causa efecto entre el delito y la pena. La valoración
que se realiza en torno a este problema es por el contrario de carácter ético político,
que, por otra parte, no ha sido suficientemente tratada al interior de la ciencia penal.
En la actualidad existen al respecto dos criterios en los que se fundamenta tal
cuantificación: el principio de lesividad de la conducta y el principio de culpabilidad
que miden la gravedad del delito y el grado de responsabilidad. Según la teoría
penal
garantista,
ambos
criterios
deben
tomarse
en
cuenta
para
las
predeterminaciones de los límites máximo y mínimo de la pena legal y en el mismo
sentido para la fundamentación judicial de la pena en concreto; no obstante, es
necesario, para lograr la consistencia de la proporcionalidad penal con los
lineamientos garantistas, mantener en perspectiva que, en ningún caso, la pena
debe superar a la violencia informal que en su ausencia sufriría el reo por la parte
ofendida o por otras fuerzas más o menos organizadas.- El principio de la certeza de las penas: Ligado al principio de
proporcionalidad de la pena, este principio implica la no modificación del término de
la pena, en función de sistemas de cumplimiento o ejecución, supeditados a
presupuestos correccionalistas según los cuales el único fin de la pena es la
reeducación del condenado.-
LA REPROCHABILIDAD EN LA DETERMINACIÓN DE LA PENA
El
grado
de
reproche
adquiere
verdadera
relevancia
en
la
determinación de la pena, es decir, como gradación de la reprochabilidad. ROXIN
sostiene que la reprochabilidad de la Teoría del Delito se distingue de la de la
Determinación de la Pena: una pena adecuada a la reprochabilidad es una pena
adecuada a los fines preventivos, por lo que este autor sostiene que es correcta la
aplicación de la Teoría del Margen de la Libertad.
Las dos teorías más relevantes de cómo iniciar el proceso de
determinación de la pena que resulte más adecuada son: a) La teoría de la pena
exacta y b) la teoría del margen de la libertad.a) La teoría de la pena exacta: Punktstrafetheorie niega la existencia de un “marco
de reprochabilidad” y afirma, que la pena adecuada a la reprochabilidad es solo una.
Considera que la reprochabilidad es siempre una medida fija y determinada y, por
ello la pena correcta sólo puede ser una. Sostiene que solamente existe una pena
adecuada a la reprochabilidad.b) Teoría del margen de la libertad: Spielraumtheorie que parte de la premisa que
no es posible determinar la gravedad de la reprochabilidad en un punto exacto del
marco penal establecido y que una pena adecuada a la reprochabilidad aun admite
un “marco de reprochabilidad”. Esta
teoría fue elaborada por la jurisprudencia
alemana y puede ser considerada como claramente dominante. Sus sostenedores
reconocen que la teoría no se encuentra en condiciones de establecer un monto
determinado, sino que sólo es posible establecer un “marco”, que si bien puede
resultar en impreciso, facilita al Tribunal llegar a la pena correcta.En cuanto a nuestro ordenamiento jurídico positivo, Constitución
Nacional y Código Penal de la República del Paraguay, se prevé cuanto sigue:
Art. 20 Constitución Nacional.: “Objeto de las Penas.- Las penas
privativas de libertad tendrán por objeto la readaptación de los condenados y la
protección de la sociedad. Quedan proscriptas la pena de confiscación de bienes y
la de destierro”.En tanto que en el Código Penal Paraguayo nn principio, el art. 1º
prescribe: “Nadie será sancionado con una pena o medida sin que los presupuestos
de la punibilidad de la conducta y la sanción se hallen expresa y estrictamente
descritos en una ley vigente con anterioridad a la acción u omisión que motive la
sanción”. La norma se halla sustentada en el Principio de Legalidad, previsto a su
vez en la Constitución Nacional y responde al principio Nulla Poena, sine lege
estricta, escrita y anterior al hecho.En tanto que el artículo 2º de la ley penal hace referencia igualmente a
la pena al señalar: “1- No habrá pena sin reprochabilidad y 2- La gravedad de la
pena no podrá exceder los límites del reproche penal”.Por otra parte, en forma general el artículo 3º del Código Penal
Paraguay prescribe cuanto sigue: “Las sanciones penales tendrán por objeto la
protección de los bienes jurídicos
y la readaptación del autor a una vida sin
delinquir”.Y finalmente debemos remitirnos a las definiciones
previstas en el
art.14 del C.P. que – valga la redundancia – define de la siguiente manera:
conducta: como las acciones y omisiones; hecho antijurídico: la conducta que
cumpla con os presupuestos del tipo legal y no esté amparada por un causa de
justificación y reprochabilidad: la reprobación basada en la capacidad del autor de
conocer la antijuridicidad del hecho realizada y de determinarse conforme a ese
conocimiento.BASES DE LA MEDICIÓN DE LA PENA
El art. 65 del Código Penal Paraguayo establece las bases de la
medición de la pena. La determinación de la pena puede ser definida como el acto
mediante el cual el Tribunal fija las consecuencias de un delito. Ello afecta tanto a la
decisión de la clase de pena que ha de imponerse, como a la cantidad de la que se
señale; incluyendo la decisión
a cerca de la suspensión de la pena. Se debe
primeramente determinar el marco penal aplicable, que no presenta problemas para
los autores de un hecho punible consumado. Sin embargo la cuestión cambia
cuando estamos en presencia de un concurso de delitos (C.P. art. 70) o ante un
hecho punible en grado de Tentativa (C.P. arts. 26 y 27) y en caso de Complicidad
(C.P. art. 31). Una vez asignado el marco penal concreto que corresponde al hecho
punible, el Tribunal dispone de arbitrio para moverse dentro de dicho marco. Es la
fase de la “Determinación Judicial de la Pena en Sentido Estricto”.-
EL SISTEMA DEL ART. 65 DEL CÓDIGO PENAL PARAGUAYO
Nuestro Código Penal establece que la Medición de la Pena se basará
en la reprochabilidad del autor y será limitada por ella, es decir adopta por un lado la
Teoría Retributiva y por el otro la Teoría Preventiva Especial cuando establece que
se atenderán también los efectos de la pena de su vida futura en sociedad
(resocialización). Asimismo debe tenerse en cuenta la Teoría Preventiva General
pues las sanciones penales tienen por objeto la protección de los bienes jurídicos y
la paz social.CIRCUNSTANCIAS RELEVANTES PARA LA MEDICIÓN DE LA PENA
Las circunstancias a tener en cuenta para la medición de la pena son:
1) Los móviles y fines del autor: Deben ser tenidos en cuenta los
motivos que incitaron al autor a la comisión del hecho punible que pueden ser
estímulos externos (dificultades económicas) y estímulos internos (celos). En cuanto
a los fines debe ser considerado el propósito que llevó al autor a realizar el hecho
punible. La mayor o menor contrariedad a la norma de los motivos que impulsaron
al autor a la comisión del hecho resultará decisiva para establecer el grado de
reprochabilidad. Como regla general, puede decirse que la reprochabilidad de la
conducta será tanto mayor cuanto más se aleje la intensión del autor a la protección
de un bien jurídico. Estímulos externos pueden ser dificultades económicas,
convicciones políticas, coacción, etc. Móviles internos: odio, ánimo de lucro, codicia,
compasión, ira, etc.
2) La forma de realización del hecho y los medios empleados: En este
punto debe ser tenido en cuenta si el autor ha realizado el hecho punible con mayor
o menor violencia hacia la víctima, es decir, debe tenerse en cuenta, por ejemplo, el
grado de violencia utilizado. Debe ser tenida en cuenta también la intervención de
varias personas en el hecho, pues ésto representa un peligro mayor que el cometido
por un autor único, ya que la existencia de un grupo facilita el logro de los objetivos
delictivos. Reiteramos, el hecho cometido por un grupo, representa un peligro mayor
que el cometido por un autor único y la pertenencia a un grupo facilita a sus
miembros el logro de sus objetivos. La intervención del autor en el hecho, cual haya
sido su aporte o la pluralidad de intervinientes, son circunstancias particularmente
apropiadas para caracterizar el ilícito. Por lo general, un hecho cometido por varios
participantes revelará un ilícito más grave, en tanto ello represente un aumento del
poder ofensivo o aumente la indefensión de la víctima. El hecho cometido por un
grupo habitualmente representa un peligro mayor que el cometido por un autor
único, y la pertenencia al grupo facilita a los intevinientes el logro de sus objetivos.
En los casos de coautoría y complicidad deberá tenerse en cuenta el rol efectivo que
haya desempeñado cada uno en el hecho concreto y su influencia para el progreso
de plan de acción.
3) La intensidad de la energía criminal utilizada en la realización del
hecho: Cuanto más obstáculos deba salvar el participante de un delito, mayor será
su energía criminal. No sólo se refiere a las conductas activas sino también a las
omisivas. Por intensidad, podemos entender como el grado de voluntad, despliegue
físico o intelectual. Cuanto mayor hayan sido las dificultades que hayan tenido que
superar para la ejecución del hecho, cuanto más haya perseguido su meta tanto
mayor será su culpabilidad.
4) La importancia de los deberes infringidos: Se refiere a los casos de
los delitos de omisión, cuanto más relevante sea la conducta que se esperaba que el
autor desplegara, mayor gravedad tendrá el hecho.
5) La relevancia del daño y del peligro ocasionado: Para establecer
esta circunstancia debe ser tenida en cuenta la Teoría de “La Extensión del Daño”,
cómo por ejemplo, dando muerte a una persona se deja a una familia sin el sustento
que ésta otorgaba a la misma. Se plantea la cuestión relativa a si sólo se encuentra
abarcado el resultado típico o si también entran en consideración las consecuencias
mediatas del hecho y la medida en que éstas también debieron haber resultado
previsibles para el autor. Se exige que sólo se otorgue relevancia a aquellas
consecuencias que tengan alguna relación con el fin de protección de la norma.
6) Las consecuencias reprochables del hecho: La jurisprudencia
alemana sostuvo “quien culpablemente ha creado una situación cargada de riesgos,
en cierta medida ha abierto el portón por el cual pueden ingresar desgracias
múltiples e indeterminadas, y si la desgracia ingresa, puede ser hecho responsable
por ella en el ámbito de la determinación de la pena sin violación del principio de
culpabilidad”. Por ejemplo, el autor hurta un maletín que contiene dinero, y en el
interior hay, además, documentos: como consecuencia de su pérdida, la victima
pierde el trabajo. Es necesario que se trate de consecuencias que guarden alguna
vinculación con el fin de protección de la norma (ej.: la incapacidad de realizar una
labor remunerada como consecuencia de una lesión corporal). Evitar que la victima
pierda su trabajo no puede ser considerada, en principio, una consecuencia
amparada por la norma que prohíbe el hurto. Para agravar la pena sólo se pueden
tener en cuenta la afectación de bienes jurídicos “co-protegidos” por la norma.
7) Las condiciones personales, culturales, económicas y sociales del
autor: Las condiciones personales del autor forma parte de la base del juicio de
prevención especial. Deben tenerse en cuenta circunstancias tales como, situación
familiar, profesión, origen social y sus ingresos, estas serán de importancia para
determinar la capacidad del autor para reconocer la antijuridicidad del hecho y
comportarse conforme a ese conocimiento, para ello, lo decisivo será el momento
del hecho, mientras que para analizar las necesidades de prevención especial, las
condiciones personales a tomar en cuenta serán las del momento de la sentencia.
8) La vida anterior del autor: Si bien no se admite el Derecho Penal de
autor, a los fines de la Prevención Especial la vida anterior del autor es un punto de
apoyo importante pues permitirá fundar el pronóstico acerca de los riesgos de
desocialización. En general se acepta que la conducta precedente permite reconocer
si el autor tuvo mayor o menor autodeterminación. Nuestro código no sanciona la
reincidencia ya que rige el Derecho Penal de hecho y no de autor, la reprochabilidad
se refiere a un hecho concreto y no a hechos anteriores.
9) La conducta posterior a la realización del hecho y en especial los
esfuerzos para reparar los daños y reconciliarse con la víctima: En este punto debe
tenerse en cuenta si el autor ha tratado de reconciliarse con la víctima y realizado
esfuerzos para reparar los daños, procurando disminuir por lo menos los efectos de
la conducta delictiva. Una conducta de rebeldía agravaría la situación del acusado
sin embargo una demostración de arrepentimiento o colaboración con la justicia será
atenuante. Dentro de esta condición debe tenerse en cuenta especialmente su
comportamiento durante el proceso. en este sentido puede resultar agravante la
declaración de rebeldía y puede resultar atenuante la reparación del daño, el
arrepentimiento, etc.
10) La actitud del autor frente a las exigencias del derecho y en
especial, la reacción respecto a condenas anteriores o salidas alternativas al
proceso que impliquen la admisión de hechos: De conformidad a nuestro sistema
penal no es posible computar a la reincidencia como agravante. Se ha entendido
que ello viola el principio de non bis in idem en tanto la mayor gravedad del segundo
delito es consecuencia del delito anterior, que ya fue juzgado, en la medida en que la
condena anterior es el presupuesto legal para la declaración de reincidencia. Se
realiza aquí un doble juego de pena, primero se castiga por el hecho cometido y
luego ese hecho vale para castigar más intensamente el segundo delito. Sin
embargo coincidimos con PATRICIA ZIFFER que más bien se trata de que la
condena o la pena sufrida determina una clase especial de autor, que viola los
principios de un Derecho Penal de hecho, al crear una especie de Código Penal
paralelo más grave para una calidad especial de autor, “los reincidentes”. Existe una
tendencia generalizada a considerar que quien reincide luego de haber sido penado
con anterioridad merece mayor censura que quien comete un delito por primera vez,
sin que se alcance a explicar suficientemente porque la delincuencia anterior debe
afectar la pena merecida por el autor por un hecho posterior. Se trata de un
agravante de dudosa legitimación, sin embargo, algunos autores consideran que
puede ser utilizada al momento de la medición de la pena.Para concluir debemos señalar que nuestro ordenamiento penal
paraguayo prohíbe la doble valoración, es decir en la medición de la pena, no
podrán ser consideradas las circunstancias que pertenecen al tipo legal.
Cuando el legislador estableció el marco penal, fijó los diferentes
grados posibles de gravedad del delito. Para ello, tuvo que tener en cuenta
diferentes circunstancias de hecho que marcan el fundamento para prohibir una
cierta conducta. Todas aquellas circunstancias que ya han sido tomadas en cuenta
por el legislador al establecer el tipo penal, o dicho de otro modo, todas aquellas
circunstancias que fundamentan el ilícito, no pueden ser consideradas nuevamente
al momento de fijar la pena para un hecho concreto. Esto es lo que en doctrina se
conoce como “prohibición de doble valoración”, previsto en el art. 65, inciso 3º, del
Código Penal Paraguayo. Por ejemplo, no es posible agravar un robo porque para el
apoderamiento se utilizó violencia o un homicidio porque el hecho “culminó” en la
muerte de una persona, pues estas circunstancias son propias del robo y del
homicidio, respectivamente, y tomarlas en cuenta implicaría sancionar dos veces por
la misma circunstancia, violando así el principio de NON BIS IN IDEM.-
CONCLUSIÓN FINAL
A modo de conclusión, luego del relato posicionado en diversos
aspectos de la Teoría de la Pena, como lo es su construcción filosófica amen de su
concepción política y las nociones dogmáticas que se han construido en su entorno,
solamente nos resta encaminar la anterior recopilación como sigue: Se afirma que
debe existir un espectro de penas adecuadas al grado de reproche presente en la
conducta del agente.Profundizando, podemos llegar a señalar que este “espacio de
juego” (al amparo de la denominada: Spielraumtheorie), se rellenaría mediante las
consideraciones preventivo especiales y generales.- Pero ésta teoría no se
corresponde con todas las condiciones que normalmente se logran ubicar en la
praxis, porque esos factores de medición de la pena, orientados desde la
prevención, de modo alguno logran alcanzan la relevancia que cabría esperar,
según nos lo indica el principio teórico.- En realidad, hoy día, en la praxis de los
Tribunales, la medición de la pena determinada por la prevención desempeña más
bien un papel marginal, y al respecto, nótese que incluso en los más graves
crímenes se puede llegar a comprobar empíricamente que el pensamiento de la
prevención se tiene en cuenta mucho menos de lo que cabría esperar conforme al
ambicioso programa de la señalada Teoría del espacio de juego.
Que, conforme se tiene claramente orientado en las normativas
pertinentes (arts. 2do. y 65 del Código Penal Paraguayo), el punto de partida legal
para la medición de la pena nos remite al concepto de la reprochabilidad (art. 14,
inc. 1ro., num. 5to. Código Penal Paraguayo), obteniéndose de la ecuación que: la
medida de reproche en el autor es el presupuesto o fundamento de la métrica
concreta de la pena.- Ahora bien, el análisis de la cuestión referida a los factores
concretos de valoración, en que se descompone tal afirmación, resulta en un
irrenunciable derecho de medición de la pena racional.Sin embargo considero, con total desapasionamiento, que aún
no se encuentra del todo claro cómo ha de procederse, cobrando así preeminencia
el enorme significado práctico del concepto de la punición individual (precepto que
debe emplearse en cada condena jurídico-penal), llegando hasta a sorprender, el
subdesarrollado estado en que, incluso a nivel jurisprudencial, se ubica aún esta
discusión en la República del Paraguay.- Especialmente llamativo resulta también lo
poco que se han ocupado las exposiciones más antiguas de la operacionalización de
la culpabilidad en la medición de la pena, ya que en el tiempo de vigencia del
anterior Código Penal material, hoy abandonado, apenas se ha abordado el
significado de la culpabilidad en la métrica de la pena y, por lo demás, sólo se
desarrolló en la mayor parte de sus explicaciones sobre aquellas circunstancias de
medición que eran concebidas como agravantes y atenuantes, criterio hoy en
desuso.La métrica actual en el Código Penal vigente se corresponde
más bien con premisas metodológicas, es decir, se adhiere a una forma de proceder
inductiva que, ante todo, presumimos, busca ser sistematizadora de la jurisprudencia
que podamos lograr construir, y ya no sólo exclusivamente dependiente de la
prevención o sujeta a reflexiones teórico-abstractas.- Resulta necesario así, arribar
al establecimiento de un verdadero centro de gravedad que se potencie en un
análisis intensivo de la fórmula básica del art. 65 del Código Penal, en procura del
beneficio en la enumeración minuciosa de los factores de incidencia en la pena,
propendiendo a una teoría de la medición de la pena propia, basada en nuestra
casuística, concepto ciertamente no muy fácil o rápido de lograr.
Finalmente, y al permitirme ponderar las expresiones vertidas
por el Magistrado Doctor WALDIR SERVÍN BERNAL, docente del área penal y
Miembro del Tribunal de Apelación en lo Penal de Asunción del Paraguay –
gentilmente cedida en calidad de cooperación didáctica-, podemos rescatar que:
“…La imposición de una pena privativa de libertad resulta ser la mayor injerencia en
un ciudadano, por parte del Estado. Nuestro Código Penal, en su art. 65, establece
expresamente los criterios que orientan la decisión acerca de cuál es la pena más
adecuada para cada caso. En la Medición de la Pena deben ser clasificados y
ponderados todo tipo de información acerca del hecho y del autor, de manera a
obtener la respuesta más equilibrada posible. En consecuencia la fundamental tarea
de la Determinación de la Pena consiste en la identificación de los criterios que
deben orientar la decisión y la fijación de cuáles son las circunstancias que deben
ser tenidas en cuenta y cuáles pueden ser descartadas en el caso; todos estos
factores y su influencia sobre la pena concreta dependen en gran medida de la
decisión previa de cuál es la finalidad de la pena dentro del sistema… … Si el
Derecho Penal debe servir a la protección de bienes jurídicos, y de este modo, al
libre desarrollo del individuo y al mantenimiento de un orden social, se debe
establecer qué conductas pueden ser amenazadas con pena por el Estado. La
respuesta a la pregunta de cómo debe actuar la pena para cumplir con la misión del
Derecho Penal, está dada por la Teoría del Fin de la Pena…”.Por último, así como en la entrada he referido al Marqués de Beccaría,
Cesare Bonesana, nuevamente en este cierre extracto cuanto sigue: “…Es mejor
evitar los delitos que castigarlos. He aquí el fin principal de toda buena legislación,
que es el arte de conducir los hombres al punto de mayor felicidad, o al menor de
infelicidad posible…”
BIBLIOGRAFIA
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28) SERVIN, JOSÉ WALDIR “La medición de la pena en el Código Penal Paraguayo”
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