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La reflexividad: un asunto crítico en la investigación cualitativa
Enferm Clin. 2011;21(3):163—167
www.elsevier.es/enfermeriaclinica
ARTÍCULO ESPECIAL
La reflexividad: un asunto crítico en la investigación cualitativa夽
Carmen de la Cuesta-Benjumea
Departamento de Psicología de la Salud, Universidad de Alicante, Alicante, España
Recibido el 9 de octubre de 2010; aceptado el 9 de febrero de 2011
Disponible en Internet el 4 de mayo de 2011
PALABRAS CLAVE
Educación continua;
Investigación
cualitativa;
Investigación en
enfermería;
Métodos
KEYWORDS
Continuing education;
Qualitative research;
Methods;
Nursing research
Resumen El término reflexividad proviene de la lengua inglesa y los hispanohablantes la hemos
de dotar de un sentido técnico. La reflexividad expresa la conciencia del investigador, habla de
su conexión con la situación de la investigación. Es un proceso en el cual el investigador vuelve
sobre sÍ mismo para examinar críticamente el efecto que tiene sobre el estudio y el impacto
de las interacciones con los participantes. El proceso reflexivo impregna todos los niveles de un
estudio de investigación y está presente en todas las fases desde la pregunta de investigación
al trabajo de campo, del análisis de los datos a la elaboración final del informe. No obstante, la
cuestión no es tanto hacer actividades reflexivas, sino ser un investigador reflexivo. La reflexividad es una habilidad humana que está presente en las interacciones sociales y precisamente
por esto se hace presente en la investigación cualitativa. Se puede hablar, por tanto, de un
«self indagador» que precisamente se construye a través de las relaciones y las interacciones
que los investigadores establecemos con los participantes del estudio. La reflexividad tiene un
carácter formativo, que continúa aun después de haber finalizado el estudio.
© 2010 Elsevier España, S.L. Todos los derechos reservados.
Reflexivity: a critical issue in qualitative research
Abstract Reflexivity is an English term that Spanish speaking people have to assign a technical
meaning. Reflexivity expresses the conscience of researchers conscience and refers to their
connection with the study’s situation. It is a process by which researchers step back to critically
exam the effect they have on the study and the impact of their interactions with participants.
The reflexive process is embedded in all research levels and is present in all the research
phases, from the research question to fieldwork, from data analysis to writing the final report.
Nevertheless, the question is not so much to engage in reflective activities but to be a reflexive
researcher. Reflexivity is a human ability that is present during social interactions. For this
reason it is present in qualitative research. A self inquirer can be addressed as it is constructed
by the relationships and interactions that are established with study participants. Reflexivity
has an educational character that continues after the study is completed.
© 2010 Elsevier España, S.L. All rights reserved.
夽
Este artículo está basado en la ponencia presentada en el IV Congreso Iberoamericano de Investigación Cualitativa, Fortaleza, Brasil.
Septiembre 2010.
Correo electrónico: [email protected]
1130-8621/$ – see front matter © 2010 Elsevier España, S.L. Todos los derechos reservados.
doi:10.1016/j.enfcli.2011.02.005
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Introducción
Investigar de manera cualitativa no es aplicar simples procedimientos o seguir indicaciones teóricas, sino que es
un acto interpretativo producto de la interacción con el
mundo social, así: el conocimiento generado en un estudio cualitativo se construye a través de las decisiones y las
interacciones durante el proceso de investigación1 .
Reconocer el carácter construido del conocimiento
implica la necesidad de examinar críticamente el efecto
que, como investigadores, tenemos sobre los estudios y a
examinar también el impacto de las interacciones con los
participantes. Es la reflexividad lo que nos permite este
examen. Este artículo primero explora el significado de la
reflexividad y lo que aporta en los estudios de investigación
para luego examinar su práctica y el efecto que esta tiene
en el investigador.
El significado de la reflexividad
Lo primero que se debe reconocer es que el término reflexividad, en el contexto de la investigación cualitativa,
proviene de la bibliografía anglosajona. En inglés, se distingue reflectivity de reflexivity. Mientras que reflectivity
se refiere a pensar después del acontecimiento y, por lo
tanto, es un proceso distanciado de la acción concreta,
reflexivity implica una toma de conciencia más inmediata,
continua, dinámica y subjetiva2 . Los diccionarios del uso de
la lengua3,4 señalan que la reflexividad es la cualidad de lo
reflexivo, y reflexivo, «aplicado a las personas, se dice del
que obra con reflexión, el que se detiene a pensar antes de
obrar»3 (p. 2523). Aquí no se contempla, como en el término
reflectivity, que el pensamiento sea posterior a la acción.
Efectivamente, se dice que una persona es reflexiva cuando
piensa antes de actuar y hacemos llamados a la reflexión
antes y no después de la acción. No obstante, en el catálogo del termino español «reflexionar», el diccionario indica
expresiones y palabras que se acercan al significado descrito en la literatura anglosajona, frases y palabras tales
como «Entrar en cuentas consigo mismo», «recapacitar»,
«reconsiderar», «repensar» y «repasar»3 (p. 2522). Todas
ellas hablan de un encuentro con uno mismo, de una toma
de conciencia después de una acción, pero sin el matiz de
la inmediatez, es decir, de un pensamiento entrelazado con
la acción, que se contiene en la descripción anglosajona de
reflexivity.
Así, reflexión y reflexividad no son términos intercambiables, como a veces se constata en la bibliografía5 . A la
palabra reflexividad los hispanohablantes hemos de dotarla
de un significado especial que va más allá de lo que
comúnmente significa cuando se atribuye esta acción a los
sujetos. La reflexividad en investigación cualitativa entraña
un importante concepto técnico.
En segundo lugar, aunque no hay un consenso pleno en su
definición6 , se entiende como el proceso de volver hacia uno
mismo7 para examinar críticamente el efecto que se produce
en el desarrollo de la investigación. La reflexividad, por lo
tanto, desafía las ideas de objetividad y distanciamiento tan
apreciadas en el paradigma positivista; expresa la conciencia del investigador, habla de su conexión con la situación
de la investigación.
C. de la Cuesta-Benjumea
Finalmente, cuando el investigador rinde cuentas de su
práctica, la reflexividad se convierte en un producto escrito
pero también forma parte del proceso de investigación8 .
La bibliografía nos proporciona muchos ejemplos de esto.
Mercado et al9 , en sus reflexiones sobre los procedimientos metodológicos de un estudio cualitativo, sustentan que:
«Las opiniones y estrategias metodológicas empleadas más
que ser un asunto de índole técnica están íntimamente
vinculadas al objeto de estudio, a las relaciones sociales establecidas entre los participantes y al contexto del
estudio» (p. 461).
En efecto, el proceso reflexivo impregna todos los niveles
de un estudio de investigación, desde su orientación teórica a las reacciones de los participantes a la investigación.
También está presente en todas las fases desde la pregunta
de investigación al trabajo de campo, del análisis de los
datos a la elaboración final del informe. Esto se ilustra en
la bibliografía donde, tomando como ejemplo un estudio de
investigación ya realizado, se muestra la práctica reflexiva
en todas la etapas del estudio comentado10,11 . Incluso se
ha examinado y documentado de manera pormenorizada la
fase exploratoria de un estudio cualitativo12 , mostrándose
con ello que la reflexividad es necesaria para que esta fase
cumpla su cometido.
De manera novedosa se ha señalado13 que los investigadores deben, asimismo, ejercitar la reflexividad a la hora de
consultar la bibliografía y preguntarse sobre quién escribe,
qué posición ocupa en el mundo académico y la que ocupa
«también por su subjetividad y su relación con el objeto que
investiga»13 (p. 43). Con ello, el investigador hace conciencia y reconoce desde dónde se escriben los textos que se
consideran científicos y apropiados para el tema en estudio.
No es de extrañar, por lo tanto, que la definición dominante
de reflexividad sea la de una toma de posición14 .
La reflexividad como herramienta
Todos los investigadores, en alguna medida, estamos conectados con el tema en estudio7 , es más, en la literatura
metodológica se nos insta a escoger temas de investigación
en los cuales tengamos un interés particular, que nos impliquemos en el trabajo de campo para obtener datos, que en
el análisis de ellos usemos nuestra sensibilidad teórica y que
en el escrito final no nos ocultemos tras la tercera persona
del singular, sino que nos hagamos visibles. Dependiendo de
la medida en que estas conexiones influyen en el estudio de
investigación, surgen preguntas sobre si sus resultados son
un «artefacto» derivado de la presencia del investigador7 . Y
es aquí donde la reflexividad tiene un papel por el reconocimiento que hace a nuestra presencia en la investigación,
que si bien no se puede controlar, en el sentido positivista
de la palabra, sí que se debe hacer consciente, o lo más
consciente posible.
La reflexividad es una herramienta para analizar cómo la
subjetividad y la intersubjetividad influyen en el proceso
de investigación15 . Quint16 , en su estudio sobre la enfermera y el paciente moribundo, proporciona un ejemplo de
ello: «Para comenzar, mi participación en este estudio no
fue accidental. Sucedió porque a una experiencia personal
intensa con la muerte produjo cambios en mi punto de vista
sobre la vida y sobre mí misma. De hecho, la invitación a
La reflexividad: un asunto crítico en la investigación cualitativa
unirme al proyecto se hizo en parte porque era una enfermera que se sentía relativamente cómoda hablando con la
gente del proceso de morir. Como enfermera y como antigua
profesora de enfermeras, llevé al proyecto muchas actitudes
y concepciones sobre los pacientes y sobre los estudiantes
de enfermería, así como preocupaciones profundas sobre las
cosas desagradables que había visto suceder en ambos grupos en el hospital. Al tener esta información, el lector está
en una mejor posición para juzgar y cuestionar lo que he
escrito» (p. 268).
Retomando la frase final de la cita, hoy en día hay un consenso en que la reflexividad es un instrumento para la validez
y se propone como criterio básico para la evaluación de la
calidad de los estudios cualitativos17 . Ya no es extraño que
nos encontremos monografías y tesis doctorales con relatos
reflexivos, es más, si no están se las echa de menos y se
interroga justamente la validez de aquellos estudios donde
el investigador parece estar ausente. Ser reflexivo es, hoy
en día, un imperativo para los investigadores cualitativos14 .
El proceso reflexivo también enriquece la propia investigación al proporcionar insights sobre el fenómeno que está
en estudio y sobre nosotros mismos, ayuda a la interpretación de lo que se nos revela como inexplicable y facilita
su comprensión. Rosaldo18 ofrece un ejemplo clásico. Toma
su propia experiencia de duelo producido por la muerte de
su esposa para captar la ira que empuja a los hombres ilongote del norte de Filipinas a cazar cabezas. En su texto dice:
«El uso de mi experiencia personal sirve como vehículo para
hacer que la calidad e intensidad de la ira en la aflicción
ilongote sean más accesibles al lector que ciertos modos de
composición más indiferentes» (p. 23).
La reflexividad, como ilustra la cita, sirve de puente entre
el investigador y su audiencia. A través de ella se comunican
sentimientos. Además, se adquieren conocimientos, como
es en el caso de la investigación-acción participativa19 . Una
posición reflexiva genera preguntas y profundiza en análisis
de los datos13 . La comprensión y el análisis sobre el fenómeno en estudio se amplía desde diversas perspectiva y no
sólo desde las teóricas13 .
Pero no todo son ventajas, en la bibliografía se ha
señalado que, paradójicamente, la reflexividad puede contribuir a afirmar la voz de autoridad del investigador sobre
la de los participantes del estudio, y de esta manera alejarlo
de la experiencia de los participantes20 , que puede significar un ejercicio del ego donde sólo se vean y manifiesten los
acontecimientos más complacientes y placenteros al yo2 y
que, al comprobar su efecto sobre el fenómeno en estudio y
sobre los participantes, tenga un efecto paralizante sobre el
investigador21 . En los investigadores noveles, la conciencia
de ser un instrumento de investigación puede incluso minar
la propia confianza y con ello afectar el avance del estudio.
La práctica reflexiva
Hoy en día los investigadores hablan libremente de los procesos reflexivos22 y no se los cuestionan. Lo que se cuestiona
es cómo hacerlos8 .
Si bien el uso de la reflexividad por parte del investigador se manifiesta en el informe, lo que permanece menos
claro es cómo llevarla a cabo en un estudio23 . Al respecto,
hay autores que reconocen que no se puede prescribir cómo
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hacerla, sino exponerla y sensibilizar sobre las decisiones,
las alternativas y las limitaciones que conlleva el proceso
de investigación6 . Algunos han examinado más de 30 años de
práctica reflexiva e identificaron cinco modelos para llevarla
a cabo20 , estos son:
1. La introspección individual: aquí la reflexividad se
entiende como un relato confesional sobre la metodología o un examen de las reacciones personales
posiblemente inconscientes.
2. Examen de las interacciones mutuas: se examina la dinámica de las relaciones con los participantes.
3. Reflexividad en la investigación colaborativa: los participantes, como investigadores que son, se implican en
ciclos de reflexión y experiencia.
4. Crítica social. Destacan prácticas coercitivas de las instituciones. Particularmente, los investigadores que usan
este modelo de reflexividad les preocupa cómo manejar el desequilibrio de poder entre el investigador y los
participantes.
5. Reflexividad como una desconstrucción irónica surge de
un paradigma posmoderno; aquí se entiende que el
mundo es como un parloteo con muchas voces que compiten, ninguna de ellas con un estatus privilegiado. El
investigador, por lo tanto, tiene que desenmascarar la
retórica de ser «una voz autorizada», permitiendo así que
se escuchen las múltiples voces.
Los relatos confesionales es el modelo más documentado en la bibliografía, hay abundantes ejemplos de ello,
es más, este constituye un estilo de elaborar el informe
de investigación24 . El modelo colaborativo es intrínseco a la
investigación-acción participativa19 , así la práctica reflexiva
se vincula a la metodología.
En la bibliografía podemos encontrar ejemplos claros
de actividades reflexivas, como el examen de las preconcepciones y las motivaciones sobre la pregunta de
investigación10,11 , llevar un diario reflexivo durante el trabajo de campo19 , revalorar por parte de los participantes su
práctica25 , tomar conciencia de las decisiones y la posición
que se adopta a la hora de escribir el informe26 , hacer un
rendimiento de cuentas epistemológico y utilizar métodos
de análisis de datos que incorporen la reflexividad27 .
No obstante, mientras que es común encontrar reflexiones alrededor de lo que motivó el estudio y las relaciones
que se establecieron durante el trabajo de campo, es menos
frecuente encontrar relatos reflexivos sobre el análisis de los
datos. Esto es importante, ya que aunque se afirme que el
significado está en los datos, somos los investigadores quienes encontramos estos significados, es decir, los construimos
con nuestra biografía, nuestro bagaje teórico y cultural y en
las relaciones que establecemos con los informantes, con
otros y, como no, con los datos. Precisamente, en el análisis
es donde las actividades reflexivas son más importantes ya
que: «. . . los métodos analíticos del investigador sirven como
un conjunto de lentes que permiten que emerjan algunos
significados mientras se silencian otros22 » (p. 11).
En verdad, es el investigador quien hace elecciones sobre
cómo interpretar los datos, qué es lo que constituye el dato
y dónde obtenerlo. Así, la sensibilidad teórica y el muestreo teórico son los procedimientos que hacen patente la
presencia del investigador en el análisis21 .
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Sin embargo, la cuestión no es tanto realizar actividades reflexivas, sino ser un investigador reflexivo, aunque
sólo haciendo estas actividades lograremos ser reflexivos.
Lo que no hay que perder de vista es que, como en todo
lo concerniente a la investigación cualitativa, los procedimientos no son actos burocráticos ajenos a quien investiga,
son producto de sus decisiones e interacciones a lo largo de
su estudio.
Las limitaciones del proceso
El proceso reflexivo tiene límites. Por un lado, están los límites de lo que uno mismo puede ser consciente y, por el otro,
hay aspectos en el proceso reflexivo, como la intuición, que
no son completamente conscientes22 . Asimismo, reconocer
algunas influencias puede llevar tiempo, distancia y despego
de la investigación; la cercanía con el estudio impone sus
límites.
Por ejemplo, sé que haber pasado de hacer el análisis
de datos de manera manual a hacerlo ayudada por un programa informático ha cambiado mi manera de pensar, lo sé
pues entiendo que lo que hacemos con las manos estructura nuestro pensamiento; Heidegger afirma que la mano
es la ventana a la mente. Recientemente, unas autoras
me advirtieron que el modelo positivista de investigador
neutral o ausente se refuerza con los programas de software, y dicen: «El uso de la tecnología confiere un aire de
objetividad científica en lo que permanece como un proceso fundamentalmente subjetivo e interpretativo»27 (p.
415).
Esto me hace comprender por qué los programas de software son tan populares entre algunos académicos y por qué
su financiación en los proyectos no se cuestiona. A la vez,
me pregunto si mi pensamiento se ha hecho más objetivo
con el uso del software para el análisis de datos. En efecto,
los límites que hay para la reflexividad hace pensar que no
es un valor absoluto, sino que tiene grados27 .
El efecto de la reflexividad sobre el propio
investigador
Charmaz28 afirma que la investigación cualitativa es una
oportunidad para la transformación y, citando a una investigadora, lo muestra: «He sido conmovida y transformada
por esta investigación de muchas maneras y la cirugía fetal
es algo en lo que continuaré pensando y hablando mucho
tiempo después de que este libro se publique. Mis presuposiciones intelectuales e ideas políticas se han visto una y
otra vez zarandeadas (p. 130).
Es la reflexividad lo que permite esta mudanza, y como
la autora señala, transciende el propio estudio de investigación. Una vez puesta en marcha, la conciencia de lo
que hicimos y vivimos durante el estudio de investigación no se paraliza, más bien sigue alimentándonos. Así, la
reflexividad tiene un carácter formativo, hace que seamos
investigadores, aun después de haber finalizado la investigación. Rosaldo18 proporciona el ejemplo más clásico de ello:
«. . . ninguna experiencia me preparó para imaginarme una
ira en la aflicción, sino hasta después de la muerte de Michelle Rosaldo en 1981. Sólo entonces me encontré en posición
de entender la fuerza de las declaraciones repetidas por los
C. de la Cuesta-Benjumea
ilongotes respecto de la aflicción, ira y cacería de cabezas»
(p. 30).
La reflexividad es una habilidad humana que está presente en las interacciones sociales y, precisamente por esto,
se hace presente en la investigación cualitativa. De acuerdo
con el interaccionismo simbólico, la reflexividad hace posible el desarrollo del self29 . El self se constituye a través de
un proceso reflexivo que pone a la persona en una situación
de actuar hacia ella misma en vez de responder de manera
automática; tener un self convierte a los seres humanos
en una clase especial de actores30 . Así, en la investigación
podríamos hablar de un «self indagador»11 , que precisamente se hace a través de las relaciones y las interacciones
que los investigadores establecemos con los participantes
del estudio.
La reflexividad no sólo mejora la calidad de nuestros
estudios, sino que además puede hacernos mejores investigadores. Pero no es fácil desarrollarla, requiere de grandes
esfuerzos para interrogarse sobre asuntos personales y
prácticas profesionales8 . Requiere de un aprendizaje y de
grandes dosis de honestidad intelectual. Bueno, todo lo que
merece la pena acarrea un esfuerzo, lo peor que nos puede
pasar es convertirnos en mejores personas.
Conclusiones
En este artículo he planteado cuatro puntos. Uno, que se
ha de prestar atención a la manera en que nos referimos a términos provenientes de la literatura anglosajona,
refiriéndome en particular al concepto de reflexividad.
Dos, que la reflexividad no es una actividad de última
hora, sino que ha de estar inmersa en el proceso de
investigación. Tres, que hoy en día no se cuestiona la
naturaleza reflexiva de la indagación cualitativa, pero el
asunto es ser reflexivo y no hacer ejercicios de reflexividad. Finalmente, cuatro, que la reflexividad tiene un
impacto no sólo sobre el proceso de investigación, sino sobre
el propio investigador. La naturaleza formativa de un yo
indagador quizá sea el aspecto mas descuidado del papel
fundamental que tiene la reflexividad en la investigación
cualitativa.
Conflicto de intereses
La autora declara no tener ningún conflicto de intereses.
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