...

Manejo sostenible de la tierra

by user

on
Category: Documents
0

views

Report

Comments

Transcript

Manejo sostenible de la tierra
El informe Manejo sostenible de la tierra: desafíos, posibilidades y costos
de oportunidad, proporciona una focalización estratégica para la implementación de los componentes de manejo sostenible de la tierra (MST) contenidos en las estrategias de desarrollo del Banco Mundial. El MST es un
procedimiento basado en el conocimiento que integra el manejo de la tierra,
el agua, la biodiversidad y el medio ambiente, para satisfacer las crecientes
demandas por alimentos y fibras, a la vez que se mantienen las formas de
subsistencia y el medio ambiente.
Este libro, orientado a quienes toman las decisiones de política, administradores de proyecto y organizaciones para el desarrollo, articula prioridades
para la inversión en MST y en el manejo de los recursos naturales e identifica opciones de política, institucionales y de reformas de incentivos, que
acelerarán la adopción de los mejoramientos en la productividad a través
del MST y el crecimiento pro-pobre.
ISBN 978-958-8307-45-9
Manejo sostenible de la tierra
La tierra es el componente integrador de todas las formas de subsistencia
que dependen de los hábitat agrícola, de bosques, de pasturas o acuático
(ríos, lagos, costas marinas). Debido a los variables factores políticos,
sociales y económicos, el intenso uso de los recursos naturales para satisfacer a una población y una economía globales en rápido crecimiento, ha
resultado en un mal manejo y una degradación no intencionales de la tierra
y los ecosistemas.
DESAFÍOS, POSIBILIDADES Y COSTOS DE OPORTUNIDAD
A G R I C U LT U R A Y D E S A R R O L L O R U R A L
Manejo sostenible
de la tierra
DESAFÍOS, POSIBILIDADES Y COSTOS DE OPORTUNIDAD
Preliminar.indd 1
01/07/2008 20:59:37
Preliminar.indd 2
01/07/2008 20:59:38
Manejo sostenible de la tierra:
desafíos, posibilidades y costos
de oportunidad
Preliminar.indd 3
01/07/2008 20:59:38
The findings, interpretations, and conclusions expressed herein are those of the author(s) and do not
necessarily reflect the views of the Executive Directors of The World Bank or the governments they
represent.
The World Bank does not guarantee the accuracy of the data included in this work. The boundaries,
colors, denominations, and other information shown on any map in this volume do not imply any judgment concerning the legal status of any territory or the endorsement or acceptance of such boundaries.
Los hallazgos, interpretaciones y conclusiones expresados aquí son los del (los) autor (es) y no reflejan
necesariamente las opiniones de los directores del Banco Mundial, o de los gobiernos que ellos representan.
El Banco Mundial no garantiza la exactitud de los datos incluidos en este trabajo. Las fronteras, los
colores, los nombres y otra información expuesta en cualquier mapa de este volumen no denotan, por
parte del Banco, juicio alguno sobre la condición jurídica de ninguno de los territorios, ni aprobación
o aceptación de tales fronteras.
This work was originally published by The World Bank in English as Sustainable Land Management:
Challenges, Opportunities, and Trade-offs in 2006. This Spanish translation was arranged by Mayol Ediciones. Mayol Ediciones is responsible for the quality of the translation. In case of any discrepancies,
the original language will govern.
Publicado originalmente en inglés como: Sustainable Land Management: Challenges, Opportunities,
and Trade-offs por el Banco Mundial en 2006. La traducción al castellano fue hecha por Mayol Ediciones, editorial que es responsable de su precisión. En caso de discrepancias, prima el idioma original.
© 2006 The International Bank for Reconstruction and Development / The World Bank
© 2006 Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento / Banco Mundial
1818 H Street, NW
Washington, DC 20433, USA
Todos los derechos reservados
Primera edición en castellano: junio de 2008
Para esta edición:
© 2008 Banco Mundial en coedición con Mayol Ediciones S.A.
www.mayolediciones.com
ISBN 978-958-8307-45-9
Traducción al castellano: Ricardo Argüello, Universidad del Rosario, Bogotá
Diseño de cubierta: Banco Mundial
Coordinación editorial: María Teresa Barajas S.
Edición y diagramación: Mayol Ediciones S.A.
Impreso y hecho en Colombia - Printed and made in Colombia
Preliminar.indd 4
01/07/2008 20:59:38
Contenido
Agradecimientos
Siglas y abreviaturas
Panorama general
1. Introducción
Preliminar.indd 5
ix
xi
xiii
1
2. Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
Cambio en el uso de la tierra: sus causas e implicaciones
Cambio ambiental global
7
14
21
3. Desafíos al manejo sostenible de la tierra
Sistemas adecuados de manejo de la tierra
Mejor manejo del agua
Adaptación al cambio climático
Diseminación de conocimiento y restricciones de política de tierras
23
23
28
32
35
4. Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
Protección del recurso tierra: intensificación agrícola y sistemas integrados
de cultivo
Manejo de la fertilidad del suelo
Oportunidades de mercado asociadas a las prácticas de control de la erosión:
¿Una clave para la adopción?
Protección y manejo de cuencas
Explotar las funciones productiva y de servicios ambientales de la tierra
39
5. Evaluación del portafolio de mst del Banco
Inversiones pasadas y actuales para el mst e intervenciones relacionadas
El patrón de inversión del grupo del Banco Mundial en mst, mrn, biocarbono
y programas de manejo de cuencas
Lecciones aprendidas
63
63
43
45
48
50
53
64
71
01/07/2008 20:59:38
vi
Manejo sostenible de la tierra
6. Opciones estratégicas del mst
Trabajo de política y trabajo sectorial
Investigación y desarrollo de tecnología
Compartimiento del conocimiento y extensión
Provisión de incentivos, prioridades de gasto y formas de financiación
Enfoque recomendado y el papel del Grupo del Banco Mundial
75
75
76
81
84
85
Apéndice: el manejo de la tierra y un útil índice de diversidad de las plantas
(Índice “V”)
91
Referencias
95
Cuadros
4.1 Marco organizativo para los aspectos técnicos del manejo de la tierra
y de los recursos naturales a nivel de la cuenca
4.2 Técnicas de valoración económica para psa
52
58
5.1 Resumen de estrategias de mst implementadas a través de sectores
5.2 Ejemplos seleccionados de inversión en programas de manejo de cuencas
en diferentes regiones: proyectos del Banco Mundial (1990-2004)
65
6.1 La matriz atq
76
68
Gráficos
2.1 El marco Fpeir para la evaluación de la degradación de la tierra y la identificación
de puntos de intervención de mst
2.2 Producción mundial de alimentos, precios y número total de personas
desnutridas (1991-2003)
2.3 Expansión agrícola y deforestación
12
20
3.1 Cinco conjuntos amplios de fuerzas determinantes de la deforestación tropical
y de la degradación de la tierra
25
4.1 Efectos del manejo de la tierra y el agua a nivel de la cuenca
51
9
5.1 Préstamos reales del Banco Mundial por región, para proyectos de manejo sostenible
de los recursos naturales en los cuales más del 25% del total se destina a mst
66
5.2 Proyectos biocarbono por región
70
Preliminar.indd 6
01/07/2008 20:59:38
Contenido
vii
5.3 Valor en carbono de proyectos Biocarbono por categoría de manejo de la tierra
70
A1.1 Relación entre el tipo de uso de la tierra, la biodiversidad de las plantas
y la tenencia de los cultivos de palma aceitera en Jambi, Sumatra
A1.2 Relación entre el tipo de uso de la tierra, biodiversidad de las plantas y edad
en la plantación de palma aceitera en el Distrito de Jambi, Sumatra (Indonesia)
A1.3 Relación entre el empleo y la biodiversidad de las plantas en Jambi, Sumatra
92
93
94
Recuadros
2.1 Servicios ecosistémicos
2.2 Dinámica del uso de la tierra en el Cerrado (Brasil) y
el Miombo (África meridional)
Preliminar.indd 7
8
21
3.1 Manejo del agua azul y el agua verde para el mst y una mayor productividad
3.2 El mst y el mejoramiento de la productividad del agua
3.3 Proyección de los efectos del cambio climático a nivel del país, sobre la producción
de cereales sin irrigación
29
31
4.1 Una visión para el manejo mejorado de la tierra y el agua en el medio rural
4.2 Vincular las oportunidades de generación de ingreso y de ahorro de costos a las
prácticas de conservación del suelo y control de la contaminación y
la sedimentación
4.3 Evaluación acerca de si los bosques y la reforestación son benéficos para
la hidrología y para la recarga de aguas subterráneas
4.4 Áreas protegidas y pagos por servicios ambientales en Madagascar
43
33
50
55
61
01/07/2008 20:59:38
Preliminar.indd 8
01/07/2008 20:59:39
Agradecimientos
La preparación de este informe fue administrada por el Departamento de Agricul-
tura y Desarrollo Rural (adr). Erick Fernandes y Richard Burcroff escribieron el
informe con contribuciones sustanciales de Jonathan Anderson, Malcolm Blackie,
Mustapha Ceesay, Enos Esikuri, Andrew Gillison, Nteranya Sanginga, Eric Smaling
y Erika Styger.
Los autores agradecen los constructivos comentarios y sugerencias de los siguientes revisores: Shawki Bhargouti, Aziz Bouzaher, Guy Evers (fao), Nadim Khouri,
James Smyle y Mark Wilson. Muchos otros proporcionaron insumos, incluyendo a
Tom Tomich (Icraf), Steve Vosti (uc Davis), Gerhard Dieterlhe, Salah Darghouth y
Severin Kodderitzsch, así como Melissa Williams, Marisa Baldwin y Sarian AkiboBetts.
Kevin Cleaver y Sushma Ganguly proporcionaron un fuerte apoyo al desarrollo
de este informe y ayudaron a focalizar el alcance del documento. El informe tiene
como propósito apoyar los esfuerzos de la comunidad para el desarrollo y de los
interesados a nivel nacional, para la mejor integración de los enfoques de manejo
de la tierra y los recursos naturales, para mejorar la generación de ingresos rurales y
reducir la pobreza.
agradecimientos.indd 9
01/07/2008 21:00:27
agradecimientos.indd 10
01/07/2008 21:00:27
Siglas y abreviaturas
aid
angap
atq
bird
Cimmyt
deo
dfid
eap
eem
fma
fao*
fbn
Fpeir
gciai
mc
mrn
mst
ocde
perp
pib
pif
pir*
psa
rce
sig
ter
tes
tfp
*
agradecimientos.indd 11
Asistencia Internacional para Desarrollo
Asociación Nacional para el Manejo de las Áreas Protegidas en Madagascar
Alternativas a la Tala y la Quema
Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo
Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo
Departamento de Evaluación de Operaciones
Departamento para el Desarrollo Internacional, Reino Unido
Estrategia de Asistencia al País
Evaluación del Ecosistema del Milenio
Fondo Mundial para el Medio Ambiente
Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura
Fijación Biológica del Nitrógeno
Fuerzas Motrices, Presión, Estado, Impacto, Respuesta
Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional
Manejo de Cuencas
Manejo de Recursos Naturales
Manejo Sostenible de la Tierra
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos
Programa Estratégico de Reducción de la Pobreza
Producto Interno Bruto
Programa de Investigación Forestal
Sistemas de Explotación Núcleo/Pequeño Agricultor
Pagos por Servicios Ambientales
Reducción Certificada de Emisiones
Sistemas de Información Geográfica
Tasa Económica de Retorno
Trabajo Económico y Sectorial
Tipo Funcional de Planta
Por sus iniciales en inglés.
01/07/2008 21:00:27
agradecimientos.indd 12
01/07/2008 21:00:27
Panorama general
En el siglo XXI, los sistemas de producción de alimentos y fibras necesitarán satisfacer los siguientes tres requerimientos principales:
1. Ofrecer de manera adecuada alimentos seguros, nutritivos y suficientes para la
creciente población mundial.
2. Reducir de manera significativa la pobreza rural mediante el sostenimiento del
componente del ingreso de los hogares rurales que se deriva de la agricultura.
3. Reducir y revertir la degradación de los recursos naturales, especialmente de la
tierra.
Es conocido que estos desafíos necesitarán resolverse de cara a significativos pero
altamente impredecibles cambios en el clima global –un factor clave en la productividad natural y de los agroecosistemas. Otros problemas importantes que influirán
en la forma como la agricultura evolucione para satisfacer el desafío de la seguridad alimentaria, incluyen la globalización de los mercados y el comercio, la creciente
orientación de la agricultura hacia el mercado, significativos cambios tecnológicos y
una creciente preocupación pública acerca de los efectos del manejo no sostenible de
los recursos naturales.
El objetivo general de este informe es proporcionar un enfoque estratégico a las
estrategias corporativas del Banco Mundial en lo referente a la implementación de los
componentes para el manejo sostenible de la tierra (mst). Los objetivos específicos
del informe son articular las prioridades para inversión en mst con el manejo de los
recursos naturales, e identificar las opciones de reforma política, institucional y de
incentivos, que aceleren la adopción tanto de mejoramientos en la productividad del
mst como del crecimiento pro pobre. Los destinatarios primarios de este informe
son los responsables de decisiones de política y los administradores de proyectos en
cap0.indd 13
01/07/2008 21:01:02
xiv
Manejo sostenible de la tierra
nuestros países asociados y las organizaciones para el desarrollo, así como los administradores de país, de sector y líderes de equipo del Banco. Existe un amplio interés
entre estos socios para colaborar con el Banco en materia de mst y para la rehabilitación de tierras degradadas.
Definición de mst
El mst se define como el procedimiento basado en el conocimiento, que ayuda a integrar el manejo de la tierra, el agua, la biodiversidad y el medio ambiente (incluyendo
externalidades en los insumos y los productos), para satisfacer las crecientes demandas por alimentos y fibras, en tanto que los servicios de los ecosistemas y las formas
de subsistencia son preservados. El mst es necesario para satisfacer los requerimientos de una población en crecimiento. El manejo inadecuado de la tierra puede llevar
a la degradación de ésta y a una significativa reducción de las funciones productiva y
de servicios (nichos de biodiversidad, hidrología, captura de carbono) de las cuencas
hidrográficas y el paisaje.
En términos profanos, el mst involucra:
• La preservación y el fortalecimiento de las capacidades productivas de la tierra
en áreas cultivadas y de pastos –esto es, tierras altas, áreas con pendientes y
tierras planas y bajas; el sostenimiento de áreas boscosas productivas y de reservas forestales potencialmente comerciales y no comerciales; y mantener la
integridad de las cuencas hidrográficas para las necesidades de oferta de agua
y de generación de energía, así como de las zonas de conservación de agua y
la capacidad de las aguas subterráneas para atender las actividades agrícolas y
otras actividades productivas.
• Acciones para detener y revertir la degradación –o al menos para mitigar los efectos
adversos de un mal uso anterior– que es crecientemente importante en las tierras
altas y las cuencas, especialmente en aquellas donde la presión de la población
residente es severa, y donde las consecuencias destructivas de la degradación de
las tierras altas se sienten en las áreas más densamente pobladas “aguas abajo”.
Desafíos para el mst
A nivel global, una extensión importante de tierra antiguamente productiva se ha
vuelto improductiva. Se debe tener cuidado para interpretar la extensión de la degra-
cap0.indd 14
01/07/2008 21:01:02
Panorama general
xv
dación del suelo y de la desertización descrita en la literatura internacional, debido
a que las comunidades locales con frecuencia practican estrategias antiguas que les
permiten administrar la tierra, los bosques, el barbecho y los recursos de agua a niveles variables que interactúan espacial y temporalmente. No obstante, existe consenso
general acerca de que es mucho menos costoso prevenir la degradación de la tierra a
través de la aplicación de un buen manejo, basado tanto en el conocimiento cultural
como científico, que rehabilitar la tierra degradada, así como acerca de que en los
lugares donde ésta está verdaderamente degradada se pueden obtener significativos
servicios productivos y ecosistémicos a partir de su rehabilitación.
Los efectos potencialmente perjudiciales del cambio climático global y de las catástrofes naturales (terremotos, tsunamis, huracanes y actividad volcánica) sobre la
tierra han probado ser difíciles de anticipar, tanto para el Banco y sus clientes como
para la comunidad internacional en conjunto. En esta área, el manejo adaptativo,
acondicionado para disminuir la vulnerabilidad de regiones y comunidades, se hará
crecientemente necesario. Otros factores determinantes de la degradación, que pueden ser revertidos, pueden ser mejor denominados como de “comportamiento”. Éstos
incluyen las políticas e incentivos desalineados; derechos de propiedad no establecidos, especialmente derechos de uso, y débil capacidad para hacer cumplir la ley, con
frecuencia agravada por problemas de corrupción y de gobernanza.
Dada la escala de los beneficios potenciales y de los efectos negativos, es esencial
que los diagnósticos de los problemas, las evaluaciones de los usos alternativos de los
recursos y los análisis de costo-beneficio, sean llevados a cabo a los niveles espacial
y temporal apropiados. Dados los efectos transfronterizos de los costos y beneficios
de la administración de la tierra, el agua y otros recursos, serán necesarios acuerdos
regionales y tratados equitativos y éstos deben ser revisados cuando sea necesario.
Se ha encontrado que los derechos de propiedad a los recursos como la tierra,
el agua y los árboles, juegan un papel fundamental en el enlace entre reducción de
la pobreza, manejo de los recursos y manejo ambiental. Los derechos de propiedad
mantenidos por la población pobre representan un activo clave para los hogares y las
comunidades, que puede proporcionar oportunidades de ingreso, asegurar el acceso
a requerimientos esenciales para la subsistencia de los hogares (agua, alimento, combustibles y medicinas) y para el aseguramiento contra los riesgos de supervivencia.
Los grupos más pobres tienden a descansar más fuertemente sobre los derechos tradicionales o informales. Es improbable que el mst pueda ser logrado en ausencia de
una atención explícita a los derechos de propiedad.
cap0.indd 15
01/07/2008 21:01:02
xvi
Manejo sostenible de la tierra
Oportunidades para el mst
En los lugares donde los programas de manejo de la tierra y los recursos han sido
exitosos, los siguientes factores contributivos han estado presentes con frecuencia:
a) participación de la comunidad local en todos los aspectos del programa; b) apoyo
público a la inversión privada en la conservación del suelo y el agua; c) mejoramiento
y mantenimiento de vías; d) manejo macroeconómico consistente, que no discrimina contra la agricultura y los recursos naturales; e) fuerte construcción de capacidad local por parte de organizaciones no gubernamentales y otros proyectos de tipo
cooperativo; y f) esfuerzos consistentes durante al menos una década por parte de
gobiernos preocupados en el aumento no sólo de la productividad de la tierra, sino
por despertar conciencia sobre los problemas ambientales y sus posibles soluciones
a nivel local.
Intensificación del uso de la tierra y manejo integrado de los recursos
Las prácticas de producción que enfatizan la administración integrada de los nutrientes y el agua –por ejemplo, la producción con cero labranza, la labranza de conservación o la mezcla de cultivos que combinan alimentos con cubiertas de leguminosas
y/o especies de árboles y arbustos– pueden facilitar enormemente el mst. Conjuntamente con un mejor manejo, las especies y variedades mejoradas de animales, cultivos y árboles pueden también aumentar significativamente la eficiencia en el uso
de los recursos en agroecosistemas y plantaciones y reducir la presión sobre tierras
vírgenes, incluyendo bosques primarios y secundarios sanos.
La conservación de la biodiversidad nativa, arriba y abajo del nivel del suelo, es
requerida con frecuencia para sostener los procesos ecológicos (ciclo de nutrientes,
asociaciones plaga-predador y función y estructura del suelo) y para mantener la
resistencia de la mayor parte de agroecosistemas. Los inventarios disponibles de nutrientes para las plantas necesitan mantenerse para prevenir que el consumo exceda la
disponibilidad y, donde sea necesario, se debe suplementar un efectivo reciclamiento
de los residuos de los cultivos y los excrementos de los animales con fuentes externas
(orgánicas y/o fertilizantes) para sostener la función productividad del sistema.
Explotación de las funciones productiva y ambiental de la tierra
Adicionalmente a facilitar la producción de alimentos, forrajes y cultivos industriales, los sistemas naturales y los agroecosistemas proporcionan también una amplia
cap0.indd 16
01/07/2008 21:01:02
Panorama general
xvii
variedad de servicios “fuera del mercado”. Los beneficios (o servicios) ambientales
derivados de agroecosistemas bien manejados típicamente incluyen, pero no se limitan a, a) una mejor hidrología: control de la oportunidad y volumen de los flujos
de agua y protección de la calidad de ésta; b) reducción de la sedimentación: evitación del daño a reservorios y corrientes de agua aguas abajo, preservando por tanto
usos, como generación de energía hidroeléctrica, irrigación, recreación y provisión
del agua necesaria para la pesca y la oferta de agua doméstica; c) prevención de desastres: prevención de inundaciones y deslizamientos de tierra; d) conservación de
la biodiversidad; y e) captura de carbono y provisión de almacenamiento para otros
gases de efecto invernadero.
Los pagos por servicios ambientales son fuentes crecientemente importantes de
ingreso para los usuarios de la tierra. Por ejemplo, el Banco Mundial ha liderado el
mercado para la reducción de emisiones de carbono a través de un fondo prototipo
de US$165 millones para promover la compensación de reducciones de emisiones de
carbono en países en desarrollo. Las comunidades en Centroamérica han recibido
pagos por captura de carbono a través de un programa colaborativo financiado por el
Banco y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente.
Mecanismos e incentivos para un manejo mejorado de la tierra a nivel
de cuencas
Se ha encontrado que las siguientes “mejores prácticas” facilitan el manejo de la tierra
y el agua aguas arriba y aguas abajo, así como una evaluación equitativa de sus costos
y beneficios:
• A todas las partes en una cuenca se les da responsabilidad en el programa de
manejo y en las funciones de desarrollo de ésta, como un mecanismo de fortalecimiento de la equidad.
• Debido a que con frecuencia el agua es el recurso más valioso para el manejo
de las cuencas, es esencial desarrollar mecanismos que permitan compartirla de
manera equitativa. El derecho compartido al recurso puede sustituir los pagos
directos en el caso de algunos participantes.
• En los sitios donde está involucrada una forma de propiedad común, especialmente en las zonas altas, es esencial que las comunidades locales protejan
colectivamente la tierra de manera que ésta y los recursos del agua no se vean
cap0.indd 17
01/07/2008 21:01:02
xviii
Manejo sostenible de la tierra
comprometidos por la deforestación ilegal, el sobrepastoreo y la subsiguiente
degradación de la tierra.
• Si se utiliza agua de irrigación para producir una mayor biomasa de vegetación
en tierras comunes, se requerirán acuerdos para compartir esta biomasa, especialmente para los participantes que no poseen tierra.
• Si la producción de agua da como resultado una mejor recarga de las aguas subterráneas, la designación del agua subterránea como un recurso de propiedad
común puede proporcionar a todos los participantes un incentivo poderoso para
mejorar las prácticas de manejo de los recursos naturales, y para promover la
acción colectiva.
Costos de oportunidad y opciones estratégicas para el mst
A pesar de que los detalles varían de país a país y de región a región, una estrategia
comprensiva para facilitar el manejo sostenible de la tierra y los recursos naturales,
tiene cuatro componentes principales. Éstos incluyen:
•
•
•
•
Trabajo de política y sectorial
Desarrollo de investigación y tecnología
Compartir el conocimiento y actividades de extensión
Provisión de incentivos, prioridades de gasto y formas de financiación.
Trabajo de política y sectorial
Se necesita un mayor trabajo empírico para clarificar los costos y beneficios privados
y sociales de los sistemas alternativos de uso de la tierra. Es necesario identificar los
costos de oportunidad y las sinergias y cuantificarlos cuando esto sea posible. Los
responsables de decisiones de política necesitan esta información para decidir acerca
de las prioridades relativas para el alineamiento de los incentivos de precios a productores y consumidores, los subsidios fiscales y financieros, las tarifas para licencias
y los impuestos y la estructura de protección, en el contexto de los objetivos de política ambiental y social del país.
Desarrollo de investigación y tecnología
Se necesitará una revitalización de las inversiones en investigación agrícola y sobre
el uso de la tierra para apoyar el abordaje de programas y estrategias de mst a nivel
cap0.indd 18
01/07/2008 21:01:02
Panorama general
xix
del país y de la zona agroecológica. Se debe hacer énfasis en la adaptación y el mejoramiento de tecnologías asociadas con la intensificación agrícola, la administración y rehabilitación de la cobertura forestal en cuencas sensibles y una más efectiva
administración del agua en tierras irrigadas o bajas (para prevenir la salinización y
disminuir la inundación).
Un gran número de estudios han demostrado que las inversiones en investigación agrícola y de administración de los recursos naturales pueden producir retornos
significativos. A pesar de esta evidencia, las actuales tendencias no son alentadoras.
Con posterioridad a la generalmente exitosa “Revolución Verde” de las décadas de
1970 y 1980, las transferencias de recursos fiscales y financieros hacia la mayoría de
sistemas e institutos nacionales de investigación agrícola han caído marcadamente.
Por ejemplo, los países africanos gastan en la actualidad únicamente 0,5% de su producto interno bruto agrícola en investigación. Se requiere un significativo esfuerzo
adaptativo en temas como el manejo de nutrientes y el monitoreo de los balances
nutricionales a las escalas apropiadas, el desarrollo de variedades tolerantes al estrés
y la rehabilitación de tierras degradadas.
La inversión en investigación acerca de cómo adaptar de mejor manera los actuales sistemas de manejo de la tierra, para enfrentar una creciente variabilidad climática y el cambio climático, así como sus impactos y tensiones asociadas, tales como
sequías, inundaciones, plagas y salinidad del suelo, dará como resultado también una
mejor adaptación al cambio climático.
Los sistemas de información geográfica (sig), el mapeo geoespacial y las tecnologías de sensores remotos, son centrales para el logro de una transición exitosa desde
las prácticas tradicionales de manejo ambiental y de los recursos hacia el desarrollo
sostenible, debido a su cualidad integradora (ligando datos sociales, económicos y
ambientales) y a su cualidad locativa (abordando las relaciones entre lugares a nivel
nacional, regional y global).
Por ejemplo, existe un creciente reconocimiento por parte de los responsables de
decisiones de política acerca de que los problemas en la intersección entre la agricultura y el manejo ambiental, el cambio climático y el cambio en la cubierta vegetal de la
tierra, con sus correspondientes consecuencias sociales y económicas, se encontrarán
en el frente de acción en el nuevo siglo. Los avances tecnológicos en los sig, que alientan la integración entre imágenes satelitales y otros datos (tales como de salud o socioeconómicos) están abriendo nuevas vías para sintetizar bases de datos geográficas
complejas y diversas, creando nuevas oportunidades de colaboración entre científicos
sociales y naturales y los responsables de decisiones de política a todos los niveles.
cap0.indd 19
01/07/2008 21:01:02
xx
Manejo sostenible de la tierra
Compartir el conocimiento y actividades de extensión
Para el desarrollo de mejores prácticas de manejo de la tierra será importante incorporar la innovación de los agricultores en programas nacionales de extensión y en iniciativas para el manejo de la agricultura de los recursos naturales. La experiencia muestra
que los agricultores no esperan pasivamente por el consejo de los extensionistas, sino
que experimentan activamente, innovando las prácticas para el manejo de los recursos
naturales y la agricultura. Una ventaja importante de la innovación por parte de los
agricultores es que es específica a la localidad y con frecuencia fácilmente aceptable para
los agricultores vecinos. La incorporación de una manera sistemática de la perspectiva
de la innovación por los agricultores puede mejorar significativamente el desempeño
de los servicios de extensión agrícola y de consejería tecnológica, particularmente en el
campo de la conservación del suelo y la tierra, donde el impacto visual de las demostraciones puede ser una forma poderosa de atraer usuarios potenciales para las “mejores
prácticas”. Aunque los usuarios de la tierra pueden contribuir financieramente a los
costos, se requerirá la financiación pública en las zonas más pobres para preparar y facilitar tales visitas y para proporcionar seguimiento. El establecimiento de asociaciones
para la investigación será central para ayudarles a los agricultores a conservar sus recursos de tierra y agua y a alcanzar otros objetivos ambientales y sociales. La asesoría y la
asistencia agronómica en este campo pueden no ser atractivas comercialmente para las
empresas privadas, pero pueden tener un papel inicial apropiado para el sector público
con el fin de establecer una efectiva asociación entre los sectores público y privado.
Al momento de diseñar programas de extensión (operados privadamente o por el
sector público) y los sistemas de retroalimentación que puedan capturar las innovaciones de los agricultores, se debe considerar el establecimiento de centros regionales
en donde la información sobre las mejores prácticas o sobre experiencias exitosas
pueda estar al alcance de las organizaciones de agricultores y otras entidades. Un
enfoque como éste es especialmente importante en los países más grandes y en aquellos con una dotación de recursos naturales agroecológicamente diversa, en donde
una perspectiva de “talla única” no funciona y las tecnologías innovadoras deben ser
adaptadas a las condiciones locales.
Provisión de incentivos, prioridades de gasto y formas de financiación
Las prácticas de mst pueden ser adoptadas en aquellos lugares donde la agricultura
es importante en la generación de ingresos, donde la tierra agrícola es escasa y/o
cap0.indd 20
01/07/2008 21:01:02
Panorama general
xxi
donde el mst tiene el potencial de aumentar los rendimientos de los cultivos de alto
valor.
Las políticas para facilitar el mst tienen una mayor probabilidad de ser exitosas si
proporcionan beneficios tangibles para los hogares individuales o la comunidad, haciendo énfasis en una mayor productividad agrícola, seguridad alimentaria y mayor
ingreso, antes que mediante el control de la degradación de la tierra en sí mismo. En
este contexto, un marco de política que proporcione acceso a los mercados y precios
atractivos a los productores es esencial para el mst.
Adicionalmente al ofrecimiento de incentivos de política, operando normalmente
a precios y márgenes de costos suficientes para redireccionar la utilización de los recursos por el sector privado en un sentido considerado socialmente deseable, el logro
del mst requerirá inversiones adicionales en investigación y generación de tecnología, difusión e integración del conocimiento y de las políticas a los niveles espacial y
temporal apropiados.
Los costos de estas inversiones pueden ser considerables en países en donde ya
ha ocurrido una severa degradación –con frecuencia a lo largo de décadas o siglos–,
y en aquellos países que serán fuertemente golpeados por una mayor variabilidad
del clima y un cambio climático de largo plazo. Por tanto, los gobiernos requieren:
a) evaluar en forma realista la disponibilidad de recursos domésticos y extranjeros,
luego b) priorizar las inversiones para rehabilitar las tierras y suelos más notoriamente degradados (medidos, primariamente, a través del costo de oportunidad de no
tomar acción), c) desarrollar una programación realista de las inversiones, d) establecer planes de financiación y e) buscar acuerdos con los probables beneficiarios en el
sector privado y la sociedad civil, tanto para participar en la implementación de los
programas como para compartir una porción de los costos, conforme a mecanismos
acordados. Estimular la participación de inversionistas privados, en actividades comerciales benéficas para la tierra, aliviará presiones sobre el presupuesto, necesarias
para lograr una adecuada financiación del programa, en tanto que implica algo de
la flexibilidad y la capacidad de respuesta necesarias para enfrentar las contingencias físicas y financieras asociadas con el tipo de inversiones mencionadas. El uso de
fondos de garantía o para la reducción de riesgos, o la provisión de aseguramiento,
parcialmente proporcionado por el gobierno, puede ser suficiente en algunos países
para inducir una fuerte respuesta por parte del sector privado.
cap0.indd 21
01/07/2008 21:01:02
cap0.indd 22
01/07/2008 21:01:02
capítulo uno
Introducción
Este informe se concentra en temas del manejo de la tierra para la intensificación
sostenible de los sistemas de producción de alimentos y fibras, y para la rehabilitación
de las tierras dedicadas a cultivos, pasturas y bosques. En tanto que un buen manejo de
la tierra es importante a nivel de campo y de las granjas, no es suficiente para asegurar
la sostenibilidad. La planeación y la ejecución de un manejo adecuado de los recursos
a nivel de las cuencas (producción) y más allá (con frecuencia referido como “el nivel
del paisaje”) tiene una creciente importancia para preservar la integridad ecológica,
y asegurar que los sistemas de producción de alimentos y fibras son suficientemente
resistentes para absorber los impactos y el estrés, y evitar la degradación de los recursos naturales y de la tierra (frp, 2005). En la actualidad se está poniendo a disposición
nuevo conocimiento científico que detalla la extensión y la importancia de los servicios ecosistémicos y su papel para el mantenimiento de los seres humanos y nuestros
agroecosistemas. El valor social y económico de estos servicios proporciona nuevas
oportunidades para la implementación de políticas que incentiven el mst. Los avances
recientes en los instrumentos de sensores remotos facilitarán enormemente la vigilancia oportuna de los efectos del manejo de la tierra, y de la degradación de los recursos
tanto por parte de los usuarios como de los responsables de decisiones en materia de
política. Sin embargo, se necesitarán nuevas inversiones para satisfacer la demanda por
parte de los usuarios de la tierra para, a) mejorar el acceso al conocimiento y la información existentes sobre el mst y sobre las consecuencias del manejo inadecuado, b)
intensificar el uso de la tierra de forma apropiada, y c) rehabilitar la tierra que ha sido
degradada tanto para sus funciones productivas como ecosistémicas.
En el siglo XXI los sistemas de producción de alimentos y fibras necesitarán satisfacer tres requerimientos mayores:
cap1.indd 1
01/07/2008 21:01:37
Manejo sostenible de la tierra
1. Oferta adecuada y suficiente de alimentos seguros y nutritivos para la creciente
población mundial.
2. Reducir significativamente la pobreza rural a través del sostenimiento del componente de ingresos de los hogares rurales que se deriva de la agricultura.
3. Reducir y revertir la degradación de los recursos naturales, especialmente la de
la tierra.
Ahora se conoce que estos desafíos deberán resolverse en tanto que se encaran
cambios significativos, pero altamente impredecibles, en el clima mundial –un factor
clave en la productividad natural y de los agroecosistemas. Otros eventos importantes que influirán en la forma como la agricultura evoluciona, para enfrentar el desafío
de la seguridad alimentaria, incluyen la globalización de los mercados y el comercio,
la creciente orientación de la agricultura hacia el mercado, significativos cambios
tecnológicos y una creciente preocupación pública acerca de los efectos de un manejo
insostenible de los recursos naturales.
El mst se define como un procedimiento basado en el conocimiento, que ayuda a
integrar el manejo de la tierra, el agua, la biodiversidad y el medio ambiente (incluyendo externalidades relacionadas con los insumos y los productos) para satisfacer
las crecientes demandas por alimentos y fibras, en tanto que se sostienen los servicios
ecosistémicos y la generación de ingresos. El mst es necesario para satisfacer los requisitos de una población en crecimiento. Un manejo inadecuado de la tierra puede
conducir a la degradación de ésta y a una significativa reducción de sus funciones
productivas y de servicios. En términos laicos, el mst involucra:
• Preservar y ampliar las capacidades productivas de la tierra dedicada a cultivos y
pastoreo –esto es, tierras altas, tierras de ladera y tierras planas y bajas; sostener
áreas de bosques productivos y reservas forestales potencialmente comerciales
y no comerciales; mantener la integridad de las cuencas para las necesidades de
oferta de agua, generación de energía hidroeléctrica, así como de las zonas para
conservación del agua y la capacidad de los yacimientos acuíferos para atender
las necesidades de las actividades agrícolas y otros usos productivos.
cap1.indd 2
Existen numerosas definiciones de agricultura sostenible y manejo de los recursos naturales
(Crosson y Anderson, 1993; Smyth y Dumanski, 1993; Hurni et al., 1996) que son igualmente
aplicables al manejo de la tierra. Este informe se basa en éstas para la definición provista con
anterioridad.
01/07/2008 21:01:38
Introducción
• Desarrollar acciones para detener y revertir la degradación –o al menos para
mitigar las consecuencias adversas de malos usos anteriores– que es crecientemente importante en zonas altas y cuencas, especialmente en aquellas que
sufren una presión severa de la población residente, y donde las consecuencias
destructivas de la degradación de las zonas altas se experimentan en zonas más
densamente pobladas ubicadas “aguas abajo”.
Los requisitos para un mst exitoso no operan en aislamiento con respecto a otras
intervenciones ambientales estratégicas. Por ejemplo, el mst claramente se sobrepondrá con, y en alguna manera dependerá de, el avance para mejorar la sostenibilidad
de la agricultura, así como con los esfuerzos asociados para la conservación del suelo;
con el manejo responsable del agua; con un manejo adecuado de la ganadería y con
prácticas de explotación maderera de impacto reducido. No obstante, hay aspectos
manifiestamente importantes del mst que se corresponden de manera singular con
los temas más significativos relacionados con la tierra, es decir, la productividad sostenible del suelo y la evitación de la degradación de la tierra.
Las causas de las formas más obvias de degradación han sido bastante bien documentadas. Estas causas –bien sean el resultado de la presión poblacional, la deforestación y el abuso de los bordes de los bosques, la falta de consideración (o ignorancia)
de las consecuencias ambientales que surgen del sistema dominante de cultivos y ganadería, o la industrialización y la urbanización– pueden ser agrupadas, en términos
generales, en tres categorías:
Aquellas relacionadas con los procesos químicos y físicos que resultan de la interacción entre las tecnologías agrícolas e industriales prevalecientes, y la base de
recursos de tierra que les rodean.
Aquellas de una naturaleza mayor o “macro”, tales como el calentamiento global
o las erupciones volcánicas, cuyas consecuencias pueden anticiparse aun cuando la
aparición del daño no pueda ser predecible con precisión.
Aquellas cuyas raíces son comportamentales, bien sean deliberadas –y, por tanto,
resultado de inadecuados incentivos privados ligados en última instancia a fallas del
mercado– o derivadas de la falta de conocimiento o de las tecnologías.
No todas estas causas son susceptibles de remedio a través de las reformas de
política y el desarrollo institucional, tales como la investigación, la educación, o las
reformas orientadas a “internalizar las externalidades” asociadas con las decisiones
de uso de la tierra. Los efectos potencialmente negativos del calentamiento global y
las catástrofes naturales (por ejemplo, terremotos, tsunamis, huracanes y actividad
cap1.indd 3
01/07/2008 21:01:38
Manejo sostenible de la tierra
volcánica) sobre el mst están probando ser difíciles de anticipar, tanto para el Banco
y sus clientes como para la comunidad internacional en conjunto. En esta área, la
adaptación afinada para disminuir la vulnerabilidad de regiones y comunidades es
un enfoque viable. No es probable que los ajustes rápidos sean prometedores, al menos desde el punto de vista de garantizar una sostenibilidad de largo plazo y mucho
menos una mitigación de base amplia de la degradación en curso.
Sin embargo, se puede hacer mucho para alcanzar el mst y la posición de este informe es que pueden obtenerse ganancias significativas de la comprensión y el respeto
de las perspectivas tradicionales y culturales, para el manejo de los recursos naturales
y de la generación y aplicación del conocimiento científico y tecnológico acerca de
los procesos biológicos, químicos y físicos que causan o previenen la degradación y la
desertización. Aunque buena parte de la investigación necesariamente será adaptada
a los ambientes biofísicos locales, ésta se necesitará en muchas partes del mundo para
permitirnos una mejor comprensión de los adversos efectos colaterales de las prácticas locales de uso de la tierra, y para establecer una más firme base empírica para un
mejor manejo de la tierra. Otras fuerzas determinantes de la degradación de la tierra
pueden ser mejor descritas como “comportamentales”. Éstas incluyen los incentivos
de políticas desalineadas, derechos de propiedad inciertos, especialmente derechos
de uso; y una débil capacidad para hacer cumplir la ley, con frecuencia agravada por
problemas de corrupción y de gobernanza. Éstos varían desde, a) los más obvios desalineamientos entre los costos privados y sociales, con frecuencia generados a través
de subsidios e impuestos, directos e indirectos, que pueden, por ejemplo, promover
un dañino exceso de aplicación de químicos agrícolas o de agua de riego, hasta b) el
problema de los comunes en zonas altas de pastoreo, donde los derechos de propiedad individual no son claros, y los derechos de las comunidades locales para regular
el uso de la tierra no son claros o no pueden hacerse cumplir, pasando por c) la extendida y con frecuencia ilegal explotación de bosques de propiedad pública. Todos
éstos son susceptibles de reforma de política y de acción correctiva.
La simple falta de conocimiento es otra causa importante del mal uso de la tierra,
tanto por agricultores como por otros usufructuarios de ésta, así como por las autoridades públicas responsables de, entre otras cosas, programas de construcción de
infraestructura mal orientados o exageradamente costosos, incluyendo aquellos que
resultan ser muy costosos de mantener. De nuevo, tal falta de conocimiento, a pesar
cap1.indd 4
Sistemas de irrigación sobrediseñados, drenajes inadecuados, vías secundarias y rurales con
bermas insuficientes y expansión de los poblados e infraestructura de éstos muy adentro de
01/07/2008 21:01:38
Introducción
de ser extendida, puede ser contrarrestada por medio de programas de educación
así como mediante la consejería técnica y el mejoramiento de la capacidad para el
monitoreo del uso de la tierra.
El resto de este estudio está organizado en cinco capítulos. El capítulo dos revisará
con algún detalle los factores subyacentes a la degradación de la tierra, incluyendo
sus aparentes causas últimas y otros factores que contribuyen. En el capítulo tres el
informe identifica los requisitos para cambiar hacia el mst tan rápido como sea posible en varias partes del mundo, y previene acerca de las actividades que deberían
ser adelantadas por parte de la comunidad internacional, y especialmente por los
estados clientes del Banco. El capítulo cuatro examina con mayor detalle los tipos de
intervenciones de mst que es probable que den como resultado un mejor manejo de
la tierra y la evitación de la degradación, en tanto que el capítulo cinco revisa el portafolio de mst del Banco, en continua evolución. Finalmente, el capítulo seis propone
un programa de acción para el Banco.
El objetivo general de este informe es resaltar los temas clave del mst y los desafíos
que emergen y requieren inversiones urgentes para proporcionar un foco estratégico
a la implementación de los componentes de mst de las estrategias corporativas del
Banco Mundial. Sus objetivos específicos son identificar las opciones de reforma de
incentivos, de política e institucionales, que aceleran la adopción de los mejoramientos a la productividad que implica el mst y el crecimiento pro pobre, así como articular las prioridades de inversión para el mst y el manejo de los recursos naturales
(mrn). La audiencia primaria para este informe son los responsables de decisiones
de política y los administradores de proyecto en nuestros países asociados y en las
organizaciones para el desarrollo, así como los administradores de país y sector del
Banco y los líderes de equipo. Hay un amplio interés entre estos asociados en colaborar con el Banco en materia de mst y en la rehabilitación de las tierras degradadas.
El informe será ampliamente difundido a través del Banco, el Fondo Mundial para
el Medio Ambiente (fma) y la Convención de las Naciones Unidas para Combatir la
Desertización, y será empleado para orientar a las agencias externas y a los socios del
Banco acerca de las mejores opciones de política, institucionales y de inversión para
el mst y el mrn en general.
las regiones altas o en zonas agroecológicamente frágiles (por ejemplo, la antigua Unión Soviética y China).
cap1.indd 5
01/07/2008 21:01:38
cap1.indd 6
01/07/2008 21:01:38
capítulo DOS
Incidencia y efectos de la degradación
de la tierra
En la actualidad las prácticas de uso de la tierra en muchos países en desarrollo
llevan a la degradación de la tierra, el agua y los bosques, con repercusiones significativas para los sectores agrícolas de los países, su base de recursos naturales y los
balances ecoambientales. La degradación de la tierra puede definirse como la pérdida
de productividad de ésta a través de uno o más procesos, tales como reducción de
la diversidad biológica y de la actividad del suelo, pérdida de la estructura del suelo,
arrastre del suelo debido a la erosión eólica y por agua, acidificación, salinización,
inundación, extracción de nutrientes y contaminación.
La degradación de la tierra también da como resultado la pérdida de servicios
ecosistémicos (recuadro 2.1), la cual lesiona adicionalmente la sostenibilidad de los
ecosistemas tanto administrados como naturales. Blaikie y Brookfield (1987) observaron que la degradación de la tierra y el agua puede no ser intencional y no ser
percibida; ésta puede resultar de la falta de cuidado o de la inevitable lucha de las
poblaciones vulnerables para satisfacer las necesidades de su supervivencia.
La degradación de la tierra es un fenómeno global que pone en peligro la subsistencia de los agricultores –de hecho, de la población en conjunto–, así como la
capacidad de un país para producir alimentos, animales y productos a partir de otros
recursos naturales. La presión de la población, las diferencias de acceso a las tierras
más productivas y los conflictos civiles son factores que han llevado a los agricultores
a utilizar tierras con pendientes cada vez mayores para la producción de alimentos en
pequeña escala. Por ejemplo, en muchos países de África, Centroamérica y Asia suroriental, entre el 50% y el 70% del valor total del producto agrícola proviene de granjas
en las laderas, un régimen de semisubsistencia cuyos practicantes se encuentran entre los hogares agricultores más pequeños y pobres. El cultivo en tierras pendientes es
cap2+.indd 7
01/07/2008 21:02:18
Manejo sostenible de la tierra
difícil y los suelos son más propensos a erosión y degradación que en tierras planas.
En muchas regiones, la deforestación de las laderas de las montañas acompañada con
una mayor labranza del suelo ha llevado a una creciente degradación de la tierra, a
erosión y en algunos casos a deslizamientos.
Recuadro 2.1 Servicios ecosistémicos
Un ecosistema es un complejo dinámico de comunidades de plantas, animales y microorganismos y su ambiente no viviente, interactuando como una unidad funcional.
Ejemplos de ecosistemas incluyen bosques naturales, paisajes con patrones mixtos de
uso humano y ecosistemas manejados intensivamente, modificados por humanos, tales
como tierras agrícolas y áreas urbanas. Los servicios ecosistémicos son los beneficios
que la población obtiene de los ecosistemas. Éstos incluyen:
• Servicios de aprovisionamiento que satisfacen necesidades, tales como alimentos,
agua, madera y fibra.
• Servicios regulatorios, que afectan el clima, inundaciones, enfermedades, desperdicios
y calidad del agua.
• Servicios culturales, que proporcionan beneficios recreativos, estéticos y espiri­tuales.
• Servicios de soporte, tales como formación del suelo, fotosíntesis y ciclo de los nutrientes.
La especie humana, en tanto que ha sido protegida contra los cambios ambientales
por la cultura y la tecnología, es fundamentalmente dependiente del flujo de servicios
ecosistémicos.
Fuente: Evaluación ecosistémica del milenio, 2005.
Los programas, incentivos y gastos orientados a mitigar los factores que generan
la degradación de la tierra y a revertir sus manifestaciones más dañinas, son componentes importantes del mst.
La degradación de la tierra puede ser el resultado de políticas que distorsionan los
mercados de insumos (tierra, trabajo, capital, fertilizantes y maquinaria), o los mercados de productos (la agricultura versus otros usos de la tierra y los precios relativos de
los bienes). Aunque los agricultores utilizan una variedad de medios para mantener
la productividad de sus tierras, la degradación de ésta puede ocurrir donde existe una
disparidad entre los costos sociales y privados, o donde la política pública da como
resultado un manejo del suelo inferior al óptimo. Ciertos factores, tales como tenencia
cap2+.indd 8
01/07/2008 21:02:18
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
insegura, pobreza extrema y falta de acceso al crédito, con frecuencia dan como resultado una inversión inadecuada para mantener el capital representado en el suelo.
El modelo basado en Fuerzas motrices, Presión, Estado, Impacto y Respuesta
(Fpeir), desarrollado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (ocde, 1993) ha sido adoptado como marco y herramienta de política para
identificar las opciones de manejo de un conjunto de problemas ambientales. El modelo captura las fuerzas determinantes y las presiones –esencialmente controladas
por la actividad humana– y sus efectos sobre el sistema ambiental y el estado de los
recursos naturales (gráfico 2.1). El modelo Fpeir es útil para evaluar la seriedad de
la degradación de la tierra, así como para identificar puntos potenciales para intervención de mst, y está siendo utilizado en la actualidad en el proyecto multinacional
Evaluación de la degradación de la tierra en zonas áridas de la Organización de las
Gráfico 2.1 El marco Fpeir para la evaluación de la degradación de la tierra y la
identificación de puntos de intervención de mst
Fuente: OCDE, 1993.
cap2+.indd 9
10/07/2008 10:47:27
10
Manejo sostenible de la tierra
naciones Unidas para la alimentación y la agricultura (fao), el fma y el Programa de
Naciones Unidas para el medio ambiente (Pnuma) (fao, 2005).
Algunos de los efectos de prácticas inadecuadas de uso de la tierra afectan a los
mismos usuarios de ésta en la forma de rendimientos agrícolas decrecientes y mayores costos para mantener los actuales niveles de producción. Se estima que la degradación de la tierra afecta aproximadamente el 50% de las tierras agrícolas localizadas
en pendientes moderadas y el 80% de tierras en pendientes mayores, y que aproximadamente el 25% de los hogares rurales sufren significativas pérdidas de suelo cada
año (Banco Mundial, 1997). En tanto que los usuarios de la tierra con frecuencia
enfrentan restricciones para evitar la degradación del suelo en sus campos, es de
alguna manera reconfortante que más de la mitad de las granjas ubicadas en pendientes moderadas y mayores tienen alguna forma de conservación del suelo (Banco
Mundial, 1997).
La desertización es un reflejo de la degradación de la tierra en áreas áridas, semiáridas, secas y subhúmedas, que resulta principalmente de efectos humanos adversos. Es un proceso extendido pero espacialmente concentrado de degradación de la
tierra en las zonas secas del mundo, que es muy diferente del fenómeno observado
de oscilaciones cíclicas en la productividad vegetal en la frontera de los desiertos (la
expansión o contracción de los desiertos), tal como ha sido revelado recientemente
a través de datos satelitales, y se relaciona con las fluctuaciones del clima. Algunos
estimativos afirman que la desertización afecta directamente alrededor de 3.600 millones de hectáreas –el 70% del total de las zonas secas de la tierra, casi una cuarta
parte de su área total. Las consecuencias inmediatas de la desertización son sufridas
por alrededor de una sexta parte de la población del mundo. Estas cifras excluyen a
los desiertos naturales hiperáridos.
En la actualidad, la desertización en las zonas secas se manifiesta mediante:
• Sobreexplotación y degradación de 3.333 millones de hectáreas, alrededor del
73% del área total dedicada a pasturas, que son de un potencial bajo para el
sostenimiento de humanos y animales y tienen una baja densidad de población,
pero pueden ser intrínsecamente resistentes y tener una considerable capacidad
de recuperarse y ganar de nuevo su productividad potencial, si son adecuadamente manejadas.
• Reducciones en la fertilidad del suelo y en la estructura del mismo, que conducen gradualmente a la pérdida del suelo en 216 millones de hectáreas de tierras
alimentadas por lluvias, casi el 47% del área total en las zonas secas. Éstas cons-
cap2+.indd 10
01/07/2008 21:02:19
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
11
tituyen las tierras más vulnerables y frágiles entre las que son marginalmente
cultivables y están sujetas a una creciente presión poblacional.
• Degradación de 43 millones de hectáreas de tierras de cultivo irrigadas, cerca
del 30% de su área total en zonas secas, las cuales tienen usualmente el más alto
potencial agrícola y las mayores densidades de población cuando son adecuadamente manejadas (Pnuma, 2006).
Sin embargo, es importante señalar que existe una significativa incertidumbre
acerca de la verdadera extensión de las tierras degradadas a los niveles regional y
global (Reij et al., 1996). No obstante, las consecuencias locales, regionales y globales
de la degradación de la tierra son serias y razonablemente bien conocidas. El gráfico
2.1 muestra los múltiples puntos de intervención potencial para el control de la degradación de la tierra. La conservación del suelo puede ser el más inmediato, pero
igualmente efectivas pueden ser las medidas para disminuir la pérdida de biodiversidad, tales como la reducción de la presión del pastoreo, una mayor eficiencia en el
uso del agua y la protección de los inventarios de carbono en el suelo.
La degradación extensiva surge también de la sobreexplotación de las tierras en
las cuencas. Cuando se conjuga con un manejo inadecuado del agua corriente abajo,
las consecuencias pueden ser muy severas, incluyendo:
• Marcado incremento de la vulnerabilidad ante inundaciones y derrumbes
• Escasez de agua en la estación seca.
• Disminución en la calidad del agua debido a mayores sedimentos y nutrientes,
tales como el nitrógeno.
• Sedimentación y mayores costos para los sistemas hidroeléctricos, de irrigación
y de agua potable.
• Menor productividad de la acuicultura en tierra firme y daño a la pesca marina.
• Mayor estrés y, en últimas, daño permanente a cuencas y pantanos.
Afortunadamente, en las últimas cuatro décadas, los avances científicos y la aplicación de mejores conocimientos y tecnologías, por parte de algunos agricultores,
han dado como resultado significativos aumentos en la disponibilidad total per cápita de alimentos, menores precios para éstos (gráfico 2.2) y la conservación de nueva
tierra que de otra forma se hubieran necesitado para alcanzar el mismo nivel de producción (Evenson y Gollin, 2003).
cap2+.indd 11
01/07/2008 21:02:19
12
Manejo sostenible de la tierra
Por ejemplo, si los rendimientos de los seis más grandes grupos de cultivos, que
son sembrados en el 80% del área total cultivada, hubieran permanecido en los niveles de 1961, en 2004 se hubieran necesitado 1.400 millones de hectáreas adicionales
de tierra cultivable –más del doble de la cantidad de tierra actualmente utilizada–
para atender a la población en expansión. Solamente en Asia se hubieran requerido
600 millones de hectáreas adicionales, las que representan un 25% de área adicional a
la que es adecuada para cultivar en ese continente. Antes que gozar de excedentes de
cereales, Asia sería ahora fuertemente dependiente de las importaciones de alimentos
si los rendimientos se hubieran mantenido a los niveles de 1961 (Wood, 2005).
Gráfico 2.2 Producción mundial de alimentos, precios y número total de personas
desnutridas (1991-2003)
Fuentes: Faostat, 2004; SOFI, 2004; Gewin, 2002.
A pesar de que el crecimiento de la agricultura en África ha sido significativamente más bajo que en Asia y América Latina, también se han documentado ejemplos de
éxitos cuantificables en la agricultura y en el mst. Gabre-Madhin y Haggblade (2004)
cap2+.indd 12
01/07/2008 21:02:19
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
13
identificaron los principales éxitos específicos a productos, tales como descubrimientos de nuevas variedades de maíz en África, avances sostenidos en la producción
de nuevas variedades de yuca y el control de plagas importantes y enfermedades, el
control exitoso de la morriña del ganado, el auge de las exportaciones hortícolas y
de flores en el África meridional y oriental y la creciente producción y exportaciones
de algodón en África occidental. Un mejor manejo de la tierra llevó a más altos rendimientos de los cultivos, con frecuencia derivados del manejo de los barbechos, las
rotaciones con leguminosas y otras especies para cubierta vegetal, el uso focalizado
de fosfato para incrementar la conservación biológica, la fijación de nitrógeno y la
labranza de conservación (labranza mínima) y los innovadores enfoques de diversificación de los ingresos, que involucran la agricultura y el manejo comunitario de la
vida salvaje. En un estudio focalizado en las zonas secas de África, se encontró que
los éxitos del mst incluían la reforestación de tierras degradadas, la utilización del
conocimiento nativo acerca de la conservación del suelo y el agua y el desarrollo de
las zonas a través de la rehabilitación de las tierras degradadas (Reij y Steeds, 2003).
A pesar de los impresionantes avances en la productividad agrícola a través de
la intensificación de los cultivos en la mayor parte de regiones, persisten dos tendencias negativas. La primera se relaciona con la degradación del suelo encontrada
en algunas tierras cultivadas intensivamente, el excesivo uso del agua subterránea,
cargas excesivas de nutrientes en la superficie y en el agua subterránea y un mayor
uso de pesticidas. La segunda es la continuada expansión de la agricultura hacia los
ecosistemas existentes de sabanas y bosques, la que con frecuencia resulta en efectos
negativos para las funciones ecosistémicas (por ejemplo, la hidrología y el equilibrio
predador-presa) y los servicios ambientales (depósitos de gases tipo invernadero y
refugio de la biodiversidad). Las dos son crecientemente importantes para el mantenimiento de los ingresos rurales de cara a la presión poblacional y a la intrusión.
cap2+.indd 13
Estimativos de la fao (2000) para los países en desarrollo muestran que, a lo largo de las
últimas cuatro décadas, la cantidad de tierra usada para la agricultura ha aumentado en alrededor de 1.000 millones de hectáreas; no obstante la cantidad de tierra cultivada per capita ha
disminuido en casi la mitad desde 1960. El área bajo pastos aumentó en alrededor del 15%, a
2.200 millones de hectáreas, más que todo a través de expansión hacia los bosques húmedos
y las tierras de sabana. El total de tierra irrigada en países en desarrollo se ha duplicado desde
la década de 1960, a alrededor de 197 millones de hectáreas. En la actualidad, la agricultura
irrigada consume alrededor del 70% del agua dulce mundial utilizada por humanos.
01/07/2008 21:02:20
14
Manejo sostenible de la tierra
Cambio en el uso de la tierra: sus causas e implicaciones
Está emergiendo un consenso acerca de que varias fuerzas interrelacionadas determinan la dinámica del manejo de la tierra.
Demanda creciente por alimentos y fibras
Se proyecta que la población mundial alcance 9.000 millones de habitantes en 2050,
y que el incremento estará concentrado en los países en desarrollo. Las poblaciones
urbanas en los países en desarrollo también aumentarán, dando como resultado importantes consideraciones acerca de la oferta de alimentos y fibras, debido a que, a
pesar de que la población rural compra alrededor del 40% de sus alimentos (aproximadamente el 60% proviene de sus cultivos y bosques), la población urbana depende
de los mercados para casi un 90% de su abastecimiento de alimentos. La migración
rural urbana implica por tanto un incremento doble de la demanda comercial por
alimentos y fibras desde las áreas rurales. Adicionalmente, los cambios recientes en la
naturaleza de la demanda por alimentos muestran que el aumento del ingreso tiende a
estar acompañado por un cambio en la naturaleza de la demanda por éstos, implicando un significativo aumento en la demanda por productos cárnicos. Se necesitan muchos más recursos naturales para producir un kilo de carne que un kilo de cereales.
A pesar de la rápida urbanización, pasarán aún de 10 a 15 años más antes de que
las poblaciones urbana y rural se igualen. La mayor parte de los 825 millones de
personas desnutridas en el mundo vive en los trópicos. En muchos países tropicales,
entre el 40% y el 70% de la población aún vive en zonas rurales. A diferencia de los
relativamente homogéneos sistemas de cultivo en zonas templadas, los sistemas tropicales son altamente diversos y están ampliamente dominados por sistemas de producción en pequeña escala (excepto en la zona del Cerrado en el Brasil central). En
algunos casos se han logrado significativos incrementos en la producción de cereales
a expensas de la base de recursos naturales (es decir, reducción del área de bosques
naturales y contaminación del agua superficial y subterránea). Aunque son complejos en su misma naturaleza, los sistemas combinados de alimentos, ganado y árboles,
ha jugado en muchos casos un papel vital para el sostenimiento de los agroecosistemas rurales y en la protección de los recursos naturales necesarios para sistemas
más homogéneos de cultivo de cereales. Estos sistemas están siendo crecientemente
menospreciados o convertidos. El manejo de estos heterogéneos paisajes tropicales
involucra la evaluación de un rango amplio de sinergias y costos de oportunidad entre tierra, agua, biodiversidad y servicios ecosistémicos y es desafiante.
cap2+.indd 14
01/07/2008 21:02:20
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
15
Los principales hallazgos de la recientemente concluida Evaluación del Ecosistema del Milenio (eem) advirtieron que aproximadamente el 60% del ecosistema que
mantiene la vida en la tierra está siendo degradado, o es utilizado de una manera no
sostenible, y que las consecuencias de la degradación podrían hacerse significativamente peores durante el próximo medio siglo (eem, 2005a).
Fuerzas económicas e incentivos para el manejo de la tierra
Los Objetivos de Desarrollo del Milenio se centran efectivamente en la reducción de la
pobreza. La tipología de pobreza de Reardon y Vosti (1995) está ligada explícitamente
al medio ambiente y al manejo sostenible de los recursos naturales y la tierra. Estos
autores examinan el portafolio de activos de los pobres rurales en términos de:
• Recursos naturales, tales como agua, cubierta superficial, biodiversidad de la
fauna y flora salvaje y doméstica y suelo.
• Recursos humanos, tales como educación, salud, nutrición, conocimientos y
número de personas.
• Recursos en la granja, tales como ganado, tierra, pastos, reservorios, construcciones, equipo y recursos financieros.
• Recursos fuera de la granja, incluyendo capital físico y financiero local.
• Recursos de propiedad de la comunidad, tales como vías, represas y recursos
comunes.
• Capital social y político.
Cuando no existen mercados, están subdesarrollados o están restringidos, la
pobreza específica a los activos puede influenciar las decisiones sobre actividades
generadoras de ingresos e inversión. Muchos hogares, que no son considerados pobres de acuerdo con la definición usual por consumo, pueden tener un excedente de
alimentos por encima de la dieta mínima necesaria que es aún muy pequeño para
motivar las inversiones clave en conservación e intensificación en el uso de la tierra,
que son necesarias para prevenir la degradación de ésta y de los recursos naturales.
En algunos casos, tales hogares pueden estar cultivando tierras altamente marginales
(pobreza relacionada con conservación e inversión).
Las opciones para el manejo de la tierra están fuertemente determinadas por las
políticas regulatorias y de incentivos, así como por las prioridades del gasto público.
En la mayoría de países, estas políticas y prioridades están orientadas a mejorar el
cap2+.indd 15
01/07/2008 21:02:20
16
Manejo sostenible de la tierra
acceso a las materias primas y la disponibilidad de ellas. Por ejemplo, incluyen incentivos para el desarrollo de infraestructura y gasto público (para tener acceso a las vías,
e instalaciones para el control del agua, etc.), así como políticas para el uso de la tierra
y el manejo de la misma, que permiten ciertas actividades, tales como la extracción
de recursos, la extracción de madera, la explotación petrolera y la urbanización.
Estos tipos de política pueden apoyar el manejo sostenible de los recursos, o ir en
contra de él, especialmente con respecto a las metas ambientales y sociales. La identificación de los recursos perversos que subyacen en las fuerzas económicas que llevan
a la degradación de los recursos es crítica para el mst, uno de cuyos elementos clave
debe ser la implementación de los tipos de incentivos que conducen a un manejo más
eficiente de la tierra y a niveles óptimos de producto.
En la práctica, se aplican comúnmente los siguientes tipos de incentivos:
• Incentivos relacionados con la política. Generalmente, las políticas para estimular
el desarrollo sectorial –con frecuencia, tomando la forma de inducciones directas– son empleadas conjuntamente con impuestos, subsidios y nuevas leyes.
Tales políticas pueden dar como resultado la degradación de la tierra cuando
incentivan una forma particular de uso de ésta, que excluye otras opciones (por
ejemplo, monocultivos versus cultivos mixtos y la siembra de cultivos anuales
versus perennes), cuando promueven asentamientos humanos en zonas ecológicamente sensibles (por ejemplo, implicando el drenaje de humedales o la tala
de bosques nativos para desarrollar la agricultura en zonas de producción de
agua), o cuando fracasan para tomar en consideración el manejo de los desechos
y la contaminación no puntual.
• Incentivos basados en el mercado. Los mecanismos de precios influencian fuertemente la rentabilidad relativa de las opciones de manejo de la tierra y, por tanto, las
decisiones de los usuarios de la tierra respecto a niveles de producción y consumo.
Si los mercados son ineficientes y los precios están distorsionados, la dotación de
tierra y de otros recursos naturales puede estar significativamente subvaluada, llevando a un exceso de consumo y a la degradación de los recursos. Por consiguiente,
las regalías y los derechos de aprovechamiento sobre los bosques artificialmente
bajos, los fertilizantes y los pesticidas baratos y la carencia de mercados para los
servicios ambientales pueden llevar a la degradación de la tierra.
• Arreglos institucionales. Las instituciones establecen y controlan los términos y
condiciones bajo las cuales son manejados, asignados y utilizados los recursos
naturales. Tanto las instituciones del nivel local como nacional afectan el uso
cap2+.indd 16
01/07/2008 21:02:20
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
17
de los recursos naturales. La degradación de la tierra puede ocurrir cuando las
instituciones locales o nacionales favorecen los intereses de un grupo particular de usuarios de la tierra sobre otros, cuando las comunidades locales son
excluidas de la toma de decisiones y de la participación en la administración y
los beneficios, y cuando los arreglos para la tenencia de la tierra y los recursos
se dejan sin resolver.
Más allá de las intervenciones y acciones por parte del gobierno y varios beneficiarios, las condiciones en el campo también impactan las decisiones sobre el uso de la
tierra. Las comunidades más vulnerables usualmente están localizadas en áreas marginales que tienen la probabilidad de ser afectadas adicionalmente por el cambiante
clima mundial. La pobreza extendida y la falta de opciones para la generación de
ingresos, usualmente, llevan a la explotación de los recursos y a la degradación. Una
infraestructura pobre y la carencia de mercados condenan a las comunidades de subsistencia, en particular, a una espiral descendente de extracción insostenible de los
recursos y degradación. Hay ejemplos incentivadores acerca de cómo la intensificación en el uso de la tierra bajo el liderazgo de la política y basada en la ciencia, puede
desviar la presión de las zonas vírgenes (Binswanger, et al., 1987; Deininger y Minten,
1996). Por ejemplo, la adopción de tecnologías para la intensificación del arroz en
tierras bajas en Filipinas y en Vietnam parece haber atraído trabajo de las cuencas
altas, reduciendo así la deforestación (Muller y Zeller, 2002; Shively y Pagiola, 2004).
Sin embargo, en ausencia de políticas adecuadas y de marcos de regulación, las tecnologías mejoradas y/o la mecanización pueden llevar a una más alta productividad
agrícola e incrementar la deforestación (Angelsen y Kaimowitz, 2001; Pichón, 1997);
ejemplo de esto son la expansión de la soya en la zona del Cerrado y las pasturas de
la selva amazónica.
Intensificación agrícola en sistemas alimentados por lluvias e irrigados
El manejo sostenible de la tierra y de los recursos naturales es fundamental para
asegurar una adecuada producción de alimentos y fibras. Una base agrícola sostenible y cada vez más productiva es esencial para la seguridad alimentaria mundial.
Los agricultores utilizan cerca del 70% de la tierra arable y las pasturas del mundo,
así como de la oferta de agua fresca y están constantemente ejerciendo influencia
sobre los límites de las áreas vírgenes restantes en el planeta (bosques, pantanos y
costas).
cap2+.indd 17
01/07/2008 21:02:20
18
Manejo sostenible de la tierra
En una revisión de los recursos y proyecciones de las perspectivas alimentarios
mundiales a 2030, Crosson y Anderson (1993) resaltaron los siguientes puntos como
importantes para el mantenimiento de la productividad agrícola.
• La calidad de la tierra es un tema importante entre las consideraciones de largo
plazo relacionadas con la oferta alimentaria mundial.
• La oferta total potencial de tierra cultivable adicional será sustancialmente
menor que la actual oferta de tierra cultivable.
• La contribución de más agua de riego para la producción agrícola en algunos
países será importante, pero la oferta mundial de agua para irrigación se verá
crecientemente restringida.
• Variedades nuevas y más productivas de alimentos y otros cultivos, desarrollados a partir de avances en el acceso al material genético originado en parientes
salvajes y la hibridación de plantas, tienen la posibilidad de contribuir a una
mayor oferta de alimentos.
• La variabilidad climática continuará, pero no disminuirá ni aumentará las posibilidades de producción de alimentos.
• Los derechos de propiedad –claramente especificados, bien definidos y respetados– son muy importantes para facilitar un adecuado manejo de los recursos,
directamente o a través de políticas e incentivos apropiados.
• A partir de mejoramientos previos en los rendimientos de los cereales y de reducciones en los costos ambientales de la agricultura, y previendo importantes
hallazgos en cuanto a resistencia a las enfermedades y potenciales de rendimientos de los cultivos, la oferta de alimentos será adecuada para satisfacer la
demanda.
Se estima que más del 70% de la producción adicional de cereales en África subsahariana, en las últimas dos décadas, se ha obtenido mediante expansión del área
cultivada, en tanto que otras regiones han logrado el 80% de sus incrementos en
producción vía aumentos en los rendimientos (fao, 2000; Dorward et al., 2004). Las
actuales áreas críticas de deforestación debida a cultivos de subsistencia o de plantación se encuentran en el Congo e Indonesia y las debidas a pastoreo y asentamientos
en el Amazonas (gráfico 2.3). Es prioritario abordar los problemas de manejo de la
tierra asociados con la expansión del área en África, debido a que está dando como
resultado una degradación de la tierra que ocurre a una velocidad comparativamente
cap2+.indd 18
01/07/2008 21:02:20
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
19
mayor que en otras regiones atendidas por el Banco. La más severa incidencia de la
degradación se siente en los bosques y tierras boscosas de África y en los servicios
ecosistémicos de las sabanas de ese continente (Scholes y Biggs, 2004). La evidencia
actual sugiere que la variabilidad climática y el cambio climático de mediano y largo
plazos es probable que aumenten significativamente el riesgo de fracaso de los cultivos debido a factores como sequía, inundación, expansión del rango de plagas y
patógenos y una mayor competencia por parte de hierbas invasivas agresivas mejor
adaptadas.
A pesar de que se estima que hay probablemente alrededor de 1.800 millones de
hectáreas de tierra potencialmente agrícola aún disponibles, especialmente en América Latina y África subsahariana, significativas restricciones de suelo y biofísicas limitan la expansión proyectada de las tierras cultivadas a alrededor de 120 millones
de hectáreas adicionales. Las zonas con una mayor probabilidad de expansión de las
áreas de cultivo y ganadería, a un costo significativo para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, son la zona del Cerrado en Brasil y la zona de Miombo en África
meridional (ver recuadro 2.2).
A pesar de los impresionantes aumentos en la productividad agrícola a lo largo de
las últimas cuatro décadas, la continua expansión de las áreas cultivadas, conjuntamente con mayores riesgos a la producción, originados en la variación climática y en
los efectos negativos del pasado manejo de la tierra sobre los servicios ecosistémicos,
sugieren una cada vez mayor urgencia para obtener ganancias sostenibles de productividad en las tierras existentes dedicadas a cultivos, pastos y bosques.
cap2+.indd 19
Aunque se puede también argumentar que el daño ya se ha hecho en otras regiones, y que es
tanto histórico como irreversible.
01/07/2008 21:02:20
cap2+.indd 20
Degradación de la tierra en
zonas secas
Pérdida
neta
Ganancia neta
Actual
Fuente: EEM, 2005a.
Ganancia neta de bosques
Actual cubierta forestal
Pérdida neta de bosques
Zonas críticas de deforestación:
ECUADOR
Zonas secas
Ganancia neta
Actual
Este mapa fue elaborado por la unidad de diseño de mapas del Banco
Mundial. Las fronteras, colores, denominaciones y cualquier otra
información mostrada en él no implican por parte del Grupo del Banco
Mundial ningún juicio acerca del estatus legal de ningún territorio, ni
ningún apoyo o aceptación de tales fronteras.
Gráfico 2.3 Expansión agrícola y deforestación
Zonas secas
Actual
Pérdida
neta
Actual
Ganancia neta Zonas secas
Actual
Zonas secas
Zonas secas
Actual
Pérdida
neta
Zonas secas
Ganancia
neta
Ecuador
Julio 2005
20
Manejo sostenible de la tierra
01/07/2008 21:02:20
21
Incidencia y efectos de la degradación de la tierra
Recuadro 2.2 Dinámica del uso de la tierra en el Cerrado (Brasil) y el Miombo
(África meridional)
La zona del Cerrado cubre 1,8 millones de kilómetros cuadrados en el centro de Brasil,
Paraguay, y Bolivia y alrededor del 80% de su área ha sido convertida ya a la agricultura o
modificada de una manera importante (Mittermeier et al., 1999). La región es importante
por su biodiversidad, su capacidad de almacenar carbono y por ser la cuenca hidrográfica
más importante de Suramérica (tres cuencas importantes tienen fuentes allí –el Paraná, el
Amazonas y el San Francisco). El Pantanal, rodeado por el Cerrado, es una de las zonas
húmedas más biológicamente ricas en el mundo. La actual expansión del cultivo intensivo de soya en la zona del Cerrado en Brasil está desplazando esencialmente pasturas
poco productivas o degradadas; sin embargo, nuevas talas de la vegetación original están
ocurriendo también. Adicionalmente, hay informes acerca de carga nutricional y de contaminación por pesticidas originada de algunos de los sistemas agrícolas con uso intensivo
de insumos (tales como el del algodón) y sobre desplazamiento de pequeños agricultores
a manos de agricultores de soya a gran escala y ganaderos productores de carne.
En África meridional, la zona húmeda de las sábanas de Miombo se extiende a través
de siete países africanos del este centro y sur (Angola, República Democrática del Congo,
Malawi, Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabue). Los humedales cubren un área de
aproximadamente 2,7 millones de kilómetros cuadrados y sostienen una población de
alrededor de 40 millones de personas (Desanker et al., 1997). Los pantanales del Miombo
son también muy importantes desde la perspectiva de la biodiversidad, teniéndose que
más de la mitad de sus 8.500 especies de plantas no se encuentran en ningún otro lugar
de la tierra (wwf, 2001) y han sido manejadas tradicionalmente por la población local
para la obtención de una variedad de productos alimenticios, madereros y no madereros
(Dewees, 1996). Scholes (1996) sugiere que la creciente demanda por alimentos puede
dar como resultado una tala no sostenible del Miombo.
Dadas algunas de las similitudes en los factores biofísicos de la zona de Miombo en
África meridional y la zona del Cerrado en Brasil, la intensificación agrícola allí es probable que forme parte del paisaje en algunas partes del Miombo para el cultivo intensivo
de cereales. La lecciones positivas y negativas de la expansión agrícola en el Cerrado,
conjuntamente con herramientas avanzadas de sensores remotos y de monitoreo y evaluación de los recursos, pueden ayudar al desarrollo focalizado de los sistemas intensivos
de cultivo de granos en zonas agrícolas que ya han sido taladas en el Miombo, y a la
prevención de la mayoría de los problemas de degradación de los recursos que ocurrieron
en las primeras épocas de la intensificación agronómica en el Cerrado.
Cambio ambiental global
A partir de un conjunto de escenarios, las proyecciones de la eem (2005a), con un
nivel de certidumbre entre medio y alto, muestran que el uso del cambio de la tierra,
esencialmente asociado con la expansión de la agricultura, seguirá siendo la fuerza
dominante de cambio para los ecosistemas terrestres y de agua fresca. Un determi-
cap2+.indd 21
01/07/2008 21:02:20
22
Manejo sostenible de la tierra
nante adicional, cercanamente relacionado con el manejo de la tierra y la agricultura
intensiva, es la carga de nutrientes que ha tenido ya importantes efectos adversos
sobre los ecosistemas de agua fresca y en las regiones costeras, tanto en países industriales como en desarrollo. El principal nutriente en cuestión es el nitrógeno. Tres
de cuatro escenarios proyectan (con un nivel medio de certidumbre) que los flujos
globales de nitrógeno en los ecosistemas costeros se incrementarán entre un 10% y
un 20% hasta 2030. Los efectos de la carga de nutrientes incluyen el crecimiento de
algas tóxicas, otros problemas de salud humana, muerte de peces y daño a hábitat,
tales como los arrecifes de coral. La cantidad de nitrógeno en los ríos no cambiará en
la mayor parte de países industriales, en tanto que se proyecta un incremento entre
20% y 30% para los países en desarrollo, particularmente en Asia.
Una pregunta clave es la siguiente: ¿En qué medida puede el manejo apropiado de
la tierra contribuir a sostener un alto nivel de productividad agrícola en sistemas intensivos de monocultivos, cultivos mixtos, ganadería y bosques y para mantener los
servicios ambientales? Enfoques integrados de conservación del suelo, los nutrientes
y el agua, que combinan tecnologías basadas en principios biológicos, químicos y
físicos, pueden reducir significativamente las externalidades negativas de los sistemas
intensivos de cultivos y ganadería y mejorar la productividad de sistemas productivos de bajos rendimientos, pero ambientalmente amistosos en la mayor parte de
áreas marginales de cultivo.
Debido a que prevenir la degradación de la tierra es usualmente mucho menos
costoso y más efectivo que rehabilitar tierras en avanzado estado de degradación, la
primera prioridad es prevenir la degradación de la actual tierra productiva. La segunda prioridad es rehabilitar tierras moderadamente degradadas y luego las tierras
severamente degradadas, mediante medidas que faciliten la recuperación de comunidades biológicas que habitan el suelo y son esenciales para una eficiente conservación
de los nutrientes y la integridad física de éste (Uphoff et al., 2006); mejorar el estatus
de los nutrientes vía la adición de fertilizantes, si es necesario, e incrementar la cantidad de carbono orgánico en el suelo. Sin embargo, las prioridades de las comunidades locales y de los gobiernos claramente deben tomar precedencia al momento de
decidir lo que necesita hacerse en una localidad particular.
cap2+.indd 22
01/07/2008 21:02:20
capítulo treS
Desafíos al manejo sostenible
de la tierra
Un cambio significativo en el paradigma sobre el manejo de la tierra, en años re-
cientes, es la evaluación de los impactos del manejo de la tierra y el agua a nivel
del cultivo sobre las cuencas (vertientes) e incluso sobre el paisaje. Debido a que los
paisajes agroecológicos son diversos, los agricultores y usuarios de la tierra han desarrollado un conjunto amplio de estrategias de manejo de los cultivos y los recursos
naturales, para enfrentar la diversidad de la producción y de las condiciones ecológicas. El tratamiento adecuado de la complejidad de las condiciones agroecológicas
y los sistemas de cultivo se encuentra más allá del alcance de este informe. Para una
mayor información, el lector es referido al trabajo comprensivo de Dixon et al. (2001)
Sistemas agrícolas y pobreza.
Sistemas adecuados de manejo de la tierra
Cinco grandes rutas de cambio en el uso de la tierra han evolucionado a lo largo de
este siglo en los países en desarrollo, reflejando diferentes dotaciones de recursos de
tierra y patrones de asentamiento:
•
•
•
•
•
cap3.indd 23
Expansión e intensificación de la agricultura irrigada.
Intensificación en el uso de tierras de alta calidad regadas por lluvias.
Intensificación de tierras marginales densamente pobladas.
Expansión de la agricultura hacia tierras marginales escasamente pobladas.
Crecimiento de la agricultura urbana y periurbana paralelamente a la urbanización acelerada.
01/07/2008 21:03:24
24
Manejo sostenible de la tierra
Los países agrícolas en las cinco rutas son típicamente diferentes y ofrecen sustancialmente diferentes riesgos de degradación de los recursos, así como diferentes
oportunidades y restricciones para la intensificación, diversificación e inversión en el
mejoramiento de la tierra. Diferencias adicionales en los paisajes y en los desafíos al
manejo de los recursos surgen de variaciones en la historia de los asentamientos y su
historial de degradación; la mezcla de componentes de los cultivos, cultivos perennes y ganadería; y la mezcla de empresas comerciales y de subsistencia. Por ejemplo,
Templeton y Scherr (1997) encuentran evidencia empírica acerca de que la relación
entre el crecimiento de la población y la calidad de los recursos en las laderas de
montañas fue influenciada por las lluvias (principalmente al afectar la escogencia de
cultivos, el riesgo de degradación del suelo y la intensidad en el uso de la tierra), la
topografía (que afectan la distribución espacial de los sistemas de producción) y las
características del suelo (mediante la escogencia de cultivos, la frecuencia de siembra
y el uso de insumos). Estos factores afectan también los retornos a la conservación.
Una revisión realizada por Geist y Lambin (2002) proporciona el marco para analizar y clasificar las causas de la deforestación y, potencialmente, de la degradación de
la tierra (gráfico 3.1). Los autores examinaron y compararon los factores en acción en
152 casos de deforestación tropical en África, Asia y América Latina. Distinguieron
entre las causas próximas de la deforestación –actividades humanas en el campo a
nivel local– y las fuerzas determinantes mayores que subyacen a estas actividades. En
su marco analítico, cuatro conjuntos amplios de causas próximas –expansión agrícola, extracción de madera, desarrollo de infraestructura y otros factores– están ligados a cinco grupos de causas subyacentes: demográficas, económicas, tecnológicas,
políticas e institucionales y culturales. En cada caso, los grupos son subdivididos en
factores más específicos. Por ejemplo, la expansión agrícola puede tomar la forma de
cultivos permanentes, agricultura itinerante, ganadería extensiva o colonización (ver
gráfico 3.1).
Normalmente una mezcla de causas opera en los casos en que ocurre deforestación. La revisión prosigue para identificar lo que denomina “sinergias causales” –asociaciones de causas próximas y subyacentes que ayudan a explicar la deforestación de
forma más convincente que explicaciones previas de “un solo factor”. Conjuntamente
con otra investigación reciente, la revisión de Geist y Lambin (2002) es muy informativa acerca de las causas reales y con frecuencia complejas e interactuantes de la
deforestación tropical.
A pesar de que se ha encontrado que la expansión agrícola es al menos uno de los
factores presentes en el 96% de los casos, la siembra itinerante de alimentos por parte
cap3.indd 24
01/07/2008 21:03:24
cap3.indd 25
Fuente: Geist y Lambin, 2002.
Gráfico 3.1 Cinco conjuntos amplios de fuerzas determinantes de la deforestación tropical y de la degradación de la tierra
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
25
01/07/2008 21:03:24
26
Manejo sostenible de la tierra
de pequeños agricultores, percibida con frecuencia como una causa importante, fue
en realidad un factor contribuyente relativamente menor a la deforestación. Otras
formas de expansión agrícola, tales como los cultivos permanentes por la ganadería
extensiva, surgen como iguales o más significativos en la mayoría de regiones, a pesar
de que los factores agroecológicos o de política que influencian esta causa de la pérdida de bosques varían considerablemente entre regiones –con muy diferentes rutas
identificadas para el Amazonas, la cuenca del Congo y Asia meridional– e inclusive
dentro de regiones entre países.
Bastante más influyentes que la agricultura itinerante, o de hecho cualquiera de las
causas próximas de la deforestación, son las fuerzas macroeconómicas que crearon
los incentivos ante los cuales los individuos responden. Con frecuencia estas fuerzas
se manifiestan como choques que desestabilizan la vida de la población más pobre;
por ejemplo, un masivo aumento del desempleo urbano que genera migración que
reversa hacia el campo. Estos choques marcan períodos más largos en los cuales las
tendencias sociales y económicas implican cambios más graduales en las oportunidades disponibles para la población rural pobre, tales como el crecimiento sostenido
del comercio internacional de maderas o de la demanda por productos animales, y la
estable y creciente impronta ecológica y económica de mercados urbanos distantes.
La integración económica de los márgenes de los bosques y el continuo desarrollo de
mercados para productos y del mercado laboral, que acompañan este proceso, son
factores presentes en casi todos los casos.
La construcción de vías está fuertemente asociada con la influencia de las fuerzas
macroeconómicas. Con frecuencia financiadas por las compañías madereras o con
ayuda internacional, las nuevas vías abren las zonas forestales, primero para extracción de madera y luego para la expansión de la agricultura. Nuevos migrantes colonizan los bordes de las vías y las utilizan para obtener insumos y para llevar su producto
a los mercados. Al ligar las zonas boscosas a la economía en general, las vías disminuyen los costos y aumentan los retornos a la conversión, aumentando la sensibilidad
de estas áreas a cambios en las condiciones macroeconómicas.
En este informe resaltamos los sistemas de uso bajo a moderado de insumos, que
optimizan el reciclaje de los nutrientes –mediante la reincorporación de los residuos,
la labranza de conservación, la conservación del suelo y la conservación de las zonas
ribereñas– como la línea de base recomendada, a partir de la cual generar sistemas de
producción que pueden requerir un uso creciente de insumos externos. Por ejemplo,
el uso de tecnología biológica eficiente para la fijación biológica de nitrógeno (fbn)
por parte de los cultivadores brasileros de soya da como resultado un ahorro anual
cap3.indd 26
01/07/2008 21:03:24
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
27
aproximado de US$200 millones al no utilizar fertilizantes con nitrógeno. Dado el
hecho de que la eficiencia en el uso del nitrógeno originado en los fertilizantes raramente excede el 30% y que el exceso de nitratos puede contaminar el agua subterránea o puede desnitrificarlo y producir óxido nitroso –un gas de efecto invernadero
310 veces más poderoso que el dióxido de carbono–, la contribución de la fbn a los
altos niveles de productividad de la soya da también como resultado significativos
beneficios ambientales.
Los usuarios de la tierra pueden fortalecer una variedad de servicios ambientales,
desde la regulación de los flujos hidrológicos a la conservación de la biodiversidad y
al almacenamiento de carbono. Sin embargo, los usos de la tierra que proporcionan
estos servicios están siendo rápidamente desplazados por usos que no lo hacen. Una
razón fundamental es que los usuarios de la tierra típicamente no reciben compensación por los servicios ambientales que generan para otros.
Como ejemplo, la relación entre las prácticas agrícolas en las laderas y la degradación ambiental tiene claras implicaciones para el uso de la tierra: los agricultores
deben ser inducidos a adoptar sistemas agrícolas sostenibles que favorezcan la producción de servicios ambientales, en tanto que se les permite aumentar su seguridad
alimentaria y sus ingresos.
La degradación de la tierra y su relación con la pobreza rural sigue siendo pobremente entendida, a pesar de lo cual esta relación sigue siendo evidente. Una espiral
descendente de degradación de la tierra y pobreza puede estar ocurriendo –una especie de equivalente físico-técnico de la trampa de bajos ingresos de Lewis– en el cual
la degradación de la tierra ocasiona una disminución de la productividad agrícola y
un empeoramiento de la pobreza, y la pobreza lleva a los hogares a degradar aún más
su tierra.
Más recientemente, las medidas de conservación del suelo se han apoyado esencialmente en programas de alimentos por trabajo como incentivo, y se han orientado hacia actividades intensivas en trabajo, tales como la construcción de terrazas, la
construcción de malecones y la plantación de árboles. Existe un creciente consenso
en que los efectos de los anteriores programas de conservación de suelos han sido
cap3.indd 27
Pagiola (1999) sugiere, sin embargo, que la relación pobreza-degradación del suelo no es
probable que esté carente de ambigüedad, y no es tan simple como con frecuencia se asume.
El autor sugiere que las afirmaciones acerca de que los pobres tienden a conservar menos y
a degradar más, son poco más que “hipótesis plausibles” basadas en características asumidas
para los pobres, y que estas mismas características pueden fácilmente conducir a hipótesis
plausibles acerca de que los pobres conservan más y degradan menos.
01/07/2008 21:03:24
28
Manejo sostenible de la tierra
más bien pobres (Bojo, 1996; Bekele y Holden, 1999), aunque hay evidencia de efectos positivos de las medidas de conservación en algunas zonas, especialmente con
regímenes de baja intensidad de lluvias (Pender, 2004).
El fracaso general de los esfuerzos de conservación viejos puede ser atribuido a
un espectro de factores que hacen inapropiadas las estrategias recomendadas para
las condiciones locales. En particular, esos esfuerzos han tendido a concentrarse en
detener la erosión del suelo sin considerar las causas socioeconómicas determinantes
de la baja productividad de éste, promoviendo por tanto tecnologías que no son rentables o son riesgosas o inadecuadas para las necesidades de seguridad alimentaria
de los agricultores y sus restricciones financieras (Pagiola, 1999). Los esfuerzos de
conservación han menospreciado también las pronunciadas disparidades regionales
dentro de un país dado y con frecuencia han sido implementados con un estilo de
arriba hacia abajo, en ausencia de participación de las comunidades locales.
Por ejemplo, la investigación ha mostrado que las terrazas y varias otras formas de
manejo de la tierra pueden aumentar la productividad de una manera rápida con la
retención de la humedad del suelo y que, por tanto, son rentables para los agricultores
en las áreas de tierras altas de baja intensidad de lluvias en el norte de Etiopía (Pender
y Gebremedhin, 2004). Las mismas técnicas son mucho menos rentables en áreas de
mayor pluviosidad de las mismas zonas altas, debido a que de hecho pueden reducir
los rendimientos de los agricultores al reducir el tamaño efectivo de las parcelas, causando inundación o haciendo que los cultivos alberguen plagas (Herweg, 1993). En
contraste, el uso de fertilizantes y de semillas mejoradas es mucho más rentable y menos riesgoso en áreas con más lluvias que en áreas de baja pluviosidad, lo cual explica
los limitados efectos que se encontraron para los programas de extensión agrícola en
estas últimas (Pender y Gebremedhin, 2004) al ser comparados con los muy positivos
efectos encontrados en las primeras (Benin, 2005).
Mejor manejo del agua
La lluvia es la fuente básica de agua fresca en la cuenca de un río. Un promedio de
110.000 km³ de lluvia caen sobre los continentes anualmente. Dos terceras partes de
la lluvia son consumidas por las plantas o regresan a la atmósfera por medio de la
evaporación y la transpiración (agua verde). Alrededor de una tercera parte llega a
las fuentes subterráneas, ríos y lagos (agua azul) de la cual únicamente alrededor de
12.000 km³ es considerada como de disponibilidad inmediata para el uso humano.
Las actuales tomas de agua, para uso municipal, industrial y agrícola, representan
cap3.indd 28
01/07/2008 21:03:24
29
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
alrededor del 10% del recurso de agua azul. El agua verde es un muy importante recurso para la producción mundial de alimentos. Alrededor del 60% de la producción
mundial de alimentos básicos se basa en el riego a partir de agua lluvia y, por tanto,
en agua verde. Los sistemas de producción de ganadería extensiva se soportan en el
agua verde, como lo hace la producción de madera a partir de bosques naturales y de
plantaciones (recuadro 3.1).
El crédito para irrigación (agua azul) en África subsahariana ha disminuido considerablemente a lo largo de las últimas dos décadas. Se considera que hay varias
razones para esta disminución, pero el denominador común es el pobre desempeño
del desarrollo a la época en términos de sostenibilidad y de retorno a la inversión.
Adicionalmente, la disminución en crédito para la irrigación ha ido aparejada de menores precios para los bienes alimenticios en la puerta de la granja, lo cual disminuye
aún más la inversión en instalaciones para el control del agua agrícola. El hecho de
que la disminución en la inversión haya continuado durante más de 20 años indica
que el sector ha sido lento para responder y adaptarse al cambio. Sin embargo, si se
Recuadro 3.1 Manejo del agua azul y el agua verde para el mst y una mayor
productividad
El fracaso para aumentar la productividad del agua, la tierra y los cultivos muy
probablemente conducirá a la conversión de más tierra de vegetación natural (bosques
tropicales, pasturas, pantanos) en áreas de cultivo. Esto puede perjudicar la biodiversidad
y la sostenibilidad ecológicas.
Fuente: SIWI et al., 2005.
cap3.indd 29
01/07/2008 21:03:25
30
Manejo sostenible de la tierra
desea revertir esa tendencia en la inversión, se requieren enfoques innovadores para
el desarrollo de agua azul, agua verde y agua para la agricultura. Para mayor información, referirse a Involucrándose de nuevo en el manejo del agua agrícola (Banco
Mundial, 2006b).
A pesar de que el agua verde es el componente más grande de recursos de agua
fresca, ha sido despreciada por la política, la inversión, la acción y la investigación. El
agua verde merece atención por parte de los responsables de decisiones de política,
planificadores, usuarios de la tierra y agencias de inversión, por las siguientes razones
(Falkenmark et al., 1998):
• La agricultura basada en lluvias contribuye a la mayor parte de la producción
mundial de alimentos: 95% en África subsahariana, donde utiliza únicamente
entre el 15% y el 30% de las precipitaciones, en tanto que el resto se pierde,
principalmente en la forma de escorrentía destructiva.
• La partición del agua lluvia en agua verde y agua azul es un proceso dinámico
(determinado por la intensidad de la lluvia, el terreno, la cubierta superficial y
el suelo) que puede ser controlado por los enfoques de mst.
• El manejo del agua verde contribuye al agua azul. El suelo procesa varias veces
más agua de la que puede retener, en tanto que la erosión de éste, ocasionada
por la escorrentía y la erosión de la bancada durante los flujos pico, contribuye
prácticamente toda la carga de sedimento contenida en las corrientes, llevando
a la sedimentación de los reservorios y los cursos de agua.
• Un manejo más efectivo del agua verde puede mitigar la competencia y el conflicto
potencial entre los usuarios de agua para la agricultura, por una parte, y las necesidades de la industria, la población urbana y el medio ambiente, por la otra.
En áreas donde la productividad de los cultivos, la producción animal y de los
bosques es restringida por la sequía y por los déficit recurrentes de agua, la irrigación
suplementaria a partir de agua subterránea puede ser fundamental para romper la
trampa de pobreza. La eficiencia en el uso del agua en la agricultura proclive a la sequía y basada en la lluvia puede ser tan baja como de 6.000 m³ de agua consumida por
tonelada de grano producida. Una pregunta clave para la erradicación de la pobreza
es, entonces, la siguiente: ¿Cómo pueden aumentarse los rendimientos de los cultivos
basados en lluvias a través de la irrigación suplementaria con base en agua cosechada de las lluvias locales, o de inundaciones súbitas que sea almacenada en pequeños
tanques? Si el agua verde se ha repartido adecuadamente en la cosecha y el almace-
cap3.indd 30
01/07/2008 21:03:25
31
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
namiento, se requerirán, relativamente pequeñas cantidades de agua azul (irrigación)
para salvaguardar la producción agrícola y animal. Esto daría como resultado significativamente más altos rendimientos de agua azul por metro cúbico de los que pueden
ser obtenidos de la sola irrigación a escala completa (estación seca). Ésta es una razón
por la cual los sistemas de producción con árboles de enraizamiento profundo, que
pueden utilizar tanto el componente de agua verde como el de agua azul, con frecuencia funcionan como importantes sistemas de producción de red de seguridad para
agricultores y pastores en áreas con tendencia a la sequía.
El agua verde es vital para la producción de alimentos y madera, la oferta de agua
(nivel freático y flujos en fuentes corrientes), la calidad del agua (incluyendo la salinidad y la función de dilución del agua fresca en los pantanos), los ecosistemas acuáticos y el tratamiento de los desperdicios. El mst puede afectar positivamente el agua
verde y así aumentar significativamente la eficiencia de la irrigación “por goteo”. Tal
innovación requerirá también estudios adaptativos para las plantas, de las relaciones
entre cultivo y agua y la química del suelo, así como la estructura y permeabilidad de
muchas de las áreas potenciales de servicio (recuadro 3.2).
Recuadro 3.2 El mst y el mejoramiento de la productividad del agua
Tanto en los sistemas de producción de alimentos soportados por lluvias como irrigados,
el potencial para mejorar la productividad del agua –esto es, para producir más alimentos
por unidad de agua– es sustancial.
Las medidas que se requieren incluyen:
• Mejor manejo del agua en la agricultura con irrigación y en la basada en lluvias, a
partir de derechos seguros al uso del agua y a la tenencia de la tierra.
• Mejoramiento de las propiedades biológicas, químicas y físicas del suelo, a través de
un mejor manejo de la tierra (labranza de conservación, uso de compost y la cons­
trucción de microrreservorios).
• Mitigación de los periodos secos a través de cosechar agua y la irrigación suplementaria.
• Arreglos efectivos y servicios de apoyo para el mercadeo, el acceso al crédito, el
mejoramiento tecnológico y la extensión, con un énfasis particular en la agricultura
basada en la lluvia.
• Inversión en infraestructura para nueva irrigación y almacenamiento y para un mejor
manejo de la irrigación existente.
Fuente: SIWI et al., 2005; Banco Mundial, 2006b.
cap3.indd 31
01/07/2008 21:03:25
32
Manejo sostenible de la tierra
Adaptación al cambio climático
Debido a la certidumbre del cambio climático global, pero también a la extrema imprevisibilidad acerca de cuándo, dónde y en qué medida los microclimas y la regiones cambiaran, un enfoque de “todo sigue igual” para aumentar la productividad
de los alimentos y las fibras puede resultar no siendo sostenible en el largo plazo. La
variabilidad del clima es altamente significativa para muchos países en desarrollo,
especialmente en la mayor parte de África (recuadro 3.3) y puede ser un obstáculo
mayor para el desarrollo si no es abordada adecuadamente y no es bien manejada en
un grupo de sectores. Infortunadamente, hay muy pocos países en donde la variabilidad climática es bien manejada en la actualidad. Como consecuencia, un mejor
manejo del riesgo climático ofrece una oportunidad de bajo costo para obtener un
mayor beneficio de los recursos existentes de tierra y agua mediante un mejor uso del
conocimiento que ya se tiene.
Las principales influencias del cambio climático relacionadas con la tierra se experimentarán con la cambiante disponibilidad de recursos acuíferos para la agricultura,
sus efectos sobre la producción agrícola obtenible y la seguridad alimentaria, y los
cambiantes requerimientos del manejo de los recursos naturales y del mantenimiento de la biodiversidad. Los efectos del cambio climático se sentirán tanto en el sector
agrícola como en el pesquero. Los cambios en la humedad del suelo y la temperatura,
la evapotranspiración y las lluvias, así como posibles incrementos en el estrés por calor, afectarán el crecimiento de algunos cultivos de tubérculos para la subsistencia y
de muchos vegetales de campo abierto. El uso de la tierra y la agroecología de muchas
islas del Pacífico, el océano Índico y el Caribe, que están experimentando ya escasez
de agua sufrirán aún más a causa del cambio climático. Las inundaciones y sequías
resultantes tendrán también un impacto negativo sobre la agricultura. En las islas
más bajas –y hay muchas– los más altos niveles del mar cambiarán la altura del nivel
freático y aumentarán la salinización. La disponibilidad de cultivos alimenticios con
una baja tolerancia a la sal se convertirá en una preocupación mayor (ipcc, 2001).
Es probable que el calentamiento global y el cambio climático resultante afecten la producción de ciertos cultivos, tales como arroz, trigo, maíz, leguminosas y
papa, que son importantes cultivos alimenticios para mucha gente en África (ipcc,
2001). Otros cultivos, tales como el mijo, son resistentes a altas temperaturas y bajos
niveles de agua y, por tanto, se verán menos afectados por el futuro cambio climático. Un experimento en Zimbabue mostró que un aumento en la temperatura entre
dos y cuatro grados Celsius ocasionó una reducción en los rendimientos del maíz
cap3.indd 32
01/07/2008 21:03:25
cap3.indd 33
Julio 2005
La amenaza potencial para el agua del mundo y a la seguridad alimentaria sería enorme si la temperatura promedio se elevara de 1,5 a 2 grados Celsius, con consecuencias particularmente desastrosas para la región mediterránea y África meridional.
El equilibrio neto de los cambios en la producción potencial de alimentos para regiones pobres como África subsahariana, es probablemente negativo, por el cual se
podría llegar a perder hasta el 12% de la producción potencial de la región. Así mismo, el 40% de los países subsaharianos podrían perder una parte sustancial de
su producción agrícola.
Indefinido
Menos que 50%
-50 a -30%
-30 a -5%
-5 a 5%
5 a 20%
25 a 50%
Más grandes que 60%
Este mapa fue elaborado por la unidad de diseño de mapas del Banco Mundial. Las
fronteras, colores, denominaciones y cualquier otra información mostrada en él no
implican por parte del Grupo del Banco Mundial ningún juicio acerca del estatus
legal de ningún territorio, ni ningún apoyo o aceptación de tales fronteras.
Recuadro 3.3 Proyección de los efectos del cambio climático a nivel de país, sobre la producción de cereales sin iirigación
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
33
10/07/2008 10:48:32
34
Manejo sostenible de la tierra
en todos los lugares de experimentación. Los cambios en los sistemas de cultivo
pueden compensar algunas reducciones en los rendimientos, pero posiblemente se
requerirán insumos adicionales, tales como fertilizantes y una mayor irrigación, implicando costos extras para los agricultores. Los países importadores de alimentos
experimentarán un mayor riesgo, aunque los efectos pueden tener más que ver con
cambios en los mercados mundiales que con cambios en el clima local y la producción agrícola (ipcc, 2001).
El cambio climático afectará también la pesca marina y de costas adentro. En
algunos casos, los incrementos de temperatura aumentarán la productividad. Se proyecta que un calentamiento de entre tres y cinco grados Celsius aumentará la productividad del río Gambia entre 13% y 21%. Sin embargo, algunas especies de peces
pueden ser más sensibles a la temperatura, y aumentos de tres a cuatro grados Celsius
pueden afectar negativamente la población de bagres y arenques. Por otra parte, se
estima que los rendimientos de los camarones se incrementarán significativamente
(ipcc, 2001). Una disminución en los inventarios de peces marinos y de agua dulce
significará que las personas que actualmente dependen de la pesca para su alimento o
su subsistencia recurrirán a explotar recursos de la tierra ya agotados para la producción de alimentos. La reducción de la precipitación anual disminuirá el número de
ganado pastoreado en muchas regiones africanas. En las zonas semiáridas de África
es probable que la subsistencia pastoril se vea adversamente afectada por el cambio
climático, ya que varios modelos de cambio climático predicen una disminución en
la precipitación media anual de entre 10% y 20%, y esto afectará la ingesta de materia
seca de los hatos de los pastores.
Para aumentar la capacidad adaptativa del paisaje rural frente el cambio climático
y el esperado aumento en la frecuencia y severidad de eventos extremos, tales como
inundaciones y sequías, el paradigma de manejo de la tierra requerirá cambios significativos de al menos dos tipos. El primero es un cambio en énfasis y perspectiva,
a partir de una “visión desde la parcela” hacia el referente más amplio de la cuenca
o la región. A pesar de ser deseable, este cambio podría introducir una complejidad
adicional debido a que no sólo involucra una más amplia referencia espacial, sino
que además debe tomar en consideración los interactuantes dominios social, político (nacional y transnacional) y económico. Adicionalmente, se necesitará prestar
atención más frecuente a frenar y revertir la degradación de los servicios ecosistémicos y al resultante estrés biótico y abiótico. Se requerirán mayores esfuerzos para
el avance del conocimiento científico en general, en particular el conocimiento de la
cap3.indd 34
01/07/2008 21:03:25
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
35
biotecnología (esto es, agronomía, genética, manejo de plagas, así como monitoreo,
evaluación y respuesta en tiempo casi que real).
Diseminación de conocimiento y restricciones de política de tierras
Los bajos niveles de productividad de la tierra y la consiguiente degradación de ésta
y de los recursos pueden ser rastreados hacia el acceso inadecuado al mejor o más
apropiado conocimiento requerido para superar las restricciones locales. La provisión de mejor información tanto para los desarrolladores de tecnología como para
los agricultores puede estimular la adopción de tecnologías para la conservación del
suelo y de prácticas para un mejor manejo de la tierra. Por ejemplo, los desarrolladores de tecnología pueden carecer de información acerca de los patrones y prácticas
de cultivo que pueden atender las prioridades de los agricultores y, al mismo tiempo,
contribuir a la conservación del suelo. Esta información puede ser utilizada para focalizar los esfuerzos de desarrollo de tecnología.
Usualmente los agricultores son conscientes cuando la degradación amenaza sus
formas inmediatas de generación de ingresos. Cuando se aprecia una carencia de
preocupación, con frecuencia se debe a que los agricultores no han considerado aún
la degradación como una amenaza de largo plazo, o porque el recurso en cuestión
proporciona sólo una contribución marginal a la generación de ingresos de la familia
agricultora (Scherr y Hazell, 1994; Enters, 1998).
Sin embargo, en varias situaciones la falta de conciencia por parte de los agricultores restringe significativamente la adaptación. El primer caso ocurre cuando los
efectos de la degradación, o sus factores causales, no son observables inmediatamente para los agricultores sin el recurso a instrumentos modernos de medición. Tales
situaciones pueden ocurrir con la acidificación del suelo, el agotamiento de micronutrientes, cambios en la microfauna, o dispersión de vectores de enfermedad.
cap3.indd 35
El cambio en los enfoques de manejo de la tierra para reducir el riesgo del cambio climático
es también denominado como “adaptación”. La definición de adaptación utilizada acá es la de
Smit et al. (1999, 2000) y la de ipcc (2001): adaptación se refiere al “ajuste en los sistemas ecológico, social o económico como respuesta a estímulos climáticos efectivos o esperados y sus
efectos o impactos.” El término adaptación se refiere a cambios en los “procesos, prácticas, o
estructuras para moderar o contrarrestar daños potenciales o para tomar ventaja de las oportunidades asociadas con cambios en el clima” (ipcc, 2001). La adaptación involucra ajustes
para disminuir la vulnerabilidad de las comunidades y las regiones ante el cambio climático
y la variabilidad del clima (ipcc, 2001). Como una interesante nota adicional, Adger y Kelly
(2001) conciben la adaptación como un proceso social dinámico y creen que la habilidad de
la sociedad para actuar colectivamente determina su habilidad para adaptarse.
01/07/2008 21:03:25
36
Manejo sostenible de la tierra
El segundo es el caso de inmigrantes recientes que están cultivando bajo condiciones agroambientales no familiares, o están intentando utilizar sistemas de cultivo
no familiares. En tales circunstancias, la intervención externa para el diagnóstico de
los problemas, la educación de los agricultores y la demostración acerca de los efectos
positivos del cambio en el manejo de los recursos, puede ser necesaria para desencadenar una respuesta adaptativa.
Un tercer caso ocurre cuando el tipo de degradación de los recursos involucrados
no es simplemente motivo de preocupación local, sino más bien para agentes externos, como puede ser el caso con algunos tipos de pérdida de hábitat o de sedimentación aguas abajo. Es improbable que una respuesta adaptativa se desencadene sin
la provisión de los incentivos apropiados, marcos regulatorios y para el conflicto de
intereses y penalizaciones por falta de cumplimiento cuando sea apropiado.
Un cuarto caso surge cuando los agricultores pobres no responden debido a un
horizonte corto de planeación o a una alta tasa de descuento. La evidencia empírica
acerca de si los pobres realmente tienen altas tasas de preferencia en el tiempo es,
sin embargo, parcial. Adicionalmente, Pagiola (1995) argumenta que los agricultores
pobres con frecuencia tienen una disponibilidad aún más alta para proteger o invertir en sus activos de recursos naturales de lo que lo tienen quienes se encuentran en
mejor situación, debido a su relativamente más alta dependencia de estos activos para
asegurar sus ingresos.
Se ha encontrado que los derechos de propiedad a recursos, como la tierra, el agua
y los árboles, juegan un papel fundamental en el enlace reducción de la pobreza-manejo de los recursos-manejo ambiental. Por una parte, determinan los patrones de
manejo de los recursos naturales y pueden bien sea impedir o facilitar el uso sostenible, la protección o la inversión que haga posible el mejoramiento de los recursos.
Por la otra, determinan importantes aspectos del bienestar de los individuos, hogares
y comunidades, que dependen de esos recursos.
Los recursos naturales (tierra, agua, árboles y vegetación), en lugar de tener un
único “propietario”, comúnmente involucran diversos derechos de propiedad que
pueden ser poseídos por diferentes personas, incluyendo los derechos de acceso, explotación, manejo o exclusión de otros con respecto a un recurso y el derecho de
transmitir o alienar estos derechos (Schlager y Ostrom, 1992). Hombres y mujeres,
personas de diferentes castas, habitantes locales o extraños, así como los individuos
y el Estado pueden tener derechos a utilizar el recurso de diferentes formas: para diferentes cultivos, pastoreo y recolección; para irrigación, lavado, bebida u otros usos
del agua; y para el usufructo de la madera, frutos, hojas, leña, sombra u otros produc-
cap3.indd 36
01/07/2008 21:03:25
Desafíos al manejo sostenible de la tierra
37
tos de los árboles. Los derechos de propiedad pueden ser adquiridos a través de una
variedad de medios: a) compra en el mercado; b) herencia, transferencias u obsequio;
c) trabajo u otras formas de inversión en el mejoramiento del recurso; d) posesión
adversa (derechos del “intruso”); e) otorgamiento por el Estado; y f) membresía a una
comunidad (especialmente en regímenes comunales o de propiedad común) (Meinzen-Dick et al., 1997).
Los derechos de propiedad mantenidos por los pobres representan valiosos activos
para los hogares y las comunidades, que pueden proporcionar oportunidades de ingreso, asegurar el acceso a necesidades básicas de subsistencia de los hogares (agua, alimento, combustibles y medicinas) y que les aseguran contra el riesgo a su supervivencia. Los
grupos más pobres tienden a depender más fuertemente de los derechos tradicionales o
informales. Los usuarios marginales, tales como las mujeres y los pobres, con frecuencia
pierden, como resultado de las políticas y procesos que privatizan y reducen complejos
conjuntos de derechos, un derecho simple y unitario (como sucede bajo muchas reformas agrarias y de aguas) (Baland y Platteau, 1996; Otsuka y Quisumbing, 1998).
Los derechos de propiedad afectan también la productividad agrícola de largo
plazo y los incentivos para la conservación de los recursos y la inversión. Por ejemplo,
se ha encontrado que un más equitativo acceso a los recursos naturales por parte de
las mujeres no sólo mejora el resultado de bienestar para ellas, sino que aumenta la
productividad agrícola, los retornos económicos a la agroforestería y la eficiencia en
el uso del agua en proyectos de irrigación (Meinzen-Dick et al., 1997). La seguridad
de la tenencia, aunque no necesariamente la titulación formal, está asociada con las
prácticas de conservación de la tierra de cultivo y su mejoramiento.
Bruce y Mearns (2004) identifican la importancia de abordar el marco de incentivos
subyacente de forma que se corresponda con la complejidad y diversidad de los sistemas
locales de subsistencia, antes que a partir de una preocupación por la sostenibilidad que
no es compartida, o que es definida de maneras muy diferentes, por parte de los usuarios
de los recursos. Con frecuencia, los agentes externos del cambio deben entender que
otras cosas son necesarias para impulsar un ambiente favorable para el manejo sostenible de la tierra (la llamada tenencia +), que puede requerir intervenciones de apoyo para
mejorar el acceso a formas alternativas de capital (humano, social, físico y financiero).
La debilidad de los enfoques convencionales de derechos de propiedad para el
mrn es bien ilustrada en los sistemas pastorales, en los cuales una meta importante
es alcanzar la sostenibilidad balanceando el número de animales que se pastorean y
la capacidad de carga de largo plazo de la zona. Un supuesto común de los foráneos
es que los pastores son incapaces de controlar el acceso a los recursos y el uso de éstos
cap3.indd 37
01/07/2008 21:03:25
38
Manejo sostenible de la tierra
entre sus miembros. De manera que se toma como dado que la solución apropiada de
manejo es asignar derechos de propiedad a los individuos (o al Estado). Dado el alto
nivel de variabilidad ecológica y de riesgo, sin embargo, los pastores en tales sistemas
necesitan tener la capacidad de “rastrear” la disponibilidad de forrajes para su ganado,
lo cual usualmente requiere que tengan acceso a grandes áreas que cubren un diverso
rango de nichos ecológicos en las zonas altas. Las subdivisiones de pequeña escala y
los derechos de propiedad pueden reducir enormemente las estrategias oportunistas
de rastreo necesarias para enfrentar la variabilidad de los recursos y aumentan, por
tanto, la vulnerabilidad, el sobrepastoreo, la degradación de la tierra y los conflictos.
En tanto que las metodologías para el monitoreo y las evaluaciones están bien
establecidas, no puede haber un enfoque universal para el monitoreo; por ejemplo,
apoyarse en un conjunto simple de indicadores preestablecidos, independientemente
de lo comprensivo que pueda ser y de su cobertura. En cambio, se debe conseguir un
balance entre las características previamente descritas, ajustadas al conjunto único
de ambientes agroecológicos, así como las características específicas de los programas, intervenciones y políticas de incentivos que sean introducidos para impulsar las
prácticas de mst por parte de agricultores y comunidades.
Por ejemplo, en un estudio sobre pequeños agricultores utilizando métodos participativos en Malawi, Cromwell et al. (2001) identificó los siguientes cinco factores
utilizados por los agricultores en Malawi como los más importantes indicadores de
una agricultura sostenible:
• Diversificación de cultivos –cultivar un conjunto de bienes alimenticios.
• Acceso a adecuadas cantidades de buena semilla –semilla suficiente para una
siembra oportuna para las densidades de siembra de todos los cultivos.
• Tamaño de la granja –tierra suficiente para alimentar la familia.
• Posesión de todas las herramientas e implementos necesarios.
• Una mezcla óptima de cultivos para el manejo de la fertilidad del suelo en la parcela
a través de la mezcla de cultivos y de la demora de la siembra (con legumbres).
No es sorprendente que las preocupaciones de los agricultores, con respecto a la
sostenibilidad de la agricultura y de los sistemas de cultivo, difieran significativamente, no sólo en la escala espacial y temporal, sino también en cuanto a alcance, con
respecto a las prioridades establecidas por investigadores y diseñadores de política
(ver Crosson y Anderson, 1993).
cap3.indd 38
01/07/2008 21:03:26
capítulo CUATRO
Intervenciones de mst: una perspectiva
agrotécnica
Para morigerar la enorme complejidad de la presión poblacional sobre una dotación
esencialmente fija de tierra arable, el mst y la asociada disminución de la degradación de la tierra requerirán mejoramientos sostenibles en la productividad agrícola.
Esto necesariamente involucra no sólo el desarrollo de tecnologías de producción
con mayores niveles de respuesta a los insumos, sino también una reducción de los
costos reales y de los riesgos asociados con el mercadeo de insumos y productos.
En tanto que el mercadeo de insumos y productos debe ser asegurado esencialmente por el sector privado, se necesita algún involucramiento del gobierno para
facilitar el desarrollo de mercados eficientes y transparentes. El papel del gobierno
variará de país a país y de acuerdo con el estadio en el proceso de transformación de
la agricultura. El alcance de este papel dependerá de factores tales como la disposición de los agronegocios internacionales y la capacidad del sector privado local para
invertir en los mercados de insumos (los cuales tienen altos requerimientos de capital
y bajos márgenes de ganancia), así como de la demanda efectiva de los agricultores
por los insumos comprados. Esta demanda depende de la disponibilidad de tecnologías rentables, de los ingresos agrícolas y de la capacidad de enfrentar riesgo y del
conocimiento de los agricultores de la tecnología, y de su capacidad financiera para
invertir en ella.
cap4.indd 39
Se necesita investigación a nivel de país para identificar las inversiones en instituciones, tanto
públicas como privadas, que puedan reducir los costos y los riesgos y proporcionar incentivos
para la adopción de mejores tecnologías de producción, procesamiento y mercadeo a lo largo
del sistema alimentario (Kelly et al., 1999).
01/07/2008 21:06:11
40
Manejo sostenible de la tierra
En la medida en que las tecnologías que requieren un mayor uso de insumos
externos se difunden a ambientes de producción más marginales y a los agricultores
más pobres, nuevas formas eficientes de disminuir el riesgo a la baja o de cobertura
y de seguro se volverán críticas para el mst. Los puntos importantes para considerar
incluyen:
• La posibilidad de que los insumos disponibles para ser comprados no sean
apropiados para todos los agricultores.
• Si las tecnologías alternativas que aumentan la productividad del suelo, tales
como la fertilización verde, la labranza mínima y los mejores barbechos, pueden
ser financiera y económicamente viables en ambientes de mayor riesgo.
• El hecho de que las instituciones y organizaciones complementarias sean necesarias para difundir el riesgo de una manera más equitativa entre los agricultores
y los oferentes de insumos, incentivando por tanto un uso confiable y el repago
del crédito otorgado por los bancos o los proveedores.
Una importante pregunta adicional es la siguiente: ¿Cómo pueden ser designadas
y operadas de una manera eficiente tales instituciones y organizaciones? En una revisión de experiencias exitosas sobre el manejo de la tierra y los recursos en las zonas
secas de África, Reij y Steeds (2003) señalan como casos de éxito la notable resistencia y adaptabilidad de la gente que habita las zonas secas y el papel positivo de los
innovadores. Los autores identificaron los siguientes factores contribuyentes:
• Apoyo público a la inversión privada en conservación del suelo y el agua.
• Mejoramiento sistemático de vías secundarias.
• Adecuado manejo macroeconómico, que no discrimina contra la agricultura o
contra los recursos naturales.
• Sólida construcción de capacidad local por parte de organizaciones no gubernamentales y otros proyectos de tipo cooperativo.
• Esfuerzos consistentes por parte de gobiernos preocupados, a partir de mediados de la década de 1980, para aumentar la conciencia acerca de los problemas
ambientales y sus posibles soluciones.
La Iniciativa por la Fertilidad del Suelo (ifs) fue creada en 1996 como respuesta
a la preocupación de agentes africanos preocupados por la degradación de la tierra y
los recursos naturales, que estaba dando como resultado una rápida disminución de
cap4.indd 40
01/07/2008 21:06:11
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
41
la productividad agrícola. La isf fue cofinanciada por el Banco Mundial, fao, gciia
(representado por icraf), la Corporación Internacional para el Desarrollo de Fertilizantes (ifdc) y numerosas ong. El propósito original de la isf fue la introducción
y la adopción de prácticas sostenibles de fertilidad del suelo por parte de pequeños
productores africanos.
A pesar de que 20 países subsaharianos suscribieron la isf y varios desarrollaron
Planes Nacionales de Acción, en muy pocos casos hubo fondos nacionales e internacionales que estuvieran disponibles para una implementación adecuada y sistemática
de la isf. Su impacto sobre el problema del manejo de la fertilidad del suelo ha sido
despreciable (fao, 2002).
De acuerdo con la fao (1999), las mayores restricciones para la implementación
de los planes de acción de la isf incluyen:
• El fracaso para reconocer y abordar problemas de propiedad nacional y regional.
• Ausencia de “líderes” para motivar a los agentes involucrados a nivel local,
regional e internacional.
• Insuficiencia de recursos para la coordinación y facilitación, así como para la
operacionalización de los planes nacionales.
• Imposibilidad de lograr la coordinación y facilitación esperada del Banco Mundial por la coalición de la isf.
• Alta rotación de personal local para la coordinación, que llevó a la ruptura de
la coalición de la isf, así como carencia de fondos operacionales y significativas
demoras en la preparación y la implementación de planes nacionales.
• Los problemas de fertilidad del suelo en general no son reconocidos como
temas críticos en los perp y eap y, por tanto, no reciben recursos a través de las
operaciones de crédito del Banco –las excepciones notables son Burkina Faso
y Guinea.
Como resultado del diálogo generado en los primeros intentos de hacer operativa
la isf, existe un consenso regional acerca de que las tierras bajas y la productividad
agrícola en África subsahariana requieren más que fertilizantes minerales y mejores
semillas. El concepto de isf ha evolucionado para incluir la administración integrada
de la tierra y el agua, involucrando fuentes complementarias de nutrientes orgánicos
y minerales, diversificación de cultivos y animales y enlaces activos entre el cono-
cap4.indd 41
01/07/2008 21:06:12
42
Manejo sostenible de la tierra
cimiento nativo y la investigación científica adaptativa, apoyados por la diseminación del conocimiento agrícola que involucra la participación de los agricultores y el
aprendizaje experimental.
Se necesitarán programas focalizados de insumos para fertilizantes fosfóricos, semillas de legumbres apropiadas, cultivos de cubierta y árboles, conjuntamente con
pagos por servicios ecosistémicos y ambientales, para iniciar la isf a nivel local. Se
necesitará también la financiación por donantes internacionales para establecer y
mantener una unidad de facilitación y coordinación que apoye la implementación
de planes nacionales.
La Iniciativa Africana para el Manejo Integrado de la Tierra y el Agua (iamipa),
también financiada por el Banco, fue establecida en 2001 para “contribuir a la reversión de las actuales tendencias de rápida degradación de los recursos naturales”
con una fuerte concentración en la coordinación entre agentes involucrados, para
encontrar sinergias y reducir la duplicación de esfuerzos relacionados con un mejor
manejo de los recursos a nivel de cuencas. En 2005, el Banco Mundial apoyó el lanzamiento de Terr-África, una coalición de países y agentes involucrados de África
subsahariana para construir, a partir de las lecciones de la isf y la iamipa y para
ampliar el apoyo al mst.
Como se implicó arriba, el mst requiere la implementación de un conjunto complejo y, con frecuencia, superpuesto de acciones para proteger los recursos de tierra disponibles y evitar la degradación de la tierra (recuadro 4.1). Estos encomiables
objetivos no pueden ser buscados (ni deben serlo) sin la participación de los agricultores, otros residentes locales y otros agentes involucrados. Es la postura de este
informe que para mejorar las perspectivas de éxito, las autoridades deben encontrar
formas de alinear los intereses privados (por ejemplo, el imperativo de los hogares rurales para asegurar sus necesidades básicas, mantener sus niveles de ingreso y consumo, gozar de algún grado de seguridad alimentaria y mitigar el riesgo) con el interés
público más amplio en el mst. Sin embargo, se deben emplear incentivos positivos y
negativos, y en los lugares donde los desincentivos inducidos por la política y las regulaciones se muestran difíciles de hacer cumplir, en la medida de lo posible, el énfasis tendrá que hacerse en la aplicación de incentivos positivos –por ejemplo, aquellos
que contribuirán al mejoramiento de los ingresos reales y la seguridad económica,
en tanto que garantizan acceso a las necesidades básicas y, con frecuencia, basados
en los recursos.
cap4.indd 42
01/07/2008 21:06:12
43
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
Recuadro 4.1 Una visión para el manejo mejorado de la tierra y el agua en el medio
rural
Nuestra visión es que los administradores de la tierra y de los recursos naturales (especialmente los agricultores) se hagan crecientemente sensibles a las preocupaciones de
los consumidores acerca de la calidad de los alimentos y su seguridad, así como del impacto de la agricultura sobre el medio ambiente. La mayoría de las comunidades rurales
y usuarios de la tierra se verán entonces activamente involucrados en varias estrategias
para lograr un manejo sostenible de la tierra, mediante:
• Mayor planeación e implementación del manejo de la tierra y el agua a nivel de la
cuenca.
• Amplia conciencia de la importancia tanto de los servicios productivos como ambien­
tales del manejo de la tierra y los recursos naturales.
• Mejor uso de los insumos agrícolas a través de la agricultura de precisión y el mayor
uso de la labranza de conservación y la cero labranza, así como de métodos de siembra
directa.
• Mayor uso de métodos de protección integrada de cultivos y significativa reducción
del uso de pesticidas.
• Administración integrada de la tierra y el agua y optimización de los balances de
nutrientes en la granja a través de su contabilización.
• Inversiones importantes para el almacenamiento y manejo de fertilizante orgánico
en operaciones intensivas de ganadería.
• Protección de zonas ribereñas a través de franjas vegetales, humedales rehabilitados
y tolerancia nula con las fugas de nutrientes hacia las corrientes de agua locales.
• Más eficiente uso del agua para la irrigación y reciclamiento del agua de desecho.
Fuente: Los autores.
Protección del recurso tierra: intensificación agrícola y sistemas
integrados de cultivo
Las prácticas de producción que enfatizan el manejo integrado de la tierra, los nutrientes para las plantas y el agua, son esenciales para el mst. El mantenimiento de la
biodiversidad nativa también puede ser un importante factor contribuyente. La diversidad biológica se requiere en un sentido funcional así como en un sentido estructural. Es necesario administrar los inventarios nativos de nutrientes para las plantas,
para evitar que el consumo exceda su disponibilidad y, cuando sea necesario, deben
ser suplementados con fuentes externas (orgánicas o químicas) para sostener el funcionamiento y productividad del sistema.
cap4.indd 43
01/07/2008 21:06:12
44
Manejo sostenible de la tierra
La estrategia de reducción del riesgo, a través de la plantación de varias especies y variedades de cultivos, puede estabilizar los rendimientos en el largo plazo,
proporcionar un espectro de nutrientes y maximizar los retornos con bajos niveles
de tecnología y recursos limitados. En áreas con tendencia a la sequía, con uso de
regímenes de bajos insumos y con poco uso de agua suplementaria, estas características maximizan la eficiencia del trabajo por unidad de tierra, minimizan el riesgo de
pérdidas catastróficas de los cultivos, debido a la sequía o ataques severos de plagas y
garantizan la disponibilidad de alimentos a los niveles medio y alto de productividad
de las especies. Hay una interacción de tres vías entre la biodiversidad, los procesos
ecosistémicos y la dinámica del paisaje. Las prácticas de mst que favorecen el mantenimiento de la biodiversidad al nivel regional, tienen también la posibilidad de
beneficiar los servicios ecosistémicos, tales como la conservación de nutrientes, agua
y suelo, el control biológico de las plagas y el ciclo eficiente de los nutrientes.
Con frecuencia, la degradación de la tierra se ve acompañada por la proliferación
de malezas invasivas y exóticas (por ejemplo, Imperata cylindrica, Lantana camara,
Chromolaena adorata y Rubus moluccanus). En Brasil, por ejemplo, la introducción
de pastos forrajeros agresivos C4 (Brachiaria humidicola y Brachiaria brizantha) en
las regiones de los bosques y el Cerrado significa que la regeneración natural de especies nativas C3 menos agresivas no puede darse con facilidad. Las hierbas invasivas
actúan entonces para disminuir o eliminar las especies nativas. El control de las especies invasivas es un componente esencial de la rehabilitación de las tierras degradadas (Fernandes et al., 2006).
En Sudáfrica, un megaproyecto de conservación de agua, el programa Trabajando
por el Agua, se ha iniciado con el propósito doble de evitar el 10% de la escorrentía
anual y de proteger la biodiversidad nativa, a través de un esfuerzo a lo largo del país
para erradicar plantas invasivas foráneas consumidoras de agua. El esfuerzo involucrará alrededor de 40.000 individuos a lo largo de un período de 30 años. El objetivo
es mejorar la agricultura basada en el agua lluvia, mediante la reducción de las restricciones agroclimáticas a este tipo de producción y mediante la provisión de irrigación suplementaria, como un mecanismo eficiente para aumentar rendimientos que
de otra forma serían bajos. Éste es un ejemplo de cómo las prácticas de mst pueden
ser utilizadas para administrar la partición del agua lluvia entre las porciones vertical
verde y horizontal azul, por medio de la limpia, la reforestación, la repoblación forestal y el manejo de los sistemas de cultivos.
cap4.indd 44
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
45
Manejo de la fertilidad del suelo
Un componente importante del mst es el manejo del suelo y de los nutrientes de las
plantas. La fertilidad del suelo puede mejorarse mediante la administración de los
inventarios de nutrientes y sus flujos (donde los insumos exceden o se encuentran
en balance con los productos). Un conjunto de estrategias de intervención están a
disposición de los agricultores (Scoones y Toulmin, 1999):
• Reposición de nutrientes –por ejemplo, agregando fósforo en una sola aplicación
de roca fosfórica.
• Aplicación de fertilizantes inorgánicos conjuntamente con cal para controlar la
acidez del suelo.
• Uso de fertilizantes orgánicos y legumbres para fijar el nitrógeno atmosférico.
• Combinar fuentes orgánicas e inorgánicas de nutrientes.
Los nutrientes para las plantas usualmente son extraídos de los sistemas de cultivos y de bosques mediante la cosecha de cereales, tubérculos, frutas y madera y
también mediante la erosión de la superficie y la disolución del subsuelo. Los usuarios de la tierra tienden a comprar y utilizar nutrientes de fertilizantes en áreas con
buen acceso a los mercados y alto potencial agrícola. Para que los agricultores puedan
generar el potencial de rendimientos debido a los fertilizantes agregados, es esencial
que tengan acceso a buenas (mejoradas) semillas. Las mayores restricciones para que
los agricultores compren fertilizantes incluyen una o más de las siguientes: a) alto
costo del fertilizante, b) falta de efectivo o de crédito para comprarlo y c) precios
bajos para los mayores rendimientos obtenidos de su uso.
En áreas menos favorecidas agroecológicamente, los agricultores pueden utilizar
una variedad de estrategias de minimización del riesgo basadas en fuentes biológicas
de nutrientes, variedades de cultivos o especies adaptadas y manejo integrado de la
tierra y el agua. La literatura sobre el manejo integrado de los nutrientes documenta,
para un manejo efectivo de éstos y la agricultura sostenible, las siguientes prácticas
genéricas:
• Minimizar la erosión del suelo y la filtración. La forma más efectiva de reducir
la erosión del suelo y la filtración, es maximizar la cobertura del mismo usando cultivos de cubierta y compost, y mediante la incorporación de cultivos
perennes en franjas de vegetación a lo largo de los contornos para estabilizar
cap4.indd 45
01/07/2008 21:06:12
46
Manejo sostenible de la tierra
más el suelo. En los lugares donde la profundidad del suelo es adecuada, tales
franjas de vegetación permiten detener la erosión y dan como resultado una
nivelación gradual de la pendiente y la formación de una terraza, sin necesidad
de recurrir a la formación manual de ésta, que hace uso intensivo del trabajo.
La materia orgánica del suelo (humus) es esencial para mantener el ambiente
físico y químico para el crecimiento de las plantas, así como para sus funciones
hidrológicas. En sistemas semiáridos alimentados por lluvias, el insumo de
residuos de cultivos y otras formas de biomasa de las plantas es con frecuencia
insuficiente (o tiene otros usos prioritarios) para mantener los niveles críticos de
materia orgánica. Bajo estas condiciones, la labranza de conservación o labranza
mínima reduce significativamente la oxidación del carbono en el suelo que sigue
a la siembra de cada cultivo (liberando también fuerza de trabajo para otras
actividades). La agricultura de conservación y de cero labranza puede reducir
también significativamente la erosión del suelo (Pieri et al., 2002). Hay que
notar, sin embargo, que algo de erosión es deseable para mantener los hábitat
y los procesos ecosistémicos aguas abajo y en las costas.
• Reciclaje de nutrientes orgánicos. Un método es retornar todos los residuos de los
cultivos a la parcela de origen. Sin embargo, en muchos casos los residuos de los
cultivos son alimento para el ganado. Idealmente, el ganado debería alimentarse
en el campo con los residuos, de manera que los excrementos retornen a éste
tan pronto como sea posible. No obstante, el transporte y la dispersión de los
excrementos en los campos es con frecuencia problemático debido a restricciones en la fuerza de trabajo. La preparación de compost con residuos vegetales y
el uso de los excrementos del ganado son una forma eficiente de conservar los
nutrientes para la agricultura, y hacen posible a los agricultores redistribuir el
compost, rico en nutrientes, a los campos durante los períodos en los que la demanda por fuerza de trabajo escasa es baja. La combinación de los residuos de los
animales con fertilizantes inorgánicos puede resultar en una sinergia significativa
y en una mayor eficiencia en el uso de los nutrientes y el agua (Piha, 1993). Una
meta deseable es el desarrollo de la capacidad para manipular la dinámica de
los nutrientes en el suelo a través de prácticas que promuevan la conservación
de éste, que aseguren la productividad sostenida de los agroecosistemas y que
aumenten la capacidad de los suelos tropicales para actuar como un depósito,
antes que una fuente de, carbono atmosférico (Fernández et al., 1997).
• Incrementar las fuentes biológicas de nutrientes. Las especies de árboles, arbustos,
hierbas y cultivos que tienen la capacidad de fijar el nitrógeno, pueden hacerlo
cap4.indd 46
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
47
mediante su captura desde la atmósfera y ponerlo a disposición de cultivos
subsiguientes por medio de la fijación biológica o asociativa de este elemento.
• Compensar la pérdida de nutrientes. Agregar nutrientes inicialmente en la forma
de residuos de cultivos o de animales y, si es necesario, complementarla con
fertilizantes inorgánicos. En los lugares donde los nutrientes del suelo han sido
severamente agotados, con frecuencia es necesario restaurar los niveles mínimos
requeridos para un adecuado crecimiento y rendimientos de las plantas. Sánchez et al. (1997) ha abogado por la reposición de los nutrientes (especialmente
del fósforo) en África subsahariana como una forma de privilegiar el proceso
de fijación biológica del nitrógeno y mejorar la productividad de los cultivos.
Los residuos de animales y plantas generalmente son bajos en fósforo y éste, a
diferencia del nitrógeno, no puede ser obtenido de la atmósfera. La deficiencia
de fósforo es una restricción importante para la fijación efectiva del nitrógeno
debido a que el fósforo es un nutriente importante en el proceso de nodulación
y fijación del nitrógeno. El guano (para la provisión tanto de nitrógeno como
de fósforo) y la roca fosfórica (fósforo y calcio) pueden ser buenas fuentes de
fósforo en los lugares donde esos materiales están disponibles localmente), por
ejemplo, en Perú, Madagascar, Zaire y África occidental).
• Seleccionar y utilizar especies adaptadas y eficientes. Algunas leguminosas y
especies de cultivos tienen la capacidad de fijar el nitrógeno a niveles muy
bajos de disponibilidad de fósforo en el suelo. Los cultivos de leguminosas que
combinan algún rendimiento en el grano con altos niveles de biomasa en las
raíces y hojas y, por tanto, una baja cosecha de nitrógeno, ofrecen un balance
útil entre la satisfacción de las preocupaciones de seguridad alimentaria de los
agricultores y el mejoramiento de la fertilidad del suelo. La contabilidad de
nitrógeno en las granjas indica que la utilización de legumbres con residuos de
alta calidad y sistemas de raíces profundas son una forma efectiva de mejorar
el ciclo de los nutrientes.
• Optimizar la interacción fertilizante-lluvia. La precipitación pluvial afecta notoriamente la eficiencia en el uso de los fertilizantes; no obstante, prácticamente
no hay guía acerca de cómo los agricultores deben ajustar el uso de los fertilizantes al patrón estacional de lluvias. Piha (1993) desarrolló y modificó técnicas
de “respuesta agrícola” que usan los eventos tempranos de lluvias para decidir
acerca de la cantidad de fertilizante a aplicar en una estación dada. A lo largo
de un período de cinco años, el sistema de Piha proporcionó entre 25% y 42%
más de rendimientos y entre 21% y 41% más de ingresos de lo que lograron
cap4.indd 47
01/07/2008 21:06:12
48
Manejo sostenible de la tierra
las recomendaciones existentes sobre fertilizantes. La clave del sistema fue su
flexibilidad. En los años pobres, el uso del nitrógeno para fertilización se redujo,
pero los rendimientos en esos años hubieran sido bajos en cualquier caso. En los
años buenos, los agricultores podían obtener rendimientos altos. Las ganancias
de los agricultores participantes fueron 15% más altas que las de un grupo de
control de agricultores comparablemente buenos. Los rendimientos fueron 78%
más altos. El repago de los créditos fue excelente, llegando a 90%. A pesar de
esto, el trabajo de Piha aún espera por reconocimiento una década después.
Oportunidades de mercado asociadas a las prácticas de control
de la erosión: ¿Una clave para la adopción?
En los países tropicales en desarrollo, la agricultura de ladera con frecuencia se caracteriza por un círculo vicioso de pobreza que refuerza la degradación ambiental.
La mayor parte de los pobres que se emplean en la agricultura viven en ecosistemas
frágiles a alturas medias de las montañas. La extracción de la base de recursos naturales proporciona a los agricultores una subsistencia de corto plazo, pero crea una
profunda discrepancia entre los sistemas reales de uso de la tierra y los sistemas adecuados ambientalmente, que son apropiados para los suelos frágiles en pendientes
pronunciadas. El mantenimiento de la base de recursos naturales en las laderas es,
por tanto, de vital importancia no sólo para asegurar la futura supervivencia de los
agricultores pobres en recursos, sino también para frenar la migración rural-urbana,
al menos hasta que los centros urbanos estén en una mejor posición para aceptar un
mayor número de migrantes rurales.
La erosión del suelo ha sido identificada como uno de los problemas más serios
para el manejo de los recursos en las laderas. Sólo en Centroamérica, por ejemplo,
más del 60% de las laderas sufren una severa erosión por agua, ocasionada en la agricultura. A pesar de que existe abundancia de técnicas para el control de la erosión,
la adopción de estas tecnologías en los países en desarrollo ha sido desilusionante.
En muchos casos, el agotamiento del suelo es racional desde el punto de vista del
agricultor (Ashby, 1985; Anderson y Thampapillai, 1990). A medida que el suelo se
degenera, sin embargo, las pérdidas de rendimientos y de ingreso se acrecientan. En
las etapas tempranas de agotamiento del suelo, los retornos netos sin conservación
del suelo exceden los retornos netos con conservación. A medida que pasa el tiempo,
y el suelo se degenera más, la brecha disminuye hasta el punto en que finalmente
los retornos netos con conservación son mayores que sin ésta. Es improbable que la
cap4.indd 48
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
49
adopción de tecnologías para la conservación del suelo ocurra antes de que se haya
alcanzado este punto, que un estudio calcula que se presenta en al menos 40 a 60 años
después de que la degradación ha comenzado, dependiendo de la tasa de descuento
utilizada (Seitz et al., 1979), y esto puede conducir a un conflicto entre la lógica del
agricultor y las consideraciones ecológicas.
Los estudios sugieren también que aun cuando los agricultores sean conscientes
de los beneficios monetarios del control de la erosión, tales como el aumento en
los rendimientos, es improbable que se preocupen por los beneficios no monetarios,
tales como la resistencia del suelo o los beneficios que recaen sobre otros, ubicados
aguas abajo. Por tanto, la medida en la cual las prácticas de conservación del suelo
son adoptadas voluntariamente con frecuencia demostrará ser subóptima desde el
punto de vista de la sociedad.
Los problemas, con la adopción de las prácticas para conservación del suelo discutidas arriba, implican que a los agricultores se les deben ofrecer incentivos para
inducir una adopción oportuna. Los incentivos comúnmente han tomado la forma
de subsidios o regulaciones. Los primeros son costosos y en muchos casos inducen
distorsiones en otros sectores de la economía. Los segundos son extremadamente
difíciles de hacer cumplir. La investigación reportada acá explora el uso de un tipo
diferente de incentivo. El objetivo es vincular la generación de ingresos y/o las oportunidades de ahorro en costos, a las prácticas de conservación del suelo (recuadro
4.2). Se espera que esto aumente los retornos a las prácticas de conservación y resulte
en una adopción más temprana de prácticas sostenibles.
En muchos casos, la adopción de prácticas de conservación del suelo puede ocurrir, de hecho, debido a la oportunidad de aumentar el ingreso, siendo la conservación del suelo un subproducto de este proceso. Éste enfoque encuentra apoyo en el
hecho de que, en los pocos casos en que se ha dado una adopción exitosa, las prácticas de conservación del suelo permitieron la introducción de cultivos de alto valor,
apoyaron la introducción de ganado o generaron ingreso por estar asociadas con
procesos de valor agregado (Nimlos y Savage, 1991; Tiffen y Mortimore, 1992). Sin
embargo, vincular las oportunidades de mercado a las prácticas de conservación es
vital. La literatura está llena de casos en los cuales la introducción de oportunidades
de generación de ingreso no ligadas a la conservación han exacerbado la degradación
de los recursos (Thrupp, 1993).
cap4.indd 49
01/07/2008 21:06:12
50
Manejo sostenible de la tierra
Recuadro 4.2 Vincular las oportunidades de generación de ingreso y de ahorro
de costos a las prácticas de conservación del suelo y control de la contaminación
y la sedimentación
Dos bien conocidos ejemplos de pagos, por parte de las comunidades en las zonas bajas
a las comunidades en las zonas altas por los servicios ecosistémicos que estas últimas
proporcionan, se encuentran en la Ciudad de Nueva York y en el Valle del Cauca en Colombia. En 1989, se encontró que el agua para la Ciudad de Nueva York, captada desde
las montañas Catskill, tenía niveles de sedimentación y contaminantes en crecimiento.
La Agencia para la Protección Ambiental ordenó a la ciudad construir una planta para
filtración de agua a un costo estimado entre US$6.000 millones y US$8.000 millones. Sin
embargo, en lugar de construir la costosa planta de filtración la ciudad optó por trabajar
con los habitantes de la cuenca de las montañas Catskill. Financiaron proyectos de reforestación, crearon franjas ribereñas de bosques para proteger la integridad de los ríos
y firmaron acuerdos de conservación con agricultores locales para aumentar la filtración
de sedimentos y contaminantes mediante la vegetación ribereña. La calidad del agua
mejoró dramáticamente, y el costo de este esfuerzo colaborativo con los residentes de
las Catskill fue menor a $US2.000 millones –un enorme ahorro para los contribuyentes
de la ciudad. De manera similar, en el Valle del Cauca en Colombia los productores
agrícolas pagan derechos, por intermedio de sus asociaciones de usuarios del agua,
para compensar a las comunidades en las zonas altas por actividades de conservación
de los suelos en las pendientes pronunciadas, reforestación y mantenimiento de franjas
de vegetación ribereña para mejorar los flujos de agua y reducir la sedimentación en los
canales de irrigación.
Fuente: Pagiola, 2002.
En particular, los agricultores en las zonas altas carecen de información acerca de
las oportunidades de mercado. Esta información podría ampliar el espectro de cultivos sembrados para incluir aquellos que pueden contribuir positivamente a detener
la erosión del suelo. Hay evidencia originada en la región de Europa central y Asia
central del Banco, acerca de que sistemas verticales de mercadeo que vinculan a los
productores agrícolas con los procesadores de éstos pueden facilitar el aprovechamiento de nuevas oportunidades de mercado por parte de pequeños agricultores.
Protección y manejo de cuencas
Las inversiones en el manejo de cuencas son críticas para la sostenibilidad de los recursos de tierra y agua (ver gráfico 4.1). En las zonas altas, el desarrollo de reservas,
la reforestación y la conservación del suelo a gran escala son esenciales. En las zonas
cap4.indd 50
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
51
planas, la zonificación de la tierra, para proporcionar espacio para las inundaciones
que son inevitables, es una práctica preferible a los muy costosos (y con frecuencia
no exitosos a la larga) esfuerzos para controlarlas (Grey y Sadoff, 2002). El cuadro 4.1
presenta un esquema para la organización de intervenciones relacionadas con el mst
que han demostrado fortalecer las funciones y productividad de las cuencas.
Gráfico 4.1 Efectos del manejo de la tierra y el agua a nivel de la cuenca
El agua se evapora de los ríos, lagos y el suelo. Las plantas transpiran agua durante la fotosíntesis y la respiración
(transpiración). La evaporación directa desde el suelo y la transpiración desde las plantas se denominan colectivamente
evapotranspiración. Las tasas de transpiración varían de acuerdo con el tipo de vegetación, debido a diferencias en
el área de las hojas y a la profundidad y densidad de los sistemas radiculares. En consecuencia, los cambios en el
tipo de vegetación en respuesta a las prácticas de manejo de la tierra pueden tener significativos impactos sobre el
balance hídrico a escala de las subcuencas y cuencas. El volumen total de evapotranspiración, desde una superficie
de tierra cubierta de vegetales, depende del tipo de vegetación, el clima y factores del suelo. En el gráfico arriba, los
bosques en la parte alta de la cuenca (1) son importantes tanto para la interceptación de las lluvias como para su
partición entre flujos superficiales y bajo la superficie. Los reservorios y pequeñas represas (2+3) sirven para recolectar
y mantener los flujos superficiales para uso local, pero crean también superficies adicionales para la evaporación de
agua que de otra forma podría haberse infiltrado en el suelo. Las plantaciones de especies de rápido crecimiento
pueden aumentar la evapotranspiración y reducir los flujos bajo la superficie. El uso intensivo de la tierra en las zonas
ribereñas (el banco de los ríos) puede aumentar la sedimentación y la carga de nutrientes (especialmente nitrógeno)
en los cuerpos de agua.
Fuente: Adaptado de Keenan et al., 2004.
cap4.indd 51
01/07/2008 21:06:12
52
Manejo sostenible de la tierra
Las siguientes “mejores prácticas” pueden ser tenidas en cuenta para la evaluación
de los costos y beneficios de un manejo exitoso de las cuencas, para el manejo equitativo de los recursos aguas arriba y aguas abajo:
Cuadro 4.1 Marco organizativo para los aspectos técnicos del manejo de la tierra
y de los recursos naturales a nivel de la cuenca
Objetivos para
la cuenca
Manejo del uso de la tierra
Enfoques y métodos
estructurales
Mantener o
aumentar la
productividad
de la tierra.
• Intensificar el manejo de la tierra, reponer los
nutrientes del suelo y controlar la acidez del suelo
a través del uso de cal y de insumos orgánicos.
• Seleccionar y utilizar especies adaptadas de cultivos, forrajes y árboles.
• Manejar el pastoreo y eliminar el uso de quemas
para la limpia del suelo y el desarrollo de pastos.
• Mantener la cubierta del suelo vía cultivos de
cobertura y reciclar los residuos.
• Proteger y estabilizar las pendientes.
• Utilizar la cosecha de agua y la irrigación eficiente
donde sea posible.
• Mantener los drenajes para prevenir la saturación
de agua y el aumento de la salinidad.
• Plantaciones de contorno,
franjas de vegetación y
terrazas.
• Nivelación y uso de reservorios para cosechar agua
y distribuirla.
• Canales de irrigación y
drenaje (instalación y
mantenimiento).
Proporcionar
una cantidad
adecuada de
agua.
• Uso de cubierta del suelo para incrementar la infiltración del agua y prevenir el quiebre del suelo.
• Uso de especies de cultivos, forrajes y árboles con
alta eficiencia en el uso del agua.
• Estructuras para cosecha
de agua.
• Instalaciones para
irrigación, reservorios y
bombeo.
• Desalinización donde no
están disponibles fuentes
de agua dulce de bajo
costo.
Mantener la
calidad del
agua.
• Proteger las áreas vegetativas de filtro en las zonas
ribereñas y pantanos para eliminar el exceso de
sedimento y nutrientes (nitrógeno, fósforo).
• Manejar los desperdicios del hogar y del ganado
para prevenir la contaminación del agua superficial y profunda.
• Instalaciones para tratamiento de agua.
• Fuentes alternativas de
oferta.
Reducir la
inundación y
el daño por
inundaciones.
• Proteger y mantener los pantanos y zonificar y
regular las zonas de inundación.
• Sembrar vegetación de raíces profundas para
aumentar la infiltración y el consumo de agua por
las plantas.
• Estructuras para el desvío
del agua y reservorios para
el control de inundaciones.
• Estructuras de compuertas
y canales de control.
• Instalación y mantenimiento de canales de drenaje.
Fuente: Adaptado de FAO, 1995.
cap4.indd 52
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
53
• Todas las partes en una cuenca deben tener participación en el programa de
manejo y en las funciones de desarrollo de ésta como mecanismo de estímulo
para la equidad.
• En la medida en que el agua de irrigación es con frecuencia el recurso más
valioso en el manejo de las cuencas, es esencial desarrollar mecanismos que
permitan compartirla de manera equitativa. El hecho de compartir el recurso
puede reemplazar los pagos directos a algunos participantes.
• En los casos en que está involucrada la propiedad común, especialmente en las
cuencas altas, es esencial que las comunidades locales protejan colectivamente
la tierra común de forma que el recurso de agua para irrigación no se vea comprometido por la deforestación ilegal o el sobrepastoreo. La acción colectiva se
facilita donde las comunidades son homogéneas.
• Los beneficios de un buen manejo de los recursos y de la cosecha de agua para
irrigación en las cuencas, variarán con las condiciones agroclimáticas y biofísicas. Si los beneficios no son suficientemente sustanciales para ser compartidos
de una manera significativa, los pagos por los servicios ambientales pueden no
ser económicamente viables.
• El apoyo a los participantes sin tierra, y con menos poder en la cuenca, es necesario para permitirles participar efectivamente en el programa. En algunos
casos, las instituciones externas pueden necesitar jugar un papel de facilitadores
en representación de los participantes “más débiles”.
• Si el agua de irrigación se utiliza para producir una mayor cantidad de biomasa
vegetal en las tierras comunes, se requerirán acuerdos para compartirla, especialmente por parte de los participantes sin tierra.
• La cosecha de agua da como resultado una mejor recarga del agua profunda, la
designación de ésta como un recurso de propiedad comunal puede proporcionar
a todos los participantes un incentivo poderoso para mejorar las prácticas de
manejo de los recursos naturales y la acción colectiva.
Explotar las funciones productiva y de servicios ambientales de la tierra
Además de facilitar la producción de alimento, forrajes y cultivos industriales, los
ecosistemas naturales y los agroecosistemas proporcionan también una amplia variedad de servicios “fuera del mercado”. Los servicios ambientales derivados de los
ecosistemas forestales, típicamente incluyen (pero no se limitan a):
cap4.indd 53
01/07/2008 21:06:12
54
Manejo sostenible de la tierra
• Beneficios hidrológicos: que controlan la oportunidad y el volumen de los flujos
de agua y protegen la calidad de ésta.
• Reducción de la sedimentación: evitando el daño a reservorios y medios de
conducción del agua localizados aguas abajo, salvaguardando por tanto usos
como la generación de energía hidroeléctrica, la irrigación, la recreación, la
pesca y la oferta de agua para uso doméstico.
• Mitigación de desastres: protegiendo contra inundaciones y derrumbes.
• Conservación de la biodiversidad.
• Captura de carbono y almacenamiento de otros gases de efecto invernadero,
tales como el metano.
A pesar de que los ecosistemas forestales son con frecuencia percibidos como
oferentes de muchos servicios benéficos, no necesariamente se desprende de esto que
la reforestación del paisaje puede resultar automáticamente en el beneficio de los ecosistemas y usuarios aguas abajo (Calder, 2005). La evidencia empírica de varios estudios sobre cuencas muestra que la sustitución de pastos y hierbas con árboles puede
dar como resultado consecuencias significativamente diferentes y, en áreas semiáridas y subhúmedas, con frecuencia negativas para los flujos de agua en la estación seca
(recuadro 4.3). Éste es un hallazgo importante, dadas las considerables inversiones en
proyectos de reforestación y repoblación forestal en el mundo.
El Programa de Investigación Forestal del Departamento para el Desarrollo Internacional del Reino Unido (dfid) ha producido una muy útil síntesis del impacto de la
deforestación y la repoblación forestal sobre los flujos de agua. La síntesis se basó en un
trabajo empírico llevado a cabo en proyectos bien diseñados utilizando instrumentación
mejorada, mejor modelación matemática y poderosos sistemas de información geográfica para producir una proyección más confiable de la asociación entre la vegetación
(incluyendo los bosques) y las corrientes de agua. Los hallazgos del enfoque de investigación integrado se resumen en 10 lecciones para los responsables de decisiones de política
y para los administradores de proyectos de manejo de recursos naturales (frp, 2005):
1. Si la escasez de agua es un problema en los países secos, imponer límites a las
plantaciones forestales, especialmente de especies no caducas de rápido crecimiento.
2. Implementar instrumentos de “agua verde” (a partir de datos sobre la transpiración de las plantas) para controlar los niveles de evaporación en la vegetación
de las zonas altas.
cap4.indd 54
01/07/2008 21:06:12
55
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
Recuadro 4.3 Evaluación acerca de si los bosques y la reforestación son benéficos
para la hidrología y para la recarga de aguas subterráneas
• ¿Incrementan los bosques la escorrentía? Debido al aumento de la interceptación del
agua, la transpiración y una mayor profundidad radicular en los bosques que en los
cultivos y pasturas, los estudios sobre las cuencas indican que la escorrentía anual
generalmente es menor cuando hay bosques.
• ¿Regulan los bosques los flujos? Una mayor transpiración en la temporada seca pero
una mayor infiltración y, para los bosques de niebla, acumulación de agua en las
nubes, pueden aumentar los flujos en esa temporada. Más y más evidencia originada
en cuencas, a lo ancho del mundo, muestra que la mayoría de los bosques reducen los
flujos en la estación seca. Las propiedades de infiltración son críticas para la partición
de la escorrentía. Los efectos son específicos al lugar, de manera que se necesita más
investigación.
• ¿Reducen los bosques la erosión? Los bosques naturales se asocian a altas tasas de
infiltración y baja erosión del suelo, pero las plantaciones pueden no generar estos
beneficios debido a las vías, acequias y erosión por goteo. Las partes altas de los
bosques pueden no proteger el suelo del impacto de las gotas de lluvia. Se necesita
una mayor investigación sobre las especies y el tamaño del goteo.
Fuente: Calder, 2005.
3. Si los bosques en las zonas altas son talados para cultivos, proporcionar a los
agricultores una guía acerca de las mejores prácticas agrícolas.
4. Cualquier mecanismo de mercado o sistema de impuestos que vincule el manejo
de la tierra a una cantidad medible de flujo de agua, debe asegurarse de que la
validación científica sea posible a la escala de operación que se tiene.
5. Utilizar sistemas de apoyo a la toma de decisiones para evaluar el impacto de
opciones alternativas de manejo de la tierra sobre los recursos naturales, así como
de usos alternativos de la tierra y de manejo del agua y opciones de política,
sobre diferentes grupos sociales.
6. Asegurarse de que los instrumentos de política son equitativos en términos de
los beneficios sobre los ingresos y no sólo sobre la distribución del agua.
7. Asegurarse de que cualquier mecanismo de mercado que se proponga es adecuadamente pro pobre.
8. Considerar mejoramientos en la agricultura basada en lluvias (hibridación de
plantas, cosecha de agua, compostaje, labranza de conservación, acceso a mercados, construcción de capacidades) con preferencia a inversiones adicionales
en esquemas de irrigación rural de pequeña escala.
cap4.indd 55
01/07/2008 21:06:12
56
Manejo sostenible de la tierra
9. Utilizar técnicas de sistemas de apoyo a la negociación, tales como experimentos
de escogencia, para evaluar las preferencias de los participantes con respecto a
los acuerdos de política.
10.Adecuar programas de empleo para actuar con otras actividades de generación
de ingresos de las personas a las que están orientados a atraer.
Los pagos por servicios ambientales (psa) pueden mejorar y diversificar significativamente las fuentes de ingreso de los usuarios de la tierra, especialmente en el
mundo en desarrollo. Existe una variedad de criterios y mecanismos basados en el
mercado para compensar el buen manejo de los recursos naturales mediante pagos
por los servicios ambientales resultantes. Por propósitos de comercialidad, los servicios deben ser tangibles, científicamente medibles y coherentes con la legislación local (Pagiola et al., 2002). Los mecanismos de pago incluyen acuerdos privados, pagos
públicos y esquemas de comercio abierto entre comunidades locales, municipalidades, compañías y gobiernos nacionales. La valoración económica ofrece una forma
de comparar los diferentes beneficios y costos asociados con los ecosistemas, intentando, medirlos y expresarlos en un denominador común –típicamente una unidad
monetaria (ver cuadro 4.2). El principal enfoque utilizado es el del Valor Económico
Total (Pearce y Warford, 1993).
Los sistemas de incentivos basados en el mercado que proporcionan recompensas
con la esperanza de promover una guía sostenible para el manejo del agua y la tierra
en las cuencas, generalmente trabajan sobre el concepto de que un mejor manejo de
los recursos en las cuencas altas da como resultado productividad y servicios ambientales que pueden beneficiar a los participantes en las cuencas bajas. En la mayor parte de sistemas basados en incentivos se carga a los beneficiarios una cantidad
apropiada, que es luego compartida equitativamente entre los usuarios de la tierra en
la cuenca alta.
Los mercados emergentes para el pago de servicios ecosistémicos en Costa Rica
(Miranda et al., 2003), Estados Unidos y Australia han dado como resultado algunos
cambios positivos de comportamiento en el manejo de los recursos por parte de los
usuarios de la tierra aguas arriba –con significativos beneficios aguas abajo (Pagiola,
et al., 2002). Sin embargo, los servicios en las cuencas son muy dependientes del nivel
de la cuenca o subcuenca, cuya dimensión limita la escala y el tamaño del mercado.
Para asegurar el éxito y la sostenibilidad de los sistemas basados en incentivos
para facilitar el mejor manejo del agua de irrigación y los recursos naturales asociados, los siguientes desafíos deben ser superados:
cap4.indd 56
01/07/2008 21:06:12
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
57
• Identificar y cuantificar confiablemente el volumen y calidad de los flujos de
agua y beneficios asociados (por ejemplo, biomasa de vegetación y cobertura
del suelo, menor erosión y producción adicional de alimentos y fibras) proporcionados por el buen manejo de la tierra de los recursos naturales.
• Identificar los riesgos (por ejemplo, el cambio climático) y las oportunidades
para mitigar el riesgo en las operaciones de manejo del agua de irrigación y de
los recursos naturales (Burton y Van Aalst, 2004).
• Identificar los beneficiarios del mayor volumen y mejor calidad de los flujos de
agua y cobrarles para proveer mecanismos financieros.
• Asegurar que los pagos son distribuidos equitativamente a todos los participantes
y que la cantidad no solamente les compensa por los costos de los cambios en
el manejo de los recursos, sino que refleja el valor de los servicios proporcionados. Debido a que el precio de oferta y los beneficios ecosistémicos se basan
en la localización de la cuenca o el área, Chomitz et al. (1998) sugiere un marco
basado en información espacial para orientar la asignación de prioridades y la
fijación de precios.
• Crear un marco apropiado para la toma de decisiones y una estructura de apoyo
institucional al alcance de todos los participantes. También son muy útiles las
herramientas de modelaje de cuencas para hacer participar a la comunidad, los
investigadores y los responsables de decisiones de política (Calder, 2005).
A pesar de que la biodiversidad en sí misma no es un servicio ecosistémico, su
conservación puede promocionar un amplio rango de beneficios ecosistémicos y
servicios ambientales. La interacción ecológica de grupos de biota taxonómicos y
funcionales es la que mantiene el funcionamiento del ecosistema y proporciona una
medida de su resistencia para enfrentar choques ambientales. La pérdida de biodiversidad está comúnmente asociada con una pérdida en la función del sistema que, en
casos extremos, puede llevar a la ruptura irreversible de éste. Los agricultores localizados en tierras marginalmente productivas tienden a ser más precisamente conscientes acerca de la relación entre la biodiversidad y su papel en el mantenimiento de
las formas de generación de ingresos que sus contrapartes, los agricultores de escala
amplia. La ironía para los pobres rurales es que la presencia de una espiral económica
depresiva muy rara vez proporciona algún espacio para la conservación de la biodiversidad. Bajo tales circunstancias, la proporción de incentivos directos a través de
pagos monetarios, o indirectamente a través de instrumentos de política que facilitan
alguna forma de alivio en los impuestos, tienen una mayor probabilidad de generar
cap4.indd 57
01/07/2008 21:06:12
cap4.indd 58
Enfoque
Rastrea al efecto del cambio
en los servicios ecosistémicos
sobre los bienes producidos
Rastrea el efecto del cambio
en los servicios ecosistémicos sobre la morbilidad y la
mortalidad
Utiliza el costo de reemplazar
el bien o servicio perdido
Se obtiene la curva de demanda a partir de datos reales
sobre los costos de viaje
Metodología
Función de producción
(conocida también
como “cambio en
productividad”)
Costo de las enfermedades, capital humano
Costo de reemplazo (y
variantes tales como
costo de reubicación)
Costo del viaje (TCM)
Aplicaciones
Recreación
Cualquier pérdida de bienes
o servicios
Cualquier acción que afecta
la salud (como la contaminación del aire y el agua)
Cualquier acción que afecta
los bienes producidos
Requerimientos de
información
Encuesta para recolectar
información sobre los
costos monetarios y de
tiempo del viaje al destino deseado; distancia
viajada
Grado en que se han
perdido los bienes o
servicios, costo de reemplazarlos
Cambio en el servicio,
efecto sobre la salud
(funciones de dosis y
respuesta), costo de las
enfermedades o valor de
la vida
Cambio en el servicio,
efecto sobre la producción, valor neto de los
bienes producidos
Métodos de preferencia revelada
Cuadro 4.2 Técnicas de valoración económica para psa
Se limita a los beneficios
recreativos; difícil de usar
cuando los viajes son hechos a distintos destinos
Tiende a sobrestimar el valor
real; debe ser empleado con
precaución
Con frecuencia se carece
de las funciones de dosis y
respuesta que vinculan las
condiciones ambientales a la
salud; se generan subestimaciones, debido a que
las preferencias por salud
son omitidas; el valor de la
vida no puede ser estimado
fácilmente
Con frecuencia se carece
de información sobre el
cambio en los servicios y su
consiguiente impacto sobre
la producción
Limitaciones
58
Manejo sostenible de la tierra
01/07/2008 21:06:12
cap4.indd 59
Preguntar directamente por la
disponibilidad a pagar de los
consumidores por un servicio
específico
Solicitar a los entrevistados
escoger su opción preferida
entre un conjunto de alternativas con atributos particulares
Utilizar resultados obtenidos
en un contexto en otro contexto diferente
Modelación de decisiones
Transferencia de
beneficios
Fuente: Pagiola et al., 2004.
Calidad del aire, belleza del
paisaje, beneficios culturales
Precios y características
de los bienes
Cualquiera para el cual haya
disponibilidad de estudios
comparables
Otros métodos
Cualquier servicio
Cualquier servicio
Ejercicio de valoración en
un lugar similar
Encuesta a usuarios
Encuesta que presenta
un escenario y trata de
extraer la disponibilidad
a pagar por un servicio
específico
Métodos de preferencia declarada
Aislar el efecto de los factores
ambientales en el precio de
los bienes que incluyen tales
factores
Valoración contingente
(VC)
Precios hedónicos
Puede ser muy inexacto, en
la medida en que muchos
factores pueden variar aun
cuando los contextos parezcan “similares”; debe ser
empleado con precaución
Similar a la VC; el análisis
de los datos generados es
complejo
Muchas fuentes potenciales
de sesgo en las respuestas;
existen guías para una
aplicación confiable
Requiere grandes cantidades de información; muy
sensible a la especificación
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
59
01/07/2008 21:06:12
60
Manejo sostenible de la tierra
una retroalimentación positiva para el manejo de la tierra y la sostenibilidad de la
generación de ingresos (recuadro 4.4).
A pesar de que no existen aún mecanismos eficientes para la calibración económica de la biodiversidad que ocurre de forma natural o de la basada en la agricultura,
estudios recientes en el Asia suroriental y América Latina (Gillison, 2000, 2002) han
mostrado que encuestas de línea de base, de costo relativamente bajo, pueden proporcionar un modelo para relacionar la biodiversidad con la productividad potencial
y rentabilidad de la agricultura (productividad total de los factores), incluyendo el
carbono en la biomasa. Los modelos de este tipo parecen prometedores para la identificación y la calibración de indicadores que pueden ser utilizados para asignar un
valor económico a la biodiversidad. Para poner estos métodos en práctica se requerirá un sistema de indicadores de campo amistosos para el usuario, derivados a partir
de estudios de línea de base representativos a nivel regional. Entre los indicadores
relativamente simples que se han establecido hasta el momento, se encuentra una
medida relativa de la diversidad de vegetación o plantas conocida como el índice “V”
(ver apéndice). El surgimiento de éstos y otros indicadores simples fundamentados
científicamente está proporcionando un enfoque genérico, rápido y de bajo costo
para valorar la biodiversidad. Se prevé la necesidad de pruebas críticas adicionales
para contrastar las zonas ecológicas, antes de que estos indicadores puedan ser empleados con confianza.
cap4.indd 60
01/07/2008 21:06:12
61
Intervenciones de mst: una perspectiva agrotécnica
Recuadro 4.4 Áreas protegidas y pagos por servicios ambientales en Madagascar
Una baja productividad para los cultivos alimentarios y una población en crecimiento
han llevado a una sustancial pérdida de bosques para ser destinados al uso agrícola en
Madagascar, amenazando la biodiversidad exclusiva del país. Como un esfuerzo para
conservar la biodiversidad, se creó un sistema de áreas protegidas. La protección de
estas áreas ha tenido éxito para desacelerar sustancialmente la deforestación dentro de
sus límites; no obstante, con un 70% de la población que vive por debajo de la línea de
pobreza en 2001, muchos se han preguntado si tiene sentido gastar recursos en las áreas
protegidas y evitar el uso de sus recursos de tierra y maderas.
El gráfico abajo presenta los resultados de un estudio llevado a cabo para estimar los
costos y beneficios del sistema de áreas protegidas, en términos de su valor presente a lo
largo de un período de 10 años. La primera columna muestra el flujo total de beneficios
que origina el sistema de áreas protegidas. A pesar de los altos costos de manejo y el ingreso perdido por no utilizar esta tierra, se estima que el sistema proporciona beneficios
netos al país, gracias a los valiosos servicios de protección de cuencas que estas áreas
proporcionan, a sus beneficios para el turismo y a los pagos recibidos por la conservación
de la biodiversidad. Sin embargo, como la desagregación en el lado derecho del gráfico
ilustra, estos beneficios se distribuyen muy inequitativamente. Las comunidades locales
soportan el grueso de los costos, debido a que se les prohíbe el uso de las áreas protegidas para la agricultura o para la recolección de leña y otros productos no madereros del
bosque (pnmb). Los usuarios aguas abajo, tales como los agricultores que usan irrigación,
se benefician sustancialmente, igual que lo hacen los operadores de turismo.
Fuente: Carret y Loyer, 2003.
Estos resultados confirman que, a pesar de que los pagos internacionales por la biodiversidad y el ingreso por el ecoturismo hacen que las áreas protegidas sean benéficas para
Madagascar, se necesitan adecuados mecanismos de compensación para las comunidades
locales si se quiere mantener las áreas protegidas.
Fuente: Adaptado de Pagiola et al., 2004.
cap4.indd 61
01/07/2008 21:06:13
cap4.indd 62
01/07/2008 21:06:13
capítulo Cinco
Evaluación del portafolio de mst
del Banco
Los marcos operativos de país, del Banco Mundial, en la actualidad, tales como los
documentos de estrategia de reducción de la pobreza, estrategias de asistencia al país
(eap), las evaluaciones ambientales estratégicas, los análisis ambientales de país, etc.
afectan la preparación del mst y otras formas de proyectos sobre recursos naturales. Cada uno ha intentado abordar muchos de los temas directa o indirectamente
implicados en la integración del manejo de la tierra y el agua, la conservación de la
biodiversidad y el medio ambiente.
Inversiones pasadas y actuales para el mst e intervenciones relacionadas
La estrategia de desarrollo rural del Banco, Llegando a los pobres rurales (Banco
Mundial, 2003), específicamente se focaliza en la “mayor sostenibilidad del manejo
de los recursos naturales”. Para promover la conservación y la restauración de los activos naturales en las áreas rurales, el Banco ha desarrollado guías y estrategias para
el medio ambiente, los bosques y el agua, y explícitamente vincula el desarrollo rural
en la agricultura al manejo sostenible de los recursos. Adicionalmente, el enfoque
de los programas de estrategia de reducción de la pobreza en el país (perp) ha sido
apoyado con un libro guía de Estrategia de reducción de la pobreza, disponible en el
sitio web del Banco Mundial, que tiene secciones sobre los recursos naturales y otros
temas relacionados.
cap5.indd 63
01/07/2008 21:06:43
64
Manejo sostenible de la tierra
El patrón de inversión del grupo del Banco Mundial en mst, mrn,
biocarbono y programas de manejo de cuencas
El Banco Mundial, la Corporación Financiera Internacional, la Facilidad Mundial
Ambiental y otros donantes han apoyado proyectos de mst por medio de la provisión
de préstamos y donaciones significativas a lo largo de varias décadas. Las inversiones
incluyen:
• Proyectos del Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (bird)
y de Asistencia Internacional para el Desarrollo (aid) de los cuales el mst es un
componente (1999-2004).
• Proyectos del bird y el aid focalizados en el manejo de cuencas.
• Fondos de inversión para carbono del Banco Mundial (2002-2005).
Proyectos del bird y el aid con el mst como componente (1999-2004)
Desde 1990, ha habido inversiones en aproximadamente 250 proyectos con componentes de mst en los campos agrícola, forestal, de manejo de recursos naturales, rehabilitación de tierras, minería y administración de la tierra a lo ancho de la seis regiones del
Banco. Los proyectos tenían que ver con actividades de mst en el campo o con los medios organizativos, de política y técnicos para implementar el mst y crear las condiciones
necesarias que permitieran inducir un cambio en el manejo de la tierra (por ejemplo, la
provisión de un título seguro a la tierra). Los grupos objetivo o los participantes en la
implantación fueron el gobierno o los múltiples asociados que incluían al gobierno, la
industria, los grupos comunitarios y usuarios individuales de la tierra. Ver, en el cuadro
5.1, una lista detallada de prácticas de mst objetivo de las inversiones del bird y el aid.
Una revisión de los informes de finalización de la implementación para 47 proyectos, en los cuales el componente de mst comprendía más del 25% de la inversión total,
reveló que entre 1990 y 2000, 34 proyectos (72%) involucraron sustanciales componentes de manejo sostenible de los recursos naturales. De un total de préstamos de
US$2.600 millones asignados a los 47 proyectos, US$ 2.000 millones se orientaron a
proyectos dirigidos al manejo sostenible de los recursos naturales. Esto representó el
74% de los préstamos totales asignados a los 46 de proyectos (gráfico 5.1). La dimensión de las inversiones de mst entre sectores se presenta en el cuadro 5.1.
cap5.indd 64
Donaciones bird-aid y donaciones fma.
01/07/2008 21:06:43
65
Evaluación del portafolio de mst del Banco
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Otros servicios sociales
X
X
X
X
Medio ambiente
X
Producción animal
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Manejo de recursos naturales
Bosques
X
Agricultura en general
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Protección contra inundaciones
Manejo de cuencas
Terrazas
Sistemas de irrigación o drenaje
Manejo de fertilidad del suelo
Manejo de erosión del suelo
Conservación de la humedad
Introducción de cultivos
Diversificación de cultivos
Intensificación de cultivos
Construcción de capacidad de investigación
Construcción de capacidad de extensión
Construcción de capacidad de transferencia
de tecnología
Construcción de capacidad de generación
de tecnología
Uso de enfoques participativos
Construcción de capacidad institucional
Generación de ingreso rural
Reforma de política
Apoyo a los servicios de insumos y crédito
Provisión de alternativas a la tala y quema
Reducción de la pobreza
Conservación de la biodiversidad
Control de la deforestación
Mejoramiento del acceso a la tierra
Reducción del sobrepastoreo
Desarrollo de microcuencas
Fortalecimiento de cultivos para exportación
Indagación sobre el uso de la tierra
Intensificación de la silvicultura
Monitoreo ambiental
Cultivos
Enfoque
Irrigación y drenaje
Sector
Investigación agrícola y extensión
Cuadro 5.1 Resumen de estrategias de mst implementadas a través de sectores
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
X
Fuente: Los autores.
cap5.indd 65
01/07/2008 21:06:43
66
Manejo sostenible de la tierra
Los proyectos de mst tuvieron una alta tasa de éxito en el logro de los resultados
proyectados. La tasa económica de retorno (ter) estimada para los gastos de todos
los proyectos osciló entre 6,7% y 34%, siendo de 21, 8% en promedio. Aunque ésta es
una muestra relativamente pequeña, las cifras son indicativas de la alta variabilidad
del desempeño en los proyectos. El sector agrícola y los proyectos de rehabilitación
de tierras, que tuvieron una orientación agrícola, proporcionaron ganancias significativas para el mejoramiento de los ingresos rurales. El asocio de actividades de mst,
con mejoras en la administración de la tierra, permitió a los usuarios privados de
ésta mejorar sus prácticas de manejo de la tierra. Los proyectos forestales lograron el
mst primordialmente a través del fortalecimiento de empresas gubernamentales, con
una alta ter estimada para muchos proyectos, debido a la provisión de manejo para
bosques establecidos, que con frecuencia habían sido menospreciados a causa de la
escasez de fondos. El logro general de los objetivos de los proyectos (resultados), para
los proyectos de mst revisados, fue elevado, encontrándose que el 80% de éstos (32)
fue calificado como “satisfactorio” o más y únicamente ocho proyectos fueron calificados como “insatisfactorios” o “altamente insatisfactorios”. África tuvo el número
más alto de proyectos insatisfactorios.
Gráfico 5.1 Préstamos reales del Banco Mundial por región, para proyectos de manejo
sostenible de los recursos naturales en los cuales más del 25% del total se destina a mst
Fuente: Los autores.
cap5.indd 66
01/07/2008 21:06:44
Evaluación del portafolio de mst del Banco
67
La participación de los interesados surgió como un factor importante que contribuye al éxito de los proyectos de mst. Los principales métodos para lograr una
efectiva participación incluyeron:
• El involucramiento de todos los participantes relevantes, no importa qué tan
remotos pudieran ser (por ejemplo, pastores nómadas), lo cual asegura que se
consideran los usos de la tierra y las actividades de manejo de todos los participantes en el sistema.
• El involucramiento temprano de los participantes durante la fase de diseño del
proyecto y a través de su implementación, promueve la apropiación y el compromiso a diferentes niveles (gobierno, agencia implementadora, unidad para
la implementación del proyecto, usuarios de la tierra y comunidades).
• Proveer un tiempo adecuado para la planeación participativa y para el desarrollo
de derechos de uso de la tierra que no sean ambiguos.
• Facilitar las actividades participativas que permitan el aprendizaje a través de la
experiencia y la aplicación del conocimiento local, para reajustar y refinar los
programas y el desarrollo de enfoques innovadores.
Proyectos del bird y el aid orientados al manejo de cuencas
Una selección de los principales proyectos regionales y de la inversión en manejo de
cuencas (mc) por el Banco Mundial, entre 1990 y 2004, se presenta en el cuadro 5.2.
Casi todos los proyectos de mc tenían el mst y el mrn sostenibles como su principal prioridad, seguida por la construcción de capacidad institucional y luego por la
productividad agrícola. Más de la mitad de los proyectos abordaron problemas de
degradación de la tierra, con una participación activa de los interesados. Sorprendentemente, la documentación de los proyectos ofrece muy pocas referencias a apoyo
de política y al marco legal, así como a problemas de tenencia de la tierra.
Fondos de inversión del Banco Mundial para carbono (2002-2005)
Una investigación de mercados hecha por el Banco Mundial, mostró que durante
2002 el comercio mundial de créditos para la emisión de gases de efecto invernadero
se triplicó, llegando a un número estimado de 67 millones de toneladas de dióxido de
carbono equivalente, al prepararse las compañías para la ratificación del Protocolo de
Kyoto. Sin embargo, el mismo estudio mostró que únicamente el 13% de las compras
cap5.indd 67
01/07/2008 21:06:44
68
Manejo sostenible de la tierra
Cuadro 5.2 Ejemplos seleccionados de inversión en programas de manejo de cuencas en
diferentes regiones: proyectos del Banco Mundial (1990-2004)
País
Tipo de proyecto o nombre
Costo total
del proyecto
US$ millones
Inversión
total del Banco
Mundial
US$ millones
Participación del
Banco Mundial
en el total
(%)
África
Burkina Faso
Proyecto de manejo ambiental
25, 5
16, 5
65
Mali
Proyecto de manejo de recursos
naturales
32,1
20, 4
64
Asia oriental y el Pacífico
Indonesia
Proyecto de desarrollo del área
alta de Yogyakarta
25,1
15,5
62
China
Segundo proyecto de desarrollo
de suelos rojos
296,4
150
51
China
Proyecto de rehabilitación de la
cuenca de la sabana de Loess
248,7
150
60
Asia central y oriental
Turquía
Proyecto de rehabilitación de la
cuenca de Anatolia del este
115,5
82,1
71
Turquía
Proyecto de rehabilitación de la
cuenca de Anatolia
248,7
150
60
América Latina y el Caribe
Brasil
Proyecto Santa Catarina, manejo de tierras II
71,6
33
46
Brasil
Proyecto de manejo de tierras III
124,7
55
44
50,7
27,5
54
5,8
4
69
Medio Oriente y África septentrional
Túnez
Proyecto para el desarrollo
de las áreas montañosas del
noroeste
Marruecos
Proyecto piloto para el manejo
de la cuenca de Lakhdar
Región Asia meridional
India
Proyecto para el desarrollo integrado de cuencas (planicies)
91,8
62
68
India
Proyecto para el desarrollo integrado de cuencas (montañas)
125,6
88
70
India
Proyecto para el desarrollo integrado de cuencas (montañas II)
193
135
70
Fuente: Darghouth et al. (en preparación).
cap5.indd 68
01/07/2008 21:06:44
Evaluación del portafolio de mst del Banco
69
directas para la reducción de las emisiones de carbono por el sector privado fueron
hechas de proyectos en el mundo en desarrollo. Los altos costos de transacción y la
incertidumbre de enfrentarse a mercados nuevos, y poco familiares, detuvieron a la
mayor parte de inversionistas potenciales. Para ayudar a desarrollar estos mercados,
el Banco Mundial lanzó el Fondo para Carbono Desarrollo Comunitario, en abril
de 2003, para proporcionar financiación a este mercado para proyectos de pequeña
escala en los países menos desarrollados. En noviembre de 2003, el Banco anunció el
Fondo Biocarbono. Ésta es una iniciativa pública y privada para financiar proyectos
de captura de carbono en vegetación y suelos (“depósitos de carbono”) que ayuda
también a revertir la degradación de la tierra, conservar la biodiversidad y mejorar la
generación de ingresos de las comunidades locales (Newcombe, 2003).
La cobertura del Fondo Biocarbono abarca el rango completo de actividades de
uso de la tierra. Los tipos de proyecto financiados por el fondo incluyen:
• Pequeños proyectos de reforestación orientados al mst para restaurar la estabilidad del paisaje a través de la reducción de la erosión y de la provisión de
rompevientos.
• Proyectos de reforestación para la conservación y protección de ecosistemas
forestales únicos y en peligro, mediante la conexión de fragmentos de bosque
a través de corredores para crear hábitat viables de largo plazo.
• Proyectos de agroforestería, tales como de sombrío para el café, árboles intercalados con otros cultivos y establecimiento de árboles para ayudar a restaurar
tierras de pastoreo degradadas.
• Proyectos para el cultivo de maderas, biocombustibles y otros productos forestales, promovidos por la comunidad, que encajan con un diseño más amplio
del paisaje.
• Proyectos para el mejoramiento del manejo de los bosques para el fortalecimiento del almacenamiento de carbono en las economías en transición de Europa
oriental y la ex Unión Soviética (Banco Mundial, 2006a).
América Latina (US$ 25 millones) y África (US$ 15 millones) representan la mayor proporción de los proyectos aprobados para captura de carbono, para la emisión
de créditos certificados de reducción de emisiones (cre) (gráfico 5.2). El grueso de
las inversiones se focaliza actualmente en plantaciones ambientales, agroforestería y
programas de reforestación comunitaria (gráfico 5.3). En la actualidad hay importantes objeciones, por parte de Europa, a la inclusión de depósitos agrícolas para los
cap5.indd 69
01/07/2008 21:06:44
70
Manejo sostenible de la tierra
Gráfico 5.2 Proyectos biocarbono por región
Fuente: Los autores.
Gráfico 5.3 Valor en carbono de proyectos biocarbono por categoría de manejo
de la tierra
Fuente: Los autores.
cre en la forma de proyectos de mecanismos de desarrollo limpio bajo la ventana
uno del Protocolo de Kyoto. Esto es desafortunado, debido a que si los depósitos
agrícolas fueran elegibles, los aumentos resultantes en la captura de carbono en el
suelo (esto es, mayor materia orgánica en el suelo) tendrían también un significativo
cap5.indd 70
01/07/2008 21:06:46
Evaluación del portafolio de mst del Banco
71
efecto benéfico sobre las propiedades biológicas, químicas y físicas del suelo (Ingram
y Fernandes, 2001), lo cual resultaría en una mayor cantidad de nutrientes y una
mayor capacidad de retención del agua y, por tanto, aumentaría la productividad e
incentivaría una mayor inversión en mst.
Lecciones aprendidas
Debido a que los problemas del manejo de la tierra y de los recursos naturales varían enormemente de comunidad a comunidad, de cuenca a cuenca y de país a país,
es simplista tratar de generalizar acerca de los resultados. Examinamos la revisión
del Departamento de Evaluación de Operaciones (deo) del Banco Mundial (Banco
Mundial, 1988) acerca de las experiencias en inversión en mrn, en la cual 12 estudios
de caso para países fueron empleados para examinar las operaciones del Banco, a
través de créditos para proyectos y de trabajo económico y sectorial (tes), durante el
período 1965-1986.
El marco conceptual utilizado por el deo para evaluar experiencias exitosas de
mrn se basó en los siguientes principios:
• Es probable que haya sostenibilidad cuando los recursos naturales son utilizados
adecuadamente y conservados en vez de ser agotados.
• La eficiencia económica es esencial.
• Los beneficios resultantes deben ser distribuidos equitativamente.
La revisión del deo asumió también que, aunque en la práctica surgen conflictos
y es necesario tomar decisiones, cualquier uso de los recursos naturales que lleve al
agotamiento de éstos no puede ser eficiente. Adicionalmente, aunque pueden existir
en el corto plazo costos de oportunidad entre la equidad y la sostenibilidad o entre la
equidad y la eficiencia, el concepto de equidad implica que en el largo plazo el manejo
debe promover también la equidad para las futuras generaciones. Las lecciones descritas en el informe del deo son instructivas y muy valiosas para los análisis actuales
de los enfoques y tendencias de inversión, así que las resumimos acá.
1. Los productos de tes, generados entre 1965 y 1986, generalmente no proporcionaron un marco estratégico para identificar de manera específica los principales
problemas de manejo de los recursos naturales (incluyendo la tierra) en un país
y las opciones para enfrentarlos. Por tanto, el resultado fue un enfoque opor-
cap5.indd 71
01/07/2008 21:06:46
72
Manejo sostenible de la tierra
tunista a través del cual la selección y diseño de los proyectos fue influenciada
en mayor medida por los documentos de política.
2. En todos los países el manejo de los recursos es gobernado por arreglos sociales e institucionales que son tan complejos como sensibles. Con frecuencia
se conoce poco acerca de las interacciones entre los sistemas socioeconómico
y natural. (En la actualidad, el Banco está muy atento a salvaguardar aspectos
como derechos sociales y de los nativos, protección ambiental, crédito para
política de desarrollo y evaluación de impacto ambiental.)
3. La indicación es que los problemas ambientales con frecuencia fueron abordados inadecuadamente durante la etapa de diseño de los proyectos. En esa
medida, tales temas tuvieron poca atención en los informes de supervisión, las
revisiones conceptuales de los proyectos y los informes de preevaluación de los
proyectos. Igualmente, los efectos ambientales de largo plazo pueden no haber
recibido atención en la época en que el proyecto (o el desembolso del crédito)
se llevó a cabo. Los efectos ambientales pueden surgir bastante después de que
el desembolso del crédito ha sido finalizado.
4. Los potenciales efectos positivos de los créditos del Banco se vieron comprometidos por una serie de factores:
a. Las recomendaciones de política fueron difíciles de implementar en la práctica.
b. Hubo poca guía para seleccionar y diseñar los proyectos.
c. Se proporcionaron recomendaciones a una escala que era inadecuada para
el desarrollo sostenible.
d. El tes de guía no proporcionó una visión comprensiva de los desarrollos
en el país, y las actividades de otras agencias multilaterales o bilaterales no
se tomaran en cuenta.
Estas lecciones proporcionan un espacio para mejorar el diseño y las sinergias
entre sectores para futuras inversiones en mst y mrn. Las siguientes pueden servir
como guía de mejor práctica:
1. Incorporar métodos nuevos para evaluar las sinergias y costos de oportunidad
a través de evaluaciones de impacto ambiental y línea de base de recursos, para
la evaluación de los problemas y los subsiguientes diseño, implementación y
monitoreo de los proyectos.
cap5.indd 72
01/07/2008 21:06:46
Evaluación del portafolio de mst del Banco
73
2. Utilizar sistemas de información geográfica (sig) disponibles actualmente para
ensamblar capas de datos relevantes (biofísicos, económicos, ambientales, de
infraestructura, políticos y sociales) a los niveles locales, de cuenca y zona y
combinar estas capas de datos georreferenciados con modelos sólidos para
evaluar los efectos de factores espaciales y temporales.
3. Utilizar la línea de base sig multisectorial descrita arriba para evaluar objetivamente los problemas clave de mst y mrn que deben ser abordados en el corto,
mediano y largo plazos, y utilizar esta información para diseñar y programar
inversiones. Tal enfoque reducirá la probabilidad de inversiones oportunistas y
fallidas, identificadas por la evaluación del deo, en futuros programas de mst
y mrn.
4. Como se subrayó en las secciones previas, las intervenciones de mst pueden
tener implicaciones importantes entre sectores (tierra, bosques, agua y biodiversidad). Es esencial que los equipos de los proyectos incluyan miembros con
competencias en estas disciplinas cuando las inversiones están siendo planeadas
y diseñadas.
5. Hay un significativo espacio para apalancar los fondos donados por el fma y los
fondos para captura de carbono, para facilitar la integración de los problemas
ambientales mundiales (bienes públicos) en programas de mst y mrn, orientados
a los sectores agrícola y forestal.
cap5.indd 73
10/07/2008 10:49:20
cap5.indd 74
01/07/2008 21:06:46
capítulo seis
Opciones estratégicas del mst
El manejo sostenible de la tierra es vital para fortalecer y mantener la productividad
de los sistemas alimenticios y de producción de fibras a nivel mundial. Los altamente
productivos sistemas mundiales para granos, cereales forrajeros y productos forestales deben ser sostenibles y hacerse más eficientes en términos de un menor impacto
ambiental. En los sitios donde las tierras marginales han sido ocupadas por la agricultura y se ha presentado degradación de la tierra, existe una urgente necesidad de
detener una mayor degradación y de revertir la erosión.
A pesar de que los detalles variarán de país a país y de región a región, hay cuatro
componentes principales en una estrategia comprensiva para fortalecer la productividad de la tierra, en tanto que se combate su degradación. Éstos incluyen:
•
•
•
•
Trabajo de política y trabajo sectorial
Investigación y desarrollo de tecnología
Compartimiento del conocimiento y extensión
Provisión de incentivos, prioridades de gasto y formas de financiación.
Trabajo de política y trabajo sectorial
El trabajo de política y el trabajo sectorial consisten en el alineamiento de los incentivos de precios para productores y consumidores, los subsidios fiscales y financieros,
las tarifas para licencias y los impuestos y la estructura de protección, con los objetivos ambientales y de política social del país para el mst.
La degradación de la tierra, el mst y sus relaciones con la pobreza necesitan una
mayor investigación. Investigadores del programa mundial Alternativas a la tala y la
cap6.indd 75
01/07/2008 21:08:03
76
Manejo sostenible de la tierra
quema (atq) desarrollaron una herramienta conocida como la matriz atq (Tomich
et al., 1998) para ayudar a los responsables de decisiones de política a ensamblar información precisa y objetiva acerca de los costos y beneficios privados y sociales, de
sistemas alternativos de uso de la tierra, a partir de los cuales basar su investigación y
esfuerzos adaptativos, así como sus inevitablemente controversiales decisiones.
En la matriz atq, el bosque natural y los sistemas de uso de la tierra que lo reemplazan son calificados contra criterios que reflejan los objetivos de distintos grupos de
interés. Para hacer posible que los resultados sean comparables entre lugares, los sistemas que son específicos a cada lugar se agrupan de acuerdo con categorías amplias,
que van desde agroforestas a pasturas y sabanas. Ver el cuadro 6.1, para apreciar los
indicadores que pueden ser afinados a localidades específicas. Este enfoque puede ser
fácilmente extendido a un ambiente de quema sin tala que involucra derechos de uso a
tierras comunes o derechos de propiedad privada que son difíciles de hacer cumplir.
Cuadro 6.1 La matriz atq
Usos amplios de la
tierra
Preocupaciones
ambientales
mundiales
Sostenibilidad
agronómica
Preocupaciones
socioeconómicas
de los pequeños
propietarios
Temas de política
e institucionales
Bosque natural
Extracción forestal
Sistemas complejos de
agroforestería
multiestrato
Sistemas simples
agroforestales
Sistemas de cultivos o
barbecho
Sistemas continuos
anuales de cultivo
Sabanas o pastos
Fuente: Tomich et al., 1998.
Investigación y desarrollo de tecnología
Se necesitará una revitalización de la inversión en investigación agrícola y sobre uso
de la tierra, para apoyar el desarrollo de estrategias y programas de mst a nivel de país
y zona agroecológica. Se debe dar énfasis a la adaptación y el mejoramiento de tec-
cap6.indd 76
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
77
nologías asociadas con la intensificación agrícola, el manejo y la rehabilitación de la
cobertura forestal en cuencas sensibles y a un manejo más efectivo del agua en tierras
irrigadas y bajas (para prevenir la salinización y mitigar la inundación).
Un número importante de estudios han demostrado que las inversiones en investigación agrícola pueden producir retornos significativos (por ejemplo, GabreMadhin y Haggblade, 2004). No obstante, a pesar de esta evidencia las tendencias
actuales no son satisfactorias. En las postrimerías de la, en general, exitosa “Revolución Verde” de las décadas de 1970 y 1980, el apoyo a los institutos afiliados con el
Grupo consultivo para la investigación agrícola internacional (gciai) ha disminuido
fuertemente, como lo han hecho las transferencias fiscales y de recursos financieros a
la mayor parte de sistemas e institutos nacionales de investigación agrícola (Timmer,
2005). Por ejemplo, los países africanos en la actualidad gastan únicamente 0,5% de
su pib agrícola en investigación (Pardey y Beintema, 2001).
Sin embargo, una orientación importante para una agenda de adaptación orientada hacia el mst será identificar y crear sistemas de cultivos, explotación animal,
manejo de bosques y uso del agua en las granjas, que beneficien a los productores
donde es importante –en sus libros de contabilidad– a la vez que sirvan a los objetivos
de mst como, por ejemplo, conservación de la tierra y el suelo, reversión de la erosión
y la salinización y otros tipos de daño.
Varios ejemplos, al menos parcialmente exitosos, están disponibles:
• Manejo y monitoreo de nutrientes. En África subsahariana se ha prestado mucha
atención durante los últimos 10 años a la cuantificación y estimación de los
nutrientes que entran y salen de los sistemas agrícolas. El balance entre estas
entradas y salidas de nutrientes muestra si el sistema agrícola es un ganador o
perdedor neto de fertilidad del suelo. Un megaestudio comisionado por la fao
(Stoorgovel y Smaling, 1990) mostró los balances de nitrógeno, fósforo y potasio
para sistemas de uso de la tierra en varios países, revelando que la fertilidad del
suelo en África sigue una tendencia decreciente.
cap6.indd 77
Utilizando un modelo de balance de nutrientes, Stoorgovel y Smaling (1990) calculan que, en
promedio, se han perdido 660 kg de nitrógeno, 75 kg de fósforo y 450 kg de potasio, por hectárea durante los últimos 30 años en alrededor de 200 millones de hectáreas de tierra entre 27
países africanos, primordialmente al cosechar cultivos. Esto representa unas pérdidas anuales
de alrededor de ocho millones de toneladas de nitrógeno, fósforo y potasio. Stoorgovel y Smal­
ing (1990) concluyen que no hay sistema que pueda sostener tan grandes desbalances netos
entre adquisición y pérdida, de manera que la restauración de la fertilidad, para no mencio-
01/07/2008 21:08:04
78
Manejo sostenible de la tierra
– Los países montañosos y densamente poblados en el área del Valle Rift (Kenia, Etiopía, Ruanda y Malawi) tienen los valores más negativos debido a la
alta razón entre tierra cultivada y tierra total cultivable, relativamente altos
rendimientos y erosión del suelo. El estudio de la fao provocó numerosos
estudios de caso a nivel de parcela, granja y poblado, con diferentes grados
de sofisticación. Algunos estudios se enfocaron en la medición de algunos
flujos, otros en la relación entre el balance de nutrientes y el desempeño
económico del hogar, y otros en el aprendizaje participativo y la acción hacia
el mejoramiento de la fertilidad del suelo y su manejo. Los resultados han
sido publicados (por ejemplo, Buresh et al., 1997; Smaling, 1998; Smaling et
al., 1997; Scoones, 2001; Tian et al., 2001; Vanlauwe et al., 2002) y han sido
integrados en un manual (Nutmon, 2006).
– Ha habido algunas mediciones rutinarias de algunos flujos de nutrientes
potencialmente importantes en los trópicos (fugas, pérdidas de gases y erosión), y sus valores han sido estimados. La acumulación de errores hace que
el procedimiento sea vulnerable, pero a la vez proporciona intuición acerca
del funcionamiento de los sistemas agrícolas y de las zonas agroecológicas
acerca de la dinámica de la fertilidad del suelo. Las actuales brechas de conocimiento (aparte de los flujos de difícil medición) incluyen la importancia
de la integración entre cultivos y ganado y el tipo de sistema ganadero involucrado, el factor de producción de polvo en África occidental, el potencial
de la acuacultura como una fuente y depósito de nutrientes y el tamaño del
intercambio de nutrientes periurbano, éste es un caso clásico de gana-gana
entre la sanidad en el poblado y la fertilidad del suelo alrededor de éste. La
disponibilidad de herramientas de sensores remotos de alta precisión y de
sig permite en la actualidad una más precisa desagregación de las escalas
micro (parcela), meso (región) y macro (país), ampliando, por tanto, enormemente la precisión de las predicciones (Schlecht y Hiernaux, 2004).10
• Realización de investigación adaptativa sobre nutrientes y semillas. Este tipo de
investigación fue la base subyacente al programa “paquete de inicio” en Malawi
(Blackie y Mann, 2005). Aunque finalmente al programa fracasó, debido al
impacto de una fuerte sequía y a un fuerte aumento en su tamaño por parte
nar el aumento en rendimientos de los cultivos, requiere el insumo de sustanciales cantidades
de nutrientes en la forma de materiales orgánicos o fertilizantes comerciales.
10 Sin embargo, su conclusión fundamental sigue siendo la misma: que la fertilidad del suelo en
África subsahariana continúa declinando.
cap6.indd 78
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
79
del gobierno para satisfacer objetivos esencialmente políticos de corto plazo, su
diseño, el proceso de adaptación buscado y el uso por los agricultores fueron
bastante adecuados y ofrecieron varias guías útiles. Con la participación del
Centro internacional para el mejoramiento del maíz y el trigo (Cimmyt) desde
el comienzo, el programa de paquete de inicio buscó tanto la adaptación de las
variedades híbridas de maíz de altos rendimientos del Cimmyt a las condiciones
de cultivo de Malawi, como la hibridación para conseguir la textura fina preferida
por los hogares del país. Adicionalmente buscó promover niveles de aplicación
de los fertilizantes, consonantes con la maximización del ingreso neto de los
agricultores, antes que con la maximización de los rendimientos y la producción,
la cual la mayor parte de pequeños propietarios del país simplemente no podía
costear. Un tercer objetivo era la reducción de la pobreza rural, que debía ser
alcanzada a través de focalizar el sistema de distribución del Estado (semillas,
fertilizantes y asesoría) hacia los pequeños agricultores. La expectativa era que,
a continuación de introducir el paquete de inicio más o menos gratuitamente
en las áreas de cultivo de maíz en Malawi, los agricultores estarían dispuestos a
pagar por los paquetes de las estaciones a continuación, una vez que las mejoras
en rendimientos y los beneficios en ingresos reales se hicieran evidentes. Debido a que el esfuerzo de adaptación careció (en gran medida) de capacidades
financieras en el país y de personal para llevar a cabo investigación adaptativa,
el involucramiento del Cimmyt fue esencial para este esfuerzo, así como para el
diseño de los esfuerzos del gobierno para la divulgación y la extensión. Así, este
esfuerzo muestra el beneficio potencial de dirigir el apoyo de las instituciones
del gciai para la adaptación de tecnologías de cultivo amistosas con la tierra,
en colaboración con los recursos propios.
• Mejorar el manejo del agua agrícola. En años recientes ha habido avances importantes en el mejoramiento de la productividad del agua en los cultivos, la
eficiencia de la irrigación y el manejo de la evapotranspiración. Referimos al
lector a dos importantes publicaciones que detallan estos avances: Involucrándose
de nuevo en el manejo del agua agrícola: desafíos y opciones (Banco Mundial,
2006b) y Orientando el futuro del agua para la agricultura: una guía para la
inversión en manejo del agua agrícola (Banco Mundial, 2005).
• Asociaciones entre los sectores público y privado para los insumos agrícolas (nutrientes y semillas). Un ejemplo de tal asociación es la Promoción de Insumos
Agrícolas África (pia-África) que involucra la colaboración del sector privado
con las agencias de investigación y extensión del sector público en Kenia. Los
cap6.indd 79
01/07/2008 21:08:04
80
Manejo sostenible de la tierra
asociados por el sector privado incluyen agronegocios (Monsanto, Dow Chemical) compañías nacionales de semillas y proveedores y Athi River Mining
(arm) que produce un fertilizante denominado mavuno, un fertilizante npk
(nitrógeno, potasio, calcio) de acción rápida enriquecido con micronutrientes,
sulfuro, calcio y magnesio, que es ideal para vegetales y cereales, así como para
cultivos comerciales como café, trigo y tabaco. El fertilizante se hace disponible
a través de distribuidores locales en pequeñas cantidades (1-10 kilogramos). En
los distritos de Siaya y Busia en Kenia occidental, el uso total de fertilizantes por
los agricultores participantes aumentó de cero a 500 toneladas en un período de
cinco años. Las ventas de bolsas de 5 a 10 kg representaron al menos una cuarta
parte de las ventas totales en muchos expendios. Alrededor del 40% de las ventas
de fertilizantes fueron hechas a mujeres y la mayor parte de los clientes tenían
20 años o más (Seward y Okello, 1998). La pia va actualmente más allá de las
semillas y los fertilizantes y ayuda a los agricultores a evaluar otras importantes
tecnologías –para reducir las pérdidas a través del tratamiento de las cosechas
en el almacenamiento y a mejorar la eficiencia a través de la aplicación de herbicidas.
• Introducir cultivos y árboles tolerantes al estrés. Los productores de nuevas
plantas están haciendo avances significativos en el desarrollo de nuevas variedades que tienen una mayor capacidad para resistir tanto el estrés biótico
(plagas) como abiótico (por ejemplo, sequía). La disponibilidad de variedades
de cultivos susceptibles de adaptación, y de ser productivos bajo escenarios de
cambio climático, será especialmente importante para minimizar el riesgo de
los agricultores rurales pobres.
• Rehabilitación de tierras degradadas. Una prioridad es la rehabilitación de las
funciones productivas y de servicios de aproximadamente 20 millones de hectáreas de pasturas degradadas en Brasil y de más de 200 millones de hectáreas
de zonas deforestadas y degradadas, antiguamente dedicadas a cultivos, que
están actualmente ocupadas por la Imperata cyclindrica-alang alang en Asia
suroriental, y por la hierba de los prados en África occidental. Las laderas de
Centroamérica y Asia suroriental, en donde la erosión del suelo y la extracción
de nutrientes han reducido significativamente la capacidad productiva de la
tierra y su resistencia a las tormentas, son también una prioridad. La expansión
agrícola y urbana hacia los pantanos y los manglares costeros ha comprometido seriamente la protección contra las inundaciones que proporcionan estas
tierras. El devastador efecto de los recientes tsunamis, a lo largo de las costas
cap6.indd 80
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
81
deforestadas de Asia y la inundación de Nueva Orleáns por el huracán Katrina
son apenas dos ejemplos de los efectos de la degradación y pérdida de los bosques ribereños y costeros, pantanos y bancos de sedimento y de sus funciones
protectoras contra el aumento del viento y las tormentas.
Compartir el conocimiento y extensión
En la promoción de las mejores prácticas para el uso de la tierra será importante
involucrar la innovación de los agricultores en los programas nacionales de extensión, y en las iniciativas para el manejo de la agricultura y los recursos naturales. La
experiencia muestra que los agricultores no aguardan pasivamente por el consejo
de los extensionistas, sino que experimentan activamente e innovan en las prácticas
agrícolas y de manejo de los recursos naturales. Su creatividad puede ser uno de los
recursos más inexplotados en la región de África (Reij y Waters-Bayer, 2001; Mutunga y Critchley, 2002).
Una ventaja importante de las innovaciones de los agricultores es que son específicas a la localidad y, con frecuencia, son fácilmente aceptadas por los agricultores
vecinos. La incorporación del enfoque de innovación de los agricultores de una manera sistemática puede mejorar significativamente el desempeño de los servicios de
agroextensión y asesoría técnica, particularmente en el campo de la conservación del
suelo y el agua, donde el impacto visual de las demostraciones puede ser una forma
poderosa de atraer usuarios finales a las “mejores prácticas”. Aunque los usuarios de
la tierra pueden contribuir financieramente a los costos, se requerirán fondos públicos en las áreas más pobres para preparar y facilitar tales visitas y proporcionar seguimiento. Un aspecto central será el establecimiento de asociaciones para investigación
que ayuden a los agricultores a conservar sus recursos de tierra y agua y a alcanzar
otros objetivos ambientales y sociales. La asesoría y la asistencia por parte de expertos en esta área puede no ser comercialmente atractiva para las compañías privadas,11
pero puede desempeñar un papel importante para el sector público.
11 A menos que se organicen bajo el paraguas de acuerdos de servicios de largo plazo, posiblemente con algunos subsidios y con aseguramiento, por parte de los proveedores privados de
servicios, de que los contratos serán respetados y se cumplirán y de que los pagos se recibirán
más o menos rutinariamente. Los servicios de producción de especies animales y de salud
animal de Armenia proporcionan buenos ejemplos acerca de cómo los servicios del sector
privado pueden ser movilizados con éxito, financiados en parte por el sector público.
cap6.indd 81
01/07/2008 21:08:04
82
Manejo sostenible de la tierra
También se necesita investigación en materia de política para guiar y apoyar el
cambio tecnológico. Debe cubrir temas, como los derechos de propiedad intelectual,
la bioseguridad y la seguridad de los alimentos. La necesidad de explicar de una mejor manera los desarrollos tecnológicos a los consumidores, agricultores y otros en la
sociedad, es también críticamente importante, como lo han demostrado la preocupación pública y la desconfianza acerca de muchas variedades mejoradas de cultivos,
logradas a través del empleo de la biotecnología en la hibridación de plantas; por
ejemplo, variedades genéticamente modificadas. Una atención temprana a los temas
de bioseguridad (salud humana e impacto ambiental), por parte de aquellos que desarrollan las tecnologías, y un acceso transparente a información precisa y confiable,
por parte de los usuarios finales de la tecnología es, por tanto, importante para facilitar la introducción sin contratiempos de nuevas tecnologías.
Los criterios objetivos son esenciales para el análisis y manejo de los riesgos de las
nuevas tecnologías utilizadas para el mst y la protección ambiental. Las opiniones de
la comunidad científica con frecuencia son buscadas, pero los científicos suelen estar
ausentes del debate público. En el futuro, podría ayudar si se incentiva a los investigadores a estar mucho más involucrados en la diseminación del conocimiento y en
las actividades de extensión y divulgación.
Al diseñar programas de extensión (operados de manera privada o por el sector
público) y los sistemas de retroalimentación que puedan capturar las innovaciones de
los agricultores, se debe considerar el establecimiento de centros regionales en donde
la información sobre las mejores prácticas o casos de éxito estén al alcance de las
organizaciones de agricultores y otros agentes. Tal enfoque es especialmente importante en los países grandes y en aquellos que cuentan con una dotación de recursos
naturales agroecológicamente diversa, donde un enfoque de “talla única” no funciona y las tecnologías innovadoras deben ser adaptadas a las condiciones locales.
Los sig y otras tecnologías son centrales para lograr una transición exitosa de
las prácticas tradicionales para el manejo del medio ambiente y los recursos hacia el
desarrollo sostenible, debido a su cualidad integradora (ligando datos sociales, económicos y ambientales) y a su cualidad de localización (abordando relaciones entre
lugares a niveles local, nacional, regional y global).
Por ejemplo, hay un creciente reconocimiento, por parte de los responsables de
decisiones de política, acerca de que los problemas en la intersección de la agricultura, el manejo ambiental, el cambio climático y el cambio en la cubierta de la tierra,
con sus respectivas consecuencias sociales y económicas, se encontrarán en el frente
de acción en el nuevo siglo. Los avances tecnológicos que impulsan la integración de
cap6.indd 82
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
83
imágenes satelitales con otros datos (tales como socioeconómicos o de salud) en los
sig están abriendo nuevas formas de sintetizar complejos y diversos conjuntos de datos geográficos, creando nuevas oportunidades para la colaboración entre científicos
naturales y sociales y responsables de decisiones, a todos los niveles.
No obstante, se requieren con urgencia inversiones para superar las siguientes
restricciones al uso efectivo de los sig para un mejor mst:
• Limitaciones técnicas de acceso a los datos, tales como inadecuada infraestructura de telecomunicaciones, ancho de banda limitado y baja conectividad de
Internet.
• Desafíos administrativos de acceso a los datos, incluyendo la inhabilidad de
los oficiales de gobierno para satisfacer las solicitudes de información, debido
a carencia de familiaridad con la materia, escasez de protocolos eficientes para
solicitar información del gobierno, carencia de estándares comunes y de información para promover el compartirla y un perturbador conjunto de problemas
no resueltos de derechos de autor y distribución.
• Inhabilidad para financiar la recolección y el procesamiento de datos necesarios
en muchos países, especialmente en aquellos que enfrentan severas restricciones
de divisas.
• Limitaciones educativas y organizacionales para el acceso a la información y la
tecnología, incluyendo una fuerza de trabajo con baja capacitación y una limitada
demanda por el sector privado para incentivar el desarrollo de información y
herramientas geográficas.
El desarrollo de tecnologías de conservación para el uso de la tierra, su adaptación
a los ambientes locales y el conocimiento y la difusión de elementos de la estrategia de
mst son componentes muy importantes. De hecho, los problemas más preocupantes,
asociados con las medidas para remediar la degradación de la tierra y la conservación del suelo, involucran la carencia de opciones técnicas financieramente viables
que puedan incentivar la implementación de prácticas menos destructivas en la agricultura y la explotación maderera. Las prácticas más destructivas en general están
asociadas a derechos no claros al uso de la tierra,12 acompañados de derechos pobre-
12 Bien sea ocultos en el ejercicio del dominio privado o implícitos por la tenencia indirecta (esto
es, arrendamiento, compartimiento de rentas, etc.), o a través de concesiones, licenciamiento
y otras formas de permiso otorgados a usuarios identificados por la autoridad pública.
cap6.indd 83
01/07/2008 21:08:04
84
Manejo sostenible de la tierra
mente especificados para manejar las tierras públicas (resultando, por tanto, en el denominado problema de los comunes), o simplemente con corrupción y un deficiente
esfuerzo por hacer cumplir la ley.
La relativa importancia de las restricciones previamente mencionadas al manejo
sostenible de la tierra, varían de país a país, de tradición legal a tradición legal y aun
entre jurisdicciones dentro de países con personas de diferentes etnicidades, o donde
las leyes, regulaciones y normas contractuales que gobiernan los derechos a la tierra
y la transferencia de su usufructo están en sí mismas en medio de una transición y
(re-) articulación (como en China y la antigua Unión Soviética). Por tanto, no existe un menú simple de paliativos que se puedan recomendar a los responsables de
decisiones de política cuya meta será fortalecer las capacidades de mst de un país,
abordando vacíos en la tradición legal local, aparte de mencionar que algo puede y
usualmente debe hacerse para solucionar estas limitaciones.
Provisión de incentivos, prioridades de gasto y formas de financiación
Además de las políticas de incentivos, normalmente operando sobre los precios y los
márgenes de costos para redireccionar la utilización de recursos por parte del sector
privado en direcciones consideradas socialmente deseables, el logro del mst requerirá inversiones en infraestructura física, adecuación y estabilización de tierras, reposición de nutrientes del suelo y replantación de la cubierta forestal. Adicionalmente, se
requerirá un manejo mejorado de los bosques.
Los costos de esas inversiones pueden ser considerables en países donde ya ha
ocurrido una severa degradación, con frecuencia a lo largo de décadas o aun de siglos
(el cuadro 5.2 proporciona ejemplos de inversiones efectivas del Banco en programas
de mc en diferentes regiones). Por tanto, los gobiernos necesitarán a) evaluar de forma realista la disponibilidad de recursos, domésticos y extranjeros; luego b) priorizar
las inversiones para rehabilitar las tierras y suelos más severamente dañados (medidas prioritariamente a través del costo de oportunidad de no tomar acción); c) desarrollar un cronograma realista de inversiones; d) establecer planes de financiación; y
e) buscar acuerdo con los potenciales beneficiarios en el sector privado y la sociedad
civil, tanto para participar en la implementación del programa como para compartir
una porción de los costos de acuerdo con mecanismos acordados. Estimular el involucramiento de los inversionistas privados en actividades comerciales amistosas para
la tierra aliviaría presiones presupuestales para lograr una adecuada financiación del
programa, a la vez que incentivaría parte de la flexibilidad y la prontitud de respuesta
cap6.indd 84
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
85
necesarias para abordar las contingencias físicas y financieras asociadas con este tipo
de inversiones. El uso de fondos de riesgo o de garantía, o la provisión de aseguramiento, parcialmente suscrito por el gobierno, puede ser suficiente en algunos países
para inducir una fuerte respuesta del sector privado.
Por ejemplo, la Corporación Financiera Internacional (cfi) ha contribuido recientemente a un fondo de inversión forestal privado en Chile (el Fondo Lignum) que
proporciona documentos de inversión soportados en plantación de bosques como
una fuente alternativa de capital para el sector forestal. A la vez, el fondo tendrá un
importante impacto ambiental a través de prácticas de manejo sostenible del bosque
y de la repoblación forestal de tierras secas y erosionadas que actualmente tienen un
uso agrícola alternativo marginal.
Enfoque recomendado y el papel del Grupo del Banco Mundial
La combinación de experiencias y ejemplos a nivel regional y de país, en el cuadro
5.2, posiblemente tendrá un peso importante en la selección de políticas e instrumentos por parte de los gobiernos que intenten colocar el mst en un lugar elevado de
sus agendas estratégicas. En muchos casos, el cambio desde un excesivo consumo de
recursos a un perfil de manejo de la tierra, más ecológicamente sostenible, impondrá
costos de corto plazo sobre los productores y los consumidores. En las zonas altas
subsaharianas, las zonas altas de los Andes y en el pie de monte y en las zonas transmontanas del Asia meridional y oriental, es probable que muy pocos hogares puedan
afrontar incrementos súbitos y sustanciales del costo de vida. Una implicación inmediata es que el crecimiento económico probablemente continuará requiriendo un
mayor uso de recursos naturales, al menos en el corto y mediano plazos, llevando a
una mayor degradación y mala utilización de los recursos. Sin embargo, ésta no debe
considerarse una causa para la inacción o la desesperanza. El tiempo de espera para
que muchos tipos de intervención de mst generen resultados puede ser bastante largo, lo cual demanda que se tomen medidas remediales tan rápido como sea posible,
especialmente en las cuencas y zonas agroecológicas más seriamente degradadas.
La necesidad de proceder en etapas
La mayoría de los países –de hecho, el mundo en su conjunto– probablemente no podría sostener un ataque amplio a los problemas de la tierra y el suelo, aun en los casos
en que los costos privados para financiarlo sean considerados políticamente acepta-
cap6.indd 85
01/07/2008 21:08:04
86
Manejo sostenible de la tierra
bles. Habrá necesidad de proceder por etapas, lo cual subraya la necesidad asociada
de establecer prioridades para los programas y para la financiación.
Necesidades de información
En tanto que los responsables de tomar decisiones de política han prestado considerable atención a los problemas de la contaminación y la biodiversidad en las últimas dos
décadas, con el pleno apoyo de la comunidad internacional, relativamente menos atención se ha prestado a los requisitos técnicos y financieros del mst. Por ejemplo, muchas
de las evaluaciones ambientales por país ofrecen únicamente propuestas sumarias para
revertir la degradación de la tierra en cuencas que han sufrido daño, y aún menos que
esto en apoyo a las necesidades de conservación del suelo. En muchos países existe la
necesidad de llenar brechas considerables en la información disponible en relación con
la calidad y el uso de la tierra en las partes más frágiles del ecosistema. El completar (o
actualizar) de manera sistemática “inventarios de cuencas” a nivel de país y región, con
datos técnicos sobre el uso de la tierra y sus capacidades y sobre la severidad del daño a
tierras y suelos –incluyendo perspectivas para la regeneración, así como datos e indicadores socioeconómicos relevantes– sería un buen lugar para comenzar.
Definir prioridades de mst
Sobre la base de una más completa información y evaluación sobre el uso de la tierra
y sus capacidades, los responsables de decisiones de política, sus consejeros y representantes de los grupos que usan la tierra, el agua y los recursos forestales, así como
la sociedad civil, pueden debatir y ojalá establecer prioridades acordadas para el mst.
Los siguientes pasos serían: a) conectar las prioridades acordadas con un conjunto
de políticas de incentivos y programas de gasto de soporte, b) determinar los papeles
respectivos de los sectores público y privado, tanto en la ejecución de los programas,
como en la provisión del apoyo técnico y financiero requerido para la implementación, y c) adoptar un plan de implementación. En caso de necesitarse consejería
externa, hay una amplia disponibilidad de fondos de donación y créditos de bajo
costo, por parte de donantes bilaterales y multilaterales, para la asistencia técnica y
el entrenamiento. De hecho, los gobiernos han sido ampliamente aconsejados para
buscar activamente este tipo de asistencia, debido a que ésta viene acompañada de
consejería para los programas, y algunas veces implica el compromiso de ayudar para
financiar las primeras iniciativas.
cap6.indd 86
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
87
Papel del Banco y el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (fma)
El grupo del Banco (incluyendo el fma) puede jugar un papel importante en el arranque de las iniciativas de mst a nivel mundial. Cualquiera de los dos tiene, o puede
movilizar rápidamente, tanto las capacidades de consejería frecuentemente necesarias como el financiamiento para la implementación. Adicionalmente, el Grupo del
Banco está organizado como un centro para el intercambio de conocimiento, el cual
puede ser especialmente útil para gobiernos que intentan adoptar enfoques protectores de la tierra hacia el desarrollo.
Desde su establecimiento en 1991, el fma ha estado proporcionando financiación
incremental para asistir a los países en la prevención y el control de la degradación de
la tierra, primordialmente la desertización y deforestación, en la medida en que ésta
se relaciona con sus cuatro áreas focales (conservación de la biodiversidad, cambio
climático, aguas internacionales y degradación de la capa de ozono). Para mejorar
más la asistencia del fma para la prevención y el control de la degradación de la tierra, su Consejo recomendó designar la degradación de la tierra como un área focal,
como mecanismo para fortalecer el apoyo del fma a la exitosa implementación de la
Convención de las Naciones Unidas para Combatir la Desertización (Cnucd). Esta
designación hace del manejo sostenible de la tierra un objetivo primario de asistencia
del fma.
Entre 2003 y 2006, el fma asignó un total de US$500 millones para apoyar actividades de prevención y control de la degradación de la tierra –US$250 millones bajo el
área focal de manejo sostenible de la tierra, y otros US$250 millones para actividades
dentro de otras áreas focales– conservación de la biodiversidad, cambio climático,
aguas internacionales y contaminantes orgánicos persistentes. Adicionalmente, el
fma facilitó programas de asociación con países orientados a asistir a países elegibles
a abordar problemas de degradación de la tierra de una manera comprensiva e integrada, basada en prioridades definidas en sus Planes nacionales de acción a partir de
Documentos de estrategia sobre desertización y reducción de la pobreza (Dedrp). La
asociación incluirá un paquete de intervenciones para abordar la política de degradación de la tierra, reformas regulatorias e institucionales, construcción de capacidad
y financiación de inversiones, de una manera coordinada y a partir de una variedad
de fuentes, incluyendo los presupuestos nacionales, acuerdos bilaterales de cooperación para el desarrollo y programas de asistencia al país de agencias multilaterales y
fundaciones privadas.
cap6.indd 87
01/07/2008 21:08:04
88
Manejo sostenible de la tierra
El éxito de la iniciativa del Banco para generar evaluaciones ambientales administradas por el país, como un prerrequisito para la aprobación de las eap y para el
apoyo del Banco y el fondo para los programas de estrategia de reducción de la pobreza, incluyendo los resultados positivos de estos ejercicios, sugiere que un enfoque
similar debería seguirse para promover el compromiso de los prestatarios con el mst.
Reconociendo que muchos de los clientes del Banco probablemente están experimentando algún grado de “fatiga de evaluación”, el esfuerzo debe ser posiblemente
dirigido en un comienzo al nivel regional mediante de la selección de un conjunto
de países deseosos de participar, para llevar a cabo evaluaciones sobre el uso y la degradación de la tierra y acordar llevarlas a cabo con apoyo de la asistencia movilizada
por el Banco o al fam. El resultado esperado, por supuesto, será la articulación de
programas de acción de mst, incluyendo cronogramas y planes de financiación. El
involucramiento de los bancos regionales de desarrollo, la Unión Europea, donantes
bilaterales y aun de agencias de las Naciones Unidas, en esta etapa temprana, podría
ampliar el atractivo del enfoque.
Una vez los planes iniciales por país hayan sido articulados y los esfuerzos de
diseño e implementación se han iniciado, el efecto de demostración probablemente
hará posible atraer a otros países para llevar a cabo evaluaciones de mst. Después de
todo, estos programas piloto probablemente pueden demostrar que los fondos internacionales vendrán en la medida en que el esfuerzo del gobierno parezca adecuado y
apropiadamente focalizado.
Las regiones del Banco difieren marcadamente y no existe un enfoque de “talla
única” que tenga la posibilidad de dar como resultado una exitosa introducción del
mst. A diferencia de los Dedrp y de anteriores evaluaciones ambientales, la especificidad de las políticas de uso de la tierra en la mayor parte de países golpea cerca al
corazón de las formas de vida rurales y de poderosos intereses económicos. Para las
vicepresidencias regionales que escojan moverse adelante de manera rápida, las demostraciones piloto y la asistencia técnica en países deseosos podrá ser incorporada
en las eap en curso. Pero, en general, puede requerirse un enfoque más mesurado
para inducir una respuesta seria. Por tanto, este estudio recomienda, como paso inicial, que se organicen talleres regionales para subrayar la necesidad, modalidades
y sentido práctico de las intervenciones de tipo mst y las consecuencias de largo
plazo (y de alguna manera catastróficas), para los humanos, de fracasar en llevarlas
a cabo. En paralelo, los recursos disponibles en el fma, la Red de Aprendizaje sobre
Desarrollo Mundial (radm) y el Instituto del Banco Mundial pueden orientarse a
difundir el mensaje electrónicamente, en tanto que pueden organizarse conferencias
cap6.indd 88
01/07/2008 21:08:04
Opciones estratégicas del mst
89
y simposios para intensificar el debate acerca de las prioridades de conservación de
la tierra, así como para relacionar los hallazgos de la investigación en curso con el
mensaje de mst que los funcionarios desean transmitir. Por ejemplo, para promover
el aprendizaje Sur-Sur sobre temas prácticos relacionados con el mst y la reducción
de la degradación ambiental, el ibm recientemente organizó un evento de la radm
para compartir la experiencia china de reducción de la pobreza en tierras frágiles,
con países africanos que enfrentan problemas similares de degradación de la tierra y
el medio ambiente.
En 2005, varios países, como Buthán, Camerún, Kenia, Madagascar, Mozambique
y Filipinas, han llevado a cabo inversiones dedicadas al mst con recursos del ida y
el fma. La meta de estas inversiones es mejorar los beneficios locales de mst y de
generación de ingresos y orientar las sinergias con beneficios ambientales globales.
Éstos son desarrollos prometedores, y pueden demostrar ser catalizadores para el
desarrollo de inversiones adicionales y similares en otros lugares.
cap6.indd 89
01/07/2008 21:08:04
cap6.indd 90
01/07/2008 21:08:04
apéndice
El manejo de la tierra y un útil índice
de diversidad de las plantas (Índice “V”)
En estudios básicos ecorregionales se ha desarrollado un protocolo genérico de
muestreo rápido para la medición de la biodiversidad de las plantas, de acuerdo con
la riqueza de sus especies y sus tipos funcionales. Se ha aplicado a lo largo de una
serie de gradientes de intensidad del uso de la tierra en la cuenca del Congo (Camerún), India, Tailandia, Sumatra y la cuenca del Amazonas (Brasil y Perú). Las bases
típicas incluyen tipos de vegetación que varían de intensidad del uso de la tierra,
desde bosques relativamente intactos hasta crecimientos secundarios; agrobosques;
plantaciones; secuencias de barbecho agrícola, incluyendo tala y quema, cultivos intercalados y monocultivos, hasta pasturas mejoradas y degradadas. El protocolo incluye también la estructura de la vegetación y varias características físicas clave del
lugar. Cuando se utilizan en estudios básicos multieje, invariablemente se encuentran
altas correlaciones entre subconjuntos de estas variables y ciertos grupos de fauna. El
mejor subconjunto general de predictores basados en grupos de plantas, comprende
la riqueza en especies y el tipo funcional de planta (tfp), la razón especies tfp-altura
promedio de la cima de los árboles y el área basal de todas las plantas leñosas.
Cuando se restringe a una escala multidimensional, un único mejor valor de las
raíces características para estas cinco variables puede ser obtenido a partir de cualquier base de datos. Al ordenar los valores entre 1 y 10, un índice numérico relativo
puede ser asignado a cualquiera de los tipos de uso de la tierra bajo investigación.
Aunque el índice no es específicamente un índice de “biodiversidad”, la combinación
de especies y la riqueza de tfp, conjuntamente con elementos clave de la estructura
de la vegetación, proporciona una medida empírica integrada de la diversidad de las
plantas. Se ha encontrado que el índice V, derivado de este procedimiento integrado,
es empíricamente útil como medio para ordenar los tipos de uso de la tierra en cada
cap7.indd 91
10/07/2008 10:49:45
92
Manejo sostenible de la tierra
uno de los estudios ecorregionales básicos mencionados previamente (gráfico A1.1).
Como tal, proporciona una aproximación numérica basada en la vegetación, que es
potencialmente útil para el análisis de los recursos.
Gráfico A1.1 Relación entre el tipo de uso de la tierra, la biodiversidad de las plantas
y la tenencia de los cultivos de palma aceitera en Jambi, Sumatra
Fuente: Gillison, 2000.
Convenciones: SH, selva húmeda; SH S, selva húmeda secundaria; Agro. F, agroforestal; Palma, palma de aceite;
Chrom, Chromolaena odorata; Past. Nat., pastura nativa; Past. Deg., pastura degradada; Past. M., pastura mejorada;
y B. Puer., barbecho en Pueraria; Maíz, cultivo de maíz.
Aunque los índices V son una función pura de la base de datos en estudio, para las
gradientes ecorregionales típicas que varían desde bosques hasta sabanas degradadas, los valores del índice entre cinco y ocho tienden a reflejar las “mejores apuestas”
de prácticas para un manejo sostenible de la tierra. Éstas incluyen típicamente los
agrobosques y los bosques secundarios enriquecidos con cultivos, tales como el caucho y el cacao. Estos valores tienden a ser consistentes a lo largo de tipos similares de
uso de la tierra en diferentes países, y hacen surgir la posibilidad de su uso como una
base numérica para la valoración económica comparativa de la biodiversidad. Aparte
cap7.indd 92
01/07/2008 21:08:31
93
Apéndice
de su valor como indicador dentro de los paisajes regionales, se ha mostrado que los
índices son útiles predictores de la biodiversidad en tipos particulares de manejo de
la tierra (gráfico A1.2). En el caso de Sumatra, un índice V se encuentra altamente
correlacionado con el carbono no subterráneo y con ciertas variables del suelo, proporcionando así una conexión entre el carbono no subterráneo, la biodiversidad y la
productividad potencial agrícola. Desde una perspectiva socioeconómica, el índice
V es prometedor como indicador de rentabilidad (rentabilidad total de los factores) y
empleo (ver gráfico A1.3) y ha sido utilizado para detectar diferencias en los patrones
de cultivo bajo diferentes formas de tenencia de la tierra.
Gráfico A1.2 Relación entre tipo de uso de la tierra, biodiversidad de las plantas y edad
en la plantación de palma aceitera en el distrito de Jambi, Sumatra (Indonesia)
cap7.indd 93
01/07/2008 21:08:31
94
Manejo sostenible de la tierra
Gráfico A1.3 Relación entre el empleo y la biodiversidad de las plantas en Jambi, Sumatra
cap7.indd 94
01/07/2008 21:08:32
referencias
Adger, W. N. y P. M. Kelly. 2001. “Social vulnerability and resilience.” En Living with Environmental Change: Social Vulnerability, Adaptation and Resilience in Vietnam, ed. W.
N. Adger, P. M. Kelly y Nhuyen Huu Ninh, 19-34. Londres: Routledge.
Anderson, J. R. y J. Thampapillai. 1990. Soil Conservation in Developing Countries: Project and Policy Intervention. Policy and Research Series 8. Washington, DC: Banco
Mundial.
Angelsen, A. y D. Kaimowitz. 2001. “When Does Technological Change in Agriculture Promote Deforestation?” En Tradeoffs or Synergies: Agricultural Intensification,
Economic Development and the Environment, ed. D. R. Lee y C. B. Barrett, 89-114.
Wallingford, RU: cabi.
Ashby, J. 1985. “Women and Agricultural Technology in Latin America and the Carribbean.” Documento de base preparado para un seminario del Center on Women
and Agricultural Technology, Bellagio, Italia, marzo 25-29. Banco Interamericano
de Desarrollo (bid).
Aylward, B., J. Echeverría, A. F. González, I. Porras, K. Allen y R. Mejías. 1998. Economic
Incentives for Watershed Protection: A Case Study of Lake Arenal, Costa Rica. Informe
Final. Londres: International Institute for Environment and Development, Tropical
Science Center, San José, Costa Rica; International Center in Economic Policy, National University, Heredia, Costa Rica. Febrero.
Baland, J. M. y J. P. Platteau. 1996. Halting Degradation of Natural Resources: Is There a
Role for Rural Communities? Oxford: Oxford University Press.
Banco Mundial. 1988. “Renewable Resource Management in Agriculture.” Informe No.
735. Operations Evaluation Department. Banco Mundial, Washington, DC.
. 1994. “World Development Report 1994.” Banco Mundial, Washington, DC.
. 1997. Soil Fertility Initiative. Washington, DC: Banco Mundial.
cap8.indd 95
01/07/2008 21:08:59
96
Manejo sostenible de la tierra
. 2003. Reaching the Rural Poor: A Renewed Strategy for Rural Development. Wash­
ington, DC: Banco Mundial.
. 2004. Agriculture Investment Sourcebook. Washington, DC: Banco Mundial.
. 2005. Shaping the Future of Water for Agriculture: A Sourcebook for Investment in
Agricultural Water Management. Washington, DC: Banco Mundial.
. 2006a. Carbon Finance Unit Web site. http://www.carbonfinance.org. Consultado
en abril.
. 2006b. Reengaging in Agricultural Water Management: Challenges and Options.
Washington, DC: Banco Mundial.
Bekele, S. y S. T. Holden. 1999. “Soil Erosion and Smallholders’ Conservation Decisions
in the Highlands of Ethiopia.” World Development 27 (4): 739-52.
Benin, S. 2005. “Policies and Programs Affecting Land Management Practices, Input Use
and Productivity in the Highlands of Amhara Region, Ethiopia.” En Strategies for
Sustainable Land Management in the East African Highlands, ed. J. Pender, F. Place y
S. Ehui. Washington, DC: International Food Policy Research Institute.
Binswanger, H., Y. Mundlak, M. C. Yang y A. Bowers. 1987. “On the Determinants of
Cross-Country Aggregate Agricultural Supply.” Journal of Econometrics 36: 111-31.
Blackie, M. y C. Mann. 2005. “The Origin and Concept of the Starter Pack.” En Starter
Packs: A Strategy to Fight Hunger in Developing Countries, ed. S. Levy. Wallingford,
RU: cabi.
Blaikie, P. y H. Brookfield, eds. 1987. Land Degradation and Society. Londres y Nueva
York: Methuen.
Bojo, J. 1996. “The Costs of Land Degradation in Sub-Saharan Africa.” Ecological Economics 16: 161-73.
Bruce, J. W. y R. Mearns. 2004. Natural Resource Management and Land Policy in Developing Countries: Lessons Learned and New Challenges for the World Bank. Washington, DC: Banco Mundial.
Buresh, R. J., P. A. Sánchez y F. Calhoun, eds. 1997. Replenishing Soil Fertility in Africa.
Madison, WI: Soil Science Society of America Special Publication No. 51.
Burton, I. y M. van Aalst. 2004. Look before You Leap: A Risk Management Approach for
Incorporating Climate Change Adaptation in World Bank Operations. Washington,
DC: Banco Mundial.
Calder, I. R. 1998. Water-Resource and Land-Use Issues. Systemwide Initiative on Water
Management (swim). Documento No. 3. Colombo: International Water Management
Institute.
cap8.indd 96
01/07/2008 21:08:59
Referencias
97
. 2005. The Blue Revolution: Land Use and Integrated Water Resource Management.
Segunda edición. Londres: Earthscan.
Carret, J. C. y D. Loyer. 2003. “Madagascar Protected Area Network Sustainable Financing: Economic Analysis Perspective.” Documento preparado para el World Park’s
Congress, Durban, Sudáfrica, septiembre.
Chomitz, K. M., E. Brenes y L. Constantino. 1998. “Financing Environmental Services:
The Costa Rican Experience and Its Implications.” Documento preparado para el
Development Research Group (drg) and Environmentally and Socially Sustainable Development-Latin America and Caribbean (essd-lcr). Banco Mundial, Wash­
ington, DC.
Cromwell, E., P. Kambewa, R. Mwanza y R. Chirwa. 2001. “Impact Assessment Using
Participatory Approaches: ‘Starter Pack’ and Sustainable Agriculture in Malawi.”
Documento Network No. 112. Londres: Overseas Development Institute (odi) /
Agricultural Research and Extension Network (Agren).
Crosson, P. y J. R. Anderson. 1993. “Concerns for Sustainability: Integration of Natural
Resource and Environmental Issues for the Research Agendas of NARSs.” Informe
de investigación No. 4. La Haya: International Service for National Agricultural Research (Isnar).
Deininger, K. y B. Minten. 1996. “Poverty, Policies, and Deforestation: The Case of Mexico. Research Project on Social and Environmental Consequences of Growth-Oriented Policies.” Documento de trabajo No. 5. Banco Mundial, Departamento de Investigación sobre Políticas, Washington, DC.
Desanker, P. V., P. G. H. Frost, C. O. Frost, C. O. Justice y R. J. Scholes, eds. 1997. The
Miombo Network: Framework for a Terrestrial Transect Study of Land-Use and LandCover Change in the Miombo Ecosystems of Central Africa. Informe igbp No. 41.
Estocolmo: International Geosphere-Biosphere Programme (igbp). 109 pp.
Dewees, P. A. 1996. “The Miombo Woodlands of Southern Africa: Emerging Priorities
and Common Themes for Dryland Forest management.” Commonwealth Forestry
Review 75 (2): 130-35.
Dixon, J., A. Gulliver y D. Gibbon. 2001. Farming Systems and Poverty: Improving Farmers’ Livelihoods in a Changing World. Roma y Washington, DC: fao y el Banco
Mundial.
Dobie, P. 2001. Poverty and Drylands. Nairobi, Kenia: The Global Dry Lands Partner­
ship.
Dorward, A., J. Kydd, J. Morrison y I. Urey. 2004. “A Policy Agenda for Pro-Poor Agricultural Growth.” World Development 32 (1): 73-89.
cap8.indd 97
01/07/2008 21:08:59
98
Manejo sostenible de la tierra
eem (Evaluación del Ecosistema del Milenio). 2005a. Ecosystems and Human Well-being:
Synthesis. Washington, DC: Island Press.
. 2005b. Ecosystems and Human Well-being: Desertification Synthesis. Washington,
DC: World Resources Institute.
Enters, T. E. 1998. Methods for the Economic Assessment of the On-and Off-Site Impacts of
Soil Erosion. Issues in Sustainable Land Management No. 2. Bangkok: International
Board for Soil Research and Management.
Evenson, R. E. y D. Gollin. 2003. “Assessing the Impact of the Green Revolution, 1960 to
2000.” Science, 2 mayo: 758-62.
Falkenmark, M., W. Klohn, J. Lundqvist, S. Postel, J. Rockström, D. Seckler, H. Shuval
y J. Wallace. 1998. “Water Scarcity as a Key Factor behind Global Food Insecurity:
Round Table Discussion.” Ambio 27 (2).
Fan, S. y P. Hazell. 1997. “Should India Invest More in Less-Favored Areas?” Documento de
discusión eptd No. 25. International Food Policy Research Institute, Washington, DC.
fao (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). 1995.
tac Study on Priorities and Strategies for Soil and Water Aspects of Natural Resource
Management Research in the Cgiar. Roma: fao.
. 1999. Expert Consultation on Soil and Nutrient Management in ssa, in Support of
the Soil Fertility Initiative (sfi): Summary Report, Conclusions, and Recommendations.
Roma: fao.
. 2000. Crops and Drops: Making the Best Use of Land and Water. Roma: fao.
. 2003. World Agriculture: Towards 2015/2030, an fao Perspective. Londres: fao/
Earthscan.
. 2005. Agro-Ecological Zoning and gis Applications in Asia, with Special Emphasis
on Land Degradation Assessment in Drylands (lada): Proceedings of a Regional Work­
shop. Bangkok, Tailandia, noviembre 10-14, 2003. Roma: fao. 125 pp.
Faostat. 2004. http://faostat.fao.org/default.jsp. Consultado en noviembre.
Feder, G., R. Murgai y J. B. Quizon. 2003. “Sending Farmers Back to School: The Impact
of Farmer Field Schools in Indonesia.” Review of Agricultural Economics 26: 45-62.
Fernandes, E. C. M., P. P. Motavalli, C. Castilla y L. Mukurumbira. 1997. “Management
Control of Soil Organic Matter Dynamics in Tropical Land Use Systems.” Geoderma
79: 49-67.
Fernandes, E. C. M., E. Wandelli, R. Perin y S. A. García. 2006. “Restoring Productivity to
Degraded Pasture Lands in the Amazon through Agroforestry Practices.” En Biological Approaches to Sustainable Soil Systems, ed. N. Uphoff, A. Ball, E. Fernandes, H.
cap8.indd 98
01/07/2008 21:08:59
Referencias
99
Herren, O. Husson, M. Laing, C. Palm, J. Pretty, P. Sánchez, N. Sanginga y J. Thies,
305-18. Nueva York: crc Press.
frp (Forestry Research Programme). 2005. “From the Mountain to the Tap: How Land Use
and Water Management Can Work for the Rural Poor.” Informe de un proyecto de difusión fundado por the United Kingdom Department for International Development
(dfid) for the benefit of developing countries. Forestry Research Programme, nr
International Ltd. Hayle, RU: Rowe The Printers.
Gabre-Madhin, E. y S. Haggblade. 2001. Successes in African Agriculture: Results of an
Expert Survey. Washington, DC: International Food Policy Research Institute.
. 2004. “Successes in African Agriculture: Results of an Expert Survey.” World Dev­
elopment 32 (5): 745-66.
Geist, H. J. y E. F. Lambin. 2002. “Proximate Causes and Underlying Driving Forces of
Tropical Deforestation.” BioScience 52 (2): 143-50.
Gewin, V. 2002. “The State of the Planet.” Nature 417: 112-13.
Gillison, A. N. 2000. “Rapid Vegetation Survey.” En Above-Ground Biodiversity Assessment Working Group Summary Report 1996-99: Impact of Different Land Uses on Biodiversity, ed. A. N. Gillison, 25-38. Nairobi: Alternatives to Slash and Burn Project,
International Center for Research in Agroforestry (icraf).
. 2002. Bioregional Assessment, Land Use and Zoning for Biodiversity Conservation
in nw Mato Grosso: Baseline Survey for the Municipalities of Castanheira, Cotriguaçu
and Juruena. Informe preparado por the United Nations Development Program/
Global Environment Facility and PróNatura.
Gisladottir, G. y M. Stocking. 2005. “Land Degradation Control and Its Global Environmental Benefits.” Land Degradation and Development 16: 99-112.
Grey, D. y C. Sadoff. 2002. “Water Resources and Poverty in Africa: Essential Economic
and Political Responses.” Documento presentado en la African Ministerial Conference on Water, Abuja, Nigeria.
Herweg, K. 1993. “Problems of Acceptance and Adoption of Soil Conservation in Ethiopia.” Tropics Applied Resource Management 3: 391-411.
Hope, R. A. 2005. “Water, Workfare and Poverty: The Impact of the Working for Water
Programme on Rural Poverty Reduction.” Environment, Development and Sustainability. frp R7937.
Hurni, H. 1993. “Land Degradation, Famines, and Resources Scenarios in Ethiopia.” En
World Soil Erosion and Conservation, ed. D. Pimentel. Cambridge: Cambridge University Press.
cap8.indd 99
01/07/2008 21:08:59
100
Manejo sostenible de la tierra
Hurni, H., con la ayuda de un grupo internacional de colaboradores. 1996. Precious Earth: From Soil and Water Conservation to Sustainable Land Management. Berna: International Soil Conservation Organisation (isco) y Centre for Development and
Environment (cde).
Ingram, J. S. I. y E. C. M. Fernandes. 2001. “Managing Carbon Sequestration in Soils: A
Note on Concepts and Terminology.” Agriculture Ecosystems and the Environment
87: 111-17.
ipcc (Intergovernmental Panel on Climate Change). 2001. Climate Change 2001: The
Scientific Basis. Intergovernmental Panel on Climate Change. Cambridge: Cambridge University Press.
Keenan, R. J., M. Parsons, E. O’Loughlin, A. Gerrand, S. Beavis, D. Gunawardana, M.
Gavran y A. Bugg. 2004. “Plantations and Water Use: A Review.” Forest and Wood
Products Research and Development Corporation. Canberra, Australia: Bureau of
Rural Sciences.
Kelly, V., A. Adesina y A. Gordon. 2003. “Expanding Access to Agricultural Inputs in
Africa: A Review of Recent Market Development Experience.” Food Policy 28: 379404.
Kelly, V. A., E. W. Crawford, J. A. Howard, T. Jayne, J. Staatz y M. T. Weber. 1999. “Towards
a Strategy for Improving Agricultural Input Markets in Africa.” Policy Synthesis.
Food Security II Cooperative Agreement, Michigan State University, Department of
Agricultural Economics.
Meinzen-Dick, R. S., L. R. Brown, H. S. Feldstein y A. R. Quisumbing. 1997. “Gender,
Property Rights, and Natural Resources.” World Development 25 (8): 1303-15.
Millennium Development Goals. http://www.developmentgoals.org. Consultado en enero 12.
Miranda, M., I. T. Porras y M. Luz Moreno. 2003. The Social Impacts of Payments for
Environmental Services in Costa Rica: A Quantitative Field Survey and Analysis of
the Virilla Watershed. Londres: International Institute for Environment and Devel­
opment.
Mittermeier, R. A., N. Myers, P. R. Gil y C. Mittermeier. 1999. Hotspots: Earth’s Biologically Richest and Most Endangered Terrestrial Ecoregions. Ciudad de México: Conservation International.
Mutunga, K. y W. Critchley. 2002. Farmer’s Initiatives in Land Husbandry. Nairobi: Sida’s
Regional Land Management Unit, International Center for Research in Agroforestry
(icraf).
cap8.indd 100
01/07/2008 21:08:59
Referencias
101
Muller, D. y M. Zeller. 2002. “Land Use Dynamics in the Central Highlands of Vietnam:
A Spatial Model Combining Village Survey Data with Satellite Imagery Interpretation.” Agricultural Economics 27 (3): 333-54.
Newcombe, K. 2003. “Extending the Carbon Market to the World’s Poor.” Documento
presentado en la Abcde Conference, Europa. Informe No. 28732. Banco Mundial,
Washington, DC.
Nimlos, T. J. y R. F. Savage. 1991. “Successful Soil Conservation in the Ecuadorian High­
lands.” Journal of Soil and Water Conservation 46: 341-43.
Nutmon (Nutrient Monitoring for Tropical Farming Systems). 2006. Herramienta disponible para descargar en: http://www.nutmon.org. Consultado en abril.
ocde (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). 1993. “Environmental Indicators: Basic Concepts and Terminology.” Documento original No. 1.
ocde, París, 150 pp.
Otsuka, K. y A. Quisumbing. 1998. “Gender and Forest Resource Management: A Synthesis of Case Studies in Ghana and Sumatra.” En Gender and Forest Resource Management: A Comparative Study in Selected Areas of Asia and Africa. Washington, DC:
International Food Policy Research Institute. Multicopiado.
Pagiola, S. 1995. “Environmental and Natural Resource Degradation in Intensive Agriculture in Bangladesh.” Documento No. 15, Environmental Economics Series. Banco Mundial, Washington, DC. Junio.
. 1996. “Price Policy and Returns to Soil Conservation in Semi-arid Kenya.” Environmental and Resource Economics 8: 255-71.
. 1999. “The Global Environmental Benefits of Land Degradation Control on Agricultural Land.” Documento del medio ambiente No. 16. Global Overlays Program,
Banco Mundial, Washington, DC.
Pagiola, S., J. Bishop y N. Landell-Mills. 2002. Selling Forest Environmental Services: Market-Based Mechanisms for Conservation and Development. Londres: Earthscan.
Pagiola, S., K. von Ritter y J. Bishop J. 2004. “Assessing the Economic Value of Ecosystem
Conservation.” Environment Department Paper No. 101. Banco Mundial Environment Department (Washington, DC) en colaboración con la Nature Conservancy
and International Union for Conservation of Nature and Natural Resources (iucn).
Pardey, P. y N. Beintema. 2001. Slow Magic: Agricultural R and D a Century after Mendel.
Informe de política alimentaria. Washington, DC: International Food Policy Research Institute.
Pearce, D. W. y J. J. Watford. 1993. World without End. Nueva York: Oxford University
Press.
cap8.indd 101
01/07/2008 21:08:59
102
Manejo sostenible de la tierra
Pender, J. 2004. “Development Pathways for Hillsides and Highlands: Some Lessons from
Central America and East Africa.” Food Policy 29: 339-67.
Pender, J. y B. Gebremedhin. 2004. “Impacts of Policies and Technologies in Dryland
Agriculture: Evidence from Northern Ethiopia.” En Challenges and Strategies for
Dryland Agriculture, ed. S. C. Rao. Special Publication 32. Madison, WI: American
Society of Agronomy and Crop Science Society of America.
Pichón, F. J. 1997. “Colonist Land-Allocation Decisions, Land Use, and Deforestation in
the Ecuadorean Amazon Frontier.” Economic Development and Cultural Change 44:
707-44.
Pieri, C., G. Evers, J. Landers, P. O’Connell y E. Terry. 2002. “No-Till Farming for Sustainable
Rural Development.” Documento de trabajo ard. Banco Mundial, Washington, DC.
Piha, M. I. 1993. “Optimizing Fertilizer Use and Practical Rainfall Capture in a Semiarid
Environment with Variable Rainfall.” Experimental Agriculture 29: 405-15.
Reardon, T. y S. A.Vosti. 1992. “Issues in the Analysis of the Effects of Policy on Conservation and Productivity at the Household Level in Developing Countries.” Quarterly
Journal of International Agriculture 31 (4): 380-96.
. 1995. “Links between Rural Poverty and the Environment in Developing Countries: Asset Categories and Investment Poverty.” World Development 23 (9): 14951506.
Reij, C. y D. Steeds. 2003. Success Stories in Africa’s Drylands: Supporting Advocates and
Answering Skeptics. Roma: Global Mechanism of the United Nations Convention to
Combat Desertification.
Reij, C. y A. Waters-Bayer. 2001. Farmer Innovation in Africa: A Source of Inspiration for
Agricultural Development. Londres: Earthscan. 362 p.
Reij, C., I. Scoones y C. Toulmin. 1996. Indigenous Soil Conservation. Londres: Earthscan.
Sánchez, P. A., K. D. Shephered, M. J. Soule, F. M. Place, A. U. Mukwenye, R. J. Buresh,
F. R. Kwesiga, A. Izac, C. G. Ndiritu y P. L. Woomer. 1997. “Soil Fertility Replenishment in Africa: An Investment in Natural Resource Capital.” En R. J. Buresh et al.,
eds., Replenishing Soil Fertility in Africa, 1-46. Publicación especial No. 51. Madison,
WI: Soil Science Society of America (SSSA).
Scherr, S. J. y P. A. Hazell. 1994. “Sustainable Agricultural Development Strategies in Fragile Lands.” Environment and Production Technology Division (eptd). Documento
de discusión No. 1. International Food Policy Research Institute, Washington, DC.
Schlager, E. y E. Ostrom. 1992. “Property-Rights Regimes and Natural Resources: A Conceptual Analysis.” Land Economics 68: 249-62.
cap8.indd 102
01/07/2008 21:08:59
Referencias
103
Schlecht, E. y P. Hiernaux. 2004. “Beyond Adding Up Inputs and Outputs: Process Assessment and Upscaling in Modelling Nutrient Flows.” Nutrient Cycling in Agroecosystems 70: 303-19.
Scholes, B. 1996. “Miombo Woodlands and Global Change.” En The Miombo in Transition: Woodlands and Welfare in Africa, ed. B. Campbell, 13. Bogor: Center for International Forestry Research.
Scholes, R. J. y R. Biggs. 2004. Ecosystem Services in Southern Africa: A Regional Perspective. Pretoria: Council for Scientific and Industrial Research (csir).
Scoones, I. 1998. “Sustainable Rural Livelihoods: A Framework for Analysis.” Documento de trabajo No. 72. Institute for Development Studies, Brighton, Inglaterra.
. 2001. Dynamics and Diversity: Soil Fertility and Farming Livelihoods in Africa.
Londres: Earthscan.
Scoones, I. y C. Toulmin. 1999. “Policies for Soil Fertility Management in Africa.” Informe preparado para el Departamento para el Desarrollo Internacional, Londres,
por el Instituto de Estudios para el Desarrollo (ids) y el International Institute for
Environment and Development (iied).
Seitz, W. D., R. C. Taylor, R. G. F. Spitze, C. Osteen y M. C. Nelson. 1979. “Economic Impacts of Soil Erosion Control.” Land Economics 55 (1): 28-42.
Seward, P. y D. Okello. 1998. “Methods to Develop an Infrastructure for the Supply of the
Appropriate Fertilizers for Use by Small Farmers in Sub-Saharan Africa: Experience
from Western Kenya.” Documento presentado a la Conferencia Regional ifa, Maputo, Mozambique, junio 8-12 (multicopiado).
Shively, G. y S. N. Pagiola. 2004. “Agricultural Intensification, Local Labor Markets, and
Deforestation in the Philippines.” Environment and Development Economics 9: 24166.
siwi (Stockholm International Water Institute), ifpri (International Food Policy Research Institute), iucn (International Union for Conservation of Nature and Natural Resources) y el iwmi (International Water Management Institute). 2005. “Let It Reign:
The New Water Paradigm for Global Food Security.” Informe final para csd-13.
Stockholm International Water Institute, Estocolmo.
Smaling, E. M. A., ed. 1998. “Nutrient Balances as Indicators of Productivity and Sustainability in Sub-Saharan African Agriculture.” Agriculture, Ecosystems and Environment 71.
Smaling E. M. A., S. M. Nandwa y B. H. Janssen. 1997. “Soil Fertility in Africa Is at
Stake.” En Replenishing Soil Fertility in Africa. R. J. Buresh et al., ed. Publicación
especial No. 51. Madison, WI: Soil Science Society of America (sssa).
cap8.indd 103
01/07/2008 21:09:00
104
Manejo sostenible de la tierra
Smit, B., I. Burton, R. Klein y T. Street. 1999. “The Science of Adaptation: A Framework
for Assessment.” Mitigation and Adaptation Strategies for Global Change 4: 199-213.
Smit, B., I. Burton, R. Klein y J. Wandel. 2000. “The Anatomy of Adaptation to Climate
Change and Variability.” Climatic Change 45: 223-51.
Smyth, A. J. y J. Dumanski. 1993. “Feslm: An International Framework for Evaluating
Sustainable Land Management: A Discussion Paper.” World Soil Resources Report
73. fao, Roma. 74 pp.
Stoorvogel, J. J. y E. M. A. Smaling. 1990. “Assessment of Soil Nutrient Depletion in SubSahara Africa: 1983-2000.” Informe No. 28. Winand Staring Centre for Integrated
Land, Soil and Water Research, Wageningen, Holanda.
Templeton, S. y S. J. Scherr. 1997. “Population Pressure and the Microeconomy of Land
Management in Hills and Mountains of Developing Countries.” Documento de discusión eptd No. 26. International Food Policy Research Institute, Washington, DC.
Thrupp, L. A. 1993. Green Guidance for Latin America and the Caribbean. Washington,
DC: Bureau for Latin America and the Caribbean, United States Agency for International Development: Center for International Development and Environment,
World Resources Institute.
. 1998. Cultivating Diversity: Agrobiodiversity and Food Security. Washington, DC:
World Resources Institute.
Thurston, D.H. 1997. Slash/Mulch Systems: Sustainable Methods for Tropical Agriculture.
Boulder, Colorado: Westview Press.
Tian, H. D., T. Kumamaru, Y. Takemoto, M. Ogawa y H. Satoh. 2001. “Gene Analysis of
New 57H Mutant Gene, glup6, in Rice.” rgn 18: 48-50.
Tiffen, M. y M. Mortimore. 1992. “Environment, Population Growth and Productivity in
Kenya: A Case Study of Machakos District.” Development Policy Review 10: 359-87.
Tiffen, M., M. Mortimore y F. Gichuki. 1994.More People, Less Erosion: Environmental
Recovery in Kenya. Chichester, Inglaterra: John Wiley and Sons.
Timmer, C. P. 2005. “Agriculture and Pro-Poor Growth: An Asian Perspective.” Documento inédito, Center for Global Development, Washington DC.
Tomich, T. P., M. van Noordwijk, S. A. Vosti y J. Witcover. 1998. “Agricultural Development with Rainforest Conservation: Methods for Seeking Best Bet Alternatives to
Slash-and-Burn, with Applications to Brazil and Indonesia.” Agricultural Economics
19: 159-74. Reeditado en Hill, H., ed., The Economic Development of Southeast Asia.
Cheltenham, RU: Edward Elgar Publishing.
unep (United Nations Environment Programme). 2006. “Desertification.” Global Resource Information Database. Washington, DC: unep-North America, Division of Early
cap8.indd 104
01/07/2008 21:09:00
Referencias
105
Warning and Assessment. http://www.na.unep.net/des/uncedexsum.php3. Consultado en abril.
Uphoff, N., A. Ball, E. Fernandes, H. Herren, O. Husson, M. Laing, C. Palm, J. Pretty, P.
Sánchez, N. Sanginga y J. Thies, eds. 2006. Biological Approaches to Sustainable Soil
Systems. Nueva York: crc Press.
Vanlauwe, B., J. Diels, K. Aihou, E. N. O. Iwuafor, O. Lyasse, N. Sanginga y R. Merckx. 2002. “Direct Interactions between 15N Fertilizer and Organic Matter: Evidence
from Trials with 15N-Labelled Fertilizer.” En Integrated Plant Nutrient Management
in Sub-Saharan Africa: From Concept to Practice, ed. B. Vanlauwe et al. Oxon, Inglaterra: cab International Wallingford.
Vosti, S. y T. Reardon. 1997. “Introduction: The Critical Triangle of Links among Sustainability, Growth and Poverty Alleviation.” En Sustainability, Growth and Poverty
Alleviation: A Policy and Agroecological Perspective, ed. S. Vosti y T. Reardon, 1-18.
Baltimore: Johns Hopkins University Press.
Wood, S. 2005. “Cultivated Systems, Ch. 26.” En Millennium Ecosystem Assessment:
Ecosystems and Human Well-being. Washington, DC: World Resources Institute.
wwf (Fondo Mundial para la Naturaleza). 2001. “Integrated Conservation and Development Projects: dgis-wwf Tropical Forest Portfolio.” Informe de taller. wwf International, Gland, Suiza.
cap8.indd 105
01/07/2008 21:09:00
cap8.indd 106
01/07/2008 21:09:00
El informe Manejo sostenible de la tierra: desafíos, posibilidades y costos
de oportunidad, proporciona una focalización estratégica para la implementación de los componentes de manejo sostenible de la tierra (MST) contenidos en las estrategias de desarrollo del Banco Mundial. El MST es un
procedimiento basado en el conocimiento que integra el manejo de la tierra,
el agua, la biodiversidad y el medio ambiente, para satisfacer las crecientes
demandas por alimentos y fibras, a la vez que se mantienen las formas de
subsistencia y el medio ambiente.
Este libro, orientado a quienes toman las decisiones de política, administradores de proyecto y organizaciones para el desarrollo, articula prioridades
para la inversión en MST y en el manejo de los recursos naturales e identifica opciones de política, institucionales y de reformas de incentivos, que
acelerarán la adopción de los mejoramientos en la productividad a través
del MST y el crecimiento pro-pobre.
ISBN 978-958-8307-45-9
Manejo sostenible de la tierra
La tierra es el componente integrador de todas las formas de subsistencia
que dependen de los hábitat agrícola, de bosques, de pasturas o acuático
(ríos, lagos, costas marinas). Debido a los variables factores políticos,
sociales y económicos, el intenso uso de los recursos naturales para satisfacer a una población y una economía globales en rápido crecimiento, ha
resultado en un mal manejo y una degradación no intencionales de la tierra
y los ecosistemas.
DESAFÍOS, POSIBILIDADES Y COSTOS DE OPORTUNIDAD
A G R I C U LT U R A Y D E S A R R O L L O R U R A L
Manejo sostenible
de la tierra
DESAFÍOS, POSIBILIDADES Y COSTOS DE OPORTUNIDAD
Fly UP