...

casi todos mis secretos

by user

on
Category: Documents
3

views

Report

Comments

Transcript

casi todos mis secretos
CASI TODOS
MIS SECRETOS
—3—
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 3
09/03/12 12:24
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 4
09/03/12 12:24
CASI TODOS
MIS SECRETOS
Víctor-M. Amela
Barcelona • Madrid • Bogotá • Buenos Aires • Caracas • México D.F. • Miami • Montevideo • Santiago de Chile
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 5
09/03/12 12:24
1.ª edición: abril 2012
© Víctor-M. Amela, 2012
Idea de portada, tipografía e ilustración: Víctor-M. Amela
© Ediciones B, S. A., 2012
Consell de Cent, 425-427 - 08009 Barcelona (España)
www.edicionesb.com
Printed in Spain
ISBN: 978-84-666-5110-3
Depósito legal: B. 6.896-2012
Impreso por Novagràfic Impressors, S.L.
Todos los derechos reservados. Bajo las sanciones establecidas
en el ordenamiento jurídico, queda rigurosamente prohibida,
sin autorización escrita de los titulares del copyright, la reproducción
total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento,
comprendidos la reprografía y el tratamiento informático, así como
la distribución de ejemplares mediante alquiler o préstamo públicos.
—6—
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 6
09/03/12 12:24
A Max y Adrià, mis hijos
—7—
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 7
09/03/12 12:24
—8—
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 8
09/03/12 12:24
Prólogo
Un «biozapping» muy personal
«Soy mil hombres», formuló el maestro Borges, sugiriendo que nadie es idéntico a sí mismo y que todos podemos ser todos los hombres. Sí: eres al tiempo quien crees ser
y quien quieres ser, quien sueñas ser y quien temes ser.
¿Existe asunto de conversación mejor que uno mismo? ¡Hablar de uno mismo es de lo único que de verdad podemos
hablar! Por mucho que te esfuerces en fingir otra cosa, acabas hablando siempre de ti. Todo lo que dices o callas, postulas u omites, haces o evitas, habla de una sola y única cosa:
de ti mismo.
Por eso acepté cuando el editor Ernest Folch me propuso escribir sobre mí. Y me he entretenido en este «biozapping» por 99 canales de mi mismidad. Desvelan cómo miro
y son sugerencias de bienestar. Están descritos con ligereza,
prosa saltarina y propósito de no aburrir. Liberado de protocolos y solemnidades exigibles para impostar un relato o
engolar un ensayo, aquí cuento lo que compartiría en una
sobremesa con alegres amigos. No fatigaré al mundo con
personajes ficticios e improbables... más allá del personaje
improbable y ficticio que yo sea.
—9—
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 9
09/03/12 12:24
Sí, me siento más cómodo compartiendo vivencias y lecturas, sueños e impresiones que juzgando, sentenciando y
condenando al mundo y al que lo hizo. Prefiero desgranar
este manojo de azares que soy y acariciar los materiales heteróclitos que han ido construyéndome, vivero del que nace
mi criterio vital y periodístico.
Lo que sigue es un zapeo por 99 canales de mi personalidad, una programación moteada de placeres y dolencias,
hallazgos y secretos, confidencias y sugerencias sobre lecturas, vivencias y paseos: hay encuentros con personajes
singulares, visitas de ángeles, dáimones, moscas y gatos, vislumbres de ancestros y cátaros, pisadas por castillos, cuevas,
islas y montañas. «¡Libros, caminos y días dan sabiduría!»,
reza un proverbio árabe.
«Un hombre es un montón de secretos», apuntó La Bruyère. Pues sí, y aquí agavillo algunos que... dejarán de serlo,
claro. Pero me compensa: compartir gustos y ensoñaciones,
obsesiones y apetencias es placentero y cimenta amistades.
¡Que sean muchas, así lo deseo! Seguiré, eso sí, siendo un
hombre: aún me reservo —por ahora— algunos secretos.
Al final de cada capítulo, algunas pistas y recomendaciones facilitan
aproximaciones al asunto tratado.
— 10 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 10
09/03/12 12:24
Aceites de oro
Acabo de administrarme una cucharada sopera de aceite
de oliva virgen extra, extraído de la primera presión en frío
de aceitunas (arbequinas y hojiblancas, en este caso). Una
ingesta de estas características —¡aceite a palo seco!— se me
antojaba antes impropia, inadecuada, incluso un poco asquerosa. ¿Por qué? Por prejuicio. ¿Acaso no es el aceite de
oliva uno de los fluidos más preciosos que existen?
El aceite de oliva ha sido empleado tradicionalmente en
nuestra cultura para freír, sofreír, aliñar, conservar, iluminar,
empastar y masajear. Ha llegado ahora el momento de tomar
aceite de oliva por sí mismo, como un alimento, una golosina, una medicina. ¿Por qué? Porque hoy podemos acceder
con facilidad a este líquido áureo. Y tenemos conocimiento
de lo salutífero que es. ¡Adelante, pues!
Me lo resume Lluís Serra Majem, médico nutricionista:
«Consumir diariamente aceite de oliva virgen extra es garantía de salud.» La revista Science certifica que dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra tienen el mismo poder
antiinflamatorio que una pastilla de ibuprofeno, debido al
oleocantal, uno de sus polifenoles. Este poder antiinflamatorio frena enfermedades que arrancan con silenciosos pro— 11 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 11
09/03/12 12:24
cesos microinflamatorios: hipertensiones y obesidades, úlceras y cánceres. Rico en ácido oleico, deshace el colesterol
malo y refuerza el bueno. Es antioxidante —retarda el envejecimiento celular— y es mineralizante: tonifica piel y
cabello.
Si ingieres diariamente de tres a seis cucharadas de aceite de oliva virgen extra —repartidas en las comidas del
día—, refuerzas tu salud física —ocho de cada diez infartos
de miocardio se evitarían— y psíquica: tonifica el estado
de ánimo, ¡reduce la depresión hasta en un 35%! Luego me
tomo otra cucharada. Tengo sobre el escritorio una botella
de aceite y una cuchara. Compro mi aceite virgen extra en
la almazara de la cooperativa de Cabacés (Priorat), en la de
Cornudella de Montsant, en la de Alcalá de Xivert (Maestrat), en la de Arnes y en la de Horta de Sant Joan (Terra
Alta), por inclinaciones sentimentales. Son aceites de oliva arbequina, la que nos trajeron los romanos. En Horta
suelo saludar al olivo más anciano de España, «Lo Parot»,
de cuyas olivas se extrae y envasa un aceite con pedigrí
milenario.
Los minoicos de Creta ya ofrendaban su preciado aceite de oliva a sus divinidades hace cinco mil años. Los olivos
llegaron a la Península Ibérica hace tres mil años, con griegos y cartagineses, me cuenta Santiago Botas, estudioso y
catador de aceites. Roma se proveyó del aceite de Hispania:
el mejor era solo para emperadores y ricos patricios. Hoy
todos podemos acceder a ese aceite excelso, virgen extra:
«¡Hoy paladeamos aceites dignos de un emperador!», me
dice Botas.
Cada mañana, además del de oliva virgen extra, tomo un
aceite de origen animal: el aceite de pescado que envasa
—purificado y concentrado— el nutricionista Barry Sears,
creador de la dieta de la Zona. ¿Por qué? Porque me proporciona los ácidos grasos Omega-3, cada vez más raros en
— 12 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 12
09/03/12 12:24
nuestra dieta..., pero imprescindibles para frenar las inflamaciones antedichas y nutrir la sesera. El aceite de oliva
virgen extra y el aceite de pescado, hermanados, son mi carburante.
RECOMENDACIONES
Cooperativa Agraria de Sant Salvador d’Horta S.C.C.L.
c/ Navarra, 53
43596 - Horta de Sant Joan (Tarragona)
Tel.: 977 422 000
EnerZona: Omega-3 RX, complemento alimenticio de ácidos grasos
Omega-3 (EPA+DHA), aceite de pescado.
Tel. 900 807 411
OleoHispana (asociaciones de actividades relacionadas con el aceite de
oliva): <www.oleohispana.com>.
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Santiago Botas
(22/04/2008): «Puedes disfrutar de aceites dignos de un emperador», <victoramela.com> y en la hemeroteca de La Vanguardia.
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Lluís Serra Majem
(14/7/2010): «El aceite de oliva virgen tonifica y es antidepresivo», <victoramela.com> y en la hemeroteca de La Vanguardia.
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Barry Sears (18/2/2005):
«Envejecer es ir inflamándose», <victoramela.com> y en la hemeroteca de
La Vanguardia.
— 13 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 13
09/03/12 12:24
Acúfenos
Me desperté. Oí el rumor de una máquina, un sonido
constante. Escuché un rato. Persistía. Me convencí de que
era la lavadora de casa. Pero sonaba de modo sospechosamente uniforme. Me incorporé. Salí de la cama y me moví
por la casa, buscando la fuente del ruido. Dormitorios, baños, salón... Finalmente la cocina, donde estaba la lavadora.
Y nada. Mejor: mientras buscaba el origen del sonido, este
parecía diluirse. Si me detenía un momento y atendía, el
sonido reaparecía. Fuese el rincón de la casa que fuese, acababa sonando con la misma intensidad. Salí a la terraza. La
potencia del sonido parecía atemperarse..., pero seguía ahí.
Volví a entrar en casa. El sonido. Ahí seguía, incesante. El
sonido. Un rumor de motor como de lavadora. Brum, brum,
brum. Comprendí: no provenía de ningún lugar ahí afuera.
No: el ruido iba conmigo, venía de mí. Estaba en mi cabeza.
Dentro de mi propio oído.
Yo nunca había oído hablar de los acúfenos. A los pocos
días sabía un montón de cosas sobre acúfenos, tras una romería de visitas médicas, otorrinolaringológicas. Acúfenos.
Tinnitus, por otro nombre. El que los padece oye ruidos
constantes, rumores como de motores, graves, pero también
— 14 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 14
09/03/12 12:24
silbidos, pitidos agudos. Espeluznado, me enteré de que hay
personas que los escuchan toda su vida, y que en algunos
casos es como si un tren circulase dentro del cráneo... Yo
seguía oyendo ese rumor sordo, obsesivo y embotador del
primer día, enhebrado a un sutil y finísimo pitido.
Tomé las pastillas de toda clase que unos y otros me recetaron. Pasaron días y días. Despertarme cada mañana y
constatar que el sonido persistía era descorazonador y desesperante. La vida perdió buena parte de su gracia. La expresión de mi rostro se entristeció en el espejo. Me costaba
hacer cualquier cosa: el sonido me recordaba que ya nada
volvería a ser como antes. Me deprimí, lloré. Veía toda mi
vida interferida por un ruido imborrable, y eso me impedía
disfrutar de las cosas pequeñas de la vida. Si algo parecía que
podía alegrarme, la presencia insidiosa del ruido empañaba
mi ánimo al instante.
Caminaba por la calle y miraba con envidia a todas las
personas que veía paseando o tomando una caña en la terraza de un bar: ¡ellos no padecían ese ruido intruso, indeseable! Cualquier persona me parecía más feliz que yo. Me
hubiese cambiado por cualquiera.
Tomé vahos de eucalipto todos los días. Acupuntura.
Cristaloterapia. Esto y lo otro, desesperado. Angustiado,
dormía fatal: de noche, el sonido subía de tono debido al
silencio reinante. Me compré auriculares para escuchar la
radio en la cama, enmascarar el sonido de mi cabeza e intentar dormir. Descansaba mal, vivía fatigado.
Tras visitar a muchos especialistas en oído, uno me dijo:
«Hazte a la idea de que quizá debas convivir con este ruido
el resto de tu vida.» Fue el primero que me miró de frente y
me habló claro. Incorporé esta idea, esta posibilidad. Me
inicié en la homeopatía para reforzarme frente a resfriados
y proteger mis mucosas y oídos.
Funcionó. Un día me pareció que el acúfeno amainaba,
— 15 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 15
09/03/12 12:24
que no era ya tan audible, tan presente. Seguía ahí, pero
parecía fundirse con el ruido del mundo. Eso sí, si pasaba
cerca de un televisor encendido o de un cajero automático,
subía de intensidad un agudo pitido en mi oído (¡he sido un
murciélago de electrónica encendida!).
Creo que el sonido sigue ahí, pero ni me fijo ni me importa.
RECOMENDACIONES
APAT: Asociación de Personas Afectadas de Tinnitus (acúfenos)
Apartado de correos n.º 57
08320 - El Masnou (Barcelona)
— 16 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 16
09/03/12 12:24
Alexandre Jollien, sabio
Alexandre Jollien es un joven suizo. Él tenía veinticuatro
años cuando le conocí, a mis cuarenta y dos años. Estuvimos
charlando un par de horas. Dos horas reveladoras. Alexandre Jollien es una de las personas de quien más he aprendido.
Alexandre Jollien es paralítico cerebral. Y sabio.
Sus piernas no le sostienen, se desplaza en silla de ruedas.
Uno de sus brazos está retorcido, el otro es inoperante. Ladea la cabeza espasmódicamente y articula con dificultad las
palabras al hablar. Todo a causa de una lesión cerebral de
nacimiento por una hipoxia.
Me cité con él cuando le publicaron en España. Me interesó que hubiese escrito un libro filosófico alguien con parálisis cerebral. Poco sabía yo de la parálisis cerebral: supuse que
era una afección neuronal que menoscaba la capacidad intelectiva del sujeto. Me acerqué resuelto a ser muy paciente,
atento y comprensivo, a ponerle las cosas fáciles a ese chico
con minusvalía. Qué contento iba yo con mi estado de ánimo
bonachón y paternalista.
¿Minusvalía? Llegué sintiéndome superior, salí sabiendo
que no. Me topé con alguien que sabía cómo vivir, cómo estar
en la existencia. Y la inteligencia no consiste en otra cosa.
— 17 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 17
09/03/12 12:24
¿Parálisis cerebral? Afecta a funciones fisiológicas y motoras,
pero no al refinamiento de la inteligencia. Con la suya Jollien
me iluminó al rogarme: «No te apiades de mí: ¡mejor despréciame!»
Y me explicó que la conmiseración es un sentimiento
pérfido: consiste en sentirte bien contigo mismo a costa de
rebajar a otro. Humillar sutilmente al otro para glorificarte
íntimamente tú. Jollien me enseñó que los que al verle piensan o dicen «pobrecito» son personas que están utilizándole en beneficio propio. «Preferiría que me insultaran: sería
menos ofensivo», subrayó.
Me lo ilustró con la siguiente anécdota. Baudelaire vio
una mañana a un mendigo tendido ante el portal de su casa,
postrado, humillado, la mano tendida. En vez de darle dinero, Baudelaire le dio una patada. Y otra. Y otra. Hasta que
el mendigo se alzó y le plantó cara. «¡Ahora sí somos iguales,
frente a frente, ahora sí puedo compartir contigo mi dinero!», le soltó entonces Baudelaire.
Sugiere Jollien no vivir una eventual debilidad como
desventaja que justifique postración, compasión ajena y
autoconmiseración. Al contrario: vive tus debilidades
como ventajas, como palancas de fortaleza. Jollien así lo ha
hecho. Ha entendido que lo relevante es estar vivo y con
capacidad de gozar de la existencia. Me apuntaló su tesis
citándome a Ramon Llull: «Puesto que existimos, ¡alegrémonos!»
Me contó también que un amigo suyo, con un brazo
deforme, se lo cubría con una bolsa cada vez que salían a
pasear. Un día, Jollien le dijo: «Si yo hiciese como tú, ¡tendría que salir a la calle metido en una bolsa de basura, ja, ja!»
Su amigo dejó de cubrirse el brazo con una bolsa. Aún me
enseñó otra cosa, esta de Nietzsche: «Si entre un grupo de
filósofos quieres al mejor, ¡elije siempre al que ría!» Jollien
reía, estaba contento consigo mismo y con la vida. La vivía
— 18 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 18
09/03/12 12:24
con gratitud e intensidad. Un sabio. Y yo pensé: «Si este
Jollien es capaz de vivir así... ¿por qué no cualquiera de nosotros, por qué no yo?»
RECOMENDACIONES
JOLLIEN, Alexandre, Elogio de la felicidad, RBA, Barcelona, 2008.
—, Elogi de la feblesa, La Magrana, Barcelona, 2009. [Versión en castellano: Elogio de la debilidad, RBA, Barcelona, 2001.]
www.alexandre-jollien.ch
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Alexandre Jollien
(23/01/2002): «¡No se apiade de mí! Mejor desprécieme», <victoramela.
com> y en la hemeroteca de La Vanguardia.
— 19 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 19
09/03/12 12:24
Barceló, el pintor
Conocí a Miquel Barceló justo en el momento en que me
había comprado un piso y me tocaba pintar las paredes para
entrar a vivir, hace casi quince años, cerca de la Vila Olímpica de Barcelona. Aproveché mi cita con el cotizado pintor
y le pedí opinión: «A la luz mediterránea le cuadran los
colores alegres y vivos, o el blanco», aconsejó. He vivido
estos años entre paredes de colores.
Desde la suite del hotel Arts en la que hablábamos, Barceló miraba hacia abajo, hacia el Raval: ahí vivió de jovencito en pisos comunales, bohemio y pintor sin beneficio. El
oficio se lo dio su genio, genio a la vez refinado y primitivo,
como el de su antepasado de Altamira. Siempre me ha atraído su mundo y su personaje, sus gustos y su pintura. Es una
fuerza de la naturaleza, un talento natural para la plástica.
Lo de menos ha sido su éxito comercial internacional, su
fama universal. Lo valioso es su febril apego a la belleza
salvaje y fiera de las formas, los volúmenes, las texturas y los
colores del mundo.
Ha buceado para pescar pulpos y ha plantado tomates
con la misma lujuria con que pinta. Me excita cómo pinta
libros y frutas, con esa voluptuosidad rijosa. Es una avidez
— 20 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 20
09/03/12 12:24
golosa, de niño que come con los dedos y se ensucia de comida de arriba abajo. Cuando pinta, él mismo se pinta, él es
la pintura. Goza empantanándose en la pintura y el fango,
enlodándose, embarrándose, metiéndose en la sopa (también le gusta pintar sopas), con una desenvoltura que comunica libertad: ser Barceló debe de ser muy estimulante.
Le gustan los libros, los tomates y los pulpos, a los que
hoy ya no mata, después de haber matado a miles. Le parece hoy el animal más inteligente, capaz de alimentarse de sí
mismo, «como hace el artista», dice. Como él, que bucea por
dentro de sí. Y del mar. Este artista se siente a gusto buceando, leyendo, follando y triscando entre cabras africanas y
burros mallorquines. Con caca de asno ha modelado la figura de Ramon Llull. Barceló es un animal que pinta. Como
las termitas a las que pone a trabajar para él en Malí. No es
artista quien decide serlo, sino quien no puede evitar serlo.
Una reputada galerista, al ver su obra por primera vez,
exclamó: «¡Este chico pinta como un asesino!», dictamen
que Barceló tomó como uno de los mejores piropos que
pudieran dedicársele. Este asesino ha pintado cúpulas de
edificios políticos, capillas de catedrales y cuevas africanas.
Sí: me confesó haber pintado grupos de figuras —de alto
voltaje sexual— en las paredes de una ignota caverna africana. Quizá dentro de 10.000 años algún arqueólogo teorice
acerca de la extraña y remota cultura que legó tales pinturas
lúbricas parietales...
La cúpula polícroma de Ginebra es un alarde técnico y
artístico, y la capilla de la Seo de Palma de Mallorca, fangosa y submarina, enriquece una de las catedrales góticas más
bellas de Europa. Para perfilar la figura de Jesucristo acudió
Barceló a su propia anatomía: me parece legítimo.
Charlando con Barceló, recibió una llamada en el móvil.
Era su hija: había pintado un cuadro y le consultaba a qué
precio venderlo. «O muy barato o muy caro», respondió él.
— 21 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 21
09/03/12 12:24
Nada de mediocridades. Acertado. El arte tiene el precio que
tú quieras. Como un tesoro custodio un ejemplar de Cuadernos de África dedicado por Barceló, con tres moscas salidas de su mano que sobre el papel parecen zumbar en pocos
trazos. Tengo que regalarle unas semillas de cierto tomate.
RECOMENDACIONES
BARCELÓ, Miquel, Cuadernos de África, Galaxia Gutenberg, Barcelona,
2010.
—, «Miquel Barceló», vol. N, Matador, La Fábrica Editorial, Madrid,
2011.
Fons documental Miquel Barceló
Tel.: 971 724 604
www.miquelbarcelo.org
Películas de Isaki Lacuesta: Los pasos dobles (2011), El cuaderno de barro (2011).
Catedral de Palma de Mallorca
c/ Capiscolato, 2
07001 - Palma (Mallorca)
Tel. 971 723 130
www.catedraldemallorca.info
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Miquel Barceló
(15/7/2010), <victoramela.com> y en la hemeroteca de La Vanguardia.
— 22 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 22
09/03/12 12:24
Bigas el sibarita
Bigas Luna es conocido como director de cine. Es sabido
que tiene muy buen ojo para elegir actores y actrices. Sabe
ver lo que atesoran. Es un hombre de afinada sensibilidad y
morro muy fino, un perro trufero de la estética y de la vida.
Bigas Luna, además de artista, es un gran sibarita.
Bigas Luna es sibarítico porque tiene la mente abierta,
es muy curioso y está a la última de todo lo importante.
Como los filósofos antiguos, entiende que la sabiduría consiste en saber cómo vivir. Y él se dedica a eso, a convertir su
estilo de vida en su mejor obra de arte.
Vive en una casa rural en el campo de Tarragona, en Virgili. Un topónimo ideal para Bigas, que encarna lo que Virgilio propugnaba en Las bucólicas. Bigas cultiva su propio huerto —sin herbicidas, pesticidas ni fertilizantes sintéticos—, del
que come cada día. Y cuida de su corral de gallinas: «Yo solo
como gallinas felices», proclama. Son gallinas a las que nadie
recorta el pico y que campan por sus respetos picoteando
cositas buenas. Y come sus propias lechugas, cultivadas con
sus manos. De postre, Bigas saborea un trozo de pasta de
cacao pura que casi nadie puede conseguir en España, y que
le revitaliza las arterias.
— 23 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 23
09/03/12 12:24
Tiene también una cuadra con siete burritos. A Bigas,
cuando regresa de una gran ciudad, nada le sosiega más que
entrar en ese cercado y dejarse rodear por los asnillos, que le
achuchan y se le frotan. Él los abraza, les acaricia las orejas y
se serena. La estampa relaja por sí misma.
A Bigas le interesan las investigaciones del japonés
Emoto acerca de la conciencia del agua. De ahí deduce que
la intención que ponemos al hacer algo queda impregnada
en lo que hacemos, en los objetos, las palabras, las obras,
los alimentos, una carga de sutilísima, cuántica y homeopática información que se transmite. Por eso hunde con amor
sus manos en la tierra del huerto para cuidar sus lechugas
felices.
Bigas atiende al consejo que le brindó un riquísimo magnate americano: «Lava tus platos con tus manos cada día.»
Hacer cosas con las manos nos reconecta con nuestra propia
esencia, nos humaniza, nos hace más inteligentes y capaces.
Bigas dibuja con acuarela, sobre papeles que previamente ha
dejado envejecer a la intemperie. Me hizo el honor de envejecer las notas de mis entrevistas. El resultado es magnífico,
con cierto perfume oriental.
El propio Bigas tiene algo de oriental, como de Buda
sonriente y jovial. El erudito de las carcajadas es precisamente un autor anónimo chino del siglo XVI cuya obra es
una de sus lecturas predilectas, Jin Ping Mei, divertido y
aleccionador compendio de pasiones humanas, con abundantes escenas lujuriosas. Hablando de chinos, el lema de
Bigas es una máxima de un autor chino: «La clave de la felicidad es tener los intestinos limpios.»
Bigas, ya se ve, es un poeta. Sus padres murieron, pero
él sabe que viven en las palmeras que crecen ante su casa. La
alta y recta, masculina, es su padre; la exuberante y desparramada, femenina, es su madre. A los pies de la madre planta rosas, que le gustaban; a los del padre, tomillo, con el que
— 24 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 24
09/03/12 12:24
cada noche se hacía una sopa. Él quería ser olivo, pero ha
decidido conformarse con ser algarrobo.
Bigas Luna es un militante infatigable de la imaginación.
Guiado por esa imaginación fecunda gozará siempre de la
vida y seguirá creativo hasta el fin de los tiempos.
RECOMENDACIONES
VV.AA., Bigas Luna, Ingestum-Los fluidos, Generalitat Valenciana, Valencia, 2008.
http://www.facebook.com/paraulesAmelaAmills (ver vídeos).
Tienda de productos ecológicos de Bigas Luna y su mujer: Pan, Vino y
Chocolate
Avda. Francesc Macià, 2
43830 -Torredembarra (Tarragona)
Tel.: 977 130 939
[email protected]
www.panvinoychocolate.com
Propuesta de Bigas Luna: Vestir de negro en invierno y de blanco en
verano.
Entrevista en «La Contra» de La Vanguardia a Bigas Luna (3/8/2003):
«A los 60 años morirá Bigas y nacerá Bi», <victoramela.com> y en la hemeroteca de La Vanguardia.
— 25 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 25
09/03/12 12:24
Borges y yo
Me sedujo Borges con su universo de libros enigmáticos,
bibliotecas infinitas, guerreros inmortales, jardines de caminos bifurcados, laberintos, espejos, espadas, tigres, pampas,
sangres, rosas, gauchos, cuchillos, místicos árabes, cabalistas
judíos, artistas iluminados, filósofos pintorescos, teólogos
exóticos, profetas gnósticos. Me cautivó su música y su letra,
el modo liviano y estilizado con el que hace aflorar enigmas
más especulativos que góticos o fantásticos, que resultaban
muy afines a mi espíritu. Leí de jovencito a Borges con deleite y fruición febril. Sus relatos me obligaron a saltarme las
clases de Derecho y a pecar con sus ficciones a la sombra de
una higuera.
No sé si me apasionó leerle porque la estructura de mis
neuronas reconocía como familiar su poética y la mecánica
de su pensamiento, o si frecuentar su escritura fue lo que
ahormó mi cerebro a la estructura del suyo. Lo cierto es
que llegó un punto en que casi creí que mi espíritu era capaz
de anticipar el desarrollo de tramas, visiones e ideas de sus
relatos al tiempo que iba leyéndolos. Me sentí vinculado al
alma de Borges por una fraternidad estética, ética y poética,
y así devine rendido admirador de la obra y figura del an— 26 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 26
09/03/12 12:24
ciano vate ciego, de su actitud vital y de su estilo intelectual,
de su pose y de su clase.
Por eso aquella tarde fue muy emocionante. Fue en el
paraninfo de la Universidad Central de Barcelona, en 1980.
Jorge Luis Borges era el invitado, y yo llegué casi un par de
horas antes para situarme lo más cerca posible de la tarima.
¡Borges pasó a dos escasos metros de mí! Escoltado por
María Kodama, claro. El aula estaba abarrotada. Hay constancia gráfica: una foto a cinco columnas en El País, tomada
desde detrás del parietal derecho del escritor, muestra las
cabecitas apretadas de la sala. Y en primera fila, a la izquierda de la foto, asoma por encima de las cabezas el torso de un
lechuguino con chaleco de punto, lentes y mirada fija en la
mesa: soy yo. Sobresalgo porque estoy de rodillas en el suelo, mientras el resto del grupo está sentado. Arrobado, con
el universo borgiano orbitando en torno a mi cráneo.
Aquella tarde formuló Borges, como siempre, pensamientos sutiles y agudos («quizá llegue un día en que los
hombres merezcan no tener gobiernos»), paradojas fértiles,
sentencias cuajadas de ingenio, como aquella de responder
a la pregunta «¿A qué atribuye que no le hayan dado el
Nobel?» con un «A la sabiduría sueca». Borges veía las cosas
desde una distancia tal que empequeñecía todos los dramas,
personales y colectivos (por ejemplo, pidió a Argentina y
Gran Bretaña que entregasen las Malvinas a Bolivia «para
darle salida al mar»). Su sabio escepticismo destilaba un humor implacable. A mí me parecía que ver la realidad como
la veía Borges equivalía a ser sabio.
Una madrugada desperté súbitamente de un sueño difuso que contenía una convicción que me hizo incorporarme
y quedarme sentado en la cama: Borges, muerto. Supe, en la
oscuridad de la estancia, que Borges estaba muerto. Caí
como un plomo sobre la almohada y volví a dormirme.
Al alba, mientras me vestía, persistía en mi ánimo perple— 27 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 27
09/03/12 12:24
jo la certeza loca de que Borges había muerto esa madrugada.
Salí de casa. Aparqué el asunto. No dije nada a nadie.
Dos días después llegaba a la redacción de La Vanguardia este titular de agencia: «Borges ha muerto en Ginebra.»
Quizá la física cuántica explique un día por qué y cómo yo
lo supe antes. Deduje, sin más, que María Kodama —sus
razones tendría— había retenido la triste noticia durante un
par de días.
RECOMENDACIONES
BORGES, Jorge Luis, Obras completas, Emecé Editores, Buenos Aires,
2007.
Tumba de Borges en el cementerio de Ginebra:
El cementerio de Plainpalais data de la Edad Media y está situado al pie
del barrio antiguo. Aunque no albergue ostentosos mausoleos, es extraordinariamente sencillo. Se le conoce como el cementerio de los reyes, pues para
reposar en él se exige título nobiliario o haber sido una personalidad prestigiosa para la ciudad. Es un lugar público. Reposan, entre otros, el músico
argentino Ginasterra, Calvino y Borges.
— 28 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 28
09/03/12 12:24
Borrow y sus Biblias
Era un tipo muy singular. Nacido inglés, tenía gran facilidad para los idiomas y una misteriosa inclinación por los
gitanos. Tal era su poliglotismo y su gitanidad que se entretuvo en traducir los Evangelios a la lengua calé. Este tipo
peculiar se llamaba George Borrow y vivió entre 1803 y
1881. Protestante férvido y hombre intrépido, se empeñó en
salvar de la inopia religiosa a los españoles de su siglo, convencido de que vivían sumidos en la superstición papista: ni
corto ni perezoso, con tan loco propósito redentorista,
George Borrow desembarcó en Puerto de Santa María, cargó de Biblias protestantes una mula y se echó a los caminos
de nuestra polvorienta península.
Corría el año de 1836. Lo sabemos todo porque el propio Borrow acabaría relatando su loca aventura proselitista en La Biblia en España, libro cuajado de maravillas que
en mi juventud ociosa leí con avidez y gozo. ¡Qué maravilla! Parece un libro de aventuras quijotescas, pero con la
particularidad de que este quijote en borrico fue de carne
y hueso.
Del relato de Borrow aprendí mucho sobre España y
los españoles. Los españoles del siglo XIX tenían prohibido
— 29 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 29
09/03/12 12:24
leer directamente la Biblia si querían pasar por buenos católicos. El buen católico no leía, se fiaba únicamente de lo
que el cura le decía acerca de las Escrituras, y en la lectura
del cura se confiaba. Nada de libre criterio. El del Sumo
Pontífice y sus clérigos, y fuera líos. El catolicismo, religión de comodones.
Borrow llamaba «papistas» a los católicos, entre conmiserativo y desdeñoso. Llegaba a un pueblo español con
su cargamento de Biblias... y le corrían a gorrazos, claro.
Se aliaban el cura, el alcalde y el sheriff y salían a su paso a
la entrada del pueblo. Le decían, más o menos: «Forastero,
este es un pueblo pacífico que no quiere líos, tenga usted
la sensatez de seguir su camino sin detenerse.» Borrow
asentía, pero en la primera esquina desenfundaba sus Biblias. Y, claro, acababa indefectiblemente con sus huesos
en el calabozo. La andadura de Borrow por España es lo
más parecido que conozco a un western ibérico. Le está
faltando una película.
Traza Borrow un retrato del español decimonónico y de
sus apegos metafísicos que nos ayuda a conocernos mejor.
De esta lectura y de alguna otra concluyo que España es
pagana en su médula, revestida con los isíacos (de Isis) ropajes del marianismo. Lo que han querido y quieren los
españoles son santuarios de vírgenes y romerías, diosas de
la fertilidad y de los campos y de las tormentas. Paganismo
de rancia prosapia, con ese finísimo y tierno barniz católico
de santos y angelitos que edulcora los rigores del monoteísmo y nos acerca a los politeísmos y animismos de toda la
vida. ¡Era demasiada lucha, la lucha del protestante Borrow!
De La Biblia en España también me gustan los pasajes
en que Borrow se topa, de pueblo en pueblo, de Andalucía
a Galicia, con un extraño suizo que le revela secretamente
que anda tras la pista de un inmenso tesoro enterrado. ¿Qué
pasó al final? ¿Encontró el suizo su tesoro? Nada se sabe.
— 30 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 30
09/03/12 12:24
La historia inconclusa de este buscador del tesoro merece
otra novela, otro western.
Tras mucha brega en una España bravía y exótica de
arrieros y sotanas, pastores y labriegos, cuadras y posadas,
pícaros y fanáticos, Borrow regresó a su país natal y murió
entre gitanos, como quería. Nos legó un libro fabuloso sobre nosotros.
RECOMENDACIONES
BORROW, George, La Biblia en España: los viajes, aventuras y prisiones
de un inglés en su intento de difundir las Escrituras por la península Ibérica,
Alianza, Madrid, 2011 [trad. y pról. de Manuel Azaña].
http://georgeborrow.org
— 31 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 31
09/03/12 12:24
Cabrera, el Tigre
Ramón Cabrera era un español prototípico de su tiempo:
esto es, un fanático. Un salvaje. Alguien con una idea y con
la sangre muy caliente. Este catalán mató a diestro y siniestro
por Dios, el rey y los viejos fueros. Todos los héroes antiguos
fueron más o menos así de expeditivos desde Ulises.
En sus tierras del Ebro, Morella, Maestrazgo y Matarraña, se le tiene cariño a la figura desatada de Cabrera, por lo
irreductible, por lo que tiene de resistente, de guerrillero
insumiso. De Tortosa a Cantavieja, de Vallderoures a Falset:
tierras almogávares, de pastores muy montaraces y guerreros, también de maquis rudos y escurridizos hace medio
siglo. Ramón Cabrera encajaba muy bien en ese paisaje tan
agreste y requebrado.
Nació en Tortosa y fue seminarista. Lo dejó: su fuego
interior le llevó a la brega que libraban carlistas y liberales
en las montañas de Morella. Su furia le encumbró en brevísimo tiempo a caudillo de las mesnadas carlistas, en reyezuelo de un país taifa a caballo de Teruel, Cataluña y Valencia que llegó a acuñar moneda propia.
Mató a su primer hombre ante las murallas de Morella,
desmontándole del caballo de un garrotazo. Entraba en los
— 32 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 32
09/03/12 12:24
pueblos a fuego y cuchillo. En Forcall, por ejemplo, los suyos quemaron la única iglesia del pueblo —gótico de la reconquista— para expulsar a cuatro liberales fortificados en
el campanario.
Las autoridades liberales, desesperadas por la pertinacia
de Cabrera, decidieron fusilar a su anciana madre en un foso
de Tortosa. Sin escrúpulos. Cabrera moraba esos días en las
dependencias del Ayuntamiento de Valderrobres, bellísimo edificio renacentista con ventanas al río Matarraña y al
puente gótico. Ninguno de sus oficiales se atrevía a entrar
para comunicarle la terrible noticia, por temor a su reacción.
El que se atrevió pudo ver a Cabrera asomarse a la ventana
y proferir en tortosino su vengativo juramento: «Juro que
haré bajar tanta sangre por este río que inundará aquellas
montañas.» Y, de entrada, ordenó fusilar a cuatro mujeres
—esposas de oficiales liberales— que tenía presas. Una de
ellas dicen que era su amante.
Tanta sangre vertió aquella guerra bronca y fiera, que
Europa se espeluznó: la guerra carlista del Maestrazgo fue
portada en periódicos ingleses. Sus jefes carlistas pactaban
la paz, pero Cabrera siguió luchando. Se ganó el apelativo
de «Tigre del Maestrazgo».
Con personaje tan tremendo, superior a cualquiera del
Far West americano, podrían urdirse fabulosas novelas y
filmarse trepidantes películas. En los pueblos de la vieja Ilercavonia permanece viva su memoria, y en todos me relatan
episodios escabrosos protagonizados por Cabrera. Quien
más brillante partido literario ha sacado a Cabrera —que
padecía intermitentes episodios de fiebre y debilidad— ha
sido Joan Perucho, que le convierte en víctima de un avieso
vampiro, Onofre de Dip. No digo que no.
También le ha sacado lustre Andreu Carranza, que me
cuenta que una noche en que se detuvo a orinar en la curva
de una carretera solitaria cerca de Flix, el espectro de Cabre— 33 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 33
09/03/12 12:24
ra le pidió cuentas de lo que andaba escribiendo sobre él. No
digo que no.
Cabrera acabó huyendo al extranjero, llegó a Londres,
se casó con una aristócrata y vivió los últimos veinticinco
años de su vida en la dulce campiña inglesa, como un genuino lord de toda la vida. La bestia se amansó, y allí, en el
beatífico Wenworth, está enterrado el que fue feroz Tigre
del Maestrazgo.
RECOMENDACIONES
BAROJA, Pío, La venta de Mirambel, Caro Raggio, Madrid, 1981.
—, Los confidentes audaces, Caro Raggio, Madrid, 1981.
CARRANZA, Andreu, L’hivern del Tigre, Planeta, Barcelona, 2004. [Versión en castellano: El invierno del tigre: la aventura vital del héroe carlista
Ramón Cabrera, Lectio Ediciones, Valls, 2010.]
DE CÓRDOBA, Buenaventura, Vida militar y política de Cabrera, (imp.)
D. Eusebio Aguado, Madrid, 1844.
MESSEGUER I FOLCH, V., Ramón Cabrera. Reflexiones sobre su genio y
figura, Centro de Estudios del Maestrazgo, Castellón, 1991.
PÉREZ GALDÓS, Benito, La campaña del Maestrazgo, Alianza, Madrid,
2006.
ROVIRA CLIMENT, Juan José, Rutas Carlistas, Episteme, Barcelona,
2008.
URCELAY ALONSO, Javier, Cabrera, «el Tigre del Maestrazgo»: �������
El carlismo entre el Antiguo Régimen y la Restauración, Ariel, Barcelona, 2006.
Oficina de Turismo de Morella: Tel.: 964 173 032.
Castillo de Morella
c/ Castillo, s/n. 12300 - Morella (Castellón)
Tel.: 964 173 128
Ayuntamiento de Valderrobres: <www.valderrobres.es>; tel.: 978 850
644.
— 34 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 34
09/03/12 12:24
Calzar calcetines a rayas
Calzo calcetines a rayas. Empezó siendo un juego, una
broma, un guiño. Ahora me los regalan. Y tengo que ponérmelos, claro. No me disgusta. Me divierte ponerme esos
calcetines rayados, que se vean y que me pregunten por
ellos. «¿Llevas hoy calcetines a rayas?», y yo levanto poco
a poco la pernera del pantalón para mostrarlos, ¡tachán! ¿Se
tratará de alguna carencia psicológica, de alguna deficiencia
de mi personalidad? Lucir calcetines a rayas y ser identificado por ese rasgo vestimentario ¿es una maniobra inconsciente para ganar personalidad y presencia? ¿Me tuvo mi
padre quizá demasiado anulado de niño con su poder omnipresente? Sirva como intento de explicación de lo de mis
calcetines a rayas.
El juego, el guiño, la broma arranca de una noche en los
estudios de televisión de BTV. Colaboraba yo en el programa de libros «Saló de lectura» de mi buen amigo Emilio
Manzano. Aquella noche Emilio lucía unos calcetines a rayas preciosos: me enamoraron. Se los ponderé. Y se me ocurrió anunciarle que me procuraría unos calcetines a rayas tan
bonitos al menos como los suyos.
Lo hice. A la semana siguiente, me presenté en el plató
— 35 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 35
09/03/12 12:24
con unos calcetines a rayas amarillas, marrones y naranjas.
Emilio lucía asimismo unos calcetines de listas malvas y
violetas. Lo más curioso es que nuestro invitado de ese día,
un escritor catalán residente en el sur de Francia, que nada
sabía de esta frivolidad, se presentó ¡con calcetines a rayas
verdes y granates! Unos calcetines muy llamativos, por
cierto.
El programa discurrió por buen cauce, se dijeron cosas
de interés, alguna de cierto calado. Al día siguiente, varias
personas me comentaron el programa. Bueno, aludieron
sobre todo a lo de los calcetines a rayas, intrigados y curiosos. ¿Por qué llevábamos todos calcetines a rayas? Era
un programa de libros y habían estado mirándonos los
pies. Así es la televisión, amigos: lo que se ve gana a lo que
se dice.
A partir de entonces, como guiño provocativo, me calcé calcetines a rayas en cada aparición televisiva, fuese en
BTV, en 8tv («Arucitys») o en TV3. Los telespectadores fieles esperan ver mis calcetines a rayas. Lo que cotiza en televisión es el personaje, y al personaje hay que vestirlo y
alimentarlo. Al telespectador le encanta identificar al personaje con cuatro rasgos. Facilitémosle el trabajo. Lo agradecerá.
De un tiempo a esta parte me han regalado bastantes
calcetines a rayas. Al telespectador nada le complace más
que hacerse un poco suyo al personaje, participar del personaje, ser parte suya. Conmigo es fácil: basta regalarme calcetines a rayas. También me divirtió toparme en Roma, junto a la Piazza Navona, con una tienda de ropa para hombres
que lucía una amplia gama de calcetines a rayas (marca Gallo): no son baratos, pero me agencié ocho docenas. ¡Hay
que invertir en el personaje! Me da de comer.
Lo de las rayas, por cierto, podría ocultar algún mensaje arquetípico inquietante: a los acusados de pactar con
— 36 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 36
09/03/12 12:24
el demonio se les cubría en el pasado con telas rayadas,
como luego a los presidiarios. Las rayas aluden simbólicamente a la perfidia, al mal. Tengo al mal dominado, lo tengo a mis pies.
RECOMENDACIONES
PASTOUREAU, Michel, El vestit del diable. Una historia de les ratlles i
dels teixits ratllats, La Campana, Barcelona, 1992. [Versión en castellano: Las
vestiduras del diablo: breve historia de las rayas en la indumentaria, Océano,
Barcelona, 2005.]
Tienda de Roma: Negozio Fratelli Viganò (desde 1873)
Via Marco Minghetti 7, Roma.
Marcas de calcetines a rayas: Gallo y Paul Smith. En Barcelona los compro en American Apparel: <www.americanapparel.net>.
— 37 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 37
09/03/12 12:24
Casanova, hombre completo
Ostras y timbal de macarrones. Primer y segundo plato
del menú casanovista. Lo he degustado en la cena que organiza el discreto Círculo Casanovista en la mansión barcelonesa de los señores Delás, barones de Vilagaià. Placentero
homenaje a Giacomo Casanova, uno de los hombres más
portentosos de la historia de Europa: ingeniero, violinista,
filólogo, comediógrafo, novelista, geógrafo, jurista, matemático, químico, alquimista y diplomático. La cena se celebra cada 31 de octubre, efemérides del día de 1756 en que
Casanova se fugó por los tejados de la temible cárcel de Los
Plomos de Venecia.
Encarcelado por impiedad, poseer libros de magia y corromper a la juventud, huyó gracias a un espontón oculto
en una Biblia camuflada bajo una fuente de macarrones rebosante de mantequilla y queso fundido. De ahí el timbal de
macarrones de nuestra cena. Las ostras del menú responden
al bocado predilecto de Casanova: devoraba «una gruesa»,
es decir, doce docenas de una sentada. Le chiflaba degustarlas «a la veneciana», fruto de su ingenio: las sorbía sobre los
pechos desnudos de una mujer solícita y fascinada.
Fue Casanova un gran amante en el más noble sentido
— 38 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 38
09/03/12 12:24
del término: amó, satisfizo, cuidó, proveyó, dejó contentas
y encariñadas a las 126 mujeres con las que intimó. No fue
un donjuán, pues a ninguna engañó, dañó ni despechó. A
todas veneró: «Si el sexo femenino no existiera, el hombre
sería el animal más desgraciado de la Tierra», escribió. Y así
explicó su soltería: «He amado con locura, pero he preferido siempre mi libertad a las mujeres.»
La libertad fue su enseña: «Prefiero la libertad a la vida.»
Y de la mano de su libertad viajó por toda la Europa del siglo XVII, tratando con filósofos, reyes y princesas, nobles y
plebeyos, religiosas y pícaros, artistas y autoridades, dejando
crónica de tanta peripecia en su Vida, memorias que son un
incomparable fresco de su época. Cuenta también cómo el
capitán general y virrey de Cataluña intentó matarle y le encarceló en la Ciudadela por levantarle a una novia, la bella
bailarina Nina. Esta Nina, que había sido multada por enseñar los calzones en sus acrobacias, burló la sanción por la
directa: se despojó de los calzones antes de ponerse patas
arriba. Y el virrey, cautivado, la adoptó como amante.
Giacomo Casanova fascinaba a la gente con el relato de
sus viajes y aventuras, cuentos e invenciones: ideó en París la
lotería nacional, se enriqueció... y se arruinó al invertir en una
fábrica de estampado de sedas, porque seducía a sus estampadoras y les ponía pisos. Insostenible, pero que le quiten lo
amado. Mi amigo Jaime Rosal, casanovista con conchas, define a Casanova como filósofo: «Filósofo es quien no se niega ningún placer que no acarree penas mayores y sabe crearlos», decía Casanova, y Epicuro lo firmaría.
La cena casanovista es paladar y espíritu: los comensales
comparten impresiones sobre sus lecturas, viajes y descubrimientos casanovistas. Uno cuenta que las efusiones copulatorias de Casanova dejaban rastros de sangre (la piel de su
pene, fina y delicada, padecía a veces de roturas vasculares);
otro detalla una arisca discusión con Voltaire o cómo ayudó
— 39 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 39
09/03/12 12:24
a Mozart a componer una pieza. O cómo engatusó a Madame d’Urfé, noble menopáusica que le pagaba para que engendrase en ella un homúnculo en el que reencarnarse... Para
excitarse ante la vieja, Casanova disponía una puerta entornada por la que contemplar el cuerpo de una bella amiga.
Casanova nunca se quejó de nada y se procuró una vida
propia: «Me felicito por reconocer ante mí mismo que la
vida es un bien.» ¡Gran lección!
RECOMENDACIONES
CASANOVA, Giacomo, Máximas y anécdotas, Comanegra, Barcelona,
2010 [trad. de Jaime Rosal].
—, Aventuras en Venecia, Atalanta, Girona, 2011 [ed. de Marina Pino].
—, Historia de mi vida, Atalanta, Girona, 2009 [pról. de Félix de Azúa].
PINO YNSA, Marina, Un feroz apetito, RBA, Barcelona, 2002 [premio
Sent Soví 2001].
ROSAL, Jaime (comp.), Breviario de Giacomo Casanova, Montesinos,
Mataró, 1998.
VV. AA., Homenaje a Casanova (1725-1798), Montesinos, Mataró,
1998.
Directorio mundial de casanovistas:
<www.casanova.webpark.cz/english/>.
— 40 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 40
09/03/12 12:24
Cataluña soy yo
Uno de mis hijos, siendo aún muy niño, me dijo un día:
«Tu ets castellà» («tú eres castellano»). Le saqué de su error,
ya que en la escuela no lo habían hecho. Le expliqué que yo
no soy castellano (ninguno de mis antepasados lo es, hasta
donde yo conozco, ni he nacido ni vivido en Castilla), le
expliqué que soy catalán, catalán del siglo XX, y que los
catalanes de hoy tenemos dos lenguas: la catalana y la castellana, también llamada española.
Los catalanes de hoy tenemos la suerte de compartir dos
lenguas como propias, aunque no solo los de hoy: junto a
la lengua catalana, materna desde hace ochocientos años entre las gentes del Principat, hace cuatrocientos años que en
Barcelona se editan libros en lengua castellana, pues desde
entonces muchos catalanes han empleado un castellano nativo junto al catalán materno.
Son cosas de la historia de esta entrañable algarabía que
llamamos España. Mi lengua materna es la castellana por ser
la lengua en que me habló mi madre desde que nací en Barcelona, la misma lengua que ella aprendió siendo niña en
Granada, donde unas monjitas le enseñaron sus primeras
letras. Mi madre no tiene el acento andaluz de sus padres
— 41 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 41
09/03/12 12:24
granadinos, sino un castellano canónico: aquellas monjitas
debían de ser —ellas sí— castellanas.
Yo veía de niño a mi madre hablar cada día —a través del
patio de luces— con nuestra vecina, la señora Roser: mi madre siempre en su castellano, la señora Roser siempre en su
catalán. Ninguna de las dos hablaba bien la lengua de la otra,
¡ni falta que hacía! Se tenían mucho cariño y se contaban de
todo, cada una en su lengua materna.
Yo crecí creyendo que eso era lo normal, una normalidad
que incluía a mi padre hablando en forcallano —el catalán
de Forcall— con sus hermanos. No había problema alguno.
Luego descubrí que sí lo había: puesto que la lengua catalana fue postergada bajo el franquismo, parecía que para ser
un catalán virtuoso tocaba postergar la lengua castellana. El
castellano ya no era la lengua de Azaña y Lorca y Machado
y Cervantes: era la lengua de Franco. Buf.
Pero la lengua castellana es una lengua también de Cataluña, un patrimonio de la cultura de los catalanes. Creo
que solo será posible una Cataluña independiente el día en
que no haya un solo catalán que sospeche que el catalanismo político desprecia la lengua castellana como extraña,
foránea, extranjera, enemiga. ¡Es el trabajo de los soberanistas deshacer esa sospecha! Solo así podrán crecer democráticamente, estoy convencido. Hay cosas que solo se
conquistan por el amor... o por la sangre. El amor es mejor
cemento.
La lengua catalana es un rasgo principal de Cataluña...,
pero no es Cataluña. Cataluña es una pluralidad de aspectos.
Me gusta decir que Cataluña soy yo: nacido en un barrio de
Barcelona, hijo de catalán —a su vez hijo de valencianos— y
de andaluza —como tantísimos catalanes—, educado en los
escolapios del Eixample barcelonés, católicos, catalanistas
y progresistas (estoy ya vacunado de todo, pues). Con
unos catalanes hablo en catalán y con otros en castellano:
— 42 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 42
09/03/12 12:24
cristalizo la suma y cifra de la actual Cataluña caudal y estadística.
Se lo aclaré a mi hijo: no por pensar en castellano soy
menos catalán que él, de lengua materna catalana (su madre
le habla en catalán desde que nació). Y represento de modo
más cabal al catalán contemporáneo que otro catalán con
dieciséis abuelos solo catalanes: este sí era un catalán representativo a principios de siglo XX, pero hoy no. Hoy es un
catalán no mayoritario, anticuado.
RECOMENDACIONES
CABRERA, Lluís, Catalunya serà impura o no serà, Pòrtic, Barcelona,
2010.
PÉREZ ANDÚJAR, Javier, Paseos con mi madre, Tusquets, Barcelona,
2011.
Coordinadora de Colles Castelleres de Cataluña
c/ Major, 2
43800 - Valls (Tarragona)
Tel.: 977 605 206
www.cccc.cat
— 43 —
137_11_185 TODOS MIS SECRETOS.indd 43
09/03/12 12:24
Fly UP