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LOS LUGARES DE LA MEMORIA EN BUENOS
GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, pp. 169 - 183, 2011
LOS LUGARES DE LA MEMORIA EN BUENOS AIRES. MANSIÓN SERÉ A DIEZ
AÑOS DE SU RECUPERACIÓN.
Silvina Fabri*
Resumo
El presente artículo se propone reflexionar a partir de algunas categorías que abrevan en el campo de los
estudios geográficos; como son lugar, usos del espacio urbano y emplazamiento territorial, el significado de
un lugar de memoria y los cambios que en él se fueron operando a partir de prácticas sociales y políticas
en relación con la recuperación de un ex – centro clandestino de detención: La Mansión Seré, donde hoy
funciona La Casa de Memoria y la Vida ubicada en el Municipio de Morón, Provincia de Buenos Aires.
Palabras Clave: lugar de memoria- política pública- usos del espacio urbano - construcción de la
memoria colectiva.
Abstract
Does present article propose to think from some categories that water in the field of the geographical
studies since they are place, uses of the urban space and territorial emplacement the meaning of a place
of memory and the changes that in him were occurring from social and political practices in relation with
the recovery of one ex--clandestine center of detention: The Mansion Seré, where today there works The
House of Memory and the Life located in the Morón district, in the Province of Buenos Aires.
Key words: place of memory - public politics - uses of the urban space - construction of the collective
memory
Introducción
“No hay razón para erigir un culto a la memoria
por la memoria;
Sacralizar la memoria es otro modo de hacerla
estéril.
Una vez restablecido el pasado,
la pregunta debe ser:¿para qué puede servir;
¿Y con qué fin?
Tzvetan Todorov
Con el presente trabajo1 nos proponemos
avanzar en el proceso de reconstrucción y
transformación de un ex Centro Clandestino de
Detención de la última dictadura argentina en un
lugar de memoria y, puntuar en consecuencia,
los cambios en los usos del espacio que se han
operado modificando la significación del sitio en
sí mismo y en relación al sistema intraurbano
(paisaje urbano)2.
Para la geografía urbana, la ciudad es
Licenciada en Geografía. Docente del Departamento de Geografía e Investigadora del Proyecto UBACyT F110 Lugares y políticas de memoria .Acontecimientos,
sujetos e instituciones (1955-2007), dirigido por Cora Escolar, Instituto de Geografía, Facultad de Filosofía y Letras, UBA.
∗
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entendida como un producto social y singular que
se manifiesta en el emplazamiento y la función
de los espacios que la constituyen, de allí que
se tipifiquen los usos del espacio en relación a
estos patrones. La clasificación permite analizar el
espacio urbano desde una doble perspectiva. En
primer lugar, una morfológica y tipológica en donde
prima la forma de los espacios (Morfología Urbana);
en segundo lugar, una orientación funcional en
donde prima la dimensión histórica de los usos
del espacio3 y el cambio que en él van operando
las prácticas sociales en relación al espacio vivido.
(Ortega Varcárcel; 2000: 401-406). Por otra parte,
a partir de la necesidad de no caer en el causalismo
espacial y morfológico que propulsó la geografía
urbana desde los años cincuenta y sesenta,
Werlen sostiene que “el espacio [como] concepto
teórico central de la geografía social, opera en el
ordenamiento espacial de los objetos y se convierte
en relevante como una condición necesaria y
como consecuencia de la acción humana más que
como causa. Las acciones tienen orientaciones
específicas, de acuerdo a los objetivos que las
guían, en relación con objetos localizables. Los
objetos localizables, por sí mismos, no causan
actos, aunque por supuesto los enmarcan” (1988:
4). Lo interesante de este planteo nos lleva a la
idea de que la construcción del espacio urbano se
sustenta a partir de la efectivización de prácticas
sociales, por ello, “el estudio de la geografía
urbana no concluye con el análisis estático de
sus componentes, sino que es preciso añadir la
perspectiva dinámica; es decir, las necesidades
cambiantes de la sociedad que se traducen en
todos o en algún componente del paisaje o en sus
contenidos (usos del suelo)” (Estébanez, 1988:
260). Se debe incorporar también el estudio de las
formas en que los grupos sociales o los individuos
perciben el paisaje urbano, describir e interpretar
cómo los componentes objetivos de éste se
configuran dando como resultado una imagen
representativa y cargada simbólicamente en la
valoración que realizan los sujetos para configurar
su sentido de pertenencia y de identidad (Carter;
1983:32). Como señala Portillo “la vida urbana en
sí, tanto en lo referido a las actividades productivas
como en lo concerniente a la cotidianeidad (...),
connota múltiples y expansivos usos sociales  no
FABRI,S.
individuales  del espacio; esta circunstancia de
hecho, va a estar permanentemente enfrentada
a la apropiación privada (...) de las relaciones
sociales” (1991: 21)
Siguiendo a de Certau (1974:265) las
formas que establecen cómo se fabrica una
ciudad (es decir la materialidad de las políticas de
intervención urbanística), sus códigos y sus reglas
de convivencia (los marcos legales o morales sobre
las que se vigilan los comportamientos sociales) se
encuentran enmarcadas en una red de relaciones
infinitamente amplia y son ellas las que habilitan
la forma en que los sujetos se relacionan con
el espacio urbano y la apropiación que pueden
establecer con el mismo.
La política pública4, en este caso municipal,
propició el camino de recuperación del espacio
imprimiendo una nueva marca en el lugar,
desandando las huellas que supo dejar el pasado
en pos de la construcción de nuevas narrativas
acerca de la memoria, a través de la rearticulación
de los usos del espacio y de la concreción de la
participación de la comuna en diversas actividades
tendientes a reforzar el sentido de la construcción
de memoria colectiva.
El sitio, al que hacemos referencia,
cobra entonces, una nueva identidad. Los lugares
de memoria, siguiendo a Nora (1998) podrían
entenderse como los sitios que condensan
significaciones en torno a una política nacional de la
memoria, por ello son entendidos como productos
sociales (con contenidos culturales y políticos
específicos) donde la memoria se materializa
otorgando cierta especificidad al lugar. Las nueva
relaciones de los sujetos con el espacio urbano
producidas por el cambio en el uso urbano del
lugar a partir de la puesta en marcha de la política
de memoria municipal modifica la fisonomía del
espacio urbano entretejiéndose en un mismo
proceso los cambios en la cotidianeidad y la
reconstitución de ciertos símbolos urbanos (Harvey,
1992:340-354), que modifican las subjetividades
de los sujetos que viven en ella (Shields;
1991:211-216). Para Williams (1980:226) estos
cambios están definidos por las modificaciones
de las estructuras del sentir. Son importantes
los significados y valores tal como son vividos y
sentidos activamente, puesto que las relaciones
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
existentes entre ellos y las creencias sistemáticas o
formales en la práctica varían. Estas últimas son las
que le dan forma a la estructura de la experiencia.
Entendemos que la recuperación y la
reconfiguración de los usos socio-espaciales de los
Ex Centros Clandestinos de Detención, implican
la efectivización de un proceso de lugarización,
que lo diferencia y lo separa del resto de la trama
urbana imprimiéndole una nueva significación.
Es esta nueva marca la que implica el distingo,
la que posibilita que los sujetos sociales puedan
identificarse con él desde un nuevo posicionamiento,
que puedan apropiarse de ese espacio y darle un
nuevo sentido. Como bien especifica Agnew “el
lugar es también más que un objeto. La práctica
concreta y cotidiana da surgimiento a una
mediación o estructura de sentimiento cultural
(…) este sentido del lugar fortalece la definición
socio-espacial del lugar, digamos, desde adentro.
La identificación con el lugar que puede seguir,
contribuye como otro aspecto del significado
del lugar: un lugar o territorio puede convertirse
en un objeto de identidad para un sujeto, en su
diferenciación con otros lugares” (1993:13).
Puesto que el lugar 5, como concepto,
desde la perspectiva geográfica, muestra un matiz
distintivo que habilita la pertinencia de pensarlo en
su costado de constructo social, en su dimensión
subjetiva, acerca de cómo ese espacio es vivido y
apropiado, en su vínculo con la propia experiencia
del sujeto tanto práctica y material como mental
y simbólica, entendemos que estos son dos planos
que no pueden disociarse entre sí si se pretende
entender la complejidad de la construcción de estos
enclaves territoriales6 en donde se construye una
memoria.(Ortega Varcárcel, 2000: 527)
Por un lado, los avances en cuestiones
referidas al conocimiento de las transformaciones
materiales operadas en los diez años que lleva el
proyecto de recuperación del centro clandestino
de detención Mansión Seré, están puntuados a
partir de la recopilación de información secundaria.
Por otro lado, los desarrollos de las efectivas
transformaciones en el ámbito simbólico e
imaginario de la comuna en relación a la Casa de
la Memoria y la Vida, en el Municipio de Morón,
es un camino abierto que pretendemos abarcar en
un trabajo futuro.
171
Por ende, el objetivo fundamental de este
escrito es dar cuenta de un panorama contextual y
de las actividades efectivas que se llevaron a cabo
en el espacio recuperado, tratando de contribuir al
desarrollo de ciertos conceptos que son ineludibles
a la hora de trabajar con las Políticas Públicas de
la Memoria.
Para Jelin (2002: 53-58) la concreción
de las políticas que llevan a la lugarización de
la memoria, implica una capacidad de decisión
de los actores intervinientes en dicho proceso.
Siguiendo estos lineamientos, nos preguntamos
entonces ¿cuáles son los objetos materiales o los
lugares ligados con los acontecimientos del pasado
susceptibles de ser seleccionados para tales fines?
La decisión de habilitar espacios para la memoria,
la denuncia de crímenes de lesa humanidad, y el
homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado
podría pensarse como el resultado de un proceso
intrincado y una trama compleja de luchas y
conflictos entre quienes propician la concreción del
proyecto y quienes la rechazan, entre el contenido
de la memoria individual y la narrativa de lo que
se construye como memoria colectiva.
La Mansión Seré en el foco de la política
pública Municipal, Ciudad de Morón, Buenos
Aires
El recorrido cronológico7 de la Mansión
Seré hacia “Casa de la Memoria y la Vida”8 puede
pensarse como una sucesión fotográfica de los
momentos históricos de la argentina. En un
primer momento, Jean Sère, un terrateniente
vasco francés, a mediados del siglo XIX adquirió
60 hectáreas en Morón, oeste de la Provincia
de Buenos Aires, obtención lograda a partir de
las rentas resultantes de la actividad ganadera.
Allí, una de sus hijas (Leocadia Sère) edificó una
mansión en el 1900, utilizada como casco de
estancia. Los coletazos de la crisis de 1930 dieron
origen, mediante loteos masivos, a lo que se
conoce actualmente como Barrio Seré.
La parte donde se ubicaba la mansión
(un palacete de estilo francés de dos plantas)
fue comprada por el Instituto de previsión social
de la capital Federal, en 1949. Luego, de estar
abandonada, la dictadura de Juan Carlos Onganía
172 - GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, 2011
cedió el caserón a la VII Brigada Aérea de Morón,
para ser habilitado como Casino de Oficiales. Luego
del golpe de Estado de 1976, Osvaldo Andrés
Cacciatore, por entonces intendente de facto
de la Capital Federal, otorgó su uso a la Fuerza
Aérea, donde se instaló el Centro Clandestino
de Detención conocido como Mansión Seré o
Atila9 en la jerga militar. En el entonces partido
de Morón, se denunciaron 250 desapariciones de
personas y se identificaron otros ocho lugares
de tortura y detención clandestina, entre los
que figuran comisarías, dependencias militares
y casas particulares o tomadas. El cierre de la
Mansión Seré fue precipitada luego de la fuga de
cuatro detenidos desaparecidos10 . Luego de este
episodio, la mansión fue primero incendiada y luego
dinamitada por los represores con el fin de borrar
las huellas de su accionar.
Con el advenimiento de la democracia
en el año 1983, la Municipalidad de la Ciudad
de Buenos Aires cedió el terreno al Municipio de
Morón, el gobierno municipal con autorización de
la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires,
transformó el predio, en 1985, bajo la intendencia
de Néstor García Silva en un polideportivo y sobre
los cimientos de la mansión se creó una cancha
de fútbol.11
Ya en la década del ´90, Juan Carlos
Rousselot12 asume como intendente del Municipio,
quien manda a construir una réplica de la casona
original para sus futuras reuniones de gabinete
sin autorización del consejo deliberante de
la época. Por entonces, el predio de Castelar
permanecía cerrado a los vecinos. Finalmente,
tras innumerables denuncias de corrupción el
intendente no pudo utilizar la “olivos de Morón”
o la “Casa Blanca” como era conocida la mansión
por aquellos días.
La tarea de convertir la Casa Blanca en
Casa de la Memoria y la Vida y sede de la Dirección
de Derechos Humanos del Municipio de Morón fue
propuesta el año 2000,a través de la gestión del
intendente Martín Sabatella y un grupo de personas
provenientes de diversas áreas tanto educativas,
judiciales, de Organismos de Derechos Humanos
y vecinos13. El entonces intendente, convocó a
una reunión en el salón Mariano Moreno de la
Municipalidad en donde participaron y discutieron
FABRI,S.
alrededor de 30 personas acerca de los pasos a
seguir con respecto al predio. La idea principal que
surge de esta reunión fue la necesidad de recuperar
el sitio para construir un espacio destinado a
la reflexión acerca de la memoria abierto a los
vecinos.
La concreción de la recuperación del predio
que supo ocupar el ex centro clandestino Atila se
potencia con el nacimiento del Proyecto Mansión
Seré, integrante del Programa de recuperación de
espacios vinculados al Terrorismo de Estado. El 1
de julio de 2007, el predio pasó definitivamente
al Municipio de Morón “con la responsabilidad
indelegable de la reconstrucción del pasado,
presente y futuro, para ejercitar la memoria y
construir vida donde hubo muerte” (Sabatella
Martín, discurso inaugural de la Casa de la Memoria
y la Vida) donde quedó oficialmente inaugurado
como Lugar de Memoria.
Hoy funciona como un espacio público
destinado a actividades sociales, culturales,
artísticas, recreativas y deportivas, donde
además se llevan a acabo tareas arqueológicas
y antropológicas en los cimientos de la antigua
mansión.
Diferentes sectores participaron de las
obras de recuperación y resignificación del espacio
con “el propósito de contribuir en la búsqueda
de la verdad y la justicia, promover la memoria
colectiva sobre la historia reciente y generar un
espacio de participación y diálogo en torno a los
derechos humanos. Está abierta a la comunidad y
a organizaciones de la comunidad.” (El Diario de
Morón, junio 2010)
Podemos precisar, en este sentido, que
el debate sobre el “uso” del espacio recuperado
fue resultado de la acción municipal, ya que la
política impartida por el Municipio tuvo un efecto
verticalista en su dirección y efectivización de
las políticas tendientes a producir prácticas de
marcación territorial delineando un nuevo sentido
a las viejas marcas urbanas que los mecanismos
represivos de la dictadura militar dejaron como
huella en el entramado urbano.
Si entendemos a las políticas públicas de
memoria como prácticas de marcación territorial14
efectiva, es decir, como prácticas que hacen visible
la denuncia acerca del antiguo uso del sitio;
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
la posibilidad de delinear un nuevo sentido de
aquellas estructuras funcionales a los mecanismos
de represión de la última dictadura, abarca desde
diferentes formas de homenaje y conmemoración
como placas recordatorias, cambio de nombres
a las calles y lugares de recreación, hasta los
graffitis, murales y pintadas en las cercanías
del ex CCD. Como sostiene Díaz “las formas y
contenidos de las marcas [territoriales] de la
memoria se van transformando conforme el paso
del tiempo. (…) Las marcas de los últimos años,
promueven el recuerdo de los desaparecidos
apelando a la reconstrucción de su identidad. Las
víctimas aparecen individualizadas, caracterizadas,
recordadas desde sus lugares de pertenencia
social. Además, las placas, murales, parques,
calles y monumentos promueven el sentido de la
memoria y operan como espacios de transmisión
y reapropiación de los hechos relacionados con la
última dictadura militar” (2002:39).
Estas marcas, tratan así de dar materialidad
a la memoria y de hacerla pública, visible a las
miradas y a su apropiación15. “Las marcas son
espacios físicos transformados “en un ‘lugar’ con
significados particulares, cargado de sentidos y
sentimientos para los sujetos que lo vivieron”
Entraña en esta perspectiva la figura de que las
marcas son territorios en tanto devienen lugares,
esto es espacios apropiados por la vía de alguna
construcción de sentido. Sin embargo, creemos
que la dimensión territorial no implica una mera
lugarización sino que trae la carga simbólica del
límite impuesto y establecido por la política”.
(Besse; 2005:19)
Al mismo tiempo, estos lugares de
memoria pueden entenderse, como prácticas de
construcción de memoria social urbana, es
por ello que trascienden el sentido que se imparte
desde las esferas del poder político a través de
determinada política, en nuestro caso el Proyecto
de La Casa de la Memoria y la Vida. De manera
más específica “el apego al lugar se expresa
en su significación a través del lenguaje de la
vida cotidiana, a través de la fusión conceptual
del contexto geográfico y la experiencia, y
este lenguaje y su contenido simbólico son el
fundamento de la constitución del lugar (…). La
experiencia humana siempre está arraigada a un
173
lugar” (Entrikin: 1988: 8)
Repensar la participación cultural, social y
política de los agentes intervinientes en este nuevo
nudo de lugar-memoria implica repreguntarse
acerca del grado de participación vecinal, la
representación de los procesos de recuperación
del lugar en relación a las prácticas cotidianas
de los vecinos, avanzar en la exploración de los
impactos de estas políticas en las geografías de la
vida cotidiana.
En esta reapropiación del lugar, se
establece un nuevo vínculo estrecho entre
cómo es vivido cotidianamente el sitio, esos
lugares que se convierten, por la acción política,
en lugares patrimoniales de memoria pues
invisten al recorte espacial con un nuevo sentido
(Besse:2005:20-22), se asientan sobre la base de
la producción de sujetos que los piensa, los sienten
y los usan a partir de un nuevo sentido de lugar,
donde la rememoración activa nuevos procesos de
subjetivación y de representaciones ante el proceso
de recuperación.
Las discusiones que postulan la importancia
y la incidencia que poseen las políticas de
intervención y construcción de la memoria colectiva
en el espacio urbano, (ya sean de carácter público
como de carácter privado), nos sirven de referencia
para intentar mostrar cómo dichas políticas
apuntan a darle forma a un sentido de memoria,
por lo que entendemos que dibujan, moldean y
modifican la memoria colectiva en una sociedad,
como así también sus prácticas cotidianas en torno
a ella.
En este artículo, siguiendo a Huyssen
(2002: 14-18), entendemos a la memoria como
el espacio de construcción en el que los recuerdos
se tornan colectivos y han traspasado el umbral
de lo netamente individual y personal.
Este proceso de construcción social
de la memoria se torna palpable a través de la
generación de ciertas políticas que apelan a darle
forma a la promoción de espacios de transmisión y
recreación de la “memoria colectiva”. Los espacios
y monumentos con significación que conmemoran
a personajes públicos o con fechas significativas
no son estáticos, sino que se redefinen en tanto
el valor del proceso evocado. Y en alguna medida,
estos espacios, al constituirse en monumentos o
174 - GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, 2011
museos, influyen en el sentido que se le otorga
socialmente al proceso evocado (Bustigorry; 2005:
930) es lo que nos lleva a plantearnos la pregunta
acerca de cuáles fueron efectivamente los alcances
del funcionamiento y las actividades desarrolladas
en la ex Mansión Seré. Actividades y prácticas
que han servido para hacer marca y visibilizar el
lugar.
La Mansión Seré ubicada en el actual “Gorki
Grana”, predio municipal donde hoy funcionan dos
dependencias del Municipio de Morón: la Dirección
de Derechos Humanos y la Dirección de Deportes,
además de la actual Casa de la Memoria y La
Vida, es el centro y núcleo de las políticas públicas
municipales en torno a las cuestiones de memoria
en la comunidad de Morón.
Allí se produjo una resignificación del sitio
tanto en sus características físicas y materiales
(tangibilidad - visibilidad), como así también de
su uso (funcionalidad), al mismo tiempo que se
modificó su sentido de ser (significación). Lo
cual produce efectos en el ámbito barrial y en
los sujetos participantes, al mismo tiempo que
apertura un nuevo canal simbólico acerca de ese
lugar en relación con la memoria que está siendo
construida.
La memoria como dispositivo: hacer ver…
hacer pensar…hacer recordar.
“La memoria es un dilema: no se puede vivir
faltando a la memoria
Tanto como es imposible vivir subordinado,
atado (…) a
una memoria transparente y todopoderosa”
Jack Fuchs (sobreviviente de Auschwitz)
Ante una supuesta pérdida de la memoria
reciente en América Latina, producto de los
“fantasmas del pasado”, el trauma de la dictadura
y la elaboración de ese trauma en el proceso postdictatorial (Achugar, 2003:194-195; Caletti, 1998:
18) podríamos establecer que la construcción
de la/s memoria/s se encuentra íntimamente
relacionada con el dueto memoria - olvido, esto
es: imprescindibles negociaciones entre lo que
FABRI,S.
se recuerda, entre los “olvidos elegidos” y los
“olvidos impuestos”. (Kaës, 1991:153-154; Caletti,
1998: 19; Todorov, 1995: 27-29 ), allí se imbrican
ciertos poderes y ciertos valores que dan forma a
la memoria colectiva, que de esta manera se torna
“un elemento esencial de los que hoy se estila
llamar la identidad individual o colectiva, cuya
búsqueda es una de las actividades fundamentales
de los individuos y de la sociedad de hoy (…) La
memoria colectiva (…) no es sólo una conquista:
es un instrumento y una mira de poder” (Le Goff:
1977:182)
Pensar en la historia reciente puede ser
una manera de reflexionar problemáticamente
la situación a la que se enfrenta el que narra…
los dichos suelen estar plagados de memoria, la
memoria siempre está plagada de olvidos, pero
de estos se puede nutrir una nueva historia. En
la construcción de estos nuevos relatos acerca de
lo acontecido, el espacio público ha cobrado un
papel fundamental en el momento de construir
identificaciones y referencias acerca de la memoria
a través de marcas territoriales que identifican los
lugares con un sentido especificable.
En el espacio público, monumentos y otras
marcas territoriales, así como el establecimiento
de archivos y museos, son algunas de las
manifestaciones conmemorativas que confluyen en
la configuración (y reconfiguración) del recuerdo.
Simultáneamente, en la esfera cotidiana,
el pasado también es reelaborado, se somete a
debate a través del intercambio de relatos “que
recuerdan” conformando un núcleo de producción
de memoria social. Es en este sentido que la
memoria a parece como dispositivo en el sentido
foucoultiano del término16.
Los proyectos de recuperación de los CCD en
tanto políticas orientadas a transmitir y a preservar
la memoria de los acontecimientos sucedidos en
la última dictadura militar, posibilitan la discusión
sobre la utilización de estos espacios, que, en
definitiva plantean la cuestión profunda acerca de el
qué y el cómo resguardar y transmitir la memoria
y la historia de los hechos ocurridos (Sonderéguer,
2000: 37-39). La pregunta entonces girará en
torno a cómo se lee ese pasado reciente para
poder construir un relato de los acontecimientos y
al mismo tiempo en cuáles fueron las condiciones
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
de posibilidad para que esto efectivamente sea
posible. Para Sonderéguer (2000:37) los años
ochenta definieron un pacto ideológico cultural
que convirtió la demanda de justicia en demanda
política, lo cual se convirtió en el legítimo sostén
del orden democrático que se comenzó a construir.
La memoria tejió su trama de legalidades y tabúes,
concedió un repertorio de sentidos, autorizó unas
voces, prohibió otras17. Se puso el acento en los
testimonios de horror, tortura, las víctimas de los
abusos y violencia, en la descripción minuciosa de
la violación de los derechos humanos.
A fines de los años noventa nuevos discursos
y posicionamientos hacen que los acontecimientos
sean narrados de otra manera, la construcción
del sentido de los hechos manifiesta nuevas
opciones de valor, una reelaboración y cambios en
los juicios y supuestos que articulan la memoria
colectiva. Se da entonces una significación y
una revalorización de los recuerdos del pasado
reciente, lo cual expresa un giro en las estrategias
político- ideológicas en relación a la memoria. Esta
cronología y explicación dada por Sonderéguer
(2000: 38) puede solaparse con la cronología que
relatábamos al inicio del trabajo acerca de los
avatares por los que el predio de la Mansión Seré
pasó hasta constituirse y funcionar como casa de
la Memoria y La vida.
Una vez emplazado el proyecto dentro de la
trama barrial, el uso, vínculo y significación que
produce (y reproduce) la materialización de la
memoria en tanto prácticas de rememoración/
conmemoración (Jelin; 2002: 53-55) conllevan
a una reestructuración de la vida cotidiana. El
lugar ingresa en un nuevo mapa mental18 de la
comunidad siendo origen y destino para múltiples
propósitos y nuevos sentidos. Proceso que puede
llevarse a cabo mediante la inscripción de este
sitio en el plano de lo público, es decir, abierto,
distribuido, accesible (en oposición a lo clausurado
y oculto de lo privado). Como señalan Escolar y
Palacios este sitio puede pensarse como “un lugar
público no sólo porque pertenece a la órbita de lo
estatal (o municipal) sino porque además, a través
de este Espacio, se ha vuelto visible aquello que
estaba oculto, privado de visibilidad”. (2010: 8),
Según el discurso municipal, el cambio en el
uso del espacio no fue meramente cosmético sino
175
que se trató de expresar distintos conceptos que
siempre fueron centrales para la gestión municipal:
lo vital de conocer el pasado reciente, la necesidad
de saber el destino de los desaparecidos, y la
obligación que el país tiene hacia sí mismo de que
finalmente haya juicio y castigo a los culpables de
tantos secuestros y asesinatos durante la dictadura
militar 19.
La legitimación de este discurso,
viene asegurada por el contexto de producción
y el énfasis que puso el gobierno del intendente
Martín Sabatella en la necesidad de recuperar
dicho espacio, pero también muestra las pautas
y lineamientos con los que el municipio trabajó en
la construcción de este sitio de memoria. La tarea
de desentrañar las aristas más sobresalientes del
Proyecto en cuestión nos lleva al siguiente punto.
Excavar en la memoria: Para que la historia
no sea sepultada
Si la inauguración de la sede de Derechos
Humanos fue toda una definición del gobierno
municipal acerca de su visión del terrorismo de
estado, lo fue también el Proyecto ArqueológicoAntropológico Mansión seré, mediante el cual el
Municipio y la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad de Buenos Aires iniciaron las tareas
de recuperación de la vieja mansión incendiada y
demolida que había sido el CCD Atila.
Este proyecto se inscribe como una iniciativa
precursora en el país, en relación a la recuperación
de espacios destinados a incentivar la memoria
colectiva. A través del rescate del patrimonio
tangible e intangible, la conservación de la
estructura y la historia del sitio a partir de la
recopilación de testimonios de diversos actores
sociales y la preservación de la memoria histórica
sobre los usos del lugar antes, durante y después
de su utilización como centro clandestino de
detención.
Las excavaciones de las estructuras subterráneas
(sótano y pozo de agua, por ejemplo) están abiertas
a la visita de la comunidad y fueron también los
primeros pasos para encontrar pruebas judiciales y
evidencias que sirvieran de base de investigaciones
judiciales 20. El equipo interdisciplinario (más
de treinta investigadores) encargado de estas
tareas (arqueólogos, antropólogos, arquitectos,
176 - GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, 2011
paisajistas, sociólogos e historiadores) contó con
los aportes de la comunidad a través de talleres
con vecinos y testigos que hicieron aportes desde
el relato de sus recuerdos hasta el aporte de
elementos pertenecientes a la Mansión de cuando
estuvo abandonada como maderas, mármoles,
(periodo 1945-1966) y fotografías del lugar. “Toda
la información que recabamos se contrasta con lo
que cuentan los detenidos. Todo el material que
sacamos es fichado, se analiza y se guarda pues
también es brindado como prueba en el juicio
por el que se condenó a los brigadieres de las
bases de Morón y Palomar” (Paciente, Mariano,
investigador que se desempeña en el área de
archivo del proyecto)
Como resultado de este programa, los trabajos
de excavación iniciados el año 2002 posibilitaron
la recuperación de gran cantidad de objetos y
dejaron al descubierto la totalidad del perímetro
y divisiones internas de la parte principal de la
Mansión Seré.
En el año 2006, se produjo un cambio en
la configuración organizativa del proyecto, lo
que llevó a que la administración del lugar fuera
enteramente municipal y se solventara con fondos
del mismo. En este segundo periodo se realizaron
obras de techado para preservar las estructuras
y se comenzaron a organizar visitas guiadas
orientadas a los visitantes en general21.
Los ejes principales sobre los que se asienta
este proyectos pueden resumirse en:
1)
El recate de toda evidencia material (objetos y
estructuras) como parte de la reestructuración
histórica del lugar en relación con los testimonios
orales, documentos escritos y visuales. “Teniendo
en cuenta que la evidencia se percibe como “marca”
o señal de reconocimiento para las personas que
pasaron por este lugar, y por consiguiente como
la posibilidad de convertirse en evidencia judicial.
2) La recuperación de espacios y objetos asociados
que permiten darle materialidad a esa historia
sepultada, pero no silenciada. Recuperación de
los lugares que posibilitan la discusión y reflexión
acerca de nuestra historia reciente22.
La historia del lugar como así también el
quiebre de la vida cotidiana relacionada con la
represión llevada adelante por el terrorismo de
Estado se intenta reconstruir a partir del trabajo
FABRI,S.
arqueológico por un lado, y la reconstrucción de
historias de vida de los actores participantes, por
otro. Esta tarea se enmarca así en un trabajo del
equipo de investigación interdisciplinario que tiene
sede en la ex Mansión Seré.
La metodología de trabajo nos resulta
interesante a la hora de tratar de reconstruir
algunos lazos en la construcción de la memoria, que
generalmente está sesgada por las elecciones que
se realizan al “tratar de develar los procedimientos
por los cuales los sujetos puntúan su experiencia”
Escolar (2009:2). La elaboración que surge de
la intervención en ese recorte de lo real es una
construcción de la memoria social y por lo tanto
está posicionada política, histórica y culturalmente.
En la recuperación: tareas y actividades en
marcha en la Casa de La Memoria y La vida.
Los usos del espacio recuperado en la
Mansión Seré marcan de alguna manera el impacto
que han tenido las diversas actividades realizadas
desde allí abiertas a la comunidad de Morón,
desde su creación más de 15000 estudiantes de
diferentes instituciones y distritos participaron
de los talleres educativos que dicta la Dirección
de Derechos Humanos con Sede en la Casa de la
Memoria y la Vida. Dichas actividades estuvieron
destinadas a todos los niveles educativos, desde
preescolar a terciario y universitario.
Al mismo tiempo se conformó el programa
“Jóvenes y Memoria”, en el cual participan
estudiantes del distrito investigando y presentando
trabajos en torno al eje “Autoritarismo y
Democracia”, como resultado del convenio
existente entre el Municipio y la Comisión Provincial
por la Memoria23. La propuesta de este programa
consiste en el abordaje de la historia reciente
en la escuela a partir de la premisa fundamental
de que sean los estudiantes los que se apropien
significativamente de las experiencias pasadas24.
En palabras de Raggio (2006: 2) el programa
plantea dos desafíos: uno pedagógico, que refiere
a innovar la enseñanza de las ciencias sociales y de
la historia en particular; y otro político: sumar a las
nuevas generaciones en el proceso de elaboración
del pasado común y por tanto a la construcción de
ciudadanía identidades colectivas. Lejos de ocluirse,
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
el carácter controversial, conflictivo e inacabado del
proceso de elaboración del pasado -que se expresa
en los “agujeros negros”, en los silencios, en las
diferentes versiones e interpretaciones sobre los
hechospotencia las motivaciones de los alumnos,
produce una genuina curiosidad por conocer y
comprender, y los incorpora como un actor más
dentro del proceso de elaboración del pasado; pues
ellos, finalmente, construirán un relato que, aun
tramado con palabras o silencios de otros, será
dicho con voz propia.
Por otro lado, la dimensión micro histórica;
que toma elementos de la vida cotidiana de los
jóvenes, para propiciar las investigaciones les
permite trabajar con una mirada menos opaca,
menos abstracta y a la vez menos esquemática y
estereotipada que la que logran aprender en los
textos escolares y otras narraciones disponibles.
Para Raggio “la experiencia a la que abre
paso el programa provoca un trabajo sobre la
subjetividad de los participantes, e impacta tanto
en las formas de percibir el presente –en tanto lo
inscribe en una continuidad temporal más densa,
ensanchando los márgenes de la vivencia personal
como en los modos de pensarse y actuar individual
y colectivamente. Resulta difícil evaluar estos
aspectos y la profundidad del impacto; no obstante,
tanto en las investigaciones como en los relatos
sobre la experiencia realizados por alumnos,
alumnas y docentes, estas cuestiones se expresan
una y otra vez. La experiencia los excede, ya que
tanto la institución escolar como la comunidad se
ven interpeladas, en una doble dimensión, como
territorios de memoria y como actores históricos”
(2006:2). Las preguntas de los jóvenes provocan
un trabajo colectivo sobre la memoria, expresado
en la creación de espacios de habla y escucha antes
obliterados, a la vez que inscriben la historia local
en la historia nacional y genera nuevas conexiones
de sentido operando en el plano de lo simbólico
que conlleva construir memoria.
Finalmente, en la cesión de la autoría del relato
a los jóvenes -ahora portadores de la palabra- la
relación intergeneracional se invierte; y quienes
son tantas veces pensados como receptores para
escuchar y aprender, ahora hablan y también
enseñan. Es decir, que se produce un ida y vuelta
que enriquece la actividad y potencia el trabajo de
177
construir memoria social. La reciprocidad opera en
el marco del proyecto.
Otra de las actividades son los ciclos
denominados Teatro por la Identidad, ciclo que
fue propuesto por la Agrupación Abuelas de Plaza
de Mayo como espacio creativo a partir del tema
de la apropiación de bebés durante la dictadura.
El proyecto se lleva a cabo en la actualidad con
producción propia y participación de autores e
intérpretes locales.
A partir del año 2009, también desde el área
de Derechos Humanos el Municipio aportó datos
acerca de un CCD que no figuraba en los registros
de la CONADEP: la Regional de Inteligencia de
Buenos Aires (RIBA), utilizada como cárcel de paso
de numerosos detenidos-desaparecidos de la zona
oeste, ubicada en una propiedad de dos plantas
en pleno centro de Morón (calle San Martín 700)25,
actualmente se encuentra en curso el proceso de
traspaso definitivo de la ex Regional al Estado
local. Pero ya se realizan actividades en torno a
esta temática y está abierta al público desde el 11
de noviembre de 2006.
Por otra parte, la concreción de talleres y
jornadas de discusión han sido una de las tareas
constantes desde la inauguración de la Casa
de la Memoria y la Vida, actividades que han
incorporado la participación de instituciones en
general y educativas en particular26, las actividades
son realizadas por docentes que dependen del
Municipio.
La producción de eventos con el objetivo de
promover la reflexión y la producción artística y
documental en torno a la temática de recuperación
y construcción de la memoria colectiva se lleva a
cabo periódicamente a través de la presentación
de libros, charlas, proyecciones, muestras
(permanentes y temporarias), conciertos.
Desde el año 2000, la Casa de la Memoria
y la Vida se convirtió en un espacio dedicado a
recuperar y ejercitar la memoria, por lo que dio
prioridad a la creación del Centro documental, allí
funciona una biblioteca, hemeroteca, videoteca
y archivos de otros soportes documentales. Este
centro está vinculado a los derechos humanos,
sociales y material histórico abierto a la consulta
de la comunidad en general y en especial a los
estudiantes.
178 - GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, 2011
Las actividades de la Casa de la Memoria se
desarrollan también en conexión con otras áreas del
Municipio, y se articulan con programas, proyectos
y trabajos de diversas entidades y organismos de
Derechos Humanos, así como también con otras
áreas gubernamentales provinciales y nacionales27
A modo de conclusión: un avance acerca de
los alcances y las limitaciones del proyecto
Casa de la Memoria y La Vida.
La necesidad de construir una memoria del
pasado que nos signifique algo, que nos aventure
hacia la reflexión. Como una huella intrínseca que
mueve hacia delante, como una rugosidad que
molesta en la linealidad de la historia contada
con mayúscula. Como señala Rabotnikof “la
distinción entre memoria colectiva, elaboración
histórica y usos políticos del pasado resulta (aún
hoy) teóricamente problemática. Con la idea
de “usos políticos del pasado” me refiero a las
particulares combinaciones entre memoria y olvido
y a las formas diferentes de traer al presente esos
fragmentos del pasado” (2005:22).
Creemos que dicha construcción se está
llevando adelante en el Proyecto de la Casa de la
Memoria y La Vida, en el Municipio de Morón, sin
embargo, debemos a aventurarnos al planteo de la
difícil pregunta acerca de sus alcances en general.
El presente trabajo ha intentado recuperar
la importancia que el aparato político municipal
depositó en la construcción de una política
pública de la memoria, convirtiéndola en uno de
los vectores más sobresalientes de su gestión,
FABRI,S.
en un emplazamiento territorial al cual se lo ha
investido y resignificado para dar como resultado
la construcción de un Lugar de Memoria. Al decir
de Tamburrini “a diferencia de un museo para
la contemplación pasiva, la Casa de la Memoria
y la Vida es desde hace ya una década punto de
encuentro para el debate y el lanzamiento de
nuevas ideas. Nos falta aún rellenar las páginas
en blanco de nuestra historia reciente. Tenemos
todavía una cita pendiente con los desaparecidos.
La tarea urge, el tiempo se acaba. Mientras tanto,
la casa espera paciente” (Morón 10 años después
Apuntes de la Gestión de Gobierno 199-2009,
pág. 242).
La memoria, en definitiva, es un acto del
presente sobre un pasado. Como afirma Escolar
“el mayor riesgo que corre la memoria es
institucionalizarse y quedar encerrada en una
interpretación oficial, clausurada, separada de la
vida de los pueblos, de la historia que transcurre”
(2009:10)
El espacio abierto por la concreción del
Proyecto analizado posibilita el trabajo de esta
construcción cotidiana y colectiva. Si pensamos en
la reconfiguración del lugar, entendemos que este
proceso logró, ampliar el marco de participación y
reflexión sobre la memoria acerca de los hechos
de la última dictadura convirtiéndose en un canal
para visibilizar un proceso que había estado oculto
e invisible en el pasado, a través de su posibilidad
para hacer público lo que antes estaba anclado en
el silencio.
Notas
1.Agradezco profundamente a Cora Escolar
los comentarios reflexivos y aportes teóricoconceptuales que sirvieron para la concreción de
este trabajo.
2.Como señala Estébanez (1988; 357-358) en el
sistema intraurbano se analiza la forma o paisaje
urbano atendiendo al entorno material dado por
el emplazamiento y la situación, los componentes
objetivos físicos: el plano, los usos del suelo, y la
trama edificada. Estos componentes se analizan
y estudian en sus múltiples combinaciones dando
lugar a urbitopos: unidades homogéneas del
paisaje urbano.
3.El destacado es nuestro.
4.Aquí conviene mencionar que “la mirada sobre
las políticas públicas presenta, en una primera
aproximación, dos aspectos fundamentales (…):
la formulación de políticas (el diseño) tal como se
constituye en objeto de las Ciencias Políticas y su
implementación (la gestión burocrática)
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
habitualmente analizada desde perspectivas
más afines a las ciencias de la administración y
organizaciones institucionales . Ambas instancias
(…) constituyen momentos abstractos de un mismo
proceso, que no resulta inteligible si la política
pública en cuestión se observa desde una sola
de estas perspectivas” (Escolar, Besse y Lourido;
1994:136). Sostenemos que “toda política pública
es el producto del enfrentamiento y la negociación
entre diferentes proyectos, los que a su vez se
emergen de diferentes actores sociales. En tal
sentido, si interpretamos a las políticas públicas
como resultado de estas negociaciones sociales,
podemos considerarlas como indicadores de la
distribución del poder dentro del mismo estado
como así también de la sociedad” (Escolar, Besse
y Lourido; 1994: 137)
5.Los tres elementos principales del concepto de
lugar implican: el locale (los emplazamientos en los
cuales se constituyen las relaciones sociales tanto
informales como institucionales); la localización
(los efectos de los procesos sociales y económicos
sobre los locales operando a escalas más amplias);
y el sentido de lugar (la estructura del sentimiento
local que da el emplazamiento). Entonces, “el lugar
hace referencia a áreas discretas pero elásticas,
en las que están localizados los emplazamientos
para la construcción de las relaciones sociales y
con las que los individuos pueden identificarse.
Los itinerarios y proyectos de la vida cotidiana (…)
proporcionan el pegamento práctico para el lugar
en estos tres aspectos” (Agnew: 1993:14)
6.Por enclave territorial se entiende aquí la idea
de que un espacio delimitado posee tanto una
dimensión política o jurídico - política (en tanto
referencia a las relaciones de poder), una dimensión
cultural o simbólica, en tanto dimensión subjetiva
y una dimensión económica (en tanto dimensión
productiva del espacio). El territorio no es un mero
sistema de objetos y de acciones en un sentido
funcional, pues estos están siempre cargados
de diversos significados que imprimen una veta
simbólica en su constitución. Ver Haesbaert (2004)
7.Morón 10 años después, apuntes de la Gestión
de Gobierno 1999-2009, pág. 27.
179
8.Ubicada en la Calle Blas Parera, límite entre las
localidades de Castelar e Ituzaingó, Partido de
Morón, provincia de Buenos Aires.
9.Rey de los hunos (c. 433-453), conocido en
Occidente como 'El azote de Dios', Atila fue símbolo
más terrible amenaza para el cristianismo: un
rey que a diferencia de sus antecesores tenía esa
clase de ambición desmedida que caracteriza a los
gobernantes que han dejado una estela imborrable
de crueldad y ferocidad guerrera en el corto tiempo
que prácticamente tuvieron el poder del mundo
en sus manos.
10.Claudio Tamburini, Guillermo Fernández, Daniel
Rusomano y Carlos García, quienes lograron
escapar el 24 de marzo de 1978, descolgándose
desde una ventana del primer piso, desnudos
y esposados. Sobre el relato de la fuga puede
consultarse el libro escrito por uno de ellos,
Tamburrini, Claudio. En sus agradecimientos el
autor hace referencia explícita a cómo construyó
el relato “gran parte del material presentado en
esta novela ha sido recuperado del olvido durante
las charlas con Guillermo Fernández, también
protagonista de la historia” (2002). Esta novela
fue base para la película “Crónica de una fuga”
con dirección de Israel Adrián Caetano estrenada
en el año 2006.
11.Los impulsores municipales de este proyecto
llevaron adelante el lema “Crear vida donde existió
muerte”. Una vez inaugurado el Polideportivo Gorki
Grana se colocó una placa conmemorativa en la
entrada al predio donde se lee “Para que el Nunca
Más sea realidad manteniendo la memoria de
nuestro pueblo, los gremios, las fuerzas políticas,
las Asociaciones de derechos humanos de Morón
en homenaje a las Víctimas del Terrorismo de
Estado. Día Universal de los Derechos Humanos,
10 de diciembre de 1986”
12.Este siniestro personaje del menemismo había
sido hombre de José López Rega en el Ministerio
de Bienestar Social, fachada legal de la Alianza
Anticomunista Argentina, conocida como la Triple
A.
180 - GEOUSP - Espaço e Tempo, São Paulo, Nº 29, 2011
13.Entre las personas que participaron en la
concreción del Proyecto Mansión seré podemos
citar a: Nora Cortiñas (madre de Plaza de Mayo
línea fundadora), Jaime Steimberg, Sara Ludmer
de Steimberg (padres de Luis Steimberg,
desaparecido), Antonela Di Vruno (directora de
Derechos Humanos en Morón).
14.Entendemos por prácticas de marcación
territorial, las diversas acciones y gestiones que
se generaron y desplegaron en el ex Centro
Clandestino de Detención con el fin de reconvertir
el sitio. Es decir, diversas tácticas y estrategias
implementadas con el fin de visibilizar socialmente,
mediante la política municipal, el Lugar de
memoria, una de ellas es la placa que aparece en el
predio del Gorki Grana, como así también la placa
recordatoria de las víctimas en la Plaza San Martín
de Morón, ubicada en el centro de dicho Municipio.
15.Los lugares así marcados materializan la
memoria a través de sus valores icónicos o lo
que ellos promueven y generan; existen entonces
lugares de valor de la memoria colectiva (Edensor:
1997), se convierten en lugares simbólicos porque
invisten, porque poseen cierto status “para ser
recordados” , status que puede ser alterado
con el correr del tiempo, o por los avatares
sociales, políticos y/o ideológicos. (Radley, 1990;
Bustigorry, 2005).El status de los objetos y lugares
que son susceptibles de recuerdo, conmemoración
u homenaje es el resultado de una construcción y
definición social, cultural y política.
16.El dispositivo es esa especie de madeja u ovillo,
es un conjunto multilineal en donde las líneas de
naturalezas diversas, de líneas que se acercan y se
alejan, se chocan, se enmarañan permiten pensar
en la fragilidad de lo universal y cristalizado, las
totalizaciones y linealidades (Delleuze; 1988).
17.“En toda sociedad, la producción del discurso
está a la vez controlada, seleccionada y redistribuida
por un cierto número de procedimientos que
tiene por función conjurar los poderes y peligros,
dominar el acontecimiento aleatorio y esquivar
su pesada y terrible materialidad (…) se sabe que
FABRI,S.
no se tienen derecho a decirlo todo, que no se
puede hablar de todo en cualquier circunstancia,
que cualquiera, en fin, no pude hablar de cualquier
cosa” (Foucault; 2002, [1973] :14)
18.Más allá de lo propuesto por la Geografía Cognitiva
acerca de los mapas mentales, vinculamos este
concepto a la idea de que son las interpretaciones
subjetivas en relación a cómo el espacio es vivido,
representado y cómo es hablado-narrado lo que
posibilita la emergencia de la apropiación de los
lugares “nunca se percibe el medio objetivo en
su totalidad [por que el sujeto] no dispone de
toda la información para ello. Su imagen o mapa
mental no es isomorfo con la realidad” (Estébanez:
1988:265). Estos sitios de memoria ingresan (y son
ingresados por los sujetos) en un nuevo ámbito de
relaciones sociales, culturales, políticas, educativas
y recreativas.
19.Extraído de Morón 10 años después, apuntes
de la Gestión de Gobierno 1999-2009, pág. 28.
20.Actualmente en curso se encuentra la Causa
Seré, a cargo del Juez Daniel Rafecas, en la que
el Municipio fue citado como testigo para aportar
testimonio acerca del uso de la Mansión seré como
CCD.
21.En el año 2009 se aprobó la construcción de
un cerramiento vidriado y pasarelas internas para
facilitar el recorrido de este sitio, que incluye
además cartelería informativa y un sector de
exposición. Al mismo tiempo se incorporará un
laboratorio arqueológico y de conservación, junto
con un depósito de materiales arqueológicos.
22. Extraído de Morón 10 anõs después, apuntes
de la Gestión de Gobierno 1999, pág. 131
23.La Comisión Provincial por la Memoria es
un organismo autónomo y autárquico respecto
de los tres poderes del Estado, la integran
reconocidos defensores de los Derechos Humanos,
provenientes tanto de los organismos, como
de distintas asociaciones sindicales, distintas
iglesias, la universidad pública y otros ámbitos
de la cultura. La integran el Premio Nóbel de
Los lugares de la memoria
Mansión Seré a diez anõs de su recuperación. pp. 169 - 183.
la Paz Adolfo Pérez Esquivel, el ex Fiscal Hugo
Cañón , la hermana Martha Pelloni , el obispo Aldo
Etchegoyen , Laura Conte , Victor Mendibil, Emilce
Moler, Susana Méndez, Mauricio Tenembaun,
Carlos Sánchez Viamonte, Alejandro Mosquera,
Fortunato Mallimaci, Roberto Tito Cossa, Luis Lima,
Elizabeth Rivas, Elisa Carca, Verónica Piccone,
Victor De Gennaro, Daniel Goldman y Mempo
Giardinelli. La Comisión creó en el año 2003 el
Comité Contra la Tortura, un programa que realiza
tareas de monitoreo en los lugares de detención
en la provincia, inspeccionando periódicamente
cárceles, comisarías e institutos de menores. Anualmente, el Comité publica –desde el año
2004- un informe exhaustivo sobre violaciones a
los derechos humanos en los lugares de detención
y efectúa un análisis de las políticas penitenciarias,
de seguridad y de niñez.
24.El Programa financia trabajos de investigación
y producciones de los estudiantes relacionadas con
el Golpe de Estado y sus consecuencias (libros,
documentales, obras de teatro o exposiciones
plásticas) y organiza la muestra de esa producción
en un encuentro anual en la Ciudad de Chapadmalal.
El soporte es también una elección: un video, un
mural, una obra de teatro, una intervención urbana,
una muestra fotográfica, un CD multimedia, una
página Web, una revista, un libro, un programa de
radio, etcétera.
181
25.Este lugar conformó junto con la Mansión Seré,
la Comisaría de Castelar y el Chalet del Hospital
Posadas un corredor de detenciones clandestinas,
torturas y desapariciones.
26.El enfoque de dichas prácticas está orientada a
la discusión de los derechos humanos en el análisis
de la historia reciente de nuestro país (desde finales
del siglo XIX hasta nuestros día), sobre el eje de
los modelos de producción, inclusión/exclusión y
participación ciudadana, tomando como punto de
quiebre e inflexión la última dictadura militar con
una escala territorial que abarca la zona oeste del
conurbano bonaerense.
27.Entre ellos puede mencionarse: Asociación
Seré por la Memoria y la Vida, Madres de Plaza de
Mayo línea fundadora, abuelas de Plaza de Mayo,
H.I.J.O.S. Zona Oeste, Memoria Abierta, Comisión
provincial por la Memoria, Familiares de Detenidos
y Desaparecidos por cuestiones Políticas, Ma.Fa.
Vi.,¿Quiénes Somos?, Raíz Natal, INADI, Teatro
por la Identidad, GLOBA., Secretaría de Derechos
Humanos de la Nación, la Secretaría de Derechos
Humanos de la Provincia de Buenos Aires y el Área
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