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Nosotros
Edición Especial año 2014
Nosotros
p4
p16
p28
EducaciónRumbo
/ Ambiente
/ Comunidad
a los 80 años
de
Pasión por Venezuela
Diversidad e Inclusión
Rumbo a sus 80 años
Diversidad
e Inclusión
Rumbo a los 80 años de pasión por
Venezuela podemos afirmar que la
Diversidad e Inclusión forman parte de
nuestros valores y propósito.
Editorial
La Excelencia, Liderazgo y Trabajo en
Equipo que nos han diferenciado durante
estos primeros 80 años están estrechamente
ligados a la Diversidad e Inclusión que
conscientemente hemos practicado.
La Firma ha sido y es un referente en
el que mujeres y hombres de distintas
nacionalidades, religiones, razas,
edades y condición social enriquecen y
fortalecen nuestro propósito de ser la
Firma profesional # 1 en dar confianza
y solucionar los problemas de negocio de
nuestros clientes y relacionados.
Una muestra de esta Diversidad e Inclusión
ha sido el número importante de mujeres
y hombres provenientes de las distintas
regiones del país (oriente, centro, occidente,
Los Andes) y del mundo (Chile, Uruguay,
Colombia, Perú, Canadá, Inglaterra, Estados
Unidos de América, Portugal, España,
entre otros) que con espíritu de superación,
constancia y visión de futuro han llegado a
ser socios, indistintamente de su raza, sexo
o condición social.
Cada año nace y se fortalece nuestra
Diversidad e Inclusión cuando cientos de
profesionales provenientes de los distintos
estratos de nuestra sociedad ingresan a
PwC Espiñeira Pacheco y Asociados. Esta
Diversidad de profesionales, al igual que
los colores que componen nuestro logo,
se integran y sin perder su identidad
individual conforman un mosaico de
colaboradores integrales. Es allí cuando
la Diversidad e Inclusión se convierten en
fortalezas de la Firma.
En la Diversidad e Inclusión buscamos
colaboradores que además de contar con
las competencias técnicas, entre otras,
sean respetuosos con los demás (PwC
Experience), establezcan relaciones con
altos estándares de calidad, conocimiento
de negocios, capacidad de innovación,
ingenio y aprendizaje constante para
crear valor que den confianza a nuestros
clientes y a los propios colaboradores (PwC
Professional) y cumplan con nuestro Código
de Conducta.
A esta orgullosa realidad de nuestra
Diversidad e Inclusión hemos querido
hacerle un histórico reconocimiento con
esta Edición Especial de NOSOTROS. En
sus páginas, en las cuales por razones
obvias no podemos estar todos y cada uno
de nosotros, si nos vemos representados.
Gracias a quienes en esta oportunidad nos
han regalado sus historias, sus sonrisas
y alegrías, sus esfuerzos y aventuras,
sus experiencias y logros. Nos sentimos
profundamente orgullosos de ellos.
Sirvan los testimonios y experiencias
que vamos a compartir para hacer un
merecido reconocimiento a la Diversidad
de talentos que nos han antecedido en la
sólida construcción de la Firma y a ratificar,
una vez más, que la vigencia y aplicación
de nuestros Valores, conjuntamente con
nuestro propósito de ser la Firma#1en
servicios profesionales, nos hacen creer
en la Diversidad e Inclusión como una
estrategia para seguir siendo los mejores en
Venezuela.
Pedro Pacheco Rodríguez
Socio Principal
Una Firma
de gente
joven que
promete
Una organización que es reconocida
como la más grande y prestigiosa Firma
de consultores del país y asociada a una
organización global con presencia en 157
diferentes países y con más de 184.000
colaboradores a nivel global.
Rumbo a sus 80 años, Espiñeira, Pacheco y
Asociados, con sus 32 Socios activos y sus
siete oficinas en las ciudades de Caracas,
Maracaibo, Barquisimeto, Valencia,
Maracay, Puerto la Cruz y Puerto Ordaz
tiene también una muy peculiar faceta que
NOSOTROS siente la obligación de destacar
con motivo de esta edición dedicada a
la diversidad y la inclusión. Junto a su
convicción por la Excelencia, el Trabajo
en Equipo y el Liderazgo, la Firma es
igualmente un referente de esperanzas, de
expectativas.
En la actualidad, la Firma cuenta con un
total de más de 800 colaboradores, con una
edad promedio de 29 años de edad.
LíneaEdad
de Servicio
promedio
Auditoria28
Asesoría Fiscal
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 2
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 3
29
Consultoría Gerencial
29
BPO
29
Administración
y demás servicios
38
Siempre
nos ha
caracterizado
el principio
de solidaridad
y conciencia
social
Dialogar con Celia Albornoz es confrontar la
experiencia, reconocer el profesionalismo,
disfrutar de la constancia y la dedicación.
Celia tiene en la Firma 29 años y es desde
1990 la Directora de Recursos Humanos de
Espiñeira, Pacheco y Asociados.
la diversidad de nuestra fuerza laboral y la
consideramos una ventaja competitiva que
debe ser alimentada y expandida…” y por
otra parte, “…tenemos el compromiso de
mantener un ambiente de trabajo exento de
toda discriminación o acoso…”
Bajo su responsabilidad se llevan a cabo los
lineamientos y políticas definidos por los
32 Socios de la Firma en materia de capital
humano, formación, capacitación, ingresos,
ascensos, evaluaciones, reconocimientos,
en fin con todo aquello que tenga que ver
con las personas en el mundo laboral.
Disponer de un tiempo en su completa y
exigente agenda fue una obligación para
NOSOTROS, en la etapa de preparación
de esta edición dedicada a los temas de
inclusión y diversidad.
¿Se refleja esa manifestación
de principios en las herramientas
de trabajo?
Por supuesto que sí. En nuestra Declaración
de Principios y Compromisos en materia de
Seguridad, Higiene y Ambiente en el Trabajo
señalamos que, leyéndonos nuevamente
una publicación de la Firma. “…nos
comprometemos a mantener un ambiente
de trabajo exento de toda discriminación o
acoso, buscando un clima de trabajo digno
y seguro que contribuya con el desarrollo
de nuestro personal de forma integral…”
En otro aparte incluye, “brindaremos un
ambiente seguro para nuestro personal,
garantizando un ambiente de trabajo y
condiciones adecuadas, asegurando a los
trabajadores el más alto grado posible de
salud física y mental, así como la protección
adecuada y las facilidades necesarias para
personas con discapacidad o con necesidades
especiales…”
Celia, ¿tiene la Firma información
precisa, escrita, que aborde estos
temas para sus colaboradores?
Sí, en Espiñeira, Pacheco y Asociados
contamos con material escrito en relación
con los temas de diversidad e inclusión, los
cuales entregamos a nuestros colaboradores
al ingresar, además de estar a su libre
disposición para cualquier consulta a
través de nuestros medios electrónicos.
Señaló, por ejemplo el Código de Conducta
de PricewaterhouseCoopers –cita
textualmente– “…nos enorgullecemos de
Y ¿qué posición se tiene ante dos leyes
como la de Personas con Discapacidad
y la de Discriminación Racial?
Nuestra posición como Firma –nos responde–
es cuidar y preservar nuestro activo
más valioso, su “Recurso Humano”. En
consecuencia, no solo damos cumplimiento a
las normas contenidas en estos instrumentos
legales, sino que buscamos ir más allá por ese
principio de solidaridad y conciencia social
que nos ha caracterizado como organización.
Es por eso que en este sentido, nuestro fin
es establecer un marco de actuación que
garantice condiciones de trabajo seguras
y dignas para nuestros colaboradores, con
especial énfasis en mujeres embarazadas
y personas con discapacidades para que se
permita el ejercicio pleno de sus facultades
físicas y mentales.
Y el tema del género,
¿cómo lo maneja la Firma?
Buscamos el equilibrio. A nivel de staff somos
más mujeres que hombres, 55% las primeras,
45% los segundos y a nivel gerencial los
dos géneros están iguales, con un 50% cada
uno. En este momento se están graduando
más mujeres que hombres de las Escuelas de
Contaduría, lo que cuesta es conseguir los
chicos. En la Firma los socios no discriminan,
y los profesionales de ambos géneros tienen
las mismas oportunidades de entrar y de
atender clientes.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 4
Amo este
trabajo,
soy feliz
Geraldine Flores, apureña,
egresada en Contaduría Pública
de la Universidad Católica
del Táchira. Asistente I,
Área de Auditoría.
Nací en San Fernando de Apure y mis
papás son colombianos. Cuando estaba
muy pequeña me llevaron a San Cristóbal.
Ingresé a la Universidad Católica del Táchira
en la Escuela de Contaduría Pública y en el
2011 me gradué.
Desde que estaba en cuarto año me
entusiasmaba poder venir a Caracas a
trabajar con la Firma. En el momento en
que teníamos que hacer la pasantía, todos
mis amigos ya estaban buscando dónde
hacerlas. Yo, en cambio, esperé hasta el
final, hasta que desde la Firma fueron a San
Cristóbal a entrevistarnos y entré en agosto
del 2011.
Una gran amiga que estudiaba conmigo
también ingresó a la Firma. Nos vinimos a
vivir juntas y, menos mal, porque fue muy
duro. Yo nunca había trabajado, estudiaba
y en mi casa mi única responsabilidad era
mantener ordenado mi cuarto y estudiar.
Aquí me toca cocinar, lavar mi ropa, estar
pendiente de que el dinero alcance. Ahora
pienso que sería difícil volver a la casa de
mis papás.
Mi papá me trajo y la despedida con él fue
muy fuerte. Le dije que se hiciera la idea de
que no iba a volver pronto. Que yo quería
quedarme trabajando aquí porque me gusta,
si no ¿para qué el esfuerzo? Como dicen, si
no amas lo que vas hacer, mejor no lo hagas.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 5
Y en la Firma…
Mi equipo de trabajo es excelente. En mi
primer cliente como encargada fue muy
cómico porque los tres éramos de San
Cristóbal. Trabajamos muy bien juntos. En
mi área siento que somos como una familia,
siempre pendientes unos de los otros. Los
líderes aquí no dan miedo, los respetas,
sigues sus instrucciones, pero siempre hay
algo de amistad, siempre están pendientes
de ti, de que se sienta bien y más cuando
uno es del interior.
He trabajado con dos socios y me han
tratado muy bien, nunca hay un trato
despectivo. Aquí nunca me he sentido
diferente, ni me han hecho sentir diferente.
Me siento igual que cualquier persona y si
he resaltado en algún momento es por mis
capacidades.
Diferente por lo del brazo…
Yo nací así. Mi mamá siempre fue de la
posición de no esconderme. Cuando tenía
dos años o más me llevaron a Bogotá a
rehabilitación. Había niños con problemas
de todo tipo. Allí enseñaban a manejarte,
a que con mi brazo podía hacer muchas
cosas sin que me frustrara. Los sicólogos me
enseñaron a quererme como era, sin ningún
problema. En mi casa nadie me trata como si
tuviera una discapacidad, mis papás siempre
me trataron como a mis demás hermanos.
Me adelantaron un año por recomendación
de un sicólogo y mi mamá retrasó a mi
hermana mayor para que entráramos a
estudiar juntas, desde primer grado hasta
que salimos del liceo. Cuando entramos
al liceo, yo era muy pequeña pero sentí el
cambio de los niños más maduros y allí me
fue muchísimo mejor. Estudiando conocí a
una muchacha que tenía el brazo igual que
yo, creo que fue el destino y estudiamos
juntas todo el liceo. Yo era introvertida
y ella era más abierta. Me impactaba la
forma de ser de ella. Aprendí mucho de ella,
gracias a ella fue más fácil llevarlo.
Seleccionada para el postgrado…
Yo nunca expreso que no puedo hacer algo.
En realidad son muy, pero muy pocas cosas,
las que no puedo hacer. Quedé seleccionada
para comenzar este año el postgrado de
Finanzas de la UCV en la Firma. Tengo
muchas ganas de irme afuera a estudiar
inglés para mejorar el idioma. Me gustaría
trabajar siempre aquí. Si la situación de
Venezuela me obliga a probar suerte en otro
país me gustaría quedarme trabajando en
PwC. Yo amo este trabajo, soy feliz.
Pastores
que usan la Palabra
José Gregorio Labrador Subero, Anderson Delgado,
Roberto José Riveros Oliveros,
caraqueño, con 17 años
en la Firma, desempeña
labores de mensajería en el
Departamento de Proveeduría.
caraqueño, con 28 años en la
Firma, en el Departamento de
Mensajería. Pastor evangélico.
caraqueño, oficinista
en Infraestructura, delegado
de prevención y brigadista,
con 8 años en la Firma.
Roberto: Yo no creía en eso, pero cuando
mi padre espiritual me habló del Evangelio
algo empezó a nacer dentro de mí. Me llevó
al lugar donde él daba charlas, veía cómo
con palabras muy sencillas había personas
que se paraban a escucharlo. Seguí yendo
y a las tres semanas quise dar una charla y
lo único que pude decir fue buenas tardes,
me tranqué. Hasta hoy ya han pasado 28
años en el mismo lugar dando charlas, en la
plaza del Parque Carabobo, en Caracas
José Gregorio: Para nosotros estar en una
iglesia es otro trabajo, salimos de la Firma
a seguir trabajando, a buscar ovejas, a
predicar.
Anderson: Soy evangélico desde pequeño.
Siempre he tenido la convicción de que Dios
me puede ayudar en muchos proyectos. Mi
familia pasó de tener una buena posición
a perderlo todo. Mi padre a raíz de eso se
echó al abandono y a mí me tocó trabajar
desde los 12 años como buhonero y
seguí estudiando. Salí de mi casa con la
convicción de que si creas valores en un
niño por más que lo traten de dañar no lo
van a lograr. Yo trabajaba en el centro de
Caracas rodeado de mil cosas que yo ya
sabía que no estaban correctas.
Roberto: Hace tres años nació una Iglesia, a
la que hemos llamado Iglesia de Jesucristo en
las Plazas, un ministerio netamente de calle,
porque creemos que las necesidades no están
en un monasterio o en un lugar determinado,
sino en la calle. Usted sale a la calle y
encuentra cualquier tipo de persona con
necesidades, como menesterosos, agraviados,
indigentes, personas que deambulan por
lugares buscando una respuesta y ese es el
rol que nosotros cumplimos. Salimos a la
calle a atacar una necesidad espiritual, no
física. La necesidad mayor del hombre es la
espiritual y la ha olvidado, la desconoce y allí
entra nuestra labor.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 6
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 7
José Gregorio: Yo me congrego los
domingos en la Iglesia Alianza Cristiana,
en Chuao. Nos reunimos en las casas y
hablamos de la palabra para instruirnos y
aprender más. En la Iglesia nos dan charlas
sobre muchos temas porque aunque estamos
en la palabra también el demonio nos ataca
y tenemos que estar luchando contra eso.
Anderson: Desde hace unos seis meses no
me estoy congregando, pero tengo ganas
de volver a hacer lo que me gusta, que
es ayudar a las cosas de Dios y ayudar a
muchísima gente. En la Iglesia tenemos
una fundación que se llama Funda
Cristo, donde ayudamos a las personas
involucradas en invasiones, con ropa,
zapatos, enseñamos a leer a niños, con
juguetes. Que ellos vean que hay un mundo
más bonito del que tienen alrededor.
Roberto: Los lunes y martes tenemos
culto evangelístico, los miércoles cursos
de formación, los jueves tenemos cultos
de damas o de caballeros y los domingos
estamos en la plaza. Todos en esta iglesia
somos iguales, pero hay una persona que
tiene que pastorear, en este caso, yo emulo
a un capitán en un barco, una persona que
direcciona el trabajo.
¿Qué es pastorear?
Roberto: El pastor es un mentor, un guía, un
ayudante, un facilitador porque recordemos
que las personas llegan a este camino
desorientadas, sin idea de lo que es el mundo
espiritual. Es una vida que tiene que ver con
principios espirituales, con dominar mucho
el ego, las emociones y el control de esas
emociones es dirigido por el Espíritu Santo.
El pastor es la persona que los orienta, que
los estimula, que los dirige a estar en el
camino pero ignorando muchas cosas. Allí
entra mi función, mi labor como pastor. Un
pastor pastorea ovejas, es una simbología.
Anderson: Un día le pedía al Señor que
me encontrara un trabajo de cinco de la
mañana y cinco de la tarde y si había que
trabajar los sábados no importaba. Le pedí
que fuera él el que me buscara el empleo
porque los que yo había conseguido habían
sido fatales. A la semana una amiga me
dijo que otra amiga en común estaba
buscando a alguien en Espiñeira. Entré en
Mantenimiento y ya llevo 8 años de una
inmensa labor. Amo muchísimo la Firma.
Las cosas que me han pasado aquí han
sido maravillosas. He crecido muchísimo
como profesional y ser humano. Ha sido
una experiencia muy bonita haber recibido
este empleo de parte de Dios, un trabajo
tal cual como yo quería. Hoy soy delegado
de prevención, brigadista y me desempeño
como oficinista en el departamento de
Administración.
José Gregorio: Hace dos años nos
reuníamos en un saloncito en la Firma y el
pastor nos daba charlas al medio día como a
cinco personas. Ese momento tan agradable
era todos los jueves.
Anderson: Esto es una labor social que vale
la pena vivir y que se sepa que Dios siempre
te tiende la mano. Con la palabra ayudas y
llega la solución. Con labor social transmites
a los demás que valen y que pueden
conseguir la meta que quieran.
El Poeta
¿Por qué Espiñeira, Pacheco
y Asociados?
Nos daba clases el profesor Nelson
Goodrich, cuando un día dijo: “Ustedes
están sentados donde un día estuvo
sentado el socio de los socios de PwC, el
señor Pedro Pacheco”. Ese mismo profesor
nos invitó un día a una jornada en la cual
iban a estar las principales firmas y, justo,
el expositor fue el señor Pedro Pacheco. Me
gustó mucho porque todo lo que expresó
lo hizo con humildad, y yo creo que eso
es lo más importante que puede tener
una persona. Apliqué a la Firma, envié el
currículo, presenté todas las pruebas y en
octubre del 2012 entré a trabajar. En este
momento trabajo como Asistente II, en
Asesoría Fiscal.
Rustiquero
ecológico
Hemos hecho un grupo de ecoturismo
porque tratamos de sembrar una conciencia
de disfrute de la naturaleza, cuidándola y
tratando de quitarle esa mala imagen que
tienen los rústicos y que se sepa que no
todos los que tenemos un rústico salimos
a dañar. Cada vez que salimos llevamos
bolsas y comenzamos a recoger la basura
de la playa o donde estemos. Muchas veces
hasta la gente que nos ve se incorpora a
ayudarnos, otras veces son indiferentes y a
veces hasta se burlan.
Esa faceta de poeta…
Fui profesor de matemáticas en el liceo
Bolivariano Narciso Gomell, de Catia La
Mar. Vivo en La Guaira, de donde es mi
mamá. Mi papá es de Barlovento. Lo de la
poesía nació cuando entré a la universidad.
Era la forma de expresar mis sentimientos,
especialmente hacia las mujeres porque es
la mayor creación que Dios hizo. Escribía
de noche antes de dormir y expresaba lo
que sentía en ese momento. Soy gemelo y
mi hermano también estudia Contaduría
Pública. El día de la celebración porque
había terminado el curso introductorio y
había entrado a la Firma, me levanté y conté
que para mí era difícil estar sin mi hermano
gemelo. Entrar a la Firma significaba el
momento de nuestra separación. En ese
momento les dediqué un poema a todas las
señoritas que allí se encontraban. Desde ese
día me dicen el poeta.
Esta actividad me ha servido porque el
trabajo en la Firma es muy exigente.
Muchas veces me ha tocado trabajar de
lunes a lunes y en otras ocasiones he tenido
la forma de organizarme mejor y disponer
de mi tiempo libre. Tener la posibilidad de
aislarme de todo y llegar a un sitio donde no
hay señal y rodeado de un paisaje que solo
se ve en Discovery Channel para mí resulta
muy importante. Llevo cinco años haciendo
esto con mi rustico.
Llego con otra energía, con otra visión a
seguir haciendo mi trabajo citadino, mi
trabajo con flux y corbata, mi trabajo con mis
clientes que también me encanta. Tener la
posibilidad de combinar ambas actividades
me encanta. Sería bien interesante involucrar
a la Firma en estas actividades, pues tiene
bastante sentido ya que la Firma tiene una
alianza con la ONG Vitalis.
Gemelo…
Mi hermano entró a trabajar en otra Firma,
trabaja en la competencia, como auditor de
bancos y seguros. Siempre hemos estudiado
juntos. Nos separaron en cuarto grado
porque todos los años quedábamos en el
cuadro de honor y querían ver si uno se
copiaba del otro. Al ver que quedábamos
igual en el cuadro de honor, nos volvieron
a unir. Mamá de pequeños nos ponía una
cinta para diferenciarnos porque si nos tenía
que dar un remedio y se volteaba ya no
sabía a cuál se lo había dado.
Quisiera ser el Amanecer
que observas todos los días,
El Mar donde te bañas,
El Sol que te ilumina,
El Aire que respiras,
El Ser que te hipnotiza,
Y hasta las Lágrimas que corren
por tus mejillas,
Pero para poder ser todo eso,
solo tengo que ser el Amor de tu vida…
Luis E. Aponte
Asistente II en Asesoría Fiscal,
24 años. Conocido en la Firma
como “el Poeta”. El poeta
de La Guaira. Así lo llaman.
Después de cursar cuatro
semestres de Matemáticas
decide cambiarse a Contaduría
Pública, teniendo previsto
graduarse en la Universidad
Central de Venezuela
en diciembre de este año.
¿Tus expectativas como profesional?
Trabajar en la Firma y después pasar a la
Administración Pública porque creo que
este país se puede cambiar y se pueden
hacer las cosas bien, manteniendo un
control eficiente sobre todos los poderes.
Tengo muchas metas y objetivos, pero lo
que en realidad me hace feliz es ayudar a
las personas y quién sabe si dentro de unos
años me gustaría llegar a ser presidente de
la República.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 8
Lo que no tiene precio…
Muchas veces la visión que las personas tienen
de estas excursiones es que se va a pasar
trabajo. Y eso no es así. Cuando se tiene la
oportunidad de levantarte a las 6 y 30 de la
mañana en una carpa y tener delante el río
Sinaruco con 400 mil pájaros volando de
todos los colores, garzas de todo los tipos, con
babas en la orilla, con rayas, con chigüires
alrededor del carro, eso no tiene precio y es
algo que yo disfruto mucho.
Rodrigo Ernesto Rodríguez
Zapata, 26 años. Gerente
Precios de Transferencia,
Asesoría Fiscal. 5 años
en la Firma
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 9
No me gusta mucho la palabra rustiquero
por la fama bien ganada del que destruye.
Pero en esencia es así en el campo, pues lo
que hacen es abrir nuevos caminos y dañar
todo y esa no es la idea.
Empecé a desarrollar esa pasión, más que
por los rústicos, más que por los carros,
por viajar, por conocer mi país. Empecé
por conocer los llanos y me enamoré de
ellos. Cada vez que tengo un tiempo libre
me gusta ir a Apure, disfruto ir a un río
a pescar, acampar y estar en una especie
de contacto con la naturaleza. Este es un
país maravilloso y desde el punto de vista
natural aún más.
Faceta de músico…
Cuando entré a la Firma, hace más de cinco
años, estaba dedicado a la música, además
de mis estudios. Tenía una banda de rock,
era el baterista, casi el 100% de mi tiempo
se lo dedicaba a la música. De los 15 a los
21 me dediqué a tocar la batería. Llegó un
punto en el que me di cuenta de que iba
a ser muy difícil vivir de eso y decidí no
dedicarle tanto tiempo. Entré a la Firma a
los 21 años y ya estaba en otro mundo y el
tema de esta nueva actividad de escaparme
y conocer un país que no conocía fue lo que
sustituyó de alguna manera el vacío que
abandonar la música me dejó.
Metas…
Actualmente curso la especialización en
Finanzas bajo el acuerdo de la Firma con
la UCV. Después quiero hacer una maestría
en Comercio Exterior porque pienso que
me daría herramientas adicionales para el
trabajo que actualmente hago. Lo que más
me gusta de la línea de servicio en la cual
trabajo es la gran libertad creativa que hay.
Cindy y William
Los dos más jóvenes
de la Firma
Cindy Guerrero González y William
Alejandro Gruver tienen varias cosas en
común: ambos nacieron en 1994, tienen
19 años de edad. Ambos se graduaron de
bachilleres a los 16 años. Ambos entraron
a la Universidad Central de Venezuela en el
2011. Ambos están en el 5° Semestre en la
Escuela de Contaduría de dicha Universidad
y ambos asistieron a la feria que realiza
la Firma en esa casa de estudios. Ambos
ingresaron a la Firma el 18 de noviembre
del 2013. Ambos son actualmente Analistas
de Auditoría.
Pero lo que lo hace aún más interesante
es que ambos, uno –ella– nacida en Cúa,
estado Miranda, y el otro nacido en la
ciudad de Nueva York, Estados Unidos, son
en este momento los dos profesionales más
jóvenes de Espiñeira, Pacheco y Asociados.
NOSOTROS quiso dialogar con ellos desde
una perspectiva de aprendizaje. Buscar y
compartir con verdaderos representantes
de una nueva generación cuáles son las
visiones que tienen sobre el futuro, en
tanto ciudadanos, en tanto profesionales;
cuáles son esas percepciones presentes en
el difícil momento de cruzar las exigencias
de estudios universitarios y el de trabajar en
una organización de rango global.
¿Alguna apuesta contigo mismo en
cuanto al futuro que deseas para ti?
William: Mi meta principal es graduarme
y ver las oportunidades que me ofrezca
el mercado, tanto aquí como afuera. Me
gustaría quedarme aquí, por eso empecé
temprano en la Firma.
Cindy: Lo principal es graduarme y la
experiencia que adquiera en la Firma. Lo
que quiero es tener un trabajo estable y
ser una buena profesional y la experiencia
cuenta mucho. Acá te dan la oportunidad de
ingresar desde temprano.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 10
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 11
Esa vocación por la contaduría,
¿de dónde sale?
William: Realmente quería ser
administrador, por un tío mío. Cuando
empecé a estudiar me di cuenta de que
lo que me gustaba era la contaduría.
Estoy trabajando en auditoría pero en la
universidad ni he visto todavía la materia.
La contaduría tiene que ver con las finanzas,
con los números y eso siempre me ha
fascinado.
Cindy: El campo de trabajo en contaduría
es muy amplio, tiene muchas oportunidades
donde nos podemos desarrollar. Por eso me
fui hacia esta carrera, por las oportunidades
que te brinda.
Dentro de otros 19 años, es decir,
cuando tengas 38, cierra los ojos,
piensa: ¿cómo te ves?
Cindy: Con un trabajo estable, con una
familia. Que yo pueda tener lo necesario y
brindárselo a mi familia.
William: Principalmente una familia. Vengo
de una muy grande y me ha gustado esa
parte del hogar. Pero sobre todo ser feliz, con
el trabajo que sea, pero ser feliz. Eso debe ser
lo que realmente debemos buscar, no tanto lo
laboral, los conocimientos. Ser feliz.
El primer día que entraste
a la Firma, cuéntanos sobre
tus sensaciones…
Cindy: Muy orgullosa, no todos a los 18
entran a trabajar y menos en una Firma de
tanto renombre. Me sentí muy bien conmigo
misma, este es un primer paso hacia el
éxito. Me estoy iniciando y me veo bien en
mi futuro.
William: No podía creer que tan temprano
me iba a iniciar en un trabajo, ponerme
corbata, vestir formal. Verme así fue
realmente muy impactante, tanto para mí
como para mi familia.
Y la experiencia vivida en estos
pocos meses dentro de la Firma,
¿cómo la juzgas?
Cindy: Me ha ido bien. Mi encargada me
ha sabido ayudar, tiene paciencia, uno es
el nuevo y me ha sabido explicar, guiar. La
experiencia ha sido muy bonita, llena de
aprendizaje.
William: Quiero seguir aprendiendo, tener
más conocimiento y que esta experiencia en
la Firma siga.
¿Algo que agregar…?
Cindy: Me gustaría resaltar el hecho de
que la Firma te permita ingresar siendo
tan joven. No te piden que hayas visto
auditoría, estar en 7° semestre, no te piden
experiencia para entrar.
William: Quiero resaltar el compañerismo
que existe en la Firma. No es como en
otros lugares cuando llega “el nuevo” que
se cree que se come el mundo, y no es así.
Aquí somos un equipo, como nos dijeron
en la semana que nos prepararon. No fue
blablablá. En estos cuatro meses lo he
comprobado, es realmente así. Somos un
equipo, todos nos ayudamos.
Alumni:
Por un aviso
de periódico
Félix Gallo ingresó a la Firma
en 1985. Llega a socio en 1989.
En esta edición de NOSOTROS
es el Alumni invitado.
Nací en Montevideo, Uruguay. Sí, estudié en
una escuela pública, en un liceo público y
en una universidad pública. Por la situación
política y luego el golpe militar cerraron
la universidad en Montevideo. Luego, la
situación social se hizo insostenible y decidí
emigrar.
Llegué a Venezuela con 22 años y lo
primero que hice fue inscribirme en la
Universidad Central, en Administración,
para terminar mi carrera. Mi primer trabajo
fue a los 15 años, de mensajero, luego en
una importadora de máquinas de escribir,
después en una empresa de seguros, todo
eso en Uruguay. Aquí en Caracas, una vez
que entré en la Universidad, trabajé en el
Banco La Guaira en el área de computación,
y después me pasé al Banco Industrial.
Trabajando allí me gradué.
Por un aviso de periódico…
Entré a trabajar en Espiñeira por un aviso
de periódico. Solicitaban un consultor
gerencial. Envié mis papeles y me llamaron.
La entrevista me cautivó, me la hizo Ramiro
López. Me hicieron una oferta de trabajo
y la acepté. Empecé a trabajar en enero de
1985. Entré en el Área de Consultoría. Luis
Brabo era el líder de esa Línea de Servicio.
Al año fui promovido a supervisor, al año
a gerente y a los dos años a socio. Eso fue
en 1989, todo en cuatro años, todo gracias
a entregar un currículo por un aviso de
periódico, sin conocer a nadie.
La diversidad de origen la encuentras en
todas partes, hasta en el nombre de la
Firma. En aquella época Espiñeira, Sheldon
y Asociados. En Consultoría, por ejemplo,
cuando yo llegué el socio era Luis Brabo,
un español de origen vasco. Me hice
venezolano en el año 1986 y estoy casado
con una caraqueña de origen español, y mis
dos hijos son venezolanos.
Cuando mi amigo López me hizo la oferta
empezaba a trabajar el 2 de enero, pero
simultáneamente me invitó a la Fiesta de
Navidad. Ramiro me recibió y me presentó
a todos. Esas son las cosas que te permiten
acercarte a una empresa, sentirte parte de
una familia y de un grupo humano.
Lo interesante de esa carrera en Consultoría
es que me dieron la oportunidad de formar
el área de implantación de sistemas SAP.
Empecé con dos personas implantando
SAP. Para cuando la Firma vendió la Línea
de Servicio de Consultoría a IBM, en
octubre del 2002, éramos un equipo de
260 personas. Te recuerdo que todo lo que
era Consultoría a nivel mundial dentro de
PricewaterhouseCoopers para esa época fue
adquirido por IBM.
La internacionalización fue otro aspecto a
reseñar. Definí en la Firma lo que se llamó
la internacionalización, montamos sedes en
Costa Rica, República Dominicana y Puerto
Rico, países en los cuales la Firma tenía
Auditoría pero no Consultoría. Generamos
oportunidades a jóvenes venezolanos, pues
desde esas oficinas hacíamos proyectos para
Guatemala, El Salvador y Panamá.
Y en IBM
Me gustan los retos y decidí irme a IBM en
2003. No conocía a nadie, no sabía cómo
era su cultura, una época difícil, durante
el paro petrolero. Pero nos fuimos y en
cuatro años llegué a ser presidente de IBM
de Venezuela. Eso fue entre los años 2007
y 2010. Hoy soy el director general de la
Policlínica Metropolitana.
La experiencia de un Alumni…
Espiñeira, Pacheco y Asociados es una Firma
donde hay oportunidades de desarrollo, pero
se requiere mucho foco, mucha dedicación y
mucha ética. Esta época parece más difícil, más
compleja, sin embargo las oportunidades están.
La diversidad siempre estuvo y se respetaba.
Andrés Espiñeira, el gran líder, se sentaba
con quien sea, hablaba, era dicharachero,
son actitudes que no te hacen sentir aislado y
transmitía ese mensaje a los demás líderes de
la Firma. Andrés representaba un liderazgo de
trabajo, de conducta que los demás tratábamos
de emular. A los jóvenes les digo que este es un
país de oportunidades, un poco más complejo,
pero que desde el punto de vista profesional las
oportunidades siguen estando. Me voy a copiar
una frase que alguien dijo “…si en el mundo
hay un laboratorio para el cambio, ese se llama
Venezuela…”. Los que quieren aprender a
gerenciar se tienen que quedar aquí.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 12
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 13
No puedo
ser más
venezolana
Todo comenzó en el 2012 como una
iniciativa dentro de la Firma para explorar
talentos musicales y tratar de conformar un
grupo para las celebraciones.
La primera vez que fui a la Firma estaba
a mitad de carrera, fue para hacer una
suplencia a una recepcionista. Luego para
cubrir un permiso pre y postnatal a una
secretaria. Un gerente de impuestos supo
que estudiaba contaduría y me preguntó
si quería ingresar a la Firma, pensé que
todavía no estaba preparada. Más adelante
la socia Carmen Cancela me preguntó lo
mismo y esa vez dije que sí quería.
Pensamos que era una buena idea tener una
propuesta musical interna. Tuvimos el apoyo
de los socios Ana Azevedo, Gerardo Herrera
y Pedro Pacheco. Todos nos brindaron su
brazo para impulsar esta iniciativa y lo
pudimos concretar, conformando un grupo
de siete personas, con la idea de compartir
entre líneas de servicios, integrándonos. En
la selección no hubo distinción de cargo,
ni línea de servicio, ni de área. Ensayamos
y montamos unos temas que fueron súper
exitosos en la fiesta de diciembre del 2012.
Fue emocionante, gritaban, brincaban,
inclusive algunos socios. Fue muy bonito,
socios que no conocíamos se nos acercaron
para felicitarnos. Fue nuestra noche. En
la de ascensos del 2013 no nos pudimos
presentar porque estaban ausentes dos de
los integrantes del grupo.
Se busca un baterista…
Al principio todos estaban a la expectativa.
Nos veían raro al vernos pasar con los
instrumentos en el horario de trabajo, ya
que las reuniones iniciales fueron acá en las
instalaciones. Más adelantada la propuesta,
la Firma nos apoyó económicamente para
ir a una sala de ensayo mejor equipada.
Ana Azevedo fue a dos ensayos y le gustó
mucho. Ana es como la madrina del grupo,
junto con Gerardo Herrera.
Somos una banda de pop rock latino,
porque queríamos que fuera fiestera. Dos
guitarras, un bajo, un violín, baterista y tres
cantantes. La integramos Yanialex Acosta,
Gabriel Chacón, Mayuli Plaza, María Elina
Crer, Elías Guerrero, Ommur Salinas y
yo. Ahorita necesitamos talentos nuevos,
estamos ubicando un baterista. ¡Las ganas
están!
Esa vocación…
Mi afición a la música comienza tocando el
cuatro; me compré una guitarra en México
y comencé solo, sin clases, solo contra el
mundo. Siempre participé en muchas bandas
de rock, pero fue en el 2011 aquí en Caracas
En 1997 ingresé en la oficina de Maracaibo
como aprendiz, trabajando tiempo completo.
Me inscribí en un curso de inglés y estudiaba
en la Universidad del Zulia, de noche.
Cuando me promovieron a supervisora le
manifesté a Carmen mi interés de asumir
otro reto y me propusieron venirme a
Caracas. Eso me interesó porque además
estaba interesada en hacer el postgrado
de Gerencia Tributaria en la Universidad
Metropolitana. Me mudé a Caracas en
el 2005, comencé el postgrado y seguí
estudiando inglés.
La Banda PwC
que entré en mi banda actual, “Sifting” y
más que un hobbie se ha convertido en un
segundo trabajo. Hemos participado en
festivales fuera del país, tenemos dos videos,
un disco. Nos hemos presentado con bandas
de Inglaterra, Argentina, Estados Unidos. Es
un proyecto bien serio.
Luis Fernando Farías
Arteaga.
Senior de Consultoría Gerencial.
En este aspecto la Firma me ha dado
mucho apoyo. Tuvimos una gira por Texas
y California y mi sorpresa fue que la Firma
mandó un correo por todo el país para que
me apoyaran. Es muy bonito que un lado
tan importante de tu vida como es donde
trabajas apoye tu pasión por la música.
Margie Elena Pirela
González, maracucha,
egresada de la Universidad
del Zulia, 2004. Gerente Senior
en el Área de Asesoría Fiscal.
Luis Fernando es ingeniero en computación,
graduado en el 2009 en la Universidad
de Oriente. Entró a la Firma en el 2010
y actualmente tiene 28 años de edad. Es
senior en el área de Consultoría Gerencial
participando en el desarrollo de controles de
tráfico y calidad de los sistemas de facturación
de empresas del área telefónica, un proyecto
de telecomunicaciones. Actualmente coordina
un proyecto para desarrollar sistemas de
información para la Firma.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 14
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 15
Me gustó el cambio. Era algo nuevo,
participé en proyectos diferentes con equipos
multidisciplinarios y de otras nacionalidades.
Siendo gerente aproveché la oportunidad
que ofrece la Firma y me fui a estudiar
inglés en Londres, durante ocho meses.
En Londres tomé un curso de Tributación
Internacional. Conocí a personas de otros
países, de otras culturas. En el 2011 me fui a
Holanda a hacer un postgrado en Tributación
Internacional en la Universidad de Leiden. En
2013 me gradué.
Fui la primera miembro aceptada de la
International Fiscal Association, Capítulo
Venezuela. Una asociación que agrupa
profesionales tributaristas a nivel mundial.
Orgullo familiar…
Mi papá y mi mamá son de origen wayúu, lo
que en español se le conoce como guajiros.
Se criaron en Maracaibo. Mi mamá habla
muy bien el wayúu y el español. Ella es la
perfecta bilingüe. Mi papá lo habla pero no
tan bien como mi mamá. Es lamentable,
pero mis hermanos y yo no aprendimos a
hablar wayúu. Esa es una materia que tengo
pendiente. Las costumbres se han mantenido
en mi casa, especialmente recuerdo cuando
compartíamos con mi abuela y mi bisabuela.
Somos una familia numerosa, soy la
segunda de nueve hermanos, ocho somos
profesionales. Una familia consolidada.
Me siento muy orgullosa de mi origen
wayúu porque no puedo ser más
venezolana. Creo que las oportunidades
están, hay que buscarlas y aprovecharlas.
No nos pongamos limitaciones.
Mi papá siempre me ha apoyado para
asumir retos y trabajar en ellos. Me
decía que para poder ayudar a los demás
primero tenía que ayudarme yo. No te
pongas limitaciones, tu familia siempre
va a estar aquí. Mis hermanos creo que
me ven como un ejemplo, soy la hermana
mayor profesional, en otra ciudad, que ha
estudiado otro idioma, que ha viajado a
otros países. Después de tanto tiempo de
estudio, veo hacia atrás y puedo decir que
tuve éxito, pero sigo siendo humilde.
En la Firma…
El ambiente de la Firma es muy agradable
porque somos personas contemporáneas, de
la misma condición, los mismos intereses
y eso hace que la mayoría de los que aquí
trabajamos nos sintamos tan a gusto con el
ambiente de trabajo. Siento que en la Firma
mis pares me respetan profesionalmente y es
mutuo. De cada persona que trabaja conmigo
aprendo algo. Hay que ser abierto y darles
confianza a los que trabajan con uno para que
participen, se expresen, validen sus opiniones.
Estos quince años que tengo en la Firma han
sido una experiencia enriquecedora desde
todo punto de vista, en lo profesional, por
todo lo que pude hacer, y en lo personal siento
que he crecido y cada vez uno es mejor.
He dedicado mucho tiempo al estudio y
ahora quiero aportar. Puedo decir con mucho
entusiasmo lo que significa poder contribuir
con la formación del personal profesional.
Esa es una experiencia bien gratificante.
Dar lo mismo que yo he aprendido de
personas de la Firma. Quisiera ser profesora
de postgrado. Hice un diplomado del
componente docente a distancia de la
Universidad del Zulia y el curso de locución
para mejorar las técnicas docentes.
Antonio David Palacios
González nació en
Los Teques, estado
Miranda, 22 años.
Egresa de la Escuela
de Contaduría Pública,
Universidad Santa María,
este año. Auditoría
Externa.
El canto para mí siempre ha sido algo
primordial, una primera necesidad. Yo
vengo de una familia de músicos. Mi mamá
viene del grupo Budare, que tuvo mucho
auge. Un tío es gaitero, otro es DJ y mis
abuelos cantan. Desde pequeño me he visto
muy influenciado y estudio canto desde
los 7 años. Me becó la academia de Mayré
Martínez, ganadora del Latin American
Idol, durante tres años hasta lograr el nivel
profesional.
Exitoso como cantante
y eres tartamudo…
Mi tartamudez es algo con lo que uno aprende
a vivir, la tengo desde siempre. Desde niño he
tenido ese problema y cuando te das cuenta
Dios te ha dado increíbles talentos que vas
descubriendo con el tiempo. Aunque muchas
personas lo ven como burla, generando
sentimientos de que eres menos que los
demás. Pero no es así. Con 16 años participé
en la cuarta edición del Latin American
Idol, aunque no figuré tanto. Luego, en el
2013 participé en el concurso Talentum de
Venevisión, en el Súper Sábado Sensacional. De
54 participantes, quedé de octavo.
Aquí en la Firma canté en la Fiesta de
Navidad del año pasado. Yo no sabía que me
iban a invitar a cantar, pero la señora Celia
me dijo que cantara. Me dio mucha pena
con los compañeros de trabajo, con mi jefe,
pero al final fue buenísimo.
Pero, y la contaduría pública…
La música siempre ha sido el complemento
de mi vida. Yo no puedo trabajar sin música,
no puedo hacer deporte sin música, siento
un vacío, la música me complementa, me
ayuda. Salí muy joven de bachiller y mi
mamá me orientó para escoger la rama
financiera. Me enamoré de mi carrera.
Estuve inactivo en la música más de dos
años para dedicarme a mi carrera.
Es así como en el 2011 presenté todas las
pruebas en la Firma, pero el celular me lo
robaron y nunca supe si me aceptaron. Nunca
supe la respuesta. En el 2012 me dije no sé
cómo lo voy a hacer, pero voy a entrar en
Espiñeira. Presenté otra vez las pruebas y
cuidé, esta vez, mucho el celular. ¡Y me quedé!
El cantante
Planes a futuro…
Seguir con mi carrera, en dos semanas
termino todas las materias y este año
comienzo el postgrado en Finanzas. La
Firma me encanta, este es mi primer trabajo
y Dios me ha bendecido muchísimo con jefes
increíbles, que creen en mí, te regañan, te
exprimen un poco, pero es porque saben
que uno puede. Estos dos años que tengo en
la Firma han sido hermosos. Todos han sido
geniales. En todos los clientes en que he
estado en Auditoría Externa he tenido high
performance..! Tengo la dicha y la fortuna
de tener grandes amigos aquí.
Hoy puedo decir que soy feliz. Tengo una
familia hermosa, cuento con grandes
amigos, tengo un trabajo que me encanta,
¡hago lo que quiero..!
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 16
Ana Azevedo, Contaduría
Pública, UCAB, año 2000.
Socia a los 33 años,
actualmente responsable
del área de Recursos Humanos.
Desde Madeira
Nací en Madeira, Portugal. Mi papá se
vino para Venezuela con un contrato como
carpintero de construcción para hacer
la planta de Sidor, en Puerto Ordaz. El
contrato era que se trasladara la familia
máximo un año después de él haber llegado
a Venezuela. Llegué con dos años, por lo
tanto soy venezolana. Llegamos a Caracas
porque papá decía que si nos llevaba a
Puerto Ordaz nos íbamos a morir del calor.
¡No fue fácil..! Eso se lo digo a los
muchachos cuando van a emigrar. Sobre
todo por el cambio cultural. El inicio en
otro país es complicado, pero gracias a Dios
Venezuela nos ha dado muchas cosas buenas
y logramos salir adelante.
No hubo consideraciones especiales…
Agradezco mucho la formación del colegio
Nuestra Señora del Pilar de la Candelaria
por los valores que me inculcaron. No sabía
qué quería estudiar en la universidad. Luego
ingresé en Contaduría en la Universidad
Católica Andrés Bello. Entré a trabajar en la
Firma a los 20 años, en 1998, empezando
el cuarto año. Me casé muy joven, a los 21
años, no había terminado la carrera. Mi
esposo, venezolano, hijo de carupaneros,
quería tener un hijo antes de los 30 años.
Tuve a mi hija a los 22, en el quinto año
de carrera. Trabajé los nueve meses de
embarazo. Todo eso ocurrió en dos años y
me pude graduar en cinco.
Para mis padres todo eso fue un caos,
pensaban que si me casaba no iba a
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 17
terminar la carrera y cuando quedé
embarazada, también pensaban que no iba
a terminar la carrera. Para ellos era muy
importante que estudiáramos, porque ellos,
al ser los hermanos mayores, no pudieron
estudiar. Tenían su profesión, él carpintero
y mi mamá costurera.
En la Firma fue cuestión de acostumbrarme,
eran duros con lo que te decían, con lo que
hacían. Pero eran así con todo el mundo.
Nunca me sentí discriminada porque estaba
embarazada, o que no iba a ascender porque
estabas embarazada. Para nada. El trato fue
igual, no había consideraciones especiales a
nivel de trabajo. Las oportunidades eran las
mismas, estuvieras o no embarazada.
Pienso que lo que uno se propone lo puede
lograr. Eso sí, no faltaba a mi trabajo, hacía
lo que tenía que hacer y a las cinco me iba
a la universidad y después a cuidar a mi
bebé. Había sábados en los que la bebé me
acompañaba al trabajo, la ponía encima del
escritorio con unas almohadas.
Fui siendo promovida como cualquier otro
profesional en la Firma. Simplemente se
toman en cuenta tus capacidades. Te dan el
mismo trabajo siendo o no mamá. Los retos
aplicaban igual para todos y si lo hacíamos
bien obteníamos nuestra promoción.
Cuando era senior quedé embarazada de
mi segundo hijo, y embarazada ascendí a
Supervisor y tuve grandes retos y clientes
importantes de la Firma. Ahí se nota que no
hay ningún tipo de discriminación. Siempre
equilibrando el tema familia y trabajo.
La Firma es flexible y uno puede adaptarse
para poder cumplir con los temas familiares.
Yo solo he faltado a un solo acto de mi hija
en el colegio. No puedo decir que por estar
trabajando no he podido disfrutar de mi
familia, para nada. Es por la flexibilidad. Si
uno se compromete con el trabajo y lo llevas
al día puedes contar con la flexibilidad de
los supervisores. Ellos siempre han estado
abiertos y entienden el tema familiar.
Socia a los 33 años…
En julio 2012 fui admitida como socia
después de trece años en la Firma, en julio
de 2012, tenía 33 años. Por supuesto, para
lograrlo necesitas el apoyo de tu pareja. Ella
debe estar de acuerdo de que efectivamente
ambos quieren crecer como profesionales
y estar de acuerdo con el plan de vida de
los dos. El hogar y la familia deben ser un
trabajo compartido, porque ambos tenemos
iguales oportunidades. Es importante
que las profesionales jóvenes que se están
comprometiendo y se van a casar hablen
esos temas con su pareja. Decirles que
quieren seguir desarrollándose y si tienen
hijos la actividad tiene que ser compartida.
Si eso no está en el plan de vida de la
pareja, no lo vas a poder lograr.
Por un baile
Quiero graduarme de abogado en la
Universidad Católica Andrés Bello para
seguir ayudando a las personas que tengan
un problema como el que yo tuve y que no
son bien atendidas, aquellas que no tengan
recursos que puedan contar conmigo.
Si no hubiera tenido la suerte de estar en una
empresa como esta después de haber tenido
el accidente, mi vida hubiera sido otra cosa.
Todos los días yo cargo este carnet –agarra
el carnet de la Firma– y no me lo quito hasta
que llego a mi casa y lo guindo. Les digo a
todos que este es mi símbolo, que vean que
como soy una buena persona yo formo parte
de esta hermosa empresa.
Soy técnico superior en Gerencia Tributaria,
en el Instituto Gerencial Universitario.
Actualmente estudio el tercer año de
Derecho en la Universidad Católica Andrés
Bello. Puedo decir que el apoyo que he
recibido de la UCAB me ha ayudado a
conseguir mis metas.
Ingresé a la Firma gracias a mi hermano
que había trabajado aquí en Cobranzas,
y cada vez que el mensajero, el señor
Francisco, salía de vacaciones yo se las
trabajaba. Me dieron la oportunidad de
ingresar en lo que llamamos el “carrito”. De
allí pasé a Administración, en Recaudación
de Impuestos, y es cuando se empieza a
cultivar esta hermosa relación que hoy
tengo con la Firma. Por más de 5 años di
clases en el primer nivel de la escuela donde
mi mamá trabaja. Ella ha sido secretaria por
45 años en la Unidad Educativa Lisandro
Alvarado. Abrimos la Misión Rivas en la
escuela y llegué a dirigir esta Misión en el
turno de la noche. Yo trabajaba en la Firma
y en la noche salía para el instituto.
Económicamente no podía ingresar a la
Universidad Católica, era muy costosa.
Logré entrar gracias a la generosidad y beca
que la UCAB otorga a estudiantes que no
pueden pagar la matrícula.
El accidente…
Salía de la Universidad y rumbo a casa fui
atropellado en El Rosal por una ambulancia
que venía a exceso de velocidad. Tengo
reconstrucción facial, titanio en la cara,
fractura de cráneo y la pérdida de la pierna.
Eso fue el 2 de septiembre del 2004. Te
dicen que te van a amputar la pierna, y que
tienes que firmar.
Yohathan Alguinzones Mejías.
Auxiliar Contable.
Departamento de Contabilidad.
Caraqueño, casado, un hijo,
38 años de edad. En la Firma
desde el 2004.
Lo que más me causó impresión fue ver a mi
papá llorando. Le dije: –Papá, quiero hablar
contigo. Te prometo que cuando salga de
ese quirófano voy a salir sin una pierna pero
voy a ser la misma persona. Te prometo
que no va a ser una limitante para mí. Voy
a seguir luchando, trabajando. Me voy a
esforzar por muchas cosas.
Le pedí a Dios que me diera fortaleza para
seguir haciendo mi vida y no ser una carga
para mi familia. A los dos días hablé con
el médico y le dije que quería empezar a
entrenar, pero con los bastones canadienses.
Él me decía que era muy difícil. A las tres
semanas de estar entrenando ya caminaba
con los canadienses.
El 7 de noviembre vine a la Firma sin la
pierna. A mi jefa del Departamento, María
Victoria Soto, le pedí que, por favor, no
dejara que me llevaran para la casa, que
quería trabajar, ser la misma persona. María
Victoria me dijo que si era mi decisión, en la
Firma me iban a apoyar.
Me pusieron un cubículo cerca de la
impresora, todo me lo pusieron cerca, los
compañeros me traían café. En mi grupo
de trabajo fueron excelentes, me hicieron
sentir muy bien. En la Firma han sido todos
solidarios.
Por un baile…
Un día, caminando por la casa de Simón
Bolívar, comprando el estreno de navidad
de mi niño, escuché una salsa y me puse a
bailar con mis muletas. En eso un señor me
dice que yo soy muy alegre. Me comenta
que trabaja en el gobierno, preguntándome
qué tiempo llevaba amputado y me ofrece
regalarme una prótesis. Me da su teléfono.
En enero lo llamé. Me tomaron las medidas
y me la regalaron. Hoy puedo decir que
hago todas las actividades que quiero hacer,
ayudo a mi papá, a mi mamá, a mi hijo. Mi
chamo es mi bujía, es el que me hace ver la
vida sin parámetros. Con la prótesis voy al
béisbol con mi hijo.
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Tres con la mayor experiencia
Willie Nanco.
Ingresó en 1967. Actualmente
Gerente de Servicios Generales
¿Diversidad? ¡Una gran diversidad!
Nací en Jamaica, mi mamá es inglesa, una
abuela portuguesa y mi abuelo hindú, del
cual viene el Nanco.
Mi papá escogió este país. A los seis años
llegué a Venezuela. Y aquí nos quedamos.
Llego a la Firma en 1967 como todos,
como estudiante, representando una de las
cosas más bonitas que tiene la Firma: la
oportunidad que se le da a la gente joven.
Yo estudiaba psicología y trabaja en el IVIC,
en neurobiología. Pero mi papá, relacionado
con las petroleras, insistía en que trabajara
para la entonces Pricewaterhouse. Insistía
e insistía en Price. En esa época uno no
contrariaba a su papá y me vine para la Firma.
Era la secretaria del Sr. Ireland, socio
en esos años. También me mandan a lo
que para entonces era el departamento
de personal a hacer entrevistas, ya que
estudiaba psicología. Para ese entonces
ese departamento era manejado por
norteamericanos. A los 15 días me doy
Lourdes Lahore.
Operadora de la central
telefónica
Cuando llegamos a Venezuela fue a
Barquisimeto. Luego nos mudados a Caracas
y quería trabajar. Nunca había trabajado.
Mi esposo decía que yo siempre estaba de
vacaciones.
Llegué a la Firma para hacer una suplencia
y llevó 38 años. Empecé con los americanos,
en el año 1975. Soy de origen cubano pero
de nacionalidad alemana y lo único que
yo traía era que hablaba alemán, inglés
y español. Luego vino el señor Andrés
Espiñeira, de origen español, una persona
muy valiosa, que desarrolló mucho la
Firma. Ahora tenemos las administraciones
totalmente venezolanas, que han sido muy
buenas, con una gran calidad humana.
cuenta de cómo es el trabajo en la Firma y le
digo a mi padre:
–Papá me voy a quedar solo 15 días porque
a estos señores yo no los entiendo, eso es
puro números, números allá y números
aquí, eso no me gustaba, cero a la izquierda,
ceros a la derecha y ¡ceros más allá!
Pues, como dice el dicho, la lengua es el
castigo del cuerpo, 47 años después estoy
aquí, sigo aquí, y lo quiero y lo disfruto
muchísimo.
Dejé de trabajar en personal cuando se
inicia lo que es hoy el Departamento de
Servicios Generales. Eso hace ya unos
20 años, un trabajo que he disfrutado
muchísimo. En esta actividad yo he tenido
muchachos que han comenzado como
mensajeros para terminar exitosos en la
vida como supervisores y gerentes.
¿Por qué me quedé?
Me di cuenta de que me dieron todo para
crecer, todas las oportunidades. Yo he
trabajado aquí con varios gobiernos, como
digo yo. Primero con Gerald Maxfield, luego
con Andrés Espiñeira, después con Nelson
Rincón y ahora con Pedro Pacheco, cada uno
con su estilo, que si bien han sido diferentes
son igualmente parecidos, porque tienen una
política, tienen una misma enseñanza. Todos
ellos se criaron aquí, hasta llegar a socios
principales, comenzando como muchachos.
Los he disfrutado mucho, aplicando todo lo
que aprendí en la Firma.
Ya me he retirado unas tres veces. Me retiro,
pero me quedo. Y sigo con cada nuevo
gobierno, porque me gusta. Y creo que me
voy a quedar un poquito más. Ya son 45
años, y pensar que siendo estudiante dije
que sería por solo 15 días.
¿Viendo para atrás?
Te diría que estoy aquí, que esto ha sido parte
importante de mi crecimiento. Me dieron
todo para crecer. Confiaron en una persona
muy joven. Por eso le digo a los nuevos que
van llegando: no hay que desesperarse, aquí
te lo dan todo para que crezcas, ¡eres tú
quien tiene que aprovecharlo!
Ricardo Pinto.
Ingresa a la Firma en 1978.
Casado, tres hijos.
Coordinador del Área
de Tecnología en la oficina
de Valencia, estado Carabobo.
En la primera central telefónica que manejé
se tenía que colgar una llamada para
atender la siguiente. Hicieron entonces un
estudio y determinaron que se recibían
cerca de 90 llamadas por minuto y es
cuando se toma la decisión de instalar una
segunda y más moderna central telefónica.
Mi meta era ser piloto, pero jugando béisbol
me lesioné una rodilla y no pude pasar el
examen físico. Quedé como en el aire. Un
director jubilado, el señor Donald Albert, me
dio una oportunidad de trabajo en la Firma,
como mensajero. Tenía 16 años. Lo pensé y
estimé que me quedaría hasta diciembre.
A la Firma la he visto desarrollarse en
forma muy firme, muy sólida. Su personal lo
preparan muy bien. Otra de las cualidades
es la generosidad y la diversidad de su
personal. Aquí no se descalifica a nadie por
ser de una universidad o de otra, y eso los
hace muy especiales.
Pues han pasado 36 diciembres y todavía
estoy aquí. Igual que la Firma, fui creciendo
dentro de ella. Me ordenan hacer unas
diligencias de reproducción a Caracas y eso
ayuda a demostrar la necesidad de montar
un departamento aquí en Valencia. Pasé a
desempeñar labores en esa unidad.
Personalmente me siento parte de la Firma,
puedo decir que aquí han sido generosos y
tolerantes. Me encanta, ¡el mejor lugar para
trabajar!
Luego, seguimos creciendo. Se estimó
necesario abrir una sala de computación con
impresoras portátiles y me indicaron que me
fuera preparando, que sería el encargado.
Si bien ya había pasado el cuarto semestre
de contaduría, decidí hacerme técnico
superior en Informática, y lo logré
graduándome en 1998. Y eso determinó mi
carrera dentro de la Firma.
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Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 21
A tantos diciembres atrás, tu visión
de todos esos años…
Yo nací en Valencia en 1962. Estoy casado,
con tres hijos. A mi esposa la conocí
dentro de la Firma, para ese entonces
ella trabajaba con nosotros. Mi visión
hacia atrás es impresionante. He visto
cómo ha crecido la oficina de Valencia.
Cuando llegué, casi todos los socios eran
americanos, ahora todos son venezolanos.
En mi caso personal, puedo decir que he
crecido en la Firma, ha sido el único trabajo
en mi vida. Tengo una familia, una casa
que ha salido gracias a la Firma. ¿Qué más
puedo pedir yo de la Firma? Mi deseo es
que se mantenga en el tiempo. Que los
líderes sigan teniendo entendimiento para
seleccionar personas que la mantengan a
futuro.
A las nuevas generaciones les digo siempre
que aprovechen el momento y valoren lo
que tienen. Esta es una Firma que es una
escuela, es una universidad.
Cantante
argentina
Foto 28
Elymar Josefina Rivas
Olivares. Caraqueña, estudió
en Texas, bilingüe. Secretaria
de Socios de Auditoria. 12 años
en la Firma.
Mi padre es intérprete de tango y
crecí escuchando tangos y me encanta
interpretar, escuchar música. En la Firma
nació la Banda PwC, en la que actué como
cantante. La experiencia ha sido muy
agradable.
Tuvimos la oportunidad de prepararnos,
conocernos y compartir un gusto en común.
Hoy en día estamos en busca de un baterista
para seguir con los ensayos y próximas
presentaciones.
Para mí la presentación en la Fiesta
de Navidad fue un impacto y estaba
gratamente sorprendida cuando vi que nos
apoyaban.
Apoyé un tiempo al grupo de la iglesia
cantando. El canto para mí es un hobbie.
No pierdo oportunidad con mis amigos de
ir a un kareoke, o en una reunión sacar una
guitarra y cantar.
Argentina…
Sí, nací en Rosario, Argentina, vine de
pequeña con mis padres y he adoptado la
cultura venezolana, así como en mi casa se
mantienen tradiciones argentinas.
María Elina Crer Francés.
Asistente en Consultoría
Gerencial, egresada como
ingeniero de computación
de la Universidad Simón
Bolívar en el 2011. Ultimo
semestre del postgrado
en Planificación, Desarrollo
y Gestión de Proyectos.
Tiene 26 años.
Corre, corre Elymar
La Firma y la música….
Tengo 26 años, el pasado 23 de enero
cumplí dos años en la Firma, colaborando
en el Área de Auditoría de Sistemas y
Procesos. Llevo dos años aprendiendo,
aportando, compartiendo con compañeros
a nivel profesional y personal también.
Siempre busco el balance entre aprender y
aportar.
Espiñeira, Pacheco y Asociados
conformó un Club de Corredores,
a fin de que sus colaboradores,
clientes, familiares, amigos
y la comunidad cuenten con una
actividad que fomente un estilo
de vida saludable.
Lo que soy hoy en día en gran parte se lo
debo a lo que viví en la universidad, a la
Universidad Simón Bolívar, en la cual me
gradué como ingeniero de computación. Allí
también me desempeñé como facilitadora.
Intento balancear mi vida profesional con
las cosas que me gustan.
Este Club, formado por diferentes
categorías de corredores, inspira
a invertir en relaciones, transmitir
energía, generar ambientes
de colaboración, alcanzar metas
y establecer lazos de camaradería.
Por ejemplo, me encanta la montaña, subir
al pico Naiguatá. La experiencia con la
naturaleza es una necesidad para el ser
humano, porque vivimos encerrados en
oficinas. Tenemos el Ávila aquí al lado,
lo vemos por la ventana y dejamos pasar
la oportunidad de subir o alcanzar a la
naturaleza, de sentir al creador de esa
belleza. Llegar a la cumbre y sentir que lo
lograste.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 22
Rumbo a sus 80 años de pasión
por Venezuela, la Firma ha
proporcionado charlas en materia
de nutrición y técnicas avanzadas
de los efectos positivos del correr
o caminar. Con esta iniciativa,
la firma busca incentivar la pasión
por el deporte y la práctica
de hábitos saludables.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 23
Siempre he sido deportista, mi papá desde
pequeños nos inculcó no quedarnos sin
hacer nada. Siempre he estado vinculada a
gimnasios. Empecé a correr hace 10 años y
esa actividad me enganchó. Algo que puedes
hacer sola, en la calle, donde quieras,
porque lo único que necesitas es un par de
zapatos, un short y una franela.
de Corredores PwC. Salimos después del
trabajo a caminar o correr, no importa el
nivel. Esta actividad ha integrado mucho a
los colaboradores de la Firma, quieren que
la gente participe, que hagan una actividad
diferente al trabajo. Lo hacemos los lunes
y miércoles. Después de esta actividad
algunos regresan a seguir trabajando.
Una forma de vida…
Cuando te metes en ese mundo te das
cuenta de que hay personas que comparten
la misma pasión, que hablan de lo mismo.
Mi mamá dice que somos como una secta.
Y tiene razón, pertenezco a un grupo de
corredores amigos y cuando nos reunimos
de verdad que no hablamos de más nada.
Dentro de la Firma me reconocen por ser
“la que corre”. A mí me gusta tener ese
reconocimiento de la gente por correr, por
hacer ejercicio. Yo no soy la más rápida pero
tampoco soy la más lenta, pero si alguien
en la Firma quiere empezar a correr viene a
mí por consejos. Yo no soy ninguna experta
pero los oriento.
No soy una corredora de hacer grandes
tiempos, pero estoy pendiente de lo que está
pasando. No lo considero una fiebre sino
una forma de vida. Me apasiona mucho.
Cuando corres todos somos iguales, sin
importar si eres rico, pobre, joven o viejo.
Todos te miran igual, somos todos iguales
cuando estamos corriendo y eso me gusta.
Estás inscrita en…
Este año voy por los 21 en el Maratón de la
CAF. El año que viene ¡por los 42! Esa es
una distancia que hay que respetar, hay que
estar no solo físicamente sino mentalmente
preparado para la distancia.
Estoy en un grupo en el Parque del Este y
con los del club de corredores de la Firma.
Y tu responsabilidad en la Firma…
La Firma tiene un horario bien flexible.
Como no tengo un horario para correr sino
que lo puedo hacer cuando yo quiera, a las
cinco, o las seis, salgo del trabajo y puedo
hacerlo. El año pasado, por iniciativa del
socio Omer Useche, se organizó el Club
Elymar entró a la Firma hace 12 años,
caraqueña, bilingüe. ¿Que cómo fué?,
¡simplemente: tocar fue entrar! Actualmente
se desempeña como secretaria de socios.
Benjamín Guerrero
Merideño, 29 años.
magna cum laude de la ULA en
Contaduría Pública, 2008,
a los 22 años. Senior en el
Departamento de Contabilidad
y Finanzas de la Firma.
De inmediato sentí empatía, tanto con la
coordinación de Recursos Humanos como
cuando se llevó a cabo la reunión con los
socios. Entré en el 2007 para las pasantías y
una vez graduado, me quedé en la Firma.
Para mí
no existe
limitación
Sí, soy merideño, me gradué a los 22 años
en Contaduría Pública en la Universidad
de Los Andes, con la particularidad de
recibir la mención magna cum laude. Fui
preparador y auxiliar de investigación en
el Instituto de Economía de la ULA. En este
momento soy senior en el Departamento
de Contabilidad y Finanzas y espero
incorporarme este año al postgrado
de Finanzas que tiene la Firma con la
Universidad Central de Venezuela.
Todo ese fabuloso expediente profesional
proviene de un hombre que irradia
optimismo, fe, confianza, emoción.
Benjamín Guerrero, quien tiene la
particularidad de tener una altura de solo 1
metro 35 centímetros.
Sin que mediara mayor pregunta expone con
orgullo su primera realidad: Mi mamá ha sido
la persona clave en mi vida. Ella es la que me
ha dado fuerzas y me ha ayudado a crecer
como persona. Ella es mi ejemplo a seguir.
Pero no basta mamá para lograr
todo lo que demuestras….
Siempre me destaqué en los estudios por la
dedicación y el compromiso que adquiría.
Dedicación es la palabra que más me
identifica, es lo que me representa. Se me
hicieron fáciles las materias prácticas, me
gusta el área de los números. Empecé a
trabajar porque quería tener experiencia
y fui escuchando de mis compañeros
y de mis profesores sobre el entorno
laboral. Identifique que muchos profesores
eran egresados de Espiñeira, Pacheco y
Asociados. Por eso, cuando la Firma fue a
la Universidad de Los Andes a realizar el
concurso de reclutamiento me anoté en la
lista y participé en el proceso de selección.
Tu pequeño tamaño no ha sido
un obstáculo…
Para nada, yo me desbloqueo mentalmente
de eso, porque para mí no existe ninguna
limitación. La limitación se la coloca
uno mentalmente. También la sociedad
intenta colocarte una etiqueta que afecta
sicológicamente, pero está de parte de
uno tomarlo o no tomarlo. La vida me ha
enseñado a seguir adelante y ser optimista
ante todo. Siempre he pensado que si Dios
te dio una cabeza, dos brazos y dos piernas,
pues ve y camina. Mi mamá también tiene
limitaciones pero no es tan abierta como yo.
No se graduó, llegó hasta al quinto semestre
de Arquitectura y hasta el quinto de
Administración. Al tener dos hijos, se limitó.
Pero trabajó y sacó adelante a dos hijos y
eso es un ejemplo a seguir.
Mérida, a dónde la dejamos…
Salir de Mérida fue la mejor experiencia y
oportunidad para crecer como profesional
y como persona. Cuando uno sale joven, es
como una esponja, aprende de todo lo que se
le presenta y se te hace fácil adaptarte a los
cambios y a las ciudades grandes. Salí de mi
casa sin saber siquiera cocinar ni lavar ropa.
Mi abuela, mi mamá y mi hermana me lo
hacían todo, y aquí en Caracas me di cuenta
de cómo es la vida, de que hay que resolver.
La Firma y Benjamín…
Excelente, abierta en todo momento. Siempre
me han tratado como un profesional, más
allá de la limitación. Me han presentado
oportunidades. Comencé en el área
de Auditoría Externa. Hoy estoy en el
Departamento de Contabilidad y Finanzas,
en donde me ha sido fácil adaptarme, pues
siempre me han gustado los números. Una
característica que siempre he resaltado de la
Firma es el calor humano. De verdad que es un
tesoro la calidad de recurso humano que tiene
la Firma. Puedes ser socio o del Departamento
de Mantenimiento y siempre vas a encontrar
compenetración, ese calor humano.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 24
Una Miss
que juega kickingball
Michelle Giang Barrera,
Gerente de Auditoría
en la oficina de Valencia,
estado Carabobo. Egresada
de la Universidad Católica
del Táchira, cinco años
en la Firma.
Mi papá es chino, mamá es gocha, de San
Antonio del Táchira, mi abuelo colombiano.
Soy una mezcla y en la oficina me echan
bromas: una gocha china, una china gocha,
con un poco de colombiana.
Sí, nací en San Antonio del Táchira, tercera
de cuatro hermanos, graduada en la
Universidad Católica del Táchira en el 2009,
con el título de Contador Público.
Quería salir de San Cristóbal, ver nuevos
horizontes, conocer más a mi país. Cuando
la Firma fue a reclutar estudiantes apliqué y
pasé todos los exámenes. Me ofrecieron las
alternativas de Caracas y Valencia y escogí
esta última ciudad porque allí tenía un
hermano viviendo y trabajando.
Entré con apenas 21 años, pues la Firma me
permitía hacer las pasantías. Y aquí estoy,
ya con un poco más de cinco años.
¿En auditoría?
¡Auditora hasta la médula…! Gracias a Dios
mi desarrollo profesional en la Firma ha sido
muy bueno. Tengo apenas 26 años y ya soy
gerente de Auditoría. He tenidos dos ascensos
extraordinarios que me cayeron de sorpresa.
Todos me dicen que he tenido un desarrollo
muy acelerado. Me comentan que en edad
estoy por debajo de la media, pero yo trato
de que eso no me afecte. Mis compañeros
que son gerentes siempre me han apoyado y
me han dado guía. Me encanta mi carrera;
definitivamente, a mí lo que me gusta es esto.
Sabemos que eres profesora…
Sí, la Firma tiene un acuerdo con la
Universidad de Carabobo y dicto clases
sobre las NIIF en un diplomado. En eso llevo
dos años.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 25
Pero también juegas kickingball…
También, juego en la selección del estado
Carabobo para el campeonato de la
Federación de Colegio de Contadores
Públicos de Venezuela. Ya he participado
en dos campeonatos nacionales. ¡El año
pasado resulté la Champion Pateadora!
Además competiste en el reinado
de Miss China Venezuela…
¿Cómo se enteraron de eso? Sí, en
efecto, con el conocimiento de la Firma
el año pasado participé en el concurso
de Miss China Venezuela que patrocina
la comunidad China–Venezolana en el
país. Llegué de segunda finalista. Fue una
experiencia única. Eso es algo que se vive
una sola vez, me sentí identificada porque
conocí gente que era venezolana y china a
la vez.
Y la Firma, ¿en dónde queda
en todo esto?
Creo que es más que mi segundo hogar.
Vivo en la Firma más que en mi casa. Aquí
he podido identificar tanto mi desarrollo
profesional como mi desarrollo personal.
Aparte del conocimiento que adquieres, la
calidad humana que existe entre nosotros
es impresionante. En la Firma se respira
juventud, eso contagia hasta a los socios;
además, ellos no son tan mayores.
¿Tiempo para todo eso?
Eso siempre me lo preguntan, que cómo
hago para sacar tiempo para todo. En el
concurso me decían “la miss ejecutiva”,
cargaba mi computadora para todas
partes. Algo que yo he aprendido de
la cultura de mi papá y que lo llevo en
la sangre es el tema del trabajo duro.
También los gochos se conocen por muy
trabajadores, así como por serviciales,
cordiales…
Omer Useche
El mayor
de los mayores
“Sí, yo fui un becario Gran Mariscal de
Ayacucho. Concluí mis estudios en el
Rensselaer Polytechnic Institute, en el estado
de Nueva York, en 1982. Aunque tenía varias
oportunidades de trabajo por allá, y otros
se quedaron, decidí venirme a Venezuela,
por eso de la responsabilidad adquirida,
de resarcirle al Estado venezolano y a la
Fundación el esfuerzo que habían hecho.
Aquí tuve varias ofertas: Pequiven, Xerox,
Lagoven, Inavi. Acepté la del Inavi como
jefe de Centro de Computación hasta 1984,
lo cual me produjo bastante satisfacción
porque contribuí mucho con el desarrollo de
soluciones para esa institución.”
Los párrafos anteriores son dos breves
secciones del diálogo sostenido entre
NOSOTROS y quien hoy es el socio de la
Firma con la mayor edad: Omer Useche.
Un venezolano nacido el año 1953 en
Montecarmelo, un pueblo de agricultores
italianos enclavado en las montañas del
estado Trujillo.
“Somos de origen vasco. Mi abuelo vasco.
Papá, trujillano, era comerciante de café con
almacenes en Maracaibo. Era un ambiente
y unos tiempos en que tenía vigencia la
frase de que ‘o te metes a cura o te pones a
trabajar la tierra’, como le decía mi abuelo a
mi papá.”
A partir de 1959 la familia de Omer
comienza a salir de Montecarmelo. Él tenía
solo seis años, el último de cinco hermanos.
De estudiar en las escuelas nacionales
Ramón Pompilio Oropeza y Octavio Antonio
Diez culmina su bachillerato en el afamado
liceo Gustavo Herrera de Caracas, para
ingresar luego en la Universidad Central de
Venezuela, de la cual egresa de la Escuela
de Computación de la Facultad de Ciencias
en 1978.
“Fui preparador, auxiliar docente y también
instructor y en 1976 fui electo presidente
del Centro de Estudiantes de la Escuela de
Computación”, comenta con cierto tono de
orgullo y satisfacción.
Luego de diversos trabajos en sus primeros
años como experto en computación
decide buscar su postgrado en los Estados
Unidos. Y logra dos. Haciendo buen uso
de su tiempo y seleccionando las materias
convenientes adquiere menciones tanto en
Gerencia en Ingeniería como en Ciencias de
la Computación.
¿Y cómo te encuentras con la Firma?
“Fue, para ser específico, el 6 de abril de
de 1984. Hace 30 años exactamente. Entré
como senior, en el área de Consultoría.
Luis Brabo estaba a cargo de esta área.
Luego ascendí a supervisor, posteriormente
a gerente medio y finalmente a gerente
senior. Fueron años duros y conocí a casi
toda Venezuela en ese período, aspecto de
mucha satisfacción. En esos años desarrollé
proyectos importantes. Cuando vino la
selección para nuevos socios, de cinco
aspirantes solo entraron tres. Yo no quedé.
Decidí así irme a buscar otros horizontes.”
Entonces…
“Como lo que me gustaba era la consultoría
entré a la Firma Seif Valeri y Acosta. Cuando
comencé éramos solo 11. Era director. Luego
me admitieron como socio en 1992, con
una cartera importante de trabajos. Ocurre,
entonces, que se establecen conversaciones
para una fusión entre Espiñeira, Sheldon
y Asociados y Seif Valeri y Acosta. Cuando
esas conversaciones concluyen en el año 94
ya éramos casi 50 personas. Para ese año
ya estaba instalado como socio en nuestras
actuales oficinas.”
trabajar duro. Y tercero, importantísimo,
la honestidad en la información. Yo
aprendí mucho de varios socios, Vicencio
Colmenares, Luis Brabo, Rafael Acosta sobre
cómo manejar situaciones. Hay que evitar
que una persona vuelva a repetir un error
por no habérselo aclarado la primera vez.”
¿Es la consultoría una oportunidad
para ese joven?
“La consultoría es una oportunidad, tiende
a ser algo necesario en las empresas. El día
a día las consume y necesitan gente que se
abstraiga de ese día a día y le indique al
cliente o a la empresa cómo se deben hacer
las cosas, en términos de mejores prácticas,
sobre soluciones que están en el mercado y
qué hacer para mejorar su operación.”
Añoras Montecarmelo...
“Es algo de mi pasado. Al estar allá me
aíslo. Pienso si será verdad que se necesita
tanta cantidad de tecnología para vivir. Pero
si estoy allá, en una semana me obstino y
me vengo.”
Eres con méritos propios y la
necesaria edad, el senior de los
senior de la Firma. Te graduaste
en la universidad de 24 años. Si en
este momento entra por esa puerta
un joven ingeniero o técnico con esa
misma edad, ¿qué le recomendarías?
“Primero, la constancia. Constancia en el
trabajo, en el estudio, en el aprendizaje, en
adquirir habilidades. Segundo, el respeto.
Respeto por la gente, por sus características,
de cualquier tipo. Ese respeto busca
identificar las fortalezas y respetar las
debilidades. Conseguir que el individuo se
desarrolle sin importar de donde venga,
de cualquier área o sector. En ese sentido
la estructura sobre la cual está montada
la Firma es un ejemplo para decirle que
puede llegar, pero tienes que sacrificarte y
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El socio más joven
Mis padres son de Madeira, de los
inmigrantes de hace 50 años buscando
nuevas oportunidades. Se conocieron
en Venezuela y se residenciaron en
Barquisimeto. Tuvieron cuatro hijos, yo
soy el menor. Como casi toda la colonia
portuguesa mi papá se dedicó al comercio,
alimentos, bebidas, restaurantes. Con una
formación académica muy baja, mis padres
siempre se preocuparon de que sus hijos se
formaran académicamente.
En esos años no había universidades
reconocidas en Puerto Ordaz y deciden
enviarnos a Caracas porque ofrecía
mejores opciones universitarias. Hoy somos
un hermano médico, un abogado, una
diseñadora gráfica y yo, contador público.
Ninguno siguió los pasos de comerciante.
Estudié en la Universidad Católica Andrés
Bello. En 1999, hace 15 años, aplique a la
Firma, a la mitad de mi carrera, y entré.
Y 15 años después, eres socio…
Me gradué en el 2002, ya había sido
promovido a senior en la Firma. Ese mismo
año hice un postgrado en Finanzas en el
IESA. La Firma me apoyó mucho en el tema
económico, tanto para la carrera como para
cursar el postgrado. Aproveché todas esas
oportunidades que se me brindaron. Luego,
estando de novio de mi esposa, la Firma me
permitió la flexibilidad de tomar un permiso
no remunerado para estudiar unos meses en
Estados Unidos.
Me caso con una joven descendiente de
italianos. Tomo la decisión de aprovechar
otro beneficio de la Firma y decido irme
a estudiar inglés a Londres. No fue fácil
para un recién casado irse solo fuera
del país durante seis meses. Pero conocí
otra cultura, la entendí y me hice otra
perspectiva que después traje al país, a
desarrollar otras ideas y aportar.
Regresé y como a los tres años pasé a ser
gerente senior. Luego de cinco años, en el
2013 fui admitido a socio de Auditoría, con
33 años de edad.
Jeanniel Ferreira,
el Socio más joven de la Firma.
33 años. Área de Auditoría
Cómo te enteraste…
Estaba en el colegio de mi hijo, una de
las personas más importantes de mi vida,
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celebrando el Día del Padre. Ese día se
celebraba la Asamblea de Socios en la
cual se iba a tomar la decisión. Hasta un
determinado momento iba ganando todas
las yincanas con mi hijo, cuando recibo una
llamada de la secretaria de Pedro Pacheco
solicitándome que me trasladara a la Firma.
Desde ese momento perdí la concentración
en los juegos. Fueron momentos de mucha
expectativa. Llegué a la Firma y después de
dos largas horas Pedro me dijo: –Bienvenido
a esta sociedad y a esta familia.
Esas fueron sus palabras. Fue un momento
bien emocionante para mí. Mi primera
llamada fue a mi esposa. Para poder llegar
a socio tiene que haber un apoyo familiar
muy importante, porque el trabajo es muy
exigente. La familia tiene que acompañarte,
sin eso no se pueden lograr las aspiraciones
que uno tiene. A los primeros que uno tiene
que agradecer son a esas personas que lo
acompañaron en los momentos difíciles.
No solo fue un logro para mí sino par mi
familia. Luego llamé a mis padres y a mis
hermanos para compartir con ellos, que han
estado conmigo durante estos años.
Yo lo que sé es que a todo lo que tengo le
quitas la maleta, las dos camisas y los dos
pantalones, ¡el resto es ganancia!
Mi mamá es otro caso. Ella estudió y se
graduó de derecho a sus 50 años. Se graduó
diez años después que yo.
Dijiste que aprovechaste
las oportunidades que te brindó
la Firma…
El ambiente que existe en la Firma permite
a todas las personas sentirse bienvenidas y
apoyadas para esa oportunidad de crecer,
desarrollarse y lograr el éxito. Y eso va
desde que entras hasta que llegas a socio.
Aquí se llega hasta donde tus aspiraciones
y tus talentos te lleven. Sin importar tus
raíces, en qué universidad estudiaste o de
qué región del país vienes.
La reacción de mis padres fue de mucha
emoción. Hay que reconocer el sacrificio y la
visión que tienen los inmigrantes que llegan
al país, que no tenían estudios, que no
han vivido lo que vive un profesional para
motivar a sus hijos a que sigan adelante,
que logren méritos y se sigan desarrollando.
Ellos sabían la importancia de empujar y
promover a que sus hijos se desarrollen.
Cuando estudiante me apoyaron, eso quiere
decir flexibilidad. Ahora hay postgrados
dentro de la Firma, y no tienes ni que
desplazarte. Y para todos los niveles,
desde el staff hasta socios, en una misma
mesa estudiando, distintas generaciones
compartiendo estudios. Cuando te casas
también hay flexibilidad con el horario. La
Firma te va llevando en cada una de las
etapas y te va brindando oportunidades.
Ahora, es decisión de cada una de las
personas si las tomas o no las tomas, si
sigues o no sigues. Las nuevas generaciones
le dan mucho más valor al balance vida
personal-trabajo y a esa flexibilidad que le
pueda brindar el trabajo.
Los méritos de ellos también son muy
grandes. Mi padre me decía que él llegó
a La Guaira con una maleta que tenía dos
camisas y dos pantalones y que Venezuela
le brindó todas las oportunidades para que
emprendiera todo lo que es y lo que ha
hecho hasta ahora, tanto como comerciante
como con sus hijos.
Próximo paso…
Adaptarme a esta nueva responsabilidad
como socio y apoyar y promover el
crecimiento de la Firma en un entorno que
no es tan sencillo. Considero que en el país
siguen existiendo muchas oportunidades
para los jóvenes y nuevos talentos de la
Firma y de Venezuela.
Papá desde muy pequeños nos enseñó el
valor del trabajo, y los fines de semana
teníamos que trabajar y no era opcional
ayudar a los negocios de la familia. Si
yo quería faltar un día tenía que pedir
permiso. Él tiene una frase muy peculiar.
Él dice: yo no entiendo eso de contaduría.
Andrés Espiñeira nació en
La Coruña, España, en 1935,
maestro en Cuba, navegante
en los mares de Yucatán, México,
empleado de una línea aérea
en La Guaira, egresado de
Contaduría Pública de la UCAB
en 1964, primer “socio criollo” de
la Firma en 1971, socio principal
en 1975, cargo que ejerce durante
20 años. Retirado desde 1995.
La vida del emigrante
es dura
Nací en la Coruña, en la España de la
postguerra. No había trabajo. Tenía 15 años.
Tenía tíos en Cuba que les dijeron a mis
padres que me enviaran. Hice de ayudante
de maestro para niños de seis y siete años.
Los tíos tenían varios barcos de pesca y me
monté en uno de ellos, a pescar a la zona de
Yucatán, México, por año y medio.
Fui cocinero, lava platos, pelaba papas.
Sabía llevar el timón y de noche ayudaba
a la navegación. La tripulación era de
personas mayores, la mayoría analfabetos,
muchos gallegos emigrantes.
Mi hermana y mi cuñado estaban en
Venezuela y fueron a visitarme y listo,
decidieron traerme para Caracas.
Trabajé en la línea Aeropostal limpiando
aviones, después mi cuñado me consiguió
trabajo en Avensa. En esa línea aérea
me ofrecieron que viniera a trabajar a
Caracas como asistente del contralor y me
involucraron en un difícil caso que ocurrió
en la caja de ahorro de los trabajadores.
Ahí se despertó en mí la curiosidad por la
contaduría.
Como había decidido estudiar, subí a Caracas
a una academia de contaduría, que estaba
en El Silencio, en la cual me gradué y en la
que me contrataron como profesor. Luego
me enteré de que la Universidad Católica
Andrés Bello estaba abriendo la Escuela de
Contaduría Pública nocturna, y me inscribí.
Como trabajaba en Avensa pedía una colita
para subir a Caracas. Como vivía en Catia La
Mar, regresaba en carro por puesto a mi casa
como a las 11 de la noche.
Los fines de semana eran solo para estudiar.
La vida del emigrante es dura…
Una noche hice el comentario sobre mi
trabajo en uno de los salones de la Católica
y me dijeron que en la firma Price estaban
buscando gente. Decidí renunciar a Avensa
y presenté mis papeles a la Firma. Se lo dije
a mi esposa y ¡casi le da un yeyo!
Tuve la suerte que en la Firma me asignaron
como primer trabajo atender una caja
de ahorros. Obviamente que lo hice muy
bien, dada la experiencia anterior. Seguí
estudiando, todas las noches, hasta que
logré graduarme de Contador Público en la
UCAB, en el año 1964.
Cuando entré a la Firma había pocos
venezolanos, algunos españoles y todos
los socios eran americanos y canadienses.
Recuerdo que en las reuniones se hablaba
en inglés, y cuando entraba tenían que
empezar a hablar en español. Había varios
de la Firma que no tenían títulos, y estaban
estudiando para graduarse de contadores
públicos. Con trabajo y más trabajo logré
la condición de socio. Fui, para decirlo de
alguna manera, el primer socio criollo. Eso
fue en el año 1971. Hoy los 32 socios son
venezolanos.
tienes que ganártelo tú. Tienes que
respetarte a ti mismo, no importa lo que
hagas. No es delito el tipo de trabajo que
hagas, cualquiera que sea, pero hazlo
bien y respeta a los demás. Si piensas
que por ser socio principal vas a entrar al
ascensor y no vas a darle los buenos días
a los que están allí, estarías en un error.
Dicho de otra manera, yo no me sentía más
importante por ser socio de la Firma que
cuando trabajaba en Avensa. Seguía siendo
el mismo.
La Firma o Andrés…
Yo sí creo que la Firma es un ejemplo
de inclusión. Tanto antes como ahora la
mayoría de los socios de la Firma vienen de
la clase media típica venezolana. Muchos
hijos de inmigrantes. Venezuela tiene la
característica de que es inclusiva. Además
de ser ejemplo de inclusión social, la Firma
también lo es en cuanto a desarrollar a los
mejores, nuestros profesionales viajan al
exterior, ven otros países, se comunican
con otras personas de otras regiones. Hay
muchos en Europa, España, Chile, Bogotá y
todos dejan en alto la imagen del país.
Una vez el socio encargado de la oficina de
España me hizo el siguiente comentario:
“Oye, Andrés, los venezolanos tienen fama
de flojos pero los que están aquí son un
ejemplo de trabajo para los españoles, todos
sin excepción dan la talla.”
Las firmas en general han contribuido a
darle renombre a la contaduría pública
como profesión. Hoy por hoy creo que es
una profesión de pleno empleo, la mayoría
hoy tiene trabajo, tanto en firmas como en
empresas.
Mensaje a ese joven que hoy se
monta en un autobús para ir a la
universidad y mañana llega a socio
principal…
Tener confianza y no tenerle miedo al
trabajo. No importa lo que hagas, hazlo
bien. El mensaje es que no esperes nada
regalado, en la vida no se regala nada,
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 30
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 31
Hebe Hriasco. Maracucha,
traductora, graduada
de Astrofísica en la Universidad
de Boston y con problemas
auditivos. 16 años en la Firma.
Gerlú Clayne Cárdenas
Barajas, egresada de la
Universidad Católica
del Táchira, cum laude.
Entra en la Firma en el 2013.
Asistente de Auditoría Externa,
cuenta con 23 años de edad.
Fiscal. Así que uno de mis retos fue traducir
todo lo que fueron las reformas de las
leyes tributarias que se hicieron para
ese momento y decidí complementar ese
ejercicio con una especialización en Derecho
Tributario en la Universidad Santa María,
en el 2002.
En la universidad, a partir del tercer año,
me otorgaron una beca de excelencia por
mi promedio. Durante los últimos tres años
fui becada por la universidad, ya que tenía
un promedio mayor a 18 puntos. Me gradué
a los 23 años con un promedio de 17,7. La
primera en mi promoción, cum laude, con
honores.
Traductora astrofísica
Realmente esta Firma es un centro de
enseñanza profesional increíble. Los retos
que impone el trabajo que uno realiza te
obligan a superarte.
El área de traducción es una oportunidad
en la Firma para las nuevas generaciones.
Admiro la forma en que esta Firma se ha
mantenido y se ha consolidado y mantiene
su supremacía ante la competencia, a pesar
de todos los contratiempos que enfrentamos
como país.
Astrofísica y con problemas
auditivos….
Sí, tengo problemas de audición, debido
al exceso de antibióticos que tomé en una
oportunidad. Pero con la salud suficiente
para trabajar y salir adelante.
Pero este problema no ha sido obstáculo,
gracias a la Firma y a los compañeros. En
una ocasión el departamento de Recursos
Humanos mandó un e-mail en el que
expusieron mi caso, pidieron colaboración
y todos los compañeros desde los socios,
todos, dieron un aporte valioso, generoso
y gracias a eso tengo hoy unas prótesis en
ambos oídos que me ayudan a superar el
problema.
Y la astrofísica, ¿dónde quedó?
Me gradué en la Facultad de Astrofísica, de la
Universidad de Boston, en los Estados Unidos.
Fue en 1988.
Llegué a la Firma hace 16 años, desde
Maracaibo. Antes de eso conocía a varios
socios y gerentes, pues les daba clases de
inglés. El exsocio Luís Fernando Miranda
era uno de mis alumnos y me dijo que
estaban necesitando para el Departamento
de Asesoría Fiscal una traductora. Como
me encanta la traducción me certifiqué en
Venezuela como intérprete público y desde
entonces estoy aquí.
¿Qué pasó con esos estudios?
Cuando llegué a Venezuela quería entrar
a trabajar en el Observatorio Cajigal, pero
me exigían asimilarme, lo cual hizo que
desistiera de esa idea.
Durante el primer año estuve en el
Departamento de Traducción de la Firma,
fue un entrenamiento muy interesante
porque en ese momento todo el personal
era nuevo. No conocía mucho la Asesoría
Mi mamá es colombiana, mi papá de San
Cristóbal, y soy la mayor de dos hermanas.
De la educación media ingresé en la
Universidad Católica del Táchira, aunque
por mi promedio había sido aceptada en la
Universidad de Los Andes, pero me decidí
por la UCAT. Estudié Contaduría Pública
porque hice bachillerato técnico en la rama
de contabilidad, pues siempre me han
llamado mucho la atención los números, la
parte contable de las empresas.
Mi papá me decía que le diera el currículo
para buscarme trabajo en San Cristóbal,
pues en su criterio yo era muy pequeña,
muy niña. Mamá también estuvo dudosa,
ambos siempre me han apoyado, quieren
que surja, siga adelante y siempre han
estado muy orgullosos de mí.
Ya había sido aceptada en la Firma y una
vez le dije a papá: Por algo quedé en la
Firma y decido irme. Tengo que empezar
mi camino y esta es una buena opción
para comenzar mi carrera profesional. Ha
sido fuerte vivir sola, tener que llegar a
cocinar, lavar, hacer uno su vida. Eso pega
un poco.
Tu llegada y experiencia en la Firma
Entré a la Firma en julio del 2013 como
pasante, luego de superar las pruebas
que exige la Firma. Los profesores me
habían hablado de Espiñeira, Pacheco y
Asociados.
Mi aspiración es tener mi propia firma y
tengo que adquirir experiencia. Espiñeira,
Pacheco y Asociados es un lugar de
aprendizaje muy rápido, de mucha
formación profesional, integral. Esto es
como la universidad, pero en la realidad, ya
que te van enseñando.
Cuando uno llega aquí se siente como
chiquito, entre tanta gente y gente que
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 32
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 33
Andina, cum laude
y misionera
sabe. Cuando los socios y gerentes me
dieron el curso de preparación, yo decía:
–Dios, ¡no entendí! Pero venía con todas
las energías y expectativas de aprender.
Siento que aquí son muy receptivos. No
es como otras empresas, que si usted no
sabe, mire y busque cómo aprende. Todos
entienden que uno al principio no sabe y
nos van explicando, enseñando y dando las
instrucciones para poder hacer el trabajo
que nos corresponde. Aquí hay personas de
todo tipo, pero entre todos se complementan
y por eso es la Firma que es.
Por ejemplo, mi experiencia con los clientes
ha servido para aprender a desenvolverme y
dejar el miedo escénico a un lado. Mi cliente
actual es muy receptivo.
Jesús es el camino…
Pertenecí al voluntariado “Jesús es el
camino” del Colegio María Auxiliadora
por año y medio. Visitábamos los barrios
de San Cristóbal con regalos para los
niños, hacíamos reflexiones, hacíamos de
misioneros en pueblos del estado. Lo que
más me gustó de esa experiencia fue el
agradecimiento de las personas cuando
uno hacía algo por ellos. Por ejemplo, en un
pueblito muy humilde que visitamos en La
Grita, conseguimos personas tan dadas, que
era más lo que nosotros recibíamos que lo
que nosotros les llevábamos. La experiencia
de guiar niños me encantó.
¿Cómo te ves dentro de 20 años?
Como una contadora, auditora con su
propia firma, sus propios clientes. Nunca
voy a llegar a ser tan reconocida como
PwC obviamente, pero si mi base es esta,
quisiera tener las mismas directrices que
tiene la Firma. Para mí la Firma es una
escuela, pero en la realidad. Quiero hacer
un postgrado en el área de impuestos;
además de casarme, tener mis hijos y vivir
la experiencia de ser madre.
Unas palabras al socio principal…
Me gustaría decirle que mantenga ese
espíritu de la Firma, de recibir jóvenes,
de irlos formando y labrando su camino
profesional, eso es muy importante. Que
siga apoyando a los recién graduados.
Muchos de mis compañeros no están
trabajando todavía. Yo, en cambio, tengo
algo seguro en una Firma buena donde
puedo aprender, formarme y seguir
creciendo como profesional.
Ser mujer no fue una limitante
Cuándo fue eso…
Eso fue en 1982. Me admitieron como
Socia diez años después, en 1992. Este año
cumplo 32 años en Espiñeira, Pacheco y
Asociados. En las competencias técnicas ya
no hay diferencia entre los varones y las
hembras. Hoy soy la socia jefe responsable
de la oficina de Maracay.
Tuve tres hijos durante mi carrera y he
cumplido perfectamente con mi trabajo. Lo
importante es hacer el trabajo, y hacerlo
bien, que te lo reconozcan sin prejuicios a la
hora de evaluarte. En ese sentido el sistema
de evaluación de la Firma es documentado
y por proyectos, no lo hace el jefe sino las
personas que forman parte del equipo o del
proyecto. Ese sistema de evaluación también
hace que se dé ese tipo de justicia.
Ana Bella Fernández.
Contador Público, Universidad
de Carabobo, 1983. 32 años
en la Firma. Responsable
de la oficina de Maracay,
estado Aragua. Casada,
tres hijos.
Mujer, madre y profesional…
Promoví a socio siendo mujer, del interior
del país, casada y ya tenía dos niños y eso
no fue una limitante para promoverme.
Había cubierto los requisitos que en aquel
momento se tenían para optar a esa
posición. Si los hijos son una limitante es
porque te la pones tu misma.
El trabajo de la Firma te genera más bien el
buen hábito de organizarte. Mi agenda no
es una agenda simple y de solo reuniones
con clientes. En mi agenda encontrabas
actos del día de la madre, llevar a los niños
a las consultas médicas, sin ningún tipo de
limitación de la Firma. Yo era responsable
de mi trabajo. Tenía mis hijos y mi familia
pero a su vez la Firma también es mi
familia.
La primera mujer socia de la Firma fue Mary
Carmen Sánchez; además, creo, fue también
la primera mujer socia en toda América
Latina. En el tema de género esta Firma
siempre ha sido muy amplia, no existían y no
existen los límites. Yo soy hija de inmigrantes
portugueses y egresada de una universidad
pública, la Universidad de Carabobo. Llegué
a la Firma con el aval de mi propio esfuerzo.
No fue una limitante el hecho de ser mujer.
Antes de entrar a la Firma mi papá decía
que yo no tenía necesidad de estudiar para
trabajar para terceros, que lo hacía para
trabajar en sus negocios.
Primero, conocí a la Firma por un libro.
Luego un profesor me dijo que tenía buen
promedio y podía optar para entrar en
Espiñeira. Por último, mi profesor de
Auditoría era gerente de la Firma y me dio
un folleto. Le dije que quería trabajar en
Espiñeira y en la clase siguiente, después
de averiguar mi promedio, me invito a
presentar la prueba. Luego de haber sido
contratada en Caracas, asistí al curso básico
y me explicaron lo que era la Firma. Yo
estaba que no podía creer que había entrado
a trabajar aquí. No tenía ni idea de lo
importante que era. ¡Estaba feliz!
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 34
La manera de tratar a los clientes uno la
proyecta a la vida personal. La Firma te
enriquece personalmente, porque tiene
valores muy arraigados. Su Código de
Conducta no solo se ejerce en el trabajo,
se vuelve un estilo de vida. Lo adoptas y te
comportas así en todo, hasta en la forma de
vestir fuera del trabajo. También te brinda
oportunidades, como cambios de oficinas o
de áreas o líneas de servicio. Las vacaciones
son promovidas y se pueden tomar en
cualquier fecha del año, organizándote y
planificándolas.
En PwC tenemos
una visión global
sobre diversidad
e inclusión
PricewaterhouseCoopers a nivel global representa un equipo de más de
184 mil personas, ubicadas en 776 diferentes ciudades y respondiendo
a los mercados de 157 países. La mitad de este valioso equipo de
profesionales es femenino. Por otra parte, más del 67% de los ingresos
totales de la Firma provienen de clientes de rango internacional.
Estas cifras dicen mucho de nuestra propuesta corporativa a favor de la
diversidad y la integración, no solo desde el punto de vista de los géneros,
sino también tomando en consideración nacionalidades y culturas
La Firma globalmente considera como una de sus fortalezas la diversidad,
encándola como fuente indispensable para generar valor a favor de
sus clientes. Pensar diferente, tener diferentes puntos de vista es
fundamental, ya que de esa forma se dispone de talentos diversos para
resolver problemas importantes.
Los logros obtenidos con esta estrategia hacen que la Firma sea
permanentemente evaluada dentro de las diez primeras corporaciones
que globalmente innovan e incrementan la habilidad de desarrollar
diferencias entre sus trabajadores, a los fines de obtener logros a favor de
clientes y la sociedad como un todo.
A nivel global, la Firma ha designado un Líder para conducir los
programas de diversidad e inclusión. Ellas es Agnes Hussherr, con sede
en París y quien se incorporó a PwC en 1989. En la opinión de Hussherr,
“PwC es un lugar de trabajo donde se valoran y respetan las diferencias.
Sabemos que con personas de diferentes trayectorias y diferentes
puntos de vista y talentos se puede trabajar en equipo. Así, nosotros
maximizamos lo especial y único de cada una de nuestras personas a los
fines de crear el más alto valor para nuestros clientes y la sociedad en
general”.
Es con esta premisa que en todas las oficinas de PwC se celebra la
Semana Global de la Diversidad, con el propósito de crear interés y
atención sobre la diversidad como una prioridad para la Firma. Buscamos
la oportunidad de hacer de este tema un caso real de negocios.
Par ello se han propuesto cuatro estrategias. Primero, que sean los
líderes de cada Firma los que demuestren su compromiso al respecto.
Segundo, exponer y comprometerse con casos reales de diversidad
e inclusión. Tercero, promover el interés y la atención mediante el
ofrecimiento de recursos internos a los fines de mejorar el conocimiento
y el entendimiento sobre lo que es diversidad e inclusión. Y, finalmente,
proceder a involucrarnos todos, promoviendo un gran diálogo con
nuestros líderes globales a través de internet.
En la página www.pwc.com/inclusion la Firma ha puesto la más amplia
y conveniente información sobre este valioso componente de nuestra
estrategia, indispensable para continuar avanzando de manera exitosa en
el futuro inmediato.
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 35
El único
pelirrojo
Elías Antonio Guerrero
Castillo, caraqueño,
Egresado de la UCAB en el
2013 de Lic. en Contaduría
Pública, actualmente
Asistente II, en la el Área
de Auditoría Externa.
Miembro del Sistema
Nacional de Orquestas y
Coros Juveniles e Infantiles
Wladislav Boris Neresoff
Padilla. Venezolano graduado
de Contaduría Pública en la
Universidad de Los Andes.
Actualmente Senior en
Auditoría Externa. De padres
búlgaros, 27 años de edad.
El violinista
Llega el comunismo a Bulgaria, 1944, plena
Segunda Guerra Mundial. Mi bisabuelo era
la máxima cabeza del ejército en Bulgaria
y le hacen un atentado con una bomba y lo
matan. A raíz del asesinato del bisabuelo,
mi tío y mi papá, que estaban jóvenes,
huyen a Alemania, después a Austria. En
ese momento había tanta movilización
de personas en Europa que muchos no
recibían nacionalidad, ni residencia de otros
países. Ellos aplicaron a Estados Unidos
y otras naciones. Un tío de mi papá, que
venía a América rumbo a Brasil, llevaba
tres semanas en el barco y no aguantó y se
quedó en La Guaira. Después llamó para
que se vinieran todos. Mi familia llegó con
una mano delante y otra atrás después
de haber estado dando tumbos por toda
Europa. Mi papá llegó a Venezuela y luego
se casa con una venezolana. Soy netamente
venezolano con origen búlgaro.
Ellos eran personas preparadas, mi abuelo
era economista, mi abuela era super echada
pa´ lante. Lograron progresar. Hablaban
alemán, inglés, búlgaro. Mi abuelo escribía
de economía en algunos periódicos. Mi tío
abuelo hizo negocios con Polar, trayendo
máquinas para preparar cerveza. Mi familia
se caracteriza porque trabajan duro. Es
una familia matriarcal, todo gira en torno
a la abuela. Muy luchadora y trabajadora.
Trabajó en Telares Gran Colombia como
costurera, fue ascendiendo y cuando se
Comencé a los 6 años desde cero en el
Sistema Nacional de Orquestas y Coros
Juveniles e Infantiles de Venezuela, núcleo
San Agustín. Allí pasé toda mi infancia. La
filosofía del Sistema es enseñar a través de
la práctica la teoría y viceversa, es hacer
amena la enseñanza.
jubiló montó su mercería en Caracas.
Conservamos tradiciones, las comidas
típicas con mucha influencia griega y rusa.
No hablo el búlgaro porque el alfabeto es
muy difícil. Uno siempre tiene atracción por
sus orígenes y visité Bulgaria el año pasado,
fue muy bonito. Creo que soy el único
pelirrojo de la Firma.
Me gradué en la Universidad de Los Andes,
en el 2010. Pasé el proceso de selección
de la Firma, en la cual ya tengo cinco
años. Siento que esta Firma es un lugar
perfecto para aprender y crecer. Estoy
muy contento con mi trabajo. A mí me ha
tocado la diversidad dentro de la Firma. No
he sido de los que han asignado a un solo
sector de negocio, he trabajado con bancos,
laboratorios y en los últimos dos años en
energía y petróleo.
ejemplo, mis abuelos, por el asesinato
de mi bisabuelo, recibían alimentos del
gobierno alemán y mi abuela dejaba algo
para ellos y con el resto preparaba comida
para los judíos que estaban escondidos. Esto
es una muestra de que no debemos tener
problemas con la diversidad cultural ni
religiosa.
Creo que eso es un bonito valor que
tenemos los venezolanos. El venezolano
no tiene problemas de racismo. Aquí en
la Firma no se ve nada de eso. Aquí hay
diversidad plena y respeto total. Lo que
hace falta es trabajo duro y honestidad
y eso es un ejemplo que da la Firma. Me
gusta enseñar a los muchachos que están
entrando. Se comprometen contigo a la hora
de trabajar. Hasta ahora mi meta es seguir
haciendo carrera en la Firma.
En la Firma hay diversidad, gracias a Dios
en Venezuela no hay ninguna fijación
contra la diversidad de las personas. Por
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 36
En el cuarto año de iniciación musical es
cuando te preguntan qué quieres tocar y
dije, sin saber por qué, ¡violín! Ya tenía
como 9 años y empecé también con clases
individuales. En el 2001 presento audición
para la Orquesta Sinfónica Infantil de
Caracas, que estaba en proceso de creación,
y el jurado también estaba buscando
quiénes podían ser buenos candidatos para
ingresar a la Academia Latinoamericana
del Violín.
Estaba súper nervioso y no sé ni cómo
toqué, pero cuando me dan los resultados
me dicen que había quedado en la Orquesta
y también en la Academia. En la Academia
estudié hasta el 2006. Aprendí mucho. Me
gradué de bachiller en el 2007 estando en
los tres sitios.
Un accidente me acercó
a la auditoría
En las vacaciones de cuarto al quinto
año viajando con mi familia tuvimos un
accidente. Yo solo sufrí un latigazo. Mi papá
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 37
sí se lesionó el dedo y le costó trabajo volver
a agarrar la guitarra. En ese momento
tomé conciencia que yo trabajaba con las
manos y me pregunté qué me pasaría si
tengo un accidente. Pensé que necesitaba
una segunda carrera. En bachillerato vi
una materia de contabilidad y pensé que no
era tan malo. Preguntaba a mis profesores
qué hacía un contador, de qué trataba la
contaduría. Y decidí estudiar esta carrera.
Después de haber estado 13 años en la
música paré y estuve dos años dedicado a la
carrera. Sin embargo, en el 2009 entré en
la Escuela Superior de Música José Ángel
Lamas y en la Sinfónica Juvenil de Chacao.
En el último semestre de la carrera estaba
trabajando, estaba en la universidad y en la
música y no tenía tiempo ni para mí mismo,
aunque mi prioridad era la carrera; además
me estaba gustando.
Violinista…
Toqué varias veces con Dudamel, he
ensayado con el maestro Abreu. Nos
han dirigido los maestros venezolanos
Erik Marcano, Eduardo Marturet, Diego
Matheuz. También nos dirigió el director
de la Casa Mozart, de Viena. El director
italiano Giuseppe Sinopoli y otros maestros
extranjeros. La visión y la misión del
Sistema son muy acertadas para la realidad
del país. Quitarle a la violencia aunque
sea una persona; está hecho el trabajo. Lo
ideal sería sacarlos a todos, pero no todo
se puede resolver con música, hay que
promover otras acciones.
Y contador y auditor…
En este momento lo que quiero es tener
experiencia y un conocimiento sólido de
mi carrera, ser un buen auditor y contador.
Yo siempre digo que yo puedo dejar de
ejercer la contaduría pero yo no voy a
dejar de ser músico. Yo siempre voy a ser
músico. Cuando siento que no aprendo
nada me aburro y hasta ahí llego. Y aquí
no lo he sentido. Al contrario, siento
que tengo mucho que aprender aquí. Me
gustaría llegar a socio, ¿a quién no? Si
en algún momento siento que no tengo la
capacidad para aprender más, renuncio
y le doy la oportunidad a otro, ¡y por el
camino que voy, creo que falta mucho para
eso! En la Firma el apoyo entre nosotros
es lo que sobra.
Piquiña…
Entré a la firma en septiembre del 2012.
Ese año Recursos Humanos pasó un correo
con la intensión de formar una banda de la
Firma. Inmediatamente me dio esa piquiña.
Todos tocaban instrumentos electrónicos y
yo era el único acústico. La experiencia en
la Fiesta de Navidad fue bastante chévere.
Yo sé que voy a volver a la música.
Ponerse
en los zapatos
de los demás
Ingresé a la Firma en 1998. Pasó lo
contrario de lo que suele suceder por lo
general: la gente suele irse a trabajar con
clientes, yo de un cliente me vine para la
Firma. Fue un reto ingresar al mundo de
contadores, como mujer y abogado. Una de
las primeras abogados que llega a la Firma.
Tenía un año de casada y estudiaba Derecho
cuando ingresé. Aquí tuve mis dos barrigas.
Tengo un hijo de 9 y otro de 8 años. La
Firma para mí es mi vida. Es conjugar la
palabra trabajo en equipo día a día. He
trabajado con muchos socios, hasta con el
socio principal, y de verdad llevan al plano
real la expresión de ponerse en los zapatos
de los demás.
Por esa época se presentó el tema de la
Lopcymat y de todas las leyes sociales, y
se abre la necesidad y el camino para que
yo me encargue de esa área. Fue un gran
reto. Pero se presenta el tema del equilibrio.
Los hijos ya estaban creciendo, el colegio,
mujer, el rol de esposa, ama de casa, el rol
profesional. Se hace complejo el panorama
pero no quería renunciar a mi sueño de una
carrera y se me hacía imposible manejar
todo esto.
Se sella una incondicionalidad…
Cuando le planteé mi caso al socio a cargo
de Recursos Humanos me dijo que me
quedara tranquila, que no había necesidad
de irme de la Firma, no había necesidad
de renunciar. Fue cuando comencé a
trabajar medio tiempo y a vivir en carne
propia que aquí se estaban poniendo en
mis zapatos. Eso, evidentemente, sella una
incondicionalidad.
Omaris Agreda. Caraqueña,
casada, dos hijos. Abogado,
Universidad Católica Andrés
Bello, 1994
Ana Márquez, egresada
en Contaduría Pública,
Universidad Lisandro Alvarado,
1989. Ingresa a la Firma
en 1990. Es admitida como
socia en el 2004. Socia a cargo
de la Oficina de Barquisimeto,
estado Lara.
organismos públicos; donde debo hacer
colas y hasta usar bluejeans y zapatos
deportivos. Cuando llegas aquí y te das
cuenta de que existe un recurso humano
que sigue siendo el mejor capital, te
vuelven las ganas de hacer bien las cosas.
Pues llegas acá y hay unas normas, hay
mística, se cumple el procedimiento, hay
ética y gente que responde a un código de
conducta y unos valores que sí existen y,
definitivamente, se hace un placer estar acá.
y de todos los colaboradores con quienes
me tocó compartir. Puedo decir con toda
propiedad, que no escuché, recibí o percibí
un comentario contrario al valor que
proclama la Firma, “diversidad”.
De Asesoría Fiscal pasé a trabajar en
Recursos Humanos por todo el marco legal
que en ese momento estaban aprobando.
Coordino el Comité de Seguridad y Salud
Laborar y manejo leyes que hacen armonía
esos dos conceptos: seguridad y salud
laboral. Laboral es un tema muy complejo
porque se maneja discapacitados, beneficios,
contratos, leyes de servicios sociales,
discriminación racial, Lopcymat.
En la Firma somos auténticos en estos
temas. Hay concordancia entre lo que se
dice y lo que se hace. Aquí existe un espíritu
de solidaridad y de compromiso social más
allá de la norma. En la Lopcymat lo viví.
Es una filosofía en la Firma cumplir con las
normas.
Mensaje para las generaciones
futuras
Se puede ser PwC siendo mujer, aquí no
hay discriminación. Todo se puede, el límite
te lo pones tú. Aquí llegas hasta donde tú
quieres llegar.
Cuando en el trabajo del día a día vez la
calidad, la mística, la ética de todos los
líderes que manejan esta organización te
das cuenta de que estás en el momento
oportuno, en el sitio adecuado, con la gente
que tú quieres.
Barquisimetana
y con fe en la Divina
Pastora
Era estudiante y trabajaba a medio tiempo
en una oficina contable. Me gradué en la
Universidad Lisandro Alvarado en 1989 e
ingresé a la Firma al año siguiente, en 1990,
estando aún soltera.
Ese año ingresamos tres mujeres y un
hombre. Por la ubicación estratégica, en
Barquisimeto algunos proyectos se ubicaban
en otras regiones cerca del estado Lara, por
lo que la dinámica del mismo requería de
mucha movilización, clientes en el Táchira,
Barinas, Yaracuy. No obstante, yo estaba
muy ilusionada, enamorada de los retos y
oportunidades que me ofrecía la Firma.
El ser mujer nunca fue un obstáculo, ni para
las asignaciones, ni para las oportunidades
que demandaba el trabajo. La Firma daba
y da igualdad de oportunidades para
desarrollarte en los diferentes trabajos
que te asigna. Me quedé en Barquisimeto,
donde nací y me crié. El socio a cargo de
la oficina regional era Carlos E. González,
posteriormente asignaron a Ana Bella
Fernández; entonces crecí en una oficina
cuyo el líder era una mujer, todo lo cual
Mi trabajo por lo regular es en la mañana,
pero dependiendo de los organismos que
esté manejando en ese momento, soy lo
suficientemente flexible para adaptarme al
horario a fin de lograr el objetivo deseado.
Manejo Inspectoría del Trabajo y otros
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 38
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 39
motivaba a seguir adelante con mucha
ilusión, a continuar haciendo carrera en la
organización.
Abanico de oportunidades…
Me proponen irme para Caracas, ya con
mi hija recién nacida, y asumo el reto, con
cierto temor y con confianza en Dios, en la
Divina Pastora, y en una organización que
ha demostrado y demuestra que el tema
de la diversidad es uno de sus valores.
Esto corrobora que para la Firma ni el ser
mujer, ni mucho menos el ser madre era
obstáculo para continuar con una carrera,
como tampoco lo es ser del interior o en
términos más criollos, de la provincia.
Y en Caracas, obvio, una ciudad bien
complicada, el reto se te presenta como
un abanico de oportunidades, con unos
clientes interesantes y con complejidades
técnicas. Caracas fue para mí todo un
crecimiento dentro de la Firma y también
en lo personal. Agradezco a todos los
socios con los que trabajé y que fueron
parte de ese tiempo, es por eso que
cuando hablo de la Firma, hablo de ellos
No jerarquices, conjuga…
Con la consideración de ser madre, mujer
ejecutiva, el hecho de trabajar en la Firma
es una decisión de vida, todo significa
sacrificio. Al ser una decisión de vida, mi
opinión es que los diversos roles no se
deben jerarquizar, no deben jerarquizarse
posiciones. Roles y posiciones deben
convivir, apoyarse mutuamente, conjugados
en uno solo. Se aprende a priorizar el
tiempo. Tu esposo es un colaborador y un
apoyo en casa, tu familia también lo es.
Todos son y somos colaboradores a la vez,
tanto en casa como en la oficina.
Y con trabajo duro llega el día en que el socio
principal me llama para informarme que me
habían admitido como socia. Fue una alegría
muy grande, la satisfacción de lograr una
meta profesional más. El logro concretado de
la mujer ejecutiva, de la madre ya con una
hija de 4 años y de toda una familia.
Había cumplido 14 años en la Firma.
No solo lo pregona, lo practica…
Nuestro Código de Conducta contempla la
diversidad. Y no solo lo divulga, lo practica
cada día en sus decisiones. En la Firma,
una mujer puede llegar a ocupar diferentes
posiciones, todas importantes. Por eso
siempre le digo a los jóvenes que ingresan
a la organización: ¡bienvenidos al mejor
lugar para trabajar!
¿Por qué el mejor?
Porque todos tienen las mismas
oportunidades para crecer en la
organización, donde puedes demostrar
tus talentos, tus capacidades, que se te
reconocen y valoran.
¿Y tus demás talentos?
El canto y la fotografía.
Una mujer con fe…
¡Mucha! Especialmente en la Divina Pastora,
siempre está presente, tanto en todas mis
actividades personales como en las de la
Firma de la barquisimetana Ana Márquez.
Yo tengo 22 años.
Practicamos la religión ortodoxa. Yo no veo
mucha diferencia con la religión católica,
una diferencia es que no nos confirmamos.
Pertenecemos a la Iglesia Ortodoxa que se
encuentra en La Florida, Iglesia Armenia
San Gregorio Iluminador.
En toda Venezuela somos unos 2000
armenios. Somos unidos.
Siempre hay
diferentes
puntos de vista
Armen Djenanian
Dertorossian. Caraqueño,
de origen armenio. Estudiante
de la Universidad Católica
Andrés Bello en Ingeniería
Informática. Actualmente
es Asistente II en el Área
de Consultoría.
Aunque de origen armenio, por mis abuelos,
soy venezolano de nacimiento. En 1915 mis
bisabuelos y abuelos migraron hacia Siria en
el tiempo del genocidio armenio, y mi padre
nació en Siria, para luego migrar todos a
Venezuela en los años sesenta. En uno de
los muchos viajes que hizo a Siria conoció a
mi mamá, se casaron y se residenciaron en
Venezuela. Mi madre también es de origen
armenio.
Por lo que me cuentan fue una experiencia
muy difícil. Dejar todo tu entorno, dejar la
familia allá para buscar un futuro en un
país del cual no conoces nada, sin saber el
idioma. Se vinieron, como dicen ellos, a
probar qué sucedía, cómo les iba. Buscando
una mejor oportunidad de vida. A mi mamá,
como fue ama de casa, le costó mucho
aprender a hablar español.
Entras a la Firma…
Tenía que hacer las pasantías, requisito
para terminar mi carrera. Entré a la Firma
por medio del portal de una importante
empresa de oferta y contratación de
empleos. Allí ingresé mi currículo. Me
llamaron, hice las pruebas e ingresé al
equipo de Espiñeira, Pacheco y Asociados en
septiembre del 2013.
Reconocimientos
internacionales
que muestran
una tendencia
exitosa
Mi experiencia dentro de la Firma ha sido
muy buena. A pesar de ser una Firma de
contadores, siento que es mucho lo que los
ingenieros informáticos podemos aportar,
por ejemplo en los procesos de negocios. En
estos momentos me falta la tesis de grado
en Ingeniería Informática, en la Universidad
Católica Andrés Bello.
PwC como Firma global está clasificada
entre las diez primeras organizaciones
de la lista de The DiversityInc Top
50, 2014; la cual aplica una reconocida
metodología con el fin de evaluar empresas
competitivas que usan estrategias de
diversidad para atraer y retener fuerza
laboral global y multicultural, así como
ganar simultáneamente posiciones en sus
respectivos mercados.
El equipo con el que trabajo me ha recibido
muy bien, me he sabido adaptar. Un trato
de mucho respeto. Eso es muy bueno.
Mi meta es obtener mi título y crecer
profesionalmente en la Firma.
Me agrada trabajar en un ambiente donde
hay personas de todo tipo y donde siempre
se puede llegar a acuerdos. Donde se
presentan varias ideas y hay diferentes
puntos de vista. Por ejemplo, venimos de
diferentes universidades, no creo que se
materializarían tantos proyectos si fuéramos
todos de una misma universidad.
De igual manera, PwC se encuentra dentro
de las primeas 50 empresas de la lista de
“Empleadores del Género Femenino” en
la publicación especial para ese tema del
prestigioso diario The Times.
Esta lista muestra empresas públicas y
privadas que promueven la igualdad de
género, inclusión, diversidad y crean
oportunidades para mujeres en un amplio
contexto, generando con ello cambios
culturales.
Mi papá vendía de casa en casa, hicieron
un capital y montaron una mueblería y
se dedicaron a eso. Nuestras costumbres
armenias se han mantenido en mi casa,
comida, idioma, religión. Somos dos
hermanos, hablamos armenio y castellano.
Por su parte, la IGLCC califica a la Firma
global entre las más abiertas a los fines
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Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 41
de desarrollar estrategia de inclusión. El
índice que se utiliza en este caso identifica
los aspectos de inclusión, diversidad
orientación sexual, políticas y prácticas
a favor de la identidad de cada género,
así como también aspectos relacionados
con diversidad a nivel de proveedores,
mercadeo e involucramiento en temas de la
comunidad.
De igual manera, la revista Fortune coloca
por décimo año consecutivo a PwC dentro
de las 100 mejores compañías para trabajar
en los Estados Unidos.
Finalmente, otras firmas miembros de la
red global de PwC en el Pacífico Asiático,
Australia, Canadá, Chipre, República
Checa, Irlanda, Malasia, Rusia, Sur
África, Tailandia, el Reino Unido y los
Estados Unidos han sido galardonadas con
distinciones regionales y locales por sus
respectivos esfuerzos y logros en cuanto a
inclusión y diversidad.
Provenientes de 27 diferentes universidades
244 nuevos
profesionales
ingresan
a la Firma
Un total 244 profesionales ingresaron
a Espiñeira, Pacheco y Asociados en la
temporada 2013-2014.
Un extraordinario capital humano
proveniente de 27 universidades del país,
iniciaron en el último año su desarrollo
profesional en nuestras oficinas en todo el
país.
Los nuevos ingresos provienen de las
universidades más prestigiosas de
Venezuela, tanto públicas como privadas,
con las cuales la Firma ha mantenido
excelentes relaciones a lo largo de los años,
considerándolas nuestras primeras fuentes
de captación de recurso humano.
Los centros de estudios que este año nos
proporcionaron un mayor número de
profesionales fueron la Universidad Católica
Andrés Bello, Universidad de Carabobo,
Universidad Central de Venezuela,
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 42
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 43
Universidad Santa María, Universidad
Nacional Experimental de la Fuerza
Armada, Universidad Católica del Táchira,
Universidad Metropolitana, Universidad
Alejandro Humboldt, Universidad de
Oriente, Universidad Rafael Belloso
Chacín, Universidad Nacional Experimental
Politécnica, Universidad de Los Andes
y Universidad Centroccidental Lisandro
Alvarado, entre otras. Es importante
destacar que en este grupo incorporamos
a un joven egresado de la Universidad de
Balamand del Líbano.
Esta variedad de casas de estudio son
una demostración de las oportunidades,
integración e inclusión que brinda Espiñeira,
Pacheco y Asociados, convirtiéndonos
en una ventana para asumir nuevos
retos, sin tomar en cuenta origen, raza,
creencias, condición social o física. Todos
nuestros colaboradores tienen las mismas
oportunidades de desarrollo profesional
y crecimiento personal basados en la
formación, desempeño, estudios, sana
competencia, trabajo en equipo y excelencia
en nuestros servicios.
Los 244 nuevos colaboradores de Espiñeira,
Pacheco y Asociados, se distribuyen en las
7 oficinas a nivel nacional en las distintas
líneas de servicios de la siguiente manera:
Oficina
Nuevos colaboradores
Barquisimeto6
Maracay14
Puerto La Cruz
Puerto Ordaz
10
2
Valencia32
Caracas
168
Maracaibo12
Total244
Mary Carmen Sánchez,
la primera mujer socia
de la Firma
Si volviera a tener 22 años…
¿Cómo fue ese primer encuentro
con la Firma?
Entrar a la Firma fue algo no planeado,
como son todas las cosas duraderas.
Mención Finanzas. Comenzando la maestría
conocí a mi esposo, con quien llevo casada
29 años. Siempre he vivido en Caracas,
disfrutando el Ávila todos los días.
Sucedió que un compañero de estudios que
trabajaba en la Firma y a quien la Dirección
de Personal le habían pedido que buscara
candidatos en la Universidad, me convenció
de que fuera a una entrevista. Me hicieron
las pruebas y al día siguiente tenía en mis
manos la carta de contratación firmada.
¡No hubo chance para el arrepentimiento!
Así, en agosto de 1974 empecé a trabajar en
Maxfield Espineira y Asociados y estudie los
dos últimos años de la carrera trabajando en
la Firma.
¿Cómo resumes esos años entre tu
llegada a la Firma y el momento en
que te anuncian eres socia?
Los nueve años que transcurrieron hasta
mi promoción a socia en 1983, estuvieron
llenos de retos y oportunidades, trabajos
interesantes, participación en proyectos
internos, un constante aprendizaje y una
motivación real por hacer las cosas cada
día mejor. Me considero muy afortunada
de haber tenido la oportunidad de trabajar
y compartir con gente valiosa, inteligente,
capaz, comprometida y sobre todo, muy
humana.
Estudiabas en…
Provengo de una familia de emigrantes
españoles. Mis padres, mi hermano
y yo llegamos a Caracas en 1958, soy
madrileña de nacimiento y venezolana
por nacionalización. Concluir los estudios
universitarios fue muy importante para
mí y a la vez una gran satisfacción para
mi familia. El apoyo incondicional de mis
padres fue vital y a la vez, un tremendo
compromiso. Con ese apoyo y compromiso
me gradué de Contador Público, mención
Cum Laude en la Universidad Católica
Andres Bello (UCAB) en 1976. Años
más tarde y también en la UCAB, hice la
Maestría en Administración de Empresas,
Una mujer socia… ¿Qué significó
para ti ese momento? ¿Cómo
narrarías la vivencia de una única
mujer entre solo caballeros?
Promover a socia fue algo casi
indescriptible, una mezcla de emociones,
alegría, satisfacción, temor y sobre todo
un tremendo compromiso con la Firma,
con mi familia y conmigo misma. En 1983,
en la firma éramos 11 socios. En aquella
época, una mujer socio era un ser extraño
al que todo el mundo (dentro y fuera de la
Firma) observaba, desde su preparación,
conocimientos técnicos y capacidad de
trabajo hasta su comportamiento y forma de
vestir. Es muy importante decir que siempre
conté con el apoyo incondicional de los
socios en cualquier situación que se pudo
presentar.
¿Es cierto que eres la primera
mujer socia de todas las firmas
latinoamericanas de PwC?
Recuerdo que cuando fui promovida a socia,
en la Firma se decía y con mucho orgullo,
que había sido la primera mujer socia de
PwC en Latinoamérica.
Ahora, desde la perspectiva de
Alumni y profesional de vasta
experiencia, ¿qué le dirías a un
grupo de jóvenes que hoy ingresan
a la Firma en su primer día de
trabajo?
Les diría que son personas muy afortunadas
al tener la oportunidad de trabajar en una
organización como la nuestra, donde no hay
límites para un profesional capaz, estudioso,
responsable, dedicado y con valores éticos y
humanos. Fíjate que transcurrieron 37 años
entre el “hola” y el “adiós” y desde el primer
día hasta el último, siempre estuve motivada,
en constante aprendizaje y orgullosa de
formar parte de la historia de la Firma. Hoy,
al volver la vista atrás, podría decirles que si
volviera a tener 22 años, no tengo la menor
duda de que volvería a tocar las puertas de
Espiñeira, Pacheco y Asociados.
www.pwc.com/ve
RIF: J-000299773
Nosotros / Diversidad e Inclusión / año 2014 / 44
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