...

Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una

by user

on
Category: Documents
0

views

Report

Comments

Transcript

Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una
TRANS · núm. 11 · 2007
DOSSIER · 15-30
La accesibilidad es un concepto amplio, suficientemente
abstracto y poco acotado como para favorecer una
escasa percepción de sus costes y beneficios, y de los
motivos racionales que pueden justificar su permanente
mejora. La importancia y necesidad de aumentar el
nivel de accesibilidad (física, sensorial, cognitiva) de los
espacios, productos y servicios no se deriva de una sola
causa principal y poderosa, sino de una combinación de
razones que en este artículo se han condensado en cuatro
argumentos: el ético-político (no discriminación), el legalnormativo (exigencia legal), el demográfico (aumento de
beneficiarios) y el económico (rentabilidad social). El artículo
desarrolla esos argumentos y analiza los distintos conceptos
relacionados con accesibilidad, tal como hoy es interpretada.
palabras clave: Accesibilidad, Diseño Universal, Diseño
para Todos, Costes y Beneficios de la Accesibilidad,
Igualdad de Oportunidades.
Algo más que suprimir
barreras: conceptos y
argumentos para una
accesibilidad universal
Fernando Alonso
Universidad Autónoma de Barcelona
Accessibility is a concept with an open and quite abstract
meaning, which seldomly is associated with costs and
benefits or any other rational arguments to support its need
of permanent improvement . There is no one powerful and
lonely reason for this improvement, but a set of smaller
arguments, here condensed into four: political (nondiscrimination), legal (law fulfilment), demographic (greying
societies) and economical (social profitability).This article
explains that reasons and analyzes different concepts
related with accessibility and how it is understood today.
keywords: Accessibility, Universal Design, Design for All,
Costs and Benefits of Accessibility, Equal Opportunities.
FERNANDO ALONSO
16
En los últimos años se han puesto en marcha en
Europa distintas iniciativas políticas y legislativas
para conseguir la equiparación de derechos y
oportunidades de las personas con discapacidad,
un colectivo largamente olvidado. Una de las discriminaciones que más afecta a este colectivo es
la falta de accesibilidad a los distintos entornos,
productos y servicios; y por ello términos como
«supresión de barreras» o «Diseño para Todos»
han pasado a ser de uso común en informes,
reglamentos, normas técnicas, etc.
Nadie parece poner en duda la necesidad
y oportunidad de esa mejora de accesibilidad,
sin embargo aún se detecta un escaso grado de
seguimiento de buena parte de las normas, iniciativas y criterios sobre este tema, tanto en edificios como en espacios públicos y equipamientos.
Esto nos puede llevar a concluir que la necesidad
de tales mejoras no es tan unánime, genera resistencias o resulta más compleja de aplicar, ya sea
por desconocimiento, prejuicios o coste elevado.
Este artículo presenta cuatro argumentos
que justifican la necesidad de mejoras de accesibilidad para todos, tanto para las personas con
discapacidad o de edad avanzada, como para el
resto, que se beneficia de una mejor interacción
entre la persona y el entorno. Un mayor conocimiento y difusión de estos argumentos puede
contribuir en buena medida a que el diseño de
productos, entornos y servicios se realice desde
una mayor conciencia de la diversidad humana
y de las ventajas que esto aporta.
1. accesibilidad: los conceptos
básicos
El término accesibilidad se utiliza popularmente
para referirse a la posibilidad de llegar a donde se
requiere ir o alcanzar aquello que se desea. En el
contexto de la discapacidad el término adquiere un
matiz reivindicativo al referirse a los derechos de
aquellas personas que por tener dificultades físicas,
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
sensoriales, o de otro tipo, no pueden relacionarse
con el entorno o con otras personas en igualdad
de condiciones. De este modo se identifica accesibilidad con suprimir barreras para los colectivos de
personas con discapacidad, lo que supone intervenciones, a veces complejas y caras, destinadas a
sólo una parte limitada de la población.
Es por ello que tradicionalmente se ha tendido a identificar accesibilidad con aquellas prestaciones específicas que se han de proveer en las
edificaciones y entornos públicos para algunas
personas, especialmente para las que circulan en
silla de ruedas.
Esta interpretación no es incorrecta, pero sí
limitada, pues el concepto de accesibilidad ha
evolucionado en paralelo a los avances en la
integración de las personas con discapacidad.
Si éstas eran percibidas como un colectivo que
requería protección y un entorno diferenciado
(enfoque denominado «modelo médico»), ahora
se tiende a su integración sin discriminación y
normalizada (enfoque de «modelo social»1 y
principio de «igualdad de oportunidades»).
Por otra parte, en la actualidad también se
está reconociendo la implicación que la accesi1 El modelo social se explica a menudo en referencia
a su opuesto, el modelo médico. Este ve la discapacidad
como un problema personal, causado directamente por la
enfermedad, accidente o cualquier otra condición de salud,
y que puede ser mejorado con intervenciones médicas, tales
como la rehabilitación. El modelo social, en cambio, ve la
discapacidad no como un atributo inherente de la persona,
sino como un producto de su contexto social y entorno,
incluida la estructura física (el diseño de edificios, sistemas
de transporte, etc.) y de construcciones y creencias sociales
que llevan a la discriminación contra la gente discapacitada.
Un concepto cercano al modelo médico es el «modelo de
bienestar social» (Waddington and Diller, 2000), que ve
las deficiencias como una causa automática de desventaja
y exclusión y que puede ser mejorada mediante aportaciones económicas y otras políticas de bienestar social. A
menudo se asume que las políticas sociales tradicionales
incorporan el modelo de bienestar social y se basan, por
tanto, en una interpretación de orientación médica sobre
la condición de la discapacidad (Brunel University 2002).
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
bilidad tiene para la calidad de vida de todas las
personas a través de un diseño de mayor calidad
y orientado hacia la diversidad de usuarios:
cualquier persona debe poder disponer y utilizar
con confort y seguridad los entornos, servicios
o productos, tanto físicos como virtuales, de
forma presencial o no presencial, en igualdad
de condiciones que los demás. En consecuencia,
la asociación automática de accesibilidad con
barreras y discapacidad, debe ser superada para
desplegar todo su significado y beneficios en
relación con todo tipo de personas.
1.1 Elementos de la accesibilidad
Como vemos, el término accesibilidad puede
tener distintas acepciones o perspectivas que
reflejan diferentes puntos de vista. Desde una
cualidad del entorno:
Accesibilidad es la característica de un
entorno u objeto que permite a cualquier
persona relacionarse con él y utilizarlo de
forma amigable, respetuosa y segura (Aragall,
2003: 23).
A una relación entre el entorno y las capacidades de la persona:
Es un concepto relativo que implica que los
problemas de accesibilidad se deben expresar
como una relación persona-entorno. En otras
palabras, accesibilidad es el encuentro entre la
capacidad funcional de una persona o grupo
y las demandas de diseño del entorno físico
(Iwarsson y Stahl 2003).
No es necesario referirse a ningún colectivo de
población concreto, pues todos —con independencia de que nuestras capacidades sean mayores
o menores— tenemos necesidades singulares en
determinados momentos (por accidentes, enfermedades o vejez) y nos podemos beneficiar de la
mayor facilidad y sencillez de uso de un espacio,
un producto o un servicio. Por ello, al hablar de
accesibilidad nos estamos refiriendo:
—A suprimir las barreras que impiden la
movilidad, la comunicación, la manipulación o
el conocimiento a cualquier persona.
—A poder utilizar de forma autónoma,
cómoda y segura aquello que consideramos
necesario o elegimos.
En definitiva, la accesibilidad hoy es un
término amplio y relativo, imprescindible tanto
para conseguir una igualdad de oportunidades
efectiva para todas las personas, como para
optimizar el diseño de un entorno, producto,
o servicio. En ambos casos, el avance se conseguirá mediante acciones combinadas en las
que las leyes y programas se complementen con
la concienciación social, la formación de los
profesionales o la coordinación entre las administraciones responsables.
1. 2 El Diseño para Todos
En los orígenes de la preocupación por la supresión de las barreras se daba a entender, implícitamente, que hay dos tipos de población: una
población normal y otra que estaría apartada
de la normalidad a causa de sus discapacidades
(Iwarsson y Stahl, 2002). Como consecuencia
de ello, los espacios y servicios habrían de ser
diferenciados para cada tipo de población, lo
que finalmente —de forma deseada o no—
repercutiría en la segregación y estigmatización
de la población con discapacidades.
Frente a este enfoque, surge el concepto de
Diseño para Todos o Diseño Universal, para
el que sólo existe una población, que está compuesta por individuos con distintas características y habilidades, y que requieren diseños e
intervenciones acordes a esa diversidad. Sobre
este concepto señalan Mace et al. (1990):
Diseño Universal significa simplemente
diseñar todos los productos, edificios y espacios exteriores para ser utilizables por todas
las personas en la forma más amplia posible.
17
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
FERNANDO ALONSO
18
Se introduce aquí como una forma razonable y económica de reconciliar la integridad
artística de un diseño con las necesidades
humanas en el entorno.
En fin, al hablar de Diseño Universal o Diseño para Todos nos referimos a una herramienta
fundamental para conseguir la accesibilidad y
para dotar a ésta de universalidad: todo para el
máximo número de personas, mediante siete
principios2:
-Uso universal, para todos
-Flexibilidad de uso
-Uso simple e intuitivo
-Información perceptible
-Tolerancia para el error o mal uso
-Poco esfuerzo físico requerido
-Tamaño y espacio para acercamiento, manipulación y uso.
Este concepto, de aplicación en el ámbito del
diseño, constituye una premisa o un enfoque
imprescindible para alcanzar la plena accesibilidad, la Accesibilidad Universal.
1. 3 La Accesibilidad Universal
El adjetivo universal ha adquirido hoy gran
relevancia vinculado con la idea de accesibilidad. No se trata de una forma de concebir
o diseñar, sino de un modelo de intervención
integral que busque la plena accesibilidad, en
el que se deben conjugar las estrategias de la
Supresión de Barreras y el Diseño para Todos.
Este modelo requiere que las actuaciones incidan sobre distintos ámbitos o sectores de forma
coherente y coordinada.
Mediante el modelo de Accesibilidad Universal, se asume que los problemas generados
por la falta de accesibilidad son problemas
directamente relacionados con el ejercicio de
2 Version 2.0 - 4/1/97 Copyright 1997 NC State University, The Center for Universal Design. http://www.
design.ncsu.edu/cud/about_ud/udprinciplestext.htm
derechos y cumplimiento de deberes y, por
tanto, no son problemas que se puedan atajar
mediante la mera supresión de barreras físicas
cuando éstas se producen. De acuerdo a este
modelo es necesario identificar por qué se
producen las barreras, qué se puede hacer para
que no se vuelvan a originar, y cómo desarrollar
las medidas, programas y políticas necesarias
para avanzar hacia la igualdad de oportunidades
de los ciudadanos en el ejercicio de derechos y
cumplimiento de deberes (Sala y Alonso 2005:
47).
La tabla 1 destaca las principales diferencias
con respecto al modelo de Supresión de Barreras.
Como se deduce del cuadro anterior, el
modelo de Accesibilidad Universal requiere
involucrar —de diferentes maneras— a la
sociedad en su conjunto para conseguir que
todas las personas tengan las mismas oportunidades y beneficios en el uso y disfrute de
los entornos, productos o servicios. Requiere
intervenir paralelamente eliminando las barreras creadas y previniendo la creación de otras
nuevas. Realizar progresivamente los cambios
necesarios es una tarea que requiere muchos
recursos, humanos y económicos, mediante una
acción y planificación coherente y continuada.
¿En qué criterios o argumentos se sustenta una
continua acción de mejora de accesibilidad?
Y ¿Se puede justificar la racionalidad de este
esfuerzo, con los cambios y cargas que implica
para la sociedad?
2. cuatro argumentos para aumentar
la accesibilidad
Para justificar el esfuerzo público en la mejora
de accesibilidad es preciso presentar y discutir
argumentos de distinto tipo y alcance: políticos,
sociales y económicos. En este apartado se pre-
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
Tabla 1. Cuadro comparativo de los modelos de acción de supresión de barreras y accesibilidad
universal (Sala y Alonso 2005: 46)
Supresión de barreras
Personas
Beneficiarias
Objetivo
Ámbito de
actuación
principal
Personas con algún tipo de disca- Toda la ciudadanía
pacidad, especialmente personas
con movilidad reducida.
Facilitar el acceso
Promover la igualdad de oportunidades de
todas las personas en su acceso a los bienes,
productos y servicios.
Sectorial
Transversal
1. 2. 3. 4. 1. 2. 3. 4. Urbanismo
Edificación
Transporte
Comunicación
Estrategia
Supresión de barreras físicas
Medidas de
aplicación
Instrumentos
Agentes
responsables
Accesibilidad universal
Espacios
Productos
Equipamientos
Servicios
Diseño para Todos y supresión de barreras,
ya sean referidas a la movilidad, a los sentidos o al conocimiento.
Aplicación de la normativa
1. Aplicación de la normativa
2. Medidas de gestión, control y seguimiento
3. Concienciación ciudadana
4. Formación
5. Participación ciudadana
Planes de actuación a corto plazo
Planificación estratégica a largo plazo
mediante la puesta en marcha de Políticas
Integrales.
Ejecutores de proyectos
1. Administración pública
2. Ejecutores de proyectos
3. Pr o p i e t a r i o s , c o m e r c i a n t e s e t c .
Toda la ciudadanía
19
FERNANDO ALONSO
20
sentan varios argumentos que pueden justificar
el origen e interés por la mejora de accesibilidad
basándose en la reciente experiencia española y
en algunos trabajos de investigación realizados.
No se pretende ofrecer argumentos científicos,
sino evidencias que convergen en justificar la
creciente intervención producida en España
en los últimos 20 años y que apuntan hacia un
mayor crecimiento en los próximos años. Los
argumentos, discusión y resultados podrían ser
extrapolables a otras experiencias nacionales,
basadas en similares criterios legales, políticos
y económicos.
En primer lugar se justifica la necesidad de
mejora de accesibilidad mediante dos argumentos:
1. El argumento ético-político: la no discriminación.
2. El argumento legal y normativo: la legislación existente en materia de accesibilidad.
Un tercer argumento incide sobre los condicionantes demográficos que determinan la
mejora de accesibilidad. Se cuantifican aquellos
estratos de población directa o indirectamente
beneficiados por las mejoras, ofreciéndose también algunos datos europeos.
3. El argumento demográfico: la población
beneficiaria de la accesibilidad.
El cuarto argumento aborda el sentido económico de las mejoras. El estudio de la mejor
asignación posible de los recursos económicos
—ya sean públicos o privados— es una tarea
siempre compleja. El Análisis Coste-Beneficio permite comparar en el tiempo distintas
opciones de utilización de unos recursos
públicos limitados, al objeto de conocer cuál
es socialmente más rentable. Pero los beneficios privados y sociales de la mejora de accesibilidad son difícilmente estimables y existen suficientes problemas metodológicos y
conceptuales como para considerar que no es
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
posible desarrollar un análisis coste-beneficio
al respecto. Siempre será difícil englobar los
efectos económicos provocados por la mejora
de accesibilidad y diferenciarlos de otros que
aparecen vinculados. No obstante, el último
argumento de este apartado se puede resumir
como:
4. El argumento económico: una aproximación a los costes y beneficios de la mejora de
accesibilidad.
Sólo con el fin de ilustrar este argumento, y
careciendo de un caso conocido más próximo
a la temática de este dossier se presentan los
resultados de una investigación que justifica la
rentabilidad social de la mejora generalizada de
accesibilidad en las viviendas. En el estudio se
analizan los costes y los beneficios percibidos
por las familias como consecuencia de la mejora
de accesibilidad, mediante la técnica de Valoración Contingente.
2.1 El argumento ético-político: la no
discriminación
A partir de los años setenta se producen los
principales cambios en la manera de entender
la discapacidad y sus consecuencias. Hasta
entonces, la discapacidad era entendida sólo
desde el punto de vista médico. En este «modelo médico», el foco de interés es la deficiencia o
anomalía existente en el cuerpo de la persona
discapacitada, que provoca ciertas limitaciones
o incapacidades para realizar determinadas funciones (Dwyer 2004).
En oposición a este modelo, y gracias a los
movimientos sociales y políticos de la época,
surge una visión distinta, el «modelo social»,
que plantea que la discapacidad no está localizada en el cuerpo de la persona con deficiencias
sino en el entorno que la rodea (Shakespeare y
Watson 2002). Lo que este modelo busca resaltar es la idea de que lo importante para deter-
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
minar las capacidades de la persona no son las
deficiencias particulares, sino los impedimentos
que encuentra: las barreras físicas, sensoriales y
sociales en su entorno (UPIAS 1975).
Durante la década de 1980 los principales
organismos internacionales comenzaron a
plantear que tal como se estaban aplicando la
mayoría de las políticas relativas a la discapacidad —generalmente centradas en el ámbito de
la rehabilitación y servicios sociales— se estaba
tendiendo más hacia la prestación de asistencia
individual que a potenciar la autonomía y la
función activa de las personas discapacitadas en
la sociedad. Esta nueva ética de la discapacidad
sugiere transformar los entornos de manera que
resulten más sencillos, cómodos y seguros para
que todas las personas puedan desarrollar en
ellos una vida activa, autónoma e independiente. La Organización de Naciones Unidas (onu)
designó al año 1981 como el «Año Internacional
de las personas con Minusvalía»3, e inauguró la
«Década de las Personas con Minusvalía»4. El
resultado más importante del Año Internacional
fue el «Programa Mundial de Acción sobre Personas con Minusvalía»5, adoptado por la Asamblea
General de la onu en 1982, donde se destacó el
derecho de las personas con minusvalías a las
mismas oportunidades que los demás ciudadanos.
En los últimos años esta tendencia se ha
ido reforzando, tanto a nivel internacional
como en muchos de los países de la Unión
Europea y de la ocde, con normativas cada
vez más concretas que tienen como objetivo
evitar todo tipo de discriminación, amparándose en esta idea fundamental de igualdad de
derechos y oportunidades. En los años noven-
ta, una Resolución de la Asamblea General
de las Naciones Unidas, aprobó las «Normas
Uniformes sobre la Igualdad de Oportunidades
para las personas con Discapacidad» 6, elaboradas sobre la base de la experiencia adquirida a
lo largo de la «Década de las Personas con Minusvalía». Aunque las Normas no se plantearon
como obligatorias en el sentido estrictamente
jurídico del término, suponían un firme
compromiso moral y político por parte de los
estados para la adopción de medidas y fomentar la cooperación en el desarrollo de políticas
a favor de la igualdad de oportunidades. En
las Normas Uniformes ( onu, 1993), se resalta
la importancia global de las posibilidades de
acceso como base para la realización de las
siguientes libertades fundamentales: derecho
a la educación, al empleo, al mantenimiento
de los ingresos y la seguridad social, a la vida
en familia e integridad personal, a la cultura,
a las actividades recreativas y deportivas y a
la participación en la vida religiosa. En 1996
el nuevo marco político en materia de discapacidad de la Unión Europea, se define a
partir de la «Comunicación de la Comisión sobre
Igualdad de Oportunidades de las personas con
Minusvalía»7, mediante la cual se adoptaron
los principios establecidos en las «Normas
Uniformes».
A partir de esta fecha, se establece que el
principio de igualdad de oportunidades8 de
todos los ciudadanos representa un valor inalienable y común a todos los estados, y se considera un punto de referencia obligado en la definición las estructuras económicas y sociales, y el
6 http://www.un.org/esa/socdev/enable/dissres1.htm
http://www.un.org/esa/socdev/enable/dissres1.htm
8 En la Comunicación se establecen las directrices que
luego se consagran mediante una Resolución del Consejo
del 20/XII/96 sobre igualdad de oportunidades. http://europa.eu.int/scadplus/leg/es/cha/c11412.htm
7 3 http://www.un.org/esa/socdev/enable/disiydp.htm
http://www.un.org/esa/socdev/enable/disunddp.htm
5 http://www.un.org/esa/socdev/enable/diswpa00.htm
4 21
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
FERNANDO ALONSO
22
fundamento en que se basa el reconocimiento
de los derechos de las personas con discapacidad. El desarrollo del principio de igualdad
efectiva de derechos establece9 que:
—Las necesidades de todas y cada una de las
personas son de igual importancia.
—El respeto a la diversidad humana debe
inspirar la construcción de las sociedades.
—Deben emplearse todos los recursos disponibles para garantizar que todos los ciudadanos
disponen de oportunidades iguales a la hora de
participar en la vida social.
La vulneración de este principio de igualdad
se produce cuando una persona es tratada —de
manera directa o indirecta— menos favorablemente que otra en una situación análoga o
comparable. Esto se denomina discriminación.
Por su parte, la inclusión en el Tratado de
Ámsterdam del artículo 1310 (1996), como un
artículo general de lucha contra la discriminación, supuso un paso adelante decisivo a favor
de la igualdad de derechos de las personas con
discapacidad, y facultó a la UE para intervenir
en defensa de la igualdad de oportunidades en
todo su ámbito.
Sin perjuicio de las demás disposiciones del
presente Tratado y dentro de los límites de
las competencias atribuidas a la Comunidad
por el mismo, el Consejo, por unanimidad, a
propuesta de la Comisión y previa consulta al
Parlamento Europeo, podrá adoptar acciones
adecuadas para luchar contra la discriminación por motivos de sexo, de origen racial o
étnico, religión o convicciones, discapacidad,
edad u orientación sexual.
Tratado de Ámsterdam, 1996. Artículo 13.
9 El principio de igualdad de oportunidades, a pesar
de ser más amplio, engloba el principio de no discriminación.
10 Nota recogida de la Resolución del Consejo sobre la
Igualdad de Oportunidades de las personas con Minusvalía. (Bruselas 30/VII/96).
En resumen, la mayoría de los programas de
apoyo puestos en marcha a lo largo de los años
por los estados miembros se han orientado más
hacia la compensación de las desventajas de
las personas con discapacidad, que a intentar
garantizar su plena participación en la vida
social (adaptando/diseñando entornos, productos y servicios necesarios). Sin embargo, de
forma gradual estos planteamientos tradicionales están siendo sustituidos por otros que se
orientan hacia la igualdad efectiva de derechos
y no simplemente hacia la adopción de medidas
destinadas a superar las limitaciones funcionales.
2.2 El argumento legal/normativo: la
legislación sobre accesibilidad
El actual marco legal y normativo sobre
accesibilidad es consecuencia del cambio de
perspectiva sobre la discapacidad que se ha
producido en la últimas décadas, descrito en
el apartado anterior. En este proceso se ha
pasado de un modelo asistencial a un modelo
de igualdad de oportunidades para las personas
con discapacidad. En el contexto español consideramos que son cuatro los ordenamientos jurídicos que definen el marco jurídico global y que
determinan las exigencias sobre accesibilidad a
cumplir en los entornos, productos y servicios:
el ordenamiento internacional, el comunitario
(o de la Unión Europea), el estatal y el de cada
Comunidad Autónoma.
A pesar de la influencia del contexto internacional en la promoción de la accesibilidad, a
nivel legal y normativo los tres últimos tienen
mayor relevancia. A continuación se describen
sintéticamente los principales instrumentos
normativos que se han desarrollado en los últimos años en Europa.
El marco político en materia de discapacidad de la Unión Europea se definió en 1996 a
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
partir de la «Comunicación de la Comisión sobre
Igualdad de Oportunidades de las personas con
Minusvalía11 y la inclusión en el Tratado de
Ámsterdam del citado artículo 13 que faculta a
la UE para intervenir en defensa de la igualdad
de oportunidades en todo su ámbito. A partir
de su promulgación, la Comisión Europea
adoptó un paquete integrado de medidas contra
la discriminación. Desde la perspectiva de la
discapacidad, el elemento más relevante es la
Directiva 2000/78/ce relativa al establecimiento
de un marco general para la igualdad de trato en
el empleo y la ocupación12, por la que se prohíbe
la discriminación por cualquiera de los motivos
que figuran en el artículo 13.
Posteriormente y con el objetivo de desarrollar y completar las medidas mencionadas,
la Comisión Europea dispuso en diciembre
de 2000 la comunicación titulada «Hacia una
Europa sin barreras para las personas con discapacidad»13 que apunta a la revisión de algunas políticas fundamentales de la UE, en la medida que
ello pueda contribuir a mejorar las condiciones
de acceso de las personas con discapacidad. En
este documento se plantea que en materia de
accesibilidad la UE parte de la premisa de que
las barreras presentes en el entorno obstaculizan
la participación social en mayor medida que las
limitaciones funcionales (Comisión Europea,
2000).
También en el año 2000, la Comisión Europea dio a conocer el Programa de acción contra
11 En la Comunicación se establecen las directrices
que luego se consagran mediante una Resolución del Consejo del 20/XII/96 sobre igualdad de oportunidades. http://
europa.eu.int/scadplus/leg/es/cha/c11412.htm
12 http://europa.eu.int/smartapi/cgi/sga_doc?smartapi
!celexapi!prod!CELEXnumdoc&lg=ES&numdoc=52000D
C0078&model=guichett
13 http://europa.eu.int/comm/employment_social/
equ_opp/com284f/com_284f_es.pdf
la discriminación (2001 - 2006)14 con el objetivo
apoyar y completar la actuación de los Estados
miembros en materia de lucha contra las diversas formas de discriminación. Al año siguiente,
la misma Comisión eligió el año 2003 para
conmemorar el Año Europeo de las Personas con
Discapacidad 15.
Además de estas medidas en pro de la no discriminación de las personas con discapacidad, la
EU aprobó ciertas resoluciones directamente
relacionadas con la promoción del Diseño
para Todos, sobre todo en la formación de los
profesionales con mayor impacto en el mismo,
como son la resolución ResAP (2001)116 sobre
la Introducción de los principios del Diseño
Universal en el curricula de las ocupaciones
relacionadas con el entorno construido.
Unos años más tarde, en 2003, se publicó
una comunicación de la Comisión al Consejo,
al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las
regiones, titulada Igualdad de oportunidades
para las personas con discapacidad: un plan de
acción europeo17. En ella, se presenta un plan
de acción plurianual, con vocación de continuidad hasta 2010, cuyos principales objetivos
son la integración de la dimensión de la discapacidad en todas las políticas comunitarias
pertinentes y la realización de acciones concretas en ámbitos fundamentales con vistas a
potenciar la integración de las personas con
discapacidad.
14 http://europa.eu.int/scadplus/leg/es/lvb/l33113.htm
http://europa.eu.int/scadplus/leg/es/cha/c11413.htm
16
Resolution ResAP(2001)1 on the introduction of
the principles of universal design into the curricula of all
occupations working on the built environment. (Adopted
by the Committee of Ministers on 15 February 2001, at the
742nd meeting of the Ministers Deputies) http://www.eca.
lu/documents/resap.pdf
17 http://europa.eu.int/eur-lex/pri/es/dpi/cnc/
doc/2003/com2003_0650es01.doc
15 23
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
FERNANDO ALONSO
2.3 El argumento demográfico: los
beneficiarios de la accesibilidad
24
La mejora de accesibilidad favorece a distintas
personas, no sólo aquellas que denominamos
discapacitadas. Algunos grupos de personas se
ven más afectadas por la existencia de barreras,
ya sea de forma permanente o circunstancial.
Conocer su número, evolución y características es importante por que permite valorar las
consecuencias de las intervenciones de mejora
de accesibilidad y priorizar las intervenciones.
Podemos destacar tres grandes colectivos como
las Personas Beneficiarias de la Supresión de
Barreras (PBSB)18:
Figura 1
Personas afectadas por circunstancias transitorias: derivadas de actividades o situaciones
coyunturales que pueden resultar discapacitantes o comprometer la capacidad funcional
de la persona. Distinguimos:
—Personas con discapacidad transitoria
física.
—Mujeres embarazadas.
—Resto de la población19.
No existe en Europa una metodología
homogénea de contabilización de discapacidades o de las condiciones de las personas
para ser reconocidas como discapacitadas. No
obstante, a partir de los datos publicados por
Eurostat (2001)1 se puede estimar en un 14,5%
(Gráfico 2) el porcentaje de población entre 16
y 64 años afectada por discapacidades severas y
moderadas en 14 países de la Unión Europea.
Los datos proceden del Panel de Hogares de la
Unión Europea (ECHP) 1996, que recoge una
muestra de 60.000 hogares y 130.000 adultos de
16 años o más.
Estas estadísticas permiten observar una
gran variabilidad de la incidencia de la discapacidad entre países; lo que es producto, en gran
medida, de las diferencias culturales que hacen
entender de distinta manera las preguntas y
el concepto de discapacidad en cada caso20.
El gráfico 3 muestra disparidades tan grandes
que no pueden ser achacables a diferencia de
características de la población, sino a diferentes
18 Para su cuantificación se ha utilizado diversas fuentes estadísticas, principalmente tres del Instituto Nacional
de Estadística: la Encuesta sobre Discapacidades, Deficiencias y Estado de Salud (EDDES) de 1999, la Encuesta
de Población Activa (EPA) y la Encuesta de Morbilidad
Hospitalaria (EMH)de 1997. A partir de los datos se ha
determinado que el colectivo de PBSB en España en 1999
se encuentra situado cerca de los 16 millones de personas,
lo que significa casi el 40% de la población española.
19
Llevar niños pequeños en brazos o en cochecito,
transportar bultos pesados o simplemente tener las manos
ocupadas motivan que una persona no discapacitada pueda
ser, temporalmente, una persona con movilidad reducida.
20
Q 158: Do you have any chronic physical or mental
health problem, illness or disability? If Yes → Q 159
Q 159: Are you hampered in your daily activities by this
chronic physical or mental health problem, illness or disability? Yes, severely / Yes, to some extent /No
Personas con discapacidades permanentes:
derivadas de deficiencias físicas, sensoriales
o mentales.
Personas mayores. Distinguimos:
—Personas mayores discapacitadas.
—Personas mayores no discapacitadas.
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
25
Figura 2
formas de medida y criterios para determinar
quien está considerado como discapacitado en
cada país. Sirva como ejemplo el caso español,
donde la encuesta de discapacidades realizada
por el Instituto Nacional de Estadística en 1986
(INE 1987), recogía a un 13,5% de la población
como discapacitada, mientras un cambio metodológico posterior redujo esa cantidad al 8,8%
en la siguiente encuesta realizada en 1999 (INE
2002).
Las disparidades en las estadísticas nos impiden estimar el tamaño de los otros colectivos
beneficiarios de la accesibilidad en Europa. No
obstante, una estimación realizada en España,
para el llamado Libro Verde de la Accesibilidad
(IMSERSO 2002) establece que estos beneficiarios pueden ascender al 39,1% de la población
española. En esta cifra se incluiría tanto el
número de personas discapacitadas, como los
otros colectivos señalados: personas mayores de
65 años y personas afectadas por circunstancias
transitorias que comprometen su capacidad
funcional. De acuerdo con los datos oficiales, las
personas con discapacidad ascienden a 3.528.221,
el 8,8% del total de la población española (INE
2002), mientras el resto de colectivos afectados
sumarían el 30,3% restante.
2.4 El argumento económico: costes y
beneficios de la accesibilidad
Es frecuente escuchar que la accesibilidad es cara,
sobre todo cuando involucra aspectos estructurales
del entorno físico, y aunque no hay muchos estudios
al respecto, esta idea ha ido calando en los diferentes estratos sociales y políticos. En cambio, es raro
o excepcional que alguien se refiera a los beneficios
económicos que provoca, de modo que se puedan
comparar sus costes y beneficios y saber si, desde
un punto de vista de racionalidad económica, la
intervención de mejora de accesibilidad es rentable.
A ello contribuye el hecho de que la accesibilidad
siempre va asociada a algo, es un atributo de otro
FERNANDO ALONSO
26
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
bien —ya sea un edificio, un medio de transporte,
una avenida o un protocolo de comunicación— de
modo que su valor es dificilmente segregable.
Además, buena parte de los beneficios pueden ser
indirectos, tales como ahorros de costes sanitarios
o de otro tipo (menor asistencia social o menos
accidentes) y algunos incluso no se pueden estimar
pues no es fácil contabilizar la mayor comodidad,
calidad de vida, no discriminación o seguridad,
derivada de la mejora de accesibilidad.
Precisamente este tipo de características de
la accesibilidad nos llevan a considerarla como
un bien público o social21, lo que implica que su
valor no puede ser obtenido u observado directamente. El valor total del bien público «accesibilidad» sería la suma de sus componentes:
La observación de estos valores no se puede
realizar directamente, debido a la inexistencia de
mercados en los que se produzca la compra venta
diferenciada de accesibilidad. Es preciso utilizar
métodos de estimación experimentales para derivar el incremento total de valor que incorpora a
un bien el atributo de accesibilidad. Alonso (1999)
estimó esos costes y beneficios para el caso de las
viviendas privadas, considerando los tres tipos de
valor señalados. Su interés, para este libro, se deriva de la caracterización y segmentación realizada
de los valores económicos concretos que la mejora
de accesibilidad puede incorporar. Buena parte de
esos argumentos podrían ser fácilmente extrapolados a ámbitos bien distintos, tal como el de la
accesibilidad a los medios de comunicación.
—Valor directo o valor de uso: los beneficios
directos o indirectos que se derivan del uso
físico del bien: confort, seguridad, mejora de
movilidad, etc.
—Valor de opción o de uso futuro (Weisbrod 1964): lo que estaría dispuesto a dar para
asegurar que puedo tener el bien accesible en el
futuro, si tengo un accidente o envejezco.
—Valor de existencia (Krutilla 1967): el que
se deriva de la satisfacción que me produce la
mera existencia del bien, ya sea por altruismo o
solidaridad que me hace preferir que exista para
que otros (las personas con discapacidad, por
ejemplo) estén mejor.
3. los costes económicos de la
accesibilidad: una aplicación a la
vivienda
21 Los bienes económicos son de dos tipos: bienes individuales
y bienes sociales. Ambos se asemejan en que sirven para satisfacer
las necesidades de las personas y en que sólo se pueden producir
mediante el uso de recursos escasos, y se diferencian en el carácter
de su demanda. Los bienes individuales se caracterizan por su divisibilidad. Pueden ser divididos en pequeñas unidades sobre las
que las personas particulares pueden ejercer su posesión exclusiva.
Estos bienes se a adaptan a la demanda individual y a la libre
elección del consumidor. El consumo de cada individuo se puede
ajustar a sus gustos particulares. Los bienes sociales, por el contrario, no son divisibles en pequeñas unidades que puedan ser
El coste de la mejora de accesibilidad en un
entorno es consecuencia de las mejoras introducidas. En el caso de una vivienda, no es
posible determinar cuánto más cuesta hacer
una vivienda accesible respecto a otra que no lo
sea. Hay demasiados factores previos a la construcción que pueden incidir sobre los costes
(requisitos concretos de accesibilidad, tipología
edificatoria, formas de parcela u orografía, etc.),
como para facilitar tal comparación. En cambio,
cuando se comparan los costes de un proyecto
poseídas por individuos. Tienden a ser parte del entorno, disponibles para todas las personas de ese entorno (p.ej., la educación,
protección contra enemigos externos, mejoras del paisaje, control
de inundaciones). Consecuentemente, estos bienes no se pueden
vender fácilmente a consumidores individuales y las cantidades
disponibles para los diferentes individuos no se pueden ajustar
de acuerdo a sus respectivos gustos. La cantidad del bien debe ser
establecida mediante una única decisión aplicable conjuntamente
a todas las personas. Los bienes sociales están sujetos a la colectividad o a la política, más que a la demanda individual.
Bowen (1943)
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
de ejecución concreto, según se plantee o no de
forma accesible, se pueden obtener resultados
válidos. Así, en ee.uu., Holanda, Gran Bretaña
y Noruega se han estudiado casos de construcción de viviendas donde se compara ceteris
paribus la realización de una mejora de accesibilidad. Se observó en todos ellos que esta mejora
apenas encarecía el proyecto, o incluso lo abarataba. La diferencia de coste de construcción y
uso de suelo entre ambas opciones no llegaba a
cero (es más barata la accesible) o lo encarecía
como máximo un 4,2%, dependiendo del tipo
de promoción y la experiencia adquirida por los
diseñadores y constructores. En casi todos los
casos el sobrecoste provenía de la mayor superficie requerida, mientras los ahorros se debían
a cambios tales como quitar el umbral inferior
de las puertas (Holanda) o la reducción de la
superficie de pared interior.
Los costes de la mejora de accesibilidad,
en cambio, sí son elevados si ésta se incorpora
a posteriori, es decir, eliminando barreras ya
creadas. El Centro Estatal para la Autonomía
Personal y Ayudas Técnicas (ceapat)22 en base
a su propia experiencia de reformas realizadas
en viviendas, ofrece algunas cifras indicativas.
Por ejemplo23, poner un elevador para salvar la
altura de un primer piso cuesta más de 23.300€
y para tres pisos más de 64.700€. Una rampa
de portal tiene un coste medio de 11.300€, las
reformas más usuales en los baños (bañera,
bidé....) 6.000€ y aumentar los anchos de
puerta casi 3.000€. Teniendo en cuenta que en
principio se deben garantizar estas soluciones
para las personas que lo precisen, estas cifras
dan una idea de lo costoso que puede resultar
transformar una vivienda con barreras que, además, nunca alcanzará el grado de eficiencia de
22 23 http://www.ceapat.org/
Datos de 1997, actualizados a euros de 2003.
otra concebida originalmente para ser usada por
todo tipo de personas. La gran trascendencia
del Diseño para Todos se concreta a la luz de
estos datos.
4. los beneficios económicos de la
accesibilidad: una aplicación a la
vivienda
Es muy frecuente aplicar estudios coste-efectividad para valorar mejoras sociales o inversiones
públicas; en ellos se calculan los costes mínimos
en que se habría que incurrir para la consecución de unos objetivos previamente dispuestos.
En el caso de la accesibilidad en las viviendas se
han realizado valoraciones indirectas de beneficios a través de los ahorros de costes derivados
de la mayor accesibilidad:
—Menor coste del mantenimiento de enfermos o discapacitados en sus casas, en lugar de
internados en centros especializados.
—Reducción de las ayudas públicas para
adaptación de viviendas de discapacitados.
—Ahorro en realojo de personas discapacitadas.
—Reducción de la asistencia social y sanitaria a domicilio.
Alonso (1999) realiza una estimación directa
de los beneficios percibidos por los usuarios de
espacios accesibles a través del llamado Método
de Valoración Contingente (mvc), de amplia
utilización en la valoración de activos medioambientales y otros bienes públicos. Este método,
que utiliza información procedente de encuestas, ha permitido calcular esos beneficios, no
solo para los discapacitados, sino para todas las
personas que son beneficiarias de una mejora de
accesibilidad en las viviendas (ancianos, embarazadas, niños, personas con carritos o bultos,
etc.). Las encuestas se realizaron en 1.107 hogares de Madrid y Barcelona. El resultado principal es que un hogar medio de ambas ciudades
27
FERNANDO ALONSO
28
estaría dispuesto a pagar un 12,5% más por su
nueva vivienda a cambio de la supresión de todo
tipo de barreras arquitectónicas. Es importante
destacar que esta fue la valoración media de
todo tipo de hogares, no sólo de los que tienen
discapacitados. En este sentido, los resultados
refuerzan la filosofía del Diseño para Todos.
El estudio justifica que la construcción
accesible no tiene porque ser más cara y
demuestra que aún siéndolo resulta socialmente rentable y puede generar beneficios
netos para aquellos promotores que sepan
hacer efectiva la gran demanda potencial
existente. El 70% de los hogares encuestados
reconoce la accesibilidad como un elemento
de calidad de la vivienda por el que valdría
la pena pagar, si fuera preciso. No obstante,
como ya se ha recalcado, la buena accesibilidad procede más de un diseño consciente y
minucioso en las entradas y espacios interiores de los edificios que de una mayor superficie o equipamientos.
Del estudio se concluye que la inversión en
promoción de accesibilidad es necesaria y está
económicamente justificada, pues es rentable
privada y socialmente gracias a que todo tipo de
hogares puede reconocer y valorar la mejora de
bienestar que provoca la eliminación de barreras.
5. conclusiones
La accesibilidad es un concepto amplio, suficientemente abstracto y poco acotado como
para favorecer una escasa percepción de sus
costes y beneficios, y de los motivos racionales
que pueden justificar su permanente mejora. La
importancia y necesidad de aumentar el nivel
de accesibilidad (física, sensorial, cognitiva) de
los espacios, productos y servicios no se deriva
de una sola causa principal y poderosa, sino de
una combinación de razones que en este artículo se han condensado en cuatro argumentos:
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
el ético-político (no discriminación), el legalnormativo (exigencia legal), el demográfico
(aumento de beneficiarios) y el económico
(rentabilidad social). Estos argumentos se
combinan y superponen en respuesta a causas
y demandas concretas: no es lo mismo el grado
de accesibilidad necesario en un autobús para
una persona que porta un carrito de bebé, que
para otra que carece de visión; no son tampoco iguales las razones que justifican ofrecer
soluciones en ambos casos. Steinfeld (2001)
reflexiona al respecto: El Diseño Universal (…)
no es sólo más accesibilidad en su sentido tradicional; es realmente una redefinición de los objetivos
de planificación y diseño. Y concluye que todo
el mundo comparte la inversión, no sólo las
personas con discapacidad.
Este artículo, sin pretender demostrar la
racionalidad de la mejora de accesibilidad, ha
ofrecido argumentos que justifican la necesidad de esa mejora, y presentado los principales elementos que se han de considerar a
la hora de valorar la conveniencia de realizar
mejoras por parte de los grandes agentes
involucrados: administraciones y empresas.
Tanto las cifras de población afectada, como
de beneficios inducidos parecen justificar la
necesidad de un incremento de accesibilidad; no obstante, frente a estos argumentos
favorables, también hay otros contrarios que
responden a razones perfectamente racionales: las que corresponden a una exclusiva
perspectiva de la rentabilidad individual o
a corto plazo, por ejemplo, o las que reflejan indiferencia o prejuicio contrario a la
participación igualitaria de las personas con
discapacidad, desconocimiento del tema y sus
consecuencias, etc.
La falta de conocimiento y cumplimiento de
la normativa justifica la necesidad de actuar de
manera coordinada e integral y perseverar en
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007 Algo más que suprimir barreras: conceptos y argumentos para una accesibilidad universal
el desarrollo de instrumentos y estrategias para
promover la accesibilidad a nivel global y a nivel
particular en cada uno de los sectores implicados. La publicación de leyes, normas y decretos
nunca es suficiente, pues se tiende a hacer políticas nominales con fines bien intencionados
pero sin el suficiente énfasis en el desarrollo
de instrumentos de difusión y aplicación. Una
de las mayores expresiones de esta carencia se
percibe en el aspecto formativo y de concienciación: no es fácil dar a conocer, ni a profesionales
ni a ciudadanos, las ventajas de la accesibilidad,
entendida ésta como un bien público. Paralelamente, se demuestra que cuando existe un
grado suficiente de información se produce una
valoración elevada de sus consecuencias y una
resistencia a perder los beneficios que aporta.
Por último, se ha de considerar que la mejora
de accesibilidad es un proceso de mejora que
se proyecta hacia otros ámbitos, como la movilidad, la optimización de uso de los espacios
públicos, la ergonomía, favoreciendo un proceso
de reacciones favorables que pueden incidir
tanto en los deseos de integración de unos,
como en las mejoras de confort y funcionalidad
de otros.
Recibido en diciembre 2006
Aceptado en enero 2007
bibliografía
Alonso, F. (1999): Los Beneficios de Renunciar a las
Barreras. Análisis Económico de la Demanda de
Accesibilidad Arquitectónica en las Viviendas.
Instituto de Migraciones y Servicios Sociales,
IMSERSO, Madrid
Alonso, F. (dir. y coord.) (2003): Libro Blanco por un
nuevo paradigma, el diseño para todos, hacia la plena
igualdad de oportunidades (borrador) (2003). Institut Universitari d’Estudis Europeus, Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales, Madrid.
Aragall, F (2003): ECA, European Concept for
Accessibility. EuCAN c/o Info-Handicap
Luxemburg.
Bowen, H.R. (1943): «The Interpretation of Voting
in the Allocation of Economic Resources».
Quarterly Journal of Economics 58: 27-48.
Brunel University (2002): Definitions of disability in
Europe: a comparative analysis. Social security and
social integration. European Comisión. Directorate-General for Employment and Social Affairs.
Unit E . 4. Manuscript
Dwyer, P. (2004): Understanding Social Citizenship:
Themes and Perspectives for Social Policy, Policy
Press, Bristol.
Eurostat (2001): Disability and social participation
in Europe. Office for Official Publications of the
European Communities, Luxemburg.
Imserso (2002): Libro Verde. La accesibilidad en
España. Diagnóstico y bases para un plan integral
de supresión de barreras. Dirección y coordinación: Fernando Alonso López. imserso, Madrid.
Instituto Nacional de Estadística, INE (1987):
Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y
minusvalías 1986. Resultados nacionales. Madrid.
Instituto Nacional de Estadística, INE (2002):
Encuesta sobre discapacidades, deficiencias y
estado de salud 1999. Resultados nacionales
detallados. Madrid
Iwarsson, S y Stahl, A. (2003): «Accessibility, usability and Universal Design –positioning and definition of concepts describing person-environment
relationships». Disability and Rehabilitation 25
(2): 57-66
Krutilla, J. V. (1967): «Conservation reconsidered».
American Economic Review 57: 777-786.
Mace, R.L., Hardie, G.J., & Place, J.P. (1990):
«Accessible environments: Toward universal
design». In Preiser, W., Visher, J.,and White,
E. (Eds.), Design interventions: Toward a more
human architecture. New York, NY: Van Nostrand
Reinhold: 155-176
Sala, E. (2004): Retos y oportunidades de la ley 51/2003
de igualdad de oportunidades no discriminación y
accesibilidad universal. Revista MinusVal, abril.
Sala, E. y Alonso, F. (2005): La Accesibilidad Universal en los Municipios: guía para una política
integral de promoción y gestión. imserso.
Manuscrito.
Shakespeare, T. y Watson, N. (2002): «The social
29
FERNANDO ALONSO
30
model of disability: an outdated ideology?».
Research in Social Science and Disability. Volume
2: 9-28.
Steinfeld, E. (2001): «Universal Design in Mass
Transportation». En wfe Preiser, E. Ostroff
(eds) Universal Design Handbook. New York: Mac
Graw Hill. Ch. 24
upias (1975): Fundamental principles of disability.
TRANS. REVISTA DE TRADUCTOLOGÍA 11, 2007
Version electrónica disponible en: http://www.
leeds.ac.uk/disability-studies/archiveuk/upias/
fundamental%20principles.pdf
Weisbrod, B.A. (1964): «Collective-consumption
services of individual consumption goods».
Quarterly Journal of Economics 78:471-477.
Fly UP