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Emprender en momentos de crisis: riesgo y factores de éxito

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Emprender en momentos de crisis: riesgo y factores de éxito
Emprender en momentos de crisis.
Riesgos y factores de éxito
Septiembre de 2012
© FUNDACIÓN MAPFRE
Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin el permiso escrito del autor o de FUNDACIÓN MAPFRE
Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin el permiso escrito del autor o del editor.
© 2012, FUNDACIÓN MAPFRE
Paseo de Recoletos, 23
28004 Madrid
www.fundacionmapfre.com/cienciasdelseguro
[email protected]
Depósito Legal: M-32194-2012
Realización e impresión: DiScript Preimpresión, S. L.
FUNDACIÓN MAPFRE no se hace responsable del contenido de esta obra, ni el hecho de publicarla implica conformidad o
identificación con las opiniones vertidas en este informe.
© FUNDACIÓN MAPFRE
Prohibida la reproducción total o parcial de esta obra sin el permiso escrito del autor o de FUNDACIÓN MAPFRE
Informe elaborado por Afi-Analistas Financieros Internacionales
José Antonio Herce, Socio Director de Economía de Afi.
Arturo Rojas Parada, Socio Director de Corporate Finance de Afi
Enrique Martín Barragán, Socio del Área de Consultoría
y Análisis de Entidades Financieras de Afi
Pablo Mañueco Galindo, Socio del Área de Corporate Finance de Afi
Diego Vizcaíno Delgado, Consultor Senior del Área de Economía Aplicada de Afi
Natalia Lara Sepúlveda, Colaboradora del Área de Economía Aplicada de Afi
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Presentación
Uno de los temas que más preocupa a la sociedad española en el momento actual
es la crisis económica por la que atraviesa el país y sus consecuencias. Uno de los
efectos de esta situación es el progresivo descenso, desde el año 2008, del número
de empresas, lo que repercute de forma negativa en la creación de empleo y en la
generación de riqueza. Por ello, la puesta en marcha de nuevos y exitosos proyectos
empresariales es más necesaria que nunca. Consciente de esta necesidad, el Instituto de Ciencias del Seguro de FUNDACIÓN MAPFRE ha promovido este estudio que
tiene por objeto analizar los riesgos a los que se enfrenta el emprendedor español
desde el inicio de su proyecto, así como estudiar los factores que contribuyen al
éxito o fracaso de una iniciativa empresarial.
Para llevar a cabo la investigación, el Instituto ha contado con la participación de
Afi (Analistas Financieros Internacionales), consultores de reconocido prestigio y
buenos conocedores de la materia. El trabajo se ha realizado utilizando numerosas
fuentes estadísticas y documentales. En particular, se han utilizado las estadísticas
del Directorio Central de Empresas, de la Demografía Armonizada de empresas, de
reciente disponibilidad y para las que se ha solicitado una explotación ad hoc, y
estadísticas de Sociedades Mercantiles y Procedimiento Concursal del INE, con objeto de analizar la dinámica empresarial y la tesitura concursal de las empresas
españolas a lo largo de la crisis. Igualmente, se han utilizado las fuentes documentales del informe Global Entrepreneurship Monitor, tanto el informe global como
los referidos a España y sus comunidades autónomas, para el análisis del fenómeno
del emprendimiento entre la población. El informe Doing Business, la Encuesta de
Préstamos Bancarios del Banco de España y la Encuesta de Acceso a Financiación
de las Empresas del INE se han utilizado para el análisis del clima de negocio y su
evolución reciente. Diversos informes de «Webcapitalriesgo», El Capital Riesgo en
España en 2011 y el Venture Capital en España en 2011, por un lado, y de ENISA,
CESGAR y el CDTI, por otro, han servido para realizar la parte dedicada a la financiación del emprendimiento en nuestro país. Por último, para sustanciar el análisis
de los riesgos del emprendimiento, se ha elaborado un cuestionario ad hoc que se
ha administrado a dos docenas de emprendedores o promotores de empresas a
través de sociedades de capital riesgo.
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Esperamos que la lectura de este trabajo sirva para conocer mejor las herramientas que el emprendedor tiene a su alcance para poner en marcha una empresa y
para reflexionar sobre los factores que pueden garantizar su supervivencia en el
futuro.
Los resultados de esta investigación también están accesibles en la página web de
FUNDACIÓN MAPFRE: www.fundacionmapfre.com\cienciasdelseguro
FUNDACIÓN MAPFRE promueve y financia desde 1975 actividades no lucrativas de
interés general para la sociedad, a través de cinco institutos especializados (en Acción Social, Ciencias del Seguro, Cultura, Prevención, Salud y Medio Ambiente; y
Seguridad Vial). En este marco, el Instituto de Ciencias del Seguro de FUNDACIÓN
MAPFRE promueve y desarrolla actividades educativas y de investigación en los
campos del seguro y de la gerencia de riesgos.
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Índice
1. Introducción .......................................................................................................................
9
2. La realidad del tejido empresarial y del emprendimiento
en España ............................................................................................................................. 11
2.1. Escala, estructura y dinámica empresarial ............................................ 2.1.1. Estructura empresarial .................................................................... 2.1.2. Dinámica empresarial ...................................................................... 2.1.3. Análisis de la Demografía Armonizada de Empresas .......... 2.2. La empresa Española a través de la crisis .............................................. 2.2.1. Dinámica de los procesos concursales ...................................... 2.2.2. Dinámica de los efectos comerciales ......................................... 2.3. ¿Qué pueden hacer 3,1 millones de empresas con menos
de diez trabajadores? ..................................................................................... 2.3.1. Entre las PYME y las microempresas ................................................. 2.3.2. Funciones internas a la empresa, estructura empresarial
y escala .................................................................................................... 2.3.3. La innovación como desencadenante del crecimiento
empresarial .............................................................................................. 2.3.4. Las ventajas de la escala: I+D+i, internacionalización y otras
funciones empresariales ...................................................................... 2.4. Síntesis de los rasgos del emprendedor español ................................ 2.4.1. Perfil del emprendedor en España en 2011 ..................................... 2.4.2. Índice de Actividad Emprendedora .................................................... 2.5. El clima de negocio en España .................................................................. 2.5.1. Situación actual ..................................................................................... 2.5.2. Evolución reciente ................................................................................. 2.5.3. Obtención de crédito ............................................................................. 2.5.4. Futura nueva ley de emprendedores ................................................. 12
12
15
20
25
25
28
30
30
32
34
35
38
38
43
48
49
52
53
56
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7
8
3. Radiografía de fa financiación del emprendimiento
en España .............................................................................................................................
3.1. Rasgos diferenciales de la financiación de cada tipo de
emprendimiento .............................................................................................. 3.2. Financiación del emprendimiento basado en el desarrollo de
nuevos proyectos empresariales ............................................................... 3.2.1. Financiación a través de capital: capital riesgo y
business angels .................................................................................. 3.2.2. Financiación vía instrumentos híbridos: préstamos
participativos ....................................................................................... 3.2.3. Financiación bancaria del emprendimiento: directa
e indirecta ............................................................................................. 3.2.4. Avales: sociedades de garantía recíproca ................................ 3.2.5. Otros apoyos públicos ..................................................................... 3.3. Emprendimiento en empresas consolidadas:
internacionalización e innovación ........................................................... 3.3.1. Financiación del emprendimiento de innovación ................ 3.3.2. Financiación del emprendimiento de internacionalización ..... 59
60
61
62
68
72
73
74
75
76
78
4. Riesgos y oportunidades del emprendimiento ................................ 81
4.1. ¿Por qué mueren las empresas? ¿Por qué sobreviven
las empresas? .................................................................................................... 81
4.2. El empresario precavido y el empresario atrevido ............................. 96
4.2.1. Riesgos asociados a la definición del proyecto y modelo
de negocio ............................................................................................ 96
4.2.2. Riesgos financieros y operativos ................................................. 98
4.2.3. Riesgos derivados de factores externos ................................... 100
4.3. El papel del seguro frente a los riesgos .................................................. 101
4.4. Emprendimiento en un mundo global ................................................... 103
4.4.1. Los nuevos consumidores y mercados emergentes,
domésticos y exteriores. Nichos de negocio ........................... 103
4.4.2. Las nuevas actitudes hacia el emprendimiento .................... 105
4.4.3. El emprendimiento innovador ..................................................... 106
5. Conclusiones y recomendaciones .................................................................109
Anexo 1 .......................................................................................................................................... 117
Anexo 2 ..........................................................................................................................................125
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1. Introducción
El emprendedor es una rara avis a la que se le pueden fundir las alas nada más
iniciar el vuelo. El empresario fue en su día una rara avis que encontró la sustentación a pesar de las turbulencias del medio, a la que no le queda más remedio que
seguir volando contra viento y marea, por más que, a veces, el viento sople a favor
y la calma chicha permita posarse y otear el horizonte. Pero más allá de una genética más o menos especial, numerosas otras capacidades adquiridas y factores de
entorno y clima de negocios determinan el éxito final, o el fracaso, de una venture1
empresarial.
Hoy, en las durísimas condiciones en las que se desenvuelve la economía española,
terreno natural de todo emprendedor en nuestro país, y en las no menos exigentes
condiciones de la economía global, terreno natural de todo emprendedor que quiera sobrevivir a su despegue, la venture empresarial se ha hecho mucho más compleja y difícil. No para el «verdadero» emprendedor, al que caracterizan el entusiasmo por su idea, el espíritu de esfuerzo y sacrificio, la perseverancia, el compromiso
de su círculo estrecho y una gama amplia de habilidades y competencias que deben
permitirle superar las dificultades inherentes a todo proyecto empresarial.
Emprender hoy, por tanto, no es más difícil que emprender hace décadas, si bien las
condiciones del presente, a diferencia de las que prevalecían antes de la crisis, están
seleccionando muy finamente a los genuinos emprendedores. Éstos son, ahora, más
necesarios que nunca y, bien miradas, las oportunidades para abastecer de bienes y
servicios eficientes, útiles y necesarios, al mercado son mas relevantes que antes de
la crisis.
Este volumen arroja una mirada descriptiva y, a la vez, analítica a las empresas, el
empresariado y los emprendedores españoles en las actuales condiciones críticas
de la economía y el mercado. Incide en los factores de éxito (y de fracaso) de la
venture empresarial bebiendo de la evidencia directamente contada por sus protagonistas y extraída de las fuentes estadísticas oficiales y las fuentes documentales
Utilizamos el término anglosajón venture con objeto de enfatizar las características de la decisión de emprender, que
no es precisamente «correr una aventura», sino un adoptar un compromiso con el riesgo, el atrevimiento y la osadía, el
arrojo y la confianza (informada) en un azar favorable.
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1. INTRODUCCIÓN
más representativas del fenómeno empresarial. Focaliza en los riesgos que acechan
al emprendedor desde el inicio y que éste no debe descuidar a lo largo de su trayectoria, ni siquiera después de la consolidación de su empresa. Y concluye con una
serie de claves (que, para mayor eficacia de cara al lector, se van resumiendo al
inicio de cada uno de sus capítulos) y de recomendaciones acerca del proceso emprendedor, sus factores de éxito y los riesgos que deben tenerse en cuenta en el
inicio de una actividad emprendedora y en sus primeras fases.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
2. La realidad del tejido empresarial
y del emprendimiento
en España
Claves
• El tejido empresarial español está caracterizado por su fuerte atomización
y el reducido tamaño de sus empresas:
— El 55,2% del censo español (3,2 millones de sociedades inscritas a 1 de
enero de 2012) corresponde a empresas sin asalariados y otro 40,2% a
micro empresas (de 1 a menos de 10 asalariados).
— Los escalones de tamaño medio están especialmente desabastecidos de
empresas equiparables a las mittelstand alemanas o italianas, que son
las que marcan la diferencia de competitividad del tejido empresarial.
• La densidad empresarial se ha reducido desde 2008, como consecuencia
de la desfavorable situación económica, y el número de empresas se ha
reducido en todos los ejercicios durante el período 2008-2012, tanto
por el aumento de la mortalidad como por la caída de la natalidad empresarial:
— El número de sociedades mercantiles creadas en cada año se ha reducido un 43% de 2006 a 2011, si bien la inversión media para su constitución (medida por el capital aportado) se ha triplicado (hasta un
capital de 250.000 euros en 2011), lo que refleja la fuerte selección de
proyectos empresariales que la crisis está imponiendo hacia los más
fortalecidos financieramente.
— La mortalidad empresarial supera desde 2008 a la natalidad. La tasa
de supervivencia de proyectos empresariales durante el primer año de
vida ha pasado del 84% antes de la crisis al 79% en 2008 y 2009, lo
que atestigua la mayor dificultad de consolidar proyectos de emprendimiento.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
• Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), el emprendimiento español:
— Está motivado más por la búsqueda de explotar oportunidades (71%)
que por la necesidad, si bien el emprendimiento por necesidad ha aumentado significativamente en los años de crisis (en 2006 el 84% del
emprendimiento era de oportunidad).
— Presenta un sesgo hacia las actividades vinculadas al consumo (53%),
superior al de la mayor parte de economías desarrolladas.
— Es relativamente poco exportador (sólo el 22%), y su carácter internacional se ha reducido en los últimos años (en 2006 era el 36%), lo que
va a contracorriente del fuerte deterioro de la demanda doméstica.
• El informe Doing Business 2012 atestigua que el clima de negocio en España es claramente menos proclive a actividades de emprendimiento en
relación al de países desarrollados y socios europeos: España se sitúa como
uno de los países con mayor dificultad para abrir negocios (por procedimientos y duración), si bien ha mejorado en los últimos años.
12
2.1. Escala, estructura y dinámica empresarial
Las empresas son el actor clave en la creación de riqueza nacional al ser el principal
elemento generador de actividad y empleo. El número de empresas, su estructura
en cuanto a tamaño y composición sectorial, y su evolución en el tiempo, caracterizada por factores como el dinamismo emprendedor, determinan la capacidad del
tejido empresarial de generar un entramado económico que contribuya a la competitividad.
2.1.1. Estructura empresarial
El tejido empresarial español, según el Directorio Central de Empresas (DIRCE) publicado por el INE, estaba compuesto por 3.199.617 empresas a 1 de enero de 2012,
número que ha ido cayendo progresivamente desde el año 2008, cuando se alcanzó el máximo de 3.422.239 empresas registradas. Como resultado de esto, la densidad empresarial también ha ido disminuyendo hasta situarse en 67,8 empresas
por cada 1.000 habitantes2 desde el máximo que se observó en 2008 (74,1) como
resultado de la desfavorable coyuntura económica reciente.
Cálculo basado en cifras de población procedentes del avance del Padrón a 1 de enero de 2012.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Evolución de la densidad empresarial (n.º de empresas por 1.000 habitantes)
80
73,8
74,1
71,8
71,0
60
70,0
69,5
70
68,1
64,1
64,3
64,8
2000
2001
2002
68,9
67,8
65,9
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
El tamaño empresarial es sin duda un factor importante que condiciona la competitividad de las empresas en la medida en que un menor tamaño implica, a priori,
un menor «músculo» para acometer inversiones, abrirse a los mercados exteriores o
aprovecharse de economías de escala. En este sentido, las PYMEs constituyen la
mayor parte del tejido empresarial y emplean a un amplio porcentaje de los ocupados en España, destacando el peso de las microempresas (empresas con menos
de 10 asalariados), cuyo número asciende a unos 3,1 millones de empresas, según
el Directorio Central de Empresas (DIRCE) a 1 de enero de 2012. Es decir, el 95,4 por
ciento de los 3,2 millones de empresas que conforman el censo.
Distribución de empresas por estratros de asalariados en España (a 1 enero 2012)
Número de
Frecuencia
Frecuencia relativa
empresas
relativa (%)
acumulada (%)
Sin asalariados
1.764.987
55,2
55,2
De 1 a 2 asalariados
867.550
27,1
82,3
De 3 a 5 asalariados
288.896
9,0
91,3
De 6 a 9 asalariados
131.944
4,1
95,4
De 10 a 19 asalariados
79.113
2,5
97,9
De 20 a 49 asalariados
43.070
1,4
99,3
De 50 a 99 asalariados
12.700
0,4
99,7
De 100 a 199 asalariados
6.434
0,2
99,9
De 200 a 499 asalariados
3.214
0,1
100,0
De 500 a 999 asalariados
669
0,0
100,0
De 1.000 a 4.999 asalariados
105
0,0
100,0
Total
3.199.617
100,0
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Si bien no se aprecian diferencias significativas entre las distintas comunidades
autónomas en la distribución de las empresas, las «minúsculas» diferencias porcentuales en las categorías de mayor tamaño son las que están detrás de las grandes
diferencias en el desempeño económico de las regiones (innovación, internacionalización y capacidad de gestión). Una cierta escala es pues determinante (véase
Sección 2.3 más adelante).
Tamaño empresarial-Extremadura vs País Vasco (a 1 enero 2012)
De 5.000 o más
0,00% (0)
0,00% (3)
De 1.000 a 4.999
0,00% (3)
0,02% (38)
De 500 a 999
0,01% (7)
0,04% (58)
De 200 a 499
0,04%
0,12%
De 100 199
0,12%
0,27%
De 50 a 99
0,29%
0,53%
De 20 a 49
1,05%
1,80%
De 10 a 19
2,23%
3,06%
14
4,50%
3,80%
De 6 a 9
De 3 a 5
9,23%
9,13%
De 1 a 2
27,71%
28,55%
Sin asalariados
55,53%
51,96%
60% 50% 40% 30% 20% 10%
Extremadura
0%
10% 20% 30% 40% 50% 60%
País Vasco
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
La dinámica en la última década muestra un reforzamiento de esta atomización del
tejido empresarial español, que ha registrado un incremento significativo en el peso
relativo de las empresas sin asalariados y las microempresas, en detrimento de las
empresas pequeñas y medianas. De este modo, a 1 de enero de 2012 (31 de diciembre de 2011, de hecho), las empresas sin asalariados y las microempresas sumaban
en España el 55,2% y el 40,3% del total, respectivamente.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Composición del tejido empresarial por número de trabajadores en España
Sin asalariados
Menos de 10
De 10 a 50
De 50 a 200
Más de 200
55,2
54,6
40,3
39,3
5,2
0,7 0,2
2000
3,8
0,6 0,2
2012
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
A la vista de estos datos, es evidente que uno de los retos que enfrenta España, de cara a
incrementar su competitividad, es la consecución de una escala mayor de sus empresas,
ya sea a través de procesos de fusiones o a través de un incremento sustancial de la cooperación empresarial mediante el apoyo a la constitución de clusters, así como el desarrollo de políticas orientadas a vencer las limitaciones que el reducido tamaño empresarial
puede suponer en el desarrollo de estrategias de innovación y expansión internacional (que
pueden ser considerados también como proyectos emprendedores intra-empresariales).
2.1.2. Dinámica empresarial
Al margen de los aspectos mejorables que, sin duda, presenta la estructura empresarial de
nuestro país, cabe señalar que durante los últimos diez años la dinámica empresarial de
España ha evolucionado positivamente. El número total de empresas ha pasado de
2.595.392 en 2000 a 3.199.617 a 1 de enero de 2012, lo que supone un crecimiento acumulado del 23,3%, tan sólo perturbado por la caída del censo durante el periodo de crisis
que ha erosionado algo más de 7 puntos porcentuales a este crecimiento acumulado.
Tal como refleja el gráfico siguiente, el periodo de mayor dinamismo se observó
entre 2004 y 2008, coincidiendo con últimos años de la fase de crecimiento económico. A partir de 2008, no obstante, también la demografía empresarial comenzó a
mostrar signos de agotamiento influida por el deterioro de la coyuntura, hasta
desembocar en variaciones interanuales negativas en 2009, 2010, 2011 y 2012, del
–1,94%, –1,92%; –1,24% y –1,57%, respectivamente.
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15
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Evolución del n.º de empresas en España 2001-2012 (% de crecimiento anual e índice 2000 = 100)
135
6%
130
5%
125
4%
120
3%
115
2%
110
1%
105
0%
Índice
–1%
100
Crec. i.a. (eje dcha.)
–2%
95
–3%
90
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
16
Una buena manera de apreciar mejor los detalles de la dinámica empresarial española en los últimos años es acudir a lo que el INE denomina «movimientos del
DIRCE», es decir, a la dinámica de altas y bajas de empresas expresadas en un cuadro
de «flujos de fondos» en el que, junto al número de empresas existentes al comienzo de cada año, se recojan las entradas y salidas de empresas en ese mismo año con
el fin de establecer el número resultante de empresas al final del año.
Flujos de fondos de la dinámica empresarial en España - 2000 a 2012
2000
Stock a 1 de enero
Bajas en el año
Altas en el año
Ajuste de flujos (a)
2001
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
2009
2010
2011
2012
2.595,4 2.645,3 2.710,4 2.813,2 2.942,6 3.064,1 3.174,4 3.336,7 3.422,2 3.355,8 3.291,3 3.250,6 3.199,6
391,3
334,5
5,8
nd
nd
nd
Stock a 31 de diciembre 2.645,3 2.710,4 2.813,2 2.942,6 3.064,1 3.174,4 3.336,7 3.422,2 3.355,8 3.291,3 3.250,6 3.199,6
nd
Stock medio en el año
nd
Saldo Altas-Bajas
Tasa de mortalidad (b) (%)
Tasa de natalidad (c) (%)
Tasa de permanencia (d) (%)
280,9
344,8
–14,0
274,4
327,1
12,4
255,4
343,2
14,9
243,2
366,3
6,3
251,5
374,1
–1,0
288,7
415,3
–16,3
260,1
426,3
–3,9
322,5
411,0
–2,9
398,2
334,1
–2,3
399,1
321,2
13,4
376,9
331,3
5,0
2.620,4 2.677,9 2.761,8 2.877,9 3.003,4 3.119,3 3.255,5 3.379,4 3.389,0 3.323,5 3.270,9 3.225,1
63,9
10,7
13,2
87,8
52,7
10,2
12,2
89,0
87,8
9,2
12,4
89,4
123,1
8,5
12,7
89,5
122,6
8,4
12,5
89,6
126,6
9,3
13,3
88,5
166,2
8,0
13,1
89,4
88,4
9,5
12,2
89,1
–64,2
11,8
9,9
89,2
–77,9
12,0
9,7
89,4
–45,7
11,5
10,1
89,3
–56,8
12,1
10,4
88,8
Magnitudes en miles excepto tasas que se expresan en porcentaje
(a) Ajuste necesario para que el stock final, obtenido sumando el saldo Altas-Bajas al stock inicial, coincida con el inicial del año siguiente
(b) Bajas como porcentaje del stock medio del año
(c) Altas como porcentaje del stock medio del año
(d) Permanencias como porcentaje del stock medio del año
nd: no disponible
Fuente: DIRCE y elaboración propia
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nd
nd
nd
nd
EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Desde 2008 resulta evidente que la mortandad de empresas ha sido claramente
superior al nacimiento de las mismas. De lo que ha resultado la progresiva caída del
número de empresas existentes en un momento dado en algo más de 220 mil a
partir de la cima alcanzada en 2007. Unos años antes de iniciarse la crisis, el saldo
entre altas y bajas empresariales en el DIRCE era positivo y bien superior a las 100
mil unidades al año.
La tasa de mortalidad, obtenida como el cociente entre las bajas y el número medio
de empresas existentes en el año, ha crecido en cuatro puntos porcentuales desde
poco antes del inicio de la crisis, alcanzando en 20113 el 12,1% del stock medio de
empresas. Mientras que la tasa de natalidad empresarial (nacimientos sobre stock
medio de empresas en el año) ha experimentado un significativo descenso desde
niveles del 13% en los años previos a la crisis hasta niveles alrededor del 10% en el
curso de la misma. La caída del número de empresas, sin embargo, ha determinado
que lo que el INE denomina «tasa de permanencia», y que refleja la supervivencia4
agregada de las empresas existentes en un momento determinado, se haya mantenido con escasas oscilaciones alrededor del 89% del stock medio de empresas en el
periodo analizado antes y después de la crisis.
Analizando la evolución del número de empresas por sector de actividad en la última década, se puede observar que el sector energético ha sido el gran protagonista del incremento empresarial, con una tasa interanual media del 20,5% entre
2000 y 2012, seguido del sector de transporte y comunicaciones con un incremento del 8,1%. Tasas muy superiores a las del conjunto del sector servicios (en torno
al 2%) o industrial (en torno al –2%).
El INE especifica que aunque los datos de altas y bajas se ofrecen a 1 de enero de cada año, obviamente, al ser flujos en
el periodo anual, se refieren al año precedente. En este trabajo se atribuyen los datos al año en que efectivamente se
generan, aunque el INE los refiere a 1 de enero de 2012, en este caso concreto.
4
Más adelante, en la Sección 2.1.3, se tratan los datos relativos a la supervivencia empresarial propiamente dicha a partir
de la estadística de Demografía Armonizada de Empresas recientemente hecha pública pro el INE. Esta estadística ofrece
las tasas de supervivencia media a medida que pasan los años (hasta 2009) de las generaciones de empresas nacidas
entre 2001 y 2008.
3
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17
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Crecimiento medio anual del número de empresas por ramas de actividad (2000 vs 2012)
20,51%
Energía eléctrica, gas y agua
8,12%
Transporte y comunicaciones
7,34%
Intermediación financiera
Otros serv. personales y personal doméstico
5,28%
Educación
5,04%
4,16%
Construcción
3,71%
Activ. sanitarias y veterinarias; serv. soc.
1,79%
Total
18
Comercio y reparación
0,87%
Hostelería
0,76%
Extracc. de prod. energ.; otros minerales, coquerías
0,56%
Inmobiliarias y servicios empresariales
–0,17%
Metalurgia y fab. de productos metálicos
–0,40%
Industrias manufactureras diversas
–0,84%
Industria de la alimentación, bebidas y tabaco
–1,04%
Otros productos minerales no metálicos
–1,40%
Industria del caucho y materias plásticas
–1,60%
Industria química
–1,77%
Industria del papel; edición y artes gráficas
–2,04%
Crecimiento medio
del total de empresas 1,79%
–2,94%
Fabricación de material de transporte
Industria de la madera y el corcho
–3,59%
Industria textil, confección, cuero y calzado
–4,03%
Equipo eléctrico, electrónico y óptico
–4,06%
Maquinaria y equipo mecánico –4,53%
–10%
–5%
0%
5%
10%
15%
20%
25%
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
Descendiendo al detalle por ramas, y más allá del crecimiento experimentado en la
rama Energía, el mayor dinamismo en el ritmo de creación de empresas se observa
en las actividades terciarias: Intermediación financiera (7,3%), Servicios personales
(5,3%), Educación (5,04%), Construcción (4,16%) y Actividades sanitarias y servicios
sociales (3,71%), todos salvo el primero y el cuarto, vinculados en buena medida a
servicios públicos.
En el sector industrial, todas sus ramas registran un descenso en el número de empresas respecto al censo de 2000, destacando especialmente la perdida de censo
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
empresarial en la rama de Maquinaria y equipo mecánico (–4,53%) e Industria
textil (–4,03%).
Las ramas que más sensibilidad han mostrado a la crisis económica han sido Maquinaria y equipo mecánico, con una pérdida media anual en el periodo 2008-2012 del
–13,0%, seguida de Servicios inmobiliarios y empresariales (–11,0%), y Fabricación de
equipo eléctrico, electrónico y óptico (–10,7%). En el otro lado de la balanza, las ramas
que han visto incrementar su censo empresarial a pesar de la crisis han sido Energía
(27,0%), Transportes y comunicaciones (18,0%), Intermediación financiera (10,6%).
La estadística de Sociedades Mercantiles, por su parte, nos ofrece otra perspectiva
de cómo la coyuntura económica ha repercutido directamente en el parque empresarial español. En apenas cinco años el número de empresas mercantiles creadas ha
caído en más de un 40%, en contraposición, su tamaño, medido como el capital
medio suscrito en miles de euros ha aumentado considerablemente, pasando de los
70.000 euros a los 252.000 euros, lo que ha supuesto una variación de 2006 a 2011
de un 255%. Las sociedades mercantiles creadas son menos pero de mayor tamaño
medio. Lo mismo sucede con las ampliaciones de capital cuyo montante medio más
que se duplica también en 2011 frente a 2006.
19
Creación de Sociedades Mercantiles 2006-2011
2006
2011
Variación 2006-2011 (%)
Sociedades mercantiles creadas
Número
148.964
84.792
–43
Capital suscrito (miles de euros)
10.576.198
21.384.839
102
Capital medio suscrito (miles de euros)
71
252
255
Sociedades mercantiles que amplían capital
Número
43.610
36.483
–16
Capital suscrito (miles de euros)
41.376.160
76.915.884
86
Capital medio suscrito (miles de euros)
949
2.108
122
Sociedades mercantiles disueltas
Número
11.071
19.758
78
Voluntarias
8.871
14.317
61
Fusión
1.459
2.330
60
Otras
741
3.111
320
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
También han disminuido las sociedades que amplían capital, en 2011 eran un 16%
menos que en 2006 pero al igual que para las empresas creadas la ampliación media ha aumentado en un 122%. Las empresas que aumentan su tamaño son menos,
pero las que lo hacen lo aumentan en mayor proporción que en 2006.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
En línea con lo anterior, las sociedades mercantiles disueltas anualmente llegaron
en 2011 a rozar las 20.000, de las que casi 15.000 fueron disoluciones voluntarias y
el resto fusiones y otras causas. Respecto a 2006, el aumento de las sociedades
disueltas ha supuesto un 78% más. No obstante, debe repararse en el aumento de
las fusiones empresariales, fenómeno que expresa la defensa de las compañías que
se fusionan ante la misma crisis y la validez de esta estrategia, que debería generalizarse, para evitar la desaparición de la empresa.
2.1.3. Análisis de la Demografía Armonizada de Empresas
En 2009 (último dato publicado por el INE), el número de muertes de empresas fue
superior al de nacimientos en 75.875 unidades, y la tasa neta de creación-destrucción de empresas alcanzó el -2,1%, reflejo de la destrucción neta de tejido empresarial, por una tasa de nacimientos del 7,4% , claramente inferior a la de muertes,
del 9,5%.
20
Estas cifras muestran el impacto de la crisis sobre el tejido empresarial del país y,
especialmente, sobre las unidades productivas de sectores como la construcción o
la industria, que son los que reflejaron un peor comportamiento durante el año, con
tasas de creación de empresas del -6,2% y -3,8% respectivamente. El comercio y el
resto de servicios, por su parte, presentaron un mejor desempeño, si bien tampoco
lograron registrar tasas positivas de creación empresarial. Por otra parte, además
del perfil sectorial, el tamaño constituye otra variable de interés para el análisis de
estos procesos, en los que las microempresas se muestran especialmente activas (del
total de empresas que nacieron o murieron en 2009, más del 96% tenían cuatro o
menos asalariados y más de dos terceras partes no tenían asalariados).
Por otro lado, los indicadores de supervivencia empresarial nos permiten realizar un
seguimiento temporal de las poblaciones de empresas nacidas en un determinado
año. En este sentido, cabe subrayar la relevancia de la supervivencia empresarial
durante el primer año de vida del proyecto, periodo en el cual se concentra el mayor riesgo para la continuidad de la empresa (es durante este ejercicio cuando se
registran las mayores tasas de mortalidad empresarial).
A este respecto, los datos nos permiten comprobar cómo el complejo contexto
económico reciente ha supuesto un endurecimiento de las condiciones de entorno
de las empresas, lo que se refleja en una apreciable reducción de la tasa de supervivencia correspondiente al primer año de vida del proyecto, que ha ido disminuyendo progresivamente, como muestra la tabla siguiente, desde tasas superiores al
80% para las cohortes comprendidas entre 2001 y 2006 (con un máximo del 85,5%
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
correspondiente a las nacidas en 2005), hasta situarse en torno al 79% en 2009
(para las empresas nacidas en 2007 y 2008).
Asimismo, la supervivencia a dos y tres años presenta un claro deterioro, de entorno a diez puntos porcentuales si comparamos las tasas que registran las nacidas en
2001 y 2002 con las que presentan las empresas más reciente creación (nacidas en
2007 o 2006).
Nacidas en 2001
Nacidas en 2002
Nacidas en 2003
Nacidas en 2004
Nacidas en 2005
Nacidas en 2006
Nacidas en 2007
Nacidas en 2008
Tasa de supervivencia en 2009* de las cohortes de 2001 a 2008
A 1 año (%) A 2 años (%) A 3 años (%) A 4 años (%)
83,3
73,7
66,1
58,2
85,8
75,6
65,3
59,3
82,2
71,9
64,6
57,8
84,5
75,3
66,0
56,9
85,5
73,5
61,7
52,7
82,6
67,4
56,1
79,1
64,5
79,2
A 5 años (%)
53,3
53,6
50,8
49,3
Fuente: elaboración Afi a partir de Demografía Armonizada de Empresas (INE). (*) 2009 es el último año disponible en el INE.
Finalmente, en cuanto a las empresas pertenecientes a generaciones anteriores, es
decir, aquellas que han superado los primeros cuatro o cinco años de vida y que por
tanto parecen haber recorrido con éxito la fase más arriesgada del proceso emprendedor, también se están viendo afectadas por el deterioro del contexto económico.
Así, mientras que en años precedentes la tasa de supervivencia de estas empresas
se situaba por encima del 50% (supervivencia de más del 53% a 5 años en el caso
de las creadas en 2001 y 2002), se observa cómo las empresas nacidas en 2004
quedan reducidas al 49,3% al cabo de cinco años de observación, mientras que solo
en cuatro años las nacidas en 2005 se reducen también en casi un 50%.
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21
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Tasas de supervivencia de las empresas nacidas entre 2001 y 2008 (%)
100%
100%
100%
100%
100%
100%
100%
90%
83,28%
85,83%
84,51%
82,23%
100%
100%
85,50%
82,63%
79,09%
80%
73,74%
75,25%
75,59%
71,94%
70%
64,58%
66,05%
60%
73,47%
65,99%
59,34%
53,30%
50%
67,36%
61,68%
65,30%
58,22%
79,18%
64,52%
57,78%
56,90%
53,60%
50,79%
56,07%
52,71%
49,33%
40%
2001
22
2002
2003
2004
2005
2006
2007
2008
Cohorte de 2001
Cohorte de 2002
Cohorte de 2003
Cohorte de 2004
Cohorte de 2005
Cohorte de 2006
Cohorte de 2007
Cohorte de 2008
2009
Fuente: elaboración Afi a partir de Demografía Armonizada de Empresas (INE)
En resumen, el análisis del comportamiento de la demografía empresarial durante
los últimos años refleja un incremento progresivo de la mortalidad de los proyectos
emprendedores, como resultado no solo de las mayores dificultades que estos encuentran para sobrevivir en su fase crítica de nacimiento (primer año), sino también
de unas condiciones más exigentes en sus etapas de consolidación.
Un cierto grado de «turbulencia» empresarial puede ser considerado como normal,
dado que los mismos determinantes competitivos que impulsan la entrada de nuevas empresas en el mercado son los que favorecen la salida de las empresas menos
eficientes (lo que, a su vez, genera nuevas oportunidades para posibles nuevos
proyectos entrantes).
La competencia representa así un vector para la ganancia de productividad para
el conjunto del sector empresarial y para la economía en general. No obstante,
este proceso puede verse afectado por condicionantes externos e internos a las
empresas que pueden afectar notablemente a las posibilidades de supervivencia
empresarial.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
En cuanto a los condicionantes externos, las circunstancias del entorno económico
presentan una capacidad de incidencia muy notable sobre la demografía empresarial, como ponen de manifiesto los datos anteriormente comentados para el caso
de la economía española. No obstante, independientemente del clima económico
en el que se desenvuelve el proceso emprendedor, la literatura económica reciente
llama la atención también sobre varios hechos estilizados detectados a escala internacional que afectan a esta dinámica empresarial. Así diversos trabajos5 muestran cómo ciertas variables como el tamaño inicial de la empresa o la orientación
de la inversión hacia actividades innovadoras (ambos factores de decisión internos)
pueden reducir el riesgo de expulsión del mercado. Estos y otros factores se comentan con más detalle en el epígrafe 2.3 de este trabajo.
Asimismo, el perfil sectorial también incide sobre la supervivencia empresarial. En
este sentido, en el gráfico siguiente se observa cómo las empresas del sector de la
construcción presentaban una supervivencia durante el primer año similar a la
registrada por las empresas del sector servicios en las cohortes de 2004 y 2006. Sin
embargo, los datos de supervivencia a 2009 de las empresas nacidas en 2008 reflejan ya la especial incidencia que la crisis ha manifestado sobre el sector de la construcción. La supervivencia a un año de estas empresas se ha deteriorado en nueve
puntos porcentuales respecto a la que se observaba en 2004. Esta incidencia se
registra especialmente a partir de 2007, cuando la supervivencia de las empresas
del sector de la construcción de las cohortes de 2004 y 2006 sufre un apreciable
descenso. Las empresas adscritas a la industria, por su parte, se perfilan como las
más resistentes en términos relativos, registrando tasas de supervivencia más elevadas en las tres cohortes analizadas.
5
Esteve et al. (2004): The Determinants of Survival of Spanish Manufacturing Firms Review of Industrial Organization,
o Cefis y Marsili (2005): A matter of life and death: innovation and firm survival. Industrial and Corporate Change, 14.
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23
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Tasa de supervivencia en 2009 de las empresas nacidas en 2004, 2006 y 2008
por sectores de actividad (%)
100%
100,0
100,0
90%
84,2
100,0
88,0
84,7
87,6
80,0
80%
74,9
81,6%
75,5
83,7
82,7
75,2
71,9
69,3
70%
65,6
65,9
63,7
64,4
60,3
60%
57,8
58,4
55,5
50,6
47,9
52,3
50%
79,6
75,8
43,4
40%
2004
24
2005
2006
2007
2008
2009
Industria (cohorte 2004)
Construcción (cohorte 2004)
Servicios (cohorte 2004)
Industria (cohorte 2008)
Construcción (cohorte 2008)
Servicios (cohorte 2008)
Industria (cohorte 2006)
Construcción (cohorte 2006)
Servicios (cohorte 2006)
Fuente: elaboración Afi a partir de Demografía Armonizada de Empresas (INE)
Por comunidades autónomas en las que se localizan las empresas, Andalucía (8,3%)
y Canarias (8,1%) registraron las tasas más elevadas de nacimientos de empresas
en 2009, mientras que País Vasco y Navarra presentaron las menores (5,3% en ambos casos). En cuanto a tasas de muertes, los mayores registros se observaron en la
Región de Murcia (11,5%) y la Comunidad Valenciana (10,8%).
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Stock, nacimientos y muertes de empresas por CCAA. Año 2009
Stock
Nacimientos
Muertes
Tasa nacimientos (%) Tasa muertes (%)
TOTAL
3.631.232
267.546
343.421
7,4
9,5
ANDALUCÍA
561.288
46.691
60.206
8,3
10,7
ARAGÓN
100.200
7.040
8.617
7,0
8,6
76.771
5.164
6.559
6,7
8,5
BALEARES (ISLAS)
100.493
7.809
10.700
7,8
10,7
CANARIAS
151.790
12.261
15.510
8,1
10,2
ASTURIAS (PRINCIPADO DE)
CANTABRIA
42.575
2.972
3.706
7,0
8,8
CASTILLA Y LEÓN
181.803
11.523
14.499
6,3
78,0
CASTILLA-LA MANCHA
146.411
10.212
14.117
7,0
9,6
CATALUÑA
672.327
50.587
64.193
7,5
9,6
C. VALENCIANA
396.129
30.870
42.569
7,8
10,8
EXTREMADURA
73.235
5.449
7.571
7,4
10,3
GALICIA
216.060
14.805
17.503
6,9
8,1
MADRID (COMUNIDAD DE)
550.184
39.703
48.100
7,2
8,7
MURCIA (REGION DE)
104.604
8.137
12.002
7,8
11,5
45.562
2.417
3.456
5,3
7,6
178.793
9.483
11.273
5,3
6,3
24.958
1.686
1.980
6,7
7,9
3.977
343
419
8,6
10,5
4.072
394
441
9,7
10,8
NAVARRA (C. FORAL DE)
PAIS VASCO
LA RIOJA
CEUTA
MELILLA
Fuente: elaboración Afi a partir de Demografía Armonizada de Empresas (INE)
2.2. La empresa Española a través de la crisis
Hay varias maneras de aproximarse al desempeño de la empresa española a través
de la crisis que nos ofrecen las estadísticas oficiales. En primer lugar, las estadísticas
concursales nos informan de un considerable aumento, sin matices, de los casos de
empresas sometidas a procesos concursales atendiendo a sus características societarias o de tamaño. Por otra parte, las estadísticas de efectos comerciales vencidos
e impagados ofrecen una perspectiva de incidencia mezclada que requiere una
interpretación, en ningún caso favorable, ya que el fenómeno de impago se atempera en términos absolutos, ante la menor circulación de efectos en la crisis, pero
se recrudece con alternativas interesantes de observar a causa de ella.
2.2.1. Dinámica de los procesos concursales
El número de deudores concursados en 2011 fue de 6.755, lo que supuso un aumento del 13,3% respecto al año anterior. Esta cifra incluye 934 Personas físicas sin
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25
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
actividad empresarial que se declararon en concurso de acreedores, un 3,9% menos
que en 2010. Según el tipo de concurso, 6.472 fueron voluntarios (un 14,5% más
que el año anterior) y 283 necesarios (un 9,3% menos).
De los 6.755 deudores concursados en el año 2011, 5.821 el 86,2% fueron empresas
(personas físicas con actividad empresarial y personas jurídicas). Una de cada tres
de estas empresas se dedicaba a la Construcción y promoción inmobiliaria.
Transporte y almacenamiento fue la actividad económica en la que menos aumentó el número de empresas concursadas en comparación con el año 2010 (un
2,9%). Por el contrario, Comercio fue la actividad económica en la que más aumentó (un 23,4%).
Empresas concursadas por actividad económica principal (2006-2011)
26
N.º de empresas concursadas
7.000
6.000
5.000
4.000
3.000
2.000
1.000
0
2006
2007
2008
2009
2010
2011*
Sin clasificar
Resto de servicios
Actividades administrativas y servicios auxiliares
Actividades profesionales y técnicas
Inmobiliarias financieras y seguros
Información y comunicaciones
Hostelería
Transporte y almacenamiento
Comercio
Construcción
Industria y energía
Agricultura y pesca
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE)
(*) 2011 Datos provisionales
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
El 65,4% de las empresas concursadas en el año 2011 se concentraron en el tramo
más bajo de volumen de negocio (menos de dos millones de euros). Considerando
la forma jurídica de las empresas concursadas, en dicho tramo se encontraron la
totalidad de las Personas físicas con actividad empresarial, el 68,3% de las Sociedades de Responsabilidad Limitada y el 44,1%% de las Sociedades Anónimas.
Empresas concursadas por tramo de volumen de negocio (millones de euros; 2006-2011)
4.000
N.º de empresas concursadas
3.500
3.000
2.500
2.000
1.500
1.000
500
0
2006
2007
Menos de 2
2008
De 2 a 5
2009
De 5 a 10
2010
Más de 10
2011*
Sin clasificar
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE). (*) 2011 datos provisionales
Empresas concursadas por tramo de asalariados (2006-2011)
N.º de empresas concursadas
3.000
2.500
2.000
1.500
1.000
500
0
2006
2007
2008
2009
Sin asalariados
Menos de 10
De 50 a 100
Más de 100
2010
2011*
De 10 a 50
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE). (*) 2011 datos provisionales
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
2.2.2. Dinámica de los efectos comerciales
Los efectos comerciales expresan de manera muy elocuente las relaciones económicas
y financieras entre las empresas, en general. Su volumen e importe en un momento
dado y su evolución en el tiempo marcan el tamaño y vigor del tejido empresarial. En
un mes típico en la fase previa a la crisis (2002-2007), vencían unos 11,7 millones de
efectos, de los cuales algo más de medio millón resultaba impagado en ese mismo
mes (el 3,8%). El importe total de los efectos vencidos ascendía a casi 29 mil millones
de euros y el de los impagados a unos 840 millones de euros (el 2,9%).
En el periodo transcurrido de la crisis (2008-2012), el volumen medio mensual de efectos vencidos ha descendido hasta los 9,3 millones, de los cuales 423 mil resultaron impagados (el 4,6%), por un importe mensual medio total de 22 mil millones, con impagados por valor de 992 millones de euros (el 4,5% del importe total de los efectos).
El giro comercial, por lo tanto, se ha vuelto más escaso, incorpora más riesgo y se
ha encarecido notablemente para todas las empresas, determinando un entorno
más incierto y menos proclive a una conducta ordinaria de los negocios, ya de por
sí enrarecido por el colapso de la demanda.
La evolución de los indicadores básicos sobre este relevante instrumento de la actividad comercial de las empresas puede apreciarse en el gráfico siguiente.
Efectos de comercio vencidos e impagados ENE2002-JUN2012
4,0%
2.000,0
3,5%
1.500,0
3,0%
1.000,0
N.º efectos impagados/efectos vencidos en el mes (%)
2012M01
2.500,0
2011M01
4,5%
2010M01
3.000,0
2009M01
5,0%
2008M01
3.500,0
2007M01
5,5%
2006M01
4.000,0
2005M01
6,0%
2004M01
4.500,0
2003M01
6,5%
2002M01
28
Importe medio de los efectos vencidos (€, dcha.)
Importe medio de los efectos impagados (€, dcha.)
Fuente: elaboración Afi a partir de INE
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Los efectos impagados, que habían descendido hasta niveles del 3% de los efectos
vencidos en los dos años previos a la crisis, repuntaron en términos relativos más
que duplicando esas tasas en 2009, el peor año de la crisis hasta ahora. Para oscilar
alrededor del 4% a partir de 2010, con ligeros repuntes en la primera mitad de 2012.
El número de efectos comerciales vencidos en el primer semestre de 2012 fue, sin
embargo, casi un 35% inferior al de los registrados en el primer semestre de 2007,
mientras que su importe se reducía a la mitad. Ello da una idea del fuerte deterioro
del mecanismo de giro comercial, expresión a su vez de la caída de la actividad y de
las enormes dificultades para sostener la liquidez de las empresas y la financiación
del circulante. También los efectos impagados sufrieron una caída del 20% con la
misma métrica y periodos, aunque su prevalencia sobre el total de efectos vencidos
es ahora mayor que antes de la crisis, como se comentaba anteriormente.
El importe medio de los efectos de comercio vencidos se ha mantenido sistemáticamente por encima del de los efectos impagados hasta el comienzo de la crisis, de
manera relevante, al principio del periodo considerado, hasta su práctica convergencia a comienzos de 2008. Desde entonces, su evolución ha sido más pareja y, en
cualquier caso, ha resultado en una reducción progresiva de dichos importes medios a lo largo del periodo de crisis transcurrido.
Puede darse, a esta evolución conjunta de los indicadores del giro comercial, la siguiente interpretación. Las empresas españolas venían haciendo un uso creciente
del giro comercial durante el periodo previo a la crisis con una prevalencia de efectos impagados decreciente, si bien los importes medios de estos efectos, tanto
vencidos como impagados, también estaban creciendo paulatinamente aunque
manteniendo una saludable distancia a favor de los efectos comerciales. Estas tendencias colapsaron claramente a finales de 2007, incluso antes de que la crisis se
manifestase rotundamente en los indicadores habituales de crecimiento y empleo,
cuando la prevalencia de impagos empezó a aumentar rápidamente y los importes
medios de los mismos acabaron convergiendo con los importes medios del conjunto de efectos vencidos, bien por encima de sus valores de unos años antes. La rápida contracción del giro comercial entre las empresas, que se produjo a partir de
entonces, alcanzó su cénit al cabo de poco más de un año, cuando la crisis se estaba notando ya plenamente con el hundimiento del mercado de trabajo y el paso a
una fase recesiva de la producción, de la mano de la construcción y la industria en
el primer trimestre de 2009. Desde entonces, el giro comercial no ha dejado de
descender aunque la incidencia de los impagos y los importes medios han disminuido sensiblemente. En el curso de estos acontecimientos, las empresas han sufrido severos problemas de financiación tanto por el cierre parcial y el encarecimiento del crédito bancario, del que dependen críticamente (como se argumentará más
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
adelante) como por la severa contracción del giro comercial afectado de crecientes
impagos y grandes dificultades de descuento de efectos.
2.3. ¿Qué pueden hacer 3,1 millones de empresas con
menos de diez trabajadores?
30
A la vista de la evidencia aportada en la Sección 2.1, con un 95,43% del total de
empresas sin asalariados o por debajo de 10, unos 3,1 millones de empresas, resulta evidente que la empresa española representativa no está en condiciones de tener
una estructura directiva o de personal especializado que le permita desarrollar eficientemente una serie de funciones consustanciales al desempeño de una empresa
que aspire a una cierta presencia. Las ventajas de la escala, en lo que se refiere a la
especialización de funciones dentro de la empresa, se constatan una y otra vez en
los casos de las empresas de cierto tamaño y determinan su éxito competitivo. Las
empresas de escala reducida, salvo contadísimas excepciones basadas en la hiperespecialización y el conocimiento, solo pueden actuar en mercados muy locales y
en los márgenes de las grandes cadenas de suministro. Ahora bien, los mercados
locales están cada vez más expuestos a la conquista por parte de las grandes franquicias y cadenas empresariales en detrimento de las pequeñas empresas largamente establecidas en ellos y las cadenas de suministro requieren proveedores cada vez
más estructurados a los que se les trasladan parte de las funciones previamente
ejercidas en los eslabones superiores de las mismas.
2.3.1. Entre las PYME y las microempresas
En la nomenclatura internacional se utiliza la expresión «pequeña y mediana empresa» (PYME) para referirse a las empresas de entre 10 y 250 asalariados (o hasta
50 millones de euros de facturación, o 43 millones de euros de activo total). En
realidad, hay que darse cuenta de que las PYME siguen siendo una parte menor del
tejido empresarial, pues estos tamaños representan en España a poco más del 4,5%
de todas las empresas existentes, con o sin asalariados, es decir, unas 150 mil empresas. Las empresas de entre 1 y 9 asalariados, se veía anteriormente, representan
al 40,26% y las empresas sin asalariados al 55,16% del total. Las empresas con más
de 200 asalariados, por fin, apenas sobrepasan el 0,15% del total, es decir, menos
de 5 mil empresas.
La microempresa, por lo tanto, o la empresa sin asalariados, es la nota dominante
en el panorama empresarial español. Como, por otra parte, lo es en el resto de geografías productivas del mundo, en las que, tan solo unas décimas, situadas en los
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escalones de tamaño medio (entre 100 y 250 asalariados), determinan la presencia
de unos pocos miles, más o menos, de empresas muy competitivas (mittelstand)
que, a su vez, aseguran la competitividad de las cadenas globales de valor y del
conjunto de la economía.
Es, por lo tanto, ilusorio pretender que todas las empresas adquieran más escala y,
seguramente, sería contraproducente la política que lo intentase por los recursos
que exigiría y las distorsiones (incentivos equivocados) que tal política introduciría
en el sistema productivo y las estrategias empresariales. Como se ha comentado
anteriormente, bastaría con que una porción muy pequeña de micro o pequeñas
empresas traspasasen la barrera de la escala, si bien el resto deberían actualizar
permanentemente sus bases productivas y competitivas.
Una microempresa no puede hacer un proceso de, por ejemplo, internacionalización
en condiciones, pero sí puede hacer innovación y, de esta manera, iniciar su camino
al crecimiento. De la misma manera, varias micro o pequeñas empresas pueden
fusionarse (yendo mucho más allá de la mera y a menudo infructuosa, cooperación
empresarial) dando lugar a una empresa mediana mucho más eficiente, no sin antes haber eliminado redundancias e ineficiencias para alcanzar las verdaderas sinergias que un proceso de fusión puede hacer aflorar.
Una de las características de las micro y pequeñas empresas es la de su origen familiar, levantadas con los patrimonios y esfuerzo de un círculo estrecho de familiares. Algunas de ellas acaban siendo grandes empresas cotizadas que han logrado
evitar la fase final de desarrollo de una gran empresa de origen familiar consistente en su paso a una empresa de accionistas en la que los fundadores se diluyen o
desaparecen tanto del capital como de la gestión de las mismas.
La empresa familiar goza de un merecido prestigio social, pero hay que decir que,
en muchos casos, seguramente la mayoría, la transición generacional es problemática y las instituciones habituales en este medio (protocolo familiar, consejo de
familia), muy necesarias, por una parte, no funcionan adecuadamente. El recelo del
fundador o sus sucesores hacia la pérdida del control directo de la empresa ante la
entrada de socios capitalistas impide a muchas empresas traspasar la «barrera del
capital» pues su acceso a otras formas de capital que preserven el control (deuda)
es limitado.
Según Jaume Llopis, profesor de Dirección de Empresas de IESE Business School, el
mito más común en el mundo de la empresa familiar es la creencia de que la sucesión está bien planteada. Si bien el grado de compromiso y los valores que imperan
en la cultura de la empresa familiar son otros tantos ases en la manga para superar
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
situaciones difíciles en la trayectoria de la empresa o para ponerla en marcha, el
liderazgo familiar, por lo general paternalista, dificulta una adecuada renovación de
los equipos directivos de las empresas, o, a menudo, el envejecimiento del fundador
coincide, no por casualidad, con el envejecimiento del modelo de negocio, el declive de las ventas, etc., y esto pasa desapercibido hasta que es demasiado tarde y el
negocio se estanca o desaparece6.
Así pues, no cabe contemporizar con una realidad, la de las micro y pequeñas empresas, que, a fuer de generalizada en todos los países, presenta, sin embargo, diferencias sutiles en la distribución de tamaño que marca, a su vez, la diferencia de la
productividad y la renta por habitante y la sostenibilidad económica gracias a la
competitividad que nace de esa misma productividad y las restantes capacidades
que la mayor escala otorga a la empresa.
Veamos, a continuación, cuáles son esas capacidades que la escala facilita y cual es
la evidencia disponible para apoyar el argumento de que sin escala adecuada, las
empresas españolas no estarán en condiciones de aportar más productividad, competitividad, empleo y prosperidad a la economía en su conjunto.
32
2.3.2. Funciones internas a la empresa, estructura empresarial
y escala
Una empresa de cierta entidad, dotada de la mínima estructura para poder desarrollar organizadamente y con eficiencia sus diversas funciones internas debe contar al menos con los siguientes departamentos o divisiones:
• Dirección ejecutiva
• Dirección de operación/producción
• Dirección financiera
• Dirección comercial
• Dirección de compras y suministros
• Dirección de recursos humanos
• Dirección de internacionalización
• Dirección de I+D
• Dirección de innovación7
• Dirección corporativa y de relaciones institucionales
Jaume Llopis. Management by lies: mitos y mentiras en la dirección de empresas. Editorial Deusto, 2009. ISBN:
9788423427086.
7
Ligada a la anterior, pero no necesariamente. Esta matización es muy oportuna. Vid infra.
6
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El mero repaso de la relación anterior ya deja la impresión de que una instrumentación siquiera decente de la mayoría de los principios incorporados en la estructura
anterior debe ser muy deficiente en la mayoría de las empresas pequeñas, no digamos
en las microempresas. Cuando la empresa apenas dispone de dos o tres directivos de
cierta capacidad y formación, siendo el resto del personal asalariados ocupados en la
operación ordinaria del negocio, la asunción de las tareas especializadas mencionadas
resulta una tarea hercúlea, más aún su desempeño mínimamente eficiente.
Es evidente que las empresas pequeñas o microempresas no se plantean una expresión de mercado que requiera una estructura de gestión tan compleja, se trata de
empresas que actúan en mercados muy locales o en los bordes de la cadena de
valor como suministradores, no necesariamente especializados, de otras empresas
más grandes e insertas en eslabones superiores de dicha cadena de valor. No obstante, la vida de una empresa no puede caracterizarse por una permanencia inmutable en las escalas más modestas del tamaño, el desempeño productivo, el empleo
y la creación de valor avanzado. Todos, absolutamente todos, los mercados están
expuestos a la competencia. No vale decir «soy un peluquero de barrio y mi negocio
está protegido de la globalización», pues nunca se sabe qué día aparecerá por el
barrio una franquicia de peluquería con un modelo de negocio muy superior en
atractivo y prestaciones para el cliente. Un cliente que cambia con el paso del tiempo, que se renueva generacionalmente y cuyos gustos y preferencias SÍ están expuestos a la globalización (ver Epígrafe 4.4.1, más adelante).
En definitiva, toda empresa debería tener la compulsión de crecer, aunque sólo una
infinitésima parte lo consiguiese de verdad determinando esas décimas diferenciales a las que se ha aludido tantas veces, en la parte central de la distribución por
tamaños (Epígrafe 2.1.1) y que marcan la diferencia con un «universo mittelstand».
El progreso en esta dirección permite, y viene basado a su vez en, la asunción progresiva de funciones especializadas por parte de un equipo directivo cada vez más
estructurado, de forma que, a partir de un tamaño crítico (alrededor de los 100
efectivos), las empresas pueden plantearse con realismo objetivos más ambiciosos
de mercado y posicionamiento estratégico en las cadenas globales de valor.
Obviamente, son necesarias decisiones y acciones estratégicas, si bien a pequeña
escala, que permitan a una micro o pequeña empresa iniciar la transición hacia una
escala mayor. Al margen de programas dirigidos a las fusiones empresariales, una
alternativa que debería privilegiarse frente a los convencionales y limitados programas de cooperación empresarial, el crecimiento orgánico debe partir de algún tipo
de estrategia desencadenante del crecimiento y la estructuración de las funciones
empresariales. Esta estrategia puede centrarse en la innovación.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
2.3.3. La innovación como desencadenante del crecimiento
empresarial
Cualquier empresa puede innovar, si entendemos la innovación en sentido amplio.
Al ligar los conceptos de I+D con el de innovación, la famosa, pero imprecisa y
quizá contraproducente, formulación I+D+i, damos a entender que todos estos
elementos forman parte de un mismo proceso y están estrechamente relacionados.
Así será, por lo general, en lo que se refiere a la innovación de base tecnológica, pero
no tiene por qué. Al ligarlos por defecto, estamos poco menos que admitiendo que
muchas empresas que no pueden permitirse hacer I+D (porque no tienen estructura ni recursos para ello, aunque quieran, o, simplemente, porque no necesitan hacerlo) tampoco pueden hacer innovación. Mejor dicho, ignoran que están innovando aunque lo estén haciendo, de hecho.
34
La innovación, en sentido amplio, es asequible para todo tipo de empresas. Un empresario es, en esencia, un innovador que lleva una idea al mercado. A partir de ahí,
aquella puede ser de muy diversos tipos. Desde la mera innovación de proceso o,
incluso, de concepto o modelo de negocio, hasta la innovación de producto (que,
efectivamente, puede requerir una I+D previa o recursos fuera del alcance de las
pequeñas empresas), hay una amplia gama de actividades en las que pueden participar empresas de naturaleza, cultura y estructura muy variada, a su vez.
El encadenamiento de innovaciones puede conducir al empresario a la necesidad
de fortalecer su capital y estructura empresarial y, con los apoyos adecuados, empujarle por la senda del crecimiento empresarial a lo largo de la cual la empresa irá
dotándose de los recursos gerenciales y la estructura necesarios para el desempeño
de las funciones que conlleva una mayor escala. La innovación equivale a la diferenciación, por otra parte, y, en este sentido, es uno de los pilares de la competitividad. Innovar significa entender a los nuevos consumidores y usuarios de los bienes o servicios que produce la empresa y adaptarse a sus demandas, por sofisticadas
que éstas sean. El acierto en esta matera, sin olvidar la competencia técnica en la
actividad productiva propiamente dicha, determina la supervivencia de la empresa
y, a menudo, su crecimiento.
Existen oportunidades para el desarrollo tecnológico/
industrial en nuestro país, pero, salvo excepciones,
las empresas españolas no apuestan suficientemente
por la innovación.
Benito Vera
Director General de 4 Innovation
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
La innovación desencadena pues el crecimiento y es la función empresarial más
asequible para las pequeñas y micro empresas, muchas de las cuales nacen justamente impulsadas por un proceso innovador como motivo principal de su existencia, incluso si se trata de innovación tecnológica avanzada.
2.3.4. Las ventajas de la escala: I+D+i, internacionalización
y otras funciones empresariales8
Se comentaba antes que la innovación está al alcance de cualquier empresa independientemente de su escala, pero lo cierto es que las innovaciones de mayor envergadura también se enfrentan a la barrera de la escala. Sin que se trate de la
misma distancia que separa a las empresas según su tamaño en lo que se refiere a
las restantes funciones empresariales, la Encuesta sobre Innovación en las Empresas
del INE, para 2010, refleja el hecho de que sólo el 24,32% de las empresas de menos
de 250 empleados realiza innovación organizativa o comercial (no tecnológica),
mientras que el 47,72% de las empresas de 250 o más empleados realiza este tipo
de innovación. Para el conjunto de empresas, la tasa de empresas innovadoras (innovación no tecnológica) era del 24,82%. La escala también es relevante para la
innovación, por lo tanto.
Se plantea la cuestión de la causalidad, es decir, si la realización sistemática de innovaciones conduce a la mayor escala por el éxito de la empresa o si la mayor escala obliga a, o conlleva, una mayor actividad innovadora. Cuando se pregunta a
las empresas acerca de los motivos por los que acometen la innovación no tecnológica, la barrera entre las PYME y las grandes empresas se difumina en buena
medida. Las motivaciones son básicamente las mismas en ambos tipos de empresas,
la realización concreta de la innovación es ya harina de otro costal.
La innovación tecnológica, por otra parte, es patrimonio de un menor número de
empresas. En 2010, sólo el 18,58% de las empresas realizaron este tipo de innovación, con una intensidad innovadora (gastos en innovación sobre facturación, para
aquellas que realizan innovación) del 2,09%. A diferencia de lo que sucedía con la
innovación no tecnológica, sólo el 17,81% de las PYME realizan este tipo de innovación, mientras que para las grandes el porcentaje es sensiblemente superior, el
53,49%. En este campo, además, las PYME realizan un esfuerzo medido por la intensidad innovadora sensiblemente mayor que las grandes empresas, del 3,14%
contra el 1,73%, respectivamente. Esfuerzo que se ve aumentado sensiblemente si
Esta sección se basa en parte en el muy documentado estudio del Consejo Superior de Cámaras «Empresas Españolas.
Competitividad y tamaño», 2005.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
la innovación se realiza en el seno de una empresa que, además, lleva a cabo actividades de I+D. En este caso, las PYME realizan una intensidad innovadora del
4,36%, contra el 1,64% para las grandes empresas.
En suma, si bien la escala es un determinante de la propensión a innovar entre las
empresas, las motivaciones para hacerlo son muy similares y, una vez aquellas innovan, son las PYME las que realizan un mayor esfuerzo en proporción a su facturación. Otras evidencias apuntan a que tanto el esfuerzo como los resultados de la
innovación avanzan menos que proporcionalmente con la escala de la empresa. Es
decir, cuando una pequeña o mediana empresa innova, su apetito por la innovación
es mayor que en el seno de una gran empresa.
36
Otra de las funciones empresariales clave es la internacionalización, asignatura
pendiente, como es bien sabido, de las empresas españolas. En esta materia, y más
allá de la exportación de bienes y servicios, la empresa debe disponer de una
cierta estructura para que sus actividades internacionales tengan éxito. Lo que la
evidencia muestra es que las empresas de mayor tamaño son más productivas y
realizan actividades más intensas y variadas de internacionalización. La mayor
productividad garantiza una mayor competitividad (clave del posicionamiento
internacional), por una parte, y el pago de mayores salarios a personal más cualificado, por otra9.
No abundan las fuentes estadísticas que permiten relacionar la escala con la actividad exportadora. Para datos referidos a 2001, la Encuesta de Estrategias Empresariales, de la Fundación SEPI, reflejaba que el 94% de las empresas manufactureras
de más de 200 trabajadores realizaban exportaciones con una intensidad media
(exportaciones sobre ventas totales) del 36,6%, mientras que para las empresas de
menos de 200 trabajadores estos porcentajes eran, respectivamente, del 52% y
12,9%. Obviamente, si descendemos en la escala del tamaño empresarial, las actividades internacionales de las micro y pequeñas empresas se ven reducidas prácticamente a la nada.
Si bien el número total de empresas exportadoras ascendió a 109.363 en 2010 (datos del ICEX y Cámaras de Comercio), lo que implica un incremento del 12,3%
respecto a 2007, se constata que el número de empresas exportadoras regulares
sigue siendo muy reducido, apenas la mitad del conjunto de empresas que realizan
actividad exportadora. Además, según fuentes de la Agencia Tributaria, el 4% de las
empresas exportadoras, obviamente las más grandes por los volúmenes medios de
Ver resumen ejecutivo del estudio de Analistas Financieros Internacionales «Internacionalización, empleo y modernización de la economía española». ICEX, 2010.
9
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exportaciones implicados, realizaron en 2010 el 86,2% de las exportaciones (a partir de 5 millones de euros por empresa, más de 160 millardos de euros en total),
mientras que el 67,8 de las empresas exportadoras de menor volumen (hasta 50 mil
euros, unos 550 millones de euros en total) realizaron un insignificante 0, 25% del
total de exportaciones en ese año.
Empresas exportadoras por tramos de exportación anual (2007-2010)
Número de empresas
total
%/total
exportado
empresas (miles de €)
2007
2008
2009
2010
2010
2010
TOTAL
97.418 101.395 107.579 109.363
100,0
186.780.071
Menos de 5.000 €
38.566 40.545 47.218 46.618
  42,6
67.673
  19,0
245.007
Entre 5.000 y 25.000 €
17.320
18.970 19.944 20.801
Entre 25.000 y 50.000 €
6.004
6.395
6.521
6.763
   6,2
240.410
Entre 50.000 y 500.000 € 17.848
17.621 17.463 17.826
  16,3
3.451.979
Entre 500.000 y 5 Mill. €
13.325
13.413 12.462 12.983
  11,9
21.632.188
   3,6
55.158.367
Entre 5 y 50 Mill. €
3.870
3.942
3.560
3.893
Más de 50 Mill. €
485
509
411
479
   0,4
105.984.448
Fuente: elaboración Afi a partir de AEAT
%/total
exportado
2010
100,0
   0,0
   0,1
   0,1
   1,8
  11,6
  29,5
  56,7
Los costes elevados de los procesos de internacionalización son a menudo invocados por las empresas como uno de los obstáculos más pesantes a la hora de tomar
esta decisión estratégica. Ello interpela directamente, una vez más, a la escala de la
empresa y la incapacidad de las pequeñas empresas para abordar estos procesos.
Respecto a las restantes funciones empresariales, la evidencia apunta también a
una clara relación entre el tamaño y la capacidad para asumir dichas funciones. Así,
el acceso, el coste y la modalidad de financiación de las empresas están muy determinados por su tamaño. Las PYME se financian a plazos más cortos que las grandes
empresas, incurriendo además en mayores costes y viéndose obligadas a depositar
mayores garantías ante sus prestamistas. Las PYME, como es bien sabido, apenas
están presentes en los mercados bursátiles y los mercados alternativos que se han
creado recientemente en muchos países, incluido España (el MAB), no acaban de
ser tal alternativa a los parqués convencionales.
En materia de Recursos Humanos, las PYME presentan estructuras de gestión y
realizan actividades de formación en mucha menor medida que las grandes empresas. De nuevo, a causa del coste directo (gasto en formación) e indirecto (estructuras de gestión) que ello conlleva.
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37
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
2.4. Síntesis de los rasgos del emprendedor español
La capacidad emprendedora de los habitantes de un país conforma, junto a los
esfuerzos de atracción de capital y talento de fuera, su dinámica empresarial, y
constituye una importante fuente de crecimiento endógeno.
Uno de los principales estudios internacionales sobre la actividad emprendedora es
el Global Entrepreneurship Monitor (GEM)10, que proporciona información detallada sobre el proceso de creación y consolidación empresarial, sus motivaciones, la
tipología de empresas, así como los factores de entorno que condicionan dicha
actividad.
2.4.1. Perfil del emprendedor en España en 2011
La tabla siguiente sintetiza los rasgos característicos del emprendedor en España,
según los últimos datos disponibles, correspondientes a 2011, que se comentan en
el resto del epígrafe:
Género
Edad
Nivel de renta
Tamaño medio del hogar
Situación laboral
Origen
Motivación
Tamaño actividad resultante
Sector de actividad en el que opera
38
Hombre
38
Medio- Bajo
3
Ocupado
Español
Oportunidad
Micro o pequeña empresa
Consumo
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Género: El estudio GEM revela que, en 2011, la participación masculina en el
conjunto de los emprendedores alcanza el 61,4%, si bien durante los últimos
años se ha registrado un aumento notable de las mujeres con intención de emprender, favorecido con ocasión de la crisis. Tiempo atrás, este sesgo estaba mucho más acentuado y se ha ido mitigando gracias a la creciente relevancia de la
mujer en el mercado de trabajo, aunque la incorporación de la mujer al proceso
emprendedor ha sido más tardía y menos intensa que su participación en el
mundo laboral como asalariada.
10
El Proyecto GEM es una iniciativa investigadora iniciada en 1999 por el Babson College y London Business School, a la que se incorporó España en el año 2000. El informe está basado en los datos procedentes de encuestas a la población adulta del país; encuesta a
expertos y conjunto de variables secundarias recopiladas de fuentes como FMI, OCDE, UE y la ONU.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Género del emprendedor
Mujer
38,6%
Hombre
61,4%
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Edad: Respecto a la edad media del emprendedor, en los últimos treinta años,
este colectivo ha experimentado un proceso de rejuvenecimiento progresivo. Los
últimos datos la sitúan en torno a los 38 años, aunque, también como causa de
la crisis (altas tasas de paro juvenil y en franjas de edad intermedia, precariedad
en el empleo, etc.), el porcentaje de jóvenes y personas maduras envueltas en un
proceso emprendedor se encuentra en aumento, fenómeno contrario al dado
antes de la crisis, en la que la tendencia era al descenso de los emprendedores
más jóvenes y más mayores.
Tramos de edad
33,0%
34,1%
18,0%
7,8%
18-24 años
7,1%
25-34 años
35-44 años
45-54 años
55-64 años
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Nivel de estudios: En cuanto a la formación, los emprendedores que solo cuentan
con estudios primarios continúan suponiendo en 2011 un peso significativo, pero
cada vez adquieren mayor relevancia los tramos que representan a las personas
con estudios medios y superiores que se embarcan en un proceso de emprendi-
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39
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
miento, a la vez que las que afirman tener una formación específica para emprender. Se puede decir que la convergencia de los emprendedores a los niveles
educativos generales va extendiéndose lentamente a los estudios más avanzados,
algo coherente con la naturaleza del proceso educativo y con el cambio generacional, pero que supone un proceso lento. A pesar de lo anterior, en general,
desde el inicio de la crisis, se observa una predominancia del emprendimiento de
subsistencia frente a las iniciativas de calidad.
Nivel de estudios
26,8%
21,1%
18,3%
40
18,5%
10,8%
1,4%
Sin estudios
1,2%
Primarios Secundarios
FP hasta
superior
Diplomado
Licenciado
Post grado
0,5%
0,4%
Otros
No contesta
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Nivel de renta: Las personas de rentas bajas ahora están más dispuestas a emprender respecto a lo que reflejaban los resultados de la encuesta GEM en años
precedentes, al igual que sucede, aunque en menor proporción, con las personas
de rentas altas. En contraposición, los emprendedores con niveles de renta intermedios, que habitualmente registran el mayor peso, han reducido levemente su
representación.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Nivel de renta
> 100.000 €
60.001-100.000 €
2,5%
5,9%
40.001-60.000 €
12,1%
30.001-40.000 €
12,3%
20.001-30.000 €
24,4%
10.001-20.000 €
26,0%
< 10.000 €
16,7%
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Situación laboral: La mayoría de las personas que desarrollan una iniciativa emprendedora están ocupadas, si bien han aumentado los emprendedores que se
encuentran en situación de desempleo, proceso favorecido por la actual coyuntura económica como alternativa forzosa a la falta de trabajo asalariado.
Situación laboral
14,6%
1,4%
1,2%
0,3%
Ocupado a tiempo completo o pacial
Sólo a tiempo parcial
6,5%
Jubilado
Labores del hogar
76,0%
Estudiante
Paro, otro caso
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
• Origen: En nuestro país, el 90,5% de los emprendedores cuenta con nacionalidad
española, siendo los emprendedores adscritos al régimen general de extranjería el
segundo grupo en importancia, y en ascenso, por delante de los extranjeros comunitarios, lo que puede reflejar un aumento de proyectos ligados a actividades de
subsistencia, con escaso potencial de crecimiento y limitado impacto económico.
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41
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Origen
7,40%
2,10%
Español
Extranjero régimen general
Extranjero régimen comunitario
90,50%
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
42
• Dimensión por número de trabajadores: Al igual que sucede en otros países, la
mayoría de las iniciativas llevadas a cabo por los emprendedores se orientan a la
creación de micro y pequeñas empresas. Durante los años anteriores al inicio de
la crisis, se observaba una evolución positiva hacia la consecución de proyectos
más ambiciosos, pero las dificultades del contexto económico actual han mitigado esta tendencia en los últimos años.
Tamaño según número de empleados
1,0%
3,3%
25,0%
20 y más empleados
6-19 empleados
1-5 empleados
Sin empleo
70,7%
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
2.4.2 Índice de Actividad Emprendedora
A continuación, se presenta un análisis de la evolución reciente del Índice de Actividad Emprendedora o TEA (Total Entrepreneurial Activity). El TEA es el indicador
utilizado en el proyecto GEM para medir la actividad emprendedora de la población
en edad de trabajar, mide el porcentaje de personas comprendidas entre 18 y 64
años que han estado involucradas directamente en los procesos de creación de
empresas, tanto como start-ups o empresas nacientes (cuya actividad no supera los
3 meses), como en empresas nuevas o baby business (cuya actividad está comprendida entre los 3 y los 42 meses), o en ambos tipos de iniciativas simultáneamente.
Desglose de la tasa de actividad empresarial (TEA) en España
8
7
Porcentaje
6
5
4
43
3
2
1
0
2006
2007
2008
TEA
2009
Nacientes
2010
2011*
Nuevas
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
Durante los últimos años, la TEA española se ha reducido desde niveles superiores al 7%
correspondientes al periodo de mayor expansión hasta situarse en el entorno del 5%
entre 2009 y 2010. Cabe señalar que en 2011 la tasa ha aumentado un punto y medio
hasta el 5,8%, crecimiento motivado en su mayor parte por las empresas nacientes, para
las que la TAE ha aumentado en 1,1 puntos. Este ascenso responde, al menos en parte, al
papel del emprendimiento como alternativa profesional ante una situación de crisis como
la que atraviesa en la actualidad la economía española, como se analiza a continuación.
En efecto, un aspecto interesante a estudiar es la motivación que induce al emprendimiento. Como se recoge en el siguiente gráfico, durante los últimos años la oportunidad ha sido, y continúa siendo, la motivación predominante para emprender en
España. No obstante, el emprendimiento por necesidad ha registrado un apreciable
incremento de peso relativo en 2010 y 2011, como resultado del impacto de la crisis.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Evolución temporal de la motivación en la fase inicial de emprendimiento (% sobre el total)
0,6
8,7
5,2
4,1
1,7
2,6
14,8
15,3
25,4
25,9
76,4
80
84,2
73
71,5
2007
2008
2009
2010
2011
15,3
14,9
84,2
2006
Otro
Necesidad
Oportunidad
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
44
La distribución por sectores de actividad muestra que, en promedio, en el periodo
2006-2011 la actividad emprendedora se ha concentrado en un 47% en actividades
orientadas al consumo, seguidas de actividades de transformación (24,75%), servicios a empresas (22,6%) y actividades extractivas (5,6%).
Evolución de la distribución de las iniciativas en fase emprendedora en función del sector
de actividad (%)
6,4
4,7
8,3
29,9
28
25,2
24,8
26
23,1
39
41,3
43,4
2006
2007
2008
Extractivo
Transformador
4,8
4,3
5,5
25,9
21,4
18,1
12,8
25,7
56,5
2009
Servicios
23,1
48,6
53,3
2010
2011
Consumo
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
La comparación internacional de las estructuras de las iniciativas emprendedoras
por tipos de economías revela que la estructura española presenta un sesgo hacia
las actividades vinculadas al consumo, superior al que se observa en promedio en
las economías basadas en la innovación, donde se encuentra clasificada España.
Este sesgo, como se observa en el gráfico anterior no sólo no se ha reducido sino
que se ha manifestado con mayor claridad durante 2011, lo que puede constituir
un indicio de pérdida de calidad de las iniciativas emprendedoras.
Distribución de las iniciativas en fase emprendedora en función del sector de actividad según
el tipo de economía, 2011 (%)
5,5
4
18,1
22
23,1
53,3
España
Extractivo
28
45
Basadas en la
innovación
Transformador
6
9
27
26
15
7
52
Basadas en la
eficiencia
Servicios
58
Basadas en
factores
Consumo
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España y Global 2011
Siguiendo con el análisis de la calidad de las iniciativas emprendedoras, es conveniente, en un contexto de crecimiento limitado de la economía doméstica y de creciente
competencia por parte de las economías emergentes, estudiar la vinculación de estas
iniciativas con estrategias como la internacionalización y la innovación, dada su especial relevancia como herramientas de futuro para la economía española.
Como se observa en el siguiente gráfico, el porcentaje de iniciativas emprendedoras
abiertas a los mercados exteriores ha registrado un descenso durante los últimos
tres años. Así, los últimos datos disponibles, referentes a 2011, muestran cómo un
22,9% de los emprendedores exportan frente al 39,3% que manifestaba hacerlo en
2006. Por otro lado, entre los emprendedores que sí exportan, la mayoría exporta
menos del 25% de su producción o servicios, y sólo un 3,7% de los emprendedores
españoles exporta la mayor parte de su volumen de negocio.
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45
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Distribución de las empresas en fase emprendedora según la intensidad exportadora
y su evolución temporal (%)
6,9
12,5
19,9
8,2
7,5
13,9
12,7
21,2
23,4
60,7
56,7
56,4
2006
2007
2008
75-100%
25-75%
4,1
2,4
3,4
3,7
21,2
15,6
71,6
73
77,1
2009
2010
2011
8,7
15,4
1-25%
3,6
No exporta
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
46
En cuanto al grado de innovación de los productos, nuevamente nos encontramos
con una evolución preocupante pues, en 2011, un 64,5% de las iniciativas emprendedoras no ofrecen, a juicio de sus clientes, productos o servicios nuevos, y sólo un
16,3% presentan una oferta completamente innovadora.
Distribución de las empresas en fase emprendedora según el grado de innovación
y su evolución temporal (%)
52,2
29,8
51,4
28,3
48,9
63,3
69,2
30,6
17,2
19,9
18
20,3
20,6
19,4
2006
2007
2008
2009
No innovadora
64,5
Algo innovadora
19,2
10,8
16,3
2010
2011
Completamente innovadora
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
A la vista de los anteriores datos, y de cara a constituir un tejido empresarial competitivo y orientado al exterior, es clave la inoculación del germen innovador y
exportador desde las primeras etapas de las empresas, de ahí la relevancia de integrar en las políticas de apoyo al emprendimiento el objetivo de promoción de la
internacionalización, sensibilizando a los emprendedores y apoyando especialmente proyectos innovadores y/o con potencial exportador.
Otros rasgos caracterizan también al emprendedor español. En particular, el nivel
educativo y el género. Dentro de las tendencias que la crisis impone al deseo o a las
posibilidades de emprender, con la consiguiente caída desde el inicio hasta 2010 de
la tasa de actividad emprendedora medida por el estudio GEM, el patrón de emprendimiento por nivel de educación o por género del emprendedor es bastante
estable, como puede apreciarse en el gráfico siguiente.
Evolución temporal del TEA según nivel de educación
10
9
8
47
Porcentaje
7
6
5
4
3
2
TEA_bajo
1
TEA_medio
TEA_superior
0
2006
2007
2008
2009
2010
2011*
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
Evolución temporal del TEA según género
12
TEA Masculino
Porcentaje
10
TEA Masculino
Diferencia
8
6
4
2
0
2006
2007
2008
2009
2010
2011*
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM España 2011
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Por nivel de educación, se da una actividad emprendedora significativamente mayor entre quienes poseen educación superior que entre quienes poseen bajo nivel
educativo, de unos dos puntos y medio en las respectivas TEA, situándose quienes
poseen un nivel educativo medio entre ambos extremos. A pesar de la proporción
más elevada, en la medida en que los niveles educativos superiores son menos frecuentes entre la población total que los medios y bajos, este patrón de emprendimiento implica muchos más emprendedores con niveles educativos medio-bajos
que con niveles altos. Pero es de notar que una mayor formación, a la escala que
corresponda, es, en general, conducente a una mayor propensión hacia la creación
de empresas. Por mayor formación, no se quiere decir que se escalen posiciones en
la escala convencional, sino que cada nivel, especialmente el nivel medio, incorpore módulos formativos que aumenten el valor de la formación recibida y su contenido práctico a la hora de estimular el emprendimiento. No se puede pretender que
toda la población posea estudios superiores, pero sí que las actitudes hacia el emprendimiento se generalicen identificando e impulsando los factores que hacen que
una mejor (no mayor, necesariamente) educación, a la escala que sea, conduzca a
unas mayores tasas de emprendimiento.
48
Respecto al género de los emprendedores, se constata, de nuevo, que la crisis no ha
distorsionado excesivamente el patrón característico de menores tasas de emprendimiento en el caso de las mujeres que en el de los hombres, aunque parece haber
reducido el gap previo a la crisis en aproximadamente un punto porcentual y medio.
En efecto, los hombres emprenden más que las mujeres, pero éstas parecen desanimarse menos cuando las cosas se complican. De nuevo, como en el caso de las
escalas educativas, y todavía más en el caso del género, no se trata de que los emprendedores salten las barreras del género para exhibir una mayor propensión emprendedora, sino de entender mejor cuáles son las barreras que se oponen a que las
mujeres se expresen en esta dimensión de manera más intensa y avanzada, no necesariamente igual que los hombres. Muchas de estas barreras son bien conocidas
y coinciden con las que se oponen a que las mujeres tengan una expresión laboral
y profesional más avanzada, en línea con sus aspiraciones. De manera que se trata,
fundamentalmente, de remover esas barreras y dar rienda suelta a esa expresión
emprendedora latente entre las mujeres.
2.5. El clima de negocio en España
Durante los últimos años, el ascenso de la mortalidad y la caída de la natalidad
empresarial han supuesto una constante, motivada principalmente por la severa
crisis económica y financiera. No obstante, junto a estas dificultades coyunturales,
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
existen otros rasgos de carácter estructural que condicionan el entorno en el que
surgen las empresas, relacionados con el llamado «clima de negocio». La mejora de
estos elementos representa una oportunidad para contrarrestar las malas condiciones económicas imperantes y motivar así al emprendimiento.
2.5.1. Situación actual
Actualmente España ocupa el puesto 44 en el ranquin del Informe Doing Business
2012, que clasifica a un total de 183 economías por su facilidad para hacer negocios. Esta posición, si bien representa una ligera mejora respecto a la clasificación
de 2011, continúa siendo muy modesta, sobre todo en comparación con la posición
de algunos de nuestros socios europeos como Dinamarca o Reino Unido, que ocupan las posiciones 5 y 7, respectivamente. Esta percepción es palpable también
dentro de otras sub-clasificaciones que ofrece el informe. Así, en el contexto de las
48 economías calificadas como de ingresos altos España ocupa el puesto 34, mientras que en el conjunto de los países que integran la OCDE, nuestro país se sitúa en
la posición 24.
Atendiendo a los indicadores concretos que configuran la dimensión de «facilidad
para hacer negocios», España se encuentra a la cola del ranquin en «apertura de un
negocio» (133) y en «protección de inversores» (97). En contraposición, ocupa una
posición destacable en «resolución de insolvencias» (20).
Posición de España en el ránking DB 2012
Apertura de un negocio
Resolución
de la insolvencia
Cumplimiento
de contratos
38
54
Comercio
transfronterizo
Pago de impuestos
Manejo de permisos
de construcción
133
20
69
56
55
48
48
97
Obtención
de electricidad
Registro
de propiedades
Obtención de crédito
Protección
de los inversores
Fuente: elaboración Afi a partir de Doing Business 2012
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49
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
El indicador «apertura de un negocio», en el que como se ha comentado anteriormente España ocupa una posición muy rezagada, refleja los obstáculos burocráticos
y legales que un emprendedor debe superar para constituir e inscribir una nueva
empresa. En este sentido, en España los procedimientos y el tiempo requerido para
ejecutar estas acciones superan a la media de los países que conforman la OCDE.
Por otro lado, el coste necesario para el lanzamiento de una sociedad comercial o
industrial de hasta 50 empleados es igual a la media, mientras que tan solo en el
campo de los requisitos de capital mínimos para la constitución de una sociedad
España presenta una situación aventajada respecto a la OCDE.
Comparación de variables que influyen en la apertura de un negocio en 2011
28
14,1
12
50
13,2
10
5
Procedimientos
(número)
4,7 4,7
Tiempo
(días)
OCDE
Coste (% de ingreso
per cápita)
Requisito de capital
mínimo págado
(% de ingreso per cápita)
España
Fuente: elaboración Afi a partir de Doing Business 2012
En cuanto al país con mejores condiciones en este indicador nos encontramos a
Nueva Zelanda, que ocupa el primer puesto de la clasificación ya que en él, solo es
necesario un día, un procedimiento, el 0,4% de los ingresos como coste y ningún
capital mínimo. Como referente europeo más cercano, Reino Unido ocupa las primeras posiciones (19). En este país, los procedimientos se reducen a 6, los días a 13,
el coste a 0,7% y los requisitos de capital a cero.
El concepto «resolución de insolvencias» es el aspecto que más propicia un clima
favorable para hacer negocios en España. Este ámbito identifica los puntos débiles de las legislaciones sobre los procesos de quiebra y los principales cuellos de
botella procedimentales y administrativos en estos procedimientos. En nuestro
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
país, el tiempo que se necesita para cerrar una empresa es menor que en la media
de los países de la OCDE y la tasa de recuperación de los solicitantes de una empresa insolvente mayor. En contraposición, el coste medio de los procedimientos
de quiebra como porcentaje del valor de los bienes es mayor en el caso español
que en la OCDE. A pesar de esto último, las condiciones españolas comparadas en
este concepto son favorables. El primer puesto mundial lo ostenta Japón, donde
el tiempo de resolución se reduce a 0,6 años, el coste a un 4% de los bienes y la
tasa de recuperación asciende a un 92,7%. En Europa, vuelve a ser Reino Unido
el referente en el sexto puesto, con la necesidad de solo 1 año para cerrar una
empresa, un 6% de coste y una tasa de recuperación que supera el 88%.
Comparación de variables que influyen en la resolución de la insolvencia en 2011
75,6
68,2
51
9
11
1,7 1,5
Tiempos
(años)
Coste
(% de los bienes)
OCDE
Tasa de recuperación
(centavos por dólar)
España
Fuente: elaboración Afi a partir de Doing Business 2012
La facilidad en la obtención de crédito es considerada como uno de los factores que
más propician un entorno de negocio favorable. Este indicador mide el grado en
que las leyes de garantía y de quiebras protegen los derechos de prestamistas y
prestatarios y facilitan así los préstamos, y analiza las reglas y las prácticas que
influyen en la cobertura, amplitud y accesibilidad de la información crediticia disponible a través de los registros públicos o privados de crédito.
En este campo, España presenta unas condiciones de obtención de crédito que se
encuentran en torno a la media de la OCDE, siendo los registros públicos de crédito
los que poseen más datos crediticios en detrimento de los privados, que suelen
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
tener más importancia en la OCDE. Como referencia para este indicador nos encontramos de nuevo con Reino Unido en el primer puesto, donde más fáciles son las
condiciones de obtención de crédito según este informe.
Comparación de variables que influyen en la obtención de crédito en 2011
63,9
54,7
7
52
6
Índice de fortaleza
de los derechos
legales (0-10)
5
5
Índice de alcance
de la información
crediticia (0-6)
OCDE
9,5
11,4
Cobertura de registros Cobertura de organismos
públicos
privados
(% de adultos)
(% de adultos)
España
Fuente: elaboración Afi a partir de Doing Business 2012
2.5.2. Evolución reciente
En el último año, las variaciones en cada uno de los indicadores que reflejan el
clima de negocio en España no se han visto alterados de manera significativa, excepto en la mayor agilidad de apertura de un negocio y en la reducción de los
impuestos a pagar. En cuanto al primero, el tiempo en días necesarios para constituir una empresa ha pasado de 47 a 28 días y el coste de apertura también se ha
rebajado de un 15% de los ingresos per cápita a un 4,7%, síntoma de las medidas
llevadas a cabo en el último año en este ámbito, que, no obstante, no han conseguido una mejora significativa de la posición de nuestro país en el ranquin comparado. Respecto a los impuestos, se ha observado una reducción del tiempo dedicado al cumplimiento de las obligaciones fiscales reduciéndose 10 horas respecto al
año anterior y alcanzando las 187 horas por año. Asimismo, se ha registrado una
caída en la proporción de ganancia destinada al pago de impuestos totales, de un
57% a un 39%. Todo esto ha supuesto el ascenso de 28 puestos en el ranquin de
nuestro país en este indicador.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
La iniciativa empresarial medida por el «Global Entrepreneurship Monitor» a través
de la evolución de la valoración de las condiciones del entorno para el emprendimiento, muestra que éstas se han deteriorado desde 2008, de forma que el clima
de negocio en España es peor que el de hace tres años. La burocracia, la falta de
apoyo financiero o las normas sociales y culturales son las que menos han contribuido a crear un entorno favorable al emprendimiento en los últimos años según
esta encuesta.
Evolución de la valoración de las condiciones del entorno para el emprendimiento
2011
2008
Dif. 2011/2008
Acceso a infraestructura física
3,5
3,5
–0,1
ò
Interés innovación del consumidor
3,4
3,5
–0,1
ò
Apoyo a la mujer emprendedora
3,0
3,1
–0,1
ò
Programas gubernamentales
2,7
3,1
–0,4
ò
Mercado interno: dinámica
2,7
2,4
–0,3
ñ
Apoyo al crecimiento empresarial
2,7
3,0
–0,4
ò
Interés innovación en la empresa
2,6
3,1
–0,5
ò
Infraestructura comercial y de servicios
2,6
3,0
–0,4
ò
Respeto propiedad intelectual
2,6
2,8
–0,2
ò
Educación superior y de postgrado
2,3
2,8
–0,5
ò
Normas sociales y culturales.
2,2
2,8
–0,6
ò
Politica gubernamental: burocracia
2,2
2,6
–0,4
ò
Mercado interno: barreras
2,2
2,6
–0,4
ò
Transferencia I+D
2,1
2,6
–0,5
ò
Politica gubernamental: burocracia
2,1
2,7
–0,7
ò
Apoyo financiero
2,1
2,6
–0,5
ò
Educación primaria y secundaria
1,6
1,9
–0,4
ò
1=muy inadecuado; 5= muy adecuado
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM
2.5.3. Obtención de crédito
La encuesta de préstamos bancarios realizada por el Banco de España a las entidades financieras demuestra cómo la oferta de crédito a las empresas se ha ido deteriorando desde que estalló la crisis financiera. La concesión de crédito empresarial
acumula una caída muy pronunciada desde el segundo trimestre de 2007 y desde
principios del 2010 las condiciones parecen mantenerse constantes pero en niveles
muy tensionados. Si realizamos un análisis por categorías, podemos observar cómo
el empeoramiento de las condiciones de oferta de crédito ha afectado particularmente a las grandes empresas y a los préstamos a largo plazo.
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53
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Préstamos bancarios a empresas, condiciones de oferta acumuladas (base 100=1T03)
150
100
50
0
–50
–100
–150
–200
3T11
1T12
1T12
1T11
3T10
1T10
3T09
1T09
3T11
Actual
3T08
1T08
3T07
1T07
3T06
1T06
3T05
1T05
3T04
1T04
3T03
1T03
–250
Previsión
Fuente: elaboración Afi a partir de Encuesta de préstamos bancarios (BdE)
Préstamos bancarios a empresas por tamaño, condiciones de oferta acumuladas
(base 100=1T03)
200
100
0
–100
–200
–300
General
Pymes
1T11
3T10
1T10
3T09
1T09
3T08
1T08
3T07
1T07
3T06
1T06
3T05
1T05
3T04
1T04
3T03
–400
1T03
54
Grandes empresas
Fuente: elaboración Afi a partir de Encuesta de préstamos bancarios (BdE)
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Préstamos bancarios a empresas por plazo, condiciones de oferta acumuladas
(base 100=1T03)
200
100
0
–100
–200
–300
–400
General
Corto plazo
1T12
3T11
1T11
3T10
1T10
3T09
1T09
3T08
1T08
3T07
1T07
3T06
1T06
3T05
1T05
3T04
1T04
3T03
1T03
–500
Largo plazo
Fuente: elaboración Afi a partir de Encuesta de préstamos bancarios (BdE)
Además, los márgenes de activo de los nuevos préstamos concedidos a las empresas
han aumentado a pesar de la bajada del tipo de referencia (Euribor 3m). Los tipos
de interés a los que se concedieron las nuevas operaciones del primer trimestre del
2012 fueron cerca 1 punto porcentual mayores de lo que lo eran dos años antes,
reflejo del endurecimiento de las condiciones de financiación empresarial.
Condiciones aplicadas a los nuevos préstamos bancarios concedidos a empresas
4,0
3,43%
3,5
3,48%
2,59%
2,63%
2,5
2,25%
1,95%
2,0
1,5
1,0
0,5
1,18%
0,86%
0,65%
Margen de activo
Tipo de interés
mar-12
dic-11
sep-11
jun-11
mar-11
dic-10
sep-10
jun-10
0,0
mar-10
Porcentaje
3,0
Euribor 3m
Fuente: elaboración Afi a partir de Banco de España
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55
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
No se ha observado ningún trimestre de recuperación desde 2007 y no parece que
en el corto plazo se vaya a registrar un cambio en este sentido, por lo que el mantenimiento de las restricciones financieras continuará afectando negativamente al
nacimiento de nuevos proyectos emprendedores en España. Por ello, para los emprendedores cobran mayor importancia, si cabe, las alternativas basadas en la búsqueda de fuentes de financiación no bancaria.
56
La Encuesta sobre Acceso a Financiación de las Empresas llevada a cabo por el INE
anualmente corrobora lo antes comentado recopilando datos de la percepción de las
empresas sobre la evolución de los factores relativos al acceso a la financiación. El
coste percibido de obtener financiación para la empresa ha empeorado (las respuestas
de los encuestados reflejan un aumento del coste de un 54% desde 2007 hasta 2010).
La percepción sobre la disposición de los bancos a facilitar la financiación también ha
empeorado para el 60% de las empresas encuestadas. En cuanto a las perspectivas
futuras sobre los factores que limitarán el crecimiento de la empresa hasta el año
2013 destacan la perspectiva general de la economía (87%), la reducción de la demanda (70%) y la competencia de precios (59%), principalmente. La búsqueda de
financiación empresarial en propietarios, empleados, familiares u otras empresas está
ganando importancia en los últimos años como fuentes de financiación alternativas.
Percepción sobre la evolución de los factores relativos al acceso a financiación
entre 2007 y 2010 (%)
Mucho
No
Mucho
Sin
mejor Mejor cambió Peor Peor opinión
Situación financiera de la empresa
3,2
16,9
24,6
38,2
13,3
  3,8
Coste (interés y otros) de obtener
1,3
09,3
19,3
33,0
21,1
16,1
financiación para la empresa
Ratio deuda/cifra de negocios de la empresa
2,1
14,5
23,4
36,7
12,9
10,4
Otras condiciones de financiación
0,4
06,1
31,2
27,4
14,3
20,5
La carga o esfuerzo para la obtención
0,5
04,3
28,0
27,6
22,2
17,3
de financiación para la empresa
Disposición de los bancos para facilitar
1,1
04,5
21,6
26,4
33,6
12,9
la financiación
Fuente: elaboración Afi a partir de Encuesta sobre Acceso a Financiación de las Empresas (INE)
2.5.4. Futura nueva Ley de Emprendedores
El Gobierno de España, durante la inauguración del foro «Spain Start-Up & Investor
Summit» en junio del 2012, anunció que la futura nueva Ley de Emprendedores11
Fuente: Servicios de prensa del Ministerio de la Presidencia. (http://www.mpr.es/es/noticia/2765/saenz-de-santamaria-
11
8220emprender-es-crear-pais8221.html).
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regulará la liberación de cargas para los empresarios con un primer negocio fallido.
Con ello, el Ejecutivo favorecerá una segunda oportunidad para aquellos empresarios que no hayan tenido éxito en un primer negocio por la coyuntura económica,
reduciendo los costes de salida del mercado para que emprendan otros proyectos.
También se pondrá en marcha un programa de financiación conjunta de inversores
junto con el Estado, en el que el Gobierno, a través de la empresa pública ENISA
cofinanciará al 50% junto con socios inversores seleccionados, empresas de reciente creación. El programa, denominado «Spain Startup Investment Fund», contará
con un presupuesto de 40 millones de euros y se articulará a través de préstamos
participativos. Otras medidas como facilitar el acceso a las pymes a las compras
públicas, la línea del ICO para pymes (22.000 millones de euros) o el establecimiento de mecanismos de garantía y unidad de mercado que garanticen la libre circulación de bienes por todo el territorio nacional complementan el objetivo de todas
estas propuestas dentro de la Ley de Apoyo a Emprendedores: hacer más fácil el
emprendimiento en nuestro país.
57
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3. Radiografía de la financiación
del emprendimiento en España
Claves
• El emprendimiento asociado a nuevos proyectos empresariales presenta
un perfil de riesgo muy diferencial del emprendimiento de innovación o
internacionalización, lo que motiva que las fuentes de financiación asociadas a cada uno sean distintas.
• En relación con la financiación del emprendimiento de nuevos proyectos
empresariales:
— El capital riesgo, que de manera errónea se liga tradicionalmente a
proyectos emprendedores, se posiciona mayoritariamente en proyectos
en fases más avanzadas, y menos del 10% puede asociarse con proyectos de nuevo emprendimiento empresarial (venture capital).
— Los business angels constituyen un instrumento idóneo para la financiación de nuevos proyectos empresariales, pero debe realizarse un esfuerzo en aumentar su formalidad, para poder explotar el potencial de
crecimiento que esta fuente presenta en España.
— Los préstamos participativos, en su mayor parte concedidos por entidades públicas (ENISA como gran protagonista), es un instrumento que
se adecúa perfectamente al perfil de riesgo de nuevas empresas, muy
bien valorado por los emprendedores consultados, si bien las restricciones presupuestarias pueden frenar su uso en un futuro.
— La financiación bancaria tradicional, dominante entre las empresas, es
poco proclive a nuevos proyectos empresariales, que no cumplen las
exigencias de calidad crediticia requeridas por las entidades, por lo que
es la financiación bancaria indirecta (mediación de fondos públicos) la
que llega realmente a los emprendedores.
— Los avales concedidos por sociedades de garantía recíproca, cuya cartera está compuesta en más de un 50% por microempresas, es un
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59
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
instrumento adecuado para acercar la financiación bancaria a los emprendedores.
• La financiación de procesos emprendedores desde empresas con cierta
consolidación en mercado, asociado principalmente a innovación e internacionalización, es claramente más financiable por crédito bancario, habida cuenta de que la calidad crediticia de estos prestatarios es mayor.
• Aun así, la financiación del emprendimiento de innovación e internacionalización se ha sustentado también en gran medida en los múltiples
programas públicos existentes, por lo que el apoyo público ha sido clave
para facilitar la salida al exterior de empresas y la inversión en proyectos
innovadores.
3.1. Rasgos diferenciales de la financiación de cada tipo
de emprendimiento
Puede dividirse el emprendimiento en dos grandes tipologías:
60
• Emprendimiento de nuevos proyectos empresariales, muy asociado con la creación de empresas
• Emprendimiento en el seno de empresas ya consolidadas, muy asociado con los
procesos de innovación e internacionalización
Las fuentes de financiación aplicables a cada tipología de emprendimiento difieren,
dado que los riesgos a los que están sometidos los financiadores son distintos, los
destinos de los recursos también y, por consiguiente, los instrumentos financieros
deben adaptarse a las características de cada tipo de emprendimiento.
Los rasgos diferenciales de la financiación de cada tipo de emprendimiento provienen principalmente de los factores que condicionan su análisis de riesgo de crédito,
y que básicamente son los siguientes:
• Capacidad de generación de flujos con los que repagar la financiación
• Existencia de garantías: activos tangibles o avales de los promotores
Los nuevos proyectos empresariales no suelen generar en los primeros años de existencia tesorería para repagar a los financiadores, sino que requieren necesidades de
financiación para atender las inversiones y costes operativos. En la medida en que
los proyectos no generan flujos en los primeros años, y éstos son muy volátiles, los
instrumentos de financiación que mejor se adaptan son aquellos que no exigen un
calendario de repago en los primeros ejercicios. Asimismo, las empresas de reciente
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
creación no cuentan habitualmente con activos que puedan actuar como garantía
de la financiación, ni con avales de los promotores (en la medida en que se separe el
patrimonio personal del empresarial, como es lo aconsejable), por lo que el repago
de la financiación debe provenir de los flujos generados por el proyecto.
Por el contrario, el repago de los proyectos de internacionalización o innovación
que acometen empresas consolidadas puede provenir de flujos que genere el negocio tradicional de la empresa y no exclusivamente de los nuevos emprendimientos, con lo que la compañía actúa como garante de la financiación, lo que puede
permitir un calendario de repago desde los primeros ejercicios.
En base a las diferencias sustanciales existentes entre la financiación del emprendimiento de nueva creación y el registrado en el seno de empresas ya consolidadas,
analizamos de forma separada la situación y perspectivas de cada tipología de emprendimiento.
3.2. Financiación del emprendimiento basado en el
desarrollo de nuevos proyectos empresariales
El desarrollo de nuevos proyectos empresariales presenta las siguientes características en relación al análisis de su capacidad de financiación:
• Los proyectos generan flujos de caja negativos en los primeros años, pues los
ingresos no cubren las inversiones y los costes operativos ligados a la puesta en
marcha
• Los proyectos tienen un largo período de maduración
• La generación futura de ingresos es volátil y está sometida a alta incertidumbre
• Los proyectos no cuentan con activos tangibles susceptibles de actuar como
garantías
• Los promotores no avalan la financiación, en la medida en que debe separarse el
patrimonio empresarial del personal
Estas características son contrarias a los requisitos que exigen habitualmente los
financiadores bancarios privados, que son, resumidamente, los siguientes:
• Generación de flujos de caja operativos positivos
• Capacidad para pagar intereses desde la fecha de concesión
• Capacidad de devolución de la deuda desde los primeros ejercicios (períodos de
carencia de principal limitados)
• Existencia de garantías
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61
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
En consecuencia, los instrumentos que más se adecuan a la financiación de nuevos
emprendimientos son de capital o de cuasi-capital (híbridos entre capital y deuda),
en tanto y cuanto:
• Su remuneración está supeditada a que se generen beneficios, por lo que en los
primeros años no se debe hacer frente al pago fijo de intereses si se generan
pérdidas
• No hay un calendario explícito de devolución de las aportaciones (en el caso del
capital) o, si existe, se dilata significativamente en el tiempo (caso de préstamos
participativos)
• Estos instrumentos no exigen habitualmente garantías de activos tangibles o
avales de los promotores
La financiación vía deuda para este tipo de proyectos suele ser proporcionada por
entidades públicas, cuyas exigencias a los prestatarios son más laxas con relación
al calendario de repago. Los préstamos proporcionados por entidades públicas se
canalizan directamente o de manera indirecta a través de líneas intermediadas por
entidades financieras privadas.
62
3.2.1. Financiación a través de capital: capital riesgo
y business angels
Capital riesgo
Las entidades de capital riesgo son vehículos de inversión destinados a invertir en
el capital de empresas no cotizadas, con una vocación de permanencia limitada en
el accionariado y con implicación en la gestión.
De la definición anterior de capital riesgo se deduce que no constituye una fuente
de financiación específica de proyectos emprendedores, sino que este tipo de proyecto es una tipología más de su cartera de inversiones. De hecho, tal y como analizamos a continuación12, la mayor parte de la cartera se concentra en empresas en
fase de expansión o en compañías consolidadas que requieren fondos para distintas
transacciones corporativas (sustitución de accionistas, restructuraciones, adquisiciones apalancadas, etc.).
El concepto de venture capital es el asociado al emprendimiento empresarial, pues
supone la toma de participaciones en compañías (pymes, normalmente), en proce Los datos que a continuación reflejamos están extraídos de los informes «El capital riesgo en España en 2011», elaborado por José Martí
12
Pellón, en colaboración con ASCRI (Asociación Española de Entidades de Capital Riesgo), y «El venture capital en España en 2011», publicado por Webcapitalriesgo, que constituyen las principales y más completas fuentes de información sobre el capital riesgo en España.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
sos de arranque o crecimiento, en las fases que en terminología anglosajona se
denominan seed capital (capital semilla) y start-up capital (puesta en marcha).
A cierre de 2011, la cartera total de las entidades de capital riesgo que operan en
España ascendía a 20.489 millones de euros, a precio de coste, de los que 1.961
millones de euros (un 9,6%) suponen inversión en fases iniciales (venture capital).
Por consiguiente, más de un 90% de la cartera de las entidades está invertida en
proyectos no asociados con emprendimiento en etapas iniciales, sino en empresas
consolidadas o en compañías en procesos de expansión.
En términos de número de empresas, la cartera de las entidades de capital riesgo
a cierre de 2011 está compuesta por 3.560 sociedades, de las que 2.009 (el 56%)
corresponde a compañías en fases iniciales. El tamaño unitario medio de las inversiones en empresas en fases iniciales es de aproximadamente 1 millón de
euros, frente a los casi 12 millones de euros de inversión media en compañías en
otras etapas.
La inversión anual realizada en 2011 en empresas en fases iniciales ascendió a 209
millones de euros, un 14% por debajo del 2010, representando un 6,5% de la inversión total efectuada por las entidades de capital riesgo, que se situó en 3.233 millones de euros, un 8% inferior al 2010.
Inversión en capital riesgo y en venture capital
18%
4.000
3.500
15,7%
3.000
16%
14%
13,2%
12%
Millones €
2.500
10%
2.000
6,9%
1.500
8%
6,5%
6%
1.000
4%
500
2%
0%
0
2008
Inversión anual capital riesgo
2009
2010
Inversión anual venture capital
2011
Peso venture capital
Fuente: elaboración AFI a partir de «El capital riesgo en España en 2011» (Ascri, Webcapitalriesgo)
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63
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
El peso de la inversión en fases iniciales se ha ido reduciendo desde el ejercicio
2008, en el que suponía un 15,7% de la inversión de las entidades de capital riesgo
al 6,5% que representó en 2011. En 2008 la inversión en venture capital ascendió a
480 millones de euros, frente a los 209 millones de 2011, si bien estuvo sesgada al
alza por la realización de varias operaciones de inversión en plantas fotovoltaicas y
eólicas, que no responden al concepto tradicional de venture capital.
El descenso en la inversión en fases iniciales ha venido acompañado de una importante reducción del tamaño medio de la inversión, que en 2011 ascendió a aproximadamente 370.000 € por operación, frente a 475.000 € en 2010 y al nivel de 1
millón de euros de tamaño medio de las inversiones en cartera.
Evolución de la inversión en venture capital
900
842
800
700
64
600
475
500
424
400
366
300
200
100
0
2008
Inversión anual (millones €)
2009
2010
N.° operaciones
2011
Tamaño medio (miles €)
Fuente: elaboración AFI a partir de «El venture capital en España en 2011» (Webcapitalriesgo)
Es igualmente relevante analizar la descomposición sectorial de las inversiones en
venture capital realizadas en 2011, pues reflejan con mayor precisión la tipología
recurrente de sectores en los que se invierte en fases iniciales.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Distribución de las operaciones de inversión en venture capital por sectores
Importe (€ Millones)
Número
Sectores
2009
2010
2011
2009
2010
Informática
43,3
77,0
52,2
134
168
Biotecnol/Ing. Genética
22,2
25,1
27,5
72
84
Prod y Servicios Industriales
29,1
13,2
20,9
41
37
Otros Servicios
12,5
15,6
16,6
30
38
Hostelería/Ocio
16,9
34,6
16,2
24
10
Energía/Recursos Naturales
9,7
25,3
14,1
29
32
Medicina/Salud
13,1
15,7
14,0
43
39
Comunicaciones
Transporte
Agricultura/Ganadería/Pesca
Automatización Industrial
Construcción
Productos de Consumo
Química/Plásticos
Otros Producción
Otros Electrónica
Servicios Financieros
Otros
Total
8,8
6,2
0,9
1,8
11,7
2,6
5,4
12,1
10,5
3,4
1,5
211,4
9,7
0,8
2,3
2,6
4,5
5,5
4,3
3,0
2,0
0,5
0,3
242,0
12,5
8,0
7,9
5,4
3,8
3,3
2,9
1,5
1,0
0,5
0,3
208,8
19
7
7
11
9
12
15
3
25
5
13
499
24
5
9
8
7
17
15
4
8
3
1
509
2011
254
93
40
22
9
23
32
23
9
14
9
5
13
12
1
5
3
4
571
Fuente: elaboración AFI a partir de «El venture capital en España en 2011» (Webcapitalriesgo)
Las inversiones en venture capital en 2011 se concentraron en empresas de base tecnológica: «Informática» acaparó el 25% de la inversión y el 44% de las operaciones, y
«Biotecnología» el 13% de la inversión y el 16% de las operaciones. La inversión media
en empresas informáticas es, por tanto, menor que en el resto de sectores (aproximadamente 200.000 euros, frente a 500.000 euros del resto de sectores).
Importancia del capital riesgo público
La participación del sector público en la financiación de proyectos de venture capital es muy relevante. Aunque no existen estadísticas precisas, diversas fuentes
estiman que aproximadamente un tercio de la inversión en proyectos de venture
capital proviene de fuentes públicas.
La participación del sector público en entidades de capital riesgo se realiza a través
de dos vías principales:
• Entidades de capital riesgo públicas, que invierten directamente en empresas. Las
principales entidades públicas son:
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65
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
• — Axis Participaciones Empresariales: gestora de capital riesgo participada al
100% por el ICO, que gestiona dos fondos: FOND-ICO Infraestructuras (orientada a proyectos de infraestructura de transporte, energía, social y de servicios) y FOND-ICO Pyme, cuyo perfil de inversión es el que se adecúa a proyectos de emprendimiento.
• — SEPI Desarrollo Empresarial (SEPIDES), que invierte en el capital de empresas,
de forma temporal y minoritaria. Adicionalmente, SEPIDES concede financiación vía préstamos (ordinarios y participativos).
• — Sociedades regionales, creadas por la mayor parte de Comunidades Autónomas, y destinadas a invertir en empresas localizadas en su propia región.
• — Sociedad de Capital Riesgo Coinversión NEOTEC, orientado a proyectos tecnológicos, promovido por el CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial) y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI)
66
• Aportación de recursos públicos a entidades de capital riesgo mayoritariamente
privadas, a través de organismos públicos como ENISA o SEPIDES, que participan
en múltiples fondos o sociedades, así como CDTI, que actúa como fondo de fondos con orientación tecnológica.
Las entidades de capital riesgo públicas tienen unos criterios de inversión habitualmente menos exigentes que las privadas, en términos de:
• Involucración en la gestión: el capital riesgo público es un socio más pasivo que
el privado, con un grado de intervención en el gobierno y gestión de las compañías mucho menor
• Rentabilidad exigida a las inversiones: las expectativas de rentabilidad del inversor público son en general más limitadas que el inversor privado
• Porcentaje de participación: el capital riesgo público rara vez asume mayoría,
participando casi siempre como socio minoritario. El capital riesgo privado busca en bastantes ocasiones la mayoría o, si entra en minoría, establece pactos de
accionistas para garantizarse el control de decisiones estratégicas y de su proceso de desinversión
Business angels
Los denominados business angels (ángeles inversores, según la traducción habitual)
son inversores privados, informales, que invierten una parte de su patrimonio personal en el capital de empresas. Adicionalmente a la inversión de recursos, los business angels apoyan el desarrollo del proyecto, aportando su experiencia y cono-
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
cimientos (tecnológicos, productivos, comerciales, mercadotecnia, financieros, etc.),
así como de contactos comerciales y en el sector.
La motivación de la inversión de los business angels no es estrictamente financiera,
sino que perciben valor en su aportación al desarrollo del proyecto empresarial. La
inversión de los business angels se instrumenta habitualmente en proyectos en una
fase incipiente (seed y start up capital), y actúan a menudo como paso previo a la
entrada de inversores institucionales (capital riesgo), que se produce en fases más
avanzadas.
El importe medio de inversión se sitúa entre 50.000 y 300.000 euros por empresa,
un escalón por debajo del tamaño de las inversiones de las entidades de capital
riesgo en proyectos en fases iniciales, cuyo importe medio fue en 2011 de 370.000
euros.
Los business angels se diferencian de los inversores tradicionales y de capital riesgo
en varios aspectos fundamentales:
• Toma de decisiones individual y rápida. A diferencia del capital riesgo, los business angels no tienen habitualmente restricciones de tiempo ni de sector y sus
condiciones y requerimientos son más limitados (por ejemplo, sin necesidad de
un trabajo exhaustivo de due diligence). Ello permite agilizar los procesos de
inversión y abaratar los costes
• Implicación en el desarrollo del proyecto, además de aportación de capital. No
sólo se trata de proporcionar capital a la empresa incipiente, sino de aportar un
valor añadido y compartir el amplio conocimiento del sector que posee el inversor. Los inversores prestan su apoyo en la gestión de la empresa, proporcionan
contactos y, aunque no es lo habitual, en algunos casos, pueden llegar a asumir
puestos ejecutivos
• Preferencia por start-up. Aunque pueden invertir en una empresa en cualquier
fase de desarrollo, suelen hacerlo en empresas nuevas o de reciente creación, a
diferencia de las entidades de capital riesgo, que prefieren aportar capital a empresas que se encuentran en fases más avanzadas
El carácter informal de este tipo de financiación hace difícil casar los proyectos
demandantes de fondos con los inversores con capacidad financiera, por lo que los
principales canales por los que tradicionalmente han llegado los proyectos a los
inversores han sido círculos de amigos y profesionales cercanos.
Para dar mayor formalidad a los business angels e incrementar la eficiencia en la
casación de proyectos e inversores, surgen las denominadas business angels net-
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67
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
works (BAN). Las redes de business angels tienen la responsabilidad de hacer más
visible el mercado, y permitir que oferta y demanda crezcan, a través del establecimiento de mecanismos de encuentro, tanto presencial como a distancia, de la oferta y la demanda. Para que las BAN se desarrollen correctamente es preciso conseguir un volumen crítico de business angels, atractivos proyectos de inversión, y la
identificación de vías de salida para los inversores.
Sobre la base a las estadísticas publicadas por el Ministerio de Industria y la Red
Española de Business Angels (ESBAN) hay en España unas 40 redes que agrupan a
los diferentes tipos de operadores en este segmento de la financiación empresarial,
situándose, el volumen anual de inversión del conjunto de operadores en 2011, en
un rango orientativo de entre 20 y 30 millones euros. La mayor parte de las redes
existentes en España son de carácter regional, muchas impulsadas por las Comunidades Autónomas correspondientes, pero, en general, existe poca información agregada y sistematizada de la importancia de los business angels en nuestro país. La
falta de información agregada y precisa es una de las principales debilidades del
sector de business angels, no solo a nivel nacional sino también a nivel europeo.
68
La cifra de negocio del sector en España es aún modesta si se compara con la cartera de inversión de las entidades de capital riesgo en empresas en fases iniciales
(venture capital), que casi llegaba a 2.000 millones de euros a cierre de 2011. Sin
embargo, el número de redes y, por tanto, de inversores, ha aumentado notablemente en la última década. Así, en 2002 solamente existían en España 2 redes organizadas, en 2006 crecieron hasta 20 y desde 2008 existen las 40 registradas actualmente.
El tamaño del mercado en España es todavía significativamente inferior que en
Europa y, especialmente Estados Unidos, donde se estima que existen, respectivamente 300 y 250 redes organizadas, con 20.000 y 15.000 business angels asociados.
El potencial del mercado español es, por tanto, elevado.
3.2.2 Financiación vía instrumentos híbridos: préstamos
participativos
El concepto de instrumento híbrido hace referencia a fuentes de financiación que
se sitúan a medio camino entre el capital y la deuda. Estos instrumentos están
habitualmente destinados a empresas que se encuentran en un estado inicial de su
actividad, por lo que son idóneos para financiar procesos emprendedores.
A menudo se utiliza indistintamente la denominación préstamo participativo y subordinado, pero existen matices diferenciales entre ambos instrumentos. Así, un
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préstamo subordinado es simplemente aquel que, en el orden de prelación de acreedores, está subordinado al resto de pasivos ajenos y, por tanto, su repago se produce después de haber hecho frente a las obligaciones de pago de la deuda financiera senior.
Un préstamo participativo se sitúa también después de los acreedores comunes en
el orden de prelación de créditos, pero además presenta dos características singulares que no cumple un préstamo subordinado:
• Una parte del tipo de interés que cobra el prestamista es variable, en función de
la evolución de la actividad de la empresa prestataria. Puede existir un componente fijo o que la totalidad de la remuneración sea variable
• Se considera como patrimonio neto a los efectos de las obligaciones de reducción
de capital y liquidación de sociedades previstas en la legislación mercantil
Como resumen podría argumentarse que todo préstamo participativo es subordinado, pero no todo préstamo subordinado es participativo.
Los préstamos participativos presentan una serie de características que los hacen
muy atractivos para la financiación de nuevos proyectos empresariales, tales como:
• No exigen habitualmente pagos en los primeros años del proyecto, pues su retribución está ligada a la obtención de beneficios o tesorería operativa positiva.
La carencia media en los préstamos concedidos por ENISA, principal entidad
proveedora de este tipo de financiación en España, supera los 3 años
• No incrementa la ratio de endeudamiento ni el riesgo financiero, ya que su naturaleza subordinada hace que las entidades de crédito lo computen como fondo propio en la determinación de la ratio. Esto implica que de cara al recurso de
fuentes de financiación en el futuro, puede mejorar la accesibilidad de la empresa a otros instrumentos financieros
• Se comporta como recurso propio en aquellas situaciones donde se puede ver
comprometida la supervivencia de la empresa. Su tratamiento como patrimonio
neto en ciertas situaciones evita la necesidad de reducir capital o la disolución
como consecuencia de pérdidas
• No implica dilución del control de los accionistas, siempre que la evolución de la
compañía permita devolver el principal y no sea necesaria la conversión en capital de la empresa
• Al igual que sucede con los préstamos ordinarios, los intereses de los préstamos
participativos son deducibles fiscalmente en el impuesto de sociedades, a diferencia de los dividendos. En consecuencia, la deuda permite generar un ahorro
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69
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
fiscal, y, por tanto, incrementar la rentabilidad para los accionistas y aumentar el
valor del proyecto
• La instrumentación y formalización de los préstamos participativos es más ágil
y menos costosa que las ampliaciones de capital. Una ampliación de capital exige realizar una valoración de la compañía, lo que puede dilatar el proceso y suponer un coste añadido si se encarga a asesores externos. La concesión y posterior devolución de préstamos participativos no exige la valoración de la empresa
Los préstamos participativos son un instrumento financiero ampliamente utilizado
en el sector financiero y empresarial español. Los principales prestamistas de este
tipo de financiación en España son los siguientes:
• Entidades de capital público, de ámbito estatal o autonómico, vinculadas a la
Administración y especializadas principalmente en pymes
• Entidades de capital riesgo y otras corporaciones inversoras, que complementan
la inversión en capital con la financiación vía préstamos participativos
• Sociedades pertenecientes a un grupo de empresas que conceden préstamos
participativos a otras sociedades dentro de su propio grupo
70
En España las dos principales entidades que conceden préstamos participativos son
ENISA (Empresa Nacional de Innovación S.A.), empresa de capital público dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, y LUZARO E.F.C., sociedad
guipuzcoana participada por ENISA, el Gobierno Vasco y varias Cajas de Ahorro del
País Vasco.
Además, Axis Participaciones Empresariales SGECR (ICO), COFIDES, SEPIDES (SEPI)
y Grupo SODI, todas ellas empresas con participación de capital público, conceden préstamos participativos dentro de las diferentes formas de financiación que
ofrecen para fomentar la actividad empresarial. También conceden préstamos
participativos las sociedades de desarrollo empresarial de algunas comunidades
autónomas.
No existe información pública sobre el importe total del saldo vivo de préstamos
participativos, habida cuenta de la elevada dispersión de prestamistas existente y
su diferente tipología. Según estimaciones de ENISA, el volumen de inversión del
mercado de préstamos participativos ascendió en 2011 a 121,5 millones de euros,
de los que casi el 75% (90,8 millones de euros) fueron concedidos por la propia
ENISA.
En los últimos años el peso de ENISA dentro del mercado, según sus propias estimaciones, ha aumentado, por lo que el análisis de la evolución de la actividad in-
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versora de ENISA en préstamos participativos puede ser un buen indicador de la
situación actual de este instrumento de financiación.
Se observa un crecimiento muy significativo de los niveles registrados en 2010 y
2011 (90,5 y 90,8 millones de euros, respectivamente), con relación a los niveles de
años anteriores (41,2 millones €). En términos de número de operaciones el fuerte
crecimiento se ha registrado en 2011, pasando de 150 en 2009 a 287 en 2010 y 634
en 2011.
Volumen de inversión anual en préstamos participativos
180
160
140
Millones €
120
100
80
71
60
40
20
0
2004
2005
2006
2007
Mercado
2008
2009
2010
2011
ENISA
Fuente: elaboración AFI a partir de ENISA
El rango en el que se sitúan los préstamos participativos de ENISA está entre
100.000 y 1.500.000 euros. El saldo medio de los préstamos participativos de ENISA
se ha reducido notablemente en 2011, desde 315.000 € en 2010 (nivel similar al
promedio histórico de ENISA), a 145.000 € en 2011. La razón explicativa de este
descenso radica fundamentalmente en el lanzamiento de la Línea de Jóvenes Emprendedores a partir de 2010, en la que las operaciones tienen un tamaño medio
de aproximadamente 40.000 €.
La adecuación de los préstamos participativos a la financiación del emprendimiento se pone de manifiesto con el dato de que más del 40% de las operaciones formalizadas por ENISA se han realizado con empresas con menos de 3 años de antigüedad.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
3.2.3. Financiación bancaria del emprendimiento: directa
e indirecta
Financiación bancaria directa
En un apartado anterior del presente estudio hemos puesto de manifiesto las conocidas dificultades que atraviesan las empresas en su acceso al crédito bancario,
tanto en términos de escasez de oferta como de importante empeoramiento de sus
condiciones (mayor coste y menor plazo), dificultades que están lejos de ser solucionadas y prevalecerán en próximos ejercicios.
El presente epígrafe no pretende ahondar en los problemas de acceso al crédito de
las pymes, sino tratar de evaluar si el crédito bancario es un instrumento adecuado
para la financiación del emprendimiento en España.
El análisis del riesgo de crédito realizado por una entidad financiera se basa, de
manera resumida, en la evaluación de la capacidad de generación de flujos del
prestatario y en la existencia de garantías adicionales, ya sean sobre bienes (hipotecas, prendas) o avales de los prestatarios o de sus accionistas.
72
Como señalamos anteriormente, los nuevos proyectos empresariales no generan
flujos de caja positivos en los primeros años, y éstos son muy volátiles. Asimismo,
las empresas de reciente creación no cuentan habitualmente con activos suficientes
para actuar como garantía de la financiación, ni con avales de los promotores, pues
es recomendable separar el patrimonio personal del empresarial.
En este sentido, los préstamos bancarios tradicionales no son un instrumento adecuado para financiar nuevos procesos de emprendimiento, dado que la calidad
crediticia del proyecto es baja en base a los parámetros habituales de análisis que
aplican las entidades, lo que les lleva a denegar la operación o exigir unas condiciones excesivamente gravosas para el emprendedor.
Por consiguiente, el crédito bancario directo no es una fuente de financiación tradicional de nuevos proyectos emprendedores, y aún lo será menos en los próximos
años en el contexto actual del sector bancario español. En este sentido, el apoyo de
las entidades bancarias a procesos de emprendimiento tiende a realizarse a través
de instrumentos en los que las entidades actúan conjuntamente con organismos
públicos, en lo que denominamos financiación bancaria indirecta.
Financiación bancaria indirecta
Por financiación bancaria indirecta nos referimos a líneas de financiación dirigidas
a proyectos de emprendedores en las que las entidades bancarias actúan como
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mediadores de organismos públicos (principalmente, el ICO), en los denominados
préstamos de mediación, en los que puede producirse una compartición del riesgo,
en distintos porcentajes en función del tipo de financiación.
El instrumento más paradigmático de financiación bancaria indirecta del emprendimiento es la Línea ICO Emprendedores, orientada a autónomos y empresas con
una antigüedad inferior a los 5 años, y que se destinan principalmente a financiar
inversiones en activos fijos. Estas líneas fijan su tope máximo en 1 millón de euros,
y establecen períodos de entre 3 y 7 años, con posibilidad de conceder un año de
carencia.
A través de la línea ICO Emprendedores, en 2010, se formalizaron 2.560 préstamos,
por un importe total de 100 millones de euros, lo que supone un importe medio
cercano a 40.000 euros. En 2011 la línea desapareció, integrándose en líneas más
generalistas, pero en 2012 ha vuelto a instaurarse.
La línea ICO Garantía SGR, en su tramo para emprendedores, incorpora el aval de
una sociedad de garantía recíproca, lo que aumenta la calidad crediticia de la operación y puede permitir acceder a condiciones más favorables en términos de plazo
y coste de la financiación.
3.2.4. Avales: sociedades de garantía recíproca
Una de las principales dificultades que encuentran los emprendedores en su acceso
a financiación bancaria es la inexistencia o insuficiencia de garantías, lo que les
encarece significativamente el crédito o directamente les impide su captación. En
este sentido, la existencia de avales mejora la accesibilidad de las empresas a la financiación bancaria.
En España, el instrumento más relevante de aval para empresas es el sistema de
garantía recíproca,formado por 23 sociedades de garantía recíproca (SGR) (20 regionales y 3 sectoriales) y CERSA (Compañía Española de Reafianzamiento) y destinado a reavalar las operaciones de aval de las SGR.
Las SGR son un instrumento directamente orientado a facilitar la financiación de
las pymes, habida cuenta de que legalmente se establece que no podrán conceder
aval a compañías no encuadradas dentro de la clasificación de pyme en términos
de número de empleados (menos de 250). Las pymes deben hacerse socios de las
SGR, si bien sus principales recursos provienen de las aportaciones de los denominados socios protectores, que son básicamente Comunidades Autónomas, Diputaciones Provinciales, asociaciones de empresarios y entidades financieras.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
El riesgo vivo de las SGR asciende a cierre de 2011 a 6.200 millones de euros, y el
importe de avales concedido en 2011 se situó en 1.283 millones de euros, casi la
mitad de los máximos alcanzados en 2009 (2.516 millones de euros), como consecuencia del fuerte descenso de la inversión crediticia en España.
El 50% del riesgo vivo actual de las SGR corresponde a avales concedidos a empresas de menos de 10 trabajadores (3.099 millones de euros), lo que atestigua que
es un instrumento utilizado mayoritariamente por empresas de reducida dimensión o en fases iniciales de desarrollo. Así, casi el 20% de los avales vivos a cierre
de 2011 (1.150 millones de euros) corresponde a empresas con menos de 6 años
de antigüedad.
Un convenio suscrito en 2012 entre ICO, CERSA y la confederación nacional de las
SGR (CESGAR) trata de fomentar la canalización de avales de las SGR hacia las líneas del ICO orientadas a emprendimiento.
Distribución del riesgo vivo de las SGR por tamaño de empresa (n.º empleados)
a cierre de 2011
74
> 50
18%
26-50
14%
< 10
50%
11-25
18%
Fuente: elaboración AFI a partir de Memoria CESGAR 2011
3.2.5. Otros apoyos públicos
En el análisis de los instrumentos de capital, híbridos y deuda para financiar nuevo
emprendimiento hemos hecho referencia a la participación del sector público en
todos ellos:
• En la inversión en capital, a través de entidades de capital riesgo públicas o, de
manera indirecta, a través de la aportación de fondos a entidades privadas
• En la inversión en préstamos participativos, a través de la inversión directa del
principal agente en ese mercado, que es ENISA
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• En la inversión con préstamos, a través de líneas intermediadas por bancos de
financiación del emprendimiento, básicamente del ICO
• En la provisión de avales concedidos por Sociedades de Garantía Recíproca, con
el reafianzamiento de CERSA y la participación de Comunidades Autónomas en
las SGR
En el apartado de capital riesgo de índole público mencionamos la participación del
CDTI, a través de su programa NEOTEC Capital Riesgo. Adicionalmente a la financiación a través de capital, el CDTI, dentro de la misma iniciativa NEOTEC, cuenta
con una línea de financiación destinada a emprendedores de base tecnológica. La
financiación del CDTI se instrumenta vía préstamos directos o ayudas parcialmente
no rembolsables, que cubren hasta un 70% de las inversiones en el proyecto, debiendo financiarse el porcentaje restante con capital de los promotores.
Adicionalmente a los apoyos públicos al emprendimiento a nivel nacional, existen
programas europeos de financiación a pequeñas y medianas empresas en los que
se encuadra el apoyo a nuevas empresas, tales como:
• Préstamos del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para pymes
• Programa Marco para la Innovación y la Competitividad administrado por la
Comunidad Europea a través del Fondo Europeo de Inversiones (FEI)
• Fondo JEREMIE (Joint European Resources for Micro to Medium Enterprises),
administrado en España por el ICO y destinado a financiar actividades de I+D+i
realizadas por pymes
3.3. Emprendimiento en empresas consolidadas:
internacionalización e innovación
Como hemos expuesto a lo largo del presente estudio, la internacionalización de las
compañías y el desarrollo de proyectos innovadores es otra forma de emprendimiento, con rasgos muy diferentes al ligado a la creación de empresas. El perfil financiero de este tipo de emprendimiento es muy distinto, dado que es desarrollado
por empresas con un mínimo de consolidación en el mercado, por lo que cuentan
con un mejor perfil crediticio, en tanto y cuanto:
• Son empresas con cierta antigüedad y cuentan con una trayectoria de relación
con los financiadores (conocimiento del cliente)
• Han acumulado recursos propios que pueden aportar para financiar los nuevos
emprendimientos
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75
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
• Generan flujos de caja derivados de otros proyectos adicionales al propio emprendimiento, que pueden utilizar para repagar la financiación
• Cuentan con activos tangibles que pueden utilizar como garantía de la financiación, así como avales de la propia empresa o de sus socios
Estas características hacen que este tipo de emprendimientos sean claramente más
financiables con deuda bancaria tradicional, pues el riesgo de crédito resulta mucho
más acotado que en el caso de sociedades de reciente creación.
Asimismo, al tratarse de empresas con una antigüedad en el mercado, lo habitual
es que hayan acumulado recursos que les permitan en parte autofinanciar sus procesos de emprendimiento o internacionalización.
3.3.1. Financiación del emprendimiento de innovación
76
Las estadísticas públicas disponibles sobre financiación de I+D ponen de manifiesto que la contribución del sector empresarial en España es claramente inferior a la
registrada en los principales países europeos y a los objetivos definidos en la Estrategia de Lisboa de la UE, que establece que dos tercios de la I+D deberían ser financiados con fondos provenientes del sector privado.
La inversión en I+D de las empresas españolas ascendió en 2010 a aproximadamente 7.600 millones de euros, un 52,1% de la inversión en I+D total (14.600 millones
de euros). De esta inversión, la autofinanciación por parte del sector empresarial
ascendió al 76,28%, obteniendo de la Administración Pública un 17,14% y un
6,30% del extranjero, principalmente contribuciones de la UE y otros organismos
internacionales.
Así, el sector empresarial español financió en 2010 el 43% de la I+D total, frente al
55% de la UE-27 y a los niveles cercanos al 70% que alcanzan países como Estados
Unidos y Alemania. Una de las principales debilidades de la financiación de la innovación en España es su escasa conexión con el mundo de la investigación, como
pone de manifiesto que menos de un 8% de la I+D ejecutada en el ámbito universitario fue financiada por empresas.
Por consiguiente, las empresas siguen dependiendo en gran medida de apoyos
públicos para financiar sus procesos de innovación, mostrando ciertas reticencias a
invertir sus propios recursos o a endeudarse con el sector privado para acometer
procesos de innovación.
En España, la financiación pública de la innovación tiene como protagonista principal al CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial). En 2010, la financia-
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ción directa del CDTI a las empresas para el desarrollo de sus proyectos de I+D ascendió a 1.230 millones de euros, que supone aproximadamente un 16,5% de la
inversión realizada por las empresas en I+D. El número de proyectos financiados fue
de 1.979, por lo que el importe medio fue de aproximadamente 620.000 euros. Los
recursos del CDTI financiaron en media un 64% del presupuesto de inversión total
de los proyectos, por lo que se movilizaron inversiones por importe de casi 2.000
millones de euros.
La financiación del CDTI suele instrumentarse mediante una combinación de subvención (no reintegrable) y préstamo, en distinto porcentaje en función del tipo de
proyecto y del tamaño de la empresa beneficiaria. El CDTI también cuenta con
acuerdos con entidades financieras en los que fondea la operación, que se realiza
con tipos de interés bonificados.
A continuación se muestra la distribución de la financiación del CDTI por tamaño
de empresa, tanto en términos de número de proyectos como de importe financiado:
Financiación del CDTI en el año 2010 por tamaño de empresa
77
N.° proyectos
Más de 499
250-499 13%
6%
50-249
31%
Inversión
< 10
16%
10-49
34%
Más de 499
22%
< 10
11%
10-49
26%
250-499
8%
50-249
33%
Fuente: elaboración AFI a partir de CDTI
El grueso de la financiación del CDTI se concentra en el segmento de pymes (entre
10 y 250 trabajadores), que acapararon el 65% de las operaciones y el 59% de la
inversión en el año 2010. Las pequeñas empresas (10-49 trabajadores) suponen el
34% de las operaciones y el 26% de los recursos, mientras que las medianas empresas alcanzan el 31% de las operaciones y el 33% de los recursos, lo que evidencia que el tamaño medio de los proyectos financiados es mayor en las medianas
que en las pequeñas (600.000 frente a 450.000 euros).
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Las empresas clasificadas como grandes (más de 250 empleados) también son receptoras de importantes recursos del CDTI (más de 300 millones de euros en 2010),
totalizando el 19% de las operaciones y el 30% de los recursos, con un tamaño
medio por proyecto de casi 900.000 euros.
Las micro empresas (menos de 10 empleados) recibieron en 2010 financiación por
importe de 109 millones de euros, con un importe medio de 385.000 euros.
La distribución de los recursos del CDTI por tamaño de empresa muestra que es una
fuente con mayor orientación hacia la financiación de emprendimiento en innovación por parte de empresas con cierta consolidación en mercado (pymes y grandes
empresas) que hacia nuevos proyectos empresariales (microempresas), sin menoscabo de que también este segmento sea relevante en la estrategia del CDTI.
3.3.2. Financiación del emprendimiento de internacionalización
78
Las grandes empresas españolas que cuentan actualmente con un fuerte posicionamiento internacional han empleado intensamente las fuentes de financiación
tradicionales (capital y deuda) en su proceso de salida al exterior, favorecidas por
su activa presencia en los mercados de capitales y por su elevado tamaño. Así, el
destino de muchas de las ampliaciones de capital realizadas en la últimas dos décadas por grupos españoles fue financiar su expansión internacional, ya fuera mediante crecimiento inorgánico (compras de empresas en países extranjeros) u orgánico. Asimismo, una parte importante del aumento del endeudamiento bancario
registrado en buena parte de los grandes grupos españoles se destinó a financiar
estos mismos procesos, recurriéndose tanto a deuda en origen (financiación de la
matriz) como a deuda captada en los países destino de la inversión (financiación de
las filiales).
Los grupos no cotizados también han recurrido a la financiación vía capital y deuda en su proceso de internacionalización. Así, la entrada de entidades de capital
riesgo en algunas compañías se realizó con el objetivo de financiar su salida al
exterior, y algunas entidades han acompañado a las empresas en su posicionamiento en otros países, aportándoles financiación bancaria. Sin embargo, estos grupos
de menor tamaño han tenido mayores dificultades para financiar su internacionalización, en la medida que muchos no han querido incorporar nuevos accionistas
(capital riesgo) y que la disponibilidad de crédito bancario para financiar proyectos
en el exterior ha sido claramente menor que para proyectos nacionales.
Para este tipo de empresas, las distintas líneas o programas públicos de financiación
de la internacionalización han resultado de gran apoyo. Así, existen en España va-
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rias instituciones de índole nacional y regional que ofrecen diversidad de programas
y líneas de apoyo.
Sin ánimo de ser exhaustivos, destacamos aquí las principales instituciones existentes a escala nacional, que promueven no solamente operaciones de financiación de
la internacionalización, sino otras líneas de apoyo:
• ICEX (Instituto español de Comercio Exterior), cuyo objeto fundamental es fomentar la internacionalización empresarial (exportaciones, acuerdos empresariales de diversa índole e inversiones de empresas españolas en el exterior) y que
cuenta con múltiples instrumentos de apoyo, tanto relativos a la implantación
productiva de empresas españolas en el exterior como a su implantación comercial y al fomento de su participación en proyectos de consultoría e ingeniería.
Además de financiación, el ICEX provee servicios de información, formación y
asesoramiento. El presupuesto del ICEX en 2011 ascendió a 187 millones de euros,
de los que 145 millones se destinaron a gastos de inversión y 42 millones a gastos de funcionamiento
• COFIDES (Compañía Española de Financiación del Desarrollo), que cuenta con
recursos propios para financiar proyectos de inversión en países emergentes y en
desarrollo, y con recursos en administración (fondos estatales FIEX y FONPYME),
con los que financia proyectos en cualquier país del mundo y sector (excepto el
inmobiliario y defensa). La inversión de COFIDES se instrumenta vía capital (participaciones minoritarias), instrumentos híbridos (préstamos participativos), y
préstamos a medio y largo plazo. COFIDES aprobó 45 operaciones de inversión,
en 2011, por importe de 193 millones de euros
• Consejo Superior de Cámaras de Comercio, representante a nivel nacional e internacional de las 85 Cámaras de Comercio existentes, que desarrolla acciones
de promoción directa en múltiples países, así como cursos de formación, actividad de asesoramiento y Comités Bilaterales de Cooperación Empresarial, entre
otros instrumentos
• ICO (Instituto de Crédito Oficial), que dentro de sus múltiples líneas de apoyo a
la empresa (directas o medidas a través de entidades financieras), incluye líneas
específicas para procesos de internacionalización, como la línea ICO Exportadores, que permite anticipar facturas procedentes de actividad exportadora (hasta
un máximo de 5 millones de euros), o la línea ICO Internacionalización, consistente en préstamos intermediados destinados a financiar inversiones productivas
en el exterior, hasta un máximo de 10 millones de euros). A través de la línea ICO
Internacionalización se canalizaron en 2011 préstamos por importe de 345 millones de euros
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
• FIEM (Fondo para la Internacionalización de la Empresa, antiguo FAD Internacionalización), fondo adscrito al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, gestionado por el ICO, que proporciona financiación a empresas para su implantación comercial o productiva en otros países, normalmente a través de préstamos
o instrumentos similares. A través de este fondo se canalizaron en 2011 inversiones por importe de 82 millones de euros
• CARI (Contrato de Ajuste Recíproco de Intereses), cuyo objeto es estimular la
participación de las entidades crediticias en la financiación a largo plazo de las
exportaciones españolas, mediante la asunción por parte del Estado (a través del
ICO), de la diferencia entre el tipo fijo de la financiación que deben conceder las
entidades a las empresas en base a los parámetros marcados por la OCDE y el
coste de financiación de las entidades. En 2011 se firmaron operaciones por importe de 673 millones de euros
• CESCE (Compañía Española de Seguro de Crédito a la Exportación), que ofrece
una amplia gama de pólizas para cubrir múltiples riesgos que afectan en los
procesos de internacionalización (cobro, suministro, ejecución de obras, garantías
bancarias…)
80
Adicionalmente a los instrumentos estatales de apoyo, las Comunidades Autónomas, a través de sus respectivas agencias, prestan también apoyos a la internacionalización de las empresas de su región, tanto en forma de líneas de financiación
como de otras acciones de promoción, formación o asesoramiento.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
4. Riesgos y oportunidades
del emprendimiento
Claves
• Las empresas sobreviven y mueren por multitud de causas, pero en el núcleo del éxito o del fracaso de los proyectos empresariales se encuentran
factores internos, muy cercanos y bajo el control casi directo de los emprendedores, tales como el compromiso, la perseverancia y el entusiasmo,
o su ausencia. En suma, la naturaleza del propio emprendedor.
• Fuera de lo anterior, la concatenación de factores necesaria para el éxito
o el fracaso, entre los que se encuentran la atención a los aspectos económicos, presupuestarios o financieros, o su ausencia, o el realismo respecto a una correcta valoración de los factores favorables o desfavorables,
es muy relevante.
• Emprender hoy sigue siendo un oficio arriesgado, pero no más que hace
unas décadas. No se requiere una genética diferente, si bien la selección
el genuino emprendedor es más rigurosa que antes de la crisis, al tiempo
que el emprendedor de raza es más necesario que nunca.
• El emprendedor es, por definición, amante de riesgo, por lo que no le faltan
motivos para estar ocupado. La gama de riesgos que afronta un proyecto
empresarial es amplísima, y cualquier tipología que se aborde es disuasoria
para quienes se acerquen al emprendimiento desde sus lados más amables.
• No todos los riesgos que afronta un proyecto empresarial pueden cubrirse en el mercado financiero o asegurador, pero sí una buena parte de ellos
dejando así un campo más despejado para la expresión estratégica y
transformadora del emprendedor.
4.1. ¿Por qué mueren las empresas? ¿Por qué sobreviven
las empresas?
De las entrevistas con emprendedores o con agentes económicos estrechamente
vinculados con ellos (venture capital, business angels), se concluye que un factor
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81
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
de éxito básico, que actúa como condición sine qua non, es el propio equipo emprendedor. Su compromiso, dedicación, conocimiento, ilusión y cohesión son los
factores clave para que el proyecto salga adelante. Por tanto, de este equipo y de
sus aciertos o errores puede deducirse la mayor parte de factores que garantizan la
supervivencia empresarial o que pueden conducir a una mayor o más rápida mortalidad.
Establecido este primer elemento, intangible donde los haya, lo cierto es que la
quiniela del éxito o el fracaso empresarial está llena de marcas en casillas muy diferentes, indicando que no hay un único factor que lleva al éxito o al fracaso, sino
que son varios factores a la vez los que actúan reforzándose mutuamente, pues
muchos de ellos, por sí mismos, en ausencia de los demás, carecerían seguramente
de potencia para determinar uno u otro resultado.
Los factores que podríamos denominar «económico-financieros», suelen escapar al
énfasis de los emprendedores inicialmente, cuando concentran todos sus esfuerzos
en el diseño del proyecto de negocio (innovación, producción, comercialización)
más que en una adecuada vigilancia del proceso económico, financiero y presupuestario del mismo, que al final acaba dándoles sorpresas.
82
En muchos casos se han destacado proyecciones excesivamente optimistas como
la base de un fracaso, generando unas inversiones, costes y expectativas difíciles de
alcanzar, o negligencia de los riesgos económicos latentes en el modelo de negocio.
En otros, a pesar de alcanzarse las cifras esperadas, no se habían considerado las
tensiones financieras que habían generado dichas cifras, fundamentalmente en la
necesidad de conseguir financiación en una u otra fase del proyecto. Finalmente,
en algún caso, las ventas se han conseguido a costa de una inadecuada selección
de clientes, lo que puede haber generado una elevada morosidad, que, cuando no
se cubre con instrumentos adecuados, puede generar el fracaso de un proyecto
empresarial.
El excesivo optimismo en cuanto a las cifras de negocio y resultados, basado en
ocasiones en planes de negocio no suficientemente elaborados y en un reducido
contraste de los mismos, genera muchas de las dificultades, que pueden resumirse
en menores ingresos de los previstos, resultados modestos, impagos y pérdidas
imprevistas, desviaciones de inversiones por mayor importe y/o retrasos y dificultades de acceso a la financiación.
La sobrevaloración de los aspectos favorables, por lo tanto, no es buena consejera
del emprendedor. Sólo tiene una contrapartida, igual de negativa, que es la infravaloración de los aspectos desfavorables.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
No hay proyecto exitoso que no venga precedido
de algún fracaso; el fracaso es muy necesario,
aunque duela.
Ginés Clemente
Consejero Delegado de Aciturri
Tampoco pueden perderse de vista los factores de fracaso vinculados a la desmotivación, pérdida de cohesión o ruptura del equipo emprendedor, por múltiples factores, desde la falta de convencimiento inicial a factores externos que puedan desvincular a algún miembro del equipo. En este sentido, el propio entorno del equipo
emprendedor se configura como un colaborador necesario para el éxito del proyecto. La dedicación exigida en las fases iniciales puede generar tensiones en el entorno familiar que finalmente debiliten la ilusión por el proyecto.
El entorno familiar debe apoyar incondicionalmente,
sin reservas, al emprendedor.
Carlos Martínez Izquierdo
Director General de Embutidos La Hoguera
Para sustanciar este capítulo se ha realizado un sondeo entre emprendedores que han
experimentado las diversas fases de desarrollo de uno o varios proyectos empresariales a lo largo de su carrera, desde los inicios hasta su consolidación o, incluso, eventual
fracaso. No se trata de emprendedores centrados en mercados locales o de bajo valor
añadido, sino de personas que desde planteamientos de oportunidad o de necesidad
han mirado más alto y profundo en sus mercados potenciales, han puesto en valor las
cosas que sabían hacer desde su capacitación y experiencia y han aspirado a insertarse en sectores productivos de conocimiento y con potencial.
Numerosos factores se encuentran detrás de cada proceso de emprendimiento desde su concepción hasta su consolidación o su desvanecimiento. Escuchamos pues
a emprendedores que en los últimos años han iniciado procesos de este tipo o los
han apoyado desde instancias de financiación privada acumulando una gran experiencia sobre el papel que desempeñan elementos a veces sumamente intangibles.
Se han planteado las preguntas dividiéndolas en dos grandes grupos «Factores de
éxito» y «Factores de fracaso», si bien muchas de las opciones que se ofrecían al
encuestado podían aplicarse a ambos apartados. Su ubicación concreta en uno de
estos dos apartados sitúa, pues, al encuestado en un contexto y su respuesta requiere una interpretación en ese contexto concreto de éxito o fracaso.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Factores de éxito
La coherencia de base del proyecto empresarial puede cifrarse en el eje «temático»
sobre el que gira dicho proyecto y el factor desencadenante del mismo. Así, a la
luz de la experiencia de nuestra comunidad de emprendedores, la cobertura de
nichos de demanda no satisfecha y, ligada a la anterior, la diferenciación mediante la innovación en productos y servicios parecen ser los ejes del proyecto empresarial, mientras que los factores desencadenantes del mismo se concentran en
una mezcla de deseo de autonomía e independencia, personal y funcional, por
una parte, y la disponibilidad de competencias técnicas y conocimiento del sector,
por otra.
Coherencia de base del proyecto empresarial
¿Cuál fue el factor decisivo para lanzar el proyecto empresarial?
5,0
4,0
3,0
84
2,0
1,0
0,0
Tradición
familiar
Autonomía
e independencia
Mayores
ingresos
Imposibilidad
de desarrollarse
en otras
organizaciones
Generación
de puestos de
trabajo
Experiencia
en sector y
conocimientos
técnicos
¿Cuál fue el eje del proyecto empresarial?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Innovación en
productos/servicios
Internacionalización
Diferenciación en
procedimiento de
comercialización
Cobertura de nichos
de demanda no
satisfecha
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Esta coherencia de base es fundamental para el lanzamiento de un proyecto empresarial. Llegado a un punto vital, el empresario en ciernes se pregunta si su experiencia y conocimiento de un sector le permite dar el paso hacia un proyecto personal, que le garantice independencia y autonomía decisoria para controlar una
unidad productiva a su manera, que no a su capricho.
Naturalmente, otros ejes temáticos y factores desencadenantes pesan en el inicio
de los proyectos empresariales, como son la internacionalización y el contraste de
nuevas fórmulas de comercialización, entre los primeros, y la tradición familiar, las
limitaciones al desarrollo profesional cuando se trabaja en otras organizaciones, la
eventualidad de obtener mejores ingresos o el deseo de contribuir a la creación de
riqueza y empleo, entre los segundos.
A partir de la coherencia de base del proyecto empresarial, se dan una serie de
factores que determinan o ayudan su desarrollo, que, eventualmente, puedan
provocar la «inflación» del mismo inmediatamente después del «big bang» creador.
Entre los factores de este tipo, intrínsecos al promotor (individual o colectivo) del
proyecto, destacan especialmente el esfuerzo y la dedicación de aquel, aunque
también resultan relevantes la capacidad técnica, las relaciones con clientes y proveedores del proyecto y la innovación.
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85
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Factores que determinan y ayudan el desarrollo del proyecto empresarial
¿Qué factores fueron clave en la aportación del equipo promotor?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Capacidad
técnica
Capacidad
de gestión
Contados con
potenciales
clientes o
proveedores
Conocimiento
del mercado
Esfuerzo
y dedicación
Capacidad
financiera
¿Qué factor fue más determinante en el desarrollo del proyecto?
5,0
4,0
86
3,0
2,0
1,0
0,0
Innovación
Capacidad técnica
del equipo promotor
Contactos y base
de clientes
Solvencia
financiera
Coyuntura
económica
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
La fuerza del emprendimiento es interna, no puede ser cosmética, si bien debe
apalancarse en muchos otros factores internos y externos al promotor. Pero es el
entusiasmo, sentido desde una convicción profunda de que se puede crear valor
poniendo en marcha un proceso que ordene los recursos propios y ajenos, lo que
da sentido al proceso de emprendimiento y acaba por desarrollarlo. Un entusiasmo
que no puede desfallecer, pues si lo hace, como se verá más adelante, puede dar al
traste con el proyecto empresarial.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
El emprendedor tiene una capacidad de aprendizaje
impresionante, cuando se equivoca aprende y
cuando acierta replica, lo mejor es que cuando ve
una buena idea, la identifica al momento y se
apropia de ella.
Carlos Martín.
Presidente de Nextlevel y Socio-fundador
de Bodegas Torrederos
Los factores financieros, cruciales como son o pueden llegar a ser, no parecen más
decisivos que los mencionados hasta ahora a la hora de impulsar el proyecto empresarial, como les sucede a los factores asociados a la coyuntura económica. La
robustez de un desarrollo empresarial, muchas veces, puede venirse abajo ante una
mala coyuntura del mercado o una insuficiencia financiera, o verse reforzada en las
condiciones contrarias, pero la columna vertebral del proyecto no puede estar al
albur de estos factores desde el primer momento ni en condiciones de estrés limitado, a menos que se hayan cometido errores de cálculo en la coherencia interna
del proyecto. El que estos factores sean menos determinantes del éxito de un proyecto empresarial que los restantes refleja un arranque acertado del mismo, en
general.
Las bases financieras del emprendimiento, sin embargo, son modestas y esforzadas, puro riesgo interno, contenido si se quiere, pero como corresponde a un
genuino talante emprendedor. Los proyectos arrancan con capitales que pueden
calificarse de modestos, inferiores a 500.000 euros fundamentalmente, y es el patrimonio familiar del emprendedor el que, en la etapa inicial, soporta el proyecto,
si bien suele darse una participación relevante de inversores privados más o menos
cercanos al círculo personal del emprendedor.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Bases financieras del emprendimiento
¿Cuál fue la inversión inicial?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Menor a 0,5 mill €
Entre 0,5 y 2,5 mill €
> 2,5 mill €
¿De dónde provenían los fondos iniciales?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
88
0,0
Patrimonio
persona y
familiar
Préstamos del
entorno personal
y familiar
Financiación
bancaria
Inversores
privados
Apoyos
públicos
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
Con todo, no dejan de darse inicios empresariales de cierta envergadura económica
(desembolsos iniciales por encima de los 2,5 millones de euros), lo que representa
ya un riesgo mayor, que, de nuevo, es ampliamente asumido por el emprendedor y
su círculo en forma de aportaciones de capital.
Las modalidades de préstamos son menos relevantes, en general, que las aportaciones de capital para el emprendedor que empieza. Éstas, sin embargo, proceden en
mayor medida de los bancos que de prestamistas del entorno familiar o personal
del emprendedor. Como también se dan en proporción moderada los apoyos financieros públicos. Para muchas empresas incipientes, estas fuentes de financiación de
menor relevancia, sin embargo, pueden representar factores decisivos que cierren
el círculo de la financiación que requieren los proyectos.
Respecto al lanzamiento y consolidación del proyecto empresarial, no puede
decirse que los emprendedores sean muy selectivos respecto al momento en el que
lanzan sus iniciativas. Al respecto de si este momento viene caracterizado por condi-
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
ciones de estancamiento o de rápido crecimiento, parece ser que cualquier momento
es, si no bueno, al menos testigo de lanzamientos empresariales. Claramente, las condiciones recesivas de la economía retraen a la iniciativa emprendedora, pero no la
anulan por completo. Con todo, los proyectos suelen requerir de periodos largos, de
hasta tres años o más hasta su consolidación, en el caso de que tengan éxito.
Lanzamiento y consolidación del proyecto empresarial
¿Cómo valoraría el entorno económico en el que se lanzó el proyecto?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Recesivo
De estancamiento
De crecimiento
De alto crecimiento
¿Cuál fue el plazo medio de consolidación del proyecto?
5,0
4,0
3,0
2,0
1,0
0,0
Menor de 12 meses
Entre 12 y 36 meses
Mayor de 36 meses
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
Factores de fracaso
El fracaso empresarial es todavía un tema tabú en los círculos empresariales, y motivo de estigma para quien lo sufre. Es incomprensible que esto sea a sí, a la vista
de los numerosos factores que determinan un resultado negativo en este ámbito,
como todo el mundo sabe. El fracaso empresarial es la antesala del éxito y la forja
de una experiencia única que modela a los verdaderos emprendedores. Es consustancial al proceso evolutivo que el emprendimiento general de una economía sigue
como si fuese un organismo vivo en permanente adaptación al medio cambiante.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Cuatro o cinco factores parecen sobresalir por encima de los demás a la hora de
concentrar el riesgo de fracaso de un proyecto y su eventual materialización en este
resultado. La falta de experiencia, cuya presencia garantiza en buena medida el
éxito, es ahora sinónimo de lo contrario. Falta de experiencia que puede manifestarse en los muy diversos ámbitos del emprendimiento, pero que, por lo general, va
ligada a, o acaba resultando en, la deficiente organización de las tareas comerciales
o del desarrollo de los equipos profesionales. En verdad, la estrategia de venta de
los productos y servicios de una empresa es crucial para su supervivencia, de lo
contrario, sólo se incurre en costes sin lograr los objetivos de ventas para cubrirlos.
Los factores financieros o una competencia invencible en el mercado figuran también entre los más relevantes a la hora de explicar el fracaso de una empresa, aunque, como se veía anteriormente, no tanto, los primeros, a la de explicar su éxito.
Determinantes y momento del fracaso empresarial
¿Cuáles fueron los factores que hicieron peligrar o llevaron al fracaso el proyecto empresarial?
5
4
3
2
1
Normativa concursal
Dificultad de acceso
a financiación
Otros riesgos financieros
—riesgo de cambio, …—
Morosidad de los clientes
Falta de habilidades y
dificultad para obtenerlas
Mala organización y
desarrollo de equipos
profesionales
Gestión de los recursos
humanos —elevada
rotación­…—
Competencia
Errores en el proceso de
comercialización
Dificultades tecnológicas
Elevados costes
de producción
Ausencia de demanda
Fiscalidad
Propiedad intelectual
o industrial
Marco regulatorio
0
Falta de experiencia
90
¿En qué momento se puede considerar que se produjo el fracaso del proyecto?
5
4
3
2
1
0
En la fase de diseño,
antes del lanzamiento
En la fase de
lanzamiento
Tras el lanzamiento previo
de la consolidación
Después de haber
consolidado el negocio
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante) Fuente: Afi
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Los emprendedores luchan tenazmente antes de tirar la toalla. Muchos de los factores mencionados no se manifiestan pasado un tiempo, sino que suelen estar
presentes desde el principio, insertos en la circuitería del proyecto, pero solo dan al
traste con él en el momento previo a la consolidación o incluso después de ésta.
¿Quiere ello decir que las empresas nacen con margen de resistencia hasta que se
agotan los recursos y los factores desfavorables acaban pesando decisivamente? Es
difícil concluir de esta manera, pero es evidente que los factores relevantes no son
acumulativos y están presentes desde el principio en forma de un planteamiento
equivocado y errores de cálculo más o menos explícitos para el empresario, como
se decía anteriormente. Luego, impiden que el margen disponible se amplíe y, más
bien, lo van minando progresivamente hasta que el emprendedor se ve obligado a
tirar la toalla.
Muchos emprendedores poseen experiencia previa en el sector en el que quieren
promover su proyecto, lo cual hace de este factor uno de los determinantes del
éxito, pero también está presente en muchos de los casos de fracaso, por lo que
debe concluirse que la experiencia previa no garantiza el éxito. También se constata que el propio proceso de desarrollo del proyecto es una fuente de experiencia
adquirida sobre la marcha, aunque tampoco evita que el proyecto fracase, salvo,
parece, si esta experiencia se adquiere en las primeras fases del mismo. Incorporar
esa experiencia mediante la contratación de personal especializado, en muchos
casos, tampoco evita el colapso del proyecto empresarial necesariamente.
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
El origen de la experiencia en un proyecto empresarial fracasado
¿Cómo se obtuvo la experiencia en el sector?
5
4
3
2
1
0
Experiencia profesional
previa en el sector
del promotor
Contratación
de personal
experimentado
Formación especializada
de fases de
diseño/lanzamiento
Aprendizaje durante
el desarrollo
del proyecto
¿Existieron dificultades para contar con personal cualificado?
5
4
3
92
2
1
0
Dificultad para contratar Elevados costes de personal
personal cualificado
para determinados perfiles
Elevada rotación
de personal
Salida de personal
clave
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
Para los promotores de un proyecto empresarial, incorporar personal experimentado,
sin embargo, no es fácil, o éste es excesivamente costoso o poco estable en la plantilla
de la empresa. Este personal experimentado, de no ser socio del emprendedor, no tendrá la misma motivación, aunque pueda tener una mejor perspectiva del negocio, que
puede llevarle, incluso, a darse cuenta de las dificultades objetivas del proyecto antes
que el propio promotor, demasiado implicado emocionalmente en su proyecto como
para verlas claramente antes de que la evidencia sea abrumadora. O, simplemente,
decidirá abandonar el barco antes de que se hunda al sentirse menos vinculado.
El trabajador debe asumir los proyectos de la
empresa como propios
Fermín Álvarez.
Fundador y Director de Social Noise
© FUNDACIÓN MAPFRE
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Las sorpresas o los descuidos, en la base de costes e intangibles del proyecto
empresarial, sin parecer determinantes, desempeñan un cierto papel en el fracaso
del mismo, no todos los factores de costes se han tenido en cuenta o en el curso
del desarrollo del proyecto las condiciones del mercado hicieron aumentar los costes de manera relevante.
Sorpresas en costes y desprotección de activos intangibles
¿Cuál fue el motivo principal para las desviaciones en costes?
5
4
3
2
1
0
No existieron desviaciones
relevantes en costes
No se habían considerado
todos los factores de coste
Se modificaron las
condiciones de mercado
¿Qué protección tenían los elementos clave de propiedad industrial e intelectual del proyecto?
5
4
3
2
1
0
Todos
registrados/protegidos
desde diseño de proyecto
Sólo algunos
registrados/protegidos
Ningún elemento
protegido
No se conocía la
posibilidad de proteger
estos elementos
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
Por el lado de los intangibles poco abundantes en las primeras etapas del emprendimiento, aunque puede que muy valiosos cuando se trata de empresas basadas en
el conocimiento, como la propiedad intelectual, se constata que la desprotección
parcial o total de estos intangibles puede tener un cierto papel en la caída del proyecto, si bien también caen empresas que no habían descuidado este elemento de
su activo.
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93
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Los factores relativos a la inteligencia de mercado y calidad crediticia de los
clientes suscitan respuestas de los encuestados que muestran que la demanda potencial percibida por el emprendedor, uno de los factores que más estimulan la emergencia de proyectos, se había validado desde la experiencia en el sector y la intuición
de los promotores, en el caso de proyectos fallidos, mientras que el recurso a estudios
de mercado previamente existentes realizados por terceros o de estudios realizados
ex profeso para el proyecto en su fase de diseño son relativamente escasos.
La inteligencia de mercado y la calidad de los clientes
¿Cómo se había validado la existencia de demanda para el producto/servicio ofrecido?
5
4
3
2
1
94
0
Experiencia previa
en el sector
Estudios de mercado
públicos o de terceros
Estudios de mercado
realizados en la fase
de diseño
Intuición o visión
de los promotores
¿Qué factores determinaron la morosidad de los clientes?
5
4
3
2
1
0
No existió morosidad
de los clientes
Falta de análisis previo
de la solvencia
Selección inadecuada
para conseguir cuota
de mercado
Ausencia
de instrumentos
de cobertura del riesgo
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
No puede decirse, sin embargo, que la inadecuada respuesta de los clientes a la hora
de cumplir sus compromisos de pago haya sido un factor relevante en el fracaso de
los proyectos. Habiéndose dado en cierta medida descuidos en la selección de los
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
clientes o en la cobertura frente a su potencial morosidad, ha sido más frecuente
la ausencia de la misma entre la clientela de las empresas que no llegaron a consolidarse.
Las variables financieras, por fin, que sí resultaban determinantes en el fracaso
de las empresas, aunque acompañadas de algunos otros factores ajenos a este
ámbito, se han expresado preferentemente en los casos de fracaso empresarial por
la vía de capital privado o business angels, financiación bancaria, financiación pública o subvenciones, más que a través de SGR o capital riesgo. Otros factores tales
como riesgo de interés o de tipos de cambio, o inadecuada disponibilidad o uso de
sus coberturas, han desempeñado, en los casos de fracaso del proyecto empresarial,
un papel más limitado.
El papel de las variables financieras
¿Cuál fue el grado de acceso a diferentes fuentes de financiación?
5
4
95
3
2
1
0
Financiación
bancaria
Financiación pública
Sociedades de
y subvenciones
Garantía Recíproca
Fondos de
Capital Riesgo
Inversores Privados/
Business Angels
¿Qué otros factores fueron relevantes con relación a otros riesgos financieros?
5
4
3
2
1
0
Variación en los Riesgo de tipo
Falta de
Falta de
Desconocimiento
instrumentos
instrumentos
de los
tipos de interés de cambio por
pagados
compras/ventas de cobertura de de cobertura de instrumentos
en divisas
riesgo de interés riesgo de cambio de cobertura
Elevado
coste de los
instrumentos
de cobertura
Escala de 1 (menos importante) a 5 (más importante)
Fuente: Afi
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
4.2. El empresario precavido y el empresario atrevido
Como ya puede deducirse de las conclusiones sobre los factores de mortalidad
empresarial, uno de los factores comunes a la mayoría de emprendedores, como se
ha corroborado también en los cuestionarios y entrevistas realizados para la elaboración de este estudio, es su reducida aversión al riesgo.
Un emprendedor, por regla general, muestra menor aversión al riesgo que otros
agentes económicos y, en ocasiones, sobrevalora los factores positivos —resultados,
demanda, capacidad de gestión— e infravalora los factores de riesgo. Esto lleva en
ocasiones a concluir que la asunción de determinados riesgos es económicamente
más eficiente que la reducción de los mismos, por el coste que ello supone —inversiones adicionales, primas de seguros o comisiones bancarias—.
Por ello, es interesante realizar una revisión de los potenciales riesgos a los que se
enfrenta un proyecto empresarial y, al mismo tiempo, una reflexión sobre los efectos que pueden llegar a tener esos riesgos y los factores mitigantes que pueden
utilizarse para minimizarlos.
96
Que la lista sea exhaustiva y que algunos de los riesgos sean por decirlo de algún
modo, innatos a la propia función de emprendimiento, no debe llevar a una minusvaloración de los restantes, ya que la clave es conocer en todo el proceso de
lanzamiento de un proyecto empresarial los principales riesgos a los que éste se
enfrenta y gestionarlos siempre en busca del éxito del proyecto.
A continuación distinguimos los riesgos del emprendimiento categorizados en tres
grandes bloques:
• Riesgos asociados a la definición del proyecto y modelo de negocio
• Riesgos financieros y operativos
• Riesgos externos
4.2.1. Riesgos asociados a la definición del proyecto y modelo
de negocio
En el bloque de los riesgos de proyecto o de negocio, encontraríamos los que podrían considerarse intrínsecos a la función de emprendimiento. Un número importante de proyectos podrían corresponder a ideas que no encuentran un hueco
práctico en el mercado, bien por que no existe una demanda suficiente o bien porque el entorno competitivo no permite fructificar un nuevo proyecto.
Aunque un adecuado conocimiento del entorno, la experiencia y una especial sensibilidad para identificar las oportunidades pueden ayudar a acotar estos riesgos, es
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
imposible hacerlos desaparecer, en tanto que muchos proyectos sólo podrán tener
su verdadero test en el momento de lanzamiento e inicio de la actividad. Sin embargo, el apoyo, asesoramiento y contraste sobre cada proyecto en las fases de diseño del mismo pueden ayudar a acotar o conocer los riesgos.
Aquí el papel de autoridades públicas y organizaciones empresariales ha sido clave,
aunque cada vez puede ganar más peso el papel de otros agentes más vinculados
al emprendimiento, como pueden ser potenciales inversores —business angels, venture capital—, que han analizado múltiples proyectos y pueden tener la sensibilidad
para identificar los factores de riesgo.
Riesgos asociados a la propia definición del proyecto, al negocio que se
desarrolla y al modelo que se define para el mismo
FACTOR DE RIESGO
EFECTO
MITIGANTE
Indefinición
Falta de concreción
Riesgo de diversificación Inversión previa en modelizar
del objeto
del objeto del
de esfuerzos y reducida y definir el negocio, con un
proyecto/empresa
planificación
business plan.
Posibilidad de contraste
con terceros —asesores,
inversores—
Falta de factores
Proyecto sin factores de Dificultad para lograr un Contraste con terceros e
inversión en innovación/
diferenciadores
diferenciación respecto a hueco en el mercado,
diferenciación
competencia existente
reducidas ventas y
elevados costes de
promoción
Diversificación para lograr
Falta de demanda Reducida demanda para Reducidos ingresos:
los bienes o servicios
imposibilidad para lograr alcanzar otros nichos de
demanda.
objeto del proyecto
punto de equilibrio y
generación de pérdidas Expansión geográfica o
internacionalización
Rediseño del modelo para
lograr mayor eficiencia y
alcanzar punto de equilibrio
con menores ventas
Análisis previo de
Excesiva
Dificultad para lograr
Reducidos ingresos:
competencia.
competencia en
ventas por competencia imposibilidad de lograr
Simulación de escenarios de
precios
en precios
punto de equilibrio y
generación de pérdidas guerra de precios y análisis de
efectos en proyecto.
Optimización de costes para
permitir competencia en
precios
Política de precios Dificultad para lograr
Reducidos
Análisis de estrategia de
errónea
ventas u optimizar
ingresos o falta de
precios de competencia
beneficio por errores en aprovechamiento
política de precios
de márgenes por
segmentación
Fuente: Afi
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97
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
4.2.2. Riesgos financieros y operativos
En el bloque de los riesgos financieros y operativos podríamos decir que se concentran los verdaderos riesgos de ejecución que pueden llevar a fracasar incluso las
iniciativas empresariales más innovadoras, creativas y adecuadas al mercado. Numerosos emprendedores contactados destacan los aspectos financieros y de tesorería como un ámbito en el que se producen numerosos errores, generalmente de
estimación optimista de los resultados que puede generar un proyecto.
En otros casos, la disponibilidad de recursos, humanos o técnicos, puede generar
una tensión en el proyecto, ya que su acceso puede ser más costoso de lo previsto
o puede generar dependencias relevantes respecto de un proveedor singular. De
nuevo, el análisis previo al lanzamiento del proyecto es clave y la posibilidad de
adaptar el proyecto para eliminar dependencias, o la gestión de éstas mediante
acuerdos que den mayor flexibilidad al proyecto —acceso a tecnología, propiedad
intelectual, …— son factores que pueden evitar tensiones o el fracaso de un proyecto.
98
De nuevo, la experiencia puede ayudar a identificar y definir el modelo de gestión
de los factores de riesgo y el asesoramiento o contraste externo puede aportar
valor a los proyectos.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Sobrestimación
de ingresos
Infraestimación
necesidades de
liquidez
Infraestimación
de inversiones
Costes de
mantenimiento
Dependencia
de tecnología
Dependencia
de proveedores
Dotación
de personal
Capacitación
personal
Propiedad
intelectual
Excesiva
morosidad
Riesgos asociados a la gestión financiera y operativa del proyecto
FACTOR DE RIESGO
EFECTO
MITIGANTE
Estimación de ingresos Dificultad para cubrir
Revisión y contraste con terceros
excesiva —volúmenes, costes incurridos para
de proyecciones de ingresos
precios, morosidad—
unas expectativas de
venta incumplidas
Necesidades de liquidez Dificultad para mantener Revisión y contraste con terceros
de proyecciones financieras.
no cubiertas o con
el negocio, asunción
de costes financieros
Análisis de escenarios simulando
costes excesivos
excesivos o necesidad de diferentes necesidades de liquidez.
aportación de garantías Sobrecapitalización de la sociedad
por socios/promotores
inicial, para reducir necesidades de
liquidez
Tensiones de liquidez para Contraste con terceros de
No incorporación de
hacer frente a inversiones estimaciones de inversiones.
todas las inversiones
necesarias en el plan de y sobrecoste y efecto en Análisis detallado de competidores
resultados
negocio
Estimación inicial de
Menores resultados o
Análisis detallado de competidores.
costes inferior a los
potenciales pérdidas.
Análisis de escenarios simulando
soportados
Tensiones de liquidez
diferentes escenarios de costes
Validación y contraste con terceros
Errores en la estimación Elevados costes para
de las necesidades tecnológicas.
de disponibilidad de
disponer de tecnología
Acuerdos con proveedores para
tecnología
adecuada.
Bloqueo de la actividad
garantizar disponibilidad y costes a
por indisponibilidad de la medio plazo.
tecnología necesaria
Excesiva dependencia Posibles limitaciones por Acuerdos previos con proveedores
de proveedores
indisponibilidad de input. clave relativos a disponibilidad y
específicos
Elevación de costes por
precios.
escasa capacidad de
Investigación sobre proveedores
negociación
alternativos
Dificultades para
Elevación de costes
Ampliación de criterios de
adecuar plantilla
o imposibilidad de
búsqueda de personal.
desarrollar actividad
Uso de ETT para flexibilizar
dotación recursos
Dificultad par conseguir Elevación de costes o
Acuerdos con ETT o con centros
determinados
reducción de calidad de la de formación para dotar de
conocimientos técnicos producción
capacitación.
de la plantilla
Conflictos por
Costes por uso de
Investigación sobre PI registrada
propiedad intelectual
propiedad intelectual de y registro de toda la PI de la
terceros.
empresa
Indemnizaciones o multas
por uso inapropiado de PI
Elevada morosidad
Costes por impago,
Investigación sobre potenciales
entre clientes
pérdidas y desfase de
clientes —bureau de crédito— y
tesorería
uso de seguros de crédito o de
descuento sin recurso
Fuente: Afi
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99
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
4.2.3. Riesgos derivados de factores externos
Entre los factores externos es donde se encuentra un elevado número de factores
de riesgo que pueden ser cubiertos mediante instrumentos financieros o aseguradores. La mayor o menor aversión al riesgo del emprendedor, la probabilidad que
asigne a estos factores, el conocimiento de los instrumentos al alcance del emprendedor y el coste que puede tener el aseguramiento de riesgos, serán fundamentales
para determinar el grado de uso de estos instrumentos en los diferentes proyectos.
Finalmente, como resumen de esta situación, cabe destacar que la práctica totalidad de emprendedores no identifican una situación de crisis con mayores dificultades para emprender. Todos ellos destacan que el reto de emprender es similar en
diferentes entornos económicos y que los entornos de crisis, además de generar
mayores incentivos o mayor necesidad, pueden generar otras oportunidades, sea
por la desaparición de potenciales competidores, sea por el mayor acceso a recursos
que en entornos de crecimiento pueden ser mucho más costosos, o sea incluso por
el mayor reconocimiento social a la labor del emprendedor. Esta percepción choca
con los datos de caída de la creación de empresas registrada en España desde 2008.
100
El emprendedor debe ser capaz de manejarse en
entornos favorables y desfavorables.
Juan Pablo Mañueco
Presidente de CEDIC
Más aún, el entorno económico más desfavorable puede permitir una mejor selección de proyectos, evitando uno de los riesgos que pueden aparecer en el proyecto
de emprendimiento, que es la excesiva ambición, la búsqueda rápida de beneficios,
sin una base clara y definida para el proyecto. Y este «filtro» aparece al mismo tiempo en que se incrementa la necesidad de buscar alternativas profesionales, lo que
podría llevar a que el censo de emprendedores que se genere en un entorno de
crisis esté más motivado, comprometido y sea más consciente de los riesgos que se
asumen.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Riesgos derivados de diferentes factores externos no vinculados al promotor ni al proyecto
FACTOR DE RIESGO
EFECTO
MITIGANTE
Marco regulatorio Cambios normativos que
Mayores costes de los
Estudio de entorno
afecten al proyecto
previstos o, en el extremo, regulatorio y
—fiscalidad, autorizaciones imposibilidad de desarrollar asesoramiento externo
administrativas, …—
el negocio
Crecimiento
Reducida demanda por
Menor volumen de negocio Análisis de sensibilidad
económico
entorno económico
del previsto y dificultad
previo del modelo de
para alcanzar punto de
negocio
equilibrio
Aseguramiento del tipo
Tipo de cambio
Oscilaciones en tipo de
Impacto en ingresos o
cambio de divisas en las
gastos por oscilaciones de de cambio mediante
que se realicen compras o
tipos de cambio
instrumentos financieros
ventas
Tipo de interés
Elevación de tipos de interés Encarecimiento de la
Aseguramiento de tipo
financiación
de interés mediante
instrumentos financieros.
Financiación a tipo fijo.
Reducido
apalancamiento
Accidentes/otros Eventos imprevistos y no
Pérdidas por eventos de
Aseguramiento de
eventos
controlables
diferente tipo
pérdidas
Meteorología
Fenómenos meteorológicos Pérdidas o menores
Aseguramiento de
excepcionales
ingresos por fenómenos
eventos extraordinarios
meteorológicos
—incluyendo Consorcio
Compensación Seguros—
Fuente: Afi
4.3. El papel del seguro frente a los riesgos
El reconocimiento previo de la existencia de diferentes riesgos que pueden impedir
el éxito de determinados proyectos empresariales es un paso adelante a la hora de
dotar de solvencia y viabilidad a los mismos. Ese reconocimiento puede permitir,
dada la disponibilidad de productos para cubrir determinados riesgos, acotar los
factores que pueden transformar en fallida una iniciativa empresarial.
Es cierto que de los factores de riesgo que se han identificado en los apartados
anteriores no todos pueden ser eliminados o gestionados, porque dependen de
factores externos aleatorios o difícilmente controlables. Sin embargo, algunos de
los riesgos que se asumen pueden ser gestionados, cubiertos e, incluso, eliminados
haciendo uso de los diferentes productos financieros o aseguradores que están al
alcance de los emprendedores.
De entre los productos que pueden permitir cubrir riesgos de un proyecto empresarial, deberíamos destacar dos grandes bloques:
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101
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
• Productos bancarios/financieros
• Productos aseguradores
Los primeros van orientados fundamentalmente al aseguramiento de variables financieras como tipos de interés y tipos de cambio —excepcionalmente, otras variables financieras como precios de materias primas o inflación—. Aunque el nivel de
complejidad y sofisticación de los instrumentos financieros puede ser elevado, habitualmente los productos que pueden ser usados por los nuevos proyectos empresariales son simples y estandarizados. Esta aparente sencillez no impide que para
muchos emprendedores aparezcan como productos complejos, en ocasiones se desconozca el acceso a los mismos y su contratación se vea limitada por asumirse que
los costes pueden ser excesivos.
Los productos aseguradores, por su parte, pueden cubrir un amplio abanico de
riesgos tanto en las fases iniciales del emprendimiento como en el desarrollo posterior de cualquier empresa, entre los que pueden destacarse:
• Riesgos externos —catástrofes, meteorología, lucro cesante/pérdida de beneficios—
102
• Riesgos técnicos —rotura de maquinaria, transporte, tecnología, fraude, protección datos—
• Riesgos políticos —relacionados con el comercio exterior o inversión en el extranjero—
• Responsabilidad frente a terceros —responsabilidad civil, riesgos medioambientales—
• Riesgo de crédito
• Riesgos personales —accidentes, incapacidad, fallecimiento—
En varios de estos ámbitos la oferta aseguradora es amplia y adaptable a las necesidades de cada negocio. El escaso uso de algunos seguros en las fases iniciales de
proyecto obedece al desconocimiento y a evitar algunos costes adicionales. El asesoramiento de las propias compañías aseguradoras o de mediadores especializados
en riesgo empresarial puede ayudar a encontrar las mejores condiciones de cobertura y precio para cada actividad.
Es de destacar que, por el contrario, hay ámbitos donde el negocio asegurador no
ha desarrollado con el mismo alcance productos aseguradores. Los ámbitos de la
protección legal —donde el asesoramiento puede ser un producto razonablemente
asequible para hogares, pero no cubrir la mayor complejidad de empresas— o de
propiedad intelectual —donde pueden existir contingencias relevantes—, pueden
ser alguno de estos ejemplos más difíciles de cubrir mediante seguros.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
4.4. Emprendimiento en un mundo global
La crisis está ocultando las tendencias globales que deben ser relevantes para los
empresarios y el emprendimiento de la misma forma que el boom previo a la crisis,
con su larga y profunda secuela de desasignaciones productivas, financieras y gerenciales, las ocultaba. No en todos los casos, claro, porque, a pesar de todo, las
multinacionales españolas (grandes, medianas y pequeñas) han surgido en los últimos quince años y el emprendimiento innovador ha sido relevante en todos los
sectores de la actividad. Pero no se ha conseguido aún una masa crítica de empresas españolas que estén en estos momentos determinando ese ansiado cambio del
modelo productivo que acabe de insertar a la economía española entre las economías más avanzadas, abiertas y competitivas del mundo.
La comprensión por parte del empresariado de los cambios que se están dando en
el entorno global, las cadenas de suministro y los mercados, los consumidores, las
propias actitudes hacia el emprendimiento y el papel determinante de la innovación
en la adaptación de la empresa a la globalidad es pues determinante para el éxito
de su empresa y de la economía. Aquella entraña riesgos, nuevos para muchos
empresarios, pero no mayores que los que cada oleada de globalidad ha traído
consigo a lo largo de la historia, pues la globalidad es siempre un fenómeno relativo y un proceso permanente.
Emprender hoy, nos lo dicen los empresarios mismos, sigue siendo difícil y retador,
pero sigue siendo excitante porque los riesgos adquieren características nuevas y
su control por parte del empresario requiere habilidades reforzadas. Los consumidores y mercados evolucionan de manera sorprendente, con viejas necesidades,
expresadas de nuevas maneras, pero también con necesidades nuevas propias de
estilos de vida inspirados por valores cambiantes. Las actitudes hacia el emprendimiento, fruto muchas veces de esos nuevos valores, o en sintonía con ellos, cambian
a menudo desde la base del emprendimiento, ante la relativa incapacidad de las
grandes estructuras empresariales establecidas para dar respuestas a las nuevas
expresiones de los consumidores. La innovación, por fin, es la clave para esta adaptación.
4.4.1. Los nuevos consumidores y mercados emergentes,
domésticos y exteriores. Nichos de negocio
Una visión muy convencional de los negocios y las actividades productivas sostiene
que los bienes y servicios cumplen un determinado ciclo y que los mercados se
dividen en mercados expuestos y protegidos. Cada vez es menos vigente esta visión.
En los próximos veinte años se producirán más bienes y servicios que en los últimos
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103
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
cincuenta. Otra cosa es cómo serán esos bienes y servicios, qué intensidad y tipo de
conocimiento incorporarán, dónde se producirán.
Las tendencias de las manufacturas y la prestación de servicios son espectaculares, con la emergencia de la fabricación digitalizada, y la progresiva irrelevancia de la localización, o la prestación remota de servicios hasta ahora presenciales. Las cadenas de suministro globales, cada vez más distribuidas y participativas, en las que se comparten los riesgos asociados a la I+D+i entre proveedores
y clientes. La emergencia de mercados en los que millones de consumidores que
acceden periódicamente a los niveles de afluencia económica propia de las clases medias. La creciente liberalización de los intercambios de bienes, servicios,
capitales y personas y las oportunidades que esta movilidad ofrece a todas las
empresas.
104
Todo ello determina que no haya sectores maduros, o, mejor dicho, que lo que hoy
parece un sector maduro emerja mañana como un sector completamente renovado si los empresarios aplican la dosis adecuada de innovación a la escucha de las
necesidades de los consumidores (calzado, textil, alimentación). Igualmente puede
decirse que no hay mercados protegidos, ya que hasta el más recóndito nicho doméstico es expugnable por cualquier emprendedor con una nueva visión del negocio anclada en las tendencias globales y su difusión.
Y por encima de todo ello, los consumidores que se expresan siempre, pero a un
ritmo acelerado hoy, bajo nuevas motivaciones y valores. No ha dejado de suceder
así, en realidad. No sólo la emergencia de nuevas clases medias, que genera un
efecto masa. Sino, especialmente, los nuevos comportamientos, que generan un
efecto calidad. Se repara poco en ello, pero es un fenómeno consustancial a la
evolución humana: cada generación de consumidores es remplazada por una más
joven que llega a la arena del consumo con una mochila de actitudes, preferencias
y aspiraciones diferente a la de las generaciones precedentes. No solamente se reformulan las preferencias a lo largo del ciclo vital, sino que, en el curso de una
generación, las empresas que tienen su foco puesto en el consumo final de los
hogares pueden observar cambios radicales en su clientela. Aquellas empresas que
saben interpretar y anticipar las tendencias de cambio entre los consumidores tienen una buena parte del camino del éxito recorrido.
Entre los nuevos valores de los consumidores, desde luego en economías avanzadas,
cabe identificar algunas fuerzas y motivaciones de primera magnitud, como la sostenibilidad, el deseo de autenticidad en la experiencia de consumo, la exigencia de
responsabilidad empresarial, la alfabetización tecnológica de las nuevas generaciones, la movilidad.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Para abastecer las necesidades de los nuevos consumidores, las empresas deben
estar atentas a todas estas tendencias. Curiosamente, los nuevos modos de producción de bienes y servicios no requerirán tanto de la escala como de la especialización basada en el conocimiento y la capacidad para situarse en una estructura de
creación de valor distribuida, descentralizada y participativa. La escala virtual, en
actividades avanzadas, puede ser la solución a las dificultades que impiden a muchas empresas adquirir escala real. De ahí se derivan nichos (y modelos) de negocio
para los nuevos emprendedores.
4.4.2. Las nuevas actitudes hacia el emprendimiento
Aquéllos, por su parte, deben ser emprendedores de nuevo cuño. El emprendimiento empático, que «investiga» a sus clientes desde el conocimiento profundo de la
naturaleza humana, antes que como meros agentes de gasto, tratando de entender
sus motivaciones profundas y sintonizando con sus valores, tiene una gran avenida
ante sí para recorrerla.
El modelo de negocio es tan importante, si no más, como la base tecnológica de
una empresa. Téngase en cuenta que muchos de los bienes y servicios finales que
se ofertan en una economía siguen cumpliendo funciones básicas, por más que la
cadena de procesos intermedios sea crecientemente sofisticada: habitación, alimentación, vestido, calzado, ocio…
Convendría preguntar a las empresas acerca de cuántos humanistas (desde los
escasísimos filósofos o teólogos hasta geógrafos o historiadores, pasando por los
relativamente frecuentes sociólogos o psicólogos), es decir, conocedores de la naturaleza humana, individual y colectiva, tienen entre su personal. No hace falta
discurrir mucho para intuir la respuesta. Tampoco hay que discurrir mucho para
darse cuenta de que el concurso honesto de estos especialistas contribuiría a un
desarrollo de bienes y servicios sensiblemente más avanzados, satisfactorios y sostenibles, desde una perspectiva de su ciclo integral de vida, que la gama actualmente existente.
Entre las tendencias del emprendimiento se constata la creciente fuerza del llamado emprendimiento social, o del tercer sector. Como una concreción de lo anteriormente expuesto hay que mencionar su oportunidad y reconocer su creciente protagonismo. Ahora bien, se trata de un movimiento muy heterogéneo en el que
conviven formas genuinamente nuevas de emprendimiento, que, además, nacen
adaptadas a las duras condiciones actuales de demanda, empleo y financiación, o
a los nuevos valores de los consumidores (autenticidad, cercanía), con formas muy
convencionales.
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105
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Algunas de las formas de este emprendimiento son auténticas spin-offs de actividades de responsabilidad social empresarial que, por fin, han encontrado una expresión propia como empresas de nuevo cuño una vez detectado el nicho correspondiente. Otras nacen con una vocación claramente tecnológica, más o menos
apoyadas por un entramado de financiación a riesgo.
Seguramente, el capítulo más heterogéneo del emprendimiento social y que, a su
vez, constituye el grueso del mismo, es el cooperativismo. Desde las grandes cooperativas tecnológicas, como la Corporación Mondragón, el séptimo grupo industrial español, o la no menos impresionante Inditex, de marcada base cooperativa,
hasta las innumerables cooperativas agrícolas o ganaderas que pueblan la geografía española, se dan unas distancias en materia de modelo de negocio y valores
empresariales abismales. No todo el cooperativismo, ni mucho menos, puede ser
caracterizado como emprendimiento de nuevo cuño, si bien encierra promesas muy
importantes.
106
El modelo cooperativista tiene más de un siglo de vigencia, pero en algunos sectores ha evolucionado escasamente y la «mística» del cooperativismo decimonónico,
y la desconfianza connatural a muchos entornos locales y productivos en los que
impera el cooperativismo, impide el desarrollo de formas corporativas avanzadas.
En el sector agrícola y ganadero, por ejemplo, se dan los extremos más palpables de
esta contradicción. Desde las grandes cooperativas agroalimentarias existentes en
nuestro país, se vive la contradicción entre la pugna por ir a operaciones societarias
que, de darse con éxito, generarían algunos de los mayores grupos agroalimentarios
europeos, y la desconfianza de los socios cooperativistas hacia operaciones de expansión que no siempre, hay que reconocerlo, han estado alineadas con sus intereses.
4.4.3. El emprendimiento innovador
En todas las tendencias anteriormente mencionadas aflora, pues, la tensión de la
innovación. No necesariamente de base tecnológica, hay que insistir en ello, pero
sí basada en un nuevo modelo de negocio.
La base tecnológica, sin embargo, es ineludible, en uno u otro eslabón de la cadena
de valor, no necesariamente en el eslabón del consumo final en el que la cercanía
puede ser mucho más valiosa y crítica que la tecnología, pero sí en los eslabones
intermedios en los que las propiedades y funciones de los bienes y servicios, la producción de los mismos y la logística de su distribución pueden lograr impresionantes márgenes de eficiencia.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
El conocimiento, en cualquier caso, estará en la base de la cadena de valor y este
recurso debe estar a disposición de los emprendedores y ser crecientemente utilizado por ellos en sus «ventures» empresariales. En este sentido, la Universidad tiene
mucho que decir. El riesgo es que si no lo dice ahora, alto y claro, puede entrar en
una fase en la que deba callar para siempre. El emprendimiento universitario, las
start-ups universitarias, brillan por su ausencia. Se comenta en las escuelas de negocios que si todas las empresas creadas por el MIT en toda su historia formasen
un país, este país sería la vigesimocuarta economía del mundo. No hace falta que
nuestras universidades lleguen a tanto, pero sí que sientan la comezón del emprendimiento y comiencen a emular sus pasos.
Se comentaba antes que el emprendedor es innovador por definición, que la innovación es, seguramente, la más asequible de las funciones empresariales para las
empresas más pequeñas y que puede desencadenar un círculo virtuoso de crecimiento empresarial en ellas. Sin pretender que las cosas son sencillas y que esa
característica innata del emprendedor puede activarse a voluntad, lo cierto es que
la innovación es la base del emprendimiento y la manera de limitar los riesgos del
mismo, especialmente los de verse reducidos a una categoría de producto o servicio
maduro, o a un mercado acosado por los competidores.
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107
EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
5. Conclusiones
y recomendaciones
El tejido empresarial y el emprendimiento en España
La crisis ha venido a incidir en un tejido empresarial que ya presentaba disfunciones
estructurales acumuladas durante los años de auge económico. La bonanza del crédito y la demanda habían ocultado una escala manifiestamente insuficiente y compensado, a la vez, los excesivos costes de transacción que imponía un clima de negocios
poco favorecedor del emprendimiento y el desarrollo empresarial. Hoy, la insuficiente
escala de las empresas españolas es una severa limitación para la competitividad que
sostiene a las economías avanzadas en la peor crisis vivida desde la gran depresión.
En lo que se refiere a la estructura empresarial y los rasgos generales del emprendimiento en España, las principales conclusiones de este informe se enumeran a
continuación acompañadas de una serie de recomendaciones oportunas.
Conclusiones
• La crisis ha impuesto al tejido empresarial español una severa cesión en el
número de empresas, que disminuye en un 6,5% desde su cénit en 2008
• La densidad empresarial (empresas por 1.000 habitantes) ha pasado de
74,1 en 2008 (1 de enero) a 67,8 en 2012
• El 95,43% de las empresas españolas tiene menos de 10 asalariados
o carece de ellos. En su conjunto, este grupo emplea al 23,57% de los
asalariados
• Tan sólo el 0,34% del total de empresas con asalariados tiene 200 o más
asalariados (4.923 empresas), si bien emplean al 41% de los asalariados
• La mortalidad empresarial supera a la natalidad desde
2008. En 2011, las tasas respectivas eran del 12,1% y del 10,4%
• La estadística de la demografía armonizada de empresas muestra, a su
vez, que la supervivencia de las empresas al año, a los dos años, etc.
de su nacimiento es ahora sensiblemente menor que antes de la crisis.
La supervivencia media al año de nacer en 2008-2009 (últimos años
disponibles) era del 79,1%, frente al 84% del periodo 2001-2007
• No obstante todo lo anterior, el número de empresas en España ha
crecido un 23,3% entre el 1 de enero de 2000 y el 1 de enero de 2012. La
crisis ha restado unos 7 puntos porcentuales a este desarrollo. Habiéndose
dado un fuerte incremento de las empresas del sector energético desde el
año 2000 y caídas generalizadas entre las empresas industriales
Recomendaciones
• España se enfrenta a
la imperiosa necesidad
de aumentar de
manera significativa
el tamaño de sus
empresas, al menos
en la gama media
de la distribución
por tamaño. Ello no
implica a cientos de
miles, sino a unos
cuantos miles de
empresas que deberían
formarse a partir de
fusiones de micro o
pequeñas empresas.
Estas fusiones podrían
ser incentivadas
normativamente, de
manera poco onerosa
para la administración,
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109
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Conclusiones
110
• Los datos del registro mercantil muestran también este fuerte proceso de
recesión empresarial, aunque revelan que las empresas que se constituyen
lo hacen con una estructura de capital más fortalecida y que también
aumentan el montante medio de las ampliaciones de capital así como,
fenómeno revelador, las fusiones de empresas
• La crisis ha provocado un aumento anual del 13,3% en el número de los
procesos concursales en 2011, respecto a 2010, tras el respiro en este año,
pero casi se han multiplicado por seis desde los niveles de pre-crisis
• El giro mensual de efectos comerciales ha disminuido durante la crisis, en
términos medios, un 21% respecto al periodo de pre-crisis, y aunque el de
efectos impagados ha caído sólo un 6,3%, su importe ha aumentado un
18,2%
• La distribución de escalas de la empresa española, con la predominancia
absoluta de las empresas sin asalariados y de las micro y pequeñas
empresas, determina la práctica imposibilidad de dotar al 95% del tejido
empresarial de una estructura funcional mínimamente conducente a la
eficiencia, la competitividad, la internacionalización y la innovación, con
el consiguiente efecto sobre la productividad, los salarios, el empleo y el
mantenimiento de las cuotas de mercado doméstico en el que operan
a la defensiva. La innovación, no obstante, es seguramente la función
empresarial más asequible para las pequeñas empresas
• El emprendedor español característico es un hombre de 38 años, español,
con un nivel de renta medio-bajo que se inicia por oportunidad mediante
una micro o pequeña empresa en el sector de consumo. Algunos de estos
rasgos se han visto exacerbados claramente por la crisis
• La actividad emprendedora de la población española se ha visto además
disminuida por la crisis de manera significativa, si bien ha repuntado en
2011, con casi un 6% de la población de entre 18 y 64 años involucrado
en actividades empresariales
• Estas iniciaciones empresariales están mayoritariamente orientadas hacia
el sector de consumo y más alejadas de los sectores tecnológicos. También
se ha reducido, en los años de la crisis, la orientación internacional e
innovadora del emprendimiento en España, justamente cuando más
necesario es
• El clima de negocios en España sigue siendo sofocante para el empresario.
No sólo los indicadores habituales muestran la gran distancia que
todavía nos separa de las economías más facilitadoras de la actividad del
empresario (puesto 44 en el ranquin de Doing Business 2012, entre 184
economías, o el 34 de las 48 economías de renta alta), sino que la cultura
social, institucional y normativa es escasamente pro-business, cuando no
abiertamente hostil hacia las empresas y la figura del empresario, incluido
el ámbito universitario
• Tanto en la apertura de una empresa (trámites, plazo, coste y
requerimientos de capital) como en su liquidación (tiempo, coste y
recuperación deudas), España, como mucho, llega a los niveles medios
de la OCDE, y en algunos indicadores (plazo de apertura o trámites) está
claramente a la cola todavía
• La crisis no ha mejorado el clima de negocio en España, y no sólo por
lo relativo a las variables crediticias. La burocracia, la falta de apoyo
financiero o las normas sociales y culturales son las que menos han
Recomendaciones
o reciclando fondos
de otros programas
de dinamización
empresarial
(cooperación) que se
hayan demostrado,
tras décadas de
funcionamiento, poco
eficaces
• Convendría
desencadenar un
proceso a escala muy
amplia para tomar
conciencia de que
la productividad
brillará por su
ausencia en las
empresas españolas
mientras éstas
carezcan de la escala
necesaria para el
desarrollo de las
funciones productivas
y gerencias propias
de una empresa
competitiva
• La innovación, sea
de base tecnológica
o no, debe pasar a
ser el centro de las
políticas dirigidas a
las pequeñas empresas
y, especialmente,
a las iniciaciones
empresariales,
racionalizando todo
el aparato de apoyo
normativo y financiero
existente y evaluando
críticamente los
programas para
alcanzar la máxima
eficiencia de los
mismos
• Para superar las
difíciles condiciones
crediticias actuales,
convendría estimular
la emergencia
de fórmulas de
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Conclusiones
contribuido a crear un entorno favorable al emprendimiento en los
últimos años según el GEM
• El crédito a las empresas comenzó a deteriorarse en la segunda mitad
de 2007 y no dejó de hacerlo hasta finales de 2011 permaneciendo
desde entonces muy tensionado. Han sufrido especialmente las grandes
empresas y la modalidad de largo plazo
• Las empresas siguen estando fuertemente restringidas por las malas
perspectivas económicas, la caída de la demanda y la competencia en
precios. Ante las malas condiciones de financiación bancaria, están
optando, además, por fuentes alternativas como los círculos personales y
familiares, los empleados, etc. Recomendaciones
financiación
alternativa
• Avanzar rápidamente
en la promulgación y
desarrollo de la futura
Ley de Emprendedores
para facilitar la
resolución de
negocios fallidos
y la financiación
alternativa
La financiación del emprendimiento en España
El origen de la crisis, como es bien sabido, es financiero y una de sus manifestaciones
más crudas es la contracción del crédito para empresas, particulares y administraciones públicas. Las empresas españolas dependían excesivamente de la financiación
bancaria y la anterior circunstancia les ha afectado especialmente determinando para
ellas severas limitaciones financieras no sólo para afrontar nuevas inversiones, poco
oportunas, en general, ante la escasez de demanda y perspectivas claras, sino también
para afrontar la financiación del circulante y la operación ordinaria.
Por su naturaleza, el emprendimiento, en sus etapas iniciales, requiere de una financiación basada en capital, antes que en deuda y, en cualquier caso, una financiación a riesgo. Las fuentes de capital a riesgo en España están desarrolladas, pero
no son masivas precisamente y, dentro de aquel, son especialmente escasas para las
primeras etapas, el venture capital. Todas las formas de financiación al emprendimiento se han visto reducidas por la crisis, excepto los préstamos participativos.
Conclusiones
• El nuevo emprendimiento exige un tipo de financiación centrada en
fórmulas de capital antes que en deuda bancaria ante la incertidumbre
sobre el éxito del proyecto empresarial y la corriente de ingresos y
beneficios que hagan posible la devolución de la deuda o la aplicación de
garantías suficientes
• De los casi 20,5 millardos de euros que componían la cartera de los
fondos de capital riesgo existentes en España en diciembre de 2011, sólo
el 9,6% correspondían a venture capital, es decir, a emprendimiento en su
etapa inicial
• La inversión añadida en el año fue de 3.233 millones de euros, un 8%
menos que en 2010, con 209 millones (un 14% menos que en 2010) para
empresas en etapas iniciales, una proporción sensiblemente inferior que
en 2008 (6,5% contra 15,7%)
Recomendaciones
• Hay que fomentar
la creación de
nuevas instancias
proveedoras de
capital para el
emprendimiento en
sus primeras etapas en
esta fase de la crisis
y en el periodo postcrisis haciendo a las
empresas españolas
menos dependientes de
la financiación bancaria
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Conclusiones
112
• El capital medio invertido en sociedades en su etapa inicial (unas 2.000
sociedades) ascendía a 1 millón de euros por sociedad, contra 12 millones
de capital medio invertido en el resto de sociedades en fases más
avanzadas
• En 2011, el capital medio invertido en venture capital ascendió a
370.000 euros y las inversiones se centraron en sectores como la
informática, la biotecnología y las actividades industriales (productos y
servicios)
• Aproximadamente un tercio de la inversión de venture capital proviene
de fuentes públicas en España, bien a través de sociedades públicas de
capital riesgo que toman directamente participaciones en las nuevas
empresas, bien aportando recursos financieros a fondos de capital riesgo
privados. En el primer caso, las condiciones son menos exigentes
• Los business angels, por su parte, apoyan a las empresas en sus
primeras fases, de manera directa y ágil, aportando además experiencia
empresarial. Su inversión suele situarse entre los 50 mil y los 300 mil
euros por empresa
• Su inversión en 2011 se situó entre los 20 y los 30 millones de euros, muy
reducida si se la compara con la aportada por el venture capital en ese
mismo año, cercana a los 2.000 millones de euros
• El desarrollo de los business angels en España ha sido rápido (de 2 redes
existentes en 2002 a las 40 actuales), pero su presencia es todavía muy
reducida y mal conocida
• Entre el capital y la deuda, para la financiación del emprendimiento, se
encuentran los préstamos participativos que remuneran al prestamista en
función de los beneficios del proyecto y forman parte del patrimonio de la
empresa hasta su devolución o conversión en capital propiamente dicho
• Esta figura, en la que el sector público tiene una amplia presencia a través
de ENISA, ha desempeñado un relevante papel en los últimos años como
proveedora de financiación para el nuevo emprendimiento
• Los préstamos participativos de ENISA se sitúan entre 100 mil y
1,5 millones de euros, con un importe medio de 145 mil euros en 2011. La
nueva línea de Jóvenes Emprendedores se ha centrado en aportaciones
de unos 40.000 euros para este tipo de empresas y más del 40% de las
actuaciones de ENISA se ha centrado en empresas de menos de 3 años de
antigüedad
• La financiación bancaria, poco adecuada para las primeras etapas
del emprendimiento, como se señalaba al principio, suele utilizarse,
sin embargo, de manera indirecta a partir de las líneas públicas para
emprendedores, en los que el sistema crediticio interviene compartiendo
riesgos e intermediando en la concesión de préstamos. La línea más
representativa de este tipo de actuación en España es la Línea ICO
Emprendedores, con préstamos para activos fijos de hasta 1 millón
de euros para nuevas empresas de una antigüedad inferior a 5 años a
devolver en 3 a 7 años, con posibilidad de un año de carencia
• La ausencia de garantías de emprendedor de cara a la financiación
bancaria se resuelve en buena medida gracias a las Sociedades de
Garantía Recíproca, bien asentadas en España, de las que existen
23 sociedades en nuestro país. El reavalamiento se realiza de manera
centralizada a través de CERSA
Recomendaciones
• Debe propiciarse el
desarrollo de los
business angels
networks, dándoles
más visibilidad de cara
a los emprendedores
y consiguiendo un
volumen crítico
de inversores,
la señalización
de proyectos de
inversión atractivos
y la normalización
de las vías de salida
de los inversores una
vez consolidada la
empresa
• Ante la aparente gran
variedad de instancias
de apoyo financiero
al emprendedor,
mayoritariamente
públicas, y la escasez de
los recursos disponibles,
deben realizarse
evaluaciones
regulares de la
eficacia y eficiencia
de todas estas
instancias con el
objeto de canalizar
mejor los fondos y
multiplicar sus efectos
• La excesiva presencia
del sector público
en la financiación
del emprendimiento
en sus primeras
fases es debida a la
escasa presencia de
la iniciativa privada
y deberían adoptarse
medidas para dar paso
a un fortalecimiento de
esta última
• Las empresas
consolidadas son
reacias a utilizar sus
propios recursos
para las operaciones
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Conclusiones
Recomendaciones
• Las SGR avalan a pymes y están constituidas por administraciones
autonómicas y locales, asociaciones de empresarios y entidades
financieras. En 2011, el riesgo vivo de las SGR españolas ascendía a
6.200 millones de euros y los avales concedidos en ese año fueron por
importe de 1.283 millones de euros, casi la mitad de los otorgados en
2009. El 50% del riesgo vivo corresponde a empresas con menos de 10
trabajadores y el 20% a empresas con menos de 6 años de antigüedad
• Las empresas consolidadas requieren a menudo financiación para sus
proyectos de expansión internacional o de I+D+i, lo que acometen
con recursos propios, ampliaciones de capital o deuda corporativa y
bancaria dada su trayectoria crediticia establecida, sus flujos regulares de
beneficios y su disponibilidad de activos para ofrecer en garantía
• A pesar de ello, las empresas españolas todavía dependen de la existencia
de fondos públicos para acometer estos procesos de inversión empresarial.
A través de agencias especializadas como el CDTI (innovación) o el ICEX
(internacionalización), las empresas españolas obtienen subvenciones
y préstamos que complementan en una medida relevante sus propios
recursos
• En 2010, el CDTI aportó a las empresas 1.230 millones de euros, el 16,5%
de la inversión empresarial en I+D
• Por su parte, las agencias y fondos estatales de apoyo a la
internacionalización aportaron una amplia gama de instrumentos y
recursos a las empresas en 2.011 (ICEX, 145 millones de euros en 2011;
COFIDES, 193 millones; ICO, 345 millones; FIEM, 82 millones; CARI,
673 millones, CESCE; etc.). A ellos hay que sumar las agencias y fondos de
las comunidades autónomas
de expansión
internacional o
tecnológica si tienen
recursos ajenos a
su disposición en
condiciones favorables,
por lo que deberían
orientarse las normas
contables y fiscales
para crear estímulos
internos a la empresa,
y que ésta utilizase
preferentemente
sus propios recursos,
buscando, al menos,
la neutralidad para
las cuentas públicas
respecto al relevante
gasto que suponen los
incentivos externos
Riesgos y oportunidades del emprendimiento. Emprender hoy
en un mundo global
Un emprendedor es un innovador que lleva su idea al mercado. En este trayecto
corre innumerables riesgos, consustanciales a la venture empresarial. Muchos riesgos pueden cubrirse mediante buenos y eficientes instrumentos existentes o por
desarrollar, otros están asociados a la esencia personal del emprendedor y la definición y coherencia del proyecto que se emprende. Todos necesitan el contraste
previo al lanzamiento material del proceso emprendedor. En el mundo global de
hoy, y más allá de las condiciones económicas y financieras de la presente crisis,
emprender es la respuesta y la forma de satisfacer eficientemente, sabiendo entenderlas, las nuevas necesidades de los consumidores.
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113
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
Conclusiones
114
• El factor básico de éxito o fracaso empresarial es el propio promotor de
la iniciativa emprendedora. El equipo promotor encarna, a través de su
entusiasmo, esfuerzo, compromiso y fe en el proyecto, la expresión viva
del mismo y su destino inmediato frente a influencia que los otros mil
factores en juego pueden ejercer
• El entorno familiar y personal del emprendedor determina también en
buena medida el clima inmediato de financiación y «apoyo moral» en el
que, dadas las restantes condiciones, prospera la iniciativa emprendedora
• Más allá de los factores anteriores, el necesario equilibrio entre ingresos y
gastos, incluidos los de establecimiento y otras inversiones y desembolsos
iniciales, suele ser difícil de planificar con precisión y el seguimiento
de los mismos impone a muchos emprendedores poco experimentados
dificultades o sorpresas imprevistas en el momento de la planificación
• Los emprendedores con experiencia profesional y competencia técnica,
motivados por deseos de autonomía e independencia personal y funcional
que aspiran a cubrir nichos de demanda bien identificados o aplican la
innovación a la diferenciación de productos parecen encarnar la correcta
combinación de cualidades de partida para el éxito del proyecto. En
estas condiciones, salvo escenarios extremos, los factores económicofinancieros o de demanda y coyuntura de mercado no deberían ser los
determinantes de la consolidación o no de un proyecto empresarial
• El emprendedor y su círculo familiar y personal aporta la financiación y
corre el primer y mayor riesgo, bien que con limitaciones respecto a los
montantes invertidos, por lo general
• No menos de tres años para la consolidación de un proyecto empresarial
parecen necesarios, y, si bien el momento coyuntural es relevante, incluso
una mala situación de la economía soporta, a veces incluso estimula, el
lanzamiento de una iniciativa empresarial
• El fracaso empresarial es un tema tabú en los círculos empresariales, y
motivo de estigma para quien lo sufre, pero, a la vez, es la antesala del
éxito y la forja de una experiencia única que modela a los verdaderos
emprendedores
• Los factores parecen sobresalir por encima de los demás a la hora de
concentrar y materializar el riesgo de fracaso de un proyecto son: (i) la
falta de experiencia, cuya presencia garantiza en buena medida el éxito, es
ahora sinónimo de lo contrario, (ii) la estrategia de venta de los productos
y servicios de una empresa, crucial para su supervivencia, sin la cual sólo
se incurre en costes sin lograr los objetivos de ventas para cubrirlos, (iii) los
factores financieros, o (iv) una competencia invencible en el mercado
• Los emprendedores se reclutan entre aquellos individuos con menor
aversión al riesgo de la sociedad, lo que no quiere decir que el riesgo no
exista ni se materialice para ellos. El exceso de confianza en sí mismo,
por otra parte, puede llevar a infravalorar los factores en contra y a
sobreapreciar los factores a favor
• Los principales riesgos a los que se enfrenta el emprendedor son: (i) los
riesgos de definición del proyecto y modelo de negocio, (ii) los riesgos
operativos y financieros, y (iii) los riesgos externos (demanda, regulación,
etc.). Todos ellos deben estudiarse por adelantado y contrastarse en la
medida de lo posible antes de dar el primer paso material para la creación
de la empresa
Recomendaciones
• El emprendedor debe
concentrase en los
factores esenciales
de éxito o fracaso
de su proyecto, pero
no debe descuidar los
muchos otros factores
que, combinados
pueden dar al traste
con su proyecto
• El contraste
externo de todos
ellos es necesario
para asegurar una
incidencia moderada
de los genuinos
factores de riesgo,
especialmente los
factores financieros,
que se suelen
infraponderar en
la planificación
empresarial,
apoyándose en las
coberturas adecuadas
• La sociedad debe
entender que el
fracaso empresarial
de sus elementos con
menos aversión al
riesgo es la antesala
del éxito, para lo
cual la actividad
emprendedora debe
ser prestigiada
masivamente desde el
punto de vista social
• Debe perseguirse
con ahínco el
desarrollo de nuevos
y más eficientes
instrumentos de
cobertura de los
riesgos asegurables
asociados al
emprendimiento, para
aislar los factores no
asegurables de los
que el emprendedor
debe tomar plena
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Conclusiones
• En la apreciación adecuada de los riesgos financieros es donde más a
menudo falla el contraste previo ya que no se pondera suficientemente la
probabilidad de realizaciones desfavorables de los supuestos financieros
• Así como los riesgos de coherencia interna del proyecto, los financieros
y los operativos son más difíciles de cubrir, muchos riesgos externos
pueden cubrirse adecuadamente con instrumentos de mercado (seguros
y otros instrumentos financieros). Su conocimiento es crucial para evitar
sorpresas desagradables, si bien la gama de productos de cobertura
potencialmente comercializables en el ámbito empresarial admite todavía
un amplio desarrollo
• Emprender hoy sigue siendo difícil y retador, pero sigue siendo excitante
porque los riesgos adquieren características nuevas y su control por parte
del empresario requiere habilidades reforzadas. El momento actual de
crisis, en esencia, no es ni peor ni mejor que cualquier otro momento para
emprender. Pero sí hay que ser muy sensibles a las tendencias de fondo,
mucho más que a las condiciones coyunturales de cada momento
• Los consumidores y mercados evolucionan de manera sorprendente,
con viejas necesidades, expresadas de nuevas maneras, pero también
con necesidades nuevas propias de estilos de vida inspirados por valores
cambiantes
• Las actitudes hacia el emprendimiento, fruto muchas veces de esos
nuevos valores, o en sintonía con ellos, cambian a menudo desde la
base del emprendimiento, ante la relativa incapacidad de las grandes
estructuras empresariales establecidas para dar respuestas a las nuevas
expresiones de los consumidores
• La innovación, por fin, mucho más asequible para cualquier tipo de
emprendedor que el más sofisticado I+D, es la clave para esta adaptación
y la esencia de todo emprendedor. Un emprendedor, no se olvide, es
un innovador que consigue llevar su idea al mercado. Todo lo demás
puede combinarse, pero la mezcla sólo estallará si tiene la chispa de la
innovación
Recomendaciones
conciencia antes
de lanzarse a la
materialidad de su
proyecto
• En la actual tesitura
de crisis, no debe
olvidarse que la
globalidad sigue
desplegándose
ante nuestra vista
y bajo nuestros
pies, haciendo más
necesario que nunca al
emprendedor
• La coherencia del
proyecto emprendedor,
en estas condiciones,
debe dar respuesta
satisfactoria a las
tendencias de fondo
que caracterizan a
dicha globalidad.
Esto es lo que hace
que emprender sea
siempre una aventura
renovada, no más ni
menos difícil que en
otras épocas históricas
• La innovación debe
ser, en todo momento,
la respuesta
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115
EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Anexo 1
Indicadores a escala autonómica
A continuación se presentan diversos indicadores a escala regional con el fin de
aportar un detalle adicional al análisis realizado a lo largo del informe.
A. Indicadores de estructura empresarial
Densidad empresarial (n.° de empresas por 1.000 habitantes)
68,2
68,9
70,3
70,6
Comunidad Valenciana
Total
Galicia
La Rioja
65,5
Cantabria
67,5
65,1
Castilla y León
Aragón
64,7
62,3
Canarias, Islas
Navarra
61,8
Murcia
64,6
61,5
58,7
Extremadura
Castilla-La Mancha
58,4
60
Andalucía
70
Asturias
79,8
78,6
77,3
80
75,8
90
117
50
40
30
Cataluña
Baleares, Islas
Madrid
País Vasco
20
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
En 2011, Cataluña, Baleares y Madrid fueron las comunidades que más empresas
registraron por habitante (80, 79 y 77 respectivamente). En el lado opuesto, Andalucía (58) y Extremadura (59) presentaron la menor concentración empresarial. Desde 2008, la densidad empresarial ha disminuido en todas las regiones españolas,
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
pero donde más lo ha hecho ha sido en Murcia con una caída del-11,9% acumulada desde 2008 y donde menos en Galicia (-3,8%).
118
Composición del tejido empresarial por número de trabajadores (a 1 de enero de 2012)
Sin asalariados Menos de 10 De 10 a 50 De 50 a 200 Más de 200
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
Nacional
55,2
40,3
3,8
0,6
0,2
Andalucía
53,9
42,3
3,4
0,4
0,1
Aragón
53,2
41,8
4,3
0,6
0,1
Asturias, Principado de
53,8
42,0
3,5
0,5
0,1
Balears, Illes
54,3
41,7
3,4
0,5
0,1
Canarias
54,5
41,0
3,7
0,6
0,1
Cantabria
51,9
43,6
3,8
0,5
0,1
Castilla y León
54,4
41,5
3,5
0,5
0,1
Castilla-La Mancha
53,4
42,6
3,6
0,4
0,1
Cataluña
56,7
38,4
4,0
0,7
0,2
Comunitat Valenciana
54,5
41,2
3,7
0,5
0,1
Extremadura
55,5
40,7
3,3
0,4
0,1
Galicia
52,7
43,2
3,5
0,5
0,1
Madrid, Comunidad de
59,5
35,4
4,0
0,8
0,3
Murcia, Región de
52,3
43,0
4,0
0,6
0,1
Navarra, Comunidad
54,4
39,3
5,1
0,9
0,3
Foral de
País Vasco
52,0
42,2
4,9
0,8
0,2
Rioja, La
52,6
42,1
4,7
0,6
0,1
Ceuta y Melilla
51,4
44,2
3,9
0,5
0,1
Fuente: elaboración Afi a partir de la Demografía Armonizada de Empresas (INE)
En todas las regiones españolas, la empresa sigue caracterizándose por su reducida
dimensión. En la comunidad que más abunda la empresa sin asalariados respecto
al total de empresas es en Madrid (59,5%). Destaca Navarra como la comunidad en
la que la proporción de empresas de mayor tamaño (entendidas éstas como de más
de 10 trabajadores) es superior con un 6,5% del total y en el lado opuesto, Extremadura, donde sólo el 4% de las empresas tiene más de 10 trabajadores.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Evolución del n.º de empresas en España 2001-2011 (índice 2000 = 100)
150
145
140
135
130
125
120
115
110
105
100
2000
C. Madrid
2001
2002
Murcia
2003
2004
2005
C. Valenciana
2006
2007
Total nacional
2008
2009
Galicia
2010
2011
País Vasco
Fuente: elaboración Afi a partir de DIRCE (INE)
119
Tomando como base el año 2000, desde entonces, en la mayoría de las regiones el
número de empresas creció hasta alcanzar su máximo en 2008, cuando éstas empiezan a caer. En Madrid y en la Comunidad Valenciana el desarrollo empresarial ha
estado por encima de la media nacional en todo el periodo, sin embargo, otras regiones como Galicia han registrado un tejido empresarial por debajo de la media.
Cabe destacar el caso de Murcia, en el que el crecimiento en años de bonanza fue
muy acusado pero donde el reajuste en los años de crisis también ha sido superior
a la media nacional, con una caída más acentuada del número de empresas.
B. Indicadores de demografía empresarial
Por comunidades autónomas en las que se localizan las empresas, Andalucía (8,3%)
y Canarias (8,1%) registraron las tasas más elevadas de nacimientos de empresas
en 2009, mientras que País Vasco y Navarra presentaron las menores (5,3% en ambos casos). En cuanto a tasas de muertes, los mayores registros se observaron en la
Región de Murcia (11,5%) y la Comunidad Valenciana (10,8%).
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2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
120
Stock, nacimientos y muertes de empresas por CCAA. Año 2009
Tasa nacimientos
Tasa
Stock
Nacimientos Muertes
(%)
muertes (%)
Total
3.631.232
267.546
343.421
7,4
  9,5
Andalucía
561.288
46.691
60.206
8,3
10,7
  8,6
Aragón
100.200
7.040
8.617
7,0
Asturias (Principado de)
76.771
  8,5
5.164
6.559
6,7
Baleares (Islas)
100.493
7.809
10.700
7,8
10,7
Canarias
151.790
12.261
15.510
8,1
10,2
Cantabria
42.575
2.972
3.706
7,0
  8,7
Castilla y León
181.803
11.523
14.499
6,3
  8,0
Castilla-La Mancha
146.411
10.212
14.117
7,0
  9,6
Cataluña
672.327
50.587
64.193
7,5
  9,6
C. Valenciana
396.129
30.870
42.569
7,8
10,8
Extremadura
73.235
5.449
7.571
7,4
10,3
Galicia
216.060
14.805
17.503
6,9
  8,1
Madrid (Comunidad de)
550.184
39.703
48.100
7,2
  8,7
Murcia (Región de)
104.604
8.137
12.002
7,8
11,5
  7,6
Navarra (C. Foral de)
45.562
2.417
3.456
5,3
País Vasco
178.793
9.483
11.273
5,3
  6,3
La Rioja
24.958
1.686
1.980
6,8
  7,9
Ceuta
3.977
343
419
8,6
10,5
Melilla
4.072
394
441
9,7
10,8
Fuente: elaboración Afi a partir de Demografía Armonizada de Empresas (INE)
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Nacional
Andalucía
2,7
14,6
39,5
16,6
4,6
Aragón
0,0
29,6
28,5
14,5
4,5
Asturias, Principado de
1,3
17,3
34,7
18,7
4,0
Balears, Illes
0,0
  8,5
34,0
14,9
4,3
Cantabria
0,0
21,7
34,8
17,4
0,0
Castilla y León
2,2
20,8
34,1
14,6
6,6
Castilla-La Mancha
4,3
23,6
30,4
14,9
6,8
Cataluña
0,7
22,4
28,6
17,0
4,6
Comunitat Valenciana
0,3
22,8
34,1
16,3
4,9
Extremadura
0,0
20,5
34,1
20,5
6,8
Galicia
1,4
27,5
29,2
21,7
5,8
Madrid, Comunidad de
0,3
12,0
30,1
14,3
6,0
Murcia, Región de
2,6
20,6
36,1
18,7
5,2
Navarra, Comunidad
1,3
18,2
44,2
16,9
5,2
Foral de
País Vasco
0,7
32,5
26,6
14,8
2,6
Rioja, La
0,0
35,7
25,0
17,9
3,6
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE)
  2,0
  3,6
  2,6
  3,5
  2,2
  4,0
11,3
  4,3
  5,3
  2,5
  2,7
  1,6
  2,3
  2,0
  3,0
  5,2
3,3
3,4
2,7
5,7
4,3
1,3
0,6
3,4
4,8
2,3
1,4
5,7
2,6
0,0
0,7
3,6
0,0
1,3
0,0
6,2
3,6
1,3
3,3
4,5
4,0
2,1
4,3
4,9
2,5
4,8
4,6
2,3
3,1
6,3
0,6
2,3
0,0
0,0
3,3
5,0
4,0
3,5
4,3
2,7
1,9
2,9
2,6
0,0
1,0
5,9
2,6
3,0
3,6
5,2
5,0
3,4
1,3
7,8
4,3
2,7
5,6
3,3
1,6
6,8
2,0
4,6
2,6
7,5
3,6
5,2
3,5
3,9
6,7
5,7
4,3
4,4
3,7
7,2
4,8
4,5
3,7
8,1
3,2
Actividades
Inmobiliarias Actividades
financieras profesionales administrativas y Resto de
Sin
y técnicas servicios auxiliares servicios clasificar
y seguros
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
3,4
4,4
3,2
3,5
5,7
0,2
0,6
1,3
2,1
0,0
0,4
3,1
2,3
1,6
0,0
1,4
3,7
0,0
Agricultura Industria
Transporte y
Información y
y pesca y energía Construcción Comercio almacenamiento Hostelería comunicaciones
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
1,1
20,3
32,0
16,4
4,9
  3,3
1,7
Empresas concursadas por actividad económica principal (2010)
C. Impacto de la crisis sobre las empresas españolas, por Comunidades Autónomas
EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
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121
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
La mayoría de las empresas concursadas en todas las regiones pertenecen al sector
de la construcción, destacando el caso de Navarra, donde un 44,2% de su tejido
empresarial concursado pertenece a este sector. En el lado opuesto, se encuentra el
sector tradicional de agricultura y pesca con pocas empresas concursadas y un
sector más innovador como el de información y comunicaciones, que también registra pocos concursos.
Empresas concursadas por tramo de asalariados (2010)
122
Nacional
Andalucía
Aragón
Asturias,
Principado de
Balears, Illes
Canarias
Cantabria
Castilla y León
Castilla-La Mancha
Cataluña
Comunitat Valenciana
Extremadura
Galicia
Madrid,
Comunidad de
Murcia, Región de
Navarra, Comunidad
Foral de
País Vasco
Rioja, La
Más
Sin
10-19 20-49 50-99 de 100 clasificar
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
17,1
14,2
4,6
2,7
5,7
15,4
14,5
6,9
4,2
3,5
16,8
14,5
3,9
1,7
3,9
0
(%)
10,0
12,1
12,3
1-2
(%)
16,6
18,5
15,6
3-5
(%)
14,4
12,7
14,5
6-9
(%)
14,5
12,1
16,8
  6,7
  9,3
10,7
17,3
24,0
20,0
4,0
1,3
6,7
13,5
17,2
  8,7
15,5
  9,9
  8,1
  9,7
  9,1
  6,4
19,9
18,4
13,0
16,4
16,1
16,0
17,8
13,6
16,3
19,1
14,1
21,7
12,8
20,5
13,7
17,9
  9,1
13,9
14,2
11,0
17,4
13,3
15,5
17,0
14,0
  6,8
10,2
15,6
15,3
  4,3
13,7
15,5
17,0
17,2
18,2
25,4
  7,1
11,0
17,4
18,1
11,2
14,3
12,4
31,8
18,3
3,5
5,5
8,7
4,0
4,3
4,2
3,5
6,8
3,7
1,4
2,5
4,3
1,8
3,1
2,5
2,7
0,0
2,0
5,7
4,9
4,3
4,4
3,7
7,2
4,8
4,5
3,7
11,7
15,9
12,9
14,1
14,4
13,3
6,0
3,6
8,1
12,9
21,9
12,3
13,5
16,8
15,5
1,9
1,9
3,2
  9,1
13,0
  5,2
16,9
26,0
11,7
9,1
3,9
5,2
  4,3
  3,6
15,1
14,3
17,0
10,7
14,8
25,0
20,0
25,0
14,8
14,3
4,3
0,0
2,3
3,6
7,5
3,6
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE)
Por tramo de asalariados, en Castilla y León es donde más empresas concursadas se
registran sin ningún asalariado (15,5%). La comunidad en la que una mayor proporción de empresas con más de 100 trabajadores llega a concurso es en Madrid,
derivado de que es la región que más empresas de este tamaño tiene.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Empresas concursadas por tramo de volumen de negocio (millones de euros; 2010)
Menos de 2
De 2 a 5
De 5 a 10 Más de 10 Sin clasificar
(%)
(%)
(%)
(%)
(%)
Nacional
62,5
17,3
6,8
7,8
5,7
Andalucía
61,5
19,7
7,5
7,9
3,5
Aragón
64,2
17,9
6,1
7,8
3,9
Asturias, Principado de
60,0
21,3
12,0
0,0
6,7
Balears, Illes
71,6
11,3
6,4
5,0
5,7
Canarias
69,9
15,3
3,1
6,7
4,9
Cantabria
47,8
26,1
13,0
8,7
4,3
Castilla y León
61,1
19,0
6,2
9,3
4,4
Castilla-La Mancha
69,6
12,4
8,7
5,6
3,7
Cataluña
60,5
20,0
6,5
5,8
7,2
Comunitat Valenciana
61,3
21,0
7,9
5,1
4,8
Extremadura
47,7
27,3
15,9
4,5
4,5
Galicia
62,4
18,6
8,5
6,8
3,7
Madrid, Comunidad de
58,7
15,6
7,3
10,3
8,1
Murcia, Región de
66,5
16,1
8,4
5,8
3,2
Navarra, Comunidad Foral de
71,4
0,0
0,0
23,4
5,2
País Vasco
71,1
3,0
1,0
17,4
7,5
Rioja, La
60,7
25,0
0,0
10,7
3,6
Fuente: elaboración Afi a partir de Estadística del Procedimiento Concursal (INE)
Según el volumen de negocio de las empresas y la comunidad autónoma a la que
pertenezcan, el porcentaje de concursadas varía. Regiones con empresas de menor
tamañocomo Asturias, o Extremadura tienen un reducido número de grandes empresas sometidas a un procedimiento concursal.
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123
2. LA REALIDAD DEL TEJIDO EMPRESARIAL Y DEL EMPRENDIMIENTO EN ESPAÑA
D. Indicadores de actividad emprendedora
124
Desglose de la actividad empresarial en España por regiones GEM, 2010
Empresarios
Empresas
Empresas
Empresas
Abandonos
%
potenciales
nacientes
nuevas
establecidas
de negocios
Países GEM
24,2
6,3
5,8
8,5
3,2
Europa GEM
12,5
3,4
2,6
6,5
1,7
España
6,7
2,2
2,1
7,7
1,9
Andalucía
8,3
2,3
1,8
7,5
2,5
Aragón
4,6
1,5
2,2
9,0
0,9
Asturias
3,6
1,1
1,6
6,8
1,4
Baleares
3,3
1,1
2,2
11,7
0,9
Canarias
9,0
2,0
1,7
5,7
2,3
Cantabria
4,0
1,6
1,8
9,3
1,2
C. León
2,9
3,0
1,8
7,3
1,2
C. Mancha
5,9
2,0
2,2
6,5
2,6
Cataluña
7,2
1,9
2,2
9,4
2,0
C. Valenciana
5,6
2,0
1,7
6,6
2,6
Extremadura
5,0
1,6
1,0
11,5
1,0
Galicia
3,7
0,9
1,7
9,1
2,6
Madrid
6,2
2,1
2,5
6,7
1,7
Murcia
7,6
2,8
1,4
6,4
1,9
Navarra
6,1
1,9
1,7
8,4
0,8
P. Vasco
4,2
0,7
1,8
6,8
1,0
La Rioja
4,0
1,5
0,8
10,4
1,7
Fuente: elaboración Afi a partir de GEM 2010
Por regiones, en Canarias o Andalucía hay mayor proporción de empresarios potenciales que en el resto del país y son Baleares y Extremadura en las que más empresas establecidas se registran. El abandono de negocios es más acusado en zonas
como Castilla-La Mancha o Galicia y menos en otras como Navarra y Aragón.
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EMPRENDER EN MOMENTOS DE CRISIS
Anexo 2
Relación de emprendedores que han participado en la encuesta y se han prestado
a una entrevista telefónica (por orden alfabético de apellidos)
Fermín Álvarez. Fundador y Director de Social Noise
Sergio Barroso. Director General de R&S Barroso S.L.
Sebastián Betanzos. Fundador de Reeditor.com
Ginés Clemente. Consejero Delegado de Aciturri
Luis Mariano García. Director General de Full Step y expresidente de Antares
Consulting
Juan José Jaén. Presidente de Bricoking
Jesús Ladera. Director General de Topox
Juan Pablo Mañueco. Presidente de CEDIC
Carlos Martín. Presidente de Nextlevel y Socio-fundador de Bodegas Torrederos
Carlos Martínez Izquierdo. Director General de Embutidos La Hoguera
César Molinas. Presidente fundador de Multa Paucis S. L.
Javier Pujol. Presidente de FICOSA S.A.
Santiago Romera. Socio Director de Área XXI
Ignacio Triana. Presidente de FORUS y de Grupo Carpa
Benito Vera. Director General de 4-Innovation
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Fly UP