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«Nunca dejaré a mis hijas solas»

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«Nunca dejaré a mis hijas solas»
PAÍS: España
FRECUENCIA: Diario
PÁGINAS: 20
O.J.D.: 137791
TARIFA: 18396 €
E.G.M.: 517000
ÁREA: 728 CM² - 80%
SECCIÓN: ESPAÑA
20 ESPAÑA
25 Septiembre,el2014
Detenido
«enemigo público número 1» Fin de la pesadilla
JUEVES, 25 DE SEPTIEMBRE DE 2014
abc.es/españa
Sorpresa en Santander, alivio en Madrid. La noticia del
arresto del presunto pederasta corría ayer de boca en boca
«Nunca dejaré a mis hijas solas»
MARIÑA ÁLVAREZ /TATIANA G. RIVAS
SANTANDER/MADRID
H
ace un par de semanas que
en la Bajada de San Juan algo
no encajaba. Coches de fuera, gente desconocida... piezas poco frecuentes. «Estos son de la
‘secreta’, pensé, pero si aquí no viene
nadie», comentó ayer un vecino que
llevaba días «con la mosca» de que algo
se estaba cociendo en un barrio de gente obrera, con casas humildes, donde
todos se conocen, los niños corretean
libres y van andando al colegio, se alterna en los mismos bares y los turistas ni pisan. Ese «algo extraño» se destapó ayer por la mañana, cuando la
gente se despertó con jaleo policial.
«Un follón de coches antes de las ocho,
me asomé y vi a unos policías con pasamontañas a degüello, otros cubiertos con cascos, con armas, pensé que
era algo de droga, aquí hay dos o tres
puntos complicados...», comentó un
residente en las torres próximas. Desde su piso vio el trasiego de agentes
entrando y saliendo de un estrecho ca-
√
llejón, el lugar más discreto que puede haber en este barrio, donde luego
supieron que se ocultaba el «depredador sexual de niñas» que definían por
la tele, simplemente el «sobrino de Madrid» para la gente de la Bajada de San
Juan que conocía a sus tíos. Nadie aquí
podía imaginar que ese chico «alto, rubio, fuerte, bien parecido y educado»
pudiera tener tamaño historial y que
fuera el hombre más buscado por la
Policía.
A las 7.37 salieron de la nada cuarenta agentes y 15 vehículos; irrumpieron en el callejón, se dirigieron directamente al bajo B del número 79 de
la Bajada de San Juan, la sencilla vivienda que los tíos de Antonio Ortiz,
el presunto pederasta de Ciudad Lineal, tienen alquilada desde hace unos
quince años, en la que viven con su hijo
adolescente y donde, desde hace unos
meses, recibían la visita periódica del
sobrino de Madrid para descansar del
estrés de la capital. A Ortiz lo metieron en un coche y se lo llevaron directamente para Madrid, mientras decenas de agentes continuaron en la zona
registrando el bajo de sus tíos, sacando cajas llenas de papeles, inspeccionando los coches de la familia, todo
ante un barrio atónito que empezaba
a llevar a los niños al colegio de las
Mercedarias y al instituto José María
de Pereda, a un tiro de piedra de la vivienda de un agresor sexual en serie.
A más de 400 kilómetros de este callejón, en los distritos de Madrid de
Ciudad Lineal, San Blas y Hortaleza
también se sorprendían, aunque las
nuevas llegaban con gran alivio: «¡Por
fin! ¿Pero en Santander?», se preguntaba desconcertada Encarni Godínez
mientras esperaba a su hijo a la salida del colegio. El centro escolar de su
pequeño está a 250 metros de donde
el criminal raptó a una niña de origen
chino el pasado 17 de junio. La menor
jugaba cerca del establecimiento que
regentan sus padres cuando supuestamente Antonio Ortiz la subió a su
coche. Ayer, el progenitor de la víctima no quería pronunciar una palabra
después de conocerse el arresto. Serio
y con los brazos cruzados solo asentía con la cabeza al preguntarle por
ABC
cómo estaba su hija. Los profesores de
varios colegios de la zona también respiraban tranquilos con la detención:
«Los padres y los docentes estábamos
muy preocupados y nerviosos con las
excursiones. Permanecíamos mucho
más atentos en la puerta de salida todos los días. Yo solo espero que ojalá
le caigan muchos años en la cárcel»,
apuntaba Susana Romero, una maestra de infantil. El conserje añadía: «Podían subirle a la última planta de los
juzgados y que se cayera sin querer».
El miedo se queda
Pese al arresto del pederasta, varios
patrullas de la Policía Nacional y Municipal custodiaban los colegios de
Ciudad Lineal. Para muchos padres,
los crímenes cometidos por Antonio
Ortiz han intensificado la protección
sobre sus hijos. Viviana Rojas, quien
recogía a sus niñas de 10 y 4 años del
colegio, aseguraba: «Ya nunca voy a
dejar a mis hijas solas». Raimon Ganaden sujetaba de las manos a sus sobrinos al salir estos de clase: «Ahora
estamos más tranquilos, pero aun así
no se sabe a ciencia cierta que sea él o
que haya más como él. Seguiremos con
gran precaución». Madrid ha despertado de su peor pesadilla, pero el recuerdo y el miedo se quedan.
Galería de imágenes sobre la
detención del presunto pederasta
DE SAN BERNARDO
En la imagen de la
izquierda, el callejón
donde se encontraba
el refugio del agresor
en Santander. Arriba,
una de las patrullas
que ayer seguían
vigilando los colegios
de los distritos donde
actuaba el criminal
Susana Romero
Raimon Ganaden
Testigo del arresto
DOCENTE DE CIUDAD LINEAL
RESIDENTE EN CIUDAD LINEAL
UN VECINO DE LA CASA DE LOS TÍOS DEL AGRESOR
«Los padres y docentes
estábamos muy preocupados
y nerviosos con las
excursiones y salidas»
«Estamos tranquilos, pero no
sabemos si es él o si hay más
como él. Seguiremos con gran
precaución»
«Vi un follón de coches antes de las ocho, me asomé y
vi a unos policías con pasamontañas a degüello, otros
cubiertos con cascos, con armas... Pensé que era algo
de droga, aquí hay dos o tres puntos complicados»
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