...

subliteratura y adolescencia: los textos que circulan por debajo del

by user

on
Category: Documents
0

views

Report

Comments

Transcript

subliteratura y adolescencia: los textos que circulan por debajo del
Rubens, Venus y Adonis, 1553. Museo del Prado
SUBLITERATURA Y ADOLESCENCIA:
LOS TEXTOS QUE CIRCULAN
POR DEBAJO DEL PUPITRE
Carlos Sánchez Lozano
Uriel Rodríguez
t
SUBLITERATURA Y ADOLESCENCIA: LOS TEXTOS QUE CIRCULAN POR DEBAJO DEL PUPITRE
Las prácticas escritúrales propuestas por los docentes en la escuela no tienen sentido para los adolescentes, quienes encuentran
una "puerta de escape" en una producción textual libertaria y clandestina que en opinión de los autores del artículo no ha sido
reflexionada con suficiente atención.
SOUS-LITTERATURE ET ADOLESCENCE : LES TEXTES QUI CIRCULENT SOUS LE PUPITRE
Pour les adolescents, les pratiques d'écriture proposées par les enseignants à l'école, n'ont aucun sens. Ils trouvent une bonne
"sortie de secours" au sein d'une production textuelle littéraire et clandestine. D'après les auteurs de cet article, on n'a pas trop
réfléchi sur cette littérature.
SUBLITERATURE AND ADOLESCENCE: TEXTS THAT GO AROUND UNDER SCHOOL DESKS
The writing practices proposed by teachers in school are senseless for adolescents who find an "escape hatch" in literary text
production and a clandestine production, which the authors of the article consider has not been given enough attention when
reflecting upon it.
Enseñanza de la escritura, Adolescencia y Educación
Teaching writing, Adolescence and Education
SUBLITERATURA Y ADOLESCENCIA: LOS TEXTOS
QUE CIRCULAN POR DEBAJO DEL PUPITRE
Carlos Sánchez Lozano*
Uriel Rodríguez* *
menudo -como maestros de espa­
ñol- escuchamos la frase: «Los jóve­
nes no leen ni escriben»'" Quere­
mos discutir, en esta ponencia, so­
bre todo, la segunda parte del enunciado. Los
jóvenes sí escriben y mucho, y diversos tipos
de textos adecuados a diferentes intenciones
y contextos lingüísticos.1
A
Entonces, ¿qué ha pasado? ¿Por qué los do­
centes insistimos en que los estudiantes no es­
criben o que cuando lo hacen, escriben mal, o
no escriben lo que exige la escuela?
Creemos que existe un evidente choque de
opiniones sobre qué significa y para qué se es­
cribe en la escuela secundaria. Para los docen­
tes -es lo habitual-, escribir es escribir lo que
los currículos establecen o lo que ellos consi­
deran resulta importante escribir para «defen­
derse mínimamente en la vida».
Desde la pragmática de la escritura, podemos
observar que se escribe en el ámbito escolar
para los siguientes fines:
*
• Copiar (del tablero al cuaderno, del texto es­
colar al cuaderno, de cuaderno a cuaderno).
• Resolver tareas, talleres o tests que los pro­
fesores utilizan como método de evaluación.
• Tomar apuntes o seguir dictados del docen­
te.
• Hacer resúmenes (de una obra literaria, de
un texto leído en una enciclopedia, de un
ensayo o artículo de prensa).
• Elaborar informes, ensayos o trabajos escri­
tos -que supuestamente promueven la in­
vestigación y competencias escritoras-, pero
que finalmente resultan ser copias descara­
das de libros consultados o de las anotacio­
nes de algún compañero, cambiando leve­
mente palabras u oraciones «para despistar
al profesor».
• Eventualmente elaborar textos creativos
como poemas, cuentos u obras de teatro.
Escribir, progresivamente, se vuelve una tarea
puramente funcional, pesada la mayoría de las
Editor de textos escolares, educador y crítico literario. Dirección electrónica: [email protected]
** Profesor de secundaria en el CED La Estancia, en Bogotá, y autor de textos escolares.
Dirección electrónica: [email protected]
*** En adelante, cuando se hable de escritores adolescentes, nos referimos indistintamente a hombres y a mujeres.
1. En esta investigación se ha contado con la colaboración de jóvenes entre once y dieciocho años, de estratos sociales
marginales del sur de Bogotá. La mayoría son estudiantes de bachillerato de algunos de los siguientes colegios:
Centro Educativo Distrital La Estancia, localizado en la zona de Ciudad Bolívar; Centro Educativo Distrital Camilo
Torres; Inem de Kennedy; Normal Distrital María Montessori; Centro Educativo Distrital El Destino, ubicado en la
zona rural del Sumapaz, y el colegio privado San Antonio, que se encuentra en la zona de Usme.
<•
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
223
S U B L I T E R A T U R A
Y
A D O L E S C E N C I A :
veces, sin sentido. Una tarea mecánica: mover
la mano de un lado a otro del cuaderno.
• Graffitti.
Esto por un lado. Por otro, escribir para los
alumnos es escribir ortográfica y caligráfica­
mente bien. Como lo ha señalado Daniel
Cassany (1998, 22-28), se sobrevalora de tal
modo la ortografía, que ésta acaba por anular
otros elementos del texto escrito: el nivel
argumentativo o creativo, la cohesión y la co­
herencia, la segmentación, el control temáti­
co, el uso pertinente del vocabulario, el tipo
de texto escogido, la valoración del destinata­
rio, etc.
• Horóscopos y recetarios de amor.
• Diarios y autobiografías.
• Tarjetas y pensamientos (eróticos, ambien­
tales, sobre la vida, el crecimiento, el mun­
do de los adultos y los profesores).
• Chistes.
• Cuentos de terror, fantásticos, realistas, amo­
rosos.
Para los adolescentes, escribir -en términos de
la antropóloga Michéle Petit (1998,12)- es un
intercambio de subjetividades, una forma de
poner en escena y construir identidad. Obser­
vemos, por ejemplo, en el siguiente texto,
cómo una adolescente de noveno grado, ca­
torce años, convierte en palabras su amor, lo
revela, se delata, ofrece su yo al ser amado.
Este asunto se podría titular: "De cómo la or­
tografía mata la escritura". Aunque la compe­
tencia ortográfica no es tema de esta ponen­
cia, sí queremos indicar que la ortografía en­
tre los jóvenes se ha convertido reiteradamente
en el cajón mortuorio de la escritura. Vemos, a
menudo, estudiantes angustiados, estresados
o deprimidos cuando tienen que hacer una
composición. El texto escrito es la ocasión para
ser humillado, catalogado de "mediocre" o
descartado como sujeto que puede comuni­
car ideas o sueños.
Esta noche está triste y vacía sin ti. Quisiera
tenerte aquí conmigo porque estoy desespera­
da y creo que voy a enloquecer y tú eres mi
único calmante.
No sé qué hacer, no entiendo lo que siento, a
veces quisiera llegar a odiarte tanto, que no
quisiera volver a verte nunca más, pero no
puedo odiarte porque siento algo más fuerte que
no me deja sentir esto por ti.
Para los estudiantes, en cambio, siempre y
cuando se dé dentro del ámbito de lo
extraescolar, escribir es una necesidad vital,
esencialmente comunicativa. Progresivamen­
te los estudiantes clasifican la escritura en dos
tipos: la obligatoria, «la que toca», es decir, la
exigida por el docente y la institución escolar,
y la otra escritura, la libre, la que circula entre
pares por debajo del pupitre, la que refleja ese
yo íntimo que no cabe en los currículos o en
las tareas diarias. Aquí resulta francamente
saturante la producción de textos:
No sé para dónde voy, no sé que busco en ti, no
sé qué espero, qué anhelo, qué planeo, y cuan­
do me hago todas estas preguntas mejor dejo
de pensar y prefiero dejar mi mente en blanco.
Quisiera saber tú qué piensas, meterme en tu
mente y en tu corazón y jamás salir de ahí,
entender tu mundo, caminar por donde cami­
nas, soñar lo que sueñas, anhelar lo que anhe­
las, ayudarte a construir tus sueños y a pasar
cualquier obstáculo que se atraviese.
• Cartas (de amor, de amistad, de despedida,
suicidas).
• Poemas de toda clase (desde retahilas, can­
ciones, coplas, hasta acrósticos, décimas y
caligramas, etc.).
Me encanta como eres. Adorable, irremplazable,
irresistible, inmejorable, capaz de lograr lo que
te propones, pero sobre todo lo que más me
encantaría sería que algún día "se cumplieran
mis sueños".
Ely
• Dedicatorias.
• Chismógrafos.
•rl*-
224
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL. XIV No. 32
P E D A G O G Í A
Todos estos textos que circulan por debajo del
pupitre, y cuyos destinatarios habituales son
sus pares (su intención no es ser leídos por los
profesores o por los padres), revelan un mun­
do interior riquísimo, además de un nivel es­
tético y comunicativo de calidad.
Aquí se rompen las barreras de la ortografía y
de una escritura "correcta". Lo importante es
comunicar: un chisme, un sentimiento que
duele, una expectativa.
Mil estrellas en el cielo
mil estrellas en el mar.
Se acabe el mundo
antes que dejarte de amar
(Ana, 14 años)
Al no ser revisadas la ortografía o la redacción
por el docente, los adolescentes pueden expre­
sar de modo más libre lo que sienten:
Naranja dulce
limón francés
papito lindo
vesame otrabes
(Sonia, 13 años)
Y
L I T E R A T U R A
La presencia del amor y el descubrimiento de
la sexualidad constituyen motivo persistente
en estos textos. Pero también la amistad -alta­
mente valorada-, la crítica al hipócrita mun­
do de los adultos, el gozo ante la vida y la incertidumbre de lo que está por venir. Se des­
cubre el mundo mientras se descubren las pa­
labras.
16-01-98
Querido diario: voy a confesarte algo. A veces
me da pereza y no escribo nada de lo que me ha
pasado. En realidad, a veces no sé ni qué escri­
bir. No sé cómo expresarte contándote todo lo
que me pudo haber pasado en el día.
(Natalia, sexto grado)
La génesis del
ESCRITOR JUVENIL
Como instrumento que permitiera conocer el
perfil de los jóvenes escritores, se elaboró la
siguiente encuesta, la cual se distribuyó entre
los adolescentes escritores, sujetos de la inves­
tigación.
ENCUESTA PARA JÓVENES ESCRITORES
NOMBRE:___________________________________________________________________________
COLEGIO:___________________________________________________________________________
GRADO: ____________________________________________________________________________
EDAD:______________________________________________________________________________
1. ¿Qué te gusta escribir?
2. ¿Sobre qué temas escribes?
3. ¿Qué momento y lugar escoges para escribir?
4. ¿Qué quieres comunicar cuando escribes?
5. ¿Qué te interesa más al escribir: el contenido o la forma?
6. ¿Para quién escribes?
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
7,75
S U B L I T E R A T U R A
Y
A D O L E S C E N C I A
'è .
7. ¿Te gusta que lean tus escritos? ¿Quién? ¿Por qué?
8. ¿Tus padres y profesores leen lo que escribes?
9. ¿Qué opinan ellos sobre lo que escribes?
10. ¿Para ti qué valor tienen tus textos?
11. ¿Crees que los demás valoran tus textos?
12. ¿Qué materiales utilizas para elaborar tus escritos?
13. ¿Te gustaría que tus textos fueran publicados? ¿Por qué?
14. ¿Qué harías si no pudieras expresar por escrito lo que sientes?
15. ¿Qué te influye al escribir?
16. ¿Te gustaría que tus textos fueran leídos en el salón?
17. ¿Qué título le pondrías a un libro que recopilara textos escritos por jóvenes como tú?
Como podemos observar, la encuesta consta
de preguntas de respuesta abierta, lo que per­
mitió que los alumnos proporcionaran, sin res­
tricciones, una rica variedad de información.
Veamos cuáles fueron las respuestas que con
más frecuencia se repitieron.
• ¿Qué te gusta escribir?
Poemas, críticas, vivencias, historias, cuen­
tos, fábulas, ocurrencias, canciones, cartas,
diarios, chismógrafos, graffittis, coplas, pen­
samientos, etc.
• ¿Sobre qué temas escribes?
Amor, amistad, agradecimientos, odios, ven­
ganza, temas sociales, tristezas, alegrías, sen­
timientos, ocurrencias, anécdotas, situacio­
nes soñadas, reflexiones (a manera de con­
sejos), etc.
• ¿Qué momentos y lugares escoges para escribir?
«Cuando estoy sola y puedo concentrarme»;
«De noche»; «En el momento en el que me
ocurren experiencias tristes o alegres»;
«Cuando llegan las ideas a mi cabeza»;
«Cuando estoy solo»; «En mis ratos libres»;
«Cualquier momento o cualquier lugar»; «En
226
el momento cuando estoy a reventar de alegría o
tristeza» (El resaltado es nuestro).
Los lugares preferidos por los adolescentes
para escribir son: la alcoba, el cuarto, la ca­
lle, el comedor y los parques.
• ¿Qué quieres comunicar cuando escribes?
«Mis pensamientos y mis sentimientos sin
temor»; «La verdad, no sé, lo único que quie­
ro es desahogarme»; «Lo que pienso frente
a determinado tema»; «Mis sentimientos
hacia los demás».
• ¿Te gusta que lean tus escritos? ¿Quién? ¿Por
qué?
Contrario a lo que creíamos, a la mayoría
de los jóvenes les gusta que lean sus escri­
tos, por razones sencillas: «Para que conoz­
can lo que pienso y siento»; «Para que me
den su opinión».
• ¿Tus padres y profesores leen lo que escribes?
«Algunos profesores, algunas veces mi fa­
milia».
Llama la atención la siguiente respuesta:
«No, soy bastante reservada con mi familia y la
-t • ¡
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G Í A
educación casi no se preocupa por esta clase de
cosas».
• ¿Qué harías si no pudieras expresar por escrito
lo que sientes?
«No sé, me atormentaría, llorar o hablar sola,
callar mis cosas»; «Creo que guardar todo den­
tro de mí, porque mi arma para expresarme es
escribiendo» (el resaltado es nuestro); «Bus­
caría un confidente para contarle mis cosas».
• ¿Qué te influye al escribir?
«Mi deseo de expresarme»; «La amistad o el
amor»; «El humor y mis vivencias»; «Mis
metas»; «Las inquietudes, tristezas, alegrías,
nostalgias»; «La soledad» (el resaltado es
nuestro).
• ¿Crees que los demás valoran tus textos como
verdaderamente corresponde? ¿Por qué?
«Algunas veces»; «No, porque la profesora
no valora los textos como yo»; «Sí, porque
me han felicitado»; «No creo, porque dicen que
son muy interesantes, pero no los vuelven a leer»
(el resaltado es nuestro).
• ¿Para ti que valor tienen tus escritos?
«Son mis grandes tesoros, pues pienso que son
arte» (el resaltado es nuestro); «Es algo que
guardo con mucho aprecio porque encie­
rran momentos especiales de mi vida»; «Tie­
nen mucho valor porque escribo sólo lo que
pienso o siento»; «Tienen un valor muy
grande puesto que son mis sueños o sim­
plemente son escritos llenos de inspiración
de momento y que no vuelven a repetirse
en la misma forma, e intensidad».
• ¿Qué materiales utilizas para elaborar tus escri­
tos?
Lápiz, cuadernos especiales, hojas sueltas,
esferos de colores, esquelas, pergaminos,
cartulina, marcadores.
Llama la atención la siguiente respuesta:
«Mis materiales son: un cuaderno viejo, lápiz,
un sitio donde no me interrumpan, música, y lo
más importante, mi imaginación».
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
Y
L I T E R A T U R A
• ¿Te gustaría que en tu salón fueran leídos los
textos que escribes ?
La mayoría, aunque responden que sí,
muestran temor por la problable burla que
harían sus compañeros. Sin embargo, una
buena parte de ellos contesta: «Sí, porque
son buenos y me gustaría compartirlos».
• ¿Qué título le pondrías a un libro que recopile
textos escritos por los jóvenes?
En esta pregunta hay gran variedad de res­
puestas; sin embargo, se destacan las si­
guientes:
«Los jóvenes tratando de sobrevivir en esta
selva de concreto»; «El sueño dorado de mi
juventud»; «Los jóvenes ya dicen lo que
sienten».
Estas respuestas no necesitan de un exhausti­
vo análisis, pues ellas hablan por sí mismas y
simplemente muestran el afán de los jóvenes
por comunicarse y ser tenidos en cuenta en
un sistema escolar y familiar cada vez más
autista, concentrado en sus propias perpleji­
dades.
Pragmática de la
ESCRITURA JUVENIL
Por razones de espacio, en esta ponencia re­
sulta imposible recoger y analizar la multipli­
cidad de escritos de los adolescentes. A modo
de ejemplo, se recogen algunos.
CARTAS
Ante esos amores casi platónicos que acompa­
ñan y confunden al adolescente, la carta se
convierte en la expresión íntima de idilios
materializados o desamores imaginarios.
El género epistolar es favorito entre los jóve­
nes, gracias a la creatividad e importancia que
le dan. Y es que por más que se intente
encasillar las características de esta forma de
expresión juvenil, siempre se encontrará con
227
S U B L I T E R A T U R A
Y
A D O L E S C E N C I A
una infinita variedad de tipos de letra, colo­
res, ideogramas y otros cuantos elementos
creativos que desbordan los cánones tradicio­
nales de expresión escrita.
Para los jóvenes, la soledad y un papel cons­
tituyen herramientas suficientes para atrapar,
por escrito, sus sentimientos e ideales. Gracias
a las cartas, los jóvenes enamoran y expresan
sentimientos, muchas veces reprimidos. Rom­
pen así las barreras construidas por sus pro­
pios temores e inseguridades.
Quiero que si por alguna manera te sientes fas­
tidiado por mí, no dudes en hacérmelo saber.
Tranquilo, sé tu mismo, sé sincero así como lo
he sido yo hasta el momento, porque yo no pue­
do negar lo que está pasando en mi corazón y
lo que me dicen mis sentimientos.
De lo único que me puedo dar cuenta es que
siento que te quiero cada día más y más de lo
que tú te imaginas.
Me despido mandándote y deseándote mucha,
pero mucha suerte.
Besitos.
Pero las palabras por sí mismas no contienen,
en plenitud, la carga de expresividad que ellos
quieren plasmar. Por eso convierten el escrito
en una hoja llena de figuras, dibujos y formas
(que habitualmente son considerados "cursis"
por los adultos). Aunque en estas cartas se
pueden apreciar diversos tipos de figuras, las
más comunes son Timoteos (un personaje que
representa un niño y es símbolo de amor, ter­
nura y amistad), pies de bebés, corazones con
diferentes facetas, espirales, muros de ladri­
llos destruidos y otros signos que tienen su
propio significado dentro del texto.
Cartas de amistad. Entre los jóvenes, el valor de
"amistad verdadera" tiene características fácil­
mente identificables y esos lazos de amistad
son reforzados a través de las cartas. En ellas
se describe fielmente los compromisos de ca­
riño, lealtad, solidaridad y confianza. Se utili­
zan términos cariñosos muy usuales en su co­
municación como «¡Hola sapita!», «Paticortico
del alma», etc.
Si tomamos como referencia la intención de
quien escribe, podemos encontrar una exten­
sa clasificación de cartas. Sin embargo, las más
comunes entre los jóvenes son:
En este tipo de texto se escriben anécdotas,
picardías y secretos. Estos últimos aparecen
escritos en clave, cuyo significado sólo ellos
conocen.
Cartas de amor. En ellas se expresan amores rea­
les e imaginarios, donde se mezclan alegrías,
tristezas, nostalgias y esperanzas. Las caracte­
riza una mezcla de prosa poética y versos ro­
mánticos.
Hora: 8.55 p.m.
Fecha: 12 de abril de 1999
Motivo: amor
Lugar: alcoba
Hola, cómo estas. Espero que estés más bien de
lo que estoy yo y sabes por qué. Porque me sien­
to un poco triste de querer y no poder ser co­
rrespondida. Quiero que no me vayas a fallar
porque te tengo en un muy buen concepto (pues
tampoco "perfecto"), pero sí me gusta tu
formita linda de ser.
228
Juliette
Sep. 18/99
NUESTRA AMISTAD ES PARA SIEM­
PRE, BRIGITH
Este dia es muy especial para mí y creó que
para ti también lo es, por esa razón te quiero
agradecer desde lo más infinito por haberme
brindado tu amistad. Por cierto hace nueve
meses en los cuales e compartido contigo mu­
chos dias llenos de detalles hermosos, fiestas,
alegatos y discusiones que en la mayoría de
veces e tratado de que no nos afecte a ninguno
de los dos.
Ante todo eres una persona espectacular, te
preguntaras ¿por qué? Bueno por la sencilla
razón de que tienes unas virtudes muy espe-
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G Í A
cíales y únicas que en muy pocas personas e
notado. Me encanta ese buen sentido del hu­
mor que tienes, ese sentimentalismo tuyo es
genial pero ante todo esa manera tan linda que
tienes para tratar a las personas. Una cosa si
te digo que ojalá nunca, pero nunca permitas
que esas virtudes tan especiales se desvanez­
can con el pasar del tiempo.
PSDT: cachetona te quiero muchísimo.
ATT. Jhon Jairo
Cartas de gratitud. Aunque no siempre van di­
rigidos a amigas o amigos, su destinatario co­
rresponde a personas a las que los jóvenes
guardan cierto grado de gratitud o admiración.
Este tipo de carta es más formal que las ante­
riores y en ellas evitan términos utilizados en
su entorno, como: "chévere", "tenaz", etc.
14/mayo/2000
Para mi querida profesora Cristina
La saludo con todo aprecio y respeto. Con esto
quiero expresarle mi respeto y admiración por
haber escogido una carrera tan penosa y a ve­
ces ingrata pero tan gratificante para nosotros
los estudiantes puesto que nosotros todos los
dias recibimos de usted, su sabiduría y pacien­
cia como una vela que se prende en la oscuri­
dad de la noche, es como la mano de mamá que
aprieta el brazo del niño para ebitar que se cai­
gaPensamiento
El que tiene imaginación y no educa, tiene alas
pero no vuela.
Att.
]udy Alejandra Moreno. 606
Cartas sociales. Se caracterizan por su objetivi­
dad. En ellas los jóvenes plantean posiciones
frente a temas sociales como la injusticia so­
cial, sus temores ante el futuro, su visión de
los problemas de la ciudad o del país, etc. En
muchas ocasiones, esta clase de cartas se con­
vierten en el espacio adecuado para describir
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
Y
L I T E R A T U R A
su incertidumbre frente a la vida, su soledad
o su inconformismo frente a un mundo de
incomprensión al que los han relegado los
adultos.
El ejemplo de carta social que entregamos a
continuación corresponde a una adolescente
que intentó suicidarse.
Nov 12-99
Querido papá:
Hoy que he conocido el resultado de mi año
escolar, he decidido no seguir más para que...
Si ya todo está perdido no sé qué hacer. Me
siento triste, sola, pero lo único que deseo y
quiero y sepa es que nunca lo dejaré de querer.
Sé que usted se esforzó, hizo lo que pudo, pero
no fue suficiente porque "no solo de pan vive el
hombre". Claro que haya pasado lo que haya
pasado no quiero que se sienta culpable.
Tal vez mi decisión sea de una cobarde, pero
soy tan cobarde al no enfrentar los problemas
como valiente al dejarlo todo.
Atte.
Jennifer
P.D: Esté donde esté recuerde que siempre lo
voy a querer y ojalá que nada de esto hubiera
pasado.
Espero que con mis hermanos sea distinto, y
de todas maneras, gracias por su "esfuerzo".
EL CHISMÓGRAFO
Las cómplices miradas de los alumnos se
entrecruzan en el salón de clases para custo­
diar el cuaderno que circula hace rato entre
ellos. Algunos escriben en él; otros, sólo lo leen
con curiosidad, pero todos lo cuidan celosa­
mente para evitar que sea descubierto por el
profesor, que se encuentra concentrado dictan­
do su clase. Finalmente la tensión termina: el
cuaderno conocido como chismógrafo ha vuel­
to a manos de su dueño y reposa junto a los
demás libros.
229
La anterior es una escena muy común en las
escuelas y colegios. ¿Pero, por qué tanto mis­
terio con este cuaderno? ¿Por qué tanto temor
a que el profesor lo descubra? ¿Qué es un
chismógrafo?
Comencemos por decir que chismógrafo vie­
ne de la palabra "chisme" que significa «infor­
mación verdadera o falsa con que se murmu­
ra o se pretende difamar». Veamos hasta dón­
de este significado encierra verdaderamente
la intención de este texto juvenil.
El chismógrafo es un cuaderno en el que se
recoge organizadamente información muy
personal de actitudes y actuaciones de los
amigos y compañeros. Sin embargo, si nos
detenemos a analizar la verdadera intención
de quien hace un chismógrafo, ésta no se li­
mita a conocer datos para ser divulgados, sino
que servirá para comparar comportamientos,
asimilar ideas y afianzar argumentos que ayu­
den al descubrimiento de la identidad y gus­
tos de alguien en particular. Lorena, una jo­
ven de 16 años, dice al respecto: «El chismó­
grafo sirve para conocer las diferentes formas
de pensamiento, según el estado emocional de
cada quien, pero con las cuales puede uno
identificarse».
La información recogida en los chismógrafos
es utilizada de muchas maneras. Algunas ve­
ces sirve para conocer los gustos de los ami­
gos o amigas, e incluso para manifestar por
quién se siente atracción erótica. En otras oca­
siones sirve como "arma" para una eventual
"pelea" con la amiga o amigo, pues posee da­
tos bastante comprometedores.
Aunque estrictamente no existe una estructu­
ra definida, generalmente el chismógrafo po­
see las siguientes partes:
Datos del autor. En muchas ocasiones, esta par­
te no aparece explícita, pero todos saben a
quién pertenece. Otras veces los datos van al
comienzo, en otras al final, e incluso se com­
plementan con la opinión que se debe dar so­
bre ambos (chismógrafo y autor).
230
Reglas. Esta parte es muy común en los
chismógrafos de cuarto y quinto grados de
primaria. Aquí se encuentran instrucciones y
sugerencias para completarlos. Entre otras
encontramos las siguientes:
• Escribir con letra clara y sin tachones.
• No escribir "bobadas".
• Escribir la verdad y nada más que la ver­
dad.
Datos del entrevistado. Cada dato se encuentra
en una hoja diferente y sirve para tener in­
formación concreta de quién escribe. Estos
datos se pueden resumir en:
• ¿Cuáles son tus nombres y apellidos com­
pletos?
• ¿Cuál es tu edad?
• ¿Cuál es la fecha de tu cumpleaños?
• ¿Qué signo (zodiacal) eres?
• ¿Cuál es tú número telefónico?
Cuestionario. Es la parte más extensa del
chismógrafo, y consiste en una serie de pre­
guntas (cada una en hoja diferente) que de­
ben responder los amigos y amigas. Estas pre­
guntas recogen información sobre actitudes,
ideas y actuaciones que dependen de la edad,
los intereses y las expectativas del autor. Para
analizarlas, tomaremos como punto de refe­
rencia los grados escolares.
Generalmente los chismógrafos se inician des­
de cuarto y quinto primaria. Aquí las pregun­
tas se limitan a temas del colegio y de los ami­
gos. Veamos algunas de ellas:
• ¿Cuál es la materia que más te gusta?
• ¿Cuál es tu profesor favorito?
• ¿Cuál es tu mejor amigo o amiga?
• ¿Cuál crees que es la mejor cualidad que
tienes?
• ¿Cuál crees que es tu peor defecto?
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
En los grados sexto, séptimo y octavo, las pre­
guntas buscan información sobre gustos, vida
afectiva y sexual de los adolescentes. Estas son
algunas:
• ¿Con quién del colegio te gustaría tener una
noche de placer?
• ¿Tienes novio o novia?
• ¿Qué droga te gustaría probar?
• ¿Cómo te gusta besar a tu novio o novia?
En el grado once, muy pocos jóvenes llevan
chismógrafo, pues ellos consideran que por
compartir muchos años con los compañeros
ya se conocen lo suficiente y si tienen alguna
pregunta la hacen directamente.
• ¿Eres virgen?
• ¿Con quién te gustaría perder la virginidad?
• ¿Qué vicio has probado?
• ¿Quién te gusta del colegio?
• ¿Qué te gusta de esa persona? Forma dos
parejas del salón
• ¿Qué tipo de música te gusta?
• ¿Cuál es tu cantante favorito?
• ¿Cuál es tu amor platónico?
• Si estuvieras frente a frente con tu amor pla­
tónico, ¿qué le dirías?
• ¿Qué profesor o profesora te gusta?
Aunque muchas veces las preguntas de los
grados noveno y décimo se confundan con la
obscenidad, éstas tienen una clara intención
de profundizar información sobre la sexuali­
dad y sus "tabúes". Veamos algunas:
• ¿Cuál es el piropo más lanzado que te han
hecho?
• ¿En que lugar extraño te gustaría hacer el
amor?
• ¿Has practicado el sexo oral? ¿Has partici­
pado en una orgía? ¿Has practicado el sexo
anal?
• ¿Has hecho el amor con alguno de tu mis­
mo sexo?
• ¿Has llamado a las líneas calientes?
Finalización. Aquí se registran preguntas y ac­
tividades concluyentes del chismógrafo. Con
ellas se busca recibir informaciones generales
del interrogado y sobre lo que se piensa del
autor. Estas son algunas:
• Haz un graffitti.
• Escribe un mensaje al autor.
• Desahógate en dos renglones.
Es necesario recordar que cada chismógrafo
tiene preguntas diferentes, inventadas por el
autor y que dependen en gran medida de la
información que éste necesite conocer.
En los chismógrafos existen dos agentes im­
prescindibles: quien lo hace (autor) y quienes
lo contestan (amigos y compañeros). Tanto
hombres como mujeres hacen este tipo de tex­
tos. Sin embargo, algunos adolescentes expre­
san que «los hombres son más pesados en sus
preguntas, pues éstas sólo se limitan al sexo».
Los elaborados por los hombres generalmen­
te sólo son contestados por mujeres, mientras
los chismógrafos hechos por las mujeres son
primero resueltos por sus amigas y finalmen­
te por los compañeros.
Un modelo de una página de un chismógrafo
es el siguiente.
• ¿Cuál es el punto débil de tu cuerpo?
• ¿Si algún profesor "te lo pide" para pasar la
materia, qué harías?
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
QUIÉN ES TU AMOR PLATÓNICO
1.
2.
Jean Carlos Centeno
No tengo
231
S U B L I T E R A T U R A
3.
4.
5.
7.
8.
9.
13.
15.
16.
17.
18.
20.
22.
25.
28.
Y
A D O L E S C E N C I A :
En el momento no tengo
Jean Carlos Centeno
Alejandro Fernández
Víctor Manuel o Manolo Cardona
Víctor Manuelle
Sandra Muñoz
Manolo Cardona
Jean Claude Vandame
Manolo Cardona
Brandon (el de Beverly Hills)
Enrique Iglesias
Carlos Ponce
Sandra Muñoz
Shakira
Natalia París
Te sueño más cada día.
Pero entonces,...
¿ por qué no puedo decirlo?
i por qué me da miedo que hables?
¿por qué temo tu cercanía?
No entiendo.
Ante ese estrecho mundo al que se ve relega­
do por los adultos, el joven reacciona y busca
en la poesía un refugio, y a la vez un fortín
para liberar sus dudas.
POESÍA
«De manera más general, quisiera decir que
tal vez no haya nada peor que estar privado
de las palabras para darle un sentido a lo que
uno vive. Y nada peor que la humillación, en
el mundo actual, de quedarse fuera del mun­
do del lenguaje escrito» (Petit, 1998, 41).
Estas palabras de Michéle Petit, traducen, en
gran medida, el pensamiento de muchos jó­
venes que se dedican a escribir poesía.
Esa libertad natural de los jóvenes frente al
lenguaje los lleva a usar palabras y diversa cla­
se de métricas y estilos de rimas, jugar con las
imágenes y liberar la poesía de esos cánones
rígidos que la han convertido en un fósil her­
mético y poco comprensible.
La poesía es el género más cultivado por los
adolescentes. Constituye una especie de catar­
sis, un acto liberador que permite decir todo
"de una", como suelen decir ellos. Aparecen
la reflexión personal sobre la vida, habitual­
mente las angustias por los cambios persona­
les que no se entienden o el desasosiego amo­
roso. Karla, de 14 años, expresa muy bien en
esta poema sus incertidumbres:
Te recuerdo más cada día,
Te amo más cada día,
232
POESÍA
Poesía, desahogas, vacías
El corazón de cargas,
Animas las noches
Monótonas y largas;
Haces confesar los más grandes
Sueños y anhelos, las tristezas
Y las alegrías; lo bueno y lo malo;
Pero también las picardías...
(Claudia Marcela, 15 años)
Existen elementos temáticos que se muestran
constantes en la poesía juvenil. Veamos algu­
nos de ellos, complementados con fragmen­
tos de poemas elaborados por jóvenes.
El ansia de libertad. Si hay algo que defienden y
reclaman los jóvenes es su libertad, traducida
en libertad para escoger sus propias amista­
des, para salir a eventos propios de su edad,
para escoger la ropa de su gusto, para escu­
char su música favorita, etc.
LIBERTAD
Libertad eres esquiva
No te consigo fácil.
Me siento atada a cadenas
Que llevo en el corazón.
Cuando aprendamos a ser libres
De nuestras propias cadenas,
Podremos aspirar entonces
A la libertad extrema.
(Karla, 14 años)
La soledad. Es, quizás, la hermana del adoles­
cente de la que reniega permanentemente,
pero a la vez de la que nunca se quisiera sepa­
rar. A ella es a quien se le confían las angus­
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G I A
tias, las esperanzas y las alegrías. Pero también
asusta, desequilibra y atemoriza.
La soledad me da miedo
Pero la siento necesaria
Para pensar y soñar, meditar y recordar.
Cuando estoy sola, intento
Traer a mí buenos recuerdos,
Bellos sueños para vivir,
Y el corazón con alegría
En momentos puedo sentir.
(Susana, 13 años)
Incertidumbre ante el futuro. El adolescente per­
cibe el mundo con particular novedad. Lo no
hablado, lo no visto, lo que está detrás de las
cosas, genera gran incertidumbre. Por prime­
ra vez, el mundo de la adultez es previsto en
todas sus dimensiones.
EL MOMENTO DE CRECER
Ahora veo que este es el momento de crecer,
El momento de vivir, soñar
Y conocerme.
Quiero soñar, vivir, crecer
Ser yo misma, y mejorar.
El momento de crecer
Es a cada minuto, hora y día
De mi vida que transcurre,
Llena de cosas nuevas y mejores
Anhelos para el futuro.
El amor. Es un tema que los apasiona, conmue­
ve y absorbe. La incertidumbre ante su pre­
sencia y el anhelo por develar sus secretos, los
convierte en pregoneros incansables de senti­
mientos reales e imaginarios. Al expresarlo
recurren a imágenes del lenguaje cotidiano (las
canciones, sobre todo) o a plagios de poetas
"con mensaje".
¡NUESTRO CIELO!
¡Que bello cielo!, nuestro cielo,
porque lo siento aquí encerrado,
aquí dentro.
Porque está en mí corazón
Brillando y palpitando siempre.
REVISTA EDUCACION Y PEDAGOGIA VOL.XIVNo.32
Y
L I T E R A T U R A
Igualmente también cabe el humor:
AMOR MATEMÁTICO
Te quiero matemáticamente con un amor
trigonometral porque prácticamente y teórica­
mente eres mi sistema decimal. Te sumo, te
resto y no te puedo olvidar.
Cuando saco un numero sin factor eres mi
máximo común divisor y la raíz cuadrada de
dos que somos TU Y YO.
Jennyfer Ramírez
La amistad. El grupo de amigos con el que
interactúa el adolescente es imprescindible en
esa ardua lucha por la búsqueda de la identi­
dad. Ellos son quienes aprueban y desaprue­
ban cada uno de sus actos, quienes con su so­
lidaridad o distancia, sus gestos o sus palabras,
validan lo que hace. La amistad es una prue­
ba poderosa a través de los cuales los adoles­
centes comprueban los lazos que los unen.
QUERIDA AMISTAD
¿Qué vale un buen amigo?
¿ A caso el oro del mundo?
En realidad eso no es nada
Comparado a una amistad
Porque el oro no es tesoro
Que valga algo, ante un amigo,
Pues no compra las sonrisas
Ni el calor de estar con alguien
Que te acompañe y te brinde
Su verdadera amistad.
Aunque son muy cuidadosos en las construc­
ciones de las imágenes poéticas, los jóvenes se
desprenden de muchos elementos ortográfi­
cos y los propios de la coherencia gramatical,
quizá porque su intención primordial se halla
en comunicar afanosamente lo que viven y no
en demostrar formalismos estéticos. Como la
ortografía pasa a un segundo plano, la inten­
sidad de la expresión del lenguaje se ve refle­
jada en otros elementos externos como: tipos
de letra, dibujos y figuras creativas (espirales,
moños, corazones, flechas, etc.).
Aunque cualquier sitio es propicio para escri­
bir poesía -una clase aburridora, por ejemplo-,
233
S U B L I T E R A T U R A
V
A D O L E S C E N C I A
los jóvenes preferiblemente escriben en su
habitación, pues allí es donde encuentran tran­
quilidad y su inspiración vuela de la mano con
la fantasía. Llama la atención que los varones
ya han superado progresivamente el temor a
«hacer el oso» o a ser considerados "niñitas
sensibles" o "maricas" y escriben poemas sin
prejuicios.
CANCIONES
Pasar largas horas escuchando música es uno
de los pasatiempos favoritos de los jóvenes.
Las canciones son las consejeras en todos los
momentos y los puntos de referencia para
entender muchos aspectos de la realidad. A
través de ellas se conquistan, se enamoran y
hasta se ofenden. Por eso, no es raro encon­
trar a un joven con la bocina telefónica pega­
da al equipo de sonido dedicando canciones a
su pareja.
Pero los jóvenes no sólo escuchan canciones;
también las escriben. A través de ellas expre­
san sus sentimientos, temores, ideas y estados
de ánimo.
Vale la pena resaltar que no utilizan ningún
tipo de técnica para componer sus canciones.
Motivados sólo por su innato espíritu poético,
mezclan versos cargados de imágenes litera­
rias, estribillos y melodías frescas, para con­
vertir un puñado de sentimientos en pegajo­
sas canciones. Primero escriben la letra y lue­
go colocan la música. Estos dos elementos, le­
tra y música, no son siempre originales, y es
frecuente verlos imitar melodías de temas en
circulación.
Contrario a lo que ocurre con otros escritos
juveniles (diarios, poesía, etc.), las canciones
no permanecen escondidas, sino que son da­
das a conocer a los amigos y familiares por los
mismos autores. Muchos de los jóvenes que
escriben canciones conforman grupos musi­
cales y las interpretan en reuniones sociales y
actividades culturales del barrio o del colegio.
234
Cualquier sitio es propicio para que el joven
componga una canción, pues lo importante es
aprovechar un tema en mente y que en el
momento esté acompañado por su "musa".
Veamos lo que dice al respecto Juan Guillermo,
un joven de 14 años, escritor de canciones: «Lo
importante es estar inspirado. Yo escribo de­
bajo de los árboles, en el salón de clase, en los
pasillos del colegio o en el baño de mi casa. La
música la dejo para inventarla después».
Los temas y ritmos musicales dependen del
estado anímico por el que estén atravesando
en el momento de concebir la canción o el
medio en el que interactúen. Veamos el frag­
mento de una canción con ritmos de balada
escrita por Jennifer, de 15 años.
Y NO SÉ POR QUÉ
En un tiempo pasado le gustaba
En tiempo presente me olvidó,
Y en tiempo futuro ya no está
Y yo no sé que pasaráááá...
Coro
Y es que no sé... por qué, por qué
Por qué... fui tan tonta, yo te dejé ir
No sé... por qué, no sé, por qué, no sé,
Me di cuenta tarde. Ya lo sé.
En los últimos tiempos ha tomado fuerza -so­
bre todo en los barrios marginales de la ciu­
dad- el hip hop. A través de este género musi­
cal, concebido como una fusión de movimien­
tos agitados y danza urbana, se rechaza la vio­
lencia, la corrupción y se promueve un nuevo
estilo de vida. En las letras dejan ver su con­
ciencia social, la rebeldía propia de su edad,
buscan exponer sus ideas y su inconformismo
ante las diferentes situaciones que se presen­
tan a diario. Por eso las frases y los ritmos uti­
lizados en estas canciones son fuertes y con
mensajes claros.
Mensajero del infierno
Que penetra en mi ciudad;
Pestilencia sin entierro
Que alberga la sociedad. [...]
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G Í A
Ángel negro putrefacto
Arrancado de la tierra;
Miserable hombre abstracto
Pisoteado como mierda.
(Fragmento de la canción "Asesinos" de Dayro Rocha,
alumno de un colegio de Ciudad Bolívar).
Todas estas canciones son escritas por los jó­
venes en cuadernos especiales destinados para
tal fin. Existen dos tipos de canciones juveni­
les: los copiados y los creados. Los primeros
son cancioneros que recopilan melodías de
cantantes de moda. Aquí desfilan las últimas
canciones de Shakira, Enrique Iglesias, Los
Aterciopelados, Joe Arroyo, etc. Los segundos
son las canciones escritas por ellos mismos. Al
final de cada canción generalmente se encuen­
tra registrado el nombre del autor o seudóni­
mo y el ritmo al que pertenece.
COPLAS
La copla es un juego rimado que fascina a los
adolescentes.
Soñé que el sol helaba,
Soñé que la luna ardía;
Y por soñar tantos imposibles,
Soñé que tú me querías.
(Diana Marcela, 14 años)
La jocosidad y la picardía son elementos que
siempre acompañan los mensajes en este tipo
de texto.
Si tienes una novia,
No la veces en el portón;
Porque el amor es ciego,
Pero los vecinos no.
(Alejandro, 13 años)
Sin embargo, la vida cotidiana es la mina de
donde surgen con mayor frecuencia estos jue­
gos poéticos.
En el colegio nos conocimos
En el colegio nos hablamos
Después de un poco de tiempo
En una calle nos besamos.
(Diana Catalina, 14 años)
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
Y
L I T E R A T U R A
Las coplas son escritas en cuadernos, que an­
tes fueron utilizados para matemáticas, espa­
ñol o cualquier otra materia; pero como la ne­
cesidad justifica el medio, éste ha sido trans­
formado en un coplero y ahora goza de una
decoración especial con dibujos creativos, co­
lores llamativos, letras informales; y todo esto
para mostrar, en un primer plano, estas senci­
llas, pero muy expresivas creaciones juveni­
les.
La estructura de la copla es sencilla, pues se
puede resumir en cuatro versos cuyas rimas
se encuentran en el segundo y cuarto renglón.
ACRÓSTICOS
El acróstico es una composición poética en la
cual las letras iniciales, medias o finales de los
versos, leídas verticalmente, forman un voca­
blo o frase.
Este tipo de texto llama bastante la atención
de los adolescentes por su informalidad y por
la creatividad que pueden plasmar en ellos.
Sin embargo, y a pesar de existir variadas es­
tructuras para su elaboración, prefieren los que
forman frases con las letras iniciales. Veamos
un ejemplo.
Una cosa yo te pido,
No sé si me la darás
Búscala atentamente
Escrita en verso está
Si me das lo que te pido
Olvidarlo no podrás
(Diana Marcela, 13 años)
En los acrósticos revisados, las letras que for­
man palabras verticalmente se encuentran
adornadas con figuras, colores y adornos ya
señalados. Los acrósticos representan nom­
bres o apodos cariñosos de personas (Fer­
nando, Pecas), características (cariñosa, fiel),
sentimientos (amor, cariño, amistad) o fra­
ses que de una u otra manera representan
manifestaciones de expresión juvenil.
235
S U B L I T E R A T U
R A
Y
A D O L E S C E N C I A :
Estos acrósticos son registrados en cuadernos
especiales o simplemente en papeles sueltos,
que luego son enviados al destinatario exclu­
sivo del texto.
CAL1GRAMAS
Los caligramas representan para los jóvenes
una gran ocasión de poner en escena dos des­
trezas: su capacidad icònica y el arrojo verbal.
Hay caligramas sicodélicos, pero también for­
males; los que acuden a formas visuales agre­
sivas y los tradicionales en forma de árbol,
mano, dragones o algún símbolo juvenil.
Generalmente los jóvenes no tienen un cua­
derno específico para escribir sus caligramas,
sino que éstos se pasean en hojas sueltas o sim­
plemente sirven como complemento a cartas,
diarios, copleros, chismógrafos o tarjetas juve­
niles.
El siguiente caligrama tiene forma de corazón.
MI PROFESORA
I
Mi profesora es alta
tiene ojos bellos
su riza es linda
y sus rizados cabellos
II
Es inteligente
cual libro abierto
como si jugara
con el pensamiento
III
Cuando se enfurece
siento que parece
que tuviera el día
con muy poca
alegría
IV
Pero es por ser altruista
que actúa de tal manera
como si sintiera
que de esa
forma fuera
SINCER1DAD: Es decir SI o NO con
la verdad y no decirlo por hipocresía,
para no quedar mal con la otra persona
a quien se habla.
iSé siempre sincero!
Estos pensamientos son inventados por ellos
mismos y en escasas ocasiones son transcritos
de tarjetas o credenciales comerciales. Son es­
critos con diferentes tipos de letra y comple­
mentados con figuras creativas (caras, corazo­
nes, flores, etc.) que ayudan a reforzar lo que
quieren expresar.
Gina: T.Q.M. por ser tan linda
conmigo
T.A.M., demasiado.
Espero que sigas así y no cam­
bies,
Porque si lo haces me dolería
inmensamente
Perder a una amiga como tú.
Besitos ¡mua!
Atte.
PITU
PENSAMIENTOS
Cualquier momento o lugar es propicio para
que los jóvenes escriban un pensamiento a un
amigo, amiga o a su pareja. Los pensamientos
son textos cortos, oscilan entre dos y siete ren­
glones. Son juicios personales o conceptos sub­
jetivos que dan los jóvenes frente a conductas
o valores que los afectan. Aquí desfilan pensa­
mientos relacionados a propósito de la muer­
236
te, la tristeza, el pesimismo, la fantasía, la fide­
lidad, etc.
Algunos jóvenes que escriben pensamientos
se preocupan bastante por la rima; otros, en
cambio, son ajenos a ella y sólo se dejan llevar
por su espíritu jocoso y su afán por expresar
ocurrencias e ideas. En estos textos predomi­
nan siglas y abreviaturas cuyo significado es
familiar a ellos: T.Q.M. (te quiero mucho),
T.Q.R. (te quiero un resto), A.PS. (amigos para
siempre). Al final de cada pensamiento se en­
cuentra el nombre o la firma de quien lo escri­
be, generalmente registrado con un nombre
cariñoso (Fife, Pepo, Chiqui, etc.).
TARJETAS Y DEDICATORIAS
El grado de un amigo, o el cumpleaños de la
novia o el novio, son motivos para comprar
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOLXIVNo. 32
P E D A G O G Í A
un detalle y quedar bien en esta fecha. Sin
embargo, para el adolescente, el hecho de re­
galar algo comprado pierde el encanto, si no
va acompañado de una tarjeta elaborada por
él mismo y con mensajes que expresen verda­
deramente lo que representa el acontecimien­
to. De todos modos, es claro que los jóvenes
no sólo elaboran tarjetas para ser entregadas
en fechas especiales, pues cualquier momen­
to es apropiado para dar un detalle escrito.
Estas tarjetas son hechas con mucha creativi­
dad y a diferencia de otros textos, se nota pre­
ocupación por el uso adecuado de elementos
externos de la escritura como la ortografía y la
calidad de la caligrafía.
Las tarjetas, generalmente, llevan en primer
plano una ilustración cuyo tema depende de
la ocasión. Al respaldo o al pie del dibujo se
encuentra una dedicatoria y escritura en pro­
sa o en verso. Estos mensajes son generalmen­
te inventados por el joven y algunas veces son
fragmentos de poemas extraídos de libros,
pero que según ellos «llegan para lo que se
quiere expresar». Tanto los dibujos, como los
mensajes, van con colores llamativos y con
diferentes tipos de letra. Algunas veces los di­
bujos son reemplazados por el nombre, "bien
decorado", del destinatario; o simplemente sólo
se deja una dedicatoria como la siguiente.
TU CUMPLEAÑOS
Tu cumpleaños es para celebrar ese maravilloso
regalo que nos ha dado la vida. Es para recordar esas
horas felices que han quedado en nuestra propia
vida. Es para recordar esas horas felices que
han quedado atrás.
Es también para disfrutar del presente que estamos
viviendo, con todas sus emociones y alegrías, que
también proyectamos con fe y optimismo hacia
el futuro que logramos que cada día sea mejor.
Con cariño en tu cumpleaños que todas las
cosas bellas sean para ti.
En este día tan tuyo un especialísimo saludo
de felicitaciones, deseando que este 5 de abril
sea el más feliz para ti.
Claudia
T. Q. R.
Y
L I T E R A T U R A
EL DICCIONARIO JUVENIL
Como no existen diccionarios que contengan
exclusivamente palabras de interés juvenil, los
adolescentes los inventan. Las definiciones se
alejan de las que aparecen en los diccionarios,
que no los satisfacen completamente. Muchas
son juegos de palabras, hipérboles, parodias o
tergiversaciones semánticas.
AMOR: Es un nudo que amordaza y produce
una dolorosa sensación de felicidad.
También aparecen nombres de personas y fra­
ses en orden alfabético.
ANGELA: Diosa entre los humanos salida de
la alegría y la belleza. Vino a la tierra a hacer­
me compañía y dar luz al túnel de mi vida.
MI PRIMER BESO: Fue el primer paso de
amor, fue la esencia que perfumó mi corazón,
fue la luz que iluminó mi alma, fue ese profe­
sor que desmanchó mi timidez.
CUENTOS
Buena parte de su tiempo libre lo dedican los
jóvenes a escribir cuentos. En alguna ocasión,
éstos narran su propia vida encarnada en otros
personajes o "fusilan" una historia de otro au­
tor que les ha impactado.
El adolescente escritor de cuentos abandona
esa fantasía desbordada que lo caracteriza en
su niñez y da paso a una imaginación más bien
anárquica. Es por eso que mezcla lo fantástico
y lo cotidiano, pero siempre moviéndose en
terrenos realistas.
Hay una evidente inclinación por las historias
fantásticas y de terror, pero también aparecen
los que giran alrededor de ambientes familiares
y escolares. Más que distraer y entretener, los
jóvenes buscan a través de sus historias mani­
festar sus temores, expectativas e interrogantes.
No siempre tienen cuadernos específicos para
antologizar los cuentos. En muchas ocasiones se
encuentran en hojas sueltas.
-»
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL. XIV No. 32
*
237
S U B L I T E R A T U R A
Y
A D O L E S C E N C I A
La estructura utilizada es la misma que la es­
cuela tradicional transmite: título, introduc­
ción, nudo y desenlace. Incluso muchas de
estas historias empiezan con el enunciado clá­
sico «Había una vez». Es habitual encontrar
expresiones de jerga callejera o escolar.
Veamos un ejemplo de cuento de terror.
VIERNES 13
Era una tarde oscura y silenciosa. Un vier­
nes 13. Ese día yo cumplía 6 años de muerto.
De pronto llegó a mi cripta un papa negro.
En su mano llevaba un crucifijo invertido y
en la otra una cabeza de gato, que rompió
contra mi tumba. Luego lanzó el crucifijo
hacia el cielo, devolviéndose un rayo que al­
canzó mi lápida, mis huesos y me dio vida.
El papa negro quería convertirme en su es­
clavo, pero le fue peor que aun perro. Lo cogí
por el pecho y le saqué el corazón. Gritaba,
lloraba, gemía y se estremecía. Sabía que iba
a perder la vida. Cuando lo vi muerto lo pateé
y me di vuelta. Entonces fui a buscar a los
que en vida me fregaron. Quería cobrar ven­
ganza.
Comencé con Manuel, luego con Óscar y así
seguí matando, pateando perros. De repente
escuché un lejano ruido que venía del fondo
del cementerio. Fui a ver qué pasaba. Alguien
subía el volumen de un estéreo. Era Oswaldo,
mi amigo metalero, que hacía poco había
muerto. La canción que escuchaba nos gus­
taba mucho: "Whisky in the jar".
Nos pusimos a poggear con los vecinos de
las otras tumbas sin darnos cuenta que de­
bíamos comer. Rato después nos fuimos a
sacar y romper corazones de cadáveres y ni
así siquiera podíamos saciar nuestro apetito.
Todo hasta que Oswaldo encontró unos ojos
congelados. Comimos hasta que más no pu­
dimos. Seguimos la noche en nuestro ambien­
te. Lo raro es que cada vez llegaban más muer­
tos. Súbitamente descubrí que tenían planea­
da una venganza contra mí. Yo estaba asus­
tando y tenía la piel de gallina.
238
De repente sentí un mordisco en mi pie. Cuan­
do volteo a mirar veo un horrible perro con
cuatro ojos, seis patas y dos cabezas. ¡Ah, y su
cuerpo parecía como de mosca! De dos fuertes
patadas lo quité de mi lado. Me hizo un gran
daño pues se me llevó la tibia. Claro que más o
menos podía caminar. Llamé a mi mascota, un
hermoso y grande tigre de bengala. Le dije que
atacara porque yo ya estaba muy ebrio. Le zam­
pó unos cuantos rasguños dejándolo semiinconsciente.
Saqué mi grande y afilada guadaña, le corté
cabeza y media y me dio risa verle el otro peda­
zo de cabeza colgando. Se revolcaba y arrastra­
ba. De pronto cayó en una trampa para osos.
Perdió una pata. Murió desangrado y luego se
derritió.
Entonces salió de él un espíritu. ¡Diablos!, si
era el papa negro. Todos los muertos voltearon
a mirar y nos arrodillamos, lo alabamos. Lue­
go me llamó y me dijo: "¿Qué pasa? ¿Te has
vuelto loco o qué?". Me retó a pelear y me dijo
que quien ganara, volvería a la vida. Yo no quise
pelear y me llamó cobarde. Le dije que no era
cobardía. Sin embargo, alguien tenía que vol­
ver a la vida.
Me acordé de una vieja leyenda que me contó
el abuelo. Al diablo se le echa gasolina y se le
prende fuego y de ese modo terminará su po­
der. Así fue. Mientras echaba chispas salían de
él almas en pena. Yo volví a mi tumba.
Eso ocurrió hace 666 años. Hasta el momento
no he vuelto a saber del papa negro. Por ahí
alguien me dijo que se había vuelto un alma de
Dios. Yo sí creo. Ahora yo descanso en paz, la
muerte soy, lo oscuro de la existencia y el due­
ño del mal. Pero no crean que yo soy tan malo.
Bueno, los dejo porque me llegó otro viaje de
muertos. Aprovechen la vida, escuchen músi­
ca metálica y no olviden que lo que les espera
es mi infierno.
FIN
(GONZALO, 14 años)
TEXTOS DE REFLEXIÓN
En cuadernos específicos o simplemente en
hojas sueltas, plasman por escrito su posición
frente a determinados temas. Estos textos de
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G Í A
reflexión juvenil se caracterizan por su senci­
llez lexical, su análisis subjetivo y por la des­
preocupación de elementos externos al texto
escrito (ortografía, estética y claridad de la le­
tra, etc.).
Los temas tratados son diversos porque depen­
den del interés de cada uno. Las reflexiones
más comunes son las relacionadas con temas
religiosos, pandillas, drogadicción, sexualidad,
problemática del país, etc.
Estos textos van encabezados con un título y
luego se hace una larga disertación en prosa
sobre el tema. Las ideas propias se combinan
muchas veces con fragmentos tomados de
otros textos. Al final aparece una ilustración
que cumple el papel de resumir el texto.
Estos textos se escriben para ser leídos por otras
personas o simplemente para sí mismos. En
muchas ocasiones sirven para exteriorizar
ideas y pensamientos sobre temas que por te­
mor no se atreven a abordar directamente con
personas mayores (profesores, padres, etc.).
El siguiente texto es escrito por una joven cris­
tiana.
VIDA SOCIAL
Somos seres sociales por naturaleza. Necesita­
mos de los demás para realizarnos como perso­
nas. Sin embargo, debemos aprender a mane­
jar nuestras relaciones dentro del círculo so­
cial en que nos movemos, sin dejar que esto
nos afecte negativamente. Por él contrario, de­
bemos ejercer influencia sobre los otros. En el
libro de Jeremías (15:19) se nos enseña: "Con­
viértanse ellos a ti y tú no te conviertas a ellos
Nuestro primer desafío: la gente que nos ro­
dea. Con lo primero que nos enfrentamos es
con nuestra familia, los amigos de toda la vida
y los compañeros o conocidos. Ahora, la pre­
gunta es: ¿cómo actuar ahora ante este grupo
de personas? ¿Cómo actuar frente a estas per­
sonas?
a) Actúe con convicción y serenidad. Si está
plenamente convencido de sí mismo, no será
difícil tomar decisiones correctas, actúe con
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
Y
L I T E R A T U R A
naturalidad y serenamente. Siempre debe­
mos mantener la calma, no enojarnos. Lo
más sabio es poner en práctica el consejo de
Pedro: "Estad siempre preparados para pre­
sentar defensa con mansedumbre y reve­
rencia ante todo el que os demande razón
de la esperanza que hay en nosotros" (Pe­
dro 3:15).
b. Entienda su nueva posición en Cristo.
Nuestra posición es ser luz que alumbra a
los que nos rodean.
(Laidy, 16 años)
GRAFFITTIS
Aunque a primera vista se asemejan a titula­
res de diarios sensacionalistas, los graffitti ju­
veniles encierran ideas, sentimientos reprimi­
dos o chispazos jocosos. A través de los graffitti,
los adolescentes juegan con las frases, buscan­
do al máximo la economía de palabras.
Los graffitti son recopilados por los jóvenes
en cuadernos que no son únicamente para
este fin, pues aquí también se registran pen­
samientos, canciones, chistes, etc. Aunque
muchos de ellos son inventados por los ado­
lescentes, existe un buen número que son
copiados de paredes o de libros. Cada
graffitti consignado es cuidadosamente ador­
nado con colores, figuras y diversos tipos de
letras que deambulan en diferentes direc­
ciones de la hoja. El club de amigos tiene
reservado allí su propio espacio bajo el títu­
lo "Escribe aquí tu mejor graffitti".
Este cuaderno, a diferencia del diario, la carta
y otros textos juveniles, no es considerado
como elemento íntimo del adolescente que
debe ser guardado celosamente entre sus en­
seres personales. Al contrario, el grafiterò se
pasea de mano en mano para ser leído y dis­
frutado.
Los temas que se abordan en este tipo de
graffitti son diversos, pero predominan los
relacionados con su actividad sentimental.
239
S U B L I T E R A T U R A
Y
A D O L E S C E N C I A :
Subir enamorado
te, y me inspiro en lo que vivo a diario. Ade­
más me sirve para dar un mensaje a quien lo
lee».
Es b
a
j
a
r
d e s i l u s i o n a d o
CONCLUSIONES
En los últimos tiempos ha tomado fuerza el
graffitti que resalta -a veces de manera jocosa;
en otras, de modo agresivo y excluyente- la
diferencia de género.
Los hombres son
Como los
espermatozoides
De un millón solo
Sirve uno.
Los senos de
las mujeres
son como
los perros
bravos: solo
los sueltan
de noche.
Las mujeres
insaciables,
Les ofrecemos
el placer y
Nos exigen
FELICIDAD
Es mejor
vivir sola
que mal
acompañada.
Es mejor
tener pájaro
en mano y
no 100 años
de soledad.
Los hombres
son como las
piedras:
duros de
corazón.
También resaltan los irónicos y con tintes ima­
ginativos, críticos con la realidad política, so­
cial o deportiva doméstica.
¿Saben por qué a Millonarios'
le dicen arbolito de Navidad?
Porque tiene muchas figuras y ninguna se mueve.
A pesar de todo lo que se diga del graffitti ju­
venil -desde el punto de vista moral, estético,
social o lingüístico-, lo cierto es que constitu­
ye un formato ideal para la expresividad ado­
lescente. Herney Camilo, de 16 años, es más
enfático: «Escribo graffitti para expresar algún
sentimiento o motivo de felicidad, burla o chis­
*
1. Contra lo que habitualmente afirman los
docentes, los jóvenes sí leen y escriben. Que
no muestren interés hacia lo que la escuela
exige escribir y leer, es otro asunto. En esa
medida resulta fundamental determinar,
etnográficamente, las situaciones de lectu­
ra y escritura en la escuela (círculo lector y
escritor) y cuáles resultan significativas para
los estudiantes y cuáles no.
2. Es necesario elaborar el marco conceptual
para evaluar la pragmática de la escritura
adolescente y reconocer el valor que pue­
de tener esta escritura en el ámbito escolar.
3. Tras la cantidad de textos producidos por
los jóvenes, se evidencia que la escritura sí
tiene sentido para ellos -siempre que se dé
por fuera del entorno curricular- y sus tex­
tos revelan presencia de competencia
comunicativa y estética.
4. Los jóvenes sí utilizan la escritura para fi­
nes comunicativos (informativos, exposi­
tivos, instruccionales, confidenciales), pero
la escuela va en otro camino: imponer la
competencia gramatical y ortográfica.
5. Los textos escritos por jóvenes (poemas,
canciones, diarios, cartas, chismógrafos)
revelan un mundo interior que debe ser
conocido por los docentes. A través de es­
tos textos se perciben sus visiones sobre el
amor, el sexo, la amistad, la relación con los
adultos, su temor ante la guerra. Los docu­
mentos recogidos reflejan una evidente
ruptura con muchos valores de la genera­
ción anterior y un desacomodo notorio
frente al sistema escolar vigente. Hay rup­
tura con los cánones de vida y los valores
Un equipo de fútbol de Bogotá
240
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
P E D A G O G Í A
impuestos por los adultos, además de una
movilidad social e ideológica que es nece­
sario investigar.
6. Es importante que la escuela reflexione so­
bre la concepción de lo que significa escri­
bir. Es claro que los estudiantes de secun­
daria deben desarrollar competencias para
escribir textos de circulación pública (ensa­
yos, cartas formales, solicitudes ante auto­
ridades, etc.), pero también los textos que
«circulan por debajo del pupitre» exigen ser
considerados en el ámbito comunicativo
escolar.
7. Es necesario que estos escritos constituyan
memoria de la práctica de escritura en la
escuela. En consecuencia, vale la pena plan­
tear la opción de recogerlos en antologías y
que sean publicados.
Y
L I T E R A T U R A
8. Igualmente, resulta evidente que los jóve­
nes reclaman espacios significativos de es­
critura, de naturaleza extraescolar, donde
no haya evaluación formal. Talleres, semi­
narios, encuentros de jóvenes escritores,
entre otros, favorecerán la conciencia de
que la escritura sí tiene sentido como for­
ma de expresión comunicativa, estética y
social.
Referencias bibligráficas
CASSANY, Daniel (1998). "Actitudes y valores
sobre la composición". En: Alegría de enseñar.
No. 40, (julio-septiembre), pp. 22-28.
PETIT, Michéle (1998). Nuevos acercamientos a
los jóvenes y ala lectura. México: FCE.
Referencia
S
ánchez LOZANO, Carlos y RODRÍGUEZ, Uriel. "Subliteratura y ado­
lescencia: los textos que circulan por debajo del pupitre". En: Revista Educa­
ción y Pedagogía. Medellín: Universidad de Antioquia, Facultad de Educación.
Vol. XIV, No. 32, (enero-abril), 2002. pp. 223-241.
Original recibido: enero de 2002
Aceptado: marzo de 2002
Se autoriza la reproducción del artículo citando la fuente y los créditos de los autores
REVISTA EDUCACIÓN Y PEDAGOGÍA VOL.XIVNo.32
241
Fly UP