...

Abordaje en el Hogar

by user

on
Category: Documents
0

views

Report

Comments

Transcript

Abordaje en el Hogar
Abordaje en el Hogar
CENTROS DE
ATENCIÓN A
LA INFANCIA Y LA
FAMILIA
INSTITUTO DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE DEL URUGUAY (INAU)
PLAN CAIF
ABORDAJE EN EL HOGAR
Psicom. Elisa Sanguinetti1
Introducción.
El siguiente material tiene por finalidad reflexionar acerca de algunos aspectos que se ponen
en juego cuando se interviene desde el Plan CAIF en los hogares de las familias
participantes de la propuesta de los Centros.
Lo haremos desde la perspectiva de que el Hogar es un escenario posible de intervención,
que tiene sus características propias, algunos riesgos y también ventajas, aspectos que
trataremos de ir analizando en estas líneas.
Existen antecedentes de trabajo en el Hogar en el Plan CAIF. Desde el año 1998 se
implementa dentro del Programa de Estimulación Oportuna (“Un lugar para crecer y aprender
jugando”), la estrategia de atención en el Hogar para algunas familias con niños menores de
2 años, seleccionadas previamente por el equipo.
Nos gustaría señalar especialmente la experiencia de trabajo del Centro CAIF Quebracho
(Cerro Largo). En esta zona, las familias participantes del Programa, se encontraban
dispersas del punto de vista geográfico, por lo que fue necesaria una creativa e innovadora
adaptación de la propuesta por parte del equipo para el cumplimiento de los objetivos
trazados. Esta estrategia de intervención, sirvió para iluminar experiencias similares en otros
Centros dentro del Plan CAIF y fuera de él.
Intentaremos brindar a través de estas reflexiones, algunas herramientas técnicas y
metodológicas para el trabajo en el Hogar desarrollado por los equipos de los Centros,
aportando además algunos indicadores que pueden enriquecer la mirada sobre la propia
intervención.
11
Docente de la Licenciatura de Psicomotricidad- Escuela Universitaria de Tecnología Médica-Facultad de Medicina-Udelar: Asignaturas
Atención Primaria en Salud y Clínica de Lactantes. Trabajó durante 15 años en el ámbito del MSP en promoción de salud en niños,
especialmente lactantes, en el interior del país y durante 5 años en Centros CAIF del interior. Ha escrito y publicado algunos trabajos
relativos a la clínica, la educación psicomotriz y la atención temprana. Asistente Técnica II-INFAMILIA-Plan CAIF especialista en
desarrollo Infantil desde octubre de 2004
La autora de esta trabajo destaca los invalorables aportes que la Ps. Alicia Rodríguez, la Mtra. Esp. Cristina Doldán, la
Mrta. Esp.Gilda Martínez y la Mtra. y Psicom. Ana Cerutti realizaron para su elaboración.
1
Fundamentación2Concebimos al Plan CAIF como una Política Social que se enmarca dentro de la perspectiva
de la promoción de los derechos del niño y de la niña.
Su anclaje está en la promoción del desarrollo infantil, lo que implica una mirada desde las
potencialidades de las personas y desde la prevención.
El objetivo es prevenir la aparición de alteraciones en el desarrollo, minimizando el efecto de
los factores de riesgo y potenciando los factores protectores para el mismo. En el caso de
que las dificultades estén instaladas, la intervención se centrará en evitar su consolidación.
La inclusión de los referentes adultos de los niños/as en la propuesta, fortalece además las
redes familiares y sociales.
Sabemos que algunas familias presentan dificultades de muy diversa índole para asistir con
continuidad a las propuestas de los Centros: en algunos casos existe dispersión geográfica
de la población en la zona en la cual viven, en otros hay situaciones particulares de
enfermedad en los niños/as o referentes familiares o dificultades climáticas que impiden
concurrir asiduamente. También nos referimos a familias que se encuentran en situación de
desesperanza y aislamiento, lo que les impide acceder en forma continua a Programas que
apuntan a fortalecer el desarrollo de sus hijos/as.
Proponemos la intervención en el Hogar como una estrategia posible dentro de la globalidad
de la propuesta de Centro. Esto tiene como efecto, además de incidir favorablemente en el
desarrollo de los niños/as destinatarios, promover el proceso de afiliación y pertenencia a la
comunidad por parte de sus padres u otros adultos referentes.
Parece importante señalar, que la intervención en los hogares con familias y niños que se
encuentran por distintos motivos en situación de aislamiento, puede tener el riesgo de
aumentar el mismo, cayendo si querer en una postura de asistencialismo y de focalización no
buscados.
Por este motivo consideramos oportuno, al mismo tiempo que se realiza la intervención en el
Hogar, promover en las familias mecanismos para la integración a la propuesta global del
Centro.
Para la puesta en práctica de este abordaje, tendremos en cuenta algunos de los principios
de la Atención Primaria de la Salud, tales como el de accesibilidad de los servicios
educativos para la Primera Infancia, el de igualdad de oportunidades, el uso de materiales y
técnicas sencillas, el de trabajo de equipo interdisciplinario y el de planificación estratégica,
entre otros, a los efectos de ilustrar la metodología de intervención en el escenario Hogar, ya
que nos parecen pertinentes para fundamentarla y comprenderla.
Consideramos entonces el abordaje en el Hogar, como una estrategia intermedia y
complementaria de otras que se puedan implementar en el Centro, acotada en el tiempo y
que se planifica como consecuencia de las decisiones que el equipo tome de acuerdo al
2
Los conceptos que fundamentan el Abordaje en el Hogar, no son exclusivos de él, sino que atraviesan toda la propuesta del
PLAN CAIF.
2
diagnóstico inicial que haya realizado en el mismo, estableciendo un número reducido de
familias( no más de un 10 % de los inscriptos en los programas del Centro) a las que atender
de acuerdo a esta modalidad.
Porqué el hogar?
Como mencionábamos más arriba, una de las características que definen la intervención en
el Hogar, es la de accesibilidad, es decir que las propuestas que realizan los Centros, deben
estar lo más cercanas posibles a los lugares donde las familias residen.
Por lo tanto, la metodología de trabajo en el Hogar en el Plan CAIF, responde a este principio
ya que se considera como una estrategia específica para aquellos niños y niñas que por
diversos motivos, no pueden concurrir asiduamente al Centro.
También este encuadre de trabajo le permitirá a los equipos tener un mayor acercamiento al
ambiente más próximo del niño que es su Hogar, contactándose en forma más cercana a su
vida cotidiana.
Tomando como principio el de la planificación estratégica, consideramos esencial que las
propuestas deban ser planificadas desde el equipo, evitando caer en la improvisación; el
respeto por los niños/as y las familias, deberá llevar a una intervención precisa y de la mayor
calidad posible.
Existen distintos tipos de visitas, algunas que van de un simple encuentro a los efectos de
realizar una invitación o un recordatorio, hasta otras que requieren de una previa
planificación, en la cual se realizan intervenciones diciplinares específicas, cada una de ellas
apuntando a impactar en un área del desarrollo distinta y en su conjunto a la integralidad del
mismo.
También parece oportuno resaltar el respeto por la singularidad de las familias con las cuales
se trabaja, es decir el respeto por los diferentes tiempos en los procesos, la diversidad en los
modos de participación y de apropiación de las propuestas y los distintos niveles de
integración al Centro por parte de las mismas.
La creatividad del equipo se verá reflejada en cómo dar respuesta a esos distintos modos de
participación e integración, brindando estrategias y herramientas originales para cada niño/a
y familia, según sus necesidades.
Otro principio que nos parece pertinente resaltar, es el del uso de materiales y técnicas
sencillas, presentes en cualquier Hogar.
Este punto puede resultar discutible cuando hablamos de familias pobres, pero parece
importante iniciar un vínculo con ellas a través de los objetos, espacios y tiempos que
constituyen su vida cotidiana.
El uso del material específico para determinadas actividades que promueven aspectos
también específicos del desarrollo, tales como actividades motrices, coordinación de
funciones, el área social o el lenguaje, no debería restringirse a aquellos niños/as , padres y
madres que participan asiduamente en los Programas del Centro.
Se sugiere en algunas oportunidades, además de contar con los elementos de uso cotidiano
siempre presentes en cualquier hogar, trasladar algunos materiales específicos que se
utilizan en los talleres del Centro.
3
Esta diversidad en la oferta de materiales y sus posibilidades de uso, redundará en beneficio
del niño/a ya que enriquecerá su capacidad lúdica propiciando también mayores espacios
para la interacción entre él/ella y sus padres o hermanos.
Pensamos en el abordaje en el Hogar, como una estrategia que apunta a la igualdad de
oportunidades en los niños/a, ya que intenta dar respuestas originales a cada caso. No
podemos descuidar los momentos reflexivos con los adultos referentes que ayuden a
visibilizar las oportunidades que ofrece su propio entorno.
Las estrategias serán diferenciadas, atendiendo la diversidad de las familias, brindando
respuestas adecuadas a las necesidades de cada una de ellas.
Entonces, ubicamos la intervención en el Hogar como una estrategia más de la intervención
general brindada en el Centro, complementaria de las actividades desarrolladas en el mismo,
es decir que la consideramos dentro de la propuesta global, como un paso alternativo,
acotado en el tiempo y con el objetivo final de la integración definitiva del niño y su familia en
el Centro.
El concepto de oportunidad se hace presente en este escenario con mayor relevancia, ya
que tal vez una sencilla intervención en un momento justo y oportuno puede ser mucho más
impactante en el desarrollo del niño/a que otras no tan ajustadas a cada caso y a cada
momento.
La clave será el ajuste de la intervención a ese niño/a concreto, no normatizado, respetando
la originalidad en el itinerario del desarrollo para cada individuo.
Consideramos importante observar los pequeños cambios que se susciten en los niños/as y
sus familiares desde un encuentro al otro, los cuales habrá que resignificar y revalorizar
desde el equipo para enriquecer los procesos de mejoras en el desarrollo.
Consideramos que la metodología de abordaje en el Hogar, moviliza de manera importante a
los integrantes del equipo que lo llevan a cabo. Quien visita una familia se compromete
emocionalmente con ella. A veces lo hace en forma excesiva, “haciéndose cargo” de toda su
problemática.
Para evitar esta situación que puede paralizarlo, será necesario realizar un recorte de la
realidad que le permita cumplir con su objetivo, oficiando el equipo de soporte o sostén.
Por esta razón será necesario no perder de vista el foco y el objetivo de la intervención,
favorecer el desarrollo del niño/a y el rol educativo de los padres.
El sostén del equipo será crucial en el cuidado del Técnico o Educador que asiste a ese niño
o familia, cumpliendo además de una tarea de “cuidado y autocuidado”, una función de
objetivación de las dificultades, reubicándolas en su verdadera dimensión.
Quien se acerca al Hogar debe tener capacidad de escucha y empatía, entendiendo estas
dos características como imprescindibles a la hora de brindar herramientas concretas para
ayudar a evolucionar a los niños/as, respondiendo con respeto pero claridad a las demandas
que provienen de los padres.
Se tendrá especial cuidado en no emitir juicios de valor, concientes o no, sobre los
determinantes que llevaron a estas familias a su situación; intentaremos partir del aquí y el
4
ahora, tratando de comprender los procesos de los niños/as para brindar sugerencias o
estrategias que lo lleven a mejoras en su desarrollo.
En el escenario Hogar, el respeto por el otro deja de ser una cualidad del equipo para
transformarse en una condición indispensable, sin la cual no hay estrategia posible de
intervención. El respeto en el encuentro será mutuo, las fronteras claras, la distancia óptima y
los lazos afectivos se irán tejiendo en forma natural.
Este encuentro entre dos saberes, el cotidiano de la familia y el técnico del equipo, deberán
conjugarse, ensamblarse en una propuesta que provenga del diálogo, el intercambio y la
negociación.
Debemos partir de lo que nos encontramos cada vez, de las potencialidades de cada familia,
pero también de sus carencias, acompañando el proceso desde un afuera que la ayuda a
descubrir lo que ya hay acrecentándolo y sugiere caminos para integrar nuevos logros.
Metodología.
Las estrategias de Intervención en el Hogar debieran ser encuentros periódicos con objetivos
propios. Esto le permite al equipo ofrecer a las familias una mayor flexibilidad en la
contextualización del encuentro. Es decir que este abordaje, implicará un proceso continuo
de reflexión y análisis de la evolución en las distintas situaciones, buscando el momento
propicio para la integración de las familias a las actividades grupales previstas en los
Programas que se desarrollan en el Centro.
Luego de realizar un diagnóstico de la población participante del Centro, se seleccionarán las
familias a las cuales atender según esta modalidad.
Los criterios para esta selección, estarán vinculados con las dificultades en la asistencia a
los Talleres del Centro.
El objetivo de la visita, podrá variar según las necesidades de cada familia.
Es por esto que consideramos que el equipo tendrá flexibilidad y creatividad en el
acompañamiento a los Hogares, realizando un análisis interdiciplinario de los indicadores
que se hayan establecido previamente y que dan cuenta de los cambios que se van
operando.
Nos parece importante destacar cómo se trabaja la relación de las familias que son
abordadas desde el Hogar con aquellas que se encuentran integradas en talleres o
actividades grupales, generando desde el vamos la idea del Centro como unidad, más allá de
los distintos abordajes.
Puede ser también pertinente como alternativa de intervención, realizar abordajes en
pequeños grupos, de dos o tres díadas, a un mismo Hogar, reforzando redes en el barrio, de
vecindad y camaradería entre familias que viven cerca.
Estos talleres acotados y en “pequeño”, pueden favorecer el proceso natural de aproximación
al taller más ampliado, ejercitando algunas habilidades en los adultos referentes de los niños,
como el compartir verbalmente experiencias o necesidades y en los niños, interactuar con
sus pares en un ambiente reducido y confiable.
5
Progresivamente se promoverá un mayor compromiso por parte de los padres, en cuanto a
poder cumplir un horario, sostenerse en el tiempo, anticipar encuentros, organizar su vida
cotidiana en forma diferente para poder participar de forma más activa en los talleres del
Centro.
Sabemos que estos procesos son complejos; por momentos se dan avances inesperados en
los niños/as y las familias y en otros los equipos se ven frustrados en sus constantes
esfuerzos por lograr cambios. Por esta razón consideramos que la propuesta en el Hogar es
válida en la medida que los equipos la pueden sostener, evitando la omnipotencia y tomando
algunas precauciones para no caer en la impotencia o en la indiferencia.
En el transcurso de la intervención estaremos atentos a los cambios que puedan verse en el
lugar donde se encuentran los niños/as la mayor parte del día, si disponen de mayor espacio
para jugar, si los adultos dedican mayor tiempo para compartir actividades con ellos/as, o
comentarios que puedan realizar los padres o hermanos relativos a su mayor disponibilidad
física y emocional.
Un aspecto relacionado al modo de participación es el registro de las asistencias y los
acuerdos realizados en las visitas.
Se puede pedir a los padres o adultos referentes que participan de ese encuentro, que firmen
una planilla de registro, de modo de otorgarle mayor formalidad a la visita y propiciar el
control social por parte de la comunidad hacia el equipo.
Se considera por tanto muy valioso tener un cuaderno o carpeta de visitas para cada niño o
niña. Este contendrá, datos y aspectos propios de los mismos y de sus familias, planillas
con firmas y materiales elaborados por el grupo del Centro, lo cual reforzará en ellos la
sensación de pertenencia a un colectivo.
Si estos materiales, son interactivos, de manera que reflejen la construcción de una historia
conjunta entre las familias que concurren a los talleres y las que son visitadas en los
hogares, aumentarán la apropiación de la propuesta, tomando relevancia lo grupal frente a lo
individual.
Desde cada disciplina, se podrá pensar en cuáles estrategias serán las más oportunas para
la intervención; a modo de ejemplo, en el caso del Psicomotricista, se establecerán una serie
de estrategias de estimulación del desarrollo de los niños/as atendidos en el Hogar; éstas
surgen del análisis de los diferentes contextos individuales de los niños y niñas y familiares.
A su vez, son acordadas con el equipo en coherencia con otras acciones que se puedan
desarrollar dentro o fuera del Centro para esa misma familia, no superponiendo nunca
acciones y teniendo especial cuidado en no invadirla3.
Del mismo modo, en las otras disciplinas, las intervenciones tendrán una planificación
acordada en el equipo, potenciando la interdiciplina y favoreciendo desde cada área la
integralidad del desarrollo.
En la implementación de esta estrategia, los equipos de trabajo de los Centros CAIF, tendrán
precauciones respecto a su seguridad física y el cuidado en el momento de la visita.
3
Actualmente se están implementando en nuestro país Políticas que apuntan al trabajo en los hogares, tales como los
Maestros Comunitarios y los Agentes de Seguimiento de INFAMILIA entre otros.
6
Recogemos la experiencia de algunos Centros, cuyos equipos relatan algunos episodios de
riesgo en visitas a la comunidad, y cómo pudieron visualizar que la causa de los mimos
podría estar no tanto vinculada a las características psico-sociales de las familias, sino en la
falta de confianza de la comunidad en ellos; consideran que cuanto mayor es la presencia
de los integrantes del equipo en los hogares y en el barrio, menor es la probabilidad de que
surja alguna dificultad relativa a su seguridad.
Será fundamental entonces conocer a la comunidad en la cual intervenimos, sus
características y códigos, relativizando algunos temores , reales o no, que puedan estar
jugando a la hora de una visita, tomando igualmente como equipo algunas precauciones de
cuidado físico que provienen del sentido común.
En algunas oportunidades puede ser útil identificar líderes comunitarios genuinos, es decir
que estén legitimados en la comunidad, que puedan facilitar al equipo el acercamiento a los
hogares de las familias que la componen.
Bases para la intervención.
Intentaremos ahora describir en forma de esquema, el dispositivo de intervención que a
nuestro juicio opera con eficacia en las intervenciones que realizamos en el Hogar.
Cualquier integrante del equipo que visita una familia, debería tomar en cuenta cuatro
aspectos básicos que se ponen en juego en forma conjunta, adaptándolos a la realidad de
cada familia y a la especificidad de su propuesta:
SABERES
PREVIO
DE LA
FAMILIA
(saber cotidiano)
RECONOCIMIENTO
POR PARTE DEL EQUIPO
DEL AQUÍ Y EL AHORA
NECESIDAD DEL
NIÑO:
(saber técnico: conocimiento del
desarrollo infantil, necesidades y
potencialidades de las familias))
ESTABLECIMIENTO
DE PAUTAS,
SEÑALAMIENTOS
Y SUGERENCIAS
( en interacción con las familias)
ACUERDOS
ENTRE LA FAMILIA Y EL EQUIPO
7
Realizaremos una lectura de la realidad del desarrollo de ese niño/a, en este momento de su
historia familiar y vital y de su entorno, entonces desde allí intentaremos imaginar el itinerario
de su desarrollo, por donde sugerir estrategias de cambio para ese niño y esa familia, en
acuerdo con ella.
En este clima de escucha, confianza y mutua empatía, se brindarán las sugerencias que se
crean pertinentes dentro del proceso.
En este encuentro de saberes, el saber previo de la familia y los conocimientos técnicos del
equipo, se conforma una estrategia concreta de estimulación del desarrollo, acordada entre
ambas partes, para ese niño/a en ese momento;
Serán dos o tres pautas sencillas, concretas, realizables, posibles y sobretodo, que sean
alcanzables para de este modo reforzar la autoestima del niño/a y de sus padres y
hermanos, partiendo siempre de señalar los aspectos positivos.
En las sucesivas visitas, observaremos que las sugerencias prácticamente no son
necesarias; los padres se apropian de lo que quieren y desean para su hijo, ven por sí solos
el camino; en estos momentos nuestro rol es el de acompañarlos y revalorizar lo alcanzado.
Si esto no sucediera o no se lograra el nivel esperado, se puede reflexionar con ellos acerca
de planteos que ayuden al padre o a la madre a la crítica, visualizando por sí mismos los
próximo pasos y los logros más cercanos.
El lugar de la Intervención en el Hogar en el marco de la propuesta metodológica en su
conjunto4.
Los pasos metodológicos a seguir para establecer y efectuar la intervención, estarían dados
por los siguientes aspectos:

El equipo toma contacto con la población objetivo, realiza las inscripciones y conforma
un diagnóstico inicial de situación. Allí establece un número reducido de familias a ser
atendidas en el Hogar, tomando como criterio las dificultades que presenten para
asistir en forma continua a los talleres del Centro.

Dispone de un espacio de coordinación en el cual acordar acciones concretas según
las características de las familias. Realiza al inicio del año un Proyecto Institucional en
el cual distribuye su población destinataria según pautas e indicadores
preestablecidas por el propio equipo y los lineamientos del Plan. Incluirá propuestas
flexibles y diversas para el Abordaje en el Hogar, preservando la coherencia en la
metodología.

Debe existir un equilibrio entre los tiempos de intervención en el Centro y en el Hogar,
según resulte del Proyecto y del diagnóstico inicial, elaborando una propuesta anual
4
Se sugiere recurrir a la Guía Metodológica de Estimulación Oportuna, especialmente el apartado de Estimulación en
Domicilio
8
que contemple en la forma más equitativa posible las características de la población y
distribuyendo las cargas horarias de los integrantes del equipo de acuerdo a esto.

Se tomarán en cuenta aquellas familias que se encuentran en mayor situación de
aislamiento psico-social o geográfico, o que presenten dificultades para asistir en
forma continua debido a problemas de salud o de otra índole, planificando la
intervención según lo determine el equipo.

Se priorizará la población de mayor riesgo por lo cual la estrategia de visitas pautadas
al Hogar, serán destinadas principalmente a estas familias.

Se intentará, dentro de las posibilidades, elaborar un proyecto institucional flexible, a
la medida de las familias y no un proyecto en el cual las familias sean las que se
adapten a la propuesta sin desdibujar los aspectos metodológicos.

La distribución de horas para talleres en el Centro y tareas fuera del mismo, quedará
prevista antes de la intervención, potenciando la interdiciplina y planificando las
acciones con el apoyo de los Educadores, quienes en general cuentan con mayor
carga horaria que los técnicos del equipo. Recordamos que las intervenciones
técnicas sólo las realizan los técnicos de cada disciplina, pudiendo las Educadoras
sostener las mismas en posteriores visitas, complementándolas y enriqueciéndolas
desde su formación.

No se deberá perder la especificidad técnica en las intervenciones fuera y dentro del
centro, funcionando a la interna del equipo como un escenario del que van saliendo y
entrando actores según sea el papel que se le ha asignado.

Se hace necesario con estas familias, tener en cuenta su nivel de instrucción a la hora
de pensar estrategias; las mismas deben ser sencillas, accesibles, concretas, con
apoyo visual, gestual, y otros elementos que ayuden a la comprensión e incorporación
de las herramientas por parte de los mismos.

Resulta interesante como ejercicio para el equipo, elaborar un calendario de visitas,
con pequeños objetivos y con la distribución de tareas por parte de los diferentes
integrantes del equipo.

Se registrarán los acuerdos de cada encuentro, observaciones, materiales
entregados, adultos presentes en la visita, etc. De esta manera se sistematizará la
intervención de acuerdo a una planificación básica y flexible. Se podrá solicitar la
firma del o los adultos con los cuales se realizó el encuentro.
9
Indicadores de evaluación de la Intervención en el Hogar.
Consideramos que los indicadores para la evaluación de la intervención en el Hogar, son los
mismos utilizados en la valoración de la propuesta de talleres llevada a cabo en el Centro.
Dentro del Proyecto Institucional, herramienta común para todo el Plan CAIF, se tomarán en
cuenta:
Aspectos relativos al niño/a:
1. Evaluaciones del desarrollo psicomotor:
- EEDP, para niños/as de 0 a 2 años
- Pauta de Tamizaje, para niños/as de 2 y 3 años
- TEPSI, para algunos casos especiales en los que se desee realizar una evaluación
más detallada a los efectos de una derivación
2. Cambios en cuanto a las prácticas de crianza que puedan incidir en el desarrollo de
los niños: Instrumento de Prácticas de Crianza del GIEP
3. Cambios significativos en la talla y el peso del niño/a
4. Frecuencia de controles de salud
5. Vacunación al día
6. Documentación actualizada ( Partida de Nacimiento y Cédula de Identidad)
Otros indicadores:
 Cumplimiento de los acuerdos.
Se refiere a los diferentes niveles de participación en la propuesta. Sería interesante
realizar con los destinatarios, una autoevaluación, rever el cumplimiento o no de los
acuerdos de intervención en el Hogar, registrar las dificultades observadas, etc. (por
ejemplo firmar planillas por parte del técnico y del referente familiar que participó ese día)
 Registros.
Resulta interesante llevar un registro semanal o quincenal de encuentros con las familias
y cuantificar el porcentaje de encuentros que se efectivizaron respecto de los
planificados. Sería oportuno cumplir al menos con un 60 % de las visitas planificadas,
pudiendo de esta manera esperar un impacto positivo en los niños/as.
 Inclusión del niño/a y sus adultos referentes en los talleres del Centro.
Dar cuenta de la integración de las díadas a los programas del Centro, cómo fue el
proceso, de qué manera se logra la inserción al grupo, cómo dar continuidad, etc.
 Derivaciones
Se refiere a las derivaciones que pueda realizar el equipo a especialistas de la salud, a
otras instituciones u otros Centros CAIF y qué seguimiento se realiza a las mismas.
10
 Otros:
 Incorporación de elementos y materiales de estimulación del juego y el
aprendizaje, el lenguaje y la socialización en la vivienda del niño/a
 Mayor disponibilidad física y emocional para el juego y la interacción por
parte de los adultos de la familia y de los hermanos u otros familiares.
 Mayor tiempo dedicado a los niños/as de parte de los padres
 Variaciones en la organización de la jornada de la vida cotidiana que apuntan
a mejoras en el desarrollo de los niños/as
 Participación de distintos integrantes de la familia en las propuestas que
realiza el equipo
 Cambios en el aspecto físico y cuidado del cuerpo en niños/as y adultos
ELABORACIÓN DE CARTILLAS O CARPETAS DEL DESARROLLO.
Nos parece interesante rescatar la experiencia de muchos equipos de trabajo, en cuanto a la
utilización de un cuaderno o carpeta de registro de la intervención en el Hogar. Muchas
veces se utiliza también para complementar el espacio de reflexión del Programa de
Estimulación Oportuna o como herramienta para enriquecer distintos contenidos del
Programa de Educación Inicial.
Sugerimos a los equipos que puedan elaborar una cartilla original para cada niño. Los datos
que debiera contener, no serán los mismos que los que contienen la ficha individual o familiar
del niño/a. Por el contrario, sería oportuno que diera cuenta de la historicidad de vida del
mismo, de su desarrollo y de su crianza, así como de aspectos de su vida cotidiana que no
están comprendidos en ningún documento.
De más está recordar, que la privacidad en el manejo de estos materiales y el respeto por los
mismos, brindará seguridad afectiva a las familias de modo de avanzar en los procesos.
Algunos elementos que se pueden incluir :
5

Datos básicos del niño/a, referentes a su historia, que sean significativos para la
familia, tales como su nombre, sobrenombre, anécdotas familiares relativas a los
parecidos físicos, relacionadas con el nacimiento, y otras

Registro escrito, a través de fotos, de dibujos que den cuenta de momentos y hechos
emocionalmente significativos para esa familia, anotaciones de recuerdos, tarjetas,
carnés, ecografías, etc

Incorporación de elementos relativos al desarrollo normal de los niños/as menores de
4 años, dado cuenta de los estándares de desarrollo esperados para nuestro país 5

Se puede incluir una planilla de acuerdos que contenga la fecha, día y hora de la
visita, los participantes de la misma ( del equipo y de la familia), las sugerencias o
pautas brindadas, los cambios observados, los acuerdos alcanzados. La firma de los
padres o madres le otorga mayor formalidad.
Algunos equipos toman como apoyo la Pancarta del desarrollo de 0 a 5 años del Centro Latinoamericano de Perinatología.
11

Se pueden incorporar o describir materiales utilizados para los encuentros,
producciones gráficas, escritas, canciones, fotos u otras que haya realizado el niño
solo o en conjunto con los adultos

También parece interesante que estos materiales puedan ser compartidos por los
integrantes de los talleres, de manera de reforzar los vínculos entre quienes participan
de los mismos y las familias que son atendidas en el Hogar.

Puede contener material elaborado por las Educadoras o informaciones específicas
acerca de distintas temáticas que el equipo quiera hacer llegar, por ejemplo
información acerca de período de inscripciones, visitas de técnicos externos al Centro
que trabajarán temáticas específicas de salud o nutrición, calendarios de festividades
o aniversarios del barrio, etc.
12
Bibliografía
- Canetti, A. y Da Luz, S. (2002) Enseñanza Universitaria en el Ámbito Comunitario, Montevideo
- Cerutti, A. y otros (GIEP-2001) Familia y desarrollo: Aula
- Cerutti, A. Y Pérez, M. (1998) Un lugar para crecer y aprender jugando: Plan CAIF-INAU
- Chockler, M. (1988) Los organizadores del desarrollo. Buenos Aires: Ediciones Cinco
- Duschazky, S. ( 2000), Tutelados y asistidos, programas sociales, políticas públicas y subjetividad:
Paidós
- Grupo Interdisciplinario de Estudios Psicosociales (1996) Cuidando el potencial del futuro: UNICEF
- Giorgi, V. (1988) Vínculo y marginalidad. Montevideo: Roca Viva
- González Tornaría, M. del L. (2001) Pedagogía Familiar. Montevideo: Ediciones Trilce
- Henig, I. Rol del Psicomotricista en APS. Ponencia material presentado en el Primer Seminario Docente de
APS, EUTM, Facultad de Medicina-Udelar
- Hoffman, M. (2002) Los árboles no crecen tirando de las hojas. Editorial del Nuevo Extremo
- Materiales y documentos de publicación interna de Plan CAIF
- Melillo, A. y Suárez Ojeda, E. (2003) Resiliencia, descubriendo las propias fortalezas. Buenos Aires: Paidós.
- Pampliega de Quiroga, A. (1996) Matrices de aprendizaje. Buenos Aires: Ediciones Cinco
- Sanguinetti, E. (2004), Proyecto de Atención Primaria de Salud en Jardines del Hipódromo, MSP, UDELAR
- Weinstein, L. (1989) Salud y autogestión. Montevideo: Editorial Nordan
- Winnicott, D. (2004) El hogar, nuestro punto de partida. Buenos Aires: Paidós
13
Fly UP