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Caso Clínico: Retención urinaria por leiomioma uterino en una perra.

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Caso Clínico: Retención urinaria por leiomioma uterino en una perra.
HOSPITALES VETERINARIOS VOL. 4 Nº 4 - 2012
HOSPITALES VETERINARIOS VOL. 4 Nº 4 - 2012
Caso Clínico: Retención urinaria por leiomioma
uterino en una perra.
Case report: Urinary retention by uterine leiomyoma in a
bitch.
Carolina Barraza1 MV, Javier Green2 MV. Dip Med Anim Peq, Javier Guerrero3 MV. Dip Rad, Dip Form
Ped.
Recibido: 25 Noviembre 2012.
Aceptado: 05 Diciembre 2012.
Resumen
Summary
Una retención urinaria secundaria a escisión
quirúrgica completa de leiomioma uterino se observó en
una mestiza de Cocker Spaniel, de ocho años de edad. La
anamnesis destacó un paciente con seis días de decaimiento,
secreción vulvar, inapetencia, aumento del consumo de agua
y producción de orina. Al examen físico se apreció una masa
palpable en abdomen caudal, corroborado por ecografía y que
fue compatible con neoplasia uterina. También se evidenciaron
A complete resection of uterine leiomyoma which
triggered a secondary urinary retention was observed in an
eight-year-old female mixed Cocker Spaniel. The anamnesis
revealed six days of lethargy, vulvar discharge, loss of
appetite, increased water consumption, and urine production.
Physical examination showed a palpable mass in the caudal
anemia normocítica normocrómica y azotemia. Se realizó
leiomioma uterino. Se desarrolló una retención urinaria
postquirúrgica, la cual respondió en un comienzo de forma
parcial a la terapia instaurada. El diagnóstico presuntivo fue
retención urinaria debido al incremento del tono del esfínter
uretral, asociado con una atonía vesical.
neoplastic as well as evidence a degenerative chronic renal
failure. The haematological examination revealed normocytic,
normochromic, nonregenerative anaemia, and biochemical
blood analysis showed azotemia. The histopathological
the development of postsurgical urinary retention which
responds in the beginning to pharmacological therapy. Was
suspecting in an urinary retention due to increasing urethral
sphincter tone associated with vesical atony.
Keywords: Uterine leiomyoma, urinary retention, vesical atony
Palabras Claves: leiomioma uterino, retención urinaria,
atonía vesical
Introducción
El leiomioma corresponde a un tumor
benigno del músculo liso1, el cual ha sido descrito
en todos los tejidos en donde esté presente
dicha musculatura,2 como tráquea3,4, esófago5,
estómago6, recto7, riñón8, uretra9, útero10,
vagina11 y vasos sanguíneos12. Los signos clínicos
serán dependientes del tamaño, ubicación del
tumor13 y su relación con estructuras cercanas1,
1
2
3
110
presencia de enfermedad metastásica y cualquier
otra enfermedad asociada13.
En este artículo se describe un canino
hembra que desarrolló una retención urinaria
posterior a una ooforohisterectomía para retirar
un leiomioma uterino, el cual se relacionaba
directamente con el área del trígono vesical
Médico Veterinario Universidad Santo Tomás. Profesor Unidad de Diagnóstico por Imagen en Universidad Santo
Tomás sede Santiago. ([email protected])
Médico Veterinario Universidad de Chile. Profesor de Cirugía y Medicina de Animales Pequeños en Universidad
Santo Tomás sede Santiago.
Médico Veterinario Universidad de Chile. Profesor de Diagnóstico por Imagen y Clínica en Universidad Santo Tomás
sede Santiago.
111
HOSPITALES VETERINARIOS VOL. 4 Nº 4 - 2012
y salida de la uretra. Las causas que pueden
originar una retención urinaria son atonía vesical u
obstrucción urinaria (obstrucción uretral funcional
/ obstrucción de la salida anatómica)14. La atonía
vesical ocurre si falla el músculo detrusor en su
contracción completa durante la micción y el
bloqueo mecánico o resistencia a la salida puede
llevar a obstrucción urinaria debido a un defecto
neurológico o muscular15.
HOSPITALES VETERINARIOS VOL. 4 Nº 4 - 2012
encontró una masa ubicada en la entrada de la
pelvis, aproximadamente de 10 cm de diámetro,
se evidenciaron otras masas intrabdominales. A
esto se sumó una marcada distensión vesical. El
correspondía a cuerpo y cérvix uterino, una masa
de consistencia sólida de aproximadamente 10
cm de diámetro, prolongándose hacia la cavidad
vaginal por caudal. Se procedió a la escisión
quirúrgica completa de la masa, con la realización
de una ooforohisterectomía.
Se presentó a consulta en el Hospital
Clínico Veterinario de la Universidad Santo Tomás
de Santiago, un canino hembra entera, multípara,
de ocho años de edad y de 10,8 kg de peso.
La masa removida se envió para estudio
histopatológico y fue conservada en formalina al
10%. Dentro de los hallazgos, llamó la atención
la forma irregular de ambos riñones. El manejo
Anamnesis
Masa
Vejiga
Imagen 1. Ecografía Abdomen prequirúrgica.
El informe histopatológico
presencia de un leiomioma.
A la inspección inicial, la paciente se
apreció letárgica y reacia al movimiento. Las
anormalidades al examen clínico incluyeron
mucosas
oral/vulvar
pálidas,
distención
abdominal, deshidratación aproximada de un
5%, Condición corporal 2 de 5, presencia de
una masa sólida de 1 cm de diámetro en la
glándula mamaria abdominal caudal derecha. A
la palpación abdominal se evidenció una masa de
para evaluar las características de la masa
palpable. Todos los exámenes imagenológicos
se realizaron en la unidad de Diagnóstico
por Imagen de la UST, sede Santiago. La
ecografía abdominal informó sobre una masa,
probablemente neoplásica en el útero, de 11,8
x 10 cm, con forma irregular, un parénquima
heterogéneo y de ubicación dorsal al trígono
vesical (Imagen 1). Además, la vejiga se apreció
con moderada cantidad de orina y los riñones se
encontraron disminuidos de tamaño, irregulares,
con pérdida de la relación córtico-medular, signos
indicativos de un proceso degenerativo crónico. Al
mg/kg, por vía SC, SID por siete días, ketoprofeno
a dosis de 1 mg/kg, SID y tramadol a dosis de 1
mg/kg por vía IV, TID por cinco días.
En el postquirúrgico se observó que la
paciente presentó una retención urinaria vesical.
Examen clínico
en el área caudal del abdomen. Al examen vaginal
con espéculo, se visualizó una masa lisa, de color
rosado intenso; con evidencia de contaminación
secundaria en el fondo vaginal. Ninguna otra
anormalidad fue encontrada al examen físico.
diazepam 0,5 mg/kg EV. La inducción anestésica
se realizó con propofol 4 mg/kg y se continuó con
Vejiga
normales, sin evidencia de metástasis.
Antecedentes
La paciente presentó un historial de
al menos seis días de decaimiento progresivo,
secreción vulvar e inapetencia. Se encontraba sin
sus vacunas anuales y no estaba desparasitada.
Los dueños describieron un aumento en el
consumo de agua y que orinaba en grandes
cantidades. No mencionaron la presentación de
vómitos o diarrea. Además, no recordaban la
fecha del último celo.
la primera hora, para luego continuar con una
mantención de 15 ml/kg/hora). El manejo
indicó
la
Prediagnóstico
Masa
Obstrucción uretral funcional: una inadecuada
relajación uretral producida por enfermedad
Vejiga distendida
espasmos musculares pueden llevar a retención
urinaria16. Probable origen en este caso por
manipulación quirúrgica.
Imagen 2. Radiografía abdomen prequirúrgica.
El hemograma determinó la presencia
de anemia normocítica normocrómica; no
regenerativa (Eritrocitos: 1,82 [Ref.5,5 8,5*106]; Hemoglobina: 4,6 [Ref. 12 - 18 g/
dl], VGA: 12,9 [Ref. 37 - 55 %]), mientras
hipoproteinemia (Proteínas Totales: 4,5 [Ref.5,4
- 7,1g/dl]), hipoalbuminemia: 1,3 [Ref. 2,6 - 3,3
g/dl], azotemia (Creatinina: 5,2 [Ref. 0,8 - 1,6
mg/dl]; Urea: 39,6 [2,6 - 6,6 mmol/L]). (Valores
de referencia del Laboratorio de Patología Clínica
Veterinaria UST, sede Santiago)
Obstrucción de la salida anatómica: producida por
un bloqueo mecánico en la salida de la orina15.
En este caso puede haberse producido por
producido compresión del cuello vesical o uretra.
Imagen 3. Ecografía Abdomen postquirúrgica. Distención
vesical.
caudal a esta, en la zona de resección del tumor,
se apreció una masa que podría corresponder a los
restos del muñón uterino, pero no se evidenciaron
signos de compresión uretral.
Los nuevos exámenes hematológicos
arrojaron una mejora en el VGA (19,9 [Ref. 37
- 55 %]), la persistencia de anemia normocítica
normocrómica y una leucocitosis marcada (56,6
[Ref. 6 – 17 µl / 100%]), lo más probable debido
al procedimiento quirúrgico. En la bioquímica
sanguínea persistía la creatinina y urea elevada,
además de FA (251 [Ref.15 - 127 U/L]).
Se realizó una nueva laparotomía
exploratoria, donde no se evidenciaron signos
de obstrucción a causa de un muñón uterino, ni
de ninguna otra estructura que pudiera haber
comprimido el cuello vesical y/o uretra. Además,
se constató el paso de orina por vaciamiento
vesical manual.
En base a los hallazgos imagenológicos,
presumió de una obstrucción uretral funcional
probablemente debido a manipulación quirúrgica,
situación que perpetuó la sobredistensión vesical.
Tratamiento
Atonía vesical: puede ser causada por un defecto
neurológico o muscular. Las causas neurológicas
incluyen enfermedad de la motoneurona inferior y
superior con incremento del tono uretral. Mientras
Se instauró tratamiento medicamentoso
para relajar la musculatura uretral, a base de
diazepam a dosis de 5 mg, TID por tres días; para
luego reducir la dosis a 2,5 mg, TID por otros tres
días. Además, se prescribió nicergolina en dosis
de 7,5 mg, BID por siete días.
infección del músculo detrusor y sobredistensión
vesical14. En este caso se sospechó de una
inadecuada relajación uretral, que produjo una
prolongada sobredistensión vesical.
Dado que hallazgos clínicos, hematológicos
e imagenológicos, hacen presumir la presencia de
Procedimiento quirúrgico
Exámenes solicitados
Se decidió realizar una laparotomía
exploratoria para evaluar una posible extiracción
de la masa. La paciente fue hospitalizada y se
Se realiza una nueva ecografía abdominal
en la que se observó una vejiga muy distendida,
con abundante cantidad de orina (Imagen 3);
112
Área de
Resección
una dieta reducida en sodio y proteínas.
En el primer control posterior al alta
hospitalaria, los dueños describieron micciones
diurnas regulares, nocturia y evidenciaron un
aumento del consumo de agua. Se observó que
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la paciente se posicionó varias veces para orinar,
pero lograba eliminar muy poca cantidad de orina
por vez. A la palpación abdominal se encontró
una vejiga pletórica y se logró vaciamiento a
una presión media y se presumió el desarrollo
de atonía vesical. Se adicionó al tratamiento
betanecol, a dosis de 5 mg, TID por diez días, el
este fármaco no se encuentra en el país, por estar
fuera del registro farmacológico de Chile.
En los siguientes controles se siguieron
realizando mediciones de urea, creatinina, calcio,
fósforo, así como urianálisis de control (Tabla 1 y
2). Los niveles elevados de creatinina plasmática
(día 10 [3,1mg/dl] y día 38 [4,9mg/dl]) pueden
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ser tomados como un indicador de enfermedad
renal, en este caso de curso crónico15, en conjunto
con anemia normocítica normocrómica encontrada
al hemograma e isostenuria al urianálisis. Se
midieron valores de ingesta de agua en 24
horas y resultaron en 1100 ml (100 ml/kg/día).
Se prescribió sulfametoxazol-trimetoprim por
sospecha de infección urinaria y se mantuvo la
nicergolina hasta el próximo control. Durante
los controles posteriores (12 semanas), no se
evidenció ninguna evolución positiva en el control
de la micción ni en los exámenes de laboratorio.
La paciente fallecio luego de 3 meses del último
control al que asistió. No hubo posibilidad de
realizar necropsia, debido a que falleció en su
hogar.
Tabla 1 à Registro de algunos parámetros bioquímicos posquirúrgicos.
Post Cirugía
Urea mmol/L
Creatinina mg/dl
Día 8
Día 10
Día 26
Día 38
Día 68
Día 80
Calcio mg/dl
Fósforo mg/dl
S/M
Día 17 PC
Cistocéntesis
Amarillo pálido
1010
5
50 x campo
++
Día 26 PC
Micción inducida
Amarillo pálido
1010
5
++++
Día 47 PC
Cistocéntesis
Amarillo pálido
1010
5
-
DISCUSIÓN
Las neoplasias uterinas son raramente
reportadas en perras, 12,17,18 con una incidencia
de 0,3 – 0,4% de todos los tumores que se
presentan en el canino.13,18 Los leiomiomas son
el tipo histológico más común de estos tumores,
llegando a representar un 85 a 90% de los
casos19, y en menor frecuencia se encuentran los
leiomiosarcomas 1. Los leiomiomas son tumores
benignos del músculo liso; que se caracterizan por
presentar un crecimiento lento y ser de naturaleza
no invasiva.2
Se desarrollan, principalmente,
en perras adultas y gerontes.2,10,14,18 Los signos
clínicos no suelen detectarse hasta que el tumor
presenta un tamaño considerable,2 además su
desarrollo puede afectar la función de órganos
vecinos cercanos al origen de la neoplasia1. En
este caso, la masa se relacionó directamente con
las estructuras del sistema urinario. Parte de los
signos clínicos presentados por la paciente fueron
distensión abdominal por una masa palpable,
polidipsia, poliuria, anorexia y descarga vaginal,
todos signos que concuerdan con la literatura.
Además, se pueden presentar otros signos
como vómitos, ascitis y tenesmos urinarios o
fecales.20,21,22
114
resultaron normales y se realizaron para
descartar la presencia de otras masas torácicas
que sugirieran la presencia de metástasis23,
mientras que la radiografía de abdomen pretendió
evaluar la extensión de la masa abdominal. El
estudio histopatológico del tejido removido13,20.
La ooforohistectomía, en casos de tumores
genitales, es el tratamiento recomendado
para hembras enteras24. En tumores benignos,
como es el caso del leiomioma, el pronóstico es
considerado bueno si se extrae completamente
el tumor y está descrito que las recurrencias
son raras18. Se postula que este tipo de tumores
reportados en animales esterilizados son perras
con remanente ovárico18,20.
Este paciente desarrolló una IRC,
presumiblemente secundaria a la obstrucción. El
diagnóstico de IRC se basó en poliuria (100 ml/
kg/día), densidad urinaria baja y creatinemia,
siguiendo las recomendaciones de la International
Renal Interest Society (IRIS).25 Según la
Tabla 2 à Registro de urianálisis.
URIANÁLISIS
Muestra
Color
Densidad
Ph
Sangre
Leucocitos
Los enfoques básicos para un diagnóstico
tentativo de tumores uterinos se basan en una
detallada anamnesis, examinación clínica y
exámenes imagenológicos18. En el presente
paciente se encontraba en estadio III 25. Otras
anormalidades detectadas en el análisis sanguíneo
fueron anemia normocítica normocrómica sin
respuesta, híperfosfatemia e hipoalbuminemia,
todas asociables a IRC26,27,28,29. La paciente no
presentó hipertensión arterial, suceso descrito en
un 50 – 90% de los pacientes con IRC26,27.
Durante el procedimiento quirúrgico
se extirpó de manera completa la masa que se
ubicaba en cuerpo y cuello uterino, y parte de la
vagina. El trígono vesical, esfínter uretral interno
y uretra se relacionaban inmediatamente hacia
dorsal con parte importante del leiomioma.
Posterior a la cirugía, la paciente presentó
una retención urinaria y se sospechó de problemas
de vaciamiento. Las obstrucciones urinarias
incompletas o parciales, si no son resueltas, se
convierten en situaciones crónicas26. La segunda
ecografía abdominal descartó una obstrucción de
uterino, al igual que los hallazgos de la exploración
quirúrgica, por lo que se concluyó una inadecuada
relajación uretral. En un inicio, la vejiga presentó
un fácil vaciamiento a la manipulación manual,
pero luego se volvió de difícil evacuación a medida
que progresó el tiempo. Un vaciamiento fácil de
una vejiga pletórica puede sugerir una falla en
la tonicidad del músculo detrusor, generando un
vaciamiento inadecuado. La sobredistensión que
se genera gradualmente puede causar injuria
directa sobre las células musculares o sobre
su inervación15,30. La resistencia a la salida de
orina podría indicar una descoordinación entre
el músculo detrusor y la relajación del esfínter
(disinergia detrusor-esfínter), hecho que sería
el causante de la perpetuación de la condición
en este caso. La interrupción de las uniones
intercelulares de comunicación originan que el
músculo detrusor no tenga respuesta; si estas
uniones no se restablecen dentro de tres semanas
disturbios en el músculo26,31. Un procedimiento
que no se realizó fue la cateterización uretral
posterior al procedimiento quirúrgico. Este simple
hecho, hubiera ayudado al vaciamiento vesical,
a reparar las uniones intercelulares y detener un
31
. La constante
que puede ser controlado mediante cateterización
uretral durante un período que va de 4 a 14 días.
Esto puede ser de gran ayuda al tratamiento
médico; que busca estimular la contracción del
detrusor y producir relajación de la musculatura
lisa y estriada del esfínter uretral26.
paciente cpon signos clínicos de incontinencia –
retención, se recomiendan pruebas urodinámicas
que difícilmente se encuentran disponibles para
medicina veterinaria. Las pruebas urodinámicas
proporcionan una evaluación cuantitativa sobre
la función del tracto urinario inferior en pequeños
animales32. Las pruebas más utilizadas son el
(CMG). La UPP se emplea para evaluar estados
de incontinencia urinaria y está indicada para
incompetencia mecánica primaria del esfínter,
uréter ectópico. La CMG mide inestabilidad del
detrusor (elasticidad y capacidad) y está indicada
en casos de incontinencia urinaria e incontinencia
por sobredistensión, siempre y cuando se
hayan descartado cistitis bacteriana, urolitiasis,
neoplasias, pólipos vesicales o causa idiopática
como motivo de inestabilidad del detrusor32.
El tratamiento que inició con diazepam
(5mg, TID por tres días, luego 2,5mg TID por
otros tres días) es el recomendado para disminuir
la resistencia del músculo estriado uretral16.
Para potenciar la relajación del esfínter uretral
se prescribió nicergolina a dosis de 7,5mg,
BID por siete días. Este medicamento es un
antagonista alfa adrenérgico que produce una
relajación del músculo liso uretral y que, como
efecto adverso, genera hipotensión33. Se trató
de mejorar la contracción del músculo detrusor
115
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con betanecol (5mg totales TID por diez días),
fármaco parasimpaticomimético recomendado
para estimular la contractibilidad del detrusor,
relajar el trígono vesical y esfínteres de la
vejiga (debe asegurarse la permeabilidad uretral
antes de su uso)31. Los efectos secundarios más
comunes son salivación, vómitos y diarreas,
que desaparecen a la hora de administrado el
fármaco; si esto ocurre, debe reducirse la dosis
de betanecol33. Lamentablemente, no fue posible
su administración debido a que a los dueños les
fue imposible encontrar el fármaco. Los efectos
farmacológicos de los medicamentos recetados
no lograron demostrar una mejoría clínica y
tampoco hubo cambios positivos evidentes en
los exámenes de laboratorio. Otros fármacos que
pueden utilizarse son neostigmina (dosis 0,1 –
0,5mg/kg BID oral) y piridostigmina (dosis 0,5 –
2mg/kg BID oral), ambos agonistas colinérgicos
que, entre otros efectos, aumentan la contracción
del
músculo
detrusor33.
Estos
fármacos
pueden generar graves crisis colinérgicas con
nauseas, vómitos, cólicos; diarreas, sialorrea,
hipersecreción bronquial, miosis y parálisis de
los músculos respiratorios, aunque piridostigmina
tiene menos efectos adversos que neostigmina33.
La retención urinaria incrementa la
predisposición a sufrir infecciones del tracto urinario
bajo (ITUB), por esto que muchos pacientes
con vejigas atónicas y la consecuente retención
urinaria sufren de cistitis por sobrecrecimiento
bacteriano14. Esto se puede relacionar a la
secreción mucopurulenta observada durante el
primer control posterior a la alta médica. Por este
motivo, se recomendó el uso de sulfametoxazol/
trimetoprim a dosis de 15mg/kg, BID por 7 días.
En aquellos casos donde se presente una
disinergia detrusor-esfínter que no logre corregirse
con cateterización uretral y administración
farmacológica, se pueden emplear métodos más
invasivos que, generalmente, son temporales,
comola técnica de cistostomía, recomendada para
vejiga manualmente.34,35
Otro método quirúrgico, que incluye
resección parcial de vejiga urinaria, también ha
sido descrito para corregir retenciones urinarias
que no han tenido respuesta a la terapia conjunta
de relajación del esfínter uretral y estimulación de
la contracción del músculo detrusor (mínimo grado
de contractibilidad)14. En los casos en que la vejiga
es muy grande para volver a un estado funcional
normal, la cistectomía parcial permitió una
reducción en la capacidad de la vejiga, reduciendo
así el estancamiento urinario y disminuyendo la
probabilidad de una cistitis bacteriana. Bajo estas
condiciones, el músculo detrusor recupera parte
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de su función, contribuyendo a una mejora en la
calidad de vida del perro14.
Debido a conversaciones mantenidas con
los dueños, se concluyó que no fueron rigurosos
con los tratamientos instaurados (informaron
haber suspendido el tratamiento de diazepam y el
tratamiento con antibióticos). Por esto, no se tiene
certeza que los tratamientos medicamentosos
se hayan realizado de la forma correcta. No se
detectó clínicamente ninguna mejoría durante el
período en que estuvo bajo supervisión médica.
Debido a que la paciente falleció en su hogar, no
fue posible la realización de necropsia.
Concluciones
Los leiomiomas, por tener un crecimiento
lento, no generan signología asociada hasta
cuando tienen un tamaño crítico. Es necesario
tener presente, en casos de leiomioma uterino,
que los signos clínicos pueden relacionarse
directamente con el sistema reproductor o afectar
la función de otros sistemas cercanos como el
urinario y digestivo. Ante la presencia de signos
e histopatológicos. La manipulación quirúrgica
cercana al trígono vesical generó una retención
urinaria por obstrucción uretral funcional. Este
hecho no puede evitarse, pero si se pueden
manejar las posibles complicaciones con la
ayuda de procedimientos como la cateterización
uretral y una ayuda farmacológica temprana, que
permita la reversión de los signos clínicos; sin las
complicaciones descritas.
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